Ayer mientras en el control de rutina en el hospital por labendi que ya se nos viene encima, y mientras Briana no se quedaba quieta por supuesto sin que la jesi turrita divina siquiera le hechara un ojo me puse amirar en el cel el Street view de google. Pude ver algunos recorridos con fecha2013 y 2014, gloriosas épocas y me hizo acordar un poco lo hijos de puta turrosvecinos que eramos nosotros sobre todo en aquella época, de ahí es que recordé bienesta anécdota.
Para ponerlos un poco en contexto y porque se que tenemosmuchos seguidores nuevos que quizás no leyeron las primeras historias. Nuestro barriosiempre fue bien villa, mucha casilla, callesitas de tierra y pilas de basurapor todos lados. Zanja con agua podrida, alambrados oxidados en el mejor de loscasos y maderas o pallets para separar los terrenos en la gran mayoría. Nuestroterreno, perteneciente a mi putona suegra, es tipo chorizo, angosto pero bienlargo. De modo que los vecinos de cada lado realmente los tenes pegados. Nuestracasilla siempre fue promedio en el barrio, maderas algo de material, chiquita,cero privacidad y mucha basura tirada en el patio. De hecho la jesi siempredivina por ejemplo se terminaba cualquier botella de vino y pumba la tiraba alpatio o a la zanja, como si nada. Era común ver esa colita encalsada bienentangada tirando basura a la zanja sin importarle absolutamente nada. En nuestracasilla siempre estaba el parlante sonando cumbia al palo y ya para la época quevi del Street view Dylan y Luca; y mis sobrinos; andaban correteando a losgritos y haciendo bardo. Obviamente sus divinas reinas luchoncitas madres (lajesi y mi cuñadita) charlando entre ellas o haciéndose las uñas.
Lo realmente divertido de esos años fue que por unos escasosmeses a la casilla de al lado cayeron a vivir una mina no tan grande aunque enese momento nos parecía una re vieja y el hijo que era dentro de todo yagrande, tendría unos 20 años. Pero un virgo total y una amargada total. Nunca supimoscomo cayeron en la villa realmente, pero los de enfrente que son tan sucios yturros como nosotros habían dicho que tenían un tema con un alquiler y que poreso vinieron para aca, otros que decían que estaban peleados entre los hermanosy por eso no compartían casa pero que después se arreglaron. Tal vez por nosoportar mas a la divina de la jesi como vecinita jaja.
El primer dia ya recuerdo que pasaron y nos miraron conasco, pero asco mal. La jesi estaba tomando vino en una botella cortadacharlando con mi cuñada, era un mediodía, el novio de mi cuñada (que no era elpapa de las bendis) hacia unos patys a la parrilla mientras yo cambiaba elaceite del Fiat 147. Teníamos un enganchado del pepo al palo con el parlanteencima apuntando al terreno de los amargados. Bajaron las cosas de un flete yse pusieron a acomodar las cosas pero miraban de reojo como asustados. Yo estabamas cerca porque tenia el auto mas pegado a su costado; y escuche como la viejadecía: “uh estos son re villa mal espero nos dejen dormir al menos”. Ya esamisma noche y mientras la jesi completamente en pedo cantaba a los gritos lascanciones junto a mi cuñada llego el primer cruce. La vieja a partir de estemomento apodada “la concha triste” por la jesi, vino a pedir que bajen la músicaque querían dormir. Yo mientras tomaba una birra con mi cuñado le dije: “uff prepáratepa la respuesta de la jesi y la cuña”. La jesi que lucia flamante una calsitagris bien pegada a la cola bien apretada, recontra entangada con tanguitahilito y una remerita cortita dejando fuera su ombligo se acerco al alambremeneando el vino. “ke kere gila tamo re en una aka toka de aka vo”. Yo de escucharlanomas se me paraba la verga. No recuerdo bien que respondio la vieja pero lajesi no solo la ignoro sino que le dijo a mi cuñada que suba el volumen. La conchatriste y el pendejo virgo se quedaron encerrados adentro pero con la luzprendida, era obvio que no podían dormir. Para peor y con toda la furia de unaturra divina cada vez que la jesi quería mear (que fueron como cinco o seisveces) se ponía en cunclillas contra el alambre y le meaba todo el terreno aellos que encima el desnivel los perjudicaba. Le termino haciendo una regada demeo divina.
Bueno de esos cruces hubo algunos mas pero no voy a contartodos porque no termino mas, la idea era contar la noche que mas nos sarpamos yal poco tiempo los concha triste se fueron.
Fue una noche de esas lindas que el calor te invita a estarafuera, estábamos todos en el patio de adelante escabiando. Parlante comosiempre, las bendis gritando todo normal digamos. La jesi estaba realmente uninfierno. Las 2 bendis le habían modificado el cuerpo al de luchoncita bienputa y paraba pijas con solo verla caminar. Tenia una pollerita de modal negrabien cortita mal recontra corta, apenas al raz de la cola y al sentarse ypararse le veias toda la tanguita roja tapando esa conchita de hembra turra. Unatopcito cortito algo escotado encima. Sin corpiño obvio. Literalmente teprendia fuego mal. La vieja concha triste miraba desde su ventana como lashoras pasaban y lejos de calmarnos nosotros seguíamos atr. El hijo salía alpatio y entraba todo el tiempo pensando que asi al verlo alguno de nosotros bajaríala cumbia. Por el contrario tanto la jesi como mi cuñada se reian a mares deel. La cosa es que con el paso de las horas la jesi me perreaba se me sentabaencima me estaba prendiendo fuego pero mal. Yo tenia la verga al palo durísima.A eso de las cuatro de la mañana y mientras la jesi estaba sentada a upa mio yyo la tocaba toda, le comia la boca bien sarpado; la concha triste salio apedir que paremos la música que al otro dia tenia que laburar desde muytemprano. La jesi otra vez la mando al carajo bien turra y yo mas caliente ledije al oído: “te cojo toda”. La concha triste entonces ofendida por losdescanses de mi turra llamo a la policía. Ahí desde su patio para que nosotrosescuchemos. Pero no contaba con que en esa época la policía no entraba albarrio ni que estuvieran las 2 cajas fuertes de rápido y furioso 5. Para peoruna turrita embarazada de la casilla de en diagonal salio a putearla de lolindo: “k llama a la gorra, vieja gila, la concha de tu madre”.
La calentura ya era demasiado y sabiendo que la vieja conchatriste nos iba a ver desde su ventana la jesi me llevo contra uno de loscostados bien pegado al terreno de ellos y a su ventana. Mirando de frente a laventana de la vieja y sonriéndole como una turrita vengativa me dijo: “cojemetoda toda”. Yo caliente sin dar mas le subi un poco la pollerita y le baje latanguita hasta la rodilla. Pese a la oscuridad se veía la cara de la viejatotalmente asombrada y desencajada. Le mande la verga sin forro piel con pielasi de una. La jesi pego un buen grito de placer que se debe haber escuchadohasta dentro de la casa de la vieja. Yo le daba bombazos de verga dentro de laconcha empapada de la jesi y esta los recibia con placer y con un sinfín degritos y gemidos. La vieja quedo unos minutos asombrada como en shock total,mientras que la jesi sonreía en cada bombaso de verga. Luego el hijo también mirabanasombrados por la ventana, se que muchas noches la habran escuchado culear a mijesi y a mi cuñada pero esto los superaba ampliamente. La vieja resignada se asomópor la ventana y le grito: “ocúpate de tus hijos”. La jesi disfrutando la vergamia adentro y sin forro le respondio: “tranka van a salir pijudos como el padreno komo el tuyo re virgo” a lo que siguió: “mira como culeo y vo concha tristenada no”. Yo completamente al palo y peor con las frases de la jesi termine porunos quince minutos después llenándole la concha completamente de leche mal. Fueuna hermosa acabada a chorros dentro suyo. Ahora que lo pienso Briana no llegoantes de casualidad. La jesi ni se calentó en limpiarse la concha, se subio latanga se acomodo un poco la pollerita (dejando media cola afuera) y volvió a lasilla donde se tomo un vaso mas de vino.

footo ilustrativa
Para ponerlos un poco en contexto y porque se que tenemosmuchos seguidores nuevos que quizás no leyeron las primeras historias. Nuestro barriosiempre fue bien villa, mucha casilla, callesitas de tierra y pilas de basurapor todos lados. Zanja con agua podrida, alambrados oxidados en el mejor de loscasos y maderas o pallets para separar los terrenos en la gran mayoría. Nuestroterreno, perteneciente a mi putona suegra, es tipo chorizo, angosto pero bienlargo. De modo que los vecinos de cada lado realmente los tenes pegados. Nuestracasilla siempre fue promedio en el barrio, maderas algo de material, chiquita,cero privacidad y mucha basura tirada en el patio. De hecho la jesi siempredivina por ejemplo se terminaba cualquier botella de vino y pumba la tiraba alpatio o a la zanja, como si nada. Era común ver esa colita encalsada bienentangada tirando basura a la zanja sin importarle absolutamente nada. En nuestracasilla siempre estaba el parlante sonando cumbia al palo y ya para la época quevi del Street view Dylan y Luca; y mis sobrinos; andaban correteando a losgritos y haciendo bardo. Obviamente sus divinas reinas luchoncitas madres (lajesi y mi cuñadita) charlando entre ellas o haciéndose las uñas.
Lo realmente divertido de esos años fue que por unos escasosmeses a la casilla de al lado cayeron a vivir una mina no tan grande aunque enese momento nos parecía una re vieja y el hijo que era dentro de todo yagrande, tendría unos 20 años. Pero un virgo total y una amargada total. Nunca supimoscomo cayeron en la villa realmente, pero los de enfrente que son tan sucios yturros como nosotros habían dicho que tenían un tema con un alquiler y que poreso vinieron para aca, otros que decían que estaban peleados entre los hermanosy por eso no compartían casa pero que después se arreglaron. Tal vez por nosoportar mas a la divina de la jesi como vecinita jaja.
El primer dia ya recuerdo que pasaron y nos miraron conasco, pero asco mal. La jesi estaba tomando vino en una botella cortadacharlando con mi cuñada, era un mediodía, el novio de mi cuñada (que no era elpapa de las bendis) hacia unos patys a la parrilla mientras yo cambiaba elaceite del Fiat 147. Teníamos un enganchado del pepo al palo con el parlanteencima apuntando al terreno de los amargados. Bajaron las cosas de un flete yse pusieron a acomodar las cosas pero miraban de reojo como asustados. Yo estabamas cerca porque tenia el auto mas pegado a su costado; y escuche como la viejadecía: “uh estos son re villa mal espero nos dejen dormir al menos”. Ya esamisma noche y mientras la jesi completamente en pedo cantaba a los gritos lascanciones junto a mi cuñada llego el primer cruce. La vieja a partir de estemomento apodada “la concha triste” por la jesi, vino a pedir que bajen la músicaque querían dormir. Yo mientras tomaba una birra con mi cuñado le dije: “uff prepáratepa la respuesta de la jesi y la cuña”. La jesi que lucia flamante una calsitagris bien pegada a la cola bien apretada, recontra entangada con tanguitahilito y una remerita cortita dejando fuera su ombligo se acerco al alambremeneando el vino. “ke kere gila tamo re en una aka toka de aka vo”. Yo de escucharlanomas se me paraba la verga. No recuerdo bien que respondio la vieja pero lajesi no solo la ignoro sino que le dijo a mi cuñada que suba el volumen. La conchatriste y el pendejo virgo se quedaron encerrados adentro pero con la luzprendida, era obvio que no podían dormir. Para peor y con toda la furia de unaturra divina cada vez que la jesi quería mear (que fueron como cinco o seisveces) se ponía en cunclillas contra el alambre y le meaba todo el terreno aellos que encima el desnivel los perjudicaba. Le termino haciendo una regada demeo divina.
Bueno de esos cruces hubo algunos mas pero no voy a contartodos porque no termino mas, la idea era contar la noche que mas nos sarpamos yal poco tiempo los concha triste se fueron.
Fue una noche de esas lindas que el calor te invita a estarafuera, estábamos todos en el patio de adelante escabiando. Parlante comosiempre, las bendis gritando todo normal digamos. La jesi estaba realmente uninfierno. Las 2 bendis le habían modificado el cuerpo al de luchoncita bienputa y paraba pijas con solo verla caminar. Tenia una pollerita de modal negrabien cortita mal recontra corta, apenas al raz de la cola y al sentarse ypararse le veias toda la tanguita roja tapando esa conchita de hembra turra. Unatopcito cortito algo escotado encima. Sin corpiño obvio. Literalmente teprendia fuego mal. La vieja concha triste miraba desde su ventana como lashoras pasaban y lejos de calmarnos nosotros seguíamos atr. El hijo salía alpatio y entraba todo el tiempo pensando que asi al verlo alguno de nosotros bajaríala cumbia. Por el contrario tanto la jesi como mi cuñada se reian a mares deel. La cosa es que con el paso de las horas la jesi me perreaba se me sentabaencima me estaba prendiendo fuego pero mal. Yo tenia la verga al palo durísima.A eso de las cuatro de la mañana y mientras la jesi estaba sentada a upa mio yyo la tocaba toda, le comia la boca bien sarpado; la concha triste salio apedir que paremos la música que al otro dia tenia que laburar desde muytemprano. La jesi otra vez la mando al carajo bien turra y yo mas caliente ledije al oído: “te cojo toda”. La concha triste entonces ofendida por losdescanses de mi turra llamo a la policía. Ahí desde su patio para que nosotrosescuchemos. Pero no contaba con que en esa época la policía no entraba albarrio ni que estuvieran las 2 cajas fuertes de rápido y furioso 5. Para peoruna turrita embarazada de la casilla de en diagonal salio a putearla de lolindo: “k llama a la gorra, vieja gila, la concha de tu madre”.
La calentura ya era demasiado y sabiendo que la vieja conchatriste nos iba a ver desde su ventana la jesi me llevo contra uno de loscostados bien pegado al terreno de ellos y a su ventana. Mirando de frente a laventana de la vieja y sonriéndole como una turrita vengativa me dijo: “cojemetoda toda”. Yo caliente sin dar mas le subi un poco la pollerita y le baje latanguita hasta la rodilla. Pese a la oscuridad se veía la cara de la viejatotalmente asombrada y desencajada. Le mande la verga sin forro piel con pielasi de una. La jesi pego un buen grito de placer que se debe haber escuchadohasta dentro de la casa de la vieja. Yo le daba bombazos de verga dentro de laconcha empapada de la jesi y esta los recibia con placer y con un sinfín degritos y gemidos. La vieja quedo unos minutos asombrada como en shock total,mientras que la jesi sonreía en cada bombaso de verga. Luego el hijo también mirabanasombrados por la ventana, se que muchas noches la habran escuchado culear a mijesi y a mi cuñada pero esto los superaba ampliamente. La vieja resignada se asomópor la ventana y le grito: “ocúpate de tus hijos”. La jesi disfrutando la vergamia adentro y sin forro le respondio: “tranka van a salir pijudos como el padreno komo el tuyo re virgo” a lo que siguió: “mira como culeo y vo concha tristenada no”. Yo completamente al palo y peor con las frases de la jesi termine porunos quince minutos después llenándole la concha completamente de leche mal. Fueuna hermosa acabada a chorros dentro suyo. Ahora que lo pienso Briana no llegoantes de casualidad. La jesi ni se calentó en limpiarse la concha, se subio latanga se acomodo un poco la pollerita (dejando media cola afuera) y volvió a lasilla donde se tomo un vaso mas de vino.

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1 comentarios - somos malos vecinos y buenos garchadores