Después del sexo con mi tío estaba más que satisfecha, algo acalorada y con el coño relleno de lo que más amaba en el mundo, leí durante buena parte de la noche hasta que escuché lo que parecía la finalización el partido por lo que mi tío se fue a su casa después de charlar un rato con mi papa.
Los escuchaba levemente desde mi cuarto, hablaba mi hermano y mi padre a cerca del partido, era tarde así que decidí apagar la luz de la mesita de noche y dormirme, después de un rato forzándome a dormir lo dí por imposible, irguiendome un poco y tocando mi coño que todavía sentía caliente.
Pensé en mi tío y luego en mi papá, el hecho de que no hubiera recibido mi atención esta noche me tenía un poco inquieta, anoté mentalmente que papi reciba atención extra mañana por la mañana antes de ir a la escuela.
Imaginado esa situación, sonriendo por dentro mientras intentaba quedarme dormida me asaltó a la mente una escena bien morbosa donde papi me follaba toda mientras mi hermano, algo más tímido nos observaba masturbándose desde la puerta (era mi fantasía), con mi papa follaba muy a menudo pero tenía la fantasía de follar a mí hermano.
Mi coño comenzó a palpitar, no lo podia evitar, y no dejaba de palpitar mientras imaginaba esa escena, necesitaba alivio urgente, no bastaba con masturbarme, necesitaba más, así qué muy decidida me levante de la cama y caminé hacia la sala de estar con un pequeño pijama y un top algo ceñido que marcaba mis senos.
Llevé la mano suavemente a la tela del pijama que apenas cubre mi dulce, húmedo y sobre todo codicioso coño mientras cambiaba al cuarto de mis padres, mi madre es enfermera y trabaja varias noches al mes, hoy es una de esas noches así que suavemente abro la puerta del cuarto de matrimonio de mis padres mientras veo a mi papi dormir plácidamente en la cama.
Es una situación tan excitante que no me canso de hacerla día tras día mientras mi madre trabaja, mi coño arde pidiendo más y algo nerviosa y sobre todo muy caliente subo suavemente a la cama arrodillada y frente a él y empiezo a mover las sábanas y a bajarle el pijama con algo de ansiedad y deseo.
Sintiendo mis manos en sus caderas se despierta mirando hacia abajo me sonríe incorporándose lo suficiente para que pueda bajarle los pantalones del pijama, me encanta la polla de mi papi, la amo sabe tan bien y tan deliciosa que se me hace la boca agua mientras le saco el pantalón.
-Te eché de menos está tarde papi!
Dije en un leve susurro mientras me inclinó hacia delante y tomo suavemente su polla con una mano mientras mis labios comenzaban a envolver su delicioso capullo.
Olía delicioso y sabía aún más rico, con mi mano libre comencé a tocar sus huevos llenos de leche y a chupar su polla como si fuera un cono de helado derritiéndose, sintiendo sus venas hinchadas como palpitaban y llenándola de saliva
Papi gimió y noté como su polla se ponía aún más dura, cabeceaba sobre esa polla chupando con mucha fuerza, tragando e intentando succionar ese sabor que me volvía loca, escuchaba a mí papi gemir muy fuertes y justo cuando pensé que su polla no podía ponerse más dura, lo hizo.
Tomé aire y sonreí, inmediatamente empecé a chupar con más decisión, lamiendo más rápido, sentía su deseo, me agarró la nuca suavemente y me folló la garganta.
-Ugah ugah ugah
Me ahogaba en la polla de papi, escuchaba sus gemidos morbosos a un nivel bastante considerable mientras mi me follaba la garganta.
Sentí como la polla de papi se comprimía y vibraba, síntoma inequívoco que me iba dar una gran cantidad de leche, me sujeto fuertemente del cabello y ahogado de placer explotó dentro de mi boca mientras yo no paraba de tragar su néctar.
Chorro tras chorro en mi boca, caliente, salado, delicioso, para nada me aparte de cada disparo, noté las piernas de mi padre temblar con los últimos chorros de leche que ansiosamente tomé, sabiendo que estaba agotado y extenuado, limpie su polla suavemente concentrándome en sus huevos hinchados.
-Cielo eres tan buena- Dijo mi padre exhausto
-Te amo papá, necesitaba esto para dormirme- Sonreí mientras me movía hacia atrás lentamente y caminaba hacia el pasillo como si nada hubiera pasado.
Fui directa a lavarme los dientes y posteriormente me dormí, agotada y muy muy satisfecha.















Los escuchaba levemente desde mi cuarto, hablaba mi hermano y mi padre a cerca del partido, era tarde así que decidí apagar la luz de la mesita de noche y dormirme, después de un rato forzándome a dormir lo dí por imposible, irguiendome un poco y tocando mi coño que todavía sentía caliente.
Pensé en mi tío y luego en mi papá, el hecho de que no hubiera recibido mi atención esta noche me tenía un poco inquieta, anoté mentalmente que papi reciba atención extra mañana por la mañana antes de ir a la escuela.
Imaginado esa situación, sonriendo por dentro mientras intentaba quedarme dormida me asaltó a la mente una escena bien morbosa donde papi me follaba toda mientras mi hermano, algo más tímido nos observaba masturbándose desde la puerta (era mi fantasía), con mi papa follaba muy a menudo pero tenía la fantasía de follar a mí hermano.
Mi coño comenzó a palpitar, no lo podia evitar, y no dejaba de palpitar mientras imaginaba esa escena, necesitaba alivio urgente, no bastaba con masturbarme, necesitaba más, así qué muy decidida me levante de la cama y caminé hacia la sala de estar con un pequeño pijama y un top algo ceñido que marcaba mis senos.
Llevé la mano suavemente a la tela del pijama que apenas cubre mi dulce, húmedo y sobre todo codicioso coño mientras cambiaba al cuarto de mis padres, mi madre es enfermera y trabaja varias noches al mes, hoy es una de esas noches así que suavemente abro la puerta del cuarto de matrimonio de mis padres mientras veo a mi papi dormir plácidamente en la cama.
Es una situación tan excitante que no me canso de hacerla día tras día mientras mi madre trabaja, mi coño arde pidiendo más y algo nerviosa y sobre todo muy caliente subo suavemente a la cama arrodillada y frente a él y empiezo a mover las sábanas y a bajarle el pijama con algo de ansiedad y deseo.
Sintiendo mis manos en sus caderas se despierta mirando hacia abajo me sonríe incorporándose lo suficiente para que pueda bajarle los pantalones del pijama, me encanta la polla de mi papi, la amo sabe tan bien y tan deliciosa que se me hace la boca agua mientras le saco el pantalón.
-Te eché de menos está tarde papi!
Dije en un leve susurro mientras me inclinó hacia delante y tomo suavemente su polla con una mano mientras mis labios comenzaban a envolver su delicioso capullo.
Olía delicioso y sabía aún más rico, con mi mano libre comencé a tocar sus huevos llenos de leche y a chupar su polla como si fuera un cono de helado derritiéndose, sintiendo sus venas hinchadas como palpitaban y llenándola de saliva
Papi gimió y noté como su polla se ponía aún más dura, cabeceaba sobre esa polla chupando con mucha fuerza, tragando e intentando succionar ese sabor que me volvía loca, escuchaba a mí papi gemir muy fuertes y justo cuando pensé que su polla no podía ponerse más dura, lo hizo.
Tomé aire y sonreí, inmediatamente empecé a chupar con más decisión, lamiendo más rápido, sentía su deseo, me agarró la nuca suavemente y me folló la garganta.
-Ugah ugah ugah
Me ahogaba en la polla de papi, escuchaba sus gemidos morbosos a un nivel bastante considerable mientras mi me follaba la garganta.
Sentí como la polla de papi se comprimía y vibraba, síntoma inequívoco que me iba dar una gran cantidad de leche, me sujeto fuertemente del cabello y ahogado de placer explotó dentro de mi boca mientras yo no paraba de tragar su néctar.
Chorro tras chorro en mi boca, caliente, salado, delicioso, para nada me aparte de cada disparo, noté las piernas de mi padre temblar con los últimos chorros de leche que ansiosamente tomé, sabiendo que estaba agotado y extenuado, limpie su polla suavemente concentrándome en sus huevos hinchados.
-Cielo eres tan buena- Dijo mi padre exhausto
-Te amo papá, necesitaba esto para dormirme- Sonreí mientras me movía hacia atrás lentamente y caminaba hacia el pasillo como si nada hubiera pasado.
Fui directa a lavarme los dientes y posteriormente me dormí, agotada y muy muy satisfecha.















5 comentarios - La hija codiciosa II