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Mí mujer abrió un OF

Antes de empezar, gracias totales a Fede y Agus, la bella pareja que me compartieron su historia para hacerlo relato. Los nombres y lugares están modificados para preservar su privacidad. Pueden comentar y ellos lo leerán! Gracias por los puntos.


Mí mujer abrió un OF


El Comienzo

Me llamo Federico, tengo 38 años y hasta hace unas horas era mecánico en un taller de Lanús. Agustina, mi mujer, tiene 37 y es una diosa. Morena de pelo largo y lacio, ojos grandes y pícaros, tetas enormes y naturales que se mueven con cada paso, cintura marcada, culo redondo y jugoso, piercing en el ombligo y un cuerpo curvy pero firme que siempre me volvió loco. Es ama de casa, pero también vende perfumes importados y lencería por Instagram, así que tenía cajones llenos de prendas sexys listas para usar.
Vivimos en zona sur, en una casita sencilla. Nuestro hijo de 5 años estaba pasando el fin de semana con los abuelos de él, los padres de Agus, como casi siempre.

Ese jueves llegué a casa pasadas las siete, con la cara destruida. Me habían echado. “Reducción de personal”, dijeron. Entré y Agus estaba en la cocina cebando mates. Apenas me vio supo que algo andaba muy mal.

—Fede… ¿qué pasó, amor? —preguntó preocupada, acercándome el mate.

Le conté todo: el despido, las facturas atrasadas, el alquiler que nos comía vivo, la indemnización ridícula. Ella me escuchó en silencio, cebando mate tras mate. Cuando terminé, se quedó callada un rato largo, mirándome fijo.
Después se levantó, se sentó en mis piernas y me abrazó fuerte contra sus tetas.

—Hoy no vamos a solucionar nada, Fede —me dijo bajito al oído—. Hoy vamos a descargar toda esta mierda que tenemos adentro.

Me besó con ganas. Yo ya estaba medio duro solo de sentir su cuerpo. Ella se separó un segundo, me tomó de la mano y fuimos al cuarto, donde prendió el televisor y puso un video porno. Era uno de esos bien explícitos. Una mina tetona se estaba haciendo coger fuerte. Sabía que me iba el morbo de ver porno.

—Para que te pongas más caliente —susurró mientras se ató el pelo y me bajaba el cierre del pantalón.

Mientras me la chupaba despacio, la mina del video gemía como loca. En un momento, apareció una publicidad o recomendación de una modelo haciendo contenido para OnlyFans. Agus levantó la vista un segundo, la miró y siguió chupándome sin decir nada.

Terminamos cogiendo como animales. La puse en cuatro, agarrándola fuerte de las caderas mientras sus tetas grandes se balanceaban. La cogí profundo, escuchando cómo gemía mi nombre. Acabé adentro de ella con un gruñido, derramándome todo. Agus tomaba pastillas así que no había riesgos.

Después, tirados en la cama y todavía desnudos, Agus miró el techo y soltó:

—Fede… ¿y si probamos con una cuenta de esas? Como la mina del video. Solo nosotros, tapando la cara… Podría servir para salir del pozo.

Me reí, todavía recuperando el aliento.

—Estás loca, Agus. Ni en pedo. Vos sos mía. No voy a dejar que un montón de boludos se pajen mirándote.

Ella no insistió esa noche, nos abrazamos y nos quedamos dormidos.

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A la mañana siguiente, con el mate de nuevo en la mesa y la realidad golpeándonos, fui yo el que sacó el tema.

—Agus… anoche lo que dijiste… ¿hablabas en serio?

Ella me miró seria.

—Sí, Fede. Mirá, yo ya vendo lencería por Instagram. Tengo ropa, sé sacarme fotos. Podemos tapar la cara, usar nombre falso, poner la cuenta en otro país. Es solo virtual. Nadie nos conoce. Y la plata… la necesitamos, amor.

Discutimos un rato largo. Yo le decía que me daba celos, que no quería compartirla ni siquiera en fotos. Ella me contestaba que era solo trabajo, que me amaba a mí, que era por el pibe y por nosotros.

Al final, después de casi dos horas, acepté.

—Está bien… probemos. Pero solo un tiempo y con cuidado.
Esa misma tarde creamos la cuenta: Afrodita_sur69.
Preparamos un rincón del dormitorio. Usamos lencería de la que ella ya tenía.

Al principio, los primeros días, Agus estaba muy cortada. Se tapaba las tetas, se reía nerviosa, me pedía que corte la grabación cada dos minutos. Pero todo cambió con la sesión de la camiseta de la Selección.

La mojé con agua. La tela blanca y celeste se le pegó al cuerpo, marcando perfectamente sus tetas grandes, los pezones oscuros y duros. Se puso unos shortcitos de jean rotos que le apretaban el culo. Le di una banana.

—Dale, Agus. Hacelo rico.

Y ahí se transformó.

Se puso de costado frente a la cámara, arqueó la espalda, mordió la banana despacio, lamiéndola con la lengua de arriba abajo. Después se la metió entera en la boca, mirándome a mí pero hablándole a la cámara con voz cachonda:

—¿Te gustaría que te la chupe así, papi? ¿Querés ver cómo me la meto toda?

Se tocaba las tetas por encima de la camiseta mojada, las apretaba, gemía bajito. Terminó el video abriéndose un poco los shorts y mostrando el borde de la tanga negra.

Cuando terminamos de grabar, Agus estaba empapada. Me miró con los ojos brillantes y me dijo:

—Estoy re mojada, Fede…

Deje el celular de costado, y la besé fuerte. Ella me tomo con ganas, y fuimos a la cama. Le puse la pija en la boca, acordandome de como jugó con la banana... Tengo que reconocer, que aunque estaba celoso, ella se veía como una puta riquísima. No aguanté mucho, algo que no era de sucederme, y acabé en su boca. Ella me miraba excitada y admirada de como acabé rápido. Sintió que estaba muy excitado por todo lo que hicimos. Nos limpiamos y editamos las fotos y videos. Lo subimos esa noche. Al momento teníamos 11 seguidores solamente, y no pagaban el pack (video más fotos más jugadas) solo miraban las fotos gratuitas.

A la mañana siguiente teníamos más de 500 suscriptores y un montón de mensajes y donaciones. Nos metimos en la cama todavía en ropa interior y abrimos el celular.

Agus se acomodó contra mí, con la cabeza en mi pecho, una mano bajando lentamente por mi abdomen mientras yo leía los comentarios en voz alta.

—Mirá este, Agus… “Dios mío, qué tetas más perfectas tiene esa diosa. Me quiero morir adentro de ellas”.

Ella soltó una risita nerviosa pero excitada y metió la mano dentro de mi bóxer, agarrándome la verga que ya empezaba a endurecerse.

—Seguí leyendo, Fede… —susurró, empezando a pajearme despacio.

—“La puta madre, qué fuerte que está. Quiero que me chupe la pija como chupó esa banana. Acabé tres veces mirando el video”.

Agus gimió bajito y abrió un poco las piernas. Con la mano libre empezó a tocarse por encima de la tanga, que ya estaba mojada.

—Qué hijo de puta… —murmuró ella, pero con la voz cargada de calentura—. ¿Te imaginás a todos estos tipos pajeándose con mi video?

Leí otro:
—“Decile a tu marido que te preste un rato. Quiero cogerte hasta que grites. Esa cara de puta que pusiste con la banana… uf”.

Agus apretó más fuerte mi verga y aceleró el movimiento. Yo ya estaba completamente duro. Ella se bajó un poco la tanga y empezó a tocarse el clítoris en círculos, respirando más agitada.

—Fede… estoy re mojada —me dijo al oído—. Todos estos tipos quieren cogerme… y yo soy tuya.

Seguí leyendo, la voz cada vez más ronca:
—“Qué culo que tenés... Quiero metertela por atrás mientras te tiro del pelo. Afrodita_sur69 ya sos mi favorita”.

Agus soltó un gemido más fuerte y metió dos dedos adentro de su concha. Empezó a masturbarse más rápido, moviendo la cadera.

—Dios… me encanta leer esto —confesó casi sin aliento—. Me pone tan caliente saber que me desean tanto…

Ya no aguanté más. Estaba muy celoso, pero no puedo explicar lo excitado que me puso saber que mí mujer era tan deseada... La tiré de espaldas, le saqué la tanga y le abrí las piernas. Me metí de un solo empujón. Estaba empapada. La cogí fuerte, mirándola a los ojos mientras ella gemía y me clavaba las uñas en la espalda.

—Decime qué querés que hagan esos tipos —le gruñí mientras la penetraba profundo.

—Quiero que se pajeen mirándome… que acaben pensando en mí —jadeó ella—. Pero solo vos me cogés de verdad, Fede… solo vos.

Acabamos casi al mismo tiempo. Yo adentro de ella mientras Agus se retorcía del orgasmo, gimiendo mi nombre.

Cuando nos calmamos, todavía unidos, ella me miró con una sonrisa pícara y me dijo:

—Esto recién empieza, ¿no?...

Yo tomaba de a poco noción de que había pajeros tocándose con mí mujer, me estaba subiendo los celos otra vez hasta que vi en la pantalla la cifra de dinero que se juntó con las ventas del contenido... Y en dólar...

Me cambió el humor, sonreí y mirándola le respondí.

Y sí… recién empezamos mí amor.

Continua en https://www.poringa.net/posts/relatos/6391000/Mi-mujer-abrio-un-OF-2.html

1 comentarios - Mí mujer abrió un OF

estucheafonico
no encuentro el OF
estucheafonico +1
claro, se entiende.... nos dejaron con las ganas jajajajjajaa
Kael_Saturn +1
jajajaja si, pero bueno, es parecida a la chica que uso como imagen del relato
estucheafonico +1
😱