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otra fantasia cumplida

  El domingo surgio un pequeño evento d emi trabajo , dejamos a nuestros hijos con mi suegra y fuimos con mi esposa Mi esposa, es una mujer voluptuosa  caderona, tetona, . Ese día ella se puso un vestido negro  ajustado al cuerpo, todos sus atributos quedaban a la vista. Yo me sentía orgulloso, mi mujer era con toda seguridad la más buena de la reunión. Todos la miraban mientras bailábamos.
La noche transcurrió entre tragos y comida en abundancia. Lo que más me gustaba era que mi jefe, el dueño de la empresa, un tipo arrogante y prepotente, no podía quitar la mirada de mi esposa. Él estaba con su esposa que era una mujer elegante y fina, era atractiva, pero ni comparación con mi mujer  ¿Quién tendría el mejor polvo de la noche? Así es, yo.
Sería como la 1 de la mañana. Nos disponíamos a irnos cuando se acercó mi jefe.
¿En que se van a ir? – Preguntó.
Tomaremos un taxi – Le dije, no había llevado mi auto porque quería beber.
Nada de eso, yo los llevo
Aceptamos inmediatamente. La mujer del jefe no estaba por ningún lado. Nos llevó hasta una camioneta enorme que tenía un vidrio polarizado que separaba a los pasajeros del conductor. Había cuatro sillas que formaban una especie de salita, es decir, dos sillas enfrente de las otras dos.
mi mujer  y yo nos sentamos de un lado y mi jefe se sentó enfrente de ella  Emprendimos el camino.
¿Disfrutaron la fiesta? – Nos dijo.
Estuvo muy buena, muchas gracias – Le dije 
Nos hablaba pero me sentía algo invisible, su atención estaba toda sobre mi esposa . Mi jefe activó un compartimento y salió lentamente una bandeja con una botella de whisky, un jarrón con hielo y cuatro vasos. Nos sirvió de aquello. Empezamos a beber.
Me dijo.


Voy a ser sincero… su esposa me parece una mujer increíblemente atractiva… es… muy… deseable
Bueno señor… creo que eso mismo le pareció a todos en la fiesta – Dije atrevido y envalentonado, él sonrió.
Los hombres de negocios no tenemos tiempo que perder… así que lo diré y ya… Le ofrezco 1000 dólares por una noche con su mujer.
Me quedé mudo y miré a mi esposa esperando una mirada similar de estupefacción pero lo que me encontré fue a mi esposa cruzando sus piernas, sacando pecho y mirando directamente a mi jefe.era una fantasia pendiente esa , pero jamas pense que seria ese dia 
mi esposa  apretaba sus piernas y lo miraba fijamente.
¿Y qué piensas tú ? – Le dijo a ella.
ella  me miró.
Amor… – Le dije. Ella me miró y después volvió a mirarlo.
Detenga el auto – Dijo ella.
El auto se detuvo y nos bajamos.
Espérennos – Le dijo ella a mi jefe al bajarnos.
Cerramos la puerta del auto 
Amor… podemos cumplir esa fantasia morbosa de que alguien me pague , es muy calienta la idea y es buena plata  Me dijo mi mujer 
¿Ah? ¿Lo estás considerando? le digo y por dentro yo moria de calentura 
subimos a la camioneta y mi mujer dijo 
Ok… mi esposo debe estar todo el tiempo con nosotros
jajaja bueno


Bueno… ven – Dije mi jefe bajándose la bragueta y sacando una verga grande y a medio parar.


Mi esposa se arrodilló frente a mi jefe y agarró su verga. Primero se la pajeó, después se la metió en la boca y se la empezó a chupar. El auto cambió de dirección y nos llevó a un edificio lujoso en el norte de la ciudad. Mientras entrabamos en el estacionamiento mi jefe alzaba la falda del vestido de mi esposa  y tiraba su tanga  Mi esposa soltó un gemido.
Bajamos del auto y subimos a un ascensor. Íbamos mi mujer  mi jefe,  y yo . Mi jefe abrazaba a mi esposa  y le susurraba algo al oído, ella sonreía coqueta.
La puerta del elevador se abrió Mi jefe tomó a mi esposa  por la cintura y la llevó por un pasillo. Yo me quedé atrás. Voltearon a verme.
¿Vas a venir o qué? – Me dijo mi jefe.
Los seguí por un largo pasillo. Mi jefe agarraba el culo de mi esposa y juro que ella le devolvía una mirada que no era de desprecio. ella se mordía los labios y le masajeaba la verga sobre el pantalón. 
Entramos a una habitación con una luz amarilla tenue y una cama gigante  Me quedé al lado de la puerta de pie. mi mujer  se arrodilló frente a él y empezó a mamarle la verga. Lo miraba a los ojos, le acariciaba la bolas, le daba besitos en el glande, él suspiraba.
¿Te gusto mucho papi? – le dijo 
Me gustas mucho linda, eres una mujer muy atractiva 
Me miró y volteó los ojos. Se quitó el vestido  Llevaba una tanguita negra que yo le había regalado. Arriba no llevaba nada. Mi jefe la empujó bruscamente sobre la cama, tomó su tanga  gimió ella.
Mis piernas temblaban. Mi jefe penetró a mi esposa en cuatro y empezó a taladrarla. Una verga grande y venosa, más grande que la mía. 
que delicia papi, dame duro, – le dijo mi esposa 


Ella se dio la vuelta y se puso boca arriba con las piernas abiertas de par en par. Mi jefe, ya completamente desnudo se metió entre los muslos de mi esposa y se la cogio de misionero. Ella gozaba.
¡Aaaah! ¡Que ricooo! – gritaba.
Cuando él se iba a venir mi esposa se puso de rodillas y le agarró la verga para ayudarlo con una paja. Mi jefe acabo sobre la cara, las tetas y el cabello de mi esposa.
 Cuando terminaron ella se levantó y se fue al baño. Él se puso unos calzoncillos y pasó por mi lado para salir de la habitación. Me quedé allí de pie, impávido. Él volvió al minuto, justo para encontrarse con mi esposa que salía del baño. Ella le sonrió.

1 comentarios - otra fantasia cumplida

sexi_fox
Que en la segunda parte el protagonista se la meta a la esposa del jefe 🫦