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La Familia De Mi Novia Pt 20

Episodio XX: Sorpresa de medianoche

Me desperté en la oscuridad de la pieza de Jesi con una sensación húmeda, caliente y deliciosa envolviendo mi pija. Gemí bajito, todavía medio dormido, con el cuerpo pesado después de todo lo que había pasado esos días. Me dic cuenta de que Jesi seguro había vuelto temprano de la salida con las amigas y había decidido sorprenderme.

—Mmm… Jesi, qué puta que sos… —murmuré con voz ronca y cargada de sueño, mientras hundía los dedos en el pelo de su cabeza.

La boca era más tímida que de costumbre, pero chupaba con ganas, metiéndose casi hasta la mitad, con la lengua algo insegura pero entusiasta. No decía nada. Solo se escuchaba el sonido húmedo y obsceno de la succión, los pequeños ruiditos ahogados cada vez que empujaba un poco más profundo.

Como estaba en esa bruma entre el sueño y la vigilia, no pensé demasiado. La agarré más fuerte del pelo y empecé a cogerle la boca despacio, moviendo las caderas hacia arriba.

—Así… más profundo. Tragala toda como la putita que sos —gruñí.

Ella hizo un ruidito ahogado pero no se resistió. Al contrario, intentó bajarla más, aunque le costaba.

Sin abrir los ojos del todo, la subí a la cama, la tiré boca arriba y me coloqué entre sus piernas abiertas. Estaba empapada, chorreando. Le separé los muslos con fuerza y le metí la pija de un solo empujón brutal.

—Ay, la puta madre… —gruñí fuerte.

Estaba mucho más estrecha de lo normal. Casi incómodamente apretada. Su concha me apretaba, como palpitando alrededor de mi verga. Jesi normalmente estaba dilatada y lubricada después de calentarse, pero esta vez me succionaba con cada centímetro.

Pensamiento mío (medio dormido): “Está rara hoy… más estrecha. Y tan callada. Pero qué concha más rica… debe estar muy caliente.”

Empecé a cogerla con mi ritmo habitual: fuerte, profundo y dominante. Le agarré las tetas (más firmes y más chicas de lo que recordaba) y le apreté los pezones con fuerza, tironeándolos. Le di un par de cachetadas suaves pero firmes en la cara mientras la embestía sin piedad.

—Tomá, puta. Sentí cómo te uso —le susurré al oído, mordiéndole el cuello.

Ella se mordía el labio con fuerza, respirando agitada y entrecortada. Apenas emitía pequeños quejidos y gemiditos ahogados. Su concha se contraía violentamente alrededor de mi pija, casi dolorosamente apretada. Cada embestida parecía costarle, pero su humedad aumentaba más y más.

La volteé, la puse en cuatro y le di varios cachetazos fuertes en el culo (que se sentía más redondo, más firme y más chico). El sonido de las nalgadas resonaba en la habitación oscura. Le tiré del pelo con fuerza y le metí la pija otra vez hasta el fondo.

—Calladita hoy, eh… me encanta cuando te sometés así, como una putita obediente.

La cogí más fuerte, más sádico, sintiendo cómo su concha se iba abriendo a la fuerza alrededor de mi verga gruesa. Cada vez que entraba hasta el fondo, ella temblaba entera y mojaba las sábanas. Su cuerpo se sacudía con cada embestida poderosa.

Después de varios minutos intensos, me acosté en la cama y la puse encima mío, acomode mi verga en su concha y se la metí de un movimiento rápido que le hizo soltar un gemido ahogado. La penetré en esa posición profunda y salvaje, cogiendola lo más duro que podía. Su concha hacía ruidos húmedos y obscenos con cada golpe.

—Te voy a llenar toda, puta… —gruñí, apretándole el cuello con una mano mientras aceleraba.

La embestí sin control, profundo, rápido y duro. Sentí cómo su concha se contraía violentamente alrededor de mi pija y finalmente no aguanté más. Me corrí con fuerza adentro de ella, chorros gruesos y abundantes, gruñendo mientras le apretaba el cuello y le mordía el hombro.

La dejé unos segundos encima, todavía enterrado hasta el fondo, recuperando el aliento. Recién entonces, cuando la luz tenue de la calle que entraba por la ventana iluminó un poco su cara, me di cuenta.

No era Jesi.

Era **Mica**.

Ojos abiertos como platos, cara completamente roja, lágrimas de dolor, placer y shock mezcladas, pelo revuelto, boca entreabierta respirando agitada. Su conchita peludita estaba completamente llena de mi leche, que ya empezaba a chorrear mezclada con un leve hilo de sangre.

Me quedé congelado, todavía adentro de ella.

—Mica… —susurré, aterrado.

Ella respiraba agitada, mirándome sin decir nada al principio. Su cuerpo todavía temblaba por el orgasmo intenso que acababa de tener.

Pensamiento de Mica: “Lo hice… me cogió pensando que era Jesi. Me dolió pero me encantó. Es tan grande y fuerte… me llenó toda. Soy su puta ahora también, como ma.”

—Yo… no pude evitarlo —murmuró bajito, casi sin voz, con las mejillas ardiendo—. Te vi con ma esa noche… y quería probar. No te enojes, por favor…

Pensamiento mío: “Acabo de desvirgar a la hermana de mi novia. La cogí fuerte, pensando que era Jesi. La llené adentro sin piedad. Estoy completamente perdido. Si Jesi se entera… todo se termina. Pero… la estrechez de su concha, cómo apretaba, cómo temblaba… fue una de las mejores cogidas de mi vida.”

Nos quedamos así unos segundos, mi verga todavía dura dentro de ella, los dos paralizados por todo lo que había pasado.

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Y al fin lo que todos querían, la inocente Mica pudo haber que Esteban la coja. Que creen que va a pasar ahora con las tres mujeres? Los leo 😘🖤

2 comentarios - La Familia De Mi Novia Pt 20

Joven_curioso18
Ufffff q puta de mierda micaa me encanta😍 ojala haya segundo round jjeje