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Me metí en la ducha con su jermu y terminamos en un 69

Buenas gente de Poringa! Hoy les vengo a contar una historia 100% real que me pasó hace un par de meses en un hotel de Eldorado, Misiones. Venía hablando por chat con una pareja: el loco, un flaco bisexual con la cabeza re abierta, y la mujer, una morocha de 38 años con unas tetas y un culazo que se te parte la cabeza de solo verla. La tensión venía al palo y un domingo se alinearon los planetas. El marido me mandó un mensaje y armamos el encuentro en un hotel neutral para romper el hielo.
Llegamos, charlamos un toque y yo estaba re contra nervioso, no les voy a mentir. La mina, que es una viva bárbara, se metió al baño a ducharse. Ahí el loco me miró, vio que yo estaba duro como una estatua y me tiró la derecha definitiva: "Pasá, dale, tocale la puerta y metete". Quedamos los dos en bóxer, fui, le golpeé y cuando se abrió la puerta casi me muero: estaba ella completamente desnuda, mojada y con una sonrisa de oreja a oreja.
Me saqué el bóxer ahí mismo y me mandé de una a la ducha. Apenas entré, me agarró la pija con una confianza ciega y arrancó el juego de boca y manos abajo del agua. Le chupé las tetas, nos dimos unos besos con lengua terribles, nos franeleamos enteros mientras el agua nos caía encima. Una locura. En eso, el marido abre la puerta del baño, se queda mirando la escena re caliente y nos tira el freno de mano: "Vamos a la cama".
Salimos corriendo, la mina se tiró en el colchón y nos empezó a hacer un pete de novela a los dos juntos, uno al lado del otro. Mientras ella me la chupaba, yo le iba tocando todo el cuerpo. El morbo estaba por las nubes. Decidí bajar, le abré bien las piernas y le empecé a chupar la cajeta con todo. La loca se empezó a retorcer de la calentura, pedía más y le mandé dedos sin asco; le entraron tres dedos limpios y ya no sabía de qué parante agarrarse.
En pleno viaje, me mira con los ojos desorbitados y me grita: "Cogeme". No se lo tuve que decir dos veces. La puse patas al hombro y le empecé a dar como cajón que no cierra. Después la dimos vuelta en cuatro y ahí se armó el combo completo: el marido se metió abajo de ella y armaron un 69 furioso, mientras yo le daba durísimo por atrás. El loco miraba cómo entraba y salía, y de la misma calentura también jugaba con mi pija.
La mina estaba insaciable, se me subió arriba y me empezó a cabalgar a mil por hora. Sentía que se me venía el mundo abajo. Cuando sentí el subidón, la agarré de la cintura y le grité: "¡Mi amor, estoy por acabar!". La saqué y le pegué una acabada terrible en la espalda y la cola, aunque me quedé con las ganas de llenarle el tanque adentro. Al toque se prendió el marido, le dio un rato más y terminó coronando mandándole toda la chele por los glúteos.
Quedamos los tres detonados en la cama. Después nos tomamos algo, charlamos un rato cagándonos de risa con la mejor onda y me volvieron a dejar en casa. Alto debut swinger, muchachos. Ya estamos planeando la segunda vuelta en su casa, y esta vez se viene con lluvia dorada en la ducha. ¡Espero que les haya gustado, dejen puntos y comenten si quieren la parte dos!

2 comentarios - Me metí en la ducha con su jermu y terminamos en un 69

nano652 +1
Exelente relato te paso una abogada de Posadas Paola Krause Puglisi

Me metí en la ducha con su jermu y terminamos en un 69