You are now viewing Poringa in Spanish.
Switch to English

Madre Puta📑281

Madre Puta📑281
puta

Carlos, de 30 años apasionado y decidido, había sentido una fuerte atracción por Laura de 20 años, la hija de su vecina y amiga de la familia, Doña Rosa. Un día, reuniendo todo su valor, decidió hablar con Doña Rosa para pedirle permiso para cortejar a su hija.

"Doña Rosa," comenzó Carlos, con voz firme pero respetuosa, "vengo a pedirle permiso para cortejar a Laura. Me gusta mucho y deseo hacerla feliz."

Doña Rosa, una mujer de 43 años, con una figura aún atractiva y unos ojos que delataban su naturaleza traviesa, lo miró con una sonrisa pícara.

madura

"Carlos, mi querido," respondió, "Laura es una buena chica, pero tiene su propia vida. ¿Estás seguro que es ella a quién deseas?"

Carlos asintió, confundido por la reacción de Doña Rosa. "Sí, Doña Rosa. Quiero a Laura con todo mi corazón."

Doña Rosa se acercó más a él, su voz bajando a un susurro seductor. "Carlos, hay algo que debes saber. Soy una mujer con necesidades, y a veces, las cosas no son lo que parecen."

Antes de que Carlos pudiera reaccionar, Doña Rosa lo besó apasionadamente, sus manos explorando su cuerpo con una pasión que lo dejó sin aliento. Carlos, sorprendido pero excitado, respondió al beso, sus manos encontrando el camino a sus tetas firmes.

"Doña Rosa," murmuró, "¿qué está haciendo?"

Ella se separó ligeramente, sus ojos brillando de deseo. "Ofreciéndote algo mejor, Carlos. ¿No te gustaría probar algo más excitante?"

Carlos, ya completamente excitado, asintió. Doña Rosa, con una sonrisa triunfante, lo llevó a su habitación. Lo desnudó lentamente, sus manos y labios explorando cada centímetro de su cuerpo. Cuando llegó a su pene erecto, lo tomó en su boca, chupando y lamiendo con destreza.

Carlos, ya sin poder contenerse, la tumbó en la cama y se subió encima, penetrándola con fuerza. Doña Rosa gemía de placer, sus uñas clavándose en su espalda mientras lo guiaba con sus caderas.

La cogió duro, sus embestidas rítmicas y profundas, haciendo temblar la cama "Así, Carlos," gemía Doña Rosa, "más duro. Así me gusta."

milf

Carlos, excitado más allá de lo imaginable, obedeció, cogiendo con toda su fuerza. Doña Rosa, con una sonrisa traviesa, lo hizo cambiar de posición montándolo con movimientos intensos, mientras sus tetas saltaban libres. Carlos, con las manos en sus caderas, la guiaba, sus cuerpos moviéndose en perfecta sincronía.

Finalmente, cuando sintió que estaba a punto de acabar, la puso de rodillas y le terminó la cara y las tetas. Doña Rosa, con una sonrisa satisfecha, se lamió los labios, saboreando cada gota.

"Gracias, Carlos," murmuró, aún jadeando. "Ha sido delicioso. Y recuerda, si alguna vez necesitas algo más, solo dilo."

Carlos, aún recuperando el aliento, solo pudo sonreír, sabiendo que su vida nunca sería la misma después de ese encuentro.

Y así, con una promesa de más placer en futuro, Carlos y Doña Rosa sellaron su acuerdo, dejando a Laura fuera del juego, al menos por el momento.

Relatos eroticos

Laura, con una mezcla de curiosidad y nerviosismo, se acercó a su madre, Doña Rosa, en la sala de su casa. "Mamá, Carlos vino a hablarte, ¿verdad?" preguntó, intentando mantener la calma.

Doña Rosa, con una sonrisa enigmática, asintió. "Sí, mi amor. Vino a pedirme permiso para cortejarte."

Laura frunció el ceño, su enojo comenzando a crecer. "Y? ¿Qué le dijiste?"

Doña Rosa se encogió de hombros. "No le di tiempo de hablar. Ya sabes, las cosas se pusieron un poco... intensas."

Laura, ya sin poder contener su enojo, le dijó. "¡Mamá, deja de cogerte a mis pretendientes! ¡Consigue los tuyos!"

Doña Rosa, lejos de sentirse avergonzada, se rio, una risa libre y sincera. "Lo siento, hija. Es que estaba bueno."

"Hay mamá eres una puta, ya deberias comportarte, a tu edad". Le respondió Laura. Que herida y enojada, se refugió en su habitación.

Doña Rosa, conmocionada por lo que le había dicho, fue a buscar a Carlos.

"Carlos, necesito hablar contigo. Tuve una discusión con Laura y termino llamándome... Puta.

Me siento tan mal, Carlos", dijo Doña Rosa, con lágrimas en los ojos.

Carlos, con una sonrisa tranquilizadora, tomó las manos de Doña Rosa y le dijo: "No este triste, Doña Rosa. Ella solo está celosa. Usted está más buena que ella. 

"En serio?, Carlos, tú crees?", le preguntó, ella. 

"Si Doña Rosa, sus tetas son más grandes y sus nalgas también. Además, esa vagina que tiene me pone dura la pija".

Doña Rosa, sorprendida y excitada por las palabras de Carlos, respondió: "¿En serio, Carlos? ¿ Tan buena estoy?". Carlos asintió, acercándose a ella y besándola con pasión.

Doña Rosa, ya mojada por las palabras y el beso, comenzó a desvestirse lentamente. Carlos, emocionado, la ayudó, besando cada parte de su cuerpo mientras la desnudaba. Sus tetas, grandes y firmes, eran una tentación para él, y no pudo resistir el deseo de tomarlas en sus manos, besándolas y chupandolas, con destreza, mientras le manoseaba la concha.

Doña Rosa, gimiendo de placer, le susurró: "Quiero chupar tu pija, Carlos". Él asintió, y Doña Rosa se arrodilló frente a él, sacando su pija, chupando y lamiéndo con destreza, hasta llegar a sus testículos, chupándolos con avidez.

relatos calientes

Después de un intenso oral, Carlos la sentó en su regazo y la penetró, sintiendo el calor de su concha apretando su pija. Doña Rosa, montándolo con pasión, gemía y le decía: "Qué rica pija tienes, Carlos". Él, excitado, le chupaba las tetas, disfrutando de cada segundo.

Doña Rosa, ya no podía contenerse y se puso en cuatro, dándole a Carlos una vista perfecta de su trasero. Él, excitado, le metio la pija en la concha, y comenzó a embestirla desde atrás, bombeándola con fuerza. Doña Rosa, gimiendo, le decía: "Qué bien cojes, Carlos".

Carlos, ya al límite, decidió cambiar de posición y metió su pija en el culo de Doña Rosa, quien lo recibió con un grito de dolor y placer" Ayy Carlos"

relatos porno

 "Duro por el culo, como se lo merece", le respondió Carlos, disfrutando de cada empujón, haciéndola gemir.

Finalmente, Carlos se la sacó y Doña Rosa le chupó la pija una vez más, hasta que él eyaculó sobre sus tetas. Doña Rosa, relamiéndose el semen, sonrió y dijo: "Qué buena cogida nos dimos, Carlos".

Ambos, satisfechos y felices, se abrazaron, sabiendo que habían encontrado una conexión única y emocionante.

En la habitación, Doña Rosa y Carlos yacían desnudos, disfrutando de la tranquilidad después de su intensa sesión de sexo. Doña Rosa, con una sonrisa pícara, miró a Carlos y le preguntó: "Dime, Carlos, aún estás interesado en Laura?".

Carlos suspiró y respondió "Doña Rosa, no niego que me guste su hija. Pero después de lo que pasó entre nosotros, me gusta más usted". 

Las palabras de Carlos excitaron a Doña Rosa, quien lo miró con deseo y le dijo: "Carlos, sé que Laura encontrará a alguien más. Pero, ¿qué tal si nos hacemos novios los dos? Prometo darte el sexo que mereces y podrás cogerme las veces que quieras".

Carlos, al escuchar eso, sintió que su pija se endurecía nuevamente. "Acepto, Doña Rosa. Es una oferta tan tentadora como usted", respondió. 

Doña Rosa sonrió y le dijo: "Carlos, si vamos a ser pareja, dime Rosa, nada más. Que me haces sentir mayor". Dicho esto, agarró su pija y comenzó a mamarla con destreza.

Carlos, excitado, gemía mientras sentía la boca de Rosa envolver su pija. "Ay, Rosa, qué bien que la chupas", murmuró, disfrutando de cada segundo.

Rosa lo miró desde abajo, con su pija en la mano, y le preguntó: "Y qué quieres hacerme, mi amor?".

Carlos, caliente y con deseos de más, respondió: "Quiero cogerte por la concha y el culo". Rosa, emocionada, se puso en cuatro, lista para recibir a Carlos. Él no tardó en embestirla, metiendo su pija en el culo de Rosa, quien gritó de placer. Carlos, nalgueándola, disfrutaba del sonido de sus gemidos empotrándola con fuerza.

milf tetona

Luego, cambió de agujero y penetró a Rosa por la concha, cogiendola con intensidad, quien, alentándolo, le pedía: "Dale, amor, rómpeme la concha. Qué ya soy tuya". Carlos, excitado, la embestía más fuerte, disfrutando de cada segundo.

Luego, cambió de posición, haciéndola cabalgar mientras su concha envolvía su pija. Él, chupando sus tetas, gemía junto a ella, sintiendo una conexión única.

Finalmente, con un rugido, Carlos eyaculó, llenándole la concha con su semen, haciendo que Rosa cayera sobre él, abrazándolo. 

"Ya quiero ver la reacción de Laura cuando se entere de lo nuestro".

madre caliente

Carlos, mientras yacía junto a Rosa, no podía evitar pensar "No sé si Laura hubiera sido tan puta como la madre". Pero, en ese momento, estaba satisfecho con su nueva relación.

Rosa, después de su intensa noche con Carlos, se encontró con Laura. "Hija, necesito hablar contigo. Carlos y yo estamos juntos ahora. Te pido disculpas por sacarte el pretendiente", dijo Rosa, con una mezcla de nervios y emoción.

Laura, sorprendida, miró a su madre y respondió: " no te preocupes, mamá. Era solo un pretendiente. Disculpa lo que te dije. No debí llamarte puta". Rosa, con una sonrisa, respondió: "Está bien, hija. Pero, bueno, tengo algo de puta. Y mientras me quite lo caliente, estare con él".

Laura, emocionada, abrazó a su madre y dijo: "Espero que te quedés con él, mamá. Si él te hace feliz, yo también estaré feliz". Con estas palabras, Laura se fue, dejando a Rosa con una sonrisa satisfecha.

madre puta

Madre Puta📑281

puta


🔥 Si les gustan mis relatos, les cuento que abrí mi Patreon 😈

Ahí voy a subir versiones extendidas, continuaciónes, material exclusivo y contenido todavía más picante.

🔥Historias sin filtros, sin Censura, escenas extra y mucho más…👇

https://patreon.com/DESTHEROS?utm_medium=unknown&utm_source=join_link&utm_campaign=creatorshare_creator&utm_content=copyLink

👇
https://n9.cl/m0s66

0 comentarios - Madre Puta📑281