You are now viewing Poringa in Spanish.
Switch to English

Buena vecina 7

Pensé que vendrían juntos pero primero llegó A el más callado, creo que apenas leyó el mensaje vino corriendo sin esperar la respuesta de sus amigos porque no tardó absolutamente nada, lo invite a tomar asiento en la mesa mientras terminaba de acomodar unas cosas, sentía su mirada clavada en mí y me encantaba, quise aprovechar para ver si se ponía algo nervioso. Me detuve frente a él con la mesa entre nosotros y puse las manos en mí cintura, me había puesto una pollera gris corta y cuando digo corta es realmente corta, la tela hacia un esfuerzo increíble por taparme hasta el último centímetro de la cola y nada más, junto con una remera manga larga negra, suelta y escotada.

Yo: Entonces, cumplí tu condición ?
A: Estás muy linda, puedo pedir una cosa más ?
Yo: Que ?
A: Una vueltita para verte mejor..
Yo: ¿Qué querés ver mejor ?. Pregunté, se animaría a responder?
A: Quiero ver cómo te queda en la cola.

Sonreí apenas mordiéndome el labio inferior.

Yo: Son terribles los adolescentes. Dije juguetonamente. Pero te lo ganaste por ser directo.

Di una vuelta rápida como si estuviera bailando.

A: Pero así no, no seas mala.
Yo: Como entonces ?
A: Lento, para verte mejor.

Volví a sonreír y sin responderle gire lentamente, cuando llegue a darle la espalda pregunté “¿Así te gusta?”. “Uff me encanta” respondió acomodándose la entrepierna, creo que pensó que no llegaría a verlo o tal vez si, pero no le importo.

Yo: Cumplí ? 
A: La verdad que si, no pensé que te animarias o querrías hacerlo.

El timbre sonó e hizo que desviamos la mirada hacia la puerta, rompió el clima pero logré devolverlo rápidamente. Apoye los codos en la mesa, mis tetas parecían explotar entre mis brazos y el escote no ayudaba, lo mire fijo a los ojos, sin pestañas no titubear.

Yo: Porque no me animaría? 
A: No sé, capaz era mucho o me zarpaba.
Yo: Hace un rato me viste en bikini, con mucho menos ropa y no creo que te hayas olvidado de eso. Además me gusta ser complaciente con mis invitados especiales, puedo hacer muchas cosas para que se sientan bien.

Le guiñe el ojo y empecé a caminar hacia la puerta para abrirles a los otros chicos, no hacía falta que exagere los movimientos de la cola sin dudas sus ojos estaban clavados en ella pero lo que si hacía falta o al menos por el momento era que cada 3 o 4 pasos baje la pollera, más tarde vería si lo seguiría haciendo, tal vez me “olvidaría” alguna que otra vez. La noche había empezado más jugada de lo que había pensado, solo me dejé llevar en este jueguito con Alejandro y había empezado a gustarme mucho. Lo que no sé es, si se habría dado cuenta que con mí anterior respuesta “Hace un rato me viste en bikini, con mucho menos ropa y no creo que te hayas olvidado de eso” le había prácticamente regalado una carta que si se daban bien las cosas y sabría el momento, podría utilizarla a su beneficio o el de todos, eso ya quedaba en el.

Abrí la puerta, pasaron los chicos y se quedaron esperando a mí lado, claramente querían que entre yo primero, les di el gusto y caminé delante de ellos, nos seguía un tintineo de botellas que traían. Alejandro nos miraba desde unos metros, seguramente sus amigos miraban mí espalda o más abajo, pero el me miraba fijo a los ojos como yo a él y por breves segundos me miraba de pies a cabeza, ya no tenía vergüenza ni intentaba disimularlo pero yo tampoco me quedé atrás, luego de que hizo 2 veces esos golpes de vista a mí cuerpo y volvió a mis ojos, lo mire fijo y mordí la mitad del labio inferior, seguramente ese gesto le hizo volar la imaginación más que nunca.

Comimos y bebimos escuchando música, cruzaban miradas entre ellos cada vez que me levantaba o simplemente dirigía la vista a la tele para cambiar la música, aprovechando que apoyaba un brazo en la mesa y las tetas sobre el. Me sentía mirada, deseada, sentía que los calentaba tanto que podría elegir a cualquiera al azar y tendría la verga parada, pobrecitos eso les puede hacer muy mal, tendrían que buscar una solución, me sentía una puta su puta pero tal vez por toda esta tensión que había y que todos notaban, la noche se estaba tornando algo aburrida.

Entre una cosa y otra, yo seguía el juego de miradas con Alejandro, alguna vez cuando los otros estaban distraídos o mirando la tele por ejemplo, me giraba inmediatamente a mirarlo fijo y el hacía lo mismo pero bajaba desde mis ojos al escote y volvía a mis ojos, yo le mantenía fija la mirada, hasta alguna vez apoye las tetas en mis brazos cruzados sobre la mesa, sin decir una palabra él entendió que tenía mí permiso para hacerlo.

Tuve la fantástica o terrible idea, según como lo vean de proponer un juego “Verdad o Consecuencia”, sabía que podía llegar a recibir alguna pregunta elevada de tono, seguramente sería Alejandro el que la haría puesto que Nico y Dani estaban increíblemente vergonzosos, tal vez con lo de la tarde y como estaba vestida en ese instante, el pequeño sabandija pero con buena pija habría quedado sin palabras.

Nos sentamos en los sillones con una mesa ratona en el medio, Alejandro se sentó en el sillón grande y obviamente me apresure a apoyar el culo al lado de él a su izquierda, del otro lado estaba Daniel en un sillón para una persona y frente a mí Nicolás, también en un sillón para una persona. Tiramos varias veces las cartas y nos íbamos haciendo preguntas medio boludas, todavía nadie había tocado el tema sexual, la noche se empezó a poner más divertida. Me levanté y fui a buscar una botella y un vaso de shot, solo tome yo, no le convide a nadie.

D: No nos vas a convidar ?
Yo: Son muy chicos para tomar esto, se van a volver a sus casas en pedo y mañana voy a tener a los papás de todos ustedes acá. 
D: No, nada que ver.
Yo: Si, no quiero tener problemas. Además ya es demasiado raro que ustedes se junten conmigo, imagínate si vuelven ebrios.
N: Se van a quedar a dormir en mí casa y mis viejos volvieron a irse, no vas a tener problemas.
Yo: Todavía no confío mucho en ustedes, los adolescentes son un poco lengua larga cuando quieren fanfarronear algo.
N: Algo como que ?
Yo: Como que estuvieron tomando y de joda conmigo.

Alejandro se acercó a mí y dijo “No vamos a decir nada, confía en nosotros. Si alguno dice algo, los otros 2 se lo vamos a hacer pagar”. Esa confianza y aparente rudeza al mismo tiempo que el juego que veníamos teniendo, efectivamente había quedado entre nosotros dos, me hizo confiar.

Yo: Está bien, pero después voy a querer una garantía, ya veré cuál. Si están dispuestos, no hay problema. Dije poniendo la botella en el medio de la mesa y el shot al lado.

Chicos: No hay problema. 

Bebieron 1 shot cada uno y el juego siguió, hicimos una ronda más y el juego siguió. Ahora las preguntas de a poco, empezaron a subir el nivel e ir para lo sexual, debo reconocer que el puntapié inicial lo di yo, fui directo al hueso. La víctima fue mí compañero de juego.

Yo: Sos virgen? 
A: No, pero tampoco tengo mucha experiencia.

D: ¿Te dicen muchas cosas en la calle ?
Yo: Más de las que quisiera.

A: ¿Qué parte de tu cuerpo te gusta más ?
Yo: Creo que mí cola, aunque creo que mis tetas se ven bien. Las moví riendo a modo de chiste y todos rieron también, la charla empezó a descontracturarse.
A: Bastante bien diría yo.

Le di un pequeño golpecito juguetón en la pierna.

N: Tu anterior novio te cogía bien ?
Yo: A veces..

Yo: Decime en orden, quién crees que tiene la pija más grande a la más chica.
D: Y yo me tengo que poner en primer lugar jajaj y en segundo lugar Ale y tercero el petiso. (Por Nico)
N: Ehhh forro jajaja pregúntale a la hermana de Ale
D: Uuuuuhhh
A: Sos atrevido guacho eh. Dijo algo molesto.
Yo: Ojo con los petisos igual, no se crean que por ser chicos va todo del mismo tamaño. Le guiñe un ojo.
N: Ven, Maca sabe. Igual que tu hermana gordo jajaja (Por Ale)

Yo: Bueno basta que se van a terminar peleando. Quien sigue ?

D: Sigo yo. ¿Estuviste con tu amigo que vimos el otro día ?
Yo: No, nada que ver. No se puede estar con los amigos.
D: Que raro, creo que me mentís..
Yo: Por?
D: Creímos haberte escuchado cogiendo esa noche, pero nos pudimos haber equivocado.

Mí mente se rebobino hasta el momento que me decían ellos y si era yo, pero me estaba tocando sola, viéndolos a ellos. Me despejó la duda, si me habían escuchado y pensaron que era yo.

Yo: No, nada que ver.
N: Espera, entonces yo tengo una pregunta, vos decís que somos tus amigos. Entonces ninguno tiene chances con vos ?

Todos lo miraron, podía ser un héroe o arruinar todo y eso dependía de mí respuesta..

3 comentarios - Buena vecina 7