Después de la primera vez, tuve varios sentimientos encontrados. Por un lado, estaba feliz y exaltado ya que por fin pude concretar mi fantasía, pero por otro lado, estaba con miedo.
Me daba miedo ser descubierto. Por eso, decidí que ya nunca tendría algo así con personas “cercanas”.
Pero en todo este tiempo me volvía más y más caliente. Mis fetiches volvían y los recuerdos de aquella noche también. Y no solo eso, sino que también , la pareja de osos volvían a mandarme mensajes para concretar otro encuentro. A lo cual yo decía que no, pero aún así al estar caliente, tomaba la decisión de mandarles vídeos mios masturbandome.
Todo eso llegó a un punto en el cual la gota derramó el vaso. Ya que una noche en donde me encontraba solo en casa, me entró una calentura que no se puede explicar.
Queria sentir placer, pero, con un hombre.
Todo esto me llevo a contactar con la pareja, y concretar un encuentro en ese mismo momento. Pero con condiciones.
Yo quería llegar y que ellos me esperaran desnudos en la cama. Ya no habría besos y todo sería rápido.
Luego de charlar un rato, fui hasta su casa.
Fui adentrándome poco a poco en su casa (la cual estaba iluminada), pero no los veía por ningún lado. Lo cual me daba a entender que había cumplido con lo que propuse.
Pensar en llegar a su habitación y ver a dos osos maduros desnudos, hacía que mi verga se mojara y endureciera de una manera impresionante.
Deje mi ropa en la sala, y desnudo y con la verga dura me dirigí hacia la habitación.
La escena fue tal y cómo la imaginé. Ambos desnudos acostados en la cama.
Me fui directo hacia el activo y comenzamos a tocarmos, mientras que el pasivo me tocaba el ano.
Le mame la verga de una manera super caliente, bajando hacia los huevos. Unos huevos que estaban bastante peludos y calientes. Froté mi verga contra su panza y me vine encima de él. Luego de eso le chupe la verga y se vino en mi rostro.
Despues de toda la acción, me limpié, me vestí y me fui para mi casa
Me daba miedo ser descubierto. Por eso, decidí que ya nunca tendría algo así con personas “cercanas”.
Pero en todo este tiempo me volvía más y más caliente. Mis fetiches volvían y los recuerdos de aquella noche también. Y no solo eso, sino que también , la pareja de osos volvían a mandarme mensajes para concretar otro encuentro. A lo cual yo decía que no, pero aún así al estar caliente, tomaba la decisión de mandarles vídeos mios masturbandome.
Todo eso llegó a un punto en el cual la gota derramó el vaso. Ya que una noche en donde me encontraba solo en casa, me entró una calentura que no se puede explicar.
Queria sentir placer, pero, con un hombre.
Todo esto me llevo a contactar con la pareja, y concretar un encuentro en ese mismo momento. Pero con condiciones.
Yo quería llegar y que ellos me esperaran desnudos en la cama. Ya no habría besos y todo sería rápido.
Luego de charlar un rato, fui hasta su casa.
Fui adentrándome poco a poco en su casa (la cual estaba iluminada), pero no los veía por ningún lado. Lo cual me daba a entender que había cumplido con lo que propuse.
Pensar en llegar a su habitación y ver a dos osos maduros desnudos, hacía que mi verga se mojara y endureciera de una manera impresionante.
Deje mi ropa en la sala, y desnudo y con la verga dura me dirigí hacia la habitación.
La escena fue tal y cómo la imaginé. Ambos desnudos acostados en la cama.
Me fui directo hacia el activo y comenzamos a tocarmos, mientras que el pasivo me tocaba el ano.
Le mame la verga de una manera super caliente, bajando hacia los huevos. Unos huevos que estaban bastante peludos y calientes. Froté mi verga contra su panza y me vine encima de él. Luego de eso le chupe la verga y se vino en mi rostro.
Despues de toda la acción, me limpié, me vestí y me fui para mi casa
0 comentarios - Mi segunda y última vez con la pareja de osos maduros