Estaba trabajando en el bar y allí estaban Tamara, Marta y mi novia Rakety. Habían ido a cenar y habían venido a tomar algo y pasarlo bien. Tamara llevaba una camiseta negra ajustada, una falda negra, con tachuelas cuadradas, hasta los muslos, y unas medias negras tupidas. Marta, una camisa vaquera de manga larga, remarcando sus tetazas, una minifalda negra, hasta medio muslo, con algo de tableado en la parte baja, y unas medias negras tupidas. Mi novia, una camiseta negra transparente, mostrando el sujetador negro de triangulo y un vaquero ajustado.
Una de las veces que se acercaron a tomar un chupito y pedir una copa, mi novia me dijo que habían estado viendo el chalet que se había comprado Tamara con su novio. Le dije a Tamara que a ver cuando me invitaba a mí a verlo y ella, entre risas me dijo que ella encantada de que lo conociera y lo estrenáramos a tope. Me dijo que solo faltaba que le llevaran la habitación de sus hijos y un par de cosas más para que se fueran allí a vivir y la conteste que si su habitación y el sofá estaban ya, a mí me valía para conocer el chalet y probarlo para darle o no el visto bueno. Nos reímos y brindamos y estas se fueron a bailar de nuevo.
Cuando terminé mi turno me uní con Tamara y Marta a bailar y tomar algo. Mi novia había desaparecido con un follamigo con el que se había encontrado. Con Tamara allí no podía hacer gran cosa, más allá de restregar un poco mi paquete contra su culo, bailando, pero con Marta, al tener relación abierta con su marido, si podía besarme y meterla mano más tranquilamente. Desabroche un par de botones de la camisa de Marta, para dejar a la vista su maravilloso canalillo. Mientras acariciaba sus tetazas, metí mi cabeza por el escote y se lo besé y lamí. Tamara nos miraba con cara de tener muchas ganas de poder participar más. Le dije que si quería podíamos ir a que me enseñara su chalet y así no estar rodeados de tanta gente.
Fuimos en mi coche. Tamara iba de copiloto y fui acariciando sus piernas y besándola. Marta atrás aprovechaba los semáforos, para echarse adelante y besarnos. Mientras me enseñaba la casa, yo acariciaba los culos a ambas. Tamara dejo para lo último su habitación. Me senté en el borde de la cama y comencé a botar. Le dije que parecía de muy buena calidad. La hice sentarse sobre mí y lo hizo de lado. Seguí botando, mientras acariciaba sus piernas y la confirmé que sí, que era una cama muy buena para tener sexo. Marta se puso de rodillas a nuestro lado y nos besamos los tres. Una de mis manos comenzó a acariciar las piernas de Marta y acabo subiendo, metiéndose por su falda, acariciando su ancho culo.
Tamara me empujo, tumbándome y se echó encima de mí. Nos besamos y mis manos acariciaron su culo. Me dijo que tenía muchas ganas de estrenar la cama conmigo y nos besamos más acaloradamente. Nos giramos y la deje a ella debajo. Nos seguimos besando y acaricie sus piernas. Bajé mi cabeza y la mordí los pechos. Le quité la camiseta, dejándola con un sujetador negro de aro y seguí mordiendo sus pechitos, aun tapados. Marta comenzó a acariciar mi culo y azotármelo. Saque los pechos de Tamara del sujetador y se los comí y acaricie.
Me levante de la cama y Tamara se sentó en el borde. Marta se puso de pie, a mi lado y empezamos a besarnos, con una de mis manos en su culo y la otra en sus tetazas. Tamara me quito el pantalón y comenzó a hacerme un mamadón, pasando mi glande por sus pezones de vez en cuando. Volví a meter mi cara en el escote de Marta, comiendo su canalillo, mientras desabrochaba el resto de la camisa. Cuando estuvo toda abierta, pude ver el precioso sujetador negro, con encaje floral, transparente, de aro, que llevaba y que tan bien juntaba sus tetazas y dejaba ver sus gordos pezones. Agarre sus tetazas, acariciándolas, mientras las mordía. Saqué sus tetazas del sujetador y devoré sus tetazas, mientras Tamara cada vez me comía la polla con más ganas.
Pedí a Marta que se sentara al lado de Tamara y, cuando lo hizo, golpee ambas caras con mi polla, bien dura y babeada por Tamara. La metí varias veces en las bocas de ambas, antes de que Marta la metiera entre sus tetazas y me hiciera una magnifica cubana. Tamara lamia mi glande. Al rato saque mi polla de entre esas tetazas gordas, para comenzar a follar, bien fuerte, la bocaza de Marta. Se la clavaba fuerte y hasta el fondo, sin parar, hasta que tuvo arcadas. En ese momento, cambié, y comencé a follar duro la boca a Tamara. Cada vez que alguna tenía una arcada, cambiaba de boca, follando ambas bocas durante un rico rato.
Las hice ponerse a gatas en el borde de la cama y me arrodillé detrás de ellas, en el suelo. Subí sus faldas, dejando sus culos tapados por las medias a mi vista. Mordí sus culos, mientras los acariciaba, al igual que sus piernas. Como las medias eran tupidas y allí no había nada que me ayudara a romperlas, se las baje, dejando sus culos solo con los tangas negros. El de Marta también llevaba encaje transparente. Los seguí acariciando y mordiendo, para acabar metiendo mis manos por sus tangas, para masturbarlas, sin dejar de morder los glúteos. Aparte sus tangas y comencé a comerlas los coños. A la que no se lo comía, seguía masturbándola.
Me levanté y, mientras me ponía un condón, le dije a Tamara que era el momento de probar bien la amortiguación de la cama. Di un fuerte azote a Tamara y acto seguido metí mi polla en su coño. Agarré su cintura y comencé a follarla bien fuerte. La cama se movía maravillosamente aguantando genial. Di varios azotes a Marta, hasta que se colocó de rodillas en la cama y la pude volver a comer las tetazas. Tamara comenzó a gemir y, me ponía tanto, que se la metía más fuerte aún. agarre su pelo y tire de él, sin dejar de comer las tetazas a Marta.
Volví a poner a Marta a gatas para follar ahora su coño, bien fuerte. Sus tetazas se movían sin parar para todos lados y eso me ponía más cachondo. Tamara se puso de rodillas y nos besamos. Metí mi mano por su coño y la masturbé, mientras mi polla entraba y salía del coño de Marta sin descanso. Volví a colocar a Tamara a gatas y la empecé a follar el culo. Le dije a Marta que se sentara frente a Tamara, para que esta la comiera el coño. Fui cambiando de agujero de Tamara, hasta que me aviso que iba a correrse. Me arrodillé y la comí el coño hasta que se corrió.
Me volví a sentar en el borde de la cama y Marta lo hizo sobre mí, dándome la espalda. Se metió mi polla en su coño y comenzó a botar, con sus tetazas bien agarradas por mis manos. Ella giro la cabeza y nos besábamos. Tamara se colocó bien las medias, para arrodillarse entre nuestras piernas y jugar con mis huevos en sus manos. Marta comenzó a moverse en círculos y Tamara la comió el clítoris entonces. Cuando Marta se corrió, se metió mi polla en el culo y volvió a botar como loca. Tamara se puso de rodillas a nuestro lado y se besó con nosotros. Mi mano acariciaba su culo y la comí los pechos varias veces.
Cuando me fui a correr, Marta se puso de rodillas entre mis piernas. Metió mi polla entre sus tetazas y me volvió a masturbar con ellas. Tamara se puso a gatas en la cama para lamerme el glande. Con una mano acariciaba el culo a Tamara y con la otra masturbaba la boca a Marta. Cuando salió dispara mi leche, sin avisarlas, llene la cara y boca de Tamara y las tetazas de Marta con ella. Tamara y Marta me comieron la polla, para limpiármela y tomarse mi semen.
Nos metiéndonos al baño de la habitación a limpiarnos, tras colocarse Marta las medias. Yo me limpié rápido, y tras darlas unos besos salí del baño, dejándolas allí limpiándose bien. Me vestí y bajé a la planta baja al salón. La cocina estaba integrada en el salón y en la encimera vi unas herramientas entre las que había un alicate de corte, el cual me guardé en el bolsillo.
Me senté en el sofá, esperando que bajaran. Cuando vinieron al salón, le dije a Tamara que el sofá era muy cómodo, también, y que, seguro que aún tenía un rato para probarlo, que también es una parte muy importante de la casa. Tamara se rio, miro la hora y dijo que si, que aún no tenía por qué volver a casa. Se sentaron cada una a uno de mis lados y nos volvimos a besar, mientras acariciaba las piernas de ambas. Tamara me saco la polla del pantalón y me empezó a masturbar. Se colocaron a gatas en el sofá y me comieron la polla y los huevos, con mis manos acariciando sus culos. Primero encima de las faldas y luego, tras subírselas, por encima de las medias.
Saque el alicate de corte del bolsillo y Tamara me pregunto de donde lo había sacado. Le di un azote y le dije que se dejara de preguntas y que se pusieran ambas de rodillas, dándome la espalda y apoyadas en el cabecero del sofá. Entre risas se colocaron así, mientras yo me levantaba y me quitara los pantalones. Me arrodille en el suelo y acaricie y bese sus culos. Hice un pequeño corte, en la zona de sus coños, en las medias de ambas y solté el alicate. Metí mis dedos por los agujeros y por el tanga, para masturbarlas, mientras seguía besando y mordiendo sus culos.
Hice más grandes los agujeros de las medias. Aparte el tanga de Tamara, metí mi cara y la comí el coño. Mientras, seguía masturbando a Marta, y con la otra mano acariciaba y azotaba el culo a Tamara. Cambié y le comí el coño a Marta, masturbando a Tamara. Volví a sentarme, colocándose ellas a gatas, para comerme la polla nuevamente. Metí mis manos por el roto y el tanga y las seguí masturbando. Pedí a Marta que se pusiera de rodillas y dejo a Tamara, solita, haciéndome un mamadón. Mientras me besaba con Marta, la desabrochaba la camisa, para dejar sus tetazas visibles, con el sexy sujetador. Se las acaricie, besándonos cada vez más apasionadamente. Bajé mi cabeza y la comí el canalillo, mientras apretaba sus tetazas y ella apretaba mi cara contra ellas. Una de mis manos volvió a masturbarla. Empecé a morder sus tetazas, por encima del sujetador, notando sus gordos pezones, bien duros. Le saque las tetazas del sujetador y se las comí y acaricie con ansias, mientras Tamara, cada vez me comía la polla más veloz.
Tamara me puso un condón y se sentó de rodillas sobre mí. Se metió mi polla por su coño y se empezó a mover en círculos. Nos besábamos, mientras seguía acariciando las tetazas a Marta, con una mano y con la otra el culo a Tamara. Volví a besarme con Marta y Tamara empezó a comerla las tetazas. Me uní a Tamara y, ambos, le comíamos las tetazas y nos besábamos.
Comencé a acariciar las tetas a Tamara, mientras me besaba con ambas. Le quité la camiseta y mordí sus pechos, con el sujetador puesto. Se lo desabroche y quite, sin dejar de morder sus pechos. Mi lengua jugueteo con sus pezones, poniéndolos bien duros, y mordiéndoselos finalmente. Ellas se besaban y yo la comía las tetas a ambas, solo con un giro de cabeza. Mis manos acariciaban el culo de Tamara y masturbaba a Marta. Tamara cada vez se movía más fuerte en círculos.
Coloqué a Tamara a gatas y me puse detrás de ella, follándola el culo. Marta se sentó frente a ella y Tamara la comió el coño. Me incline, para poder llegar a acariciar los pechos de Marta. Me acabe tumbando sobre Tamara, follando su culo bien fuerte. Con una mano acariciaba sus pechos y con la otra, rodeaba su cuello. Marta se bajó del sofá, se puso a mi lado y comenzó a azotarme el culo. Metí mi polla en el coño de Tamara y la follé igual de fuerte, tumbada aun sobre ella, ahogándola con mi mano. No pare hasta que Tamara se corrió.
Me levante y me bese con Marta, mientras le daba fuertes azotes en su ancho culo y en sus tetazas. Me senté y ella lo hizo sobre mí, rodeándome con sus piernas. Metió mi polla en su coño y comenzó a cabalgar. Yo agarre sus tetazas y las acaricie, mientras se las comía. Marta acabo apretando mi cabeza contra sus tetazas, ahogándome ricamente con ellas, mientras las devoraba. Tamara se puso de rodillas a mi lado y se besaba con Marta. Tumbe a Marta en el sofá y me tumbe sobre ella, seguí follando su coño, con sus piernas rodeándome la cintura. Mis manos acariciaban sus muslos y ella seguía apretando mi cabeza contra sus tetazas, las cuales seguía comiendo con ansias, mordiendo y estirando sus pezones. Tamara me besaba y acariciaba el culo.
Cuando Marta se corrió, me puse de rodillas en el sofá, entre sus piernas. Se las subí, colocándolas sobre mis hombros y empecé a follarla el culo. Sus tetazas se veían moverse para todos lados. Tamara se puso a mi lado, con una pierna arrodillada en el sofá. Nos besamos y comencé a masturbarla.
Cuando me corrí dentro del coño de Marta, me tumbé yo y ella se puso a gatas comiéndomela, tras quitarme el condón. Coloqué a Tamara tumbada sobre mí, en posición de 69, y la comí el coño, mientras ella me hacia una mamada, junto a Marta. Me dejaron la polla limpia y yo no pare de comer el coño a Tamara, y acariciar su culo, hasta que se corrió en mi boca.
Tras un pequeño descanso, sentados en el sofá, besándonos y acariciándonos, nos vestimos y las lleve a sus casas.
Una de las veces que se acercaron a tomar un chupito y pedir una copa, mi novia me dijo que habían estado viendo el chalet que se había comprado Tamara con su novio. Le dije a Tamara que a ver cuando me invitaba a mí a verlo y ella, entre risas me dijo que ella encantada de que lo conociera y lo estrenáramos a tope. Me dijo que solo faltaba que le llevaran la habitación de sus hijos y un par de cosas más para que se fueran allí a vivir y la conteste que si su habitación y el sofá estaban ya, a mí me valía para conocer el chalet y probarlo para darle o no el visto bueno. Nos reímos y brindamos y estas se fueron a bailar de nuevo.
Cuando terminé mi turno me uní con Tamara y Marta a bailar y tomar algo. Mi novia había desaparecido con un follamigo con el que se había encontrado. Con Tamara allí no podía hacer gran cosa, más allá de restregar un poco mi paquete contra su culo, bailando, pero con Marta, al tener relación abierta con su marido, si podía besarme y meterla mano más tranquilamente. Desabroche un par de botones de la camisa de Marta, para dejar a la vista su maravilloso canalillo. Mientras acariciaba sus tetazas, metí mi cabeza por el escote y se lo besé y lamí. Tamara nos miraba con cara de tener muchas ganas de poder participar más. Le dije que si quería podíamos ir a que me enseñara su chalet y así no estar rodeados de tanta gente.
Fuimos en mi coche. Tamara iba de copiloto y fui acariciando sus piernas y besándola. Marta atrás aprovechaba los semáforos, para echarse adelante y besarnos. Mientras me enseñaba la casa, yo acariciaba los culos a ambas. Tamara dejo para lo último su habitación. Me senté en el borde de la cama y comencé a botar. Le dije que parecía de muy buena calidad. La hice sentarse sobre mí y lo hizo de lado. Seguí botando, mientras acariciaba sus piernas y la confirmé que sí, que era una cama muy buena para tener sexo. Marta se puso de rodillas a nuestro lado y nos besamos los tres. Una de mis manos comenzó a acariciar las piernas de Marta y acabo subiendo, metiéndose por su falda, acariciando su ancho culo.
Tamara me empujo, tumbándome y se echó encima de mí. Nos besamos y mis manos acariciaron su culo. Me dijo que tenía muchas ganas de estrenar la cama conmigo y nos besamos más acaloradamente. Nos giramos y la deje a ella debajo. Nos seguimos besando y acaricie sus piernas. Bajé mi cabeza y la mordí los pechos. Le quité la camiseta, dejándola con un sujetador negro de aro y seguí mordiendo sus pechitos, aun tapados. Marta comenzó a acariciar mi culo y azotármelo. Saque los pechos de Tamara del sujetador y se los comí y acaricie.
Me levante de la cama y Tamara se sentó en el borde. Marta se puso de pie, a mi lado y empezamos a besarnos, con una de mis manos en su culo y la otra en sus tetazas. Tamara me quito el pantalón y comenzó a hacerme un mamadón, pasando mi glande por sus pezones de vez en cuando. Volví a meter mi cara en el escote de Marta, comiendo su canalillo, mientras desabrochaba el resto de la camisa. Cuando estuvo toda abierta, pude ver el precioso sujetador negro, con encaje floral, transparente, de aro, que llevaba y que tan bien juntaba sus tetazas y dejaba ver sus gordos pezones. Agarre sus tetazas, acariciándolas, mientras las mordía. Saqué sus tetazas del sujetador y devoré sus tetazas, mientras Tamara cada vez me comía la polla con más ganas.
Pedí a Marta que se sentara al lado de Tamara y, cuando lo hizo, golpee ambas caras con mi polla, bien dura y babeada por Tamara. La metí varias veces en las bocas de ambas, antes de que Marta la metiera entre sus tetazas y me hiciera una magnifica cubana. Tamara lamia mi glande. Al rato saque mi polla de entre esas tetazas gordas, para comenzar a follar, bien fuerte, la bocaza de Marta. Se la clavaba fuerte y hasta el fondo, sin parar, hasta que tuvo arcadas. En ese momento, cambié, y comencé a follar duro la boca a Tamara. Cada vez que alguna tenía una arcada, cambiaba de boca, follando ambas bocas durante un rico rato.
Las hice ponerse a gatas en el borde de la cama y me arrodillé detrás de ellas, en el suelo. Subí sus faldas, dejando sus culos tapados por las medias a mi vista. Mordí sus culos, mientras los acariciaba, al igual que sus piernas. Como las medias eran tupidas y allí no había nada que me ayudara a romperlas, se las baje, dejando sus culos solo con los tangas negros. El de Marta también llevaba encaje transparente. Los seguí acariciando y mordiendo, para acabar metiendo mis manos por sus tangas, para masturbarlas, sin dejar de morder los glúteos. Aparte sus tangas y comencé a comerlas los coños. A la que no se lo comía, seguía masturbándola.
Me levanté y, mientras me ponía un condón, le dije a Tamara que era el momento de probar bien la amortiguación de la cama. Di un fuerte azote a Tamara y acto seguido metí mi polla en su coño. Agarré su cintura y comencé a follarla bien fuerte. La cama se movía maravillosamente aguantando genial. Di varios azotes a Marta, hasta que se colocó de rodillas en la cama y la pude volver a comer las tetazas. Tamara comenzó a gemir y, me ponía tanto, que se la metía más fuerte aún. agarre su pelo y tire de él, sin dejar de comer las tetazas a Marta.
Volví a poner a Marta a gatas para follar ahora su coño, bien fuerte. Sus tetazas se movían sin parar para todos lados y eso me ponía más cachondo. Tamara se puso de rodillas y nos besamos. Metí mi mano por su coño y la masturbé, mientras mi polla entraba y salía del coño de Marta sin descanso. Volví a colocar a Tamara a gatas y la empecé a follar el culo. Le dije a Marta que se sentara frente a Tamara, para que esta la comiera el coño. Fui cambiando de agujero de Tamara, hasta que me aviso que iba a correrse. Me arrodillé y la comí el coño hasta que se corrió.
Me volví a sentar en el borde de la cama y Marta lo hizo sobre mí, dándome la espalda. Se metió mi polla en su coño y comenzó a botar, con sus tetazas bien agarradas por mis manos. Ella giro la cabeza y nos besábamos. Tamara se colocó bien las medias, para arrodillarse entre nuestras piernas y jugar con mis huevos en sus manos. Marta comenzó a moverse en círculos y Tamara la comió el clítoris entonces. Cuando Marta se corrió, se metió mi polla en el culo y volvió a botar como loca. Tamara se puso de rodillas a nuestro lado y se besó con nosotros. Mi mano acariciaba su culo y la comí los pechos varias veces.
Cuando me fui a correr, Marta se puso de rodillas entre mis piernas. Metió mi polla entre sus tetazas y me volvió a masturbar con ellas. Tamara se puso a gatas en la cama para lamerme el glande. Con una mano acariciaba el culo a Tamara y con la otra masturbaba la boca a Marta. Cuando salió dispara mi leche, sin avisarlas, llene la cara y boca de Tamara y las tetazas de Marta con ella. Tamara y Marta me comieron la polla, para limpiármela y tomarse mi semen.
Nos metiéndonos al baño de la habitación a limpiarnos, tras colocarse Marta las medias. Yo me limpié rápido, y tras darlas unos besos salí del baño, dejándolas allí limpiándose bien. Me vestí y bajé a la planta baja al salón. La cocina estaba integrada en el salón y en la encimera vi unas herramientas entre las que había un alicate de corte, el cual me guardé en el bolsillo.
Me senté en el sofá, esperando que bajaran. Cuando vinieron al salón, le dije a Tamara que el sofá era muy cómodo, también, y que, seguro que aún tenía un rato para probarlo, que también es una parte muy importante de la casa. Tamara se rio, miro la hora y dijo que si, que aún no tenía por qué volver a casa. Se sentaron cada una a uno de mis lados y nos volvimos a besar, mientras acariciaba las piernas de ambas. Tamara me saco la polla del pantalón y me empezó a masturbar. Se colocaron a gatas en el sofá y me comieron la polla y los huevos, con mis manos acariciando sus culos. Primero encima de las faldas y luego, tras subírselas, por encima de las medias.
Saque el alicate de corte del bolsillo y Tamara me pregunto de donde lo había sacado. Le di un azote y le dije que se dejara de preguntas y que se pusieran ambas de rodillas, dándome la espalda y apoyadas en el cabecero del sofá. Entre risas se colocaron así, mientras yo me levantaba y me quitara los pantalones. Me arrodille en el suelo y acaricie y bese sus culos. Hice un pequeño corte, en la zona de sus coños, en las medias de ambas y solté el alicate. Metí mis dedos por los agujeros y por el tanga, para masturbarlas, mientras seguía besando y mordiendo sus culos.
Hice más grandes los agujeros de las medias. Aparte el tanga de Tamara, metí mi cara y la comí el coño. Mientras, seguía masturbando a Marta, y con la otra mano acariciaba y azotaba el culo a Tamara. Cambié y le comí el coño a Marta, masturbando a Tamara. Volví a sentarme, colocándose ellas a gatas, para comerme la polla nuevamente. Metí mis manos por el roto y el tanga y las seguí masturbando. Pedí a Marta que se pusiera de rodillas y dejo a Tamara, solita, haciéndome un mamadón. Mientras me besaba con Marta, la desabrochaba la camisa, para dejar sus tetazas visibles, con el sexy sujetador. Se las acaricie, besándonos cada vez más apasionadamente. Bajé mi cabeza y la comí el canalillo, mientras apretaba sus tetazas y ella apretaba mi cara contra ellas. Una de mis manos volvió a masturbarla. Empecé a morder sus tetazas, por encima del sujetador, notando sus gordos pezones, bien duros. Le saque las tetazas del sujetador y se las comí y acaricie con ansias, mientras Tamara, cada vez me comía la polla más veloz.
Tamara me puso un condón y se sentó de rodillas sobre mí. Se metió mi polla por su coño y se empezó a mover en círculos. Nos besábamos, mientras seguía acariciando las tetazas a Marta, con una mano y con la otra el culo a Tamara. Volví a besarme con Marta y Tamara empezó a comerla las tetazas. Me uní a Tamara y, ambos, le comíamos las tetazas y nos besábamos.
Comencé a acariciar las tetas a Tamara, mientras me besaba con ambas. Le quité la camiseta y mordí sus pechos, con el sujetador puesto. Se lo desabroche y quite, sin dejar de morder sus pechos. Mi lengua jugueteo con sus pezones, poniéndolos bien duros, y mordiéndoselos finalmente. Ellas se besaban y yo la comía las tetas a ambas, solo con un giro de cabeza. Mis manos acariciaban el culo de Tamara y masturbaba a Marta. Tamara cada vez se movía más fuerte en círculos.
Coloqué a Tamara a gatas y me puse detrás de ella, follándola el culo. Marta se sentó frente a ella y Tamara la comió el coño. Me incline, para poder llegar a acariciar los pechos de Marta. Me acabe tumbando sobre Tamara, follando su culo bien fuerte. Con una mano acariciaba sus pechos y con la otra, rodeaba su cuello. Marta se bajó del sofá, se puso a mi lado y comenzó a azotarme el culo. Metí mi polla en el coño de Tamara y la follé igual de fuerte, tumbada aun sobre ella, ahogándola con mi mano. No pare hasta que Tamara se corrió.
Me levante y me bese con Marta, mientras le daba fuertes azotes en su ancho culo y en sus tetazas. Me senté y ella lo hizo sobre mí, rodeándome con sus piernas. Metió mi polla en su coño y comenzó a cabalgar. Yo agarre sus tetazas y las acaricie, mientras se las comía. Marta acabo apretando mi cabeza contra sus tetazas, ahogándome ricamente con ellas, mientras las devoraba. Tamara se puso de rodillas a mi lado y se besaba con Marta. Tumbe a Marta en el sofá y me tumbe sobre ella, seguí follando su coño, con sus piernas rodeándome la cintura. Mis manos acariciaban sus muslos y ella seguía apretando mi cabeza contra sus tetazas, las cuales seguía comiendo con ansias, mordiendo y estirando sus pezones. Tamara me besaba y acariciaba el culo.
Cuando Marta se corrió, me puse de rodillas en el sofá, entre sus piernas. Se las subí, colocándolas sobre mis hombros y empecé a follarla el culo. Sus tetazas se veían moverse para todos lados. Tamara se puso a mi lado, con una pierna arrodillada en el sofá. Nos besamos y comencé a masturbarla.
Cuando me corrí dentro del coño de Marta, me tumbé yo y ella se puso a gatas comiéndomela, tras quitarme el condón. Coloqué a Tamara tumbada sobre mí, en posición de 69, y la comí el coño, mientras ella me hacia una mamada, junto a Marta. Me dejaron la polla limpia y yo no pare de comer el coño a Tamara, y acariciar su culo, hasta que se corrió en mi boca.
Tras un pequeño descanso, sentados en el sofá, besándonos y acariciándonos, nos vestimos y las lleve a sus casas.
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