Las cosas en casa no iban nada bien, yo sin trabajo y los gastos seguían día a día, el casero, Don Ramiro parecía olfatear cuando llegaba o salía, pues cada que podia intentaba cobrar los 3 meses de renta que tenía pendientes.
La última vez ya sentenciado a qué si no pagaba al menos un mes , tendría que hecharnos a la calle.
Esa noche acostado con mi esposa empezamos a hacer cuentas si vendiamos algo, empeñar , pero aún así no podíamos completar las deudas. Entre plática y plática mi esposa soltó que ella notaba a Don Ramiro muy diferente con ella que conmigo. Que siempre con ella era atento, nunca le reclamaba, y que a veces si la veía en el mercado o en la calle le ayudaba a cargar las bolsas y ser atento con ella.
En cambio conmigo era un cabron que trataba de hablar hasta fuerte para que todos los vecinos se enteraran de mi situación.
De pronto ella me comentó que la dejara a ella arreglar las cosas, que iba a hablar con el para que nos diera otro mes y la situación mejorará.
Le hablo por teléfono, pero le comento Don Ramiro que esas cosas se tenían que hablar en persona, que podía ir a la casa en la tarde después del trabajo
Mi esposa casualmente ese día se puso una blusa poco más escotada de lo normal, me sorprendió un poco pues aunque sabía que la intención era agradarle a Don Ramiro tampoco era para tanto , les comparto como se vistió ese día

Y uno pues como buen hombre no desaprovecha y cuando estaba distraída le tome otra foto más cerca para el recuerdo jeje

Me fui a la recámara para atender una llamada de una entrevista y cerré la puerta , la verdad es que quería estar presente pero no sería posible, o eso pensé.
Solo escuché de lejos el timbre como se saludaron y tuve que poner atención a la llamada.
De repente escuchaba risas o su voz de Don Ramiro tratando de ser amable con ella, diciéndole que se veía bien o que ya no habían coincidido en el mercado.
Terminando la llamada me acerque a ellos, saludé a don Ramiro, un tanto tranquilo pero también reservado viéndome.
Cuando mi esposa me comentó que ya estaba arreglado el tema de la renta que podía esperarnos don Ramiro un mes más y podría hacernos algún descuento en la deuda.
Pero.... Siempre hay un pero...
Don Ramiro me dijo, así es , siempre y cuando tú estés de acuerdo y no te quejes de los arreglos que hice con tu esposa.
Trague sábila y antes de responder don Ramiro se acercó a mi esposa y la beso

No lo podía creer ahí frente a mi, mi esposa y el casero besandose y ella más que contenta de hacerlo. Tuve que sacar mi teléfono y tomar una foto rápidamente, no se porque pero el morbo y la situación me rebasaron y solo fui participe de lo que estaba por venir , empezaron a besarse más profundo, con más pasión por así decirlo. No tuve de otra más que solamente tocarme por la excitación

Parecía que ambos posaban para la cámara, como si quisieran que yo inmortalizara ese momento no solo en mi mente si no con el teléfono, don Ramiro empezó a decirle cosas más fuertes, que quería cojerla frente a mi, que la quería castigar y que yo tenía que aguantar la prueba o no habría descuento ni prórroga de la deuda.
Con el teléfono temblando de morbo y con la otra mano tocando me la verga que ya tenía al 100 veía como mi esposa empezaba a soltarse cada vez más con don Ramiro

Empezó a quitarle su ropa , su pantalón, como si ambos ya supieran todo lo que estaba por venir, don Ramiro lo noté cada vez más dominante de la situación pidiéndole a mi esposa que le quitará el zapato, el otro, los pantalones. Y yo viendo una esposa sumisa y obediente que estaba dando todo de si

En ese momento le dijo a mi esposa ahora tu.... Quiero que te quites primero el pantalón poco a poco frente a mi y que tú marido grabé...

Pero eso lo subire en la segunda parte de este relato
La última vez ya sentenciado a qué si no pagaba al menos un mes , tendría que hecharnos a la calle.
Esa noche acostado con mi esposa empezamos a hacer cuentas si vendiamos algo, empeñar , pero aún así no podíamos completar las deudas. Entre plática y plática mi esposa soltó que ella notaba a Don Ramiro muy diferente con ella que conmigo. Que siempre con ella era atento, nunca le reclamaba, y que a veces si la veía en el mercado o en la calle le ayudaba a cargar las bolsas y ser atento con ella.
En cambio conmigo era un cabron que trataba de hablar hasta fuerte para que todos los vecinos se enteraran de mi situación.
De pronto ella me comentó que la dejara a ella arreglar las cosas, que iba a hablar con el para que nos diera otro mes y la situación mejorará.
Le hablo por teléfono, pero le comento Don Ramiro que esas cosas se tenían que hablar en persona, que podía ir a la casa en la tarde después del trabajo
Mi esposa casualmente ese día se puso una blusa poco más escotada de lo normal, me sorprendió un poco pues aunque sabía que la intención era agradarle a Don Ramiro tampoco era para tanto , les comparto como se vistió ese día

Y uno pues como buen hombre no desaprovecha y cuando estaba distraída le tome otra foto más cerca para el recuerdo jeje

Me fui a la recámara para atender una llamada de una entrevista y cerré la puerta , la verdad es que quería estar presente pero no sería posible, o eso pensé.
Solo escuché de lejos el timbre como se saludaron y tuve que poner atención a la llamada.
De repente escuchaba risas o su voz de Don Ramiro tratando de ser amable con ella, diciéndole que se veía bien o que ya no habían coincidido en el mercado.
Terminando la llamada me acerque a ellos, saludé a don Ramiro, un tanto tranquilo pero también reservado viéndome.
Cuando mi esposa me comentó que ya estaba arreglado el tema de la renta que podía esperarnos don Ramiro un mes más y podría hacernos algún descuento en la deuda.
Pero.... Siempre hay un pero...
Don Ramiro me dijo, así es , siempre y cuando tú estés de acuerdo y no te quejes de los arreglos que hice con tu esposa.
Trague sábila y antes de responder don Ramiro se acercó a mi esposa y la beso

No lo podía creer ahí frente a mi, mi esposa y el casero besandose y ella más que contenta de hacerlo. Tuve que sacar mi teléfono y tomar una foto rápidamente, no se porque pero el morbo y la situación me rebasaron y solo fui participe de lo que estaba por venir , empezaron a besarse más profundo, con más pasión por así decirlo. No tuve de otra más que solamente tocarme por la excitación

Parecía que ambos posaban para la cámara, como si quisieran que yo inmortalizara ese momento no solo en mi mente si no con el teléfono, don Ramiro empezó a decirle cosas más fuertes, que quería cojerla frente a mi, que la quería castigar y que yo tenía que aguantar la prueba o no habría descuento ni prórroga de la deuda.
Con el teléfono temblando de morbo y con la otra mano tocando me la verga que ya tenía al 100 veía como mi esposa empezaba a soltarse cada vez más con don Ramiro

Empezó a quitarle su ropa , su pantalón, como si ambos ya supieran todo lo que estaba por venir, don Ramiro lo noté cada vez más dominante de la situación pidiéndole a mi esposa que le quitará el zapato, el otro, los pantalones. Y yo viendo una esposa sumisa y obediente que estaba dando todo de si

En ese momento le dijo a mi esposa ahora tu.... Quiero que te quites primero el pantalón poco a poco frente a mi y que tú marido grabé...

Pero eso lo subire en la segunda parte de este relato
1 comentarios - Pagando la renta (relato soft)