Hola poringueros.
Aqui para contaros que mi esposa Vania (42), profesora de química en la Universidad y yo, Arquitecto de 39, llevamos 2 años felizmente casados.
Vania es bajita (1.60) muy guapa, y aunque sus tetas son pequeñas, tiene uno de los mejores culos que me he cogido (que por fortuna han sido muchos) y me encanta! Ademas, a la hora de coger es de lo más desinhibida y gritona, pues nunca me han gustado las mujeres frígidas o mojigatas.
Hace unos días en medio de una dura sesión de sexo y con el calor del verano al mediodía, por fin me confesó que había sido bastante PUTA en la universidad e incluso antes (aunque yo ya lo intuía, por supuesto debido a su notoria experiencia).
Hasta ese momento, sus confesiones habían sido dosificadas, graduales, me soltaba pequeñas anécdotas que la inconsciencia de la calentura le obligaba a revelar.
Así fue como me contó que en aquella época aparte de sus múltiples novios, eran sus "amigos" quienes la emborrachaban en las fiestas universitarias y se la cogían, o que sus antiguos novios le habían hecho de todo: todo tipo de posiciones, amarrarla, abofetearla, y que hubo quienes incluso le llegaron a coger en baños públicos; le compraron lencería o disfraces eróticos o le colocaron cinta en la boca o una mordaza de bola debido a que siempre ha gritado mucho.
Pero en aquella ocasión mientras entraba y salía violentamente de su panochita humeda y al mismo tiempo penetraba su ano con dos dedos, diciéndole al oido lo "usada" y "aguada" que ya estaba, diciendole: "ya ni aprietas de tanta verga que te dieron", la confesión la soltó de un golpe antes de estallar en un ruidoso orgasmo: "Una vez....una vez...me cogieron entre dos".... dijo velozmente antes de poder arrepentirse.
Sus palabras me cayeron como un balde de agua fría; mi mujer no sólo había sido la puta de muchos hombres antes que yo, sino que también confesaba haber sido el juguete de dos malditos afortunados. Me puse muy celoso (si bien ya lo sospechaba), pero al mismo tiempo la polla se me puso tan dura que comencé a darle durísimo, con violencia, hasta que no soporte más, y me vine soltandole una gran carga de leche entre las piernas, e inmediatamente la obligué a confesar todo mientras nos besábamos y le castigaba con algunas cachetadas:
Tuvo un trio con dos compañeros extranjeros de intercambio. Uno de ellos ya se la había cogido primero. Y al parecer se puso de acuerdo con uno de sus amigos para emborrachar a Vania en un bar cercano a la universidad para luego llevarla a un motel en donde le propusieron realizarle la doble penetración, sin embargo, ella al ver el tamaño y el grosor de sus vergas, se negó argumentando su falta de experiencia en el sexo anal, por lo que finalmente ambos decidieron darle duro por la boca y por el coñito, castigandola durante 3 horas seguidas hasta vaciarse varias veces en ella:
"La tenían tan grande que hasta me dolió cuando me la metieron... y eso que yo ya no era virgen" —me dijo —"pero me encantó ser su puta".
"Me sentaron sobre sus vergotas... y uno de ellos me soltó una cachetada muy fuerte que casi me hizo llorar mientras me penetraba y al otro sé la mamaba y gritaba". Me decían: "pero querías dos vergas ¿no? puta" —me confesó mientras yo la obligaba a replicar esa gran mamada en mi pene.
Dice mi esposa que ambos chicos (uno de ellos negro), tenían las pollas tan grandes que la experiencia fue dolorosa, pues tuvo que soportarlos (cosa que logró por el efecto anestésico de la borrachera) pero placentera al mismo tiempo: "Aguantaron mucho. Tuve que esperar hasta que los dos se vinieron", me dice. —"Les mamé sus vergotas al mismo tiempo". "Aunque no fue la primera vez que mamaba dos vergas simultáneamente", me dijo entre risas de vergüenza y chupetones a mi polla la muy descarada.
"Sólo fue una vez" —me dice, para consolarme mientras se rie. También me ha confesado que dos de sus amantes sí le dieron por el culo (primero juraba que era "virgen anal") aunque evidentemente no es experta a pesar del gran culo que tiene y que yo he penetrado hasta ahora sólo con plugs.
Vania es un encanto de hembra, toda una puta! Y la mejor que he conocido a la hora de mamar:
"Todos me han elogiado mi forma de mamar" — me dice con cierto orgullo y descaro: "Siempre me decían cosas cosas como: "Que rico la mamas mi amor" o "La chupas riquísimo zorrita".
Su experiencia, según me confesó una vez mientras me la cogía de perrito (la posición predilecta de todos sus ex amantes), comenzó muy precozmente, durante la secundaria, cuando un practicante de profesor que en ese entonces la enamoró, la escondía en su cubículo para cachondear a la todavía inocente muchachita y ponerla a mamar hasta venirse en su falda del colegio. "Él me enseñó a mamar. Me obligaba a mamarsela hasta que se venía sobre mi suéter. Y me quería coger pero yo nunca quisé porque tenía miedo a que me embarazara". Posteriormente, prácticó felaciones a muchos de sus compañeros en secundaria y preparatoria en un rincón de la biblioteca o en valdíos detrás de la escuela. "Probablemente ellos corrían la voz sobre mí porque muchos se me insinuaban, hablaban de mí". "Se venían muy rápido, ni aguantaban." —dice entre risas la muy puta.
Vania me confesó que le entregó su virginidad a un extranjero. Se la desvirgó un dotado argentino mucho mayor que ella (de unos 32) un dia antes de cumplir sus 18 añitos: "Como ya la sabía chupar rico, él pensaba que le estaba mintiendo, entonces me puso de perrito y me dió tan duro hasta que me sacó sangre... eso quería él porque no me creía que yo era virgen"—dice. "Le gustaba ahogarme con su vergota" —me platica. Y esa vez la estuvo desvirgando bien toda una semana, después la dejó y no volvió a cogersela hasta que ella y yo nos encontramos: "Cuando tú y yo nos conocimos, él me volvió a coger." —me dijo. A la fecha no sé si ella mantiene contacto en redes sociales con él...
A veces me siento celoso de imaginar como se comportará mi esposa con los chicos de sus clases en la Universidad, o con algun profesor que no conozco. Siento celos de saber que tantos hombres (más de 30 calculo yo pues nunca me ha revelado la cifra exacta) la gozaron y le hicieron lo que quisieron antes que yo ("siempre me dejaba hacer lo que ellos querían" —me dice), pero así sucede con el kilometraje de las esposas: en la mayoría de los casos, es un secreto muy bien guardado. Yo tengo la fortuna de saber un poco del historial sexual de mi esposa de sus mismos labios, pero muchos no tienen esa fortuna.
Yo me la encontré hace 4 años, ya madurita, pero aún guapísima, gordibuena (en la universidad era más esbelta) y con tremenda experiencia en el arte de amar. Y aunque sospecho demasiado que al menos durante nuestro primer año de noviazgo ella siguió con esa vida de zorra con algunos de sus antiguos "amigos" de la universidad mientras yo trabajaba, todavía no he logrado calentarla lo suficiente para hacerla perder la razón y que ella lo confiese... lo que sí sé, es que a la hora de follar es una tremenda guarra: le gusta que la amarre, la abofeteé, la nalgueé, le penetre el culo con plugs o con los dedos, y le hable sucio diciendole lo puta que ha sido... tal vez después consiga que confiese sus infidelidades y les narre más a detalle su promiscuidad en sus años de estudiante.
Ustedes... ¿que le harían?








Aqui para contaros que mi esposa Vania (42), profesora de química en la Universidad y yo, Arquitecto de 39, llevamos 2 años felizmente casados.
Vania es bajita (1.60) muy guapa, y aunque sus tetas son pequeñas, tiene uno de los mejores culos que me he cogido (que por fortuna han sido muchos) y me encanta! Ademas, a la hora de coger es de lo más desinhibida y gritona, pues nunca me han gustado las mujeres frígidas o mojigatas.
Hace unos días en medio de una dura sesión de sexo y con el calor del verano al mediodía, por fin me confesó que había sido bastante PUTA en la universidad e incluso antes (aunque yo ya lo intuía, por supuesto debido a su notoria experiencia).
Hasta ese momento, sus confesiones habían sido dosificadas, graduales, me soltaba pequeñas anécdotas que la inconsciencia de la calentura le obligaba a revelar.
Así fue como me contó que en aquella época aparte de sus múltiples novios, eran sus "amigos" quienes la emborrachaban en las fiestas universitarias y se la cogían, o que sus antiguos novios le habían hecho de todo: todo tipo de posiciones, amarrarla, abofetearla, y que hubo quienes incluso le llegaron a coger en baños públicos; le compraron lencería o disfraces eróticos o le colocaron cinta en la boca o una mordaza de bola debido a que siempre ha gritado mucho.
Pero en aquella ocasión mientras entraba y salía violentamente de su panochita humeda y al mismo tiempo penetraba su ano con dos dedos, diciéndole al oido lo "usada" y "aguada" que ya estaba, diciendole: "ya ni aprietas de tanta verga que te dieron", la confesión la soltó de un golpe antes de estallar en un ruidoso orgasmo: "Una vez....una vez...me cogieron entre dos".... dijo velozmente antes de poder arrepentirse.
Sus palabras me cayeron como un balde de agua fría; mi mujer no sólo había sido la puta de muchos hombres antes que yo, sino que también confesaba haber sido el juguete de dos malditos afortunados. Me puse muy celoso (si bien ya lo sospechaba), pero al mismo tiempo la polla se me puso tan dura que comencé a darle durísimo, con violencia, hasta que no soporte más, y me vine soltandole una gran carga de leche entre las piernas, e inmediatamente la obligué a confesar todo mientras nos besábamos y le castigaba con algunas cachetadas:
Tuvo un trio con dos compañeros extranjeros de intercambio. Uno de ellos ya se la había cogido primero. Y al parecer se puso de acuerdo con uno de sus amigos para emborrachar a Vania en un bar cercano a la universidad para luego llevarla a un motel en donde le propusieron realizarle la doble penetración, sin embargo, ella al ver el tamaño y el grosor de sus vergas, se negó argumentando su falta de experiencia en el sexo anal, por lo que finalmente ambos decidieron darle duro por la boca y por el coñito, castigandola durante 3 horas seguidas hasta vaciarse varias veces en ella:
"La tenían tan grande que hasta me dolió cuando me la metieron... y eso que yo ya no era virgen" —me dijo —"pero me encantó ser su puta".
"Me sentaron sobre sus vergotas... y uno de ellos me soltó una cachetada muy fuerte que casi me hizo llorar mientras me penetraba y al otro sé la mamaba y gritaba". Me decían: "pero querías dos vergas ¿no? puta" —me confesó mientras yo la obligaba a replicar esa gran mamada en mi pene.
Dice mi esposa que ambos chicos (uno de ellos negro), tenían las pollas tan grandes que la experiencia fue dolorosa, pues tuvo que soportarlos (cosa que logró por el efecto anestésico de la borrachera) pero placentera al mismo tiempo: "Aguantaron mucho. Tuve que esperar hasta que los dos se vinieron", me dice. —"Les mamé sus vergotas al mismo tiempo". "Aunque no fue la primera vez que mamaba dos vergas simultáneamente", me dijo entre risas de vergüenza y chupetones a mi polla la muy descarada.
"Sólo fue una vez" —me dice, para consolarme mientras se rie. También me ha confesado que dos de sus amantes sí le dieron por el culo (primero juraba que era "virgen anal") aunque evidentemente no es experta a pesar del gran culo que tiene y que yo he penetrado hasta ahora sólo con plugs.
Vania es un encanto de hembra, toda una puta! Y la mejor que he conocido a la hora de mamar:
"Todos me han elogiado mi forma de mamar" — me dice con cierto orgullo y descaro: "Siempre me decían cosas cosas como: "Que rico la mamas mi amor" o "La chupas riquísimo zorrita".
Su experiencia, según me confesó una vez mientras me la cogía de perrito (la posición predilecta de todos sus ex amantes), comenzó muy precozmente, durante la secundaria, cuando un practicante de profesor que en ese entonces la enamoró, la escondía en su cubículo para cachondear a la todavía inocente muchachita y ponerla a mamar hasta venirse en su falda del colegio. "Él me enseñó a mamar. Me obligaba a mamarsela hasta que se venía sobre mi suéter. Y me quería coger pero yo nunca quisé porque tenía miedo a que me embarazara". Posteriormente, prácticó felaciones a muchos de sus compañeros en secundaria y preparatoria en un rincón de la biblioteca o en valdíos detrás de la escuela. "Probablemente ellos corrían la voz sobre mí porque muchos se me insinuaban, hablaban de mí". "Se venían muy rápido, ni aguantaban." —dice entre risas la muy puta.
Vania me confesó que le entregó su virginidad a un extranjero. Se la desvirgó un dotado argentino mucho mayor que ella (de unos 32) un dia antes de cumplir sus 18 añitos: "Como ya la sabía chupar rico, él pensaba que le estaba mintiendo, entonces me puso de perrito y me dió tan duro hasta que me sacó sangre... eso quería él porque no me creía que yo era virgen"—dice. "Le gustaba ahogarme con su vergota" —me platica. Y esa vez la estuvo desvirgando bien toda una semana, después la dejó y no volvió a cogersela hasta que ella y yo nos encontramos: "Cuando tú y yo nos conocimos, él me volvió a coger." —me dijo. A la fecha no sé si ella mantiene contacto en redes sociales con él...
A veces me siento celoso de imaginar como se comportará mi esposa con los chicos de sus clases en la Universidad, o con algun profesor que no conozco. Siento celos de saber que tantos hombres (más de 30 calculo yo pues nunca me ha revelado la cifra exacta) la gozaron y le hicieron lo que quisieron antes que yo ("siempre me dejaba hacer lo que ellos querían" —me dice), pero así sucede con el kilometraje de las esposas: en la mayoría de los casos, es un secreto muy bien guardado. Yo tengo la fortuna de saber un poco del historial sexual de mi esposa de sus mismos labios, pero muchos no tienen esa fortuna.
Yo me la encontré hace 4 años, ya madurita, pero aún guapísima, gordibuena (en la universidad era más esbelta) y con tremenda experiencia en el arte de amar. Y aunque sospecho demasiado que al menos durante nuestro primer año de noviazgo ella siguió con esa vida de zorra con algunos de sus antiguos "amigos" de la universidad mientras yo trabajaba, todavía no he logrado calentarla lo suficiente para hacerla perder la razón y que ella lo confiese... lo que sí sé, es que a la hora de follar es una tremenda guarra: le gusta que la amarre, la abofeteé, la nalgueé, le penetre el culo con plugs o con los dedos, y le hable sucio diciendole lo puta que ha sido... tal vez después consiga que confiese sus infidelidades y les narre más a detalle su promiscuidad en sus años de estudiante.
Ustedes... ¿que le harían?








3 comentarios - Confesiones de mi esposa P1 (100% Real)