Hola a todos, en este caso les traigo un relato aparte, muy bueno que me pasaron de por ahí, espero les guste.
Mi madre se separó de mi padre cuando yo era muy pequeño , solo tengo leves recuerdos de ellos viviendo juntos. Nos fuimos a vivir a la casa de su madre , mi abuela , que también estaba separada hace muchos años.
Lo normal era que yo durmiera con mi abuela , la que prácticamente me crió , ya que mi madre trabajaba. Por lo mismo teníamos mucha confianza uno con el otro. Obviamente de niño, ella me vestía , me bañaba o se cambiaba ropa delante mío sin ningún tapujo, mostrándose desnuda ante mis infantiles ojos, era algo natural. Después mi madre conoció a su actual pareja y por motivos de trabajo , nos cambiamos de ciudad. Esporádicamente visitábamos a mi abuela o ella nos venía a visitar , pero solo un par de veces en el año , ya que la distancia era mucha.
Pasó el tiempo , yo ya tenía 17 años , cuando mi abuela nos avisa que venía de visita. Hacía mucho tiempo que no la veía, solo hablaba por teléfono con ella de vez en cuando , por lo que me alegro mucho cuando mi madre me dio la noticia. La fuimos a buscar a la terminal , estuvimos esperando largo rato, hasta que la vimos que bajaba del cole. Como siempre me saludo muy cariñosamente , me llenó de besos y abrazos. Yo soy su único nieto, me venera, soy su adoración , hay fotos mías por toda su casa.
Nos fuimos a la casa , cenamos y como no habían más cuartos disponibles, la alojaron en el mío, donde tendríamos que compartir mi cama. Para mí no era ningún problema, menos para ella que ansiaba estar a mi lado el mayor tiempo posible.
La primera noche , nos fuimos a acostar y por un tema de recato , igual habían pasado muchos años de que me viera desnudo, me coloque ropa cómoda dándole la espalda. En cambio ella , como siempre lo hizo , sin ningún problema se desvistió delante mío , igual como cuando yo era niño , sacándose la ropa , quedando solo sostenes y en calzones , esos típicos calzones gigantes color carne , de abuela, pero luego se sacó el brasier , quedando con las tetas al aire , mostrándomelas sin ningún pudor , mientras se colocaba su pijama.
Ya habían pasado muchos años desde la última vez que la vi desnuda y a mis 17 años , con mis hormonas revolucionadas y la visión de sus enormes tetas expuestas delante mío , inevitablemente hicieron efecto en mi cuerpo aunque no tenga un cuerpo de una diosa. Mi abuela tiene 67 años , tez blanca , pelo corto y cano , gorda , de baja estatura , muy tetona y culona. Apaga la luz , se mete a la cama en la oscuridad , apegándose a mí , abrasándome de inmediato. Me decía que estaba muy contenta de que estuviésemos de nuevo juntos y comenzó a recordar cuando yo era niño , lo que hacíamos , que tenía que ver caricaturas conmigo , ayudarme hacer los deberes del colegio , que si a mí me daba hambre a las 12 de la noche , ahí ella se levantaba a prepararme algo de inmediato .
Era invierno , hacía mucho frio , dándose vuelta , me hizo abrazarla por detrás. Afortunadamente ya se me había pasado un poco el efecto y como venía cansada del largo viaje, a los pocos minutos ya estaba durmiendo, justo cuando a mí se me volvía a parar. Yo también amaba a mi abuela, pero ese carnoso y enorme culo sobre mi juvenil verga no me dejaba conciliar el sueño.
Al otro día yo tenía clases, me levanté temprano y la deje durmiendo en mi cuarto. Llegue a la hora de almuerzo, había cocinado ella, una comida casera, exquisita, compartimos en la tarde , hasta que llegó nuevamente la hora de irnos a dormir. Para que lo voy a negar , a pesar de ser mi abuela y lo mucho que la quería , me moría de ganas de verle otra vez las tetas aunque fuese mi querida abuela. Me acosté antes que ella , televisión encendida , hasta que entra al cuarto , cierra la puerta y conversándome de su día , se comienza a desvestir.
Nuevamente ante mis ojos aparecen ese par de tetas impresionantemente grandes , bamboleándose de lado a lado con sus movimientos mientras se desvestía y mi abuela sin ningún tapujo enseñándomelas sin parar de platicar, completamente ajena a lo que me estaba provocando. Se coloca su pijama y se acuesta a mi lado, vemos un poco televisión y luego la apagamos para dormir.
Nuevamente me pide que la abrace y como lo hacen todos las personas de su edad , vuelven a repetir lo mismo que ya me había contado, que siempre dormíamos juntos , que veíamos caricaturas todo el rato , etc , con la única diferencia que me contó que yo me dormía siempre agarrándole las tetas, que no podía dormir sin tocárselas o chupárselas. Le dije que de eso no me acordaba , se rió y me lo reafirmo diciendo que yo era muy “mamón” , que de niño yo pasaba pegado a las tetas de mi madre o las de ella , que a pesar que de las de ella no salía leche, igual yo jugaba con las suyas y se las chupaba hasta dormirme, que eran como un juguete para mi.
En la oscuridad , me toma la mano y me la coloca en una de sus tetas, diciéndome que era rico sentir nuevamente mi mano ahí, pero obviamente sin ninguna doble intención de su parte, solo por cariño de abuela, jamás debió imaginar lo que a mi me provocaba eso. Con mi mano en la teta de mi abuela y mi verga apoyada en su culo , fue inevitable mi erección. Ni siquiera se las apreté y trataba de pensar en cualquier otra cosa , para evitar que se me siguiera parando , para que ella no se diera cuenta. Afortunadamente mi abuela a los pocos minutos, ya roncaba. Recién ahí me relaje un poco y si, se la acaricié suavemente, cosa que no se fuera a despertar, gozando al sentir su pezón pronunciado en la palma de mi mano, calentándome a mil , hasta que ya no aguantaba más , tenía la verga al máximo apoyada contra su culo , era mucha la excitación , por lo que mejor me levanté y en el baño me corrí una rápida y deliciosa paja para descargarme. Volví a la cama, la abracé por detrás y dormí plácidamente toda la noche con mi mano en sus tetas.
Tercer día , todo normal , hasta que llegó la hora de irnos a acostar. Me perdí el espectáculo ya que me quede conversando con mi madre y cuando llegue, mi abuela ya estaba acostada. Vimos algo de televisión y cuando apagamos la luz, nos acomodamos nuevamente, ella dándome la espalda y yo apegándome a su espalda. Ahora con algo más de confianza, no espere que ella me digiera nada y le agarré una teta casualmente. A ella le gustó , me dijo que le gustaba mucho sentir nuevamente mi mano ahí para dormir, dándome chance para apretárselas un poco más, como muestra de afecto.
Hasta ahí, era solo cariño de abuela y nieto, pero pasado un rato , todo en la más completa oscuridad , cambia de posición , queda de espalda y yo sin sacarle la mano de la teta. Luego de un rato, sorpresivamente, con voz tierna me pide que le dé un beso en la teta como cuando era pequeño. Yo tiendo a pensar que hasta ese momento, para ella no era nada sexual , solo sentir el cariño de su nieto como antaño , pero para mí , uffffff … un sueño. No podía creer lo que me decía , cuando me doy cuenta que se había desabrochado su pijama y sacaba una de sus tetas , no lo pensé y se la bese, claro que solo unos besos cortos , a pesar de que me moría de ganas de habérsela devorado, pero me detuve porque ya mi verga estaba por explotar.
Nuevamente me dio la espalda y ahora mi mano quedo directamente tocándole su teta desnuda , dejándome completamente desvelado y muy caliente , esperando que se durmiera para ir a cascármela al baño. Al poco rato comenzó a roncar y yo continuaba con mi mano tocándosela , aguantándome lo más que pude , hasta que dándole los últimos apretones , me fui al encerrar al baño y me corrí una deliciosa y abundante paja de solo 2 minutos pensando en las tetas y en los pezones de mi abuela. Volví a la cama, ya más relajado , pero de todas formas, la abrace por detrás y le coloque la mano en su teta , jugando con ella hasta dormirme.
Otro día más , la misma rutina normal del día , con la diferencia que todo el día mi vista pegada a las tetas de mi abuela, recordándolas en mi boca , deseando que se volviera a repetir lo de la noche anterior.
Esta vez , venia preparado , me encerré una hora antes en el baño a correrme una monumental paja para no estar tan sensible y me acosté antes que ella para disfrutar del espectáculo. Justo esa noche mi abuela se quedó conversando hasta tarde con mi madre harto rato , pero obviamente me mantuve despierto hasta que llego a acostarse diciendo que estaba muerta de frio. Comenzó a sacarse la ropa , sus ricas tetas colgando ante mi expectante mirada mientras se colocaba su pijama rápidamente por el frio y se acuesta a mi lado, abrazándome de inmediato , buscando mi calor.
Apagué el televisor y me acomode junto a ella. En la oscuridad busque su teta y se la comencé a acariciar, ahora con mucha más confianza, sintiendo su pezón sobre la tela , alternando de una a otra. Esperaba con ansias que mi abuela me ofreciera una para besársela, pero nada , seguí acariciándosela , hasta que entré con solo un dedo , por la juntura de sus botones. Comencé a tocar el contorno desnudo de su teta , insistentemente, una y otra vez , hasta que al parecer mi abuela entendió lo que yo quería y sin decir nada , solo se desabrochó los botones, dejándome entrar.
Ya con mi mano dentro de su ropa, me colgué de una de sus tetas y se la acariciaba y apretaba insistentemente . Me moría de ganas de volver a chupárselas, pero no me atrevía a tomar la iniciativa. Ejercía más y más presión sobre su pezón, hasta que se le colocó duro , hasta que después de tanto insistir, ella se da vuelta , queda de espalda, siento que se suelta otros botones y me pide susurrando que le dé un besito ahí.
No necesitaba otra invitación , esta vez hasta me acomodé de boca a su lado , para hacerlo mas cómodo. Me encontré con sus tetas completamente expuestas , comencé a chupárselas suavemente , a tocárselas despacio , con la intensión de durar el mayor tiempo posible. Continué y continué , apretándoselas levemente y chupándoselas , alternando de una a otra por largo rato , hasta que sorpresivamente mi abuela emite un profundo suspiro de agrado. No me detuve, continué haciéndolo y conseguí sacarle un segundo suspiro , que mas bien me pareció un leve gemido.
Ya con eso , mis succiones se hicieron más osadas y por la respiración que hacia mi abuela , al parecer también termino excitándose. Fui aumentado mis succiones y mi abuela sus suspiros , con su respiración mucho más agitada. En un momento, con su voz algo angustiada , me dice “ya mi amor , para mejor” , justo cuando mi excitación estaba al máximo y sin poder evitarlo , escuchando sus suspiros, dándole las ultimas chupadas bien fuertes, no me aguanté y me corrí dentro de mi pantalón de pijama. Ella solo se dio vuelta dándome la espalda apegándome el culo sobre mi pijama mojado. Al parecer mi abuela se dio cuenta , por que llevó la mano a uno de sus cachetes , pero luego la sacó y colocándome las manos en sus tetas , ahora todas mojadas con mi saliva , nos dormimos.
Mi abuela estuvo todo el día muy cariñosa conmigo , me abrazaba más que de costumbre , me miraba y me sonreía diciéndome lo mucho que me quería, varias veces en el día. Reconozco que me daba algo de vergüenza que se hubiese dado cuenta de lo que había pasado, pero ansioso de volver a repetirlo, hasta que volvimos a encontrarnos esa noche en la cama.
Apenas apagamos el televisor , me apegue a mi abuela por detrás y mis manos obviamente en sus tetas. Ella tenía mucho frio , venía muy helada, me dijo que el frio de su piel traspasaba la tela . Me hizo ponerle la mano en el culo y efectivamente el frio de sus nalgas traspasaba la tela. Se las froté para hacerla entrar en calor , ( igual aprovechándome para tocárselas ), cuando sorpresivamente , ella me dice que mejor las meta dentro de su pijama para calentarle directamente las nalgas con mi mano caliente.
Nuevamente fue ella la que me dio la pauta. Ahora ya no sabía si lo hacía de ingenua o si lo hacía para calentarme , pero me daba lo mismo , con su permiso, le metí la mano dentro del pantalón de pijama sobre sus frías nalgas ( realmente heladas ), apretándoselas supuestamente para calentárselas, pero para mí , era un agasajo, estar apretando esos enormes pedazos de carne.
A si pasaron dos noches más , metiéndole mano a mi abuela , que se dejaba tocar por su nieto hasta hacerla entrar en calor ( y yo más que caliente ) , me decía que le encantaban mis manos calientes , que eran como una estufa para ella , que yo de inmediato le sacaba el frio, siempre con su voz tierna y amorosa , aunque ya empecé a dudar que fuese tan ingenua de no darse cuenta lo que pasaba y que también le gustaba sentirse tocada por un hombre , aunque fuera su nieto.
Continué metiéndole mano a mi abuela, hasta que la noche siguiente tuvo un giro completamente inesperado. La rutina de meterle mano dentro del pantalón de pijama ya era normal para ambos y para que decir sus tetas , pero ese día, realmente hizo mucho, pero mucho frio , había llovido y había bajado mucho la temperatura. Ya en cama , con la luz apagada , mi abuela me daba la espalda y yo ( que me preocupaba que mis manos estuviesen siempre calientes ) le metía la mano dentro de su pantalón acariciando sus voluminosas heladas nalgas, llegando cada vez más abajo. Pero esa noche probé algo nuevo y esta vez , le metí no una , si no las dos manos.
Entraron, pero el pantalón le quedaba demasiado apretado con mis dos manos adentro, así que ella misma se lo desató para dejarlo más suelto y dejarme con más libertad en mis movimiento. Con ese consentimiento , seguí tocándole el culo supuestamente para hacerla entrar en calor, hasta que sin decir nada , para hacer mejor el trabajo , se lo bajé solo un poco , quedando a medio culo. Tampoco dijo nada , solo siguió disfrutando de las manos calientes de su nieto en sus helados cachetes . Entre tanto toqueteo que le di a sus nalgas heladas y un poco a propósito, su pantalón fue bajando más y más, hasta terminar casi con todo culo al aire, donde ella nunca se los acomodó.
Unos 10 minutos más de estar acariciándoselo, ya tenía las nalgas calientitas , cuando se da vuelta y me pregunta si quiero besarle los pechos. Obviamente le dije que sí y esta vez , desabrochando sus botones hasta el final , me deja las dos tetas expuestas para que me diera el festín.
De inmediato comencé a tocársela y a besárselas suavemente, cuando mi abuela , me acaricia los cabellos mientras yo seguía chupándoselas y me dice que le gustaba mucho sentir cómo se las besaba. Le dije que a mí también me gustaba mucho hacerlo y ella me hizo prometer que tenía que ser nuestro secreto. Obviamente le dije que sí , que sería nuestro secreto y continúe alucinado, chupándole las tetas , aumentando la intensidad.
Esa noche realmente estaba excitado y creo que mi abuela lo notó , con una teta en la boca y mi mano en su cola descubierta, al poco rato comenzó a reaccionar a mis caricias. Su respiración se fue agitando y movía mucho las piernas.
Se acomodó de lado , subiendo un poco más su cuerpo, colocándome desde arriba una de sus tetas en mi cara , como amamantándome . Estaba intranquila, notaba que me acariciaba los cabellos con más fuerza, hasta que en un momento, colocó una de sus piernas sobre las mías y con la rodilla, se encontró con mi verga, dándose cuenta como me tenía. De inmediato la sacó de ahí, algo asustada, pero luego, ya consiente con lo que se iba a encontrar , la volvió a colocar donde mismo , aprisionándome la verga con su gruesa pierna.
Ahí perdí la cordura y comencé a rozarme contra la pierna de mi abuela. Mis manos buscaron sus nalgas acariciándolas y como mie abuela estaba más arriba , bajaron mucho más, hasta encontrar los pliegues entre sus piernas y sus cachetes.
Imposible que mi abuela no se hubiese dado cuenta de lo que estaba pasando, solo se dejaba chupar y tocar. En un momento, con la respiración cada vez más agitada, susurrando me dice que mejor nos detengamos, pero no le hice caso, seguí tocándola , tratando de llegar más abajo aun , cuando mis dedos metidos al final de sus cachetes , se encuentran con unos pelos. Ella se asustó y se separó rápidamente de mi, quedando de espalda, tratando de detener la situación, pero yo no me detuve, busqué ansioso sus tetas y continué chupándoselas, ahora mucho más fuerte, apoyándole mi verga dura a sus caderas , aun dentro de mis pijama .
Mi abuela sabía perfectamente lo que estaba pasando y aun así , se dejaba. A ratos me volvía a decir que me detuviera , pero sus palabras le salían entre cortadas. Me murmuraba que yo era el amor de su vida, que me amaba con todo su corazón, que me extrañaba mucho, mientras yo seguía embelesado chupándole las tetas, hasta que me toma la cabeza y con la voz muy agitada, me susurra que me había convertido en todo un hombre y que le hacía sentir cosas que una abuela no debería sentir por su nieto.
Le pregunté que lo que sentía, lo dudo un poco, hasta que me dijo que la hacía sentir mujer otra vez. Con ese comentario mis caricias se convirtieron en fuertes apretones demostrándole lo que buscaba y ella respirando cada vez más fuerte, hasta que en voz muy baja y algo dubitativa, me pregunta si quería hacerlo.
No podía creer lo que escuchaba, pero sin dudarlo , le dije que si quería. Se da vuelta dándome la espalda y noto como se baja el pijama hasta las rodillas. En un segundo me baje el mío, agarrándole el culo con ambas manos , recorriéndoselo entero , para luego apegarme a su espalda , metiendo ansioso la verga entre sus grandes nalgas, por donde fuera , no me importaba , solo tratando de metérselo. Era delicioso sentir mi verga entre sus generosas carnes , moviéndome , punteándomela ya con total descaro , cuando en eso , siento su mano que me la toma , la acomoda en el lugar indicado y con solo ejercer un poco de presión, ya estaba dentro de mi abuela.
Noté como se contuvo para no gemir al sentirme dentro de ella, mientras yo , viviendo un sueño maravilloso, trataba de metérsela lo más adentro posible. En la oscuridad de mi cuarto , mi abuela entregándose a su nieto , mordía la almohada para que no se escucharan sus gemidos y yo afirmándola fuertemente de su vientre , se la metía una y otra vez , saciando mis incestuosos deseos, golpeándome contra ese enorme culo.
La verdad, entre mi calentura e inexperiencia, duré solo cinco minutos dándole verga a mi abuela y sin poder contenerme, sin avisarle , acabé deliciosamente dentro de ella y al parecer , por sus gemidos acallados con la almohada , ella también lo hizo. Se la dejé adentro, abrazándola por detrás acariciando sus tetas y su culo, mientras ella , con la respiración muy agitada me decía una y otra vez lo mucho que me amaba, hasta que el sueño nos venció y terminamos durmiendo abrazados desnudos de la cintura para abajo.
La noche siguiente fue distinta , ya sabíamos a lo que íbamos y ambos lo deseábamos. Cuando todos ya nos fuimos a acostar, apenas nos metimos en la cama y apagamos la luz , comenzamos a tocarnos. Se apoyó en mi pecho y mientras yo acariciaba su espalda , llegando hasta sus nalgas, ella me metió la mano dentro del pantalón y comenzó a masturbarme suavemente. Era la primera vez que lo hacía, su mano gorda aferrada a mi verga , subiendo y bajando lentamente , era delicioso . Se desabrocho por completo la parte de arriba de su pijama ofreciéndome sus tetas y me abalancé sobre ellas chupándoselas desesperado , fuertemente , apretándoselas , pasándolas por mi cara deleitándome con ellas.
Nos sacamos nuestros pantalones de pijama y metiéndome entre sus piernas , con mi abuela de espalda en la cama , se la comencé a meter , apoyado en mis brazos para no cargarle mi cuerpo, se lo hacía muy suave para que la cama no metiera bulla y cuando estaba muy excitado , me salía de ella y volvía atacar sus tetas para hacer durar más el encuentro.
Terminamos nuevamente con ella dándome la espalda y yo metiéndosela por detrás, calmadamente , entrando y saliendo suavemente para no acabar luego. Esa noche si fue un encuentro largo, hasta que apegado a su espalda y afirmado de sus tetas, acabé dentro de ella, cuando ya solo nos quedaba una noche para estar juntos, ya que luego se marcharía. Como dos enamorados dormidos toda la noche abrazados.
Llegó el último día. En un momento de la tarde que estuvimos un rato solos , me abrazo y me dijo que había sido maravilloso su viaje , que tenía mucha pena de tener que irse , pero que esa última noche quería que fuese muy especial.
Ya cuando nos fuimos despidiendo de todos, me adelanté y la esperé metido en la cama . Al poco rato entra mi abuela, me mira sonriendo , diciendo que aprovecháramos nuestra última noche. Coloca el pestillo a la puerta y se comienza a desvestir . Se desnudó por completo , pero ahora , no se colocó pijama. Apagó la luz , se metió a la cama , donde de inmediatos mis manos comenzaron a tocarla. Mi abuela con mi verga en su mano , me hablaba muy despacio , diciéndome que esas noches habían sido maravillosas , que no sentía culpa de nada ya que todo había sido por amor , que realmente ella había hecho el amor conmigo, que hace muchos años que no se sentía mujer y que me amaba con todo su corazón.
Se acercó a mi y me besó en los labios. Nunca lo habíamos hecho , pero le correspondí, con un suave beso , mientras su mano me masturbaba lentamente, hasta que ella lo cortó y comenzó a besar mi cara , luego mi pecho , bajando por mi vientre. No detuvo su marcha hasta que sentí como mi verga recibía unos suaves besos , luego su lengua , hasta que la metió en su boca. No podía creerlo, era la primera mamada de mi vida. Era fantástico, solo atine a acariciar sus cabellos mientras la cabeza de mi abuela , subiendo y bajando , me llevaba al cielo.
Las caricias orales de mi abuela se prolongaron por largo rato , besando mis bolas , pasándosela por la cara , haciéndome desvariar , hasta que nuevamente subió , colocándose sobre mi , colocándome las tetas en mi cara , mientras yo le agarraba el culo con fuerza, hasta que se incorpora sentándose sobre mí. Toma mi verga , la acomoda y baja enterrándosela hasta el fondo.
Con mis manos estiradas yo le agarraba las tetas , ( lástima que todo en la completa oscuridad.) , mi abuela lentamente comienza a cabalgarme, mientras yo me aguataba con todas mis fuerzas las ganas de acabar. Vuelve a besarme sin bajarse de encima mío , diciendo al oído que la hacía sentir mucho placer , que lastima que no podía meter bulla para demostrarme lo mucho que la excitaba.
Sin dejar de culiarmela , también el susurraba al oído que me encantaba hacer el amor con ella , que me gustaba su cuerpo , que me fascinaban sus tetas , que realmente me calentaba y que también me gustaría estar con ella en otro lugar para hacerlo sin miedo a ser descubiertos y dejarnos llevar por completo.
- Ohhh mi amor que rico escuchar que digieras eso …. Me encanta , me vuelves loca
- Tu también me encantas Abu , me encanta estar dentro tuyo
- Ahhhhhhh que rico , te siento dentro mío mi vida , como me llenas
- Y tus tetas me fascinan , me vuelven loco
- Tuyas mi amor , todas tuyas … lo que tu quieras la abuelita te lo dará .. ahha que ganas de poder gritar mientras me follas , poder moverme mas fuerte ,,,
- Siiiiiiiiii a mi también me encantaría
- Que hagas con la abuelita lo que quieras , lo que tu quieras la Abu te lo dará
- Mmm me encantaría que me enseñaras todos lo que sabes … me encanto que me la chuparas
- Mmm siiiiiiii , mi vida , la verdad es que tu abuela es muy caliente , … que sueño tenerte para mi un día entero .. hacerlo varias veces , poder gritar mientras me coges… ahhhh de solo imaginarlo me dan ganas de acabar .. ahh … me vas hacer acabar
- Dale Abue , acabemos juntos , yo también quiero
- Ahhhhh …. Siiiiiii échale tu leche a la abuela !!
- Ooooohhhh . ahí vaaaaaa
- Que ricooooo , la siento mi amor…… ahhhhh …
- Aaaaaaaa que rico ….
- Te amooooo
Mi abuela cayo rendida sobre mi cuerpo , besándome el cuello, con su respiración completamente agitada , jadeando con la boca abierta. Luego me beso y se acostó a mi lado. Me dijo que sacara el pestillo de la puerta, lo hice mientras ella se colocaba su pijama. Volví a costarme detrás de ella, abrazándola , tocándole las tetas , donde me decía lo maravilloso que había sido ese viaje yo por mi parte le decía lo mucho que me había gustado estar así con ella.
Conversamos de lo rico que sería poder estar juntos en otra parte, solos, sin que nadie nos fuese a descubrir. Yo obsesionado con seguir follándomela, le dije que tenía pronto las vacaciones de invierno, una semana, donde podría ir a visitarla. A ella le fascino la idea y quedamos de acuerdo en que lo concretaríamos, haciendo un pacto de que nunca nadie se enteraría y ella prometiéndome que esa semana sería la mejor semana de mi vida.
Al otro día partimos a la terminal a dejar a mi abuela, al despedirnos me dio un fuerte abrazo y al oído me dijo … Te espero mi amor.
Espero les haya gustado, no duden en dejar comentario o mandar un msj si tienen alguna historia para contar.
Mi madre se separó de mi padre cuando yo era muy pequeño , solo tengo leves recuerdos de ellos viviendo juntos. Nos fuimos a vivir a la casa de su madre , mi abuela , que también estaba separada hace muchos años.
Lo normal era que yo durmiera con mi abuela , la que prácticamente me crió , ya que mi madre trabajaba. Por lo mismo teníamos mucha confianza uno con el otro. Obviamente de niño, ella me vestía , me bañaba o se cambiaba ropa delante mío sin ningún tapujo, mostrándose desnuda ante mis infantiles ojos, era algo natural. Después mi madre conoció a su actual pareja y por motivos de trabajo , nos cambiamos de ciudad. Esporádicamente visitábamos a mi abuela o ella nos venía a visitar , pero solo un par de veces en el año , ya que la distancia era mucha.
Pasó el tiempo , yo ya tenía 17 años , cuando mi abuela nos avisa que venía de visita. Hacía mucho tiempo que no la veía, solo hablaba por teléfono con ella de vez en cuando , por lo que me alegro mucho cuando mi madre me dio la noticia. La fuimos a buscar a la terminal , estuvimos esperando largo rato, hasta que la vimos que bajaba del cole. Como siempre me saludo muy cariñosamente , me llenó de besos y abrazos. Yo soy su único nieto, me venera, soy su adoración , hay fotos mías por toda su casa.
Nos fuimos a la casa , cenamos y como no habían más cuartos disponibles, la alojaron en el mío, donde tendríamos que compartir mi cama. Para mí no era ningún problema, menos para ella que ansiaba estar a mi lado el mayor tiempo posible.
La primera noche , nos fuimos a acostar y por un tema de recato , igual habían pasado muchos años de que me viera desnudo, me coloque ropa cómoda dándole la espalda. En cambio ella , como siempre lo hizo , sin ningún problema se desvistió delante mío , igual como cuando yo era niño , sacándose la ropa , quedando solo sostenes y en calzones , esos típicos calzones gigantes color carne , de abuela, pero luego se sacó el brasier , quedando con las tetas al aire , mostrándomelas sin ningún pudor , mientras se colocaba su pijama.
Ya habían pasado muchos años desde la última vez que la vi desnuda y a mis 17 años , con mis hormonas revolucionadas y la visión de sus enormes tetas expuestas delante mío , inevitablemente hicieron efecto en mi cuerpo aunque no tenga un cuerpo de una diosa. Mi abuela tiene 67 años , tez blanca , pelo corto y cano , gorda , de baja estatura , muy tetona y culona. Apaga la luz , se mete a la cama en la oscuridad , apegándose a mí , abrasándome de inmediato. Me decía que estaba muy contenta de que estuviésemos de nuevo juntos y comenzó a recordar cuando yo era niño , lo que hacíamos , que tenía que ver caricaturas conmigo , ayudarme hacer los deberes del colegio , que si a mí me daba hambre a las 12 de la noche , ahí ella se levantaba a prepararme algo de inmediato .
Era invierno , hacía mucho frio , dándose vuelta , me hizo abrazarla por detrás. Afortunadamente ya se me había pasado un poco el efecto y como venía cansada del largo viaje, a los pocos minutos ya estaba durmiendo, justo cuando a mí se me volvía a parar. Yo también amaba a mi abuela, pero ese carnoso y enorme culo sobre mi juvenil verga no me dejaba conciliar el sueño.
Al otro día yo tenía clases, me levanté temprano y la deje durmiendo en mi cuarto. Llegue a la hora de almuerzo, había cocinado ella, una comida casera, exquisita, compartimos en la tarde , hasta que llegó nuevamente la hora de irnos a dormir. Para que lo voy a negar , a pesar de ser mi abuela y lo mucho que la quería , me moría de ganas de verle otra vez las tetas aunque fuese mi querida abuela. Me acosté antes que ella , televisión encendida , hasta que entra al cuarto , cierra la puerta y conversándome de su día , se comienza a desvestir.
Nuevamente ante mis ojos aparecen ese par de tetas impresionantemente grandes , bamboleándose de lado a lado con sus movimientos mientras se desvestía y mi abuela sin ningún tapujo enseñándomelas sin parar de platicar, completamente ajena a lo que me estaba provocando. Se coloca su pijama y se acuesta a mi lado, vemos un poco televisión y luego la apagamos para dormir.
Nuevamente me pide que la abrace y como lo hacen todos las personas de su edad , vuelven a repetir lo mismo que ya me había contado, que siempre dormíamos juntos , que veíamos caricaturas todo el rato , etc , con la única diferencia que me contó que yo me dormía siempre agarrándole las tetas, que no podía dormir sin tocárselas o chupárselas. Le dije que de eso no me acordaba , se rió y me lo reafirmo diciendo que yo era muy “mamón” , que de niño yo pasaba pegado a las tetas de mi madre o las de ella , que a pesar que de las de ella no salía leche, igual yo jugaba con las suyas y se las chupaba hasta dormirme, que eran como un juguete para mi.
En la oscuridad , me toma la mano y me la coloca en una de sus tetas, diciéndome que era rico sentir nuevamente mi mano ahí, pero obviamente sin ninguna doble intención de su parte, solo por cariño de abuela, jamás debió imaginar lo que a mi me provocaba eso. Con mi mano en la teta de mi abuela y mi verga apoyada en su culo , fue inevitable mi erección. Ni siquiera se las apreté y trataba de pensar en cualquier otra cosa , para evitar que se me siguiera parando , para que ella no se diera cuenta. Afortunadamente mi abuela a los pocos minutos, ya roncaba. Recién ahí me relaje un poco y si, se la acaricié suavemente, cosa que no se fuera a despertar, gozando al sentir su pezón pronunciado en la palma de mi mano, calentándome a mil , hasta que ya no aguantaba más , tenía la verga al máximo apoyada contra su culo , era mucha la excitación , por lo que mejor me levanté y en el baño me corrí una rápida y deliciosa paja para descargarme. Volví a la cama, la abracé por detrás y dormí plácidamente toda la noche con mi mano en sus tetas.
Tercer día , todo normal , hasta que llegó la hora de irnos a acostar. Me perdí el espectáculo ya que me quede conversando con mi madre y cuando llegue, mi abuela ya estaba acostada. Vimos algo de televisión y cuando apagamos la luz, nos acomodamos nuevamente, ella dándome la espalda y yo apegándome a su espalda. Ahora con algo más de confianza, no espere que ella me digiera nada y le agarré una teta casualmente. A ella le gustó , me dijo que le gustaba mucho sentir nuevamente mi mano ahí para dormir, dándome chance para apretárselas un poco más, como muestra de afecto.
Hasta ahí, era solo cariño de abuela y nieto, pero pasado un rato , todo en la más completa oscuridad , cambia de posición , queda de espalda y yo sin sacarle la mano de la teta. Luego de un rato, sorpresivamente, con voz tierna me pide que le dé un beso en la teta como cuando era pequeño. Yo tiendo a pensar que hasta ese momento, para ella no era nada sexual , solo sentir el cariño de su nieto como antaño , pero para mí , uffffff … un sueño. No podía creer lo que me decía , cuando me doy cuenta que se había desabrochado su pijama y sacaba una de sus tetas , no lo pensé y se la bese, claro que solo unos besos cortos , a pesar de que me moría de ganas de habérsela devorado, pero me detuve porque ya mi verga estaba por explotar.
Nuevamente me dio la espalda y ahora mi mano quedo directamente tocándole su teta desnuda , dejándome completamente desvelado y muy caliente , esperando que se durmiera para ir a cascármela al baño. Al poco rato comenzó a roncar y yo continuaba con mi mano tocándosela , aguantándome lo más que pude , hasta que dándole los últimos apretones , me fui al encerrar al baño y me corrí una deliciosa y abundante paja de solo 2 minutos pensando en las tetas y en los pezones de mi abuela. Volví a la cama, ya más relajado , pero de todas formas, la abrace por detrás y le coloque la mano en su teta , jugando con ella hasta dormirme.
Otro día más , la misma rutina normal del día , con la diferencia que todo el día mi vista pegada a las tetas de mi abuela, recordándolas en mi boca , deseando que se volviera a repetir lo de la noche anterior.
Esta vez , venia preparado , me encerré una hora antes en el baño a correrme una monumental paja para no estar tan sensible y me acosté antes que ella para disfrutar del espectáculo. Justo esa noche mi abuela se quedó conversando hasta tarde con mi madre harto rato , pero obviamente me mantuve despierto hasta que llego a acostarse diciendo que estaba muerta de frio. Comenzó a sacarse la ropa , sus ricas tetas colgando ante mi expectante mirada mientras se colocaba su pijama rápidamente por el frio y se acuesta a mi lado, abrazándome de inmediato , buscando mi calor.
Apagué el televisor y me acomode junto a ella. En la oscuridad busque su teta y se la comencé a acariciar, ahora con mucha más confianza, sintiendo su pezón sobre la tela , alternando de una a otra. Esperaba con ansias que mi abuela me ofreciera una para besársela, pero nada , seguí acariciándosela , hasta que entré con solo un dedo , por la juntura de sus botones. Comencé a tocar el contorno desnudo de su teta , insistentemente, una y otra vez , hasta que al parecer mi abuela entendió lo que yo quería y sin decir nada , solo se desabrochó los botones, dejándome entrar.
Ya con mi mano dentro de su ropa, me colgué de una de sus tetas y se la acariciaba y apretaba insistentemente . Me moría de ganas de volver a chupárselas, pero no me atrevía a tomar la iniciativa. Ejercía más y más presión sobre su pezón, hasta que se le colocó duro , hasta que después de tanto insistir, ella se da vuelta , queda de espalda, siento que se suelta otros botones y me pide susurrando que le dé un besito ahí.
No necesitaba otra invitación , esta vez hasta me acomodé de boca a su lado , para hacerlo mas cómodo. Me encontré con sus tetas completamente expuestas , comencé a chupárselas suavemente , a tocárselas despacio , con la intensión de durar el mayor tiempo posible. Continué y continué , apretándoselas levemente y chupándoselas , alternando de una a otra por largo rato , hasta que sorpresivamente mi abuela emite un profundo suspiro de agrado. No me detuve, continué haciéndolo y conseguí sacarle un segundo suspiro , que mas bien me pareció un leve gemido.
Ya con eso , mis succiones se hicieron más osadas y por la respiración que hacia mi abuela , al parecer también termino excitándose. Fui aumentado mis succiones y mi abuela sus suspiros , con su respiración mucho más agitada. En un momento, con su voz algo angustiada , me dice “ya mi amor , para mejor” , justo cuando mi excitación estaba al máximo y sin poder evitarlo , escuchando sus suspiros, dándole las ultimas chupadas bien fuertes, no me aguanté y me corrí dentro de mi pantalón de pijama. Ella solo se dio vuelta dándome la espalda apegándome el culo sobre mi pijama mojado. Al parecer mi abuela se dio cuenta , por que llevó la mano a uno de sus cachetes , pero luego la sacó y colocándome las manos en sus tetas , ahora todas mojadas con mi saliva , nos dormimos.
Mi abuela estuvo todo el día muy cariñosa conmigo , me abrazaba más que de costumbre , me miraba y me sonreía diciéndome lo mucho que me quería, varias veces en el día. Reconozco que me daba algo de vergüenza que se hubiese dado cuenta de lo que había pasado, pero ansioso de volver a repetirlo, hasta que volvimos a encontrarnos esa noche en la cama.
Apenas apagamos el televisor , me apegue a mi abuela por detrás y mis manos obviamente en sus tetas. Ella tenía mucho frio , venía muy helada, me dijo que el frio de su piel traspasaba la tela . Me hizo ponerle la mano en el culo y efectivamente el frio de sus nalgas traspasaba la tela. Se las froté para hacerla entrar en calor , ( igual aprovechándome para tocárselas ), cuando sorpresivamente , ella me dice que mejor las meta dentro de su pijama para calentarle directamente las nalgas con mi mano caliente.
Nuevamente fue ella la que me dio la pauta. Ahora ya no sabía si lo hacía de ingenua o si lo hacía para calentarme , pero me daba lo mismo , con su permiso, le metí la mano dentro del pantalón de pijama sobre sus frías nalgas ( realmente heladas ), apretándoselas supuestamente para calentárselas, pero para mí , era un agasajo, estar apretando esos enormes pedazos de carne.
A si pasaron dos noches más , metiéndole mano a mi abuela , que se dejaba tocar por su nieto hasta hacerla entrar en calor ( y yo más que caliente ) , me decía que le encantaban mis manos calientes , que eran como una estufa para ella , que yo de inmediato le sacaba el frio, siempre con su voz tierna y amorosa , aunque ya empecé a dudar que fuese tan ingenua de no darse cuenta lo que pasaba y que también le gustaba sentirse tocada por un hombre , aunque fuera su nieto.
Continué metiéndole mano a mi abuela, hasta que la noche siguiente tuvo un giro completamente inesperado. La rutina de meterle mano dentro del pantalón de pijama ya era normal para ambos y para que decir sus tetas , pero ese día, realmente hizo mucho, pero mucho frio , había llovido y había bajado mucho la temperatura. Ya en cama , con la luz apagada , mi abuela me daba la espalda y yo ( que me preocupaba que mis manos estuviesen siempre calientes ) le metía la mano dentro de su pantalón acariciando sus voluminosas heladas nalgas, llegando cada vez más abajo. Pero esa noche probé algo nuevo y esta vez , le metí no una , si no las dos manos.
Entraron, pero el pantalón le quedaba demasiado apretado con mis dos manos adentro, así que ella misma se lo desató para dejarlo más suelto y dejarme con más libertad en mis movimiento. Con ese consentimiento , seguí tocándole el culo supuestamente para hacerla entrar en calor, hasta que sin decir nada , para hacer mejor el trabajo , se lo bajé solo un poco , quedando a medio culo. Tampoco dijo nada , solo siguió disfrutando de las manos calientes de su nieto en sus helados cachetes . Entre tanto toqueteo que le di a sus nalgas heladas y un poco a propósito, su pantalón fue bajando más y más, hasta terminar casi con todo culo al aire, donde ella nunca se los acomodó.
Unos 10 minutos más de estar acariciándoselo, ya tenía las nalgas calientitas , cuando se da vuelta y me pregunta si quiero besarle los pechos. Obviamente le dije que sí y esta vez , desabrochando sus botones hasta el final , me deja las dos tetas expuestas para que me diera el festín.
De inmediato comencé a tocársela y a besárselas suavemente, cuando mi abuela , me acaricia los cabellos mientras yo seguía chupándoselas y me dice que le gustaba mucho sentir cómo se las besaba. Le dije que a mí también me gustaba mucho hacerlo y ella me hizo prometer que tenía que ser nuestro secreto. Obviamente le dije que sí , que sería nuestro secreto y continúe alucinado, chupándole las tetas , aumentando la intensidad.
Esa noche realmente estaba excitado y creo que mi abuela lo notó , con una teta en la boca y mi mano en su cola descubierta, al poco rato comenzó a reaccionar a mis caricias. Su respiración se fue agitando y movía mucho las piernas.
Se acomodó de lado , subiendo un poco más su cuerpo, colocándome desde arriba una de sus tetas en mi cara , como amamantándome . Estaba intranquila, notaba que me acariciaba los cabellos con más fuerza, hasta que en un momento, colocó una de sus piernas sobre las mías y con la rodilla, se encontró con mi verga, dándose cuenta como me tenía. De inmediato la sacó de ahí, algo asustada, pero luego, ya consiente con lo que se iba a encontrar , la volvió a colocar donde mismo , aprisionándome la verga con su gruesa pierna.
Ahí perdí la cordura y comencé a rozarme contra la pierna de mi abuela. Mis manos buscaron sus nalgas acariciándolas y como mie abuela estaba más arriba , bajaron mucho más, hasta encontrar los pliegues entre sus piernas y sus cachetes.
Imposible que mi abuela no se hubiese dado cuenta de lo que estaba pasando, solo se dejaba chupar y tocar. En un momento, con la respiración cada vez más agitada, susurrando me dice que mejor nos detengamos, pero no le hice caso, seguí tocándola , tratando de llegar más abajo aun , cuando mis dedos metidos al final de sus cachetes , se encuentran con unos pelos. Ella se asustó y se separó rápidamente de mi, quedando de espalda, tratando de detener la situación, pero yo no me detuve, busqué ansioso sus tetas y continué chupándoselas, ahora mucho más fuerte, apoyándole mi verga dura a sus caderas , aun dentro de mis pijama .
Mi abuela sabía perfectamente lo que estaba pasando y aun así , se dejaba. A ratos me volvía a decir que me detuviera , pero sus palabras le salían entre cortadas. Me murmuraba que yo era el amor de su vida, que me amaba con todo su corazón, que me extrañaba mucho, mientras yo seguía embelesado chupándole las tetas, hasta que me toma la cabeza y con la voz muy agitada, me susurra que me había convertido en todo un hombre y que le hacía sentir cosas que una abuela no debería sentir por su nieto.
Le pregunté que lo que sentía, lo dudo un poco, hasta que me dijo que la hacía sentir mujer otra vez. Con ese comentario mis caricias se convirtieron en fuertes apretones demostrándole lo que buscaba y ella respirando cada vez más fuerte, hasta que en voz muy baja y algo dubitativa, me pregunta si quería hacerlo.
No podía creer lo que escuchaba, pero sin dudarlo , le dije que si quería. Se da vuelta dándome la espalda y noto como se baja el pijama hasta las rodillas. En un segundo me baje el mío, agarrándole el culo con ambas manos , recorriéndoselo entero , para luego apegarme a su espalda , metiendo ansioso la verga entre sus grandes nalgas, por donde fuera , no me importaba , solo tratando de metérselo. Era delicioso sentir mi verga entre sus generosas carnes , moviéndome , punteándomela ya con total descaro , cuando en eso , siento su mano que me la toma , la acomoda en el lugar indicado y con solo ejercer un poco de presión, ya estaba dentro de mi abuela.
Noté como se contuvo para no gemir al sentirme dentro de ella, mientras yo , viviendo un sueño maravilloso, trataba de metérsela lo más adentro posible. En la oscuridad de mi cuarto , mi abuela entregándose a su nieto , mordía la almohada para que no se escucharan sus gemidos y yo afirmándola fuertemente de su vientre , se la metía una y otra vez , saciando mis incestuosos deseos, golpeándome contra ese enorme culo.
La verdad, entre mi calentura e inexperiencia, duré solo cinco minutos dándole verga a mi abuela y sin poder contenerme, sin avisarle , acabé deliciosamente dentro de ella y al parecer , por sus gemidos acallados con la almohada , ella también lo hizo. Se la dejé adentro, abrazándola por detrás acariciando sus tetas y su culo, mientras ella , con la respiración muy agitada me decía una y otra vez lo mucho que me amaba, hasta que el sueño nos venció y terminamos durmiendo abrazados desnudos de la cintura para abajo.
La noche siguiente fue distinta , ya sabíamos a lo que íbamos y ambos lo deseábamos. Cuando todos ya nos fuimos a acostar, apenas nos metimos en la cama y apagamos la luz , comenzamos a tocarnos. Se apoyó en mi pecho y mientras yo acariciaba su espalda , llegando hasta sus nalgas, ella me metió la mano dentro del pantalón y comenzó a masturbarme suavemente. Era la primera vez que lo hacía, su mano gorda aferrada a mi verga , subiendo y bajando lentamente , era delicioso . Se desabrocho por completo la parte de arriba de su pijama ofreciéndome sus tetas y me abalancé sobre ellas chupándoselas desesperado , fuertemente , apretándoselas , pasándolas por mi cara deleitándome con ellas.
Nos sacamos nuestros pantalones de pijama y metiéndome entre sus piernas , con mi abuela de espalda en la cama , se la comencé a meter , apoyado en mis brazos para no cargarle mi cuerpo, se lo hacía muy suave para que la cama no metiera bulla y cuando estaba muy excitado , me salía de ella y volvía atacar sus tetas para hacer durar más el encuentro.
Terminamos nuevamente con ella dándome la espalda y yo metiéndosela por detrás, calmadamente , entrando y saliendo suavemente para no acabar luego. Esa noche si fue un encuentro largo, hasta que apegado a su espalda y afirmado de sus tetas, acabé dentro de ella, cuando ya solo nos quedaba una noche para estar juntos, ya que luego se marcharía. Como dos enamorados dormidos toda la noche abrazados.
Llegó el último día. En un momento de la tarde que estuvimos un rato solos , me abrazo y me dijo que había sido maravilloso su viaje , que tenía mucha pena de tener que irse , pero que esa última noche quería que fuese muy especial.
Ya cuando nos fuimos despidiendo de todos, me adelanté y la esperé metido en la cama . Al poco rato entra mi abuela, me mira sonriendo , diciendo que aprovecháramos nuestra última noche. Coloca el pestillo a la puerta y se comienza a desvestir . Se desnudó por completo , pero ahora , no se colocó pijama. Apagó la luz , se metió a la cama , donde de inmediatos mis manos comenzaron a tocarla. Mi abuela con mi verga en su mano , me hablaba muy despacio , diciéndome que esas noches habían sido maravillosas , que no sentía culpa de nada ya que todo había sido por amor , que realmente ella había hecho el amor conmigo, que hace muchos años que no se sentía mujer y que me amaba con todo su corazón.
Se acercó a mi y me besó en los labios. Nunca lo habíamos hecho , pero le correspondí, con un suave beso , mientras su mano me masturbaba lentamente, hasta que ella lo cortó y comenzó a besar mi cara , luego mi pecho , bajando por mi vientre. No detuvo su marcha hasta que sentí como mi verga recibía unos suaves besos , luego su lengua , hasta que la metió en su boca. No podía creerlo, era la primera mamada de mi vida. Era fantástico, solo atine a acariciar sus cabellos mientras la cabeza de mi abuela , subiendo y bajando , me llevaba al cielo.
Las caricias orales de mi abuela se prolongaron por largo rato , besando mis bolas , pasándosela por la cara , haciéndome desvariar , hasta que nuevamente subió , colocándose sobre mi , colocándome las tetas en mi cara , mientras yo le agarraba el culo con fuerza, hasta que se incorpora sentándose sobre mí. Toma mi verga , la acomoda y baja enterrándosela hasta el fondo.
Con mis manos estiradas yo le agarraba las tetas , ( lástima que todo en la completa oscuridad.) , mi abuela lentamente comienza a cabalgarme, mientras yo me aguataba con todas mis fuerzas las ganas de acabar. Vuelve a besarme sin bajarse de encima mío , diciendo al oído que la hacía sentir mucho placer , que lastima que no podía meter bulla para demostrarme lo mucho que la excitaba.
Sin dejar de culiarmela , también el susurraba al oído que me encantaba hacer el amor con ella , que me gustaba su cuerpo , que me fascinaban sus tetas , que realmente me calentaba y que también me gustaría estar con ella en otro lugar para hacerlo sin miedo a ser descubiertos y dejarnos llevar por completo.
- Ohhh mi amor que rico escuchar que digieras eso …. Me encanta , me vuelves loca
- Tu también me encantas Abu , me encanta estar dentro tuyo
- Ahhhhhhh que rico , te siento dentro mío mi vida , como me llenas
- Y tus tetas me fascinan , me vuelven loco
- Tuyas mi amor , todas tuyas … lo que tu quieras la abuelita te lo dará .. ahha que ganas de poder gritar mientras me follas , poder moverme mas fuerte ,,,
- Siiiiiiiiii a mi también me encantaría
- Que hagas con la abuelita lo que quieras , lo que tu quieras la Abu te lo dará
- Mmm me encantaría que me enseñaras todos lo que sabes … me encanto que me la chuparas
- Mmm siiiiiiii , mi vida , la verdad es que tu abuela es muy caliente , … que sueño tenerte para mi un día entero .. hacerlo varias veces , poder gritar mientras me coges… ahhhh de solo imaginarlo me dan ganas de acabar .. ahh … me vas hacer acabar
- Dale Abue , acabemos juntos , yo también quiero
- Ahhhhh …. Siiiiiii échale tu leche a la abuela !!
- Ooooohhhh . ahí vaaaaaa
- Que ricooooo , la siento mi amor…… ahhhhh …
- Aaaaaaaa que rico ….
- Te amooooo
Mi abuela cayo rendida sobre mi cuerpo , besándome el cuello, con su respiración completamente agitada , jadeando con la boca abierta. Luego me beso y se acostó a mi lado. Me dijo que sacara el pestillo de la puerta, lo hice mientras ella se colocaba su pijama. Volví a costarme detrás de ella, abrazándola , tocándole las tetas , donde me decía lo maravilloso que había sido ese viaje yo por mi parte le decía lo mucho que me había gustado estar así con ella.
Conversamos de lo rico que sería poder estar juntos en otra parte, solos, sin que nadie nos fuese a descubrir. Yo obsesionado con seguir follándomela, le dije que tenía pronto las vacaciones de invierno, una semana, donde podría ir a visitarla. A ella le fascino la idea y quedamos de acuerdo en que lo concretaríamos, haciendo un pacto de que nunca nadie se enteraría y ella prometiéndome que esa semana sería la mejor semana de mi vida.
Al otro día partimos a la terminal a dejar a mi abuela, al despedirnos me dio un fuerte abrazo y al oído me dijo … Te espero mi amor.
Espero les haya gustado, no duden en dejar comentario o mandar un msj si tienen alguna historia para contar.
2 comentarios - Confesión: Noche con mi abuela