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Katherine Riveros, viciosa del sexo 4

—Oh mami, no te quedes tan lejos, si parecen desodorantes, sus penes son enormes. —respondió Katherine Riveros.
— Bueno, está bien, voy a tratar de no quejarme, vamos papá, ponlo dentro de mí otra vez. - dijo Miriam Caballero.
Luego, tanto Obinna como Abdul reinsertaron sus tremendos falos en sus respectivos orificios.
— ¡Mhmhmhmhmmmmmmmmm! - Chillaba Miriam Caballero.
Obinnna ya tenía media polla en la boca de Miriam Caballero, mientras que Abdul sólo 1/4 de polla había entrado por la cavidad vaginal de la Dama.
"¿Si puedes sostenerlo mami?" - preguntó Katherine Riveros expectante.
Miriam Caballero levantó la mano y le indicó a su hija que todo estaba bien.
—Por el amor de Dios, me sorprende, ya tienes 3/4 de pene dentro de tu boca, ¿cómo lo haces?, Estás garganta profunda. - comentó Obinna.
¡GLUP! ¡GLUP! ¡GLUP! ¡GLUP! - Empezó a oírse la golondrina que estaba tomando Miriam Caballero.
— ¡Uff! Señora, ¿cree que todavía puede comerse otra polla? -preguntó Obinna.
Katherine Riveros, viciosa del sexo 4
¡GLUP! ¡GLUP! ¡GLUP! - El líquido preseminal comenzó a drenar por las comisuras de los labios de Miriam Caballero.
Miriam Caballero levantó un dedo de la mano para señalar que podía comer otro, por lo que Obinna decidió empujar un poco más su polla sobre la boca de la madre de Katherine Riveros.
— ¡¡¡ARGH!!!! ¡ARGHHHHHHHHHHH! - Miriam Caballero comenzó a ahogarse.
-Lo sacó, señora, no se preocupe. -dijo Obinna.
¡ARGHHHHHHHHH! ¡ARGHHHHHHHHHHHHH! - Sonó la garganta de Miriam Caballero y goteaba líquido de su boca. -
—¿Te digo que pares, mamá? —preguntó Katherine Riveros.
Miriam Caballero levantó la mano e indicó que "No", que podía.
ARGHHHHHHH!! ¡GLUP! ¡GLUP! ¡GLUP! - Poco a poco Miriam Caballero fue dominando tal Vergota dentro de su boca.
— ¡Uff! Señora, qué rica es su mamá, ella es toda una Diosa, la única en este país que ha podido vencer a mi Dick. - dijo Obinna emocionada.
"¿Cómo estás, Abdul?" - preguntó Katherine Riveros.
— Bueno, ella ya es 3/4 de Verga, tu mamá es una perra, en este país nadie puede soportar más de 1/4, y tu madre casi todo entra. - Comentó Abdul.
— Perfecto, ahora pon la pieza que falta de inmediato. - Katherine Riveros ordenó.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! - Las nalgas de Miriam Caballero empezaron a sonar.
"¡Mhmhmmmmmmm!" se quejó Miriam Caballero quien no podía quejarse de tener la polla del otro africano en la boca.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFf!- Se oían los aplausos del culo de Miriam Caballero.
"¡Dios!" De qué puta está hecha tu mamá, mira cómo aguanta nuestras pollas. - Abdul comentó al ritmo de sus estocadas.
— ¡MHHMHMHMHMHMHMHMHM! - Miriam Caballero gritó sin poder gritar porque tenía la boca ocupada.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! - Las nalgas de la señora Miriam Caballero rebotaban deliciosamente.
"Mami, dale tus manos a Abdul", ordenó Katherine Riveros.
En ese momento Miriam Caballero estiró las manos hacia atrás y Abdul las tomó para seguir embistiéndola.
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¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! - Las nalgas de Miriam Caballero rebotaban como gelatina.
— ¿Qué tal el de mi madre? - preguntó Katherine Riveros.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! - Las estocadas con una polla tremenda fueron salvajes.
"Dios mío, tu madre es una verdadera puta, mira lo que puede soportar, aprende bien de ella, perras como tu madre no abundan, tienes el mejor maestro". - dijo Abdul.
ARGHHH!! ¡ARGHHHHHHHHHHH! ¡GLUP! ¡GLUP! - Mientras tanto, Miriam Caballero seguía comiéndose su polla delante de ella.
"Oye niña, ¿qué hago con esto?" comentó Musa, quien permaneció sentado junto a Katherine Riveros, ya con el pene completamente erecto.
"Dios mío, qué pedazo de polla, me lo vas a meter, así que déjame sentarme sobre él" - respondió Katherine Riveros.
En ese momento Miriam Caballero abrió los ojos por completo y quiso gritar, hablar, moverse, evitar que Katherine Riveros se sentara en esa barricada gigante, pero la tenían tan sometida que no podía decir nada ni moverse.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFf! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
¡PALFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
ARGHHH!! ARGHHHHHHHHHH!! ¡GLUP! ¡GLUP!
— Intentaba Quejarse Miriam Caballero sin exito.
— ¿Qué dices mami?, ¿Qué hice a propósito?, ¿Que te puse en una posición en la que no podías moverte, para poder sentarme en esta hermosa polla sin que pudieras decir nada?, No soy tan inteligente mami. -
Entonces Katherine Riveros levantó su falda y bajó su braga hasta los tobillos para poder sentarse en un tremendo candado, pero tan pronto como entró el glande, Musa la tomó por la cintura y la clavó por completo en la cavidad uterina de Katherine Riveros.
— Ayyyyy Katherine Riveros gritó, pero inmediatamente Musa se cubrió la boca con una mano.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! - Las nalgas de Katherine Riveros comenzaron a sonar contra la polla de Musa.
"¡Mhmhmhmhmhmhmmmmm!" Katherine Riveros intentó gritar pero no pudo.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! - Las nalgas de Katherine Riveros subían y bajaban contra la polla nigeriana.
"Ahhhhhhh
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¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! - Abdul golpeó a Katherine Riveros contra su polla.
"Dios, qué puta es tu chica, puedes ver que es tu hija, mira cómo sostiene su polla", dijo Musa.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! - Katherine Riveros comenzó a llorar constantemente sin poder gritar.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! - Sonó el culo de Miriam Caballero, quien también estaba soportando una tremenda berenjena en ese momento.
Madre e hija incrustadas por nigerianos con tremendos falos, al mismo tiempo, estaban siendo sometidas humillándolas como lo eran.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFf! ¡PLAFF! - Sonaba el Culazo de Katherine Riveros.
— Qué deliciosa mi niña, aprietas mucho, se nota que eres muy nueva. - Dijo Musa mientras continuaba azotando a Katherine Riveros contra su polla.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! - Sonaba las nueces de Miriam Caballero.
—¿Todas las mujeres de tu familia son esas putas señora?, ¿También aprietas deliciosamente, para que tu marido no te dé polla? - Abdul preguntó quién aceleró el ataque.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! - Katherine Riveros ya no soportaba el dolor, lloraba demasiado y todo su maquillaje se estaba manchando.
— Oh, mira a la pequeña zorra, ya no puede, está llorando, su bonita cara está arruinada con el maquillaje manchado. - Dijo Obinna quién la estaba mirando.
¡ARGHHHHHHHHHHH! ARGHHHHHHHHHHHHHHH!- La señora Miriam Caballero intentó sacarse la polla de la boca para ayudar a su hija pero fue inútil.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! - Las nalgas de Miriam Caballero rebotaban.
— ¡Uff señora, siento que me estoy corriendo! - gritó Abdul.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFf! ¡PLAFF! - Sonaban las nalgas de Katherine Riveros.
“Esta pequeña zorra es tan cerrada que quiero eyacular dentro de ella también”, dijo Musa, quien continuó recibiendo mensajes de Katherine Riveros.
¡ARGHHHHHHHHH! ¡ARGHHHHHHHHHHH! ¡GLUP! ¡GLUP! - Miriam Caballero todavía luchaba casi sin poder respirar porque podía sacarse un tremendo bloqueo de la boca.
"¡Vengamos al mismo tiempo con nuestras putas!" - gritó Obinna.
"Sí, vamos a llenar a estas prostitutas baratas con semen caliente". - dijo Musa.
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¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! - El culo de Miriam Caballero se abalanzó a toda velocidad.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! - Las abdominales de Katherine Riveros, que lloraba mucho, estaban controladas por Musa y su tremenda fuerza que la azotaba contra su polla.
ARGHHHHHH!! ¡ARGH! - Obinna agarró el cabello de Miriam Caballero y comenzó a follarle la boca salvajemente.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
— ¡Oo
ahhhhhhhhh
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
¡ARGHHHHHHHH! ¡ARGHHHHHH!
— ¡Estoy corriendo!-
— ¡Ya voy!-
— ¡Yaaaaaaa!-
Entonces cada macho comenzó a eyacular dentro de su respectivo orificio, Katherine Riveros recibió tanto semen, que no pudo guardarlo en su pequeña vagina y comenzó a salir en montones hasta caer al suelo.
Miriam Caballero logró retener gran parte del semen de Abdul en su cavidad vaginal, sin embargo, era tanto esperma que algunos cayeron al suelo.
Por otro lado, la boca de Miriam Caballero no resistió, una vez que Obinna eyaculó dentro de su boca, comenzó a toser y el nigeriano tuvo que eyacular sobre su cara, cabello, cayendo gran parte de su semen al suelo.
Katherine Riveros finalmente había sentido el rigor de un gallo africano entrando y saliendo de su conejito cerrado, una y otra vez, como un taladro, sin embargo, parecía más una visión que algo consentido, porque la joven sentía mucho dolor con tremenda cosota dentro de ella, mientras que su madre Miriam Caballero, como una buena mujer madura y experimentada, Podía soportar dos yardas de tal espesor en su interior.
"Dios, niña, qué cerrada está tu vagina, es impresionante lo deliciosas que se sintieron tus sesiones". - Dijo Musa, quien todavía tenía a Katherine Riveros ensartada.
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"¡Estas nalgas maduras también se mantuvieron deliciosas!" agregó Abdul, quien todavía estaba detrás de los pantalones cortos de Miriam Caballero.
"Esta perra tenía toda la polla en la boca, ¡se merece un aplauso!" interrumpió Obinna, que estaba delante de Miriam Caballero.
¡Hija! ¿Estás bien? - Miriam Caballero le preguntó a Katherine Riveros quién todavía estaba sentada en la polla de Musa.
— ¡Qué hija tienes Señora!, tan joven y es una perra, qué manera de soportar una polla. Musa interrumpió.
—Mami, respóndeme —dijo preocupada Miriam Caballero, arrodillada sobre los pies de la musa tocando las piernas de su princesa.
“Me duele mucho mami, creo que necesito un médico”, respondió Katherine Riveros sin abrir los ojos por el dolor que sentía.
"¡Te lo dije Sandra!", te dije, tienes una hija de buen cuerpo, tienes un muy buen culo, pero no soportar uno de este tamaño, eres una tonta. -
"Señora, no se moleste con la niña, quería ver cómo se siente", dijo Abdul detrás de ella.
"Veamos hija, sal de ahí", ordenó Miriam Caballero tomando las manos de su hija para poder levantarla de las piernas del nigeriano.
* Inmediatamente después, con muchas muecas de dolor, Katherine Riveros se levantó del regazo de Musa, usando las manos de su madre como apoyo.
— ¡Ayyyyyy! - Katherine Riveros se quejó cuando sintió que la polla de Musa salía de su apretado conejo.
* En el momento en que la tremenda berenjena salió del coño de Katherine Riveros, un río de espeso semen comenzó a salir goteando entre las piernas de Katherine Riveros.
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—Dios mío, hija, mira —dijo Miriam Caballero al ver cómo goteaba el coño de su hija.
"¡Me duele mucho, mamá!" exclamó Katherine Riveros.
— Oh hija, eres tonta, te dije que eran demasiado grandes para ti, déjame comprobarlo. -
* Entonces Miriam Caballero se arrodilló sobre los pies de su hija para revisar la vagina que perdía leche.
"Uff, todavía hace calor", dijo Miriam Caballero, abriendo un poco el de Katherine Riveros y tocando un poco el semen que Musa le acaba de arrojar hace un momento.
— ¿Estoy sangrando mami? - preguntó Katherine Riveros alarmada.
—La verdad es que no veo sangre, pero sí veo mucho esperma, Dios mío, cuánta lefa le pusiste, le diste a mi hija un baño de semen total.
"Eso es bueno, ¿no?" - preguntó Katherine Riveros con muecas todavía de dolor.
— Muy buena hija, la verdad es que aguantaste bastante bien las pollas de estos hombres.
—¡Mira, te dije que aguantaría un palo con estos hombrecitos! exclamó Katherine Riveros.
* Entonces se abre la puerta del camerino y Cristal muestra la cabeza.
—¿Cómo te fue? ¿Ya has vertido tu leche en las chicas? Cristal interrogó a sus guardias de seguridad.
"Cristal, no tienes idea de lo bien que aguantó la niña, qué par de nalgas lleva, no importa lo fuerte que la golpeé, no se rompió". - Musa mencionó con orgullo.
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—¿Es eso cierto Katherine Riveros? ¿Has soportado a estos hombrecitos?
—Aparentemente sí, aunque duele terriblemente.-dijo Katherine Riveros.
—Es normal, tu vagina nunca ha recibido un pene de este tamaño.
*En ese momento Miriam Caballero comenzó a vestirse un poco más elegante, colocando su ropa en el lugar correcto, peinándose frente al espejo.
-Bueno ¿qué estás esperando? Crystal ordenó a los guardias de seguridad africanos.
*Los chicos guardaron sus cosas y se preparaban para salir del vestuario.
"Excepto tú", exclamó Crystal, dirigiéndose a Musa.
*Los demás guardias de seguridad abandonaron el camerino retomando sus puestos de trabajo naturales.
"¿Y ahora qué hice?" Musa preguntó extrañamente.
"Eres tú el que tiene la polla más grande y gruesa, ¿cómo es que no rompiste a Katherine Riveros?" -preguntó Cristal sorprendido.
— No sé, tiene muy buenas nalgas, quizá por eso la aguanto. - Dijo Musa.
"¿Qué, como si tuviera la polla más grande?, ¿Y por qué no te metiste conmigo, desgraciado?, ahí tienes a mi pequeña sufriendo." - expresó Miriam Caballero.
—Bueno, la verdad es que usted también es muy rica, señora, tiene unas nalgas tremendas, pero quería a su hija
—¡Sí, claro!, mientras aprieta más, olvídate de la señora —ironizó Miriam Caballero.
"Miriam Caballero, hermosa, ¿te importaría protegerme aquí? Solo llama a la puerta si viene alguien con mi uniforme" -preguntó Cristal.
"Después del tremendo empujón que me dieron tus hombres, hago lo que quieras. - dijo Miriam Caballero mientras salía a hacer guardia.
—Bueno, Musa, yo también tengo buenas nalgas, ¿no crees? —dijo Cristal.
Luego Cristal salió a caminar mostrando su espectacular culo envuelto en pantalones a medida que estallaban en las tremendas nalgas que tenía.
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-Uff, lo tienes, Cristal. Musa respondió.
—Me gustaría intentarlo de nuevo.-añadió Cristal.
"Pero la última vez te lastimé y terminaste sangrando", respondió Musa.
—Sí, pero si Katherine Riveros lo aguanta, creo que merezco una segunda oportunidad.
"A ver si puedes soportarlo, ponte al perrito." - ordenó Musa.
* Luego Cristal bajó sus pantalones ajustados, permaneciendo con unas hermosas medias de encaje rojo, adoptando la posición de un cachorro en el suelo.
—Chica, siéntate en el banquillo —le dijo Musa a Katherine Riveros, quien con mucho dolor volvió a sentarse en el banquillo.
*Musa se arrodilló sobre los tremendos pantalones cortos de Cristal, sacó su polla y comenzó a pasarla por sus nalgas.
— ¡Uff! Cristalita, no te había visto bien la última vez, qué buen culo te follas a mami. - Dijo Musa mientras pasaba su polla por las tremendas nalgas de Cristal.
"¡Dios mío! Katherine Riveros exclamó de repente.
"¿Qué le pasa a mi chica?" le preguntó a Cristal con la cara presionada contra el suelo como exigía la posición del perrito.
"Nada, es solo que veo el tamaño de la polla de Musa y no puedo creer todo lo que me pasó. - Dijo Katherine Riveros.
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—¿La ves tan grande, mi amor? —preguntó Cristal desde su posición.
—¡Es un Cristal enorme!, nunca había visto un gallo de ese tamaño. —respondió Katherine Riveros.
*En ese momento Musa todavía estaba pasando su polla por el culo de Cristal, vertiéndole líquido preseminal.
"Oh, ya me estás mojando", dijo Cristal cuando sintió el líquido de Musa.
—Es increíble cómo llegó dentro de mí, y nuevamente es muy difícil. - Comentó Katherine Riveros.
"Dios, qué gorda se siente y pesa mucho", dijo Cristal cuando sintió el peso de la polla en sus nalgas.
— Dale un golpecito en las nalgas. - comentó Katherine Riveros.
"Oh niña, qué pervertida", dijo Crystal.
* Entonces Musa comenzó a golpear las tremendas nalgas de Cristal con su glande, rebotándolas un poco y llenándolas de líquido preseminal.
— ¡Uff! Cristal, ¡qué culo tan grande tienes mami! - dijo Musa.
"Me parece increíble que con unas nalgas tremendas no le hayas quitado ni un palo a este hombre. - cuestionó Katherine Riveros.
— Es que Katherine Riveros, fue mucho para mí ese día, me destrozó por completo, pero tengo fe en que ahora mis nalgas no me fallarán.
— ¿Sabes qué Cristal?, creo que será mejor que te la meta por el culo, tienes muchas nalgas, estoy segura que si le sostienes la polla. - Dijo Katherine Riveros desde el banco del vestuario.
—De verdad, ¿crees que este idiota puede sostener el palo en su culo? -preguntó Cristal Incrédulo.
— ¡Por supuesto que sí!, mírate, con un culo tremendo, te digo que si puedes soportarlo, veamos te ayudo. - dijo Katherine Riveros.
* Entonces Katherine Riveros se acercó a la pareja y se arrodilló a la altura de las nalgas de Cristal que permanecía sobre 4 piernas.
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"Veamos Musa, dame una oportunidad un poquito", dijo Katherine Riveros.
*En ese momento la nigeriana se retiró un poco y Katherine Riveros tomó las dos nalgas de Cristal con las manos.
-¿Qué vas a hacer, niña mía? -preguntó Cristal.
— Primero, bajemos esto. - Dijo Katherine Riveros quien deslizó la braga roja de Cristal hasta las rodillas al ritmo de sus palabras.
"¡Mi reina!" -¿Qué quieres? -preguntó Cristal de nuevo.-
— ¡Uff! Cristal, qué buenas nalgas tienes, son duras. - Katherine Riveros comenzó a sacudir las nalgas de Cristal para hacerlas rebotar un poco.
— Katherine Riveros, ¿qué carajo vas a hacer? - Cristal vuelve a ser interrogado.
"Voy a prepararte para soportar a este hombre"
* Entonces Katherine Riveros abrió ambas nalgas de Cristal.
— Katherine Riveros, por el amor de Dios, ¿qué estás haciendo? -
"Esto", respondió Katherine Riveros, dejando caer un chorrito de saliva sobre el ano de Cristal.
— ¡Ayyyy! Katherine Riveros, ¿es tu saliva? -preguntó Cristal.
"Así es, esto ayudará. - Katherine Riveros volvió a dejar caer más saliva en el esfínter de Cristal.
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—Ahora, Musa, acércate y coloca tu glande en la entrada de su ano. —Ordenó Katherine Riveros.
* Inmediatamente después Musa obedeció las órdenes al pie de la letra y colocó su glande a principios del año de Cristal.
—Papá, ve a empujar despacio —ordenó Katherine Riveros mientras continuaba abriendo las nalgas de su amiga con las manos.
"¡OH DIOS NO!" se quejó Cristal.
—En cuanto desaparezca el glande, amigo mío, relájate un poco.-
"Es enorme, no cabe, es mejor que ya no", se quejó Cristal.
— ¡Cómo no!, De ninguna manera los tremendos pantalones cortos que tienes no pueden soportar esto. - exclamó Katherine Riveros, escupiendo nuevamente en el recto de Cristal.
— ¡Ahhhhh!- chillaba Cristal.
—¿Está todo bien?-preguntó Miriam Caballero desde fuera del vestuario.
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—Todo está bien mami, le están metiendo la polla a Cristal, yo les estoy ayudando. -
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"¡Saquenla!" -gritó Cristal.
—Bueno, ten cuidado hija, esas pollas son muy grandes, no le hagas daño a Cristal —dijo Miriam Caballero desde afuera del camerino.
—Claro que no mami, ¿no lo aguantas, pequeña zorra? -le preguntó Katherine Riveros a su amiga.
"¡Duele Katherine Riveros, duele!" se quejó Cristal.
"Espera, sé lo que vamos a hacer", dijo Katherine Riveros mientras se movía de rodillas hacia el frente de Cristal y le cubría la boca.
"¡Ponlo todo de una vez!" ordenó a Katherine Riveros.
* Entonces Musa tomó a Cristal por las caderas y enterró toda su prominencia, gruesa y larga, profundamente en el recto de Cristal.
— ¡MHMHMHMHMHMHMHMHMHMHMHMHM!- Balbuceaba Cristal tratando de gritar.
—¡Shhhhhhhhhhh!, disfruta, amiga —exclamó Katherine Riveros, tapándose la boca con Cristal.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFf! ¡PLAFF! - Las nalgas de Cristal empezaron a sonar.
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— ¡Uff! Señorita Crystal, qué apretada está. - Dijo Musa sosteniendo las caderas de la niña.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! - Las nalgas de Cristal comenzaron a rebotar contra la polla del nigeriano.
"¿No se siente Cristal rico?" - preguntó Katherine Riveros, todavía tapándose la boca.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLFF! ¡PLAFF! - La polla de Musa entró y salió violentamente del recto de Cristal.
"¡Mhmhmhmhmhm!" tartamudeó a Cristal mientras sacudía la cabeza negativamente.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! - El tremendo culo de Cristal tembló como gelatina.
—Dios Cristal, qué culo tan grande te llevas, siento que me voy a correr. -
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! -
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! Los ataques de Musa fueron tremendamente salvajes.
"¿Qué está pasando ahí dentro?" Se puede escuchar incluso aquí afuera. - Dijo Miriam Caballero.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!- Se oían los aplausos del culo de Cristal.
— Nada mami, lo que pasa es que Cristal está disfrutando de la tremenda riata que le están dando, ¿no? - Le preguntó directamente a Cristal sin quitarle las manos de la boca.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! - El ritmo de los empujes del gallo aumentó en velocidad.
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— ¡Mhmhmhmhm! - Cristal tartamudeó, sacudiendo la cabeza negativamente.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! - El ano de Crystal estaba completamente dilatado al tamaño de la gran polla de Musa.
"Date prisa, no queda tanta gente en el vestuario. - comentó Miriam Caballero desde afuera.
"Escuchaste a mi mamá, vierte tu esperma profundamente en los intestinos de esta perra", le dijo Katherine Riveros a Musa.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
¡PLAFF! ¡PLFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! - Cristal empezó a llorar de dolor insoportable.
—No llores, no llores, que termine —le dijo Katherine Riveros a Cristal al oído.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! - La polla de Musa entraba y salía constantemente del ano de Crystal con salvajismo.
"No llores, además, ¿recuerdas lo que me dijiste mientras estaba sentado en la polla de mi papá?" -
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! - Las nalgas de cristal rebotaron firmemente.
— Me dijiste que nací para complacer a los hombres, que esa era mi única razón de existencia, ser un reservorio de esperma para mi papá, ahora te toca a ti ser el reservorio de leche de este hombre guapo.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! - Musa se aferró a las caderas de Cristal.
"Señorita Katherine Riveros, ya no lo soporto más, quiero correrme", dijo Musa.
—¡Adelante, papi! —Cúbrete cómodamente, tú también mereces placer, desahogate en el culo de esta perra —dijo Katherine Riveros.
— ¡Mmhmhmhmhm!- Balcuceaba Cristal llorando.
*PLAFFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
"¡No llores!, ¿no entiendes?, El niño va a terminar, déjalo correrse tranquilo.
"¡Mhmhmhmhmhmhmhmhm!" Cristal tenía todo el maquillaje manchado por las lágrimas.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
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"¡YAAAAAAAAAAAAAAA!" gritó Musa.
Musa luego descargó todo su esperma en el esfínter de Cristal, que a pesar de ser su segundo corrida del día, terminó arrojando una brutal cantidad de semen a los intestinos de su jefe de piso.
"Ahora sí, no te preocupes, se acabó, estuviste excelente", dijo Katherine Riveros, plantando un largo beso en los labios de Cristal.
"Estuviste excelente, eres muy bonita Cristal", agregó Katherine Riveros mientras le daba otro beso en la boca.
Entonces Katherine Riveros se levantó, dejando a Cristal herida y con el culo lleno de leche, para proceder a salir del camerino.
"¿Vamos mami?" - Katherine Riveros le preguntó a su madre que estaba esperando afuera.
—Sí, vámonos ya —respondió Miriam Caballero.
Madre e hija regresaban a casa guardando silencio sobre lo sucedido en el auto.
—Hija, ¿no crees que le debemos algo a la señorita Crystal? —preguntó Miriam Caballero.
— ¿Algo así? -
— No sé, un pequeño regalo, un regalo, algo para ella, nos ayudó a hacer realidad nuestras fantasías. -
—Bueno, si quieres a mami, aunque no creo que sea necesario, ella también disfrutó lo que esos hombres nos hicieron
—Sí, pero le preguntamos: “Te dejo en casa y voy a ir a buscarle un pequeño regalo, ¿crees?”
"Está bien, si quieres." -
Unos minutos después Miriam Caballero dejó a su hija en casa, y luego salió a buscar un regalo para Cristal, sin embargo, Katherine Riveros al entrar a su casa encontró a alguien en la sala.
—Abuela, ¿qué haces aquí? —preguntó Katherine Riveros asombrada al entrar en su casa.
"Nada, hija, vienes a visitarte porque nunca me visitas." -
—Oh abuela, me alegro de verte. —Katherine Riveros le dio un abrazo a la Dama.
La abuela era todavía joven, sólo tenía 62 años, y tenía una figura hermosa, era delgada y, aunque quizás no tan dura, aún mantenía la forma de las espectaculares nalgas que tenía cuando era joven.
"Hija, ¿es bueno que estés aquí y tu madre?" - preguntó Álvaro.
—Fue a comprar algo, volverá ahora, pero abuela, déjame, te ofreceré algo. Dijo Katherine Riveros mientras corría a la cocina a mirar en el refrigerador.
En ese momento Álvaro se sentó junto a Abuela, quien era su madre, aprovechando para ver por el rabillo del ojo las inclinaciones de su hija al mirar en el refrigerador.
"Te gusta, ¿no?" preguntó la abuela.
—¿De qué estás hablando, mamá? —respondió Álvaro nervioso.
— Tu mirada, no soy tonta, estás mirando el culo de tu hija. - respondió la abuela.
— ¡Mamá!, yo.............-
—Esa falda vaquera que lleva no ayuda mucho ¿verdad? —preguntó la abuela.
-Mamá, no sé qué decir, me dejas sin palabras
—La pequeña mirada que le diste lo dijo todo por ti, ¿estabas viendo el culo que lleva tu hija, sí o no? -
—No —respondió Álvaro.
—Bueno, qué desastre —exclamó la abuela.
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"Mamá, ¿cómo puedes decir eso de tu nieta?" -
“Está muy claro que la niña me heredó, bueno, su madre también está muy bien, pero yo era igual que Katherine Riveros cuando tenía su edad”
"¡Uff!, y no lo dudo mamá, se nota que eras igual que tu nieta. -
"Ves, como si la estuvieras observando, si ya morbidizaste a tu madre, ¿qué debo esperar de tu hija?" -
— Bueno, es la verdad mami, se nota que cuando eras joven estabas bastante bien, y Katherine Riveros ya tiene ese hermoso cuerpo que seguramente heredaste de ella. -
"¿No te gustaría entrar?" - preguntó la abuela.
-Mamá, pero ¿qué me estás diciendo? ¿Estás loco?" -
Mientras tanto, Katherine Riveros sacó unos vasos de cristal, un refresco, servilletas, hielo y estaba lista para servir en los vasos.
"¿Sí o no?, ya soy hijo mayor, y nunca viví la juventud como debía, siempre me golpeó el incesto y nunca me atreví a contárselo a nadie.
—Mamá, pero ¿me estás diciendo que podría hacerlo entonces... contigo? —
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"Si me hubieras preguntado, creo que habría dicho que sí." -
"¿Y por qué nunca me dijiste nada?"

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