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El buen amigo.

Hace unos años por cuestiones personales tuve que hacer el secundario en el turno nocturno.
Yo con 19 años a comparación de la gente grande que iba por qué quería terminar sus estudios, ya era por su trabajo o por superación personal, llegue ahí con muchas dudas.
El grupo era mitad gente que duplicaba mi edad y la otra eran adolescentes que venían ahí por qué en otras escuelas no los aceptaban.

Al principio costó relacionarse con todos, pero al pasar las semanas el trato fue dándose de lo más normal..

Ahí conocí a Mayra, una chica de 27 años, que iba con su hermana a terminar los estudios por qué quería un futuro mejor para ella y su nena.
Charlábamos, nos reíamos de boludeces y a veces nos juntábamos con los compañeros a estudiar y también a tomar algo y distraernos.

Ella era una chica de cuerpo normal, un poco más del metro sesenta, de cabello oscuro con mechones rojos. 

Un día recibió un llamado y tuvo que irse, le consultamos si todo estaba bien y ella nos dijo amablemente que si, pero que tenía que irse.
A los días le consultamos si estaba todo bien, que podía contar con nosotros para charlar y si necesitaba algo.
Ella nos dijo que no, que ya había solucionado su problema. 

Algo no andaba bien, ya que hasta abandono el grupo de whatsapp que teníamos. 

Los días pasaron y al terminar la clase ella salió rápido a la parada del colectivo que la llevaba a su casa. Estaba oscuro, hacía frío y como me quedaba de pasada la acompañé, ya que íbamos solo los dos para ese lado.

Hablamos un rato, me dijo que tenía problema con el padre de su nena, que no quería que ella estudiara, por qué descuidaba su casa, y que le pedía que abandonará. Yo escuché toda su charla, trate de darle algunos consejos para que ella hablara con él y pudiera seguir estudiando, ya que llevábamos medio año ya de estudio. 
Al llegar el colectivo ella me saludo y se fue. Yo subí a mi bicicleta y seguí mi camino.

Al llegar a casa antes de dormir ella me mandó un mensaje agradeciendo la charla, que por fin podía desahogarse con alguien. La charla quedó en unos mensajes más. 

Los días pasaron, una tarde muy fresca por problemas de un profesor, no retiramos antes. Entonces ella se acercó y me preguntó si yo tenía algún compromiso. Le contesté que no, entonces me invitó a la casa de su hermana, que estaba a unos minutos, a tomar algo caliente. Por cordialidad acepté. 

Llegamos, nos pusimos a charlar mientras hacía café.. Hablamos de todo un poco. Entre pregunta va y pregunta viene ella me contó que se había peleado de su novio, que él estaba con otra mina y que eso la tenía muy mal.
Yo intenté desviar la conversación pero en eso que estaba hablando, ella se acercó y me dijo que yo le parecía un buen pibe, que en mucho tiempo nadie había sido tan atento con ella. Y seguido de eso, se acercó y me comió la boca..
Yo aturdido por la situación no quería arruinar la amistad que teníamos, pero la carne es débil y caí en su juego.

Beso que va, beso que viene, nos fuimos tocando hasta llego el momento. La arrodillé frente a la cama de la hermana y ella entendiendo todo empezó a chuparme la verga. 
Lo hacía muy rico, su lengua húmeda y tibia hacía temblar mi verga. Yo la agarraba su pelo y hacía que me la comiera entera, el placer era increíble. 
La tome por los hombros y la arroje sobre la cama, baje su calza y note que estaba muy mojada, le comí toda la concha, tenía un gusto y un aroma delicioso. Era tan rico el momento que mi verga estaba por explotar. La acomodé y sin pensarlo se la metí muy lentamente, ella solo gemía del placer.. Mientras la cogía ella me decía cosas al oído que solo aumentaban mis ganas de acabar.
Ella sentada arriba mío, mientras se movía como una bestia mirándome a los ojos me pedía por favor que no acabará, que aguantará, que quería venirse conmigo.
Mí cabeza explotó, mí cuerpo empezó a temblar, mis piernas ya no me respondían, era un rehén de ese cuerpo que pedía más y más..
Me bajé de la cama al suelo para no dejar rastros en la cama.
Ella me miró y susurro al oído mientras me besaba el cuello que estaba por acabar.. la sensación fue tan caliente que no aguante más, saque rápido mi verga y al acabarle en su vientre, ella se vino a chorros..
Ella me miró, sonrió y nos besamos.. 

Al ver la hora noto que la hora de salida de su hermana estaba cerca, así que arreglamos todo como estaba cuando llegamos, se dio una ducha rápido y nos sentamos a tomar café. 
Al llegar la hermana, se unió a la mesa con nosotros. Pasado un rato recibió una llamada, era su novio que iba a recogerla a la salida de la escuela. 
Entendí que era mi momento de irme, así que saludé y salí lo más rápido posible para no generar ningún problema..

Al llegar a mi casa no podía creer lo que había pasado, estuve pensando toda la noche es eso. A la mañana siguiente, encontré un mensaje en mi teléfono que decía "Gracias por ser tan buen amigo, espero que tengamos más charlas como la de ayer.."
Yo, loco con esa situación respondí que cuando quisiera, que para eso estábamos los amigos...

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