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Yoselin Parte I

Yoselin Parte I

soy mujer de 32 años me llamo Yoselin, casada desde hace 13 años vivo en santiago de chile, por cuestiones económicas mi esposo tuvo que irse al norte a trabajar, cuando teníamos unos 5 años de casados quedándome yo sola con mi hijo, él me mandaba dinero periódicamente, yo me considero una mujer muy atractiva , alta cuerpo muy bie
n torneado mis tetas sin ser muy grandes estaban muy firmes, cara bonita, mi mayor atributo son mis nalgas, redondas y paraditas y siempre me he considerado muy caliente, cuando mi esposo se fue para mí fue un tormento pues mi vida sexual terminó ya que aunque muchos hombres me pretendían yo me conservaba en mi actitud de mujer casada y fiel, no pasaba por mi mente ponerle los cuernos a mi marido en su ausencia pero en mis noches de soledad me tenía que masturbar para calmar los calores, todas las mañanas salía a llevar a mi hijo a la escuela (kinder) nunca faltaba que me dijeran piropos los hombres que encontraba en mi camino pero aunque halagaban mi ego, nunca respondí a algún piropo, en la calle donde vivo tengo de vecino a un hombre como de 40 años yo en ese entonces tenía 25, ese hombre vive solo pues su esposa lo abandonó, era el vecino indeseable de la calle pues era drogadicto y se decían que era un delincuente, pero talvez por temor ningún vecino lo molestaba el vivía a unas casas de la mía, nunca me había dicho nada pero un día que regresaba de dejar a mi niño de la escuela pase por el frente de su casa donde olía a marihuana se estaba drogando, cuando me vio se me quedó mirando con una morbosidad como desvistiendome con la mirada, me sentí incomoda de como me miraba, cuando pase a su lado me dijo ” veci

uen culo tiene” al oírlo decirme eso me puse roja de indignación estuve a punto de abofetearlo por su atrevimiento pero me contuve y seguí mi camino ignorándolo, como no le dije nada el debió entender que me podía faltar al respeto y cada vez que tenía que pasar por ahí... el me decía cosas cada vez más groseras, me decia que le gustaría meterme la verga, que le gustaría culiarme , sus piropos obscenos que en un principio me ofendían y me indignaban Pero poco a poco fueron despertando la lujuria en mi, muchas veces me masturbe recordando todas las obsenidades que el me decía, yo nunca respondí a sus insinuaciones pero a veces hasta de adrede pasaba frente a su casa y él estaba sentado afuera como acostumbraba.
me ponía unos mayones blancos semitransparentes que se me notaba la ropa interior y pasaba frente a él con cualquier pretexto como salir a la tienda de la esquina me empezaba a gustar que me dijera cosas pervertidas , un día lo ví fuera de su casa y me puse una falda bien cortita que me había comprado solo pensando en lo que me diría al verme y pase frente a él cotoneando mis caderas y como siempre me dijo de cochinadas, me dijo que tenía unas nalgas bien ricas pero está vez por primera vez le correspondí a su comentario y le dije gracias mientras le lance una mirada coqueta y seguí caminando al negocio

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