
Al cumplir la edad necesaria comencé a buscar trabajo pues ya había comenzado a ir a la preparatoria y quería ganar mi dinero,para alguien de mi edad pensaba gastarlo en lo mismo que las otras, ropa, maquillaje o cuidado personal, la diferencia radica en que me encanta hacerlo para atraer las miradas hacia mí, así que compraba ropa que resaltara mi figura desarrollándose, lindas faldas cortitas, shortcitos, jeans ajustados, blusitas o vestidos escotados, pensaba que todos se estarían imaginando lo que llevo debajo, respuesta, braguitas con encaje y un bra apenas copa A.
Postulé para una cantidad considerable de vacantes, mas que nada eran Atencion a clientes, mesera y una en cocina, por qué esto es importante?, es aquí donde me aceptaron, asistí a un par de horas de prueba en la sucursal, conocí a los chicos y las chicas que trabajaban allí, en su mayoría hombres, hombres que no dejaban de mirarme, quería creer que había hecho una buena elección, ya que era parte de uniforme,elegí un pantalón recto de vestir que se ajustaba a mi trasero marcando un poco mis braguitas sobre este, dando una pequeña imagen sugestiva. El primer día decidí presentarme con el mismo pantalón, que combinaba con la playera del uniforme y el mandil del mismo color -funcionó de maravilla -decía en mi interior, ademas de que cada vez que me paseaba por la cocina los compañeros me miraban la colita tratando de disimular, sin mucho éxito, pero me halagaba mucho poder parar sus vergas, tan solo una semana pasó hasta que comencé a enamorarme de uno de ellos, teníamos cierta atracción mutua, pues a veces no bajaba la mirada cuando lo notaba mirándome la cola y en ocasiones haciendo insinuaciones en doble sentido, solo una cita y al terminar la comida y la película me llevo al hotel mas cercano para ensartarme la verga,no se podía creer lo fácil que le había resultado que le abriera las piernas.
La Cita
Me tocó descansar pero el entraba a las 3 pm por lo que no perdió el tiempo y decidió invitarme a una cita temprano pasó por mí en su moto, yo llevaba un leggin negro y debajo una braguita blanca de encaje que hacia juego con el sujetador, una blusita campesina completaba el outfit, me llevó a comer a un lindo restaurante de comida japonesa, después a ver una película que en ese momento quería ver, donde comenzaron los cachondeos, sus manos se ponían en mi pierna y entre mas le daba permiso la subía casi llegando a mi cosita, terminamos de ver la película y al salir de la sala pasamos al estacionamiento por la moto, sin hacer un plan llegamos al poco tiempo a un motel, imaginando nosotros en ese momento y ustedes al leer, que lo que continua es mas cachondo…
0 comentarios - Mi Primer día de Trabajo… y de P