Otro fin de año más mi cuñada y mis suegros cenarían en mi casa. Este año mi cuñada tuvo que trabajar en la tienda hasta las 19. Como mi cuñado cenaba con su familia y además llevaba todo el día de vermú con los amigos, no estaba ya para ir a buscarla y lo hice yo. Aparqué en el parking del centro comercial y subí a la tienda a buscarla. Estaba terminando de colocar todo para el cierre junto a una compañera. Iba muy guapa con un vestido gris, de tela, sin mangas, con escotazo en v hasta debajo de sus grandes pechos operados, de falda ancha hasta las rodillas. Debajo llevaba una camiseta negra, de manga larga ajustada y unas medias negras transparentes.
No pudimos besarnos hasta que bajamos al parking y, al estar vacío, lo hicimos de camino al coche. Fui acariciando su culo, que era lo que el abrigo no la tapaba. Al llegar al coche le dije que se quitara el abrigo, pues quería verla bien y poder acariciarla todo el camino. Según nos sentamos, antes de arrancar, no pude contenerme y acaricié sus tetas operadas, metiendo mi mano por su escotazo y notando que debajo de la camiseta no llevaba sujetador. La volví a besar y arranqué el coche.
Íbamos a casa de sus padres a recogerlos y todo el camino fui acariciando sus piernas y tetazas. En un semáforo, nos volvimos a besar y Alba acaricio mi paquete ya algo duro. Íbamos bien de tiempo, por lo que decidí cambiar el trayecto y parar en descampado. Nos volvimos a besar y la dije a Alba que había que terminar con un buen rato de sexo el año. Nos besamos más caliente y Alba desabrocho mi pantalón, sacando mi polla y masturbándome. Yo acariciaba sus muslos con una mano y con la otra sus tetazas. Volví a meter la mano por dentro del escotazo, notando sus pezones duros y marcados en la camiseta.
Alba se colocó a gatas en el asiento y comenzó a hacerme un mamadón Subí la falda del vestido y acaricié su culo. Debajo de las medias se veía un tanga de hilo, rojo. Cada vez que la azotaba, Alba subía la velocidad de la mamada. Varias veces aprete su cabeza, para metérsela a fondo y provocarla una arcada. Cuando esta se reponía de la arcada, la ordenaba besarme, antes de que volviera a mamármela. Mi mano se metió por dentro de sus medias, para no rompérselas aun ya que quería estar presentable en la cena, y la masturbe.
La lleve a la parte trasera del coche y la coloque a gatas. Me puse de rodillas tras ella y la subí el vestido. Pase mi polla por la raja de su culo, notando el tacto de las medias. Me puse un condón, la bajé las medias y volví a pasarla por su raja, notando solo el hilo de su tanga. Lo aparte y la clave bien a fondo, con una embestida fuerte, provocando que soltara un fuerte gemido. Le agarre del pelo y tire de él fuerte, acompañando las profundas penetraciones. Alba no paraba de gemir, poniéndome más cachondo aún.
Cogí el teléfono e hice una videollamada a mi novia y hermana de Alba. Cuando lo cogió, enfoque el culo de Alba, y la dije a Rakety que ya había recogido a su hermana, pero que tuvimos que hacer una parada para desahogarnos. Rakety oía perfectamente los gemidos de su hermana, a la vez que veía como se la clavaba. Mi novia se sentó en el sofá, se bajó el pantalón del pijama, que aun llevaba, y se empezó a masturbar mirándonos. Me eche sobre la espalda de Alba y así pude poner el móvil frente a su cara, para que viera como estaba de feliz, recibiendo mis pollazos.
Cuando Alba se corrió, me senté y se volvió a colocar a gatas. Me quito el condón y volvió a mamármela, con unas ganas tremendas. Seguí enfocándola para que Rakety viera el mamadón y yo metí mi mano en su coño, llevándome sus jugos y lamiendo luego mis dedos, saboreándolos. Cuando me corrí, llene la boca de Alba y la pedí que no se tragara todo. Esta abrió la boca y le mostro a su hermana mi semen en su boca, para luego tragarlo. Alba volvió a lamerme la polla, para dejármela bien limpita. Me despedí de Rakety y colgué, dejándola, masturbándose.
Alba se colocó bien las medias y se sentó encima de mí. Nos volvimos a besar y acaricie sus tetazas nuevamente. Notar sus pezones durísimos aun, me hizo abrir bien su escotazo, para ver sus tetazas marcadas en la camiseta y morderlas, estirando sus pezones.
Cuando estaba cerca la hora en la que había quedado con mis suegros, nos colocamos bien la ropa y seguimos el viaje para recogerlos.
Tras las campanadas, mis suegros no tardaron en pedirnos que los lleváramos a casa. Rakety los llevo ahora, así que Alba y yo pudimos tener una celebración de principio de año mucho más caliente. Volví a llenar las copas de cava, brindamos y nos empezamos a besar tras dar un trago. Le dije a Alba que me acompañara a la habitación, donde la puse frente al espejo de cuerpo entero que tenemos. Me coloque tras ellas, restregando mi paquete en su culo y agarre sus tetazas. La bese el cuello mientras le decía que iba muy guapa, pero que podía mejorar su outfit. Desabroche la cremallera de la espalda del vestido y baje el vestido hasta la cintura. Sus tetazas se veían deliciosas ajustadísimas en la camiseta negra y con sus pezones bien duros y marcados. Tras unos segundos acariciando sus tetazas, la giré y comencé a mordérselas, sin dejar de apretárselas.
Volví a ponerla mirando el espejo sin dejar de acariciar sus tetazas. Cogí la camiseta y se la subí, hasta dejar sus tetazas al descubierto. Las agarré y las meneé mientras la volvía a besar el cuello y nos mirábamos por el espejo. Alba giro la cabeza y nos besamos. Agarre sus pezones y los estire, haciendo que Alba soltara pequeños grititos. Le acabe de quitar la camiseta, le coloque el vestido y subí la cremallera. Se veía preciosa y morbosa, con ese escotazo dejando ver todo el interior de sus tetazas y el comienzo de su parte baja.
Nos volvimos al salón, donde cogimos las copas de cava y las llenamos. Me senté en el sofá y Alba lo hizo sobre mí, de rodillas. Volvimos a brindar y a dar otro trago de cava. Nos besamos y mi mano libre, acariciaba su muslazo. Rocié algo de cava por su canalillo y metí mi cara por su escotazo, lamiéndolo, disfrutando del interior de sus tetazas de goma. Volví a dar un buen trago a la copa y se la di a Alba, para tener las manos libres para agarrar sus tetazas. Volví a meter mi cara en su escote y besé el canalillo que se formaba apretando sus tetazas con mis manos. Metí mis manos por su escote y acaricié sus pezones duros. Abrí bien el escote, sacando sus tetazas por él y comenzando a comérselas, sin dejar de acariciarlas.
Alba se arrodillo entre mis piernas y me quito el pantalón. Agarro mi polla y comenzó a hacerme una mamada. Yo acariciaba sus tetazas y ella me miraba de forma picara. Metió mi polla entre sus tetazas y me hizo una buenísima cubana. Alba lamia mi glande y yo acariciaba su cabeza y sus tetas moviéndose rico para masturbarme. Le dije a Alba que siguiera mamándomela, pero a gatas en el sofá. Así hizo y yo acaricie y azote su culo, con el vestido subido. Acaricie su coño tapado, antes de romper sus medias, para meter mi mano por su tanga rojo y comenzar a masturbarla. Alba subíó la velocidad de la mamada y yo la de mis dedos en su coño.
La di un condón y me lo puso con su rica boca. Se sentó de nuevo sobre mí, de rodillas. Agarro mi polla, aparto su tanga y se la metió en su coño. Comenzó a moverse como una loca, mientras nos besábamos y acariciaba sus muslos y tetazas. Cada poco, mi cabeza bajaba para devorar sus tetazas. Cuando esto ocurría, Alba apretaba mi cabeza contra ellas. También pellizcaba y estiraba sus pezones, mientras nos besábamos, provocando que soltara algún gemidito sin parar de besarme. Alba iba a correrse y se puso de pie, colocando su coño en mi boca. Ella aparto su tanga y yo agarre su culo ancho, mientras mi lengua jugaba dentro de su coño, hasta que se corrió.
Me levante y coloque a Alba de rodillas en el sofá, mirando la pared. Me puse detrás de ella, aparte el hilo del tanga y la empecé a follar el culo. Mis manos agarraban sus tetazas y me eche sobre su espalda para poder besarnos. Rakety volvió a casa y al vernos así, se rio y nos dijo que ya veía como la esperábamos para celebrar el año nuevo, mientras se nos acercaba. Me dio un azote en el culo y nos empezamos a besar. Mi novia llevaba una camiseta negra ajustada, marcando sus tetazas, y un pantalón de cuero negro, el cual se quitó, quedándose con un tanga rojo y unas medias transparentes hasta los muslos. Se puso de rodillas al lado de su hermana y comencé a follarla. Alba siguió de rodillas en el sofá, pero se giró, para que sus tetazas quedaran frente a mi cara. Mientras acariciaba las tetazas de mi novia, comía las de su hermana y me besaba con ella.
Me acabe corriendo dentro del coño de mi novia y cuando saque la polla, esta se sentó en el sofá, me quito el condón y me limpio la polla a base de lametazos, mientras seguía comiendo las tetazas de su hermana. Hicimos un último brindis con el cava, antes de vestirnos.
Pedimos un taxi y fuimos al chalet de Juan e Inés, los cuales habían preparado una fiesta. En realidad, Juan había preparado la fiesta e Inés, lo que quería era que este se emborrachara bien y que la fiesta se calentara más de lo debido. Al llegar al chalet, Inés nos abrió. Iba guapísima con un vestido negro, sin mangas, cortito que acababa casi al terminar su culo, y unas medias negras. El resto estaban en el sótano, por lo que, para saludarla, nos dimos un buen beso y una de mis manos acaricio su culo. Inés les dijo a Alba y Rakety que bajaran que nosotros íbamos a coger una cosa en la cocina antes. Fuimos allí y me puso contra la nevera. Nos besamos bien, con mis manos acariciando su culo y ella agarro mi paquete. Metí mis manos, fácilmente por debajo de su vestido, acariciando su culo solo tapado por las medias. Inés me dijo que Juan y Dani, cornudo de Elena, que también habían venido, estaban ya bastante borrachillos y que iba a ser un inicio de año maravilloso. Gire a Inés y ahora ella la que estaba contra el frigorífico, frente a él. Me puse pegado a su espalda y le aprete la cara contra el frigorífico. La mordí el cuello y restregué mi paquete contra su ancho culo. Me acabe arrodillando, subí su vestido y mordí y acaricie su culo, tapado por las medias, viendo que llevaba un tanga negro debajo.
Inés me dijo de bajar ya con el resto. Me levante, cogimos 2 botellas de sidra de la nevera y bajamos al sótano. Allí estaba Juan, sobreviviendo sentado en una silla al lado de la mesa grande donde habían cenado con su familia. Silvia V, su marido Miguel, Elena, su hermana Mónica, bailaban, mi cuñada Alba estaba en el sofá charlando con Edu, marido de Mónica y mi novia estaba de pie, al lado del sofá aguantando la charla del cornudo marido de Elena, que se le notaba la borrachera.
Silvia V llevaba una camiseta negra de tirantes finos con encaje en la parte de arriba de esta y un vaquero negro ajustado. Elena un conjunto de algodón, blanco, con finas rayas horizontales negras, de camiseta de manga larga y falda larga hasta el suelo, ajustado, marcando sus pechitos y su culo. Mónica llevaba una camiseta de manga larga, gris clarito, de algodón, que remarcaba muy bien sus tetazas y un pantalón negro, de pinza.
Tras saludar a todos, Inés y yo metimos las botellas de sidra en el frigorífico que había allí, para usarlas más tarde, cuando la celebración este más caliente. Me senté al lado de Juan y, tras ponerme una copa, le llené la suya. Charle con él, brindando varias veces, para obligarle a beber más rápido. Al pobre ya se le cerraban los ojos y, para rematarlo, le puse un chupito, el cual le costó hasta tomárselo. Prepare un par más de chupitos y los lleve a mi novia y a Dani, para conseguir que este también cayera y tener el camino libre para subir el tono de la celebración.
Silvia V se nos acercó y se nos unió a la charla absurda que teníamos con Dani. Esta paso una de sus manos por mi cintura y yo puse una en su culo, acariciándoselo. Le dije a mi novia que preparara unos chupitos más y se fue a hacerlo, mientras seguíamos riéndonos del pobre Dani. Mi novia nos pidió a todos acercarnos a la mesa para brindar y tomarnos los chupitos, y así hicimos. Juan se quedó dormido según se lo tomo y Dani se tuvo que sentar en el sofá, pues decía sentirse ya mal.
Todos, menos ellos dos, nos pusimos a bailar. Silvia y yo bailábamos bien arrimados. Yo la cogía por la cintura y ella restregaba su culo por mi paquete, mientras nos besábamos. Miguel bailaba y se besaba con Mónica y Edu lo hacía con mi novia y mi cuñada. Inés y Elena estaban en el sofá hablando con Dani, y riéndose de él, el cual solo movía la cabeza, con los ojos cerrados y soltaba algún balbuceo. Juan dormía plácidamente con la cabeza apoyada en la mesa.
Silvia y yo nos acercamos al sofá y cogí de la mano a Elena, levantándola. Se puso a bailar con nosotros y viendo que su marido no se enteraba ya de nada, me coloque detrás de ella, restregando mi paquete por su culo, tan bien marcado en la falda. Silvia se sentó en el sofá y comenzó a acariciar el paquete al pobre Dani, que ni reaccionaba. Todos nos reímos y Elena la pidió que fueran a más, que le apetecía verle humillado. Silvia le desabrocho el pantalón y le saco la polla. Comenzó a masturbarlo y, lógicamente, no se le ponía dura. Inés se inclinó y comenzó a pasar su lengua por el glande de Dani, sin conseguir tampoco nada. Mis manos subieron desde la cintura de Elena, metiéndose por dentro de su camiseta, hasta agarrar sus pechos con un sujetador de aro. Elena giro la cabeza y nos besamos, mientras ella seguía bailando y moviendo su culo, restregándolo por mi paquete.
Miguel se acercó al sofá y dijo que ya era el momento de agradecer a Inés la fiesta que había montado. La levanto del sofá, dejando a Silvia jugando con la polla de Dani, que seguía flácida. Miguel llevo a Inés al lado de la mesa, a la zona donde dormía Juan. Miguel, Edu y yo la rodeamos y la comenzamos a besar y meter mano. Elena y Silvia jugaban con el inconsciente Dani en el sofá y Rakety, Alba y Mónica, bailaban.
Edu desabrocho la cremallera de la espalda del vestido a Inés y esta se quitó el vestido. Se quedo con un sujetador negro de aro, las medias y el tanga negros que se le veía debajo de estas. Volvimos a besarla y meterla bien mano. Miguel la saco los pechitos del sujetador y se los comimos, hasta que la ordenamos arrodillarse. Nos quitamos los pantalones y comenzamos a golpear su cara con nuestras pollas. Inés agarro la mía y la de Miguel y nos masturbo, mientras empezó a hacer una mamada a Edu. Empezó a comérnoslas a turnos, sin parar de masturbar a los que no les tocaba mamada. Alba se acercó a Edu, Rakety a Miguel y Elena a mí, comenzando a besarnos. En el sofá, Mónica estaba tumbada, con los pies sobre su cuñado, sin pantalones, con un tanga rojo y unas medias transparentes, hasta los muslos, Con Silvia V a gatas comiéndola el coño. Edu no tardo en sacar los pechos de Alba por su escote, para comérselos y Miguel quito la camiseta a Rakety y saco sus tetazas del sujetador rojo de aro que llevaba, para hacer lo propio. Una de mis manos acariciaba el culo de Elena y la otra sus pechitos. Metí mi mano por dentro de su falda, por la parte de la tripa, aprovechando que era elástica y acaricié su coño, por encima del tanga. Acabe metiendo mi mano por él y la masturbe. Elena, se puso cachondísima y nos besamos más apasionadamente.
Deje a Inés mamándosela a Edu y Miguel y me eche a un lado con Elena, a la que ordene arrodillarse. Pase mi polla, llena de las babas de Inés, por su cara, antes de meterla en su deliciosa boca. La empecé a follar la boca despacito, con su cabeza bien agarrada por mis manos. Poco a poco fui subiendo la velocidad de la follada de su boca. Agarre la melena de Elena, tire fuerte de ella y la folle bien duro la boca. Solo baje un poco el ritmo de la follada de boca, cuando su hermana, Mónica, apareció a mi lado. Comenzó a acariciarme el culo y morderme el cuello. Nos empezamos a besar y acaricie su culo. En el sofá seguía Silvia, solo con un sujetador de aro, un tanga y unas medias hasta los muslos, todo negro. Estaba follando, cabalgando sobre Edu, que estaba sentado en el sofá, y comiendo los pechos a mi cuñada, la cual ya no llevaba el vestido. Miguel había levantado a Inés. La había roto las medias y la follaba, estando esta inclinada, comiendo el coño a mi novia.
Mi mano subíó del culo de Mónica a sus tetazas y se las acaricie, mientras empezamos a besarnos. No pare de tirar del pelo de Elena y de follar su boca. Metí mi mano por dentro de la camiseta de Mónica y acaricie sus tetazas, por encima del sujetador de triangulo que llevaba. Mónica se quitó la camiseta y seguí acariciando sus tetazas con una mano, mientras nos besábamos, aunque de vez en cuando mis besos eran para esas tetazas por encima del sujetador que era rojo. Comencé a morder sus tetazas y acabé tirando de la tela, mordiéndola, sacando sus tetazas al aire, comiéndoselas y acariciándoselas, sobre todo sus gorditos pezones.
Mónica se arrodillo y deje de follar la boca a su hermana, para que ella la metiera entre sus tetazas y me hiciera una maravillosa cubana, mientras lamia mi glande. Elena se levantó y nos volvimos a besar, mientras acariciaba sus tetas y culo. Hice a Elena quitarse la falda, quedándose con un tanga blanco y unas medias transparentes hasta los muslos. Le di a Mónica un condón y me lo coloco con su boca. Puse a Elena mirando la mesa, con sus manos apoyadas en ella. Separé sus piernas, aparte su tanga y la comencé a follar el coño. Mónica se levantó y nos volvimos a besar, mientras acariciaba sus tetazas. No tarde mucho en volver a comérselas.
Mónica se fue al lado de Miguel para que este se las comiera, mientras follaba a Rakety, la cual ahora estaba inclinada comiendo el coño a Inés. Subí el nivel de las penetraciones, follando más duro a Elena. Mis manos subieron por su cuerpo, metiéndose por dentro de su camiseta, hasta volver a agarrar sus pechitos. Los acaricie y acabe sacándolos del sujetador. Sus gorditos y carnosos pezones estaban bien duritos. Comencé a pellizcarlos y a jugar con ellos, poniéndome más cachondo aún. Saque mis manos y aprete a Elena colocando su pecho y cabeza contra la mesa. Las apretaba fuerte, mientras la follaba más duro y sin descanso. Giré a Elena y la senté en la mesa. Me puse entre sus piernas, agarrando sus muslos, volviéndola a follar. Nos besamos y una de mis manos, cada poco, subía a sus pechitos, acariciándolos. Baje mi cabeza y se los mordisquee por encima de su camiseta, mientras apretaba fuerte sus muslos. Elena se acabó quitando la camiseta y la seguí comiendo sus pechitos, fuera del sujetador. Ella apretaba mi cabeza contra los pechitos y así jugaba rico con ellos dentro de mi boca.
Cuando me aviso que iba a correrse, me arrodillé y la comí el coño, hasta que ocurrió. Volví a levantarme y la incliné a un lado. Aparte su tanga y metí mi polla en su culo. Se lo folle y nos besábamos, mientras acariciaba y pellizcaba sus pechitos. Me acabe corriendo en su culo. Elena se arrodillo, me quito el condón y me hizo una rica mamada, para limpiarme la polla.
Subí a Elena en la mesa y nos besamos, hasta que me pidió que la ayudara a subir a su marido a una de las habitaciones, que ya le daba algo de pena verle en el sofá. Elena se colocó bien los pechitos en el sujetador y fuimos al sofá. Al lado de Dani, estaba sentado Edu, follando a mi cuñada Alba, y comiendo el coño a Silvia. Elena metió la polla de su marido dentro del pantalón y se lo abrocho. Entre los dos le levantamos y le subimos al piso de arriba, parando antes en la planta baja, para coger fuerzas, pues era un peso muerto. En la parada, Elena y yo nos besamos y esta me dio ánimos acariciando mi polla, pues yo iba desnudo y ella en lencería.
Cuando por fin llegamos a la planta de arriba, le metimos en una habitación donde le metimos en una cama. Elena le arropo y al inclinarse para ello, no me resistí a arrimarme y restregar mi polla por su culo. La di un pequeño empujón y se quedó con las manos apoyadas en la cama. Le dije que no se moviera y me arrodillé, comenzando a besar su culo. Le dije que se veía bien rica así y más con su marido borracho al lado. Elena se reía mientras yo acariciaba su culo y coño, tapado por el tanga. Aparte el tanga, metí mi cara entre sus piernas y la empecé a comer el coño. Estire mis manos hasta agarrar sus pechitos y acariciárselos con el sujetador puesto. Termine por sacarlos para poder estirar sus carnosos pezones. No pare hasta que se corrió en mi boca. Entonces nos levantamos ambos y nos besamos al lado del inconsciente de su marido, con mis manos en su culo. Tras morder sus pechitos, volvimos a bajar al sótano.
Al entrar en él, Miguel estaba charlando con mi novia, con una de sus manos en las tetazas de esta. Inés y Silvia estaban bailando y en el sofá seguía Edu, comiendo el coño a mi cuñada ahora. Mónica estaba en una barra que Juan había preparado en el sótano donde tenía el equipo de música y estaba poniendo música. Todas llevaban bien puesto los sujetadores, menos mi cuñada pues no tenía.
Elena se fue al sofá con su cuñado, al que le empezó a comer la polla. Yo me dirigí a la barra donde estaba Mónica, tan sexy con su conjuntito rojo. Me coloque detrás de ella. La cogí por la cintura y empecé a besarla el cuello, mientras ella buscaba en el portátil, que canción poner. Cuando la puso, comenzamos a bailar, restregando mi polla contra su culo. Mónica giro la cabeza y comenzamos a besarnos. Mis manos subieron hasta sus tetazas, volviendo a disfrutar de ellas. Giré a Mónica y, sin parar de bailar, seguimos besándonos y seguí acariciando sus tetazas. Comencé a mordérselas por encima del sujetador, notando como sus gordos pezones se ponían bien duros y se marcaban. Pase mi lengua por ellos, primero tapados y luego tras sacar sus tetazas del sujetador. Empecé a comer esas tetazas tan ricas y una de mis manos, se metió por su tanga, masturbándola. Mónica agarro mi polla y también me masturbo. Me arrodillé, aparte su tanga y la comí el coño. Mis manos, bien estiradas, no soltaron sus tetazas. Mónica acariciaba mi cabeza y la apretaba contra su coño, cada vez que tenía un gemido.
Me levante y nos volvimos a besar, con Mónica masturbándome otra vez y yo con sus tetazas en mis manos. De vez en cuando bajaba la cabeza para comérselas. Cuando tuve la polla durísima, Mónica me puso un condón. La apoye contra la barra, levante una de sus piernas, aparte su tanga y comenzamos a follar. Nos besábamos y follamos, mientras acariciaba sus tetazas. Cuando se las comía, mi polla se movía mas fuerte dentro de su jugoso coño. Al lado de la mesa, Miguel estaba de pie, besándose con Alba y acariciando sus tetazas, mientras Elena le hacia una mamada. Edu bailaba con Silvia y se besaban. Inés y Rakety también bailaban, al otro lado de la mesa.
Cuando Mónica se corrió la di la vuelta y apoyo sus manos en la barra. Aparte su tanga, nuevamente, y la empecé a follar el culo. Mis manos agarraron fuerte sus tetazas y nos besábamos. Poco a poco fui subiendo la fuerza de mis penetraciones. Acabe colocando a Mónica casi en horizontal, con sus tetazas colgando, siendo acariciadas por mis manos, follándola durísimo y rápido, haciéndola gemir de dolor.
Edu estaba follando a Silvia, la cual estaba inclinada, comiéndole el coño a mi cuñada, que estaba sentada en la mesa. Miguel estaba apoyado en la mesa y tenia cogida en vilo a Elena, follándola. Rakety e Inés seguían bailando al otro lado. Mi novia me miro y me hizo un gesto para que fuéramos con ellas. Tras varias penetraciones más a su culo, cogí a Mónica y nos acercamos a la mesa. Nos besamos los cuatro y mi novia no paro de masturbarme, para que mi polla siguiera bien dura. Mis manos acariciaban las tetazas de Mónica y Rakety. Inés se arrodillo y me comió la polla, con el condón puesto. Saqué las tetas del sujetador a mi novia, y comí las tetazas a Mónica y a ella.
Inés nos dijo de ir al sofá. Me sentaron e Inés se sentó sobre mí, metiéndose mi polla en el coño. Comenzó a moverse en círculos y yo acariciaba sus muslos. Rakety y Mónica, se pusieron de rodillas a mis lados y apretaron mi cabeza con sus tetazas a la vez. Yo estaba en la gloria y movía mi cabeza para los lados, comiéndoselas. Mónica se sentó en el cabecero del sofá. Me gire lo necesario, para apartar su tanga y comerla el coño. Rakety se puso a su lado y la comía las tetazas. Inés cada vez se movía mas rápido. Mónica se cambió con mi novia y yo la comía el coño a ella, mientras Mónica le comía las tetazas. Una de mis manos, volvió a meterse en el tanga de Mónica, masturbándola.
Me levante del sofá y coloque a Inés de rodillas, con las manos en el cabecero. Me arrodillé detrás de ella, hice más grande el roto de sus medias, aparte su tanga y la comí el coño. Mi novia se sentó en el sofá y Mónica, arrodillada en el suelo, la comía el coño. Cuando Inés se corrió en mi boca, me levanté y comencé a follarla el culo. Mónica y Rakety se levantaron y se fueron a la mesa con Miguel y Elena. Senté a Inés y la coloqué con la espalda en el asiento, poniendo sus piernas contra mi pecho. Volví a meter mi polla en su culo y se lo seguí follando, mientas besaba las plantas de sus pies. Acabé abriendo sus piernas y la metí en el coño, follándola de nuevo. Me volví a sentar en el sofá e Inés se sentó sobre mí, cabalgando esta vez. Desabroche y quite su sujetador y la comí los pechos, mientras cabalgaba mas fuerte. Cuando me corrí, Inés se puso de rodillas en el sofá, me quito el condón y me comió la polla limpiándomela. Yo metí mi mano por su tanga y la masrturbé.
Edu también se había corrido y estaba bailando con Alba y Silvia. Miguel estaba follando a Mónica, sentada en la mesa, mientras Elena comía el coño a mi novia, que estaba también sentada en la mesa. Este se iba turnando entre Mónica y Rakety, follándolas, mientras Elena comía el coño a la otra. Inés y yo nos fuimos con Edu y las demás, a bailar. Cuando Miguel se corrió, se unieron al resto.
Hicimos un pequeño parón para comer algo que Inés había preparado para que picáramos y cogiéramos fuerzas de nuevo. En este rato, yo estuve hablando con Silvia, confirmando que luego se quedarían en mi casa a dormir, pues vivían lejos. Mi mano lo pasaba muy bien en su culo, y ella acariciaba mi polla de vez en cuando. El descanso se dio por terminado cuando Mónica y Rakety, cogieron las botellas de sidra de la nevera e Inés repartió copas a todos. Llenaron las copas y tras brindar, Mónica y mi novia comenzaron a mover las botellas, haciendo que la sidra saliera disparada hacia nuestros cuerpos. Silvia comenzó a lamerme el pecho, agarrando mi polla y masturbándome. Inés y Miguel se besaban y Elena hacia una mamada a su cuñado Edu, mientras este le comía las mojadas tetazas operadas a mi cuñada Alba.
Rakety se acerco a Miguel y este le comió las tetazas, mientras ella se las mojaba de sidra. Mónica se vino a mi lado y comenzamos a besarnos. Una de mis manos acariciaba su culo y la otra sus tetazas. Mónica volvió a rociar mi pecho con sidra y se unió a Silvia a lamerme el pecho. Silvia se arrodillo y comenzó a hacerme un mamadón. Mónica y yo nos volvimos a besar, acariciando sus tetazas, hasta que esta comenzó a rociarlas y yo se las devoré, pasando sobre todo mi lengua por sus gordos pezones, tan ricos con la sidra.
Mónica se arrodillo y comenzó a hacerme, otra vez, una cubana con sus tetazas, mientras lamia mi glande junto a Silvia. Saco mi polla de entre sus tetazas, para hacerme una buena mamada, mientras Silvia me comía los huevos. Se cambiaron los puestos un par de veces, hasta que Silvia se puso de pie, besándonos otra vez. Mónica volvió a meter mi polla entre sus tetazas, masturbándome bien fuerte y lamiendo mi glande. Cogí la botella que Mónica había dejado en la mesa y rocié los pechos de Silvia, para comenzar a lamérselos, mientras acariciaba su culo.
Miguel estaba en el sofá, follando con mi cuñada y con mi novia. Edu, al lado del pobre Juan, estaba follando a Inés, sentada en la mesa y acariciando el pelo de su novio. Edu, además, se besaba con Elena. Le di un condón a Mónica y esta me lo puso, mientras sentaba a Silvia en la mesa. Levante a Mónica y nos arrimamos a Silvia, besándonos los tres, mientras las acariciaba los pechos. Coloque a Mónica, entre las piernas de Silvia y la incline para que la comiera el coño. Yo me puse detrás de Mónica, aparte su tanga y la follé bien duro su rico coño. Mis manos, primero, estaban en su cintura, pero acabaron estiradas, agarrando sus tetazas. Aparte a Mónica, para meterme entre las piernas de Silvia y follarla, mientras acariciaba sus muslos. Mónica se puso a mi lado, volvió a rociarse las tetazas y, nuevamente, se las comí.
Mónica se fue de mi lado, al sofá con Miguel, Alba y Rakety. Edu ahora follaba a su cuñada Elena y se besaba con Inés. Comencé a follar mas duro a Silvia, acariciando bien sus muslos. Nos besamos y acaricie sus pechitos. Fui subiendo la intensidad de las penetraciones y le agarré del cuello. Fui apretándoselo, hasta tenerla tumbada en la mesa, apretándoselo bien fuerte. Mi polla entraba y salía de su coño bien fuerte. Cuando se corrió, levanté sus piernas colocándolas contra mi pecho y empecé a follarla el culo.
Alba apareció a mi lado y nos besamos. Mis manos acariciaron sus tetazas y la di varias tortas en ellas y también varios azotes. Deje de follar el culo de Silvia, bajándola y sentando en la mesa a mi cuñada. Me puse entre sus piernas, la empecé a follar y Silvia se besaba con ella. Yo acariciaba sus tetazas y varias veces, baje la cabeza para poder comérselas. Alba se puso de pie y yo me senté en el borde de la mesa. Alba coloco su coño en mi cara y se lo comí, mientras mis manos apretaban fuerte sus tetazas. Silvia se apoyó, dándome la espalda, y se metió mi polla en su coño. Cuando Alba se corrió, se sentó a mi lado, nos besamos y la volví a comer las tetazas. Silvia se arrodillo, me quito el condón y me hizo una mamada, hasta que me corrí y me dejo sequito.
Nos fuimos al sofá, tras ponernos una copa, donde Miguel ya se había corrido y estaban charlando y tomando algo. En cuanto Edu se corrió, también se vinieron a esa zona. Charlamos, nos besamos y nos tomamos una última copa, antes de limpiar todo y vestirnos. Edu, Mónica y Elena se quedaron un poco más para bajar a Dani de la habitación. Silvia y Miguel se vinieron a nuestra casa a dormir, al igual que Alba.
Al llegar a casa, Miguel me dijo que me fuera con Silvia a dormir, que el iba a hacerlo con mi novia y mi cuñada pues a ellas las veía menos que a mí. Silvia y yo nos fuimos a una habitación, donde nos empezamos a besar y desnudarnos. Yo me quede desnudo y Silvia se quedo solo con las medias. Nos tumbamos en la cama e hicimos un delicioso 69, hasta que ambos nos corrimos. Entonces nos tumbamos, besamos y metimos mano, hasta caer dormidos.
Por la mañana una rica sensación me despertó. Era Silvia que estaba haciéndole una paja a mi pollón mañanero y me besaba el cuello. La mire sonriendo y nos empezamos a besar, mientras acariciaba sus muslos tapados por las medias. Silvia se puso a gatas en la cama y comenzó a hacerme una buena mamada, metiéndosela bien a fondo. Yo acaricie su culo y su cabeza.
Al poco, oímos un móvil sonar. Alguien salió de la habitación de matrimonio para coger el móvil. Cuando contesto la llamada, oímos que era Alba. Tras unos minutos, donde Silvia siguió mamándomela, le dije a esta de ir a ver que hacia mi cuñada y con quien hablaba. De camino, Silvia no soltó mi pollón. Nos paramos en el marco de la puerta y vimos a mi cuñada haciendo una videollamada con mi cuñado. Alba llevaba solo una camiseta blanca, mia, que al ser ella bajita, la tapaba hasta las rodillas. Se estaban contando como habían pasado la nochevieja cada uno y, evidentemente, mi cuñada le mentía.
Silvia se puso detrás de mí y volvió a masturbarme y besarme el cuello. Mi cuñada se puso calentita al verlo y le dijo a mi cuñado que le dijera guarradas, comenzando ella a masturbarse. Le dije a Silvia que en la cocina había para preparar chocolate, que, por favor, lo hiciera, pues nos lo íbamos a pasar bien con mi cuñada durante el desayuno. Yo me acerque a Alba, a gatas para no aparecer en el video al llegar a su altura. Mi cuñada que sabia lo que buscaba, solo enfocaba su cara, a pesar de que mi cuñado le pedía ver más.
Al llegar al sofá, comencé a acariciar sus piernas y besarlas. Fui subiendo mis manos, levantando la camiseta hasta poder ver su rico coño. Comencé a lamer su clítoris, metiendo dos de mis dedos en su coño, masturbándola. Mi cuñada comenzó a soltar pequeños gemidos, los cuales mi cuñado pensaba que era el quien los provocaba al decirle guarradas. Cuando metí mi lengua en su coño, sus gemidos fueron subiendo. Alba comenzó a decirle a mi cuñado que le dijera guarradas más rápido y más fuertes. Yo sabía que en realidad me lo decía a mí, por lo que comencé a comerle el coño más veloz y profundo. Mis manos acariciaban sus piernas. Llegado un momento, mi cuñada colgó a mi cuñado sin decirle ni adiós. Soltó un fuerte gemido y comenzó a acariciar mi cabeza con sus dos manos.
Cuando se corrió me levanté, ella se sentó más al borde y comencé a golpear su cara con mi pollón mañanero. Comencé a follar bien fuerte su boca, acariciando su cabeza. Alba estaba cachondísima y se estaba masturbando, mientras caían babas por la comisura de sus labios. Silvia apareció con el chocolate en una jarra y se puso a mi lado, besándonos. No pare de follar la boca a mi cuñada y Silvia echo un poco del chocolate, caliente, por mi pecho, lamiéndolo. Mi mano libre, comenzó a acariciar el culo a Silvia.
Silvia se arrodillo, saque la polla de la boca de mi cuñada y Silvia la roció con chocolate, empezando ambas a lamérmela. La roció un par de veces mas y la segunda vez, comencé a golpear sus caritas con ella, manchándoselas de chocolate. Luego, me la volvieron a comer, limpiándomela, para acabar Silvia poniéndome un condón.
Me senté en el sofá y le hice a mi cuñada sentarse sobre mí. Se metió mi polla en su coño y comenzamos a follar. Nos besamos y acariciaba sus tetazas, sobre la camiseta, notando sus pezones bien duros y marcados en ella. Silvia estaba masturbándose, sentada a nuestro lado. Empecé a comer las tetazas de mi cuñada por encima de la camiseta y Silvia y ella se besaron. Metí mis manos por dentro de la camiseta, agarrando fuerte las tetazas de Alba. Silvia se puso de rodillas en el sofá, echo chocolate en sus pechos y se los comí.
Quite la camiseta a Alba dejando sus preciosos pechos operados al aire, con los pezones bien duros, pellizcados por mis dedos. Silvia se puso detrás de Alba y comenzó a verter chocolate por su cuello, el cual caía en sus tetazas, donde yo me lo tomaba, lamiéndolas y comiéndoselas. Apretaba fuerte sus tetazas y disfrutaba comiéndoselas, tomando el rico chocolate de ellas. Alba comenzaba a cabalgar más fuerte sobre mí. Me levante y puso a Alba a gatas en el sofá. Me puse de rodillas tras ella y la seguí follando, metiéndosela bien fuerte. Silvia volvió a rociar chocolate por sus pechitos y se los lamí, para luego volver a besarnos.
Comencé a follar el culo a mi cuñada y Silvia se sentó delante de ella, para que la comiera el coño. Deje de follar a mi cuñada y me puse de pie, en el suelo, al lado de Silvia, a la que golpee su cara con mi polla, antes de follarla rico la boca. Levante a ambas para sentarme, otra vez en el sofá. Silvia se sentó sobre mí y cabalgo como loca, mientras le comíamos las tetazas a mi cuñada, que se había puesto de rodillas a nuestro lado, y nos besábamos los tres. Silvia se cambio mi polla de agujero y siguió cabalgando, metiéndosela a fondo en su culo.
Me tumbe en el sofá y mi cuñada volvió a sentarse sobre mí, cabalgando rico. Silvia se puso de rodillas, con su coño en mi boca. Se lo comí, mientras con mis manos acariciaba las tetazas de mi cuñada. Cuando Silvia se corrió, se puso de rodillas en el suelo y nos besamos. Comenzamos a oír a mi novia gimiendo fuerte, por lo que supimos que el y Miguel estaban ya despiertos y pasándolo bien en la habitación. Silvia cogió la jarra de chocolate y dijo que se iba a ver si ellos querían también rico chocolate para desayunar. Alba se tumbó sobre mí y la comí las tetazas, mientras se movía mas fuerte, sin parar, hasta que me corrí dentro de su coño. Me senté en el sofá y ella se puso a gatas. Me quito el condón y me lamio la polla, limpiándomela, mientras acariciaba y azotaba su culo.
Alba y yo, nos estuvimos besando un rato y no pare de acariciar sus tetazas, mientras me decía lo bien que se lo pasaba conmigo y lo cachonda que le ponía ser infiel a su novio conmigo. Alba aun tenia algo de chocolate por el cuerpo, al igual que yo y la dije de irnos a dar una ducha para limpiarnos bien, pues así no podía llegar a su casa. En el baño nos besamos y acaricie su culo, mientras el agua se calentaba.
Nos metimos en la ducha y seguimos besándonos bajo el agua. Alba agarro mi polla y me masturbo. Yo comencé a comerla las tetazas, bien mojadas, con los pezones durísimos. Mis manos tan pronto agarraban su culazo, como apretaban sus tetazas, haciéndola un maravilloso canalillo, donde metía la cabeza, disfrutando, ahogándome en él. Me arrodille la coloque una pierna en mi hombro y la comí el coño. Mis manos acariciaban su culo y sus tetazas. Mi lengua no paro de moverse a una alta velocidad, hasta que se corrió en mi boca. Me levante y nos volvimos a besar.
Alba se arrodillo, metió mi polla entre sus tetazas operadas y me hizo una tremenda cubana, mientras su lengua jugueteaba con mi glande. La di un condón y me hizo un tremendo mamadón, antes de ponérmelo. Se levanto y la coloque dándome la espalda. La incliné para que se agarrara en el grifo y comencé a follarla el culo, mientras se lo azotaba y saltaba el agua de él. Agarre sus tetazas y se lo folle bien fuerte. Mis manos apretaban sus tetazas, disfrutando de ellas. Cambie mi polla, metiéndola en su coño. Se lo folle también duro, agarrando nuevamente sus tetazas, mientras Alba gemía sin parar. Con una mano agarre su pelo y tire fuerte de él.
Giré a Alba y la comí las tetazas, antes de cogerla en vilo y ponerla contra la pared. Esta me rodeo con sus piernas, metí mi polla en su coño y volvimos a follar. Comí sus tetazas, mientras mis manos acariciaban su culo. Una de mis manos apretó fuerte su cuello, mientras nos besábamos. No pare de follarla hasta que me corrí dentro de su coño. Baje a Alba y nos besamos, mientras ella me quitaba el condón y me masturbaba. La volví a comer las tetazas, antes de terminar de darnos esa caliente ducha.
Cuando volvimos al salón, allí estaban ya los demás, desayunando, y nos unimos a ellos. Tras el reconstituyente desayuno, Silvia, Miguel y Alba, se vistieron para irse a sus casas.
No pudimos besarnos hasta que bajamos al parking y, al estar vacío, lo hicimos de camino al coche. Fui acariciando su culo, que era lo que el abrigo no la tapaba. Al llegar al coche le dije que se quitara el abrigo, pues quería verla bien y poder acariciarla todo el camino. Según nos sentamos, antes de arrancar, no pude contenerme y acaricié sus tetas operadas, metiendo mi mano por su escotazo y notando que debajo de la camiseta no llevaba sujetador. La volví a besar y arranqué el coche.
Íbamos a casa de sus padres a recogerlos y todo el camino fui acariciando sus piernas y tetazas. En un semáforo, nos volvimos a besar y Alba acaricio mi paquete ya algo duro. Íbamos bien de tiempo, por lo que decidí cambiar el trayecto y parar en descampado. Nos volvimos a besar y la dije a Alba que había que terminar con un buen rato de sexo el año. Nos besamos más caliente y Alba desabrocho mi pantalón, sacando mi polla y masturbándome. Yo acariciaba sus muslos con una mano y con la otra sus tetazas. Volví a meter la mano por dentro del escotazo, notando sus pezones duros y marcados en la camiseta.
Alba se colocó a gatas en el asiento y comenzó a hacerme un mamadón Subí la falda del vestido y acaricié su culo. Debajo de las medias se veía un tanga de hilo, rojo. Cada vez que la azotaba, Alba subía la velocidad de la mamada. Varias veces aprete su cabeza, para metérsela a fondo y provocarla una arcada. Cuando esta se reponía de la arcada, la ordenaba besarme, antes de que volviera a mamármela. Mi mano se metió por dentro de sus medias, para no rompérselas aun ya que quería estar presentable en la cena, y la masturbe.
La lleve a la parte trasera del coche y la coloque a gatas. Me puse de rodillas tras ella y la subí el vestido. Pase mi polla por la raja de su culo, notando el tacto de las medias. Me puse un condón, la bajé las medias y volví a pasarla por su raja, notando solo el hilo de su tanga. Lo aparte y la clave bien a fondo, con una embestida fuerte, provocando que soltara un fuerte gemido. Le agarre del pelo y tire de él fuerte, acompañando las profundas penetraciones. Alba no paraba de gemir, poniéndome más cachondo aún.
Cogí el teléfono e hice una videollamada a mi novia y hermana de Alba. Cuando lo cogió, enfoque el culo de Alba, y la dije a Rakety que ya había recogido a su hermana, pero que tuvimos que hacer una parada para desahogarnos. Rakety oía perfectamente los gemidos de su hermana, a la vez que veía como se la clavaba. Mi novia se sentó en el sofá, se bajó el pantalón del pijama, que aun llevaba, y se empezó a masturbar mirándonos. Me eche sobre la espalda de Alba y así pude poner el móvil frente a su cara, para que viera como estaba de feliz, recibiendo mis pollazos.
Cuando Alba se corrió, me senté y se volvió a colocar a gatas. Me quito el condón y volvió a mamármela, con unas ganas tremendas. Seguí enfocándola para que Rakety viera el mamadón y yo metí mi mano en su coño, llevándome sus jugos y lamiendo luego mis dedos, saboreándolos. Cuando me corrí, llene la boca de Alba y la pedí que no se tragara todo. Esta abrió la boca y le mostro a su hermana mi semen en su boca, para luego tragarlo. Alba volvió a lamerme la polla, para dejármela bien limpita. Me despedí de Rakety y colgué, dejándola, masturbándose.
Alba se colocó bien las medias y se sentó encima de mí. Nos volvimos a besar y acaricie sus tetazas nuevamente. Notar sus pezones durísimos aun, me hizo abrir bien su escotazo, para ver sus tetazas marcadas en la camiseta y morderlas, estirando sus pezones.
Cuando estaba cerca la hora en la que había quedado con mis suegros, nos colocamos bien la ropa y seguimos el viaje para recogerlos.
Tras las campanadas, mis suegros no tardaron en pedirnos que los lleváramos a casa. Rakety los llevo ahora, así que Alba y yo pudimos tener una celebración de principio de año mucho más caliente. Volví a llenar las copas de cava, brindamos y nos empezamos a besar tras dar un trago. Le dije a Alba que me acompañara a la habitación, donde la puse frente al espejo de cuerpo entero que tenemos. Me coloque tras ellas, restregando mi paquete en su culo y agarre sus tetazas. La bese el cuello mientras le decía que iba muy guapa, pero que podía mejorar su outfit. Desabroche la cremallera de la espalda del vestido y baje el vestido hasta la cintura. Sus tetazas se veían deliciosas ajustadísimas en la camiseta negra y con sus pezones bien duros y marcados. Tras unos segundos acariciando sus tetazas, la giré y comencé a mordérselas, sin dejar de apretárselas.
Volví a ponerla mirando el espejo sin dejar de acariciar sus tetazas. Cogí la camiseta y se la subí, hasta dejar sus tetazas al descubierto. Las agarré y las meneé mientras la volvía a besar el cuello y nos mirábamos por el espejo. Alba giro la cabeza y nos besamos. Agarre sus pezones y los estire, haciendo que Alba soltara pequeños grititos. Le acabe de quitar la camiseta, le coloque el vestido y subí la cremallera. Se veía preciosa y morbosa, con ese escotazo dejando ver todo el interior de sus tetazas y el comienzo de su parte baja.
Nos volvimos al salón, donde cogimos las copas de cava y las llenamos. Me senté en el sofá y Alba lo hizo sobre mí, de rodillas. Volvimos a brindar y a dar otro trago de cava. Nos besamos y mi mano libre, acariciaba su muslazo. Rocié algo de cava por su canalillo y metí mi cara por su escotazo, lamiéndolo, disfrutando del interior de sus tetazas de goma. Volví a dar un buen trago a la copa y se la di a Alba, para tener las manos libres para agarrar sus tetazas. Volví a meter mi cara en su escote y besé el canalillo que se formaba apretando sus tetazas con mis manos. Metí mis manos por su escote y acaricié sus pezones duros. Abrí bien el escote, sacando sus tetazas por él y comenzando a comérselas, sin dejar de acariciarlas.
Alba se arrodillo entre mis piernas y me quito el pantalón. Agarro mi polla y comenzó a hacerme una mamada. Yo acariciaba sus tetazas y ella me miraba de forma picara. Metió mi polla entre sus tetazas y me hizo una buenísima cubana. Alba lamia mi glande y yo acariciaba su cabeza y sus tetas moviéndose rico para masturbarme. Le dije a Alba que siguiera mamándomela, pero a gatas en el sofá. Así hizo y yo acaricie y azote su culo, con el vestido subido. Acaricie su coño tapado, antes de romper sus medias, para meter mi mano por su tanga rojo y comenzar a masturbarla. Alba subíó la velocidad de la mamada y yo la de mis dedos en su coño.
La di un condón y me lo puso con su rica boca. Se sentó de nuevo sobre mí, de rodillas. Agarro mi polla, aparto su tanga y se la metió en su coño. Comenzó a moverse como una loca, mientras nos besábamos y acariciaba sus muslos y tetazas. Cada poco, mi cabeza bajaba para devorar sus tetazas. Cuando esto ocurría, Alba apretaba mi cabeza contra ellas. También pellizcaba y estiraba sus pezones, mientras nos besábamos, provocando que soltara algún gemidito sin parar de besarme. Alba iba a correrse y se puso de pie, colocando su coño en mi boca. Ella aparto su tanga y yo agarre su culo ancho, mientras mi lengua jugaba dentro de su coño, hasta que se corrió.
Me levante y coloque a Alba de rodillas en el sofá, mirando la pared. Me puse detrás de ella, aparte el hilo del tanga y la empecé a follar el culo. Mis manos agarraban sus tetazas y me eche sobre su espalda para poder besarnos. Rakety volvió a casa y al vernos así, se rio y nos dijo que ya veía como la esperábamos para celebrar el año nuevo, mientras se nos acercaba. Me dio un azote en el culo y nos empezamos a besar. Mi novia llevaba una camiseta negra ajustada, marcando sus tetazas, y un pantalón de cuero negro, el cual se quitó, quedándose con un tanga rojo y unas medias transparentes hasta los muslos. Se puso de rodillas al lado de su hermana y comencé a follarla. Alba siguió de rodillas en el sofá, pero se giró, para que sus tetazas quedaran frente a mi cara. Mientras acariciaba las tetazas de mi novia, comía las de su hermana y me besaba con ella.
Me acabe corriendo dentro del coño de mi novia y cuando saque la polla, esta se sentó en el sofá, me quito el condón y me limpio la polla a base de lametazos, mientras seguía comiendo las tetazas de su hermana. Hicimos un último brindis con el cava, antes de vestirnos.
Pedimos un taxi y fuimos al chalet de Juan e Inés, los cuales habían preparado una fiesta. En realidad, Juan había preparado la fiesta e Inés, lo que quería era que este se emborrachara bien y que la fiesta se calentara más de lo debido. Al llegar al chalet, Inés nos abrió. Iba guapísima con un vestido negro, sin mangas, cortito que acababa casi al terminar su culo, y unas medias negras. El resto estaban en el sótano, por lo que, para saludarla, nos dimos un buen beso y una de mis manos acaricio su culo. Inés les dijo a Alba y Rakety que bajaran que nosotros íbamos a coger una cosa en la cocina antes. Fuimos allí y me puso contra la nevera. Nos besamos bien, con mis manos acariciando su culo y ella agarro mi paquete. Metí mis manos, fácilmente por debajo de su vestido, acariciando su culo solo tapado por las medias. Inés me dijo que Juan y Dani, cornudo de Elena, que también habían venido, estaban ya bastante borrachillos y que iba a ser un inicio de año maravilloso. Gire a Inés y ahora ella la que estaba contra el frigorífico, frente a él. Me puse pegado a su espalda y le aprete la cara contra el frigorífico. La mordí el cuello y restregué mi paquete contra su ancho culo. Me acabe arrodillando, subí su vestido y mordí y acaricie su culo, tapado por las medias, viendo que llevaba un tanga negro debajo.
Inés me dijo de bajar ya con el resto. Me levante, cogimos 2 botellas de sidra de la nevera y bajamos al sótano. Allí estaba Juan, sobreviviendo sentado en una silla al lado de la mesa grande donde habían cenado con su familia. Silvia V, su marido Miguel, Elena, su hermana Mónica, bailaban, mi cuñada Alba estaba en el sofá charlando con Edu, marido de Mónica y mi novia estaba de pie, al lado del sofá aguantando la charla del cornudo marido de Elena, que se le notaba la borrachera.
Silvia V llevaba una camiseta negra de tirantes finos con encaje en la parte de arriba de esta y un vaquero negro ajustado. Elena un conjunto de algodón, blanco, con finas rayas horizontales negras, de camiseta de manga larga y falda larga hasta el suelo, ajustado, marcando sus pechitos y su culo. Mónica llevaba una camiseta de manga larga, gris clarito, de algodón, que remarcaba muy bien sus tetazas y un pantalón negro, de pinza.
Tras saludar a todos, Inés y yo metimos las botellas de sidra en el frigorífico que había allí, para usarlas más tarde, cuando la celebración este más caliente. Me senté al lado de Juan y, tras ponerme una copa, le llené la suya. Charle con él, brindando varias veces, para obligarle a beber más rápido. Al pobre ya se le cerraban los ojos y, para rematarlo, le puse un chupito, el cual le costó hasta tomárselo. Prepare un par más de chupitos y los lleve a mi novia y a Dani, para conseguir que este también cayera y tener el camino libre para subir el tono de la celebración.
Silvia V se nos acercó y se nos unió a la charla absurda que teníamos con Dani. Esta paso una de sus manos por mi cintura y yo puse una en su culo, acariciándoselo. Le dije a mi novia que preparara unos chupitos más y se fue a hacerlo, mientras seguíamos riéndonos del pobre Dani. Mi novia nos pidió a todos acercarnos a la mesa para brindar y tomarnos los chupitos, y así hicimos. Juan se quedó dormido según se lo tomo y Dani se tuvo que sentar en el sofá, pues decía sentirse ya mal.
Todos, menos ellos dos, nos pusimos a bailar. Silvia y yo bailábamos bien arrimados. Yo la cogía por la cintura y ella restregaba su culo por mi paquete, mientras nos besábamos. Miguel bailaba y se besaba con Mónica y Edu lo hacía con mi novia y mi cuñada. Inés y Elena estaban en el sofá hablando con Dani, y riéndose de él, el cual solo movía la cabeza, con los ojos cerrados y soltaba algún balbuceo. Juan dormía plácidamente con la cabeza apoyada en la mesa.
Silvia y yo nos acercamos al sofá y cogí de la mano a Elena, levantándola. Se puso a bailar con nosotros y viendo que su marido no se enteraba ya de nada, me coloque detrás de ella, restregando mi paquete por su culo, tan bien marcado en la falda. Silvia se sentó en el sofá y comenzó a acariciar el paquete al pobre Dani, que ni reaccionaba. Todos nos reímos y Elena la pidió que fueran a más, que le apetecía verle humillado. Silvia le desabrocho el pantalón y le saco la polla. Comenzó a masturbarlo y, lógicamente, no se le ponía dura. Inés se inclinó y comenzó a pasar su lengua por el glande de Dani, sin conseguir tampoco nada. Mis manos subieron desde la cintura de Elena, metiéndose por dentro de su camiseta, hasta agarrar sus pechos con un sujetador de aro. Elena giro la cabeza y nos besamos, mientras ella seguía bailando y moviendo su culo, restregándolo por mi paquete.
Miguel se acercó al sofá y dijo que ya era el momento de agradecer a Inés la fiesta que había montado. La levanto del sofá, dejando a Silvia jugando con la polla de Dani, que seguía flácida. Miguel llevo a Inés al lado de la mesa, a la zona donde dormía Juan. Miguel, Edu y yo la rodeamos y la comenzamos a besar y meter mano. Elena y Silvia jugaban con el inconsciente Dani en el sofá y Rakety, Alba y Mónica, bailaban.
Edu desabrocho la cremallera de la espalda del vestido a Inés y esta se quitó el vestido. Se quedo con un sujetador negro de aro, las medias y el tanga negros que se le veía debajo de estas. Volvimos a besarla y meterla bien mano. Miguel la saco los pechitos del sujetador y se los comimos, hasta que la ordenamos arrodillarse. Nos quitamos los pantalones y comenzamos a golpear su cara con nuestras pollas. Inés agarro la mía y la de Miguel y nos masturbo, mientras empezó a hacer una mamada a Edu. Empezó a comérnoslas a turnos, sin parar de masturbar a los que no les tocaba mamada. Alba se acercó a Edu, Rakety a Miguel y Elena a mí, comenzando a besarnos. En el sofá, Mónica estaba tumbada, con los pies sobre su cuñado, sin pantalones, con un tanga rojo y unas medias transparentes, hasta los muslos, Con Silvia V a gatas comiéndola el coño. Edu no tardo en sacar los pechos de Alba por su escote, para comérselos y Miguel quito la camiseta a Rakety y saco sus tetazas del sujetador rojo de aro que llevaba, para hacer lo propio. Una de mis manos acariciaba el culo de Elena y la otra sus pechitos. Metí mi mano por dentro de su falda, por la parte de la tripa, aprovechando que era elástica y acaricié su coño, por encima del tanga. Acabe metiendo mi mano por él y la masturbe. Elena, se puso cachondísima y nos besamos más apasionadamente.
Deje a Inés mamándosela a Edu y Miguel y me eche a un lado con Elena, a la que ordene arrodillarse. Pase mi polla, llena de las babas de Inés, por su cara, antes de meterla en su deliciosa boca. La empecé a follar la boca despacito, con su cabeza bien agarrada por mis manos. Poco a poco fui subiendo la velocidad de la follada de su boca. Agarre la melena de Elena, tire fuerte de ella y la folle bien duro la boca. Solo baje un poco el ritmo de la follada de boca, cuando su hermana, Mónica, apareció a mi lado. Comenzó a acariciarme el culo y morderme el cuello. Nos empezamos a besar y acaricie su culo. En el sofá seguía Silvia, solo con un sujetador de aro, un tanga y unas medias hasta los muslos, todo negro. Estaba follando, cabalgando sobre Edu, que estaba sentado en el sofá, y comiendo los pechos a mi cuñada, la cual ya no llevaba el vestido. Miguel había levantado a Inés. La había roto las medias y la follaba, estando esta inclinada, comiendo el coño a mi novia.
Mi mano subíó del culo de Mónica a sus tetazas y se las acaricie, mientras empezamos a besarnos. No pare de tirar del pelo de Elena y de follar su boca. Metí mi mano por dentro de la camiseta de Mónica y acaricie sus tetazas, por encima del sujetador de triangulo que llevaba. Mónica se quitó la camiseta y seguí acariciando sus tetazas con una mano, mientras nos besábamos, aunque de vez en cuando mis besos eran para esas tetazas por encima del sujetador que era rojo. Comencé a morder sus tetazas y acabé tirando de la tela, mordiéndola, sacando sus tetazas al aire, comiéndoselas y acariciándoselas, sobre todo sus gorditos pezones.
Mónica se arrodillo y deje de follar la boca a su hermana, para que ella la metiera entre sus tetazas y me hiciera una maravillosa cubana, mientras lamia mi glande. Elena se levantó y nos volvimos a besar, mientras acariciaba sus tetas y culo. Hice a Elena quitarse la falda, quedándose con un tanga blanco y unas medias transparentes hasta los muslos. Le di a Mónica un condón y me lo coloco con su boca. Puse a Elena mirando la mesa, con sus manos apoyadas en ella. Separé sus piernas, aparte su tanga y la comencé a follar el coño. Mónica se levantó y nos volvimos a besar, mientras acariciaba sus tetazas. No tarde mucho en volver a comérselas.
Mónica se fue al lado de Miguel para que este se las comiera, mientras follaba a Rakety, la cual ahora estaba inclinada comiendo el coño a Inés. Subí el nivel de las penetraciones, follando más duro a Elena. Mis manos subieron por su cuerpo, metiéndose por dentro de su camiseta, hasta volver a agarrar sus pechitos. Los acaricie y acabe sacándolos del sujetador. Sus gorditos y carnosos pezones estaban bien duritos. Comencé a pellizcarlos y a jugar con ellos, poniéndome más cachondo aún. Saque mis manos y aprete a Elena colocando su pecho y cabeza contra la mesa. Las apretaba fuerte, mientras la follaba más duro y sin descanso. Giré a Elena y la senté en la mesa. Me puse entre sus piernas, agarrando sus muslos, volviéndola a follar. Nos besamos y una de mis manos, cada poco, subía a sus pechitos, acariciándolos. Baje mi cabeza y se los mordisquee por encima de su camiseta, mientras apretaba fuerte sus muslos. Elena se acabó quitando la camiseta y la seguí comiendo sus pechitos, fuera del sujetador. Ella apretaba mi cabeza contra los pechitos y así jugaba rico con ellos dentro de mi boca.
Cuando me aviso que iba a correrse, me arrodillé y la comí el coño, hasta que ocurrió. Volví a levantarme y la incliné a un lado. Aparte su tanga y metí mi polla en su culo. Se lo folle y nos besábamos, mientras acariciaba y pellizcaba sus pechitos. Me acabe corriendo en su culo. Elena se arrodillo, me quito el condón y me hizo una rica mamada, para limpiarme la polla.
Subí a Elena en la mesa y nos besamos, hasta que me pidió que la ayudara a subir a su marido a una de las habitaciones, que ya le daba algo de pena verle en el sofá. Elena se colocó bien los pechitos en el sujetador y fuimos al sofá. Al lado de Dani, estaba sentado Edu, follando a mi cuñada Alba, y comiendo el coño a Silvia. Elena metió la polla de su marido dentro del pantalón y se lo abrocho. Entre los dos le levantamos y le subimos al piso de arriba, parando antes en la planta baja, para coger fuerzas, pues era un peso muerto. En la parada, Elena y yo nos besamos y esta me dio ánimos acariciando mi polla, pues yo iba desnudo y ella en lencería.
Cuando por fin llegamos a la planta de arriba, le metimos en una habitación donde le metimos en una cama. Elena le arropo y al inclinarse para ello, no me resistí a arrimarme y restregar mi polla por su culo. La di un pequeño empujón y se quedó con las manos apoyadas en la cama. Le dije que no se moviera y me arrodillé, comenzando a besar su culo. Le dije que se veía bien rica así y más con su marido borracho al lado. Elena se reía mientras yo acariciaba su culo y coño, tapado por el tanga. Aparte el tanga, metí mi cara entre sus piernas y la empecé a comer el coño. Estire mis manos hasta agarrar sus pechitos y acariciárselos con el sujetador puesto. Termine por sacarlos para poder estirar sus carnosos pezones. No pare hasta que se corrió en mi boca. Entonces nos levantamos ambos y nos besamos al lado del inconsciente de su marido, con mis manos en su culo. Tras morder sus pechitos, volvimos a bajar al sótano.
Al entrar en él, Miguel estaba charlando con mi novia, con una de sus manos en las tetazas de esta. Inés y Silvia estaban bailando y en el sofá seguía Edu, comiendo el coño a mi cuñada ahora. Mónica estaba en una barra que Juan había preparado en el sótano donde tenía el equipo de música y estaba poniendo música. Todas llevaban bien puesto los sujetadores, menos mi cuñada pues no tenía.
Elena se fue al sofá con su cuñado, al que le empezó a comer la polla. Yo me dirigí a la barra donde estaba Mónica, tan sexy con su conjuntito rojo. Me coloque detrás de ella. La cogí por la cintura y empecé a besarla el cuello, mientras ella buscaba en el portátil, que canción poner. Cuando la puso, comenzamos a bailar, restregando mi polla contra su culo. Mónica giro la cabeza y comenzamos a besarnos. Mis manos subieron hasta sus tetazas, volviendo a disfrutar de ellas. Giré a Mónica y, sin parar de bailar, seguimos besándonos y seguí acariciando sus tetazas. Comencé a mordérselas por encima del sujetador, notando como sus gordos pezones se ponían bien duros y se marcaban. Pase mi lengua por ellos, primero tapados y luego tras sacar sus tetazas del sujetador. Empecé a comer esas tetazas tan ricas y una de mis manos, se metió por su tanga, masturbándola. Mónica agarro mi polla y también me masturbo. Me arrodillé, aparte su tanga y la comí el coño. Mis manos, bien estiradas, no soltaron sus tetazas. Mónica acariciaba mi cabeza y la apretaba contra su coño, cada vez que tenía un gemido.
Me levante y nos volvimos a besar, con Mónica masturbándome otra vez y yo con sus tetazas en mis manos. De vez en cuando bajaba la cabeza para comérselas. Cuando tuve la polla durísima, Mónica me puso un condón. La apoye contra la barra, levante una de sus piernas, aparte su tanga y comenzamos a follar. Nos besábamos y follamos, mientras acariciaba sus tetazas. Cuando se las comía, mi polla se movía mas fuerte dentro de su jugoso coño. Al lado de la mesa, Miguel estaba de pie, besándose con Alba y acariciando sus tetazas, mientras Elena le hacia una mamada. Edu bailaba con Silvia y se besaban. Inés y Rakety también bailaban, al otro lado de la mesa.
Cuando Mónica se corrió la di la vuelta y apoyo sus manos en la barra. Aparte su tanga, nuevamente, y la empecé a follar el culo. Mis manos agarraron fuerte sus tetazas y nos besábamos. Poco a poco fui subiendo la fuerza de mis penetraciones. Acabe colocando a Mónica casi en horizontal, con sus tetazas colgando, siendo acariciadas por mis manos, follándola durísimo y rápido, haciéndola gemir de dolor.
Edu estaba follando a Silvia, la cual estaba inclinada, comiéndole el coño a mi cuñada, que estaba sentada en la mesa. Miguel estaba apoyado en la mesa y tenia cogida en vilo a Elena, follándola. Rakety e Inés seguían bailando al otro lado. Mi novia me miro y me hizo un gesto para que fuéramos con ellas. Tras varias penetraciones más a su culo, cogí a Mónica y nos acercamos a la mesa. Nos besamos los cuatro y mi novia no paro de masturbarme, para que mi polla siguiera bien dura. Mis manos acariciaban las tetazas de Mónica y Rakety. Inés se arrodillo y me comió la polla, con el condón puesto. Saqué las tetas del sujetador a mi novia, y comí las tetazas a Mónica y a ella.
Inés nos dijo de ir al sofá. Me sentaron e Inés se sentó sobre mí, metiéndose mi polla en el coño. Comenzó a moverse en círculos y yo acariciaba sus muslos. Rakety y Mónica, se pusieron de rodillas a mis lados y apretaron mi cabeza con sus tetazas a la vez. Yo estaba en la gloria y movía mi cabeza para los lados, comiéndoselas. Mónica se sentó en el cabecero del sofá. Me gire lo necesario, para apartar su tanga y comerla el coño. Rakety se puso a su lado y la comía las tetazas. Inés cada vez se movía mas rápido. Mónica se cambió con mi novia y yo la comía el coño a ella, mientras Mónica le comía las tetazas. Una de mis manos, volvió a meterse en el tanga de Mónica, masturbándola.
Me levante del sofá y coloque a Inés de rodillas, con las manos en el cabecero. Me arrodillé detrás de ella, hice más grande el roto de sus medias, aparte su tanga y la comí el coño. Mi novia se sentó en el sofá y Mónica, arrodillada en el suelo, la comía el coño. Cuando Inés se corrió en mi boca, me levanté y comencé a follarla el culo. Mónica y Rakety se levantaron y se fueron a la mesa con Miguel y Elena. Senté a Inés y la coloqué con la espalda en el asiento, poniendo sus piernas contra mi pecho. Volví a meter mi polla en su culo y se lo seguí follando, mientas besaba las plantas de sus pies. Acabé abriendo sus piernas y la metí en el coño, follándola de nuevo. Me volví a sentar en el sofá e Inés se sentó sobre mí, cabalgando esta vez. Desabroche y quite su sujetador y la comí los pechos, mientras cabalgaba mas fuerte. Cuando me corrí, Inés se puso de rodillas en el sofá, me quito el condón y me comió la polla limpiándomela. Yo metí mi mano por su tanga y la masrturbé.
Edu también se había corrido y estaba bailando con Alba y Silvia. Miguel estaba follando a Mónica, sentada en la mesa, mientras Elena comía el coño a mi novia, que estaba también sentada en la mesa. Este se iba turnando entre Mónica y Rakety, follándolas, mientras Elena comía el coño a la otra. Inés y yo nos fuimos con Edu y las demás, a bailar. Cuando Miguel se corrió, se unieron al resto.
Hicimos un pequeño parón para comer algo que Inés había preparado para que picáramos y cogiéramos fuerzas de nuevo. En este rato, yo estuve hablando con Silvia, confirmando que luego se quedarían en mi casa a dormir, pues vivían lejos. Mi mano lo pasaba muy bien en su culo, y ella acariciaba mi polla de vez en cuando. El descanso se dio por terminado cuando Mónica y Rakety, cogieron las botellas de sidra de la nevera e Inés repartió copas a todos. Llenaron las copas y tras brindar, Mónica y mi novia comenzaron a mover las botellas, haciendo que la sidra saliera disparada hacia nuestros cuerpos. Silvia comenzó a lamerme el pecho, agarrando mi polla y masturbándome. Inés y Miguel se besaban y Elena hacia una mamada a su cuñado Edu, mientras este le comía las mojadas tetazas operadas a mi cuñada Alba.
Rakety se acerco a Miguel y este le comió las tetazas, mientras ella se las mojaba de sidra. Mónica se vino a mi lado y comenzamos a besarnos. Una de mis manos acariciaba su culo y la otra sus tetazas. Mónica volvió a rociar mi pecho con sidra y se unió a Silvia a lamerme el pecho. Silvia se arrodillo y comenzó a hacerme un mamadón. Mónica y yo nos volvimos a besar, acariciando sus tetazas, hasta que esta comenzó a rociarlas y yo se las devoré, pasando sobre todo mi lengua por sus gordos pezones, tan ricos con la sidra.
Mónica se arrodillo y comenzó a hacerme, otra vez, una cubana con sus tetazas, mientras lamia mi glande junto a Silvia. Saco mi polla de entre sus tetazas, para hacerme una buena mamada, mientras Silvia me comía los huevos. Se cambiaron los puestos un par de veces, hasta que Silvia se puso de pie, besándonos otra vez. Mónica volvió a meter mi polla entre sus tetazas, masturbándome bien fuerte y lamiendo mi glande. Cogí la botella que Mónica había dejado en la mesa y rocié los pechos de Silvia, para comenzar a lamérselos, mientras acariciaba su culo.
Miguel estaba en el sofá, follando con mi cuñada y con mi novia. Edu, al lado del pobre Juan, estaba follando a Inés, sentada en la mesa y acariciando el pelo de su novio. Edu, además, se besaba con Elena. Le di un condón a Mónica y esta me lo puso, mientras sentaba a Silvia en la mesa. Levante a Mónica y nos arrimamos a Silvia, besándonos los tres, mientras las acariciaba los pechos. Coloque a Mónica, entre las piernas de Silvia y la incline para que la comiera el coño. Yo me puse detrás de Mónica, aparte su tanga y la follé bien duro su rico coño. Mis manos, primero, estaban en su cintura, pero acabaron estiradas, agarrando sus tetazas. Aparte a Mónica, para meterme entre las piernas de Silvia y follarla, mientras acariciaba sus muslos. Mónica se puso a mi lado, volvió a rociarse las tetazas y, nuevamente, se las comí.
Mónica se fue de mi lado, al sofá con Miguel, Alba y Rakety. Edu ahora follaba a su cuñada Elena y se besaba con Inés. Comencé a follar mas duro a Silvia, acariciando bien sus muslos. Nos besamos y acaricie sus pechitos. Fui subiendo la intensidad de las penetraciones y le agarré del cuello. Fui apretándoselo, hasta tenerla tumbada en la mesa, apretándoselo bien fuerte. Mi polla entraba y salía de su coño bien fuerte. Cuando se corrió, levanté sus piernas colocándolas contra mi pecho y empecé a follarla el culo.
Alba apareció a mi lado y nos besamos. Mis manos acariciaron sus tetazas y la di varias tortas en ellas y también varios azotes. Deje de follar el culo de Silvia, bajándola y sentando en la mesa a mi cuñada. Me puse entre sus piernas, la empecé a follar y Silvia se besaba con ella. Yo acariciaba sus tetazas y varias veces, baje la cabeza para poder comérselas. Alba se puso de pie y yo me senté en el borde de la mesa. Alba coloco su coño en mi cara y se lo comí, mientras mis manos apretaban fuerte sus tetazas. Silvia se apoyó, dándome la espalda, y se metió mi polla en su coño. Cuando Alba se corrió, se sentó a mi lado, nos besamos y la volví a comer las tetazas. Silvia se arrodillo, me quito el condón y me hizo una mamada, hasta que me corrí y me dejo sequito.
Nos fuimos al sofá, tras ponernos una copa, donde Miguel ya se había corrido y estaban charlando y tomando algo. En cuanto Edu se corrió, también se vinieron a esa zona. Charlamos, nos besamos y nos tomamos una última copa, antes de limpiar todo y vestirnos. Edu, Mónica y Elena se quedaron un poco más para bajar a Dani de la habitación. Silvia y Miguel se vinieron a nuestra casa a dormir, al igual que Alba.
Al llegar a casa, Miguel me dijo que me fuera con Silvia a dormir, que el iba a hacerlo con mi novia y mi cuñada pues a ellas las veía menos que a mí. Silvia y yo nos fuimos a una habitación, donde nos empezamos a besar y desnudarnos. Yo me quede desnudo y Silvia se quedo solo con las medias. Nos tumbamos en la cama e hicimos un delicioso 69, hasta que ambos nos corrimos. Entonces nos tumbamos, besamos y metimos mano, hasta caer dormidos.
Por la mañana una rica sensación me despertó. Era Silvia que estaba haciéndole una paja a mi pollón mañanero y me besaba el cuello. La mire sonriendo y nos empezamos a besar, mientras acariciaba sus muslos tapados por las medias. Silvia se puso a gatas en la cama y comenzó a hacerme una buena mamada, metiéndosela bien a fondo. Yo acaricie su culo y su cabeza.
Al poco, oímos un móvil sonar. Alguien salió de la habitación de matrimonio para coger el móvil. Cuando contesto la llamada, oímos que era Alba. Tras unos minutos, donde Silvia siguió mamándomela, le dije a esta de ir a ver que hacia mi cuñada y con quien hablaba. De camino, Silvia no soltó mi pollón. Nos paramos en el marco de la puerta y vimos a mi cuñada haciendo una videollamada con mi cuñado. Alba llevaba solo una camiseta blanca, mia, que al ser ella bajita, la tapaba hasta las rodillas. Se estaban contando como habían pasado la nochevieja cada uno y, evidentemente, mi cuñada le mentía.
Silvia se puso detrás de mí y volvió a masturbarme y besarme el cuello. Mi cuñada se puso calentita al verlo y le dijo a mi cuñado que le dijera guarradas, comenzando ella a masturbarse. Le dije a Silvia que en la cocina había para preparar chocolate, que, por favor, lo hiciera, pues nos lo íbamos a pasar bien con mi cuñada durante el desayuno. Yo me acerque a Alba, a gatas para no aparecer en el video al llegar a su altura. Mi cuñada que sabia lo que buscaba, solo enfocaba su cara, a pesar de que mi cuñado le pedía ver más.
Al llegar al sofá, comencé a acariciar sus piernas y besarlas. Fui subiendo mis manos, levantando la camiseta hasta poder ver su rico coño. Comencé a lamer su clítoris, metiendo dos de mis dedos en su coño, masturbándola. Mi cuñada comenzó a soltar pequeños gemidos, los cuales mi cuñado pensaba que era el quien los provocaba al decirle guarradas. Cuando metí mi lengua en su coño, sus gemidos fueron subiendo. Alba comenzó a decirle a mi cuñado que le dijera guarradas más rápido y más fuertes. Yo sabía que en realidad me lo decía a mí, por lo que comencé a comerle el coño más veloz y profundo. Mis manos acariciaban sus piernas. Llegado un momento, mi cuñada colgó a mi cuñado sin decirle ni adiós. Soltó un fuerte gemido y comenzó a acariciar mi cabeza con sus dos manos.
Cuando se corrió me levanté, ella se sentó más al borde y comencé a golpear su cara con mi pollón mañanero. Comencé a follar bien fuerte su boca, acariciando su cabeza. Alba estaba cachondísima y se estaba masturbando, mientras caían babas por la comisura de sus labios. Silvia apareció con el chocolate en una jarra y se puso a mi lado, besándonos. No pare de follar la boca a mi cuñada y Silvia echo un poco del chocolate, caliente, por mi pecho, lamiéndolo. Mi mano libre, comenzó a acariciar el culo a Silvia.
Silvia se arrodillo, saque la polla de la boca de mi cuñada y Silvia la roció con chocolate, empezando ambas a lamérmela. La roció un par de veces mas y la segunda vez, comencé a golpear sus caritas con ella, manchándoselas de chocolate. Luego, me la volvieron a comer, limpiándomela, para acabar Silvia poniéndome un condón.
Me senté en el sofá y le hice a mi cuñada sentarse sobre mí. Se metió mi polla en su coño y comenzamos a follar. Nos besamos y acariciaba sus tetazas, sobre la camiseta, notando sus pezones bien duros y marcados en ella. Silvia estaba masturbándose, sentada a nuestro lado. Empecé a comer las tetazas de mi cuñada por encima de la camiseta y Silvia y ella se besaron. Metí mis manos por dentro de la camiseta, agarrando fuerte las tetazas de Alba. Silvia se puso de rodillas en el sofá, echo chocolate en sus pechos y se los comí.
Quite la camiseta a Alba dejando sus preciosos pechos operados al aire, con los pezones bien duros, pellizcados por mis dedos. Silvia se puso detrás de Alba y comenzó a verter chocolate por su cuello, el cual caía en sus tetazas, donde yo me lo tomaba, lamiéndolas y comiéndoselas. Apretaba fuerte sus tetazas y disfrutaba comiéndoselas, tomando el rico chocolate de ellas. Alba comenzaba a cabalgar más fuerte sobre mí. Me levante y puso a Alba a gatas en el sofá. Me puse de rodillas tras ella y la seguí follando, metiéndosela bien fuerte. Silvia volvió a rociar chocolate por sus pechitos y se los lamí, para luego volver a besarnos.
Comencé a follar el culo a mi cuñada y Silvia se sentó delante de ella, para que la comiera el coño. Deje de follar a mi cuñada y me puse de pie, en el suelo, al lado de Silvia, a la que golpee su cara con mi polla, antes de follarla rico la boca. Levante a ambas para sentarme, otra vez en el sofá. Silvia se sentó sobre mí y cabalgo como loca, mientras le comíamos las tetazas a mi cuñada, que se había puesto de rodillas a nuestro lado, y nos besábamos los tres. Silvia se cambio mi polla de agujero y siguió cabalgando, metiéndosela a fondo en su culo.
Me tumbe en el sofá y mi cuñada volvió a sentarse sobre mí, cabalgando rico. Silvia se puso de rodillas, con su coño en mi boca. Se lo comí, mientras con mis manos acariciaba las tetazas de mi cuñada. Cuando Silvia se corrió, se puso de rodillas en el suelo y nos besamos. Comenzamos a oír a mi novia gimiendo fuerte, por lo que supimos que el y Miguel estaban ya despiertos y pasándolo bien en la habitación. Silvia cogió la jarra de chocolate y dijo que se iba a ver si ellos querían también rico chocolate para desayunar. Alba se tumbó sobre mí y la comí las tetazas, mientras se movía mas fuerte, sin parar, hasta que me corrí dentro de su coño. Me senté en el sofá y ella se puso a gatas. Me quito el condón y me lamio la polla, limpiándomela, mientras acariciaba y azotaba su culo.
Alba y yo, nos estuvimos besando un rato y no pare de acariciar sus tetazas, mientras me decía lo bien que se lo pasaba conmigo y lo cachonda que le ponía ser infiel a su novio conmigo. Alba aun tenia algo de chocolate por el cuerpo, al igual que yo y la dije de irnos a dar una ducha para limpiarnos bien, pues así no podía llegar a su casa. En el baño nos besamos y acaricie su culo, mientras el agua se calentaba.
Nos metimos en la ducha y seguimos besándonos bajo el agua. Alba agarro mi polla y me masturbo. Yo comencé a comerla las tetazas, bien mojadas, con los pezones durísimos. Mis manos tan pronto agarraban su culazo, como apretaban sus tetazas, haciéndola un maravilloso canalillo, donde metía la cabeza, disfrutando, ahogándome en él. Me arrodille la coloque una pierna en mi hombro y la comí el coño. Mis manos acariciaban su culo y sus tetazas. Mi lengua no paro de moverse a una alta velocidad, hasta que se corrió en mi boca. Me levante y nos volvimos a besar.
Alba se arrodillo, metió mi polla entre sus tetazas operadas y me hizo una tremenda cubana, mientras su lengua jugueteaba con mi glande. La di un condón y me hizo un tremendo mamadón, antes de ponérmelo. Se levanto y la coloque dándome la espalda. La incliné para que se agarrara en el grifo y comencé a follarla el culo, mientras se lo azotaba y saltaba el agua de él. Agarre sus tetazas y se lo folle bien fuerte. Mis manos apretaban sus tetazas, disfrutando de ellas. Cambie mi polla, metiéndola en su coño. Se lo folle también duro, agarrando nuevamente sus tetazas, mientras Alba gemía sin parar. Con una mano agarre su pelo y tire fuerte de él.
Giré a Alba y la comí las tetazas, antes de cogerla en vilo y ponerla contra la pared. Esta me rodeo con sus piernas, metí mi polla en su coño y volvimos a follar. Comí sus tetazas, mientras mis manos acariciaban su culo. Una de mis manos apretó fuerte su cuello, mientras nos besábamos. No pare de follarla hasta que me corrí dentro de su coño. Baje a Alba y nos besamos, mientras ella me quitaba el condón y me masturbaba. La volví a comer las tetazas, antes de terminar de darnos esa caliente ducha.
Cuando volvimos al salón, allí estaban ya los demás, desayunando, y nos unimos a ellos. Tras el reconstituyente desayuno, Silvia, Miguel y Alba, se vistieron para irse a sus casas.
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