You are now viewing Poringa in Spanish.
Switch to English

Milf kiosquera 15

Seguimos escuchando música y tomando algo de alcohol, de vez en cuando agarraba mí celular y le contestaba algún mensaje a mí amigo.

L: Con quien hablas tanto ? ¿No será con alguna puta de tus compañeras no ?
Yo: Capaz que si, te pone celosa ?
L: Un poco, a vos no te daría celos que hable con tu amigo ?
Yo: Que te paso ? ¿Te quedaste caliente con él ?
L: Capaz que sí, un poco. Me calentó más la situación que nos vea como estaba vestida y que le mandes fotos, seguro se va a pajear.
Yo: Estoy hablando con él, me río de lo que me dice y pregunta.
L: Contame.
Yo: Me dice que en un rato se va a hacer alta paja, pero que necesita más info para imaginarte mejor.
L: Como que info ?
Yo: Me pregunto, si ya te rompí el culo, como chupas la verga, si te tomas la leche, como coges, quiere saber todo. Se quedó con ganas de verte las tetas, me dijo.
L: Me calienta mucho todo esto, ¿querés hacerle un último regalo ?
Yo: Dale, quedó re caliente jaja
L: Pero el último eh
Yo: No me hagas recordarte que sos una puta y tenés que hacer lo que yo digo, dale que le quiero mandar un regalo.
L: Si señor.

Se sacó el top blanco, cruzó los brazos sobre la mesa y apoyó las tetas arriba (primera foto), apretó sus pechos uno con cada mano (segunda foto) estiró sus pezones (tercera foto).

L: Con eso creo que ya estaría, ¿no ?

Le mandé las fotos, y le leí la respuesta.

F: ¿Te deja tirar la leche en las tetas ? Cómo las pone ?
L: Bueno mostrarle la última. Que solo se vea hasta mí boca.

Junto las tetas con ambas manos, abrió la boca y sacó la lengua. Hasta a mí me calentaba todo esto que pasaba. Seguí hablando con mí amigo pero ya no le conté lo que hablábamos.

Yo: Vení a la pieza, quiero seguir usandote puta.

Emocionada me acompaño, pensando que la garcharia, pero no. La hice acostar boca abajo y con un poco de brusquedad le puse las esposas, la hice sentar al borde de la cama y también le puse un antifaz que le impedía la visión.

Yo: Ahora si vas a saber lo que es ser mí puta.

Se relamía, su respiración se aceléraba cada vez más y jadeaba un poco. Empecé a tocarla, apretarle las tetas y la concha que seguía largando jugos como nunca. Había comprado un látigo de esos que tienen muchas puntas pero son bastante suaves, no le dije que era pero empecé a recorrer su cuerpo con él, acariciando cada parte.

L: Es.. eso es un.. un látigo?

Cambié la voz de forma sería.

Yo: Si, te da miedo putita?
L: No se, un poco tal vez nunca use, aparte no veo nada. Me va a doler ?
Yo: Voy a ser suave, pero también depende de cómo te portes.
L: Me tiene que castigar ?
Yo: Si, por calentarnos mucho a mí amigo y a mí.
L: Perdón, pensé que le gustaría que fuera así de puta.
Yo: No dije que no me gustó.

Azote su espalda, despacio. Lo apoye sobre su cabeza, fui bajando por el cachete izquierdo hasta el hombro y azote su pecho derecho “Ayy” dijo. Fue más el susto que el dolor, estaba siendo muy gentil. La empuje boca arriba en la cama y separé sus piernas, para acariciarle la concha con las puntas, fui cuidadoso de no lastimarla, moví apenas el látigo como para que sienta un leve latigazo. Su respiración se agitó aún más, la di vuelta quedando boca abajo, era hora del castigo en la cola.

L: Ahora viene más fuerte el castigo?
Yo: Puede ser.. la azote despacio.
L: Me gusta, me porte mal.
Yo: Lo sé, por eso el castigo recién empieza.. la azote un poco más fuerte.
L: Ayy si, castigame lo merezco.

Azote más fuerte, está vez las nalgas empezaron a tomar un poco de color rojizo.

L: Dame más fuerte papi, me porte muy muy mal. Y me voy a portar peor si no me corrige.
Volví a azotarla.
Yo: ¿Qué pensas hacer?
L: Calentar muchos hombres, en la playa cuando esté de vacaciones.
Azote.
Yo: Como?
L: Siendo muy puta, con una bikini muy chiquita, para que me vean todos el orto.
Azote
Yo: Déjalo en ridículo al pelotudo de tu marido.
L: Si, quiero parar muchas pijas en la playa. Y si puedo me voy a comer alguna.
La azote verdaderamente fuerte.
Yo: Vos sos mí puta, no de los demás. La única verga que probas es la mia, escuchaste?
L: No lo de probar otras pijas, no me quedó claro. Corregime.

Azote, azote y volví a azotar.

La puta gritaba pero increíblemente pedía más, estaba completamente sacado azotandola.

Yo: Ahora entendiste ?
L: No, solo puedo pensar en probar otras pijas en la playa.
Yo: Ah si ? ¿Necesitas más azotes?
L: Creo que si, solo pienso en probar muchas leches diferentes.

Azote firmemente al menos 10 veces más, a la mitad ella empezó a gritar que ya había entendido que solo mi verga era la que podía usar. Pero quise estar seguro por eso la azote algunas veces más.

La pantalla de mí celular se encendió, había recibido el mensaje que estaba esperando. La hice sentarse al borde de la cama y antes de ponerle unos auriculares con música le dije “quédate quieto ya acá, sino vas a cobrar de nuevo”.

Y así la deje, sentada en mí cama solo vestida con el hilo dental negro, el top, esposada, un antifaz ciego puesto y unos auriculares con música fuerte.

0 comentarios - Milf kiosquera 15