You are now viewing Poringa in Spanish.
Switch to English

Mi papa me vendio para pagar su deuda

Éramos una familia numerosa, con muchísimos problemas de dinero, mi papá un desempleado, borracho e irresponsable hombre que había embarazado 8 veces a mi madre, una faciolona que se ganaba la vida chupándosela a su jefe, cuando esté la despidió y mi papá no consiguió empleo nos vimos obligados a recurrir a los planes sociales para mantenernos, pero obvio que eso no bastaba sino que en algún momento se iba a terminar, y se terminó más rápido de lo que esperamos sin un peso y con un padre muy irresponsable yo salí a trabajar a temprana edad, dejando los estudios de lado, para poder vivir, pero eso no bastaba, porque mi padre aparte de idiota era también un ludopata que apostaba dinero que no tenía y siempre perdía, pero un día su deuda se le fue de las manos. Uno de los narcos más poderosos de la zona le prestó dinero, muchas cantidad, que el muy idiota terminaría perdiendo en apuestas, se nos armó un problema en la casa cuando esté tipo vino a buscar lo que le debía, nosotros sin un peso partido al medio no sabíamos como hacer, íbamos a perder absolutamente todo hasta que le dió una opción, darle a uno de sus tantos hijos como método de pago, el narco quería probar un nuevo fármaco que estaban desarrollando y necesitan un conejillo de india básicamente, mi padre, el ser más desalmado del mundo no lo dudó ni un solo segundo y me entregó al narco.
    Al principio me resesti, me iban a usar como un experimento, luche con toda mi voluntad, pero no hubo caso, me llevaron a la fuerza, fue como si me secuestrara la mafia más poderosa y peligrosa del país, y lo peor no había absolutamente nadie que me vaya a rescatar, estaba condenado.
   me sometieron, aunque traté de resistirme no había vuelta atrás, me empezaron a probar unos sueros que habían creado, como si se tratara del suero del super soldado pero en vez de volverme un súper hombre me querían convertir en mujer, alterar mi material genético para transformar mis cromosomas en xx, sorprendenteme iban a tener éxito.
    Aunque los procesos fueron sumamente torturante, está transformación duró más de 3 meses, en los que sentí que me quemaba todo el cuerpo, mi cuerpo desprendiéndose de partes dei ADN para transformarse fue una agonía, que, los musculosos me dolían y sentía cada parte de mi cuerpo entumecida, pero la peor parte fue ver cómo mi hombría, mi pene iba desapareciendo a medida que mi cuerpo iba ganando más estrógeno, mis pechos dolían y mi pene quemaba mientras se hacía cada vez más minúsculo a un ritmo extremadamente lento.
Mi papa me vendio para pagar su deuda
    Pero como dije el experimento fue un rotundo éxito, habían conseguido el suero xx capaz de cambiarle el genero a los hombres para transformarlos en mujeres, esto en países donde faltan mujeres sería una maravilla que revolucionaria el mundo, pero el narco no lo hizo para eso, de hecho estaba muy alejado de la realidad, hizo esto única y exclusivamente con fines propios, mi destino estaba marcado desde el primer día, iba a ser su esclava, mucama o lo que él quisiera que yo fuera.
    Su cara lo decía todo, sátira, sombría, muy oscura mirándome pensante, ¿que fin iba a darme? Era lo que se preguntaba no tenía ni la más pálida idea, pero de algo estaba seguro, y era que yo la iba a pasar mal de ahora en adelante.
    El narco me lleva a un cuarto que parecía ser su habitación, en ella se sienta en la cama, mirándome fijamente, mientras yo estoy parada cerca de la puerta, desviandole la mirada, pero el se levanta y se me acerca, hablándome suavemente al oído.
Narco: Vamos no te pongas así, ahora me perteneces, vamos a romper un poco el hielo, dime ¿Cómo quieres llamarte?
Ella: No sé, como quieras.
Narco: Mmmmm bueno ¿Que tal Giuliana?
Giuliana: Bueno
Narco: De ahora en adelante eras Giuliana, bien muñeca si coloboras conmigo esto va a ser mucho más fácil.
Giuliana:...
Narco: (mientras me hace unos masajes) Tranquila, si haces lo que yo te digo te va a ir.
dominacion
    Lentamente me empieza a desvestir, yo me trato de resistir, pero era inútil su fuerza era mucho mayor, me estaba sometiendo. Me saca la remera agarrándome y me manosea las tetas arriba del corpiño, que posteriormente también me sacaría dejándolas al descubierto, mientras me apoya su pene en mi trasero que ya se estaba empezando asomar, quiero resistir, pero instantáneamente me toma del cuello y me da una cachetada.
Narco: Escucha bien, de ahora en más eres mía, ¿Oíste?
   Me tira al piso y se desabrocha el pantalón dejando su pene al aire, y me lo trata de meter a fuerza en la boca, pero yo me rehusó, apartando lo de mi y cerrando mis dientes, él no se rinde, y me empieza a dar chotasos en la cara, a lo que le respondo agarrándole el pito con fuerza, enseguida él se aleja y pega un grito fuerte mientras yo trato de alejarme.
Narco: Bien, si no haces las cosas por las buenas serán por las malas.
    El hijo de puta me tomó por la fuerza, por más grito que ejerciera, pataleara y gritara fue indiferente, me llevo y ato en el sótano de su mansión, ese sería el principio de mi fin.
    Pasé dos días ahí abajo en los cuales lo único que hacía era traerme agua y unas píldoras para comer, las cuales supuestamente eran un conjunto de proteínas, quise no tomarlas, pero al segundo día ya no aguantaba el hambre y no tuve otra opción que aceptarlas para sobrevivir, a oscuras total atada, desnuda y con frío, pase una semana entera en ese maldito sótano, él vino todos y cada uno de los 7 días para asegurarse si iba o no a continuar resistiendome, como mi voluntad estaba firme eligió pasar a la segunda parte de su dominación.
   Los próximos días no solo me seguía trayendo las pastillas y agua sino que venía acompañado de una tabla.
Narco: ¿Vas a seguir jugando a resistirte?
Giuliana: Púdrete.
sumision
   Después de esa mini conversación, porque no la puedo ni llamar así, venía la peor parte para mí, me golpeaba repetidamente con esa tabla, hasta dejarme la piel al rojo vivo, después de unos 7 minutos más o menos de pura nalgada se detenía, me tocaba mi culo adolorido y volvía a preguntarme 
Narco: ¿Y ahora?
   Yo entre medio de lágrimas, aguantandome los gritos de dolor, me quedaba en silencio, hasta que sin encontrar respuesta de mi parte, seguía castigando mi trasero.
   Llegó un punto en el que ya no resistí más, llegaba al llanto, pidiéndole por favor que parara, que basta, ya tenía moretones en los dos cachetes de tanto que le pegó con esa tabla, pero ante mi falta de sumisión ante él paraba solo momentáneamente, hasta que yo le pedía llorando otra vez a los gritos que se detenga y ahí se veía una pizca de compasión suya, parando.
   Pero ese tipo de tortura no duró mucho, no prevaleció, ya que como sospeché las pastillas que me dió no eran solo proteína, tenían hormonas estimulantes, las cuales actuaban sobre mis receptores sensoriales que estimulaban mi exitacion.
   Llegó un punto que las nalgadas que me daba me empezaron a causar cierto placer y cuando me pegaba por más de 15 minutos sin que yo gritara supo que llegó al punto que quería, ya que él no buscaba someterme por dolor, sino por placer.
sumisa
   Así llegó la tercera fase de su dominación, y era la de masturbarme, con su juguetito eléctrico, estimulando mi vagina, fue increíble lo poco que tardé en venirme, apenas unos 10 minutos bastaron para que me corra mucho y muy fuerte, pero la tortura en esto estaba que él no se detenía ahí, sino que seguía y seguía, el primer día me hizo correrme 3 veces seguidas, hasta que no di más, el segundo siguió haciéndome correr, aunque le pedía que pare, mi vagina estaba hinchada y adolorida de correrse 4 veces en el mismo día.
   Llegó un punto en el que no daba más, su cuerpo irriadaba calentura a otro nivel, su deseo sexual la transformó, hasta pedirle porfavor que la folle, necesitaba pija.
Giuliana: Porfavor, basta, ya no aguanto, mi cuerpo va a estallar, necesito coger.
Narco: Bueno, pídemelo por favor.
Giuliana: Porfavor cogeme.
Narco: (apretándole el pezón) llámame bien puta.
Giuliana:Ahhhh, porfavor amo cogeme.
cambio de cuerpo
   El narco sonrió, al fin tenía el control de todo, se desabrocha el pantalón dejando su miembro enfrente de su nueva puta, la cuál con desesperación abrió la boca queriendo tirarse encima, poco a poco se acercó, y ni bien pudo se lo llevó a la boca, con mucha desesperación empezó a chuparlo, metiéndose lo todo en la boca mientras él la agarraba del pelo y le empujaba la cabeza hasta su abdomen bajo, ayudandola a tragaerselo hasta el fondo, ella chupó con mucho entusiasmo, realmente lo necesitaba, se empezó ahogar, pero eso no le importo y lo siguió chupando, mientras caía toda la baba al piso y la chota le tocaba la garganta succionó con tanta fuerza que hizo que el narco se quede sin pupilas del placer que le causó el pete.
gender bender
   Se corrió realmente muy rápido, no duró ni 5 minutos de placer, que soltó toda la carga que tenía en la cara de ella, la cuál gustosa la recibió abriendo la boca tratando de tragar lo más que pudo.
Narco: ahhhhh tómalo todo putita.
Giuliana: Gracias
GenderBender
   Instantáneamente después de eso se puso atrás de ella aún con la pija bien dura listo para darle lo que ella quería, una salvaje cogida, y así fue,  violentamente la penetró y si bien ella era virgen no le dió tanto, ya que tenía tanto abstinencia y calentura encima que su cuerpo estaba más que preparado para recibir verga. Apenas se la metió gimió de placer, con un pequeño quejido ya que no dejaba de ser virgen y que te quiten la virginidad de una forma tan agresiva provoca un dolor pero fue mínimo, ella necesitaba verga.
Giuliana: Ahhhh si más, porfavor amo, cogeme bien fuerte.
   Entre gritos de placer pedía a súplicas lo que su cuerpo le estuvo exigiendo todos estos días, ser cogida como una puta perra, y el narco estaba dispuesto a dárselo, que mientras la cogía, disfrutaba de una concha nuevecita, muy apretada que encima le apretaba más la verga bastante grande que tenía. Mientras la cogía, ella permaneció atada, totalmente inmóvil, lo que le permitió encastrarsela hasta el fondo muy duro, jalarla del pelo con una mano y con la otra reventarle la nalga derecha, mientras le gritaba a quien perteneces puta.
GenderX
   Giuliana solo gemía muy fuerte sin poder aguantar los nuevos placeres del cuerpo femenino, mientras soltaba un gemido más fuerte cada vez que le pegaban en el culo y decía a vos amo gimiendo cuando el narco le preguntaba a quien le pertenece.
   Después de un rato de sexo salvaje, porsupuesto que se corrió adentro de Giuliana, la cuál terminó llena y completamente exhausta de la brutal primer cogida que le dió el narco.
"desgracias" ya que ni dos horas pasaron hasta la otra cogida que le metió, ya que él narco es un depravado con un apetito sexual inmerso, está fue una cogida exactamente de la misma magnitud que la anterior aunque duro menos, ya que fue el tercer round, que por cierto dejó a los dos sin fuerzas y a Giuliana con las piernas temblando las cuales le va a costar recomponerse, pero después de esta el narco se dió cuenta que al fin la sodomizacion estaba empezando a funcionar y ahora va a probar que tan bien se va a portar su nueva adquisición. ¿Le va a dar una segunda oportunidad?  
Continuará??

0 comentarios - Mi papa me vendio para pagar su deuda