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Mi primer post - infidelidad en el laburo

Todos me dicen Ro, soy tranquila y mi grupo de amigos muy reducido, era la típica estudiosa del salón. En ese entonces tenía 26 años y hacía mi pasantía en una empresa que quedaba en Mataderos, mas cerca de provincia)
Notaba como algunos compañeros de planta me miraban, mi oficina quedaba arriba y los vidrios eran transparentes.
Mi primer post - infidelidad en el laburo

Morocha


Al principio, apenas cruzábamos miradas con él. Después se dio la charla, primero de pavadas y, con el tiempo, algo más parecido a una amistad.

Yo era ingeniera y él trabajaba en planta, por lo tanto era mi subordinado. Eso complicaba un poco las cosas. Los dos sabíamos que había cierta tensión, aunque ninguno se animaba a decir nada.

Al salir del laburo yo siempre esperaba el bondi, hasta que un día él se ofreció a alcanzarme en el carro. Dijo que era en plan amistoso, y acepté.
orto


Pasaron unas semanas y le conté que estaba casada. Todavía no teníamos hijos. Cada vez que me dejaba en mi parada, yo lo miraba con mis ojos de siempre, le sonreía y trataba de hacer como si nada. Pero sabía perfectamente que él me miraba de otra manera. Yo me daba cuenta. No decía nada. Y eso hacía que la tensión creciera sola, él siempre mirándome las piernas y la cola.
culona

Alguna que otra vez se animó a pedirme un masaje en el cuello y, sin protestar, se lo hacía. Quizás demasiado consciente de lo cerca que estábamos.

Hasta que un día me encontré con la casa vacía. Con cierto temor, me propuso que fuéramos a casa a tomar unos mates. En serio pensé que se había animado demasiado y que, si aceptaba, ya no habría vuelta atrás.

Pero acepté.

Lo hice con cierta timidez y sin mirarlo directamente.
putona

Apenas cerró la puerta nos miramos. Durante unos segundos ninguno dijo nada. Todo lo que habíamos evitado durante semanas estaba ahí, entre los dos.

Entonces se acercó y me besó.

Yo respondí.

Fue como si toda aquella tensión acumulada finalmente encontrara una salida. Nos dejamos llevar, sin pensar demasiado en lo que estábamos haciendo ni en las consecuencias. Entre besos y caricias terminamos en el dormitorio, y en ese momento entendí que aquella tarde iba a cambiar nuestra relación para siempre.
laburo

casada infiel
companera de trabajo


Me puso de 4 para saborearme el orto qué tantas miradas robaba en el laburo…
amantes a escondidas
poco a poco empezó a sacarme el corpiño, la tanga, y se me fue dando. Nunca creí que algo así me pasaría, peor ahí estaba, la ingeniera ejemplar chupando pija y entregando el orto a un vago de planta..

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Morocha
orto
culona
putona
laburo
casada infiel
companera de trabajo
amantes a escondidas
A un principio le dije de usar forro pero la calentura nos ganó a ambos y terminamos cogiendo a pelo…
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Morocha
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Mi primer post - infidelidad en el laburo

Después de eso ya no pude seguir fingiendo que entre nosotros no pasaba nada. Lo que había empezado con unas miradas en el trabajo se había convertido en algo que ninguno de los dos podía controlar.
Nunca creí que algo así me pudiera pasar. Yo era la ingeniera, él un vago de planta, y además yo estaba casada. Sin embargo, ahí estábamos los dos, cruzando una línea que durante semanas habíamos imaginado sin atrevernos a dar el paso.
Al principio puse ciertos límites. Sabía que aquello podía complicarse y que teníamos mucho que perder. Pero la atracción que sentíamos terminó siendo más fuerte que cualquier precaución.

Morocha


Así empezó la aventura de tres largos y deliciosos años con él, mi compañero del laburo.

Lo nuestro terminó convirtiéndose en una doble vida. En el trabajo seguíamos actuando como si nada hubiera pasado. Nos cruzábamos, hablábamos de cuestiones laborales y compartíamos miradas que solamente nosotros entendíamos.

Terminando aquella primera tarde, le dije que no podía volver así a mi casa por mi marido. Agarré una toalla y me bañé. Él se ofreció a acercarme en el auto. Antes de bajarme, volvimos a dejarnos llevar por aquella atracción que nos había unido desde el principio y me terminó nuevamente en la boca. Yo me tragué el líquido con cierta satisfacción y pudor.

Después me acomodé, respiré profundo y volví a casa como si aquella tarde no hubiera cambiado mi vida.
Pero sí la había cambiado.

Y aquello recién empezaba.
orto
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laburo
casada infiel

no olviden dejar comentarios y puntos, así me animo a contar más...

2 comentarios - Mi primer post - infidelidad en el laburo

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Rica +10