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Mi hijo me calienta

Al pasar por la habitación vi ami hijo que se estaba masturbando, me sorprendió bastante, no que se masturbasesi no que lo hiciese con la puerta abierta. Estaba encima de la camacompletamente desnudo y dándole a la zambomba de arriba abajo. Por unos instantesme quedé viendo cómo se pajeaba sin pensar, hasta que me dije, coño pero quehaces, y me fui.  
Durante ese día no pude retirar de mi mente la escena, me veníaa la cabeza una y otra vez y trataba de no pensar en ello, era mijo. Pero clarotenía una buena polla todo hay que decirlo y parecía bastante durita, un criode 17 años ya está formadito, aunque sea muy joven. Yo no le comenté nada,aunque estuve a punto de decirle que tiene que tener la puerta cerrada si estádesnudo. Pero me callé quizás porque en mi interior quería volver a verlo. Alsábado siguiente volvió a pasar lo mismo, yo iba a la ducha, tenía la puertaabierta miré hacía dentro y allí estaba otra vez masturbándose con losojos cerrados y gimiendo del gusto que le daba.
Esta vez no pude evitarlo, me retiré un poco para no estardelante de la puerta y me puse a observarlo sentía curiosidad por ver como lohacía, veía como le daba, encogía la piel hacia abajo dejando su cabeza fuera yluego volvía de nuevo, al cabo de un tiempo, no sabría decir cuánto, le saliósu primer chorro, ese primero fue potente pero el segundo aún fue más mojándosehasta el torso, seguido de otros más que esos ya apenas levantaban mucho.
Me fui corriendo para la ducha, con la mente puesta en esospotentes chorretones de leche saliendo por la polla de mi hijo, cuando me metídentro toqué el coño y estaba completamente mojado, metí un dedo en la vagina,y sin pensarlo empecé a masturbarme con la cabeza puesta en la masturbación demi hijo, cuando tuve el orgasmo me sentí mal, ¿Cómo podía calentarme con mihijo?, era asqueroso.
La semana fue pasando y trataba de no pensar en ello, aunque meera muy difícil, porque sin quererlo me venía a la cabeza, y cuando lo hacíacon mi marido ahí estaba mi hijo en mi mente masturbándose y echando su semenfuera, y me corría como una cerda, por su culpa empecé a masturbarme a menudo,lo hacía todos los día y varias veces algunos días.
Noté que mi hijo se fijaba mucho en mí, no sé si fue después deeso o ya lo hacía antes. Sin darme cuenta me empecé a sentir más sexy, mecompraba lencería sexy, que a mi marido le encantaba y andaba más arreglada. Noes que no lo hiciese antes, pero parecía que tenía ganas de seducir. Un día quelleve a nuestro hijo en el coche, yo iba con un vestidito corto y claro apenasiban cubiertas las piernas. Enseguida me di cuenta que mi niño no hacía más quemirar para ellas, me puse algo nerviosa no sé por qué, bueno si porque  mepuso cachonda, tanto que ese mismo día tuve varios orgasmos a cuenta de mi hijo.
   Yo siempre que lo llevaba me ponía el vestido o lafaldita más corta que tenía y casi iba enseñando las bragas cuando me sentabaen el coche, ya sé que está mal que lo diga pero me encantaba que me viese. Undía noté la mano de mi hijo encima de mi muslo, miré hacia abajo y la vi encimade mi piel, no dije nada, pero me entró una calentura por todo el cuerpoterrible, tanto que noté como mi coño se mojaba casi de golpe. Al cabo de unrato, se fue deslizando poco apoco hacía mi entrepierna, cuando me di cuentaestaba tocándome el pubis en medio de mis muslos, no sabía qué hacer si hacermela loca, o reñirle es que me gustaba.
Le dejé un poco hasta que noté como metía un dedo hacia abajollegando ya a mi rajita por encima de mi braga, empujó con fuerza su dedovarias veces-  estate quieto cariño no ves que voy conduciendo, se meocurrió decirle. Pero el siguió, apretando y golpeando con  su dedo, hastaque yo le retiré la mano, no de malos modos si no con delicadeza, mientras ledecía- anda estate quiero, deja de meterme mano, me salió así, ese día novolvió a tocarme.
Nunca había imaginado que mi hijo me iba meter mano, perosucedió, durante unos días no sabía que hacer la cabeza me daba vueltas,pensaba que tenía que hablar con él y otras veces pensaba que era unadolescente y ya se le iría la tontería, y además me gustó que me tocase, quele iba a hacer, me encantaba. Eso a mí me afectaba no solo porque era su madresi no porque me ponía muy cachonda y no estaba ni medio bien. Durante unos díastrataba de pasar sin mirar hacia el dormitorio aunque iba cachonda. Pero alfinal volvía a mirar de nuevo, creo que él me esperaba para masturbarse.
Lo del coche sucedía siempre y yo antes de subirme ya estabacachonda como  una mona pensando en que me iba a tocar mi hijo, aunquetenía que hacerme la ofendida claro. A veces le dejaba un poco más de tiempo sumano en mi entrepierna. Un día estaba tan caliente que decidí darle unasorpresa. Decidí a última hora poner las bragas en el bolso y meterme en elcoche sin ellas, ya las pondría luego en el baño de la oficina, me toqué elcoño estaba ya chorreando.
Al meterme en el coche me arrepentí, sabía que mi hijo me iba atocar e iba a notar que estaba sin ellas. Me di cuenta antes de sentarme que alestar mojada seguramente iba a manchar el vestido, joder no me había dadocuenta de ello pensé. No tuve más remedio que subir el vestido para no sentarmeencima, mi hijo enseguida se fijó  en mis piernas completamente desnudas,puse el vestido tapando los muslos y arranqué el coche. No tardó mucho en ponersu mano como lo hacía siempre. No era la primera vez como dije pero al estarsin bragas me puse más nerviosa que nunca.
Está vez llevó su mano hacía atrás tocando mi cadera, me laacaricio, yo estaba muy nerviosa y sin más empezó a bajar hasta mi entrepierna,yo le retiré la mano.- no cariño-¿pero porque? Me dijo, claro le pareció raroya que desde hacía ya algún tiempo le dejaba tocar algo.- no hoy no- pero sisolo te acaricio nada más.- ya se cariño pero hoy no puede ser- jo, déjame unpoco anda solo acariciarte nada más- ya te dije que no- un poquito solo andaporfa- solo por encima de la braga solamente, me extraño que no se diese cuentaal levantar el vestido que iba sin ellas- no puede ser porque voy sin ellas, ledije sin pensar.
¿Pero qué tontería dije, que va a pensar mi niño de mi? pensé. Eso parece que se animó aún más porque metió la mano sin preámbulos entremi entrepierna de golpe- eeey deja, le dije cuando noté un dedo en medio de mi húmeda, raja- que suave mami. Me anduvo durante unos segundos, pero podíaaguantarme, tuve que retira la mano de ahí enseguida. Ese día me arrepentí deello, pero bueno ya estaba echo.
La mayoría de las veces tengo que tocarme yo sola, mi marido selevanta temprano y corriendo, me quedo muy sola y yo no tengo quien me hagafeliz, es que tengo que confesar que soy muy caliente. Empecé a pasar pordelante de su habitación, con la bata abierta sin nada por debajo, pero élsiempre tenía los ojos cerrados  y  yo me tocaba, me acariciaba mispechos, me masturbaba con el coño al aire delante de su habitación mientrastambién lo hacía mi hijo. Empecé a dejar la puerta abierta del baño, para queme viese pero  no pasaba nada y me frustraba, hasta que un día. Retire elgel y lo puse en el otro baño y llamé por mi hijo gritando para que meescuchara- ¿cariño puedes traerme el gel del otro baño que se terminó este? Enese momento mismo me arrepentí de esto, parecía una golfa, pero ya estabahecho.
Se quedó en la puerta mirando aturdido con el bote en la mano,yo estaba desnuda y mojada dentro de la ducha - entra cariño, dame el gel anda.Yo tapaba torpemente mis tetas con mi mano y brazo y  mi sexo con la otramano, estaba solo en calzoncillos y empalmado como un burro. Pude ver la carade excitación al verme de ese modo. Abrí la mampara tuve que retirar la mano demis pechos para recoger el bote, se quedó mirándolos como embobado y despuésbajo la vista hacía mi sexo, retire la mano y puse los brazos estirados,mostrándole todo mi cuerpo- ¿mamá cómo estás? – ¿pero qué dices? le contestésonriendo.
Cerré la mampara y me empecé a enjabonar, mientras mi hijo memiraba, yo estaba ya muy cachonda y mi hijo ahí parado viendo.- ¿mami me puedoduchar yo también? Eso no lo esperaba, no pude contestar no sabía que decir, mepuse muy nerviosa como si fuese una colegiala. – ¿qué dices cariño, como te vasa duchar conmigo? -Anda déjame, no terminó de decir esto y ya se estabametiendo en la ducha a mi lado- ¿qué haces? Me temblaba la voz, miraba para supolla,  recta como una estaca apuntando hacia arriba. Sin decir unapalabra empezó a enjabonarme con su mano, - solo por la espalda ¿eh? Le dijemientras me daba la vuelta.
Noté enseguida su polla contra mis nalgas, como empujaba contraellas, no le dije nada, yo cada vez estaba más caliente, tenía la alcachofa dela ducha en mi mano y el agua bajaba desde mis pechos, los ojos cerradossintiendo su mano en mi piel. Sus manos me acariciaban la espalda, bajabanhasta el culito y me lo tocaba y apretaba mientras su pene estaba en medio delas nalgas, empujaba y notaba como su cabezón se metía en medio de ellas, yo nohacía ni decía nada.
Subía con su mano derecha mientras tenía la izquierdasujetándome la cadera, llegó a mi pecho por detrás, miré hacia abajo, vi sumano como la cerraba en ella y apretaba- oooh me salió un gemido sin poderloevitar, subió su otra mano y me sujetó ya los dos pechos mientras se pegabacontra mí con fuerza haciéndome ir contra las baldosas del baño. La manguera dela ducha se me cayó al suelo- ¿qué, que haces cariño, por favor? No decía nada.Se apretó aún más contra mí por detrás, notaba todo su cuerpo encima ya del míoy como me empujaba- sepárate un poquito por favor que te la estoy notando todacontra mí, le dije. Joder cuanto tiempo hacía que no sentía algo así.
-déjame por favor que soy tu madre, le dije temblándome la vozde la emoción, mientras mis manos hacían fuerza contra el alicatado parasujetarme.  Yo seguía de espaldas, bajó su  mano hacia mi sexo,mientras bajaba, me derretía de pasión, una vez que llegó a mi coño empezó atocarme. Metió un dedo entre mis labios vaginales y empezó a masturbarme ahímismo, mientras con la otra mano me estrujaba las tetas, apreté los labios,cerré la boca para tratar de no gemir, pero me costaba una barbaridad.
Yo le dejaba no hacíanada, no podía, mi cabeza ya había dejado de existir en ese momento de tantaemoción que me embargaba, estaba sintiendo algo muy fuerte, algo como nuncahabía sentido en mi vida, ni cuando era adolescente. Abrí las piernas y metiómás la mano hasta abajo- oooh, oooh,¿ qué haceees?

Mi hijo me calienta
Dejaaa, dejaaaa, uuf mi vidacomo me estás poniendo hijo. Mi hijo seguía metiéndome mano bien a fondomoviendo sus dedos entre mi coño, y  apretando mis pechos con su otramano, mi niño me estaba sometiendo-  ¿te gusta mami? No sabía quecontestar, noté sus labios en mi nuca, me la besó varias veces, me  mordiónoté sus dientes- ten cuidado hijo, no me vayas hacer un chupón ni una marca,no quería que mi marido lo viese, no iba a saber que decirle, no le iba a decirfue nuestro hijo en un momento de pasión-  no te preocupes mamá, me dijo,te voy hacer sentir placer, ya verás, te tengo muchas ganas .
Se estrujaba contra mi con fuerza como si quisiera juntar sucuerpo con el mío.- quiero follarte, me dijo sin dejar de besar mi cuello. Puselos ojos en blanco, mi hijo estaba dispuesto a penetrarme, quería follar a laputa de su madre.- uuuf, oooh, ¿estás seguro cariño? Qué tontería dije, claroque estaba seguro, lo dije por decir.- si mami por favor quiero follarte, tetengo muchas ganas, quiero metértela toda dentro de ti.
Sin pensarlo me di la vuelta, cogí la cabeza de mi hijo y leestampe un besazo de los gordos en su boca- hijo, te quiero, le dije, abrió suboca y saco su lengua y me la metió en la mía. Empezamos a besarnos como dosadolescentes con pasión, yo sin dejar de acariciar la cara de mi hijo. Elmientras me metía mano en el coño, yo movía las caderas hacia delante, paratratar de notar más su mano.
-mi amooor, te quierooo, te quierooo, le decía sin parar. Empezóa mover la polla  hacía mi coño la noté pegada. La posición que teníamosera incomoda yo tenía la espalda apoyada contra los azulejos y resbalábamos,además quería que mi primer polvo con mi hijo fuera algo mejor.- espera cielomejor vamos a la cama le dije. Así fue nos secamos un poco y fuimos agarrandouno al otro besándonos y tocándonos hasta que llegamos a mi cama, parecíamosdos adolescentes en celo, mi hijo si lo era pero yo era la putita caliente desu madre. Me tumbé boca arriba, abrí las piernas, se quedó mirando- joder mamaque buena estas, menudo polvo tienes, - ven hijo ponte encima, fóllame anda,estoy para ti.
Se metió en la cama mientras su polla se movía, era grande ygorda, me relamí los labios solamente mirándosela. Se puso encima como le dije,le sujete la polla se la acaricie un poco, tiré de su prepucio para atrás y lapuse ya sin más preámbulos en la entrada de la vagina-folla a a la viciosa detu mami anda. No estaba para muchas sutilezas la quería dentro y la quería ya,después de tantos días pensando en ella y masturbándome como una salida ycuando follaba con mi marido pensando en mi hijo, joder por fin, me dije.
Cuando la noté en la entrada le dije.- empuja cielo, le ayudé yotambién con las caderas y zaaas, me la metió toda hasta el fondo- OOOOuuuu,oooh mi amoOOooor grité de placer - por fiiin, oooh por fin cariñoooo te latengo dentro de mi, oooh, ooooh mi vidaaaa- mamii, mamii me encanta follarte.Me lo decía mientras la notaba saliendo y entrando de mi vagina.- a mí tambiénmi vida, follame anda folla a tú mami, que es una putita, dame placer hijooooh, ooooh.
Empezamos a movernos rítmicamente, se escuchaban golpearnuestros cuerpos, chot, chot,chot,.mientras mi niño me la clavaba hasta elfondo si polla una y otra vez. Lo notaba dentro de mí, - te noto dentro hijo,le envolvía con mis muslos y apretaba hacía mi con fuerza, casi no lo dejabamover- no soy tu madre soy una puta, fóllame como una puta anda. – si mami si,eres mi putita, eres una golfa- oooh mi vidaaa como me pones, cuanto lo deseabahijooo que me follases, métela hasta el fondo, rómpeme el coñooo, te loconsiento todo,todooo, mi amooor, uuuf uuf como la notooo, asii, asiii cabrón,me estaaas follando por fin¿eh, te gusta?- si mami, me encanta, mi hijo jadeabay le caía unas gotas de saliva de su boca, mientras yo estaba ya fuera de mí,le decía cosas que nunca me había atrevido a decir a mi marido.
 Me encantaba sentirme sucia y viciosa, eso me ponía mucho,que me tratasen como una golfa cuando me follaban, bueno mi marido claro,aunque con él me retraía mucho. Sin embargo con mi hijo no se qué pasaba perono me ocultaba, salía la golfa que había en mí. Nos movíamos desenfrenados, sinparar- follame cabrón folla a tu madreee- uuf uuf mami que gusto.
-espera dame por detrás como a una perra, me di la vuelta mepuse a cuatro patas. Mi intención era que me penetrase el coño pero en vez deeso puso su polla en la entrada de mi esfínter. En un principio no dije nada,lo dejé, empujó, noté como se me habría el culo, parecía que me lo iba a romper- EEEEY, EEEY cariño, grité, para, para mi amor, que me haces daño le dije.- tevoy a romper el culito mamí.- quieto hijo que me duele , escupió en la manovarias veces se mojó la cabeza de la polla y volvió de nuevo a empujar- vetedespacio hijo, no seas bruto, no le hagas daño a tu mami, le dije con miedo- yaverás cómo te gusta, ya sé que eres una putita- AAAAY AAAAY, que doloooor,grité de nuevo cuando me la metió un poco, para, para amor, le estaba diciendocuando me sujetó las caderas apretó con fuerza hacía él y me la metió, creo queya toda, grité AAAY, AAAAY para paraaa por favor.
Fue un dolor tremendo, parecía que me había roto el culo, me quedé muy quieta, me vinieron las lágrimas a los ojos, me dejé ir hacia delante. Mi hijo seguía sujetando las caderas, notaba como dos garrasapretando con fuerza y su hierro caliente dentro de mis entrañas apretándome , casi sin poder ni respirar. No me la sacaba, apretabamás  hacia delante, yo no me atrevía ni a respirar. Estaba deseando quetodo terminase, era dolor no placer el que me estaba dando mi hijo en esemomento.
Empujaba, jadeaba y yo sollozaba y rezaba para que terminar esesufrimiento, menos mal que no duró mucho.- uuuf, uuf me corro mami me corro entu culito de puta. Su polla creció dentro de mí y luego sentí calor,  seestaba corriendo dentro. Se tumbó hacia un lado, yo aún quede a cuatro patas,no me atrevía ni a moverme, me dolía mucho.
Poco a poco me di la vuelta, - me has hecho mucho daño hijo, ledije aun sollozando.- yo pensé que te gustaba-  no, no me gustó, me doliómucho, te dije que parases-  creía que lo decías por decir, que tegustaba.- pues no, me caían las lágrimas por la mejilla –Nunca te la metieronpor detrás- no nunca, tu  padre lo intentó varias veces pero me dolíasiempre y no lo dejaba, le contesté. – Pues perdona mami,- ya ves, vas tú mipropio hijo y me lo haces a la fuerza.
Me besó en la boca.-perdona mami, solo quería darte placer, nohacerte daño.- pues no lo has hecho muy bien que digamos. Me volvió a besar muytiernamente, varias veces, yo le devolví los besos. Ya me estaba empezando aolvidar la violación de mi hijo por detrás, me estaba empezando a excitar denuevo, hasta que me di cuenta de la hora. – joder hijo me tengo que levantar,que tarde es dios mío
Al pasar por la habitación vi a mi hijo que se estabamasturbando, me sorprendió bastante, no que se masturbase si no que lo hiciesecon la puerta abierta. Estaba encima de la cama completamente desnudo y dándolea la zambomba de arriba abajo. Por unos instantes me quedé viendo cómo sepajeaba sin pensar, hasta que me dije, coño pero que haces, y me fui.  
Durante ese día no pude retirar de mi mente la escena, me veníaa la cabeza una y otra vez y trataba de no pensar en ello, era mijo. Pero clarotenía una buena polla todo hay que decirlo y parecía bastante durita, un criode 17 años ya está formadito aunque sea muy joven. Yo no le comenté  nadaaunque estuve a punto de decirle que tiene que tener la puerta cerrada si estádesnudo. Pero me callé quizás porque en mi interior quería volver a verlo. Alsábado siguiente volvió a pasar lo mismo, yo iba a la ducha, tenía la puertaabierta miré  hacía dentro y allí estaba otra vez masturbándose con losojos cerrados y gimiendo del gusto que le daba.
Esta vez no pude evitarlo, me retiré un poco para no estardelante de la puerta y me puse a observarlo sentía curiosidad por ver como lohacía, veía como  le daba, encogía la piel hacia abajo dejando su cabezafuera y luego volvía de nuevo, al cabo de un tiempo, no sabría decir cuánto, lesalió su primer chorro, ese primero fue potente pero el segundo aún fue másmojándose hasta el torso, seguido de otros más que esos ya apenas levantabanmucho.
Me fui corriendo para la ducha, con la mente puesta en esospotentes chorretones de leche saliendo por la polla de mi hijo, cuando me metídentro toqué el coño y estaba completamente mojado, metí un dedo en la vagina,y sin pensarlo empecé a masturbarme con la cabeza puesta en la masturbación demi hijo, cuando tuve el orgasmo me sentí mal, ¿Cómo podía calentarme con mihijo?, era asqueroso.
La semana fue pasando y trataba de no pensar en ello, aunque meera muy difícil, porque sin quererlo me venía a la cabeza, y cuando lo hacíacon mi marido ahí estaba mi hijo en mi mente masturbándose y echando su semenfuera, y me corría como una cerda, por su culpa empecé a masturbarme a menudo,lo hacía todos los día y varias veces  algunos días.
Noté que mi hijo se fijaba mucho en mí, no sé si fue después deeso o ya lo hacía antes. Sin darme cuenta me empecé a sentir más sexy, mecompraba lencería sexy, que a mi marido le encantaba y andaba más arreglada. Noes que no lo hiciese antes, pero parecía que tenía ganas de seducir. Un día quelleve a nuestro hijo en el coche, yo iba con un vestidito corto y claro apenasiban cubiertas las piernas. Enseguida me di cuenta que mi niño no hacía más quemirar para ellas, me puse algo nerviosa no sé por qué, bueno si porque  mepuso cachonda, tanto que ese mismo día tuve varios orgasmos a cuenta de mihijo.
   Yo siempre que lo llevaba me ponía el vestido o lafaldita más corta que tenía y casi iba enseñando las bragas cuando me sentabaen el coche, ya sé que está mal que lo diga pero me encantaba que me viese. Undía noté la mano de mi hijo encima de mi muslo, miré hacia abajo y la vi encimade mi piel, no dije nada, pero me entró una calentura por todo el cuerpoterrible, tanto que noté como mi coño se mojaba casi de golpe. Al cabo de unrato, se fue deslizando poco apoco hacía mi entrepierna, cuando me di cuentaestaba tocándome el pubis en medio de mis muslos, no sabía qué hacer si hacermela loca, o reñirle es que me gustaba.

incesto

Le dejé un poco hasta que notécomo metía un dedo hacia abajo llegando ya a mi rajita por encima de mi braga,empujó con fuerza su dedo varias veces-  estate quieto cariño no ves quevoy conduciendo, se me ocurrió decirle. Pero el siguió, apretando y golpeandocon  su dedo, hasta que yo le retiré la mano, no de malos modos si no condelicadeza, mientras le decía- anda estate quiero, deja de meterme mano, mesalió así, ese día no volvió a tocarme.
Nunca había imaginado que mi hijo me iba meter mano, perosucedió, durante unos días no sabía que hacer la cabeza me daba vueltas,pensaba que tenía que hablar con él y otras veces pensaba que era unadolescente y ya se le iría la tontería, y además me gustó que me tocase, quele iba a hacer, me encantaba. Eso a mí me afectaba no solo porque era su madresi no porque me ponía muy cachonda y no estaba ni medio bien. Durante unos díastrataba de pasar sin mirar hacia el dormitorio aunque iba cachonda. Pero alfinal volvía a mirar de nuevo, creo que él me esperaba para masturbarse.
Lo del coche sucedía siempre y yo antes de subirme ya estabacachonda como  una mona pensando en que me iba a tocar mi hijo, aunquetenía que hacerme la ofendida claro. A veces le dejaba un poco más de tiempo sumano en mi entrepierna. Un día estaba tan caliente que decidí darle unasorpresa. Decidí a última hora poner las bragas en el bolso y meterme en elcoche sin ellas, ya las pondría luego en el baño de la oficina, me toqué elcoño estaba ya chorreando.
Al meterme en el coche me arrepentí, sabía que mi hijo me iba atocar e iba a notar que estaba sin ellas. Me di cuenta antes de sentarme que alestar mojada seguramente iba a manchar el vestido, joder no me había dadocuenta de ello pensé. No tuve más remedio que subir el vestido para no sentarmeencima, mi hijo enseguida se fijó  en mis piernas completamente desnudas,puse el vestido tapando los muslos y arranqué el coche. No tardó mucho en ponersu mano como lo hacía siempre. No era la primera vez como dije pero al estarsin bragas me puse más nerviosa que nunca.
Está vez llevó su mano hacía atrás tocando mi cadera, me laacaricio, yo estaba muy nerviosa y sin más empezó a bajar hasta mi entrepierna,yo le retiré la mano.- no cariño-¿pero porque? Me dijo, claro le pareció raroya que desde hacía ya algún tiempo le dejaba tocar algo.- no hoy no- pero sisolo te acaricio nada más.- ya se cariño pero hoy no puede ser- jo, déjame unpoco anda solo acariciarte nada más- ya te dije que no- un poquito solo andaporfa- solo por encima de la braga solamente, me extraño que no se diese cuentaal levantar el vestido que iba sin ellas- no puede ser porque voy sin ellas, ledije sin pensar.
¿Pero qué tontería dije, que va a pensar mi niño de mi? pensé. Eso parece que se animó aún más porque metió la mano sin preámbulos entremi entrepierna de golpe- eeey deja, le dije cuando noté un dedo en medio de mi húmeda, raja- que suave mami. Me anduvo durante unos segundos, pero podíaaguantarme, tuve que retira la mano de ahí enseguida. Ese día me arrepentí deello, pero bueno ya estaba echo.
La mayoría de lasveces tengo que tocarme yo sola, mi marido se levanta temprano y corriendo, mequedo muy sola y yo no tengo quien me haga feliz, es que tengo que confesar quesoy muy caliente. Empecé a pasar por delante de su habitación, con la bataabierta sin nada por debajo, pero él siempre tenía los ojos cerrados y  yo me tocaba, me acariciaba mis pechos, me masturbaba con el coño alaire delante de su habitación mientras también lo hacía mi hijo. Empecé

madre e hijo
a dejar la puerta abierta delbaño, para que me viese pero  no pasaba nada y me frustraba, hasta que undía. Retire el gel y lo puse en el otro baño y llamé por mi hijo gritando paraque me escuchara- ¿cariño puedes traerme el gel del otro baño que se terminóeste? En ese momento mismo me arrepentí de esto, parecía una golfa, pero yaestaba hecho.
Se quedó en la puerta mirando aturdido con el bote en la mano,yo estaba desnuda y mojada dentro de la ducha - entra cariño, dame el gel anda.Yo tapaba torpemente mis tetas con mi mano y brazo y  mi sexo con la otramano, estaba solo en calzoncillos y empalmado como un burro. Pude ver la carade excitación al verme de ese modo. Abrí la mampara tuve que retirar la mano demis pechos para recoger el bote, se quedó mirándolos como embobado y despuésbajo la vista hacía mi sexo, retire la mano y puse los brazos estirados,mostrándole todo mi cuerpo- ¿mamá cómo estás? – ¿pero qué dices? le contestésonriendo.
Cerré la mampara y me empecé a enjabonar, mientras mi hijo memiraba, yo estaba ya muy cachonda y mi hijo ahí parado viendo.- ¿mami me puedoduchar yo también? Eso no lo esperaba, no pude contestar no sabía que decir, mepuse muy nerviosa como si fuese una colegiala. – ¿qué dices cariño, como te vasa duchar conmigo? -Anda déjame, no terminó de decir esto y ya se estabametiendo en la ducha a mi lado- ¿qué haces? Me temblaba la voz, miraba para supolla,  recta como una estaca apuntando hacia arriba. Sin decir unapalabra empezó a enjabonarme con su mano, - solo por la espalda ¿eh? Le dijemientras me daba la vuelta.
Noté enseguida su polla contra mis nalgas, como empujaba contraellas, no le dije nada, yo cada vez estaba más caliente, tenía la alcachofa dela ducha en mi mano y el agua bajaba desde mis pechos, los ojos cerradossintiendo su mano en mi piel. Sus manos me acariciaban la espalda, bajabanhasta el culito y me lo tocaba y apretaba mientras su pene estaba en medio delas nalgas, empujaba y notaba como su cabezón se metía en medio de ellas, yo nohacía ni decía nada.
Subía con su mano derecha mientras tenía la izquierdasujetándome la cadera, llegó a mi pecho por detrás, miré hacia abajo, vi sumano como la cerraba en ella y apretaba- oooh me salió un gemido sin poderloevitar, subió su otra mano y me sujetó ya los dos pechos mientras se pegabacontra mí con fuerza haciéndome ir contra las baldosas del baño. La manguera dela ducha se me cayó al suelo- ¿qué, que haces cariño, por favor? No decía nada.Se apretó aún más contra mí por detrás, notaba todo su cuerpo encima ya del míoy como me empujaba- sepárate un poquito por favor que te la estoy notando todacontra mí, le dije. Joder cuanto tiempo hacía que no sentía algo así.
-déjame por favor que soy tu madre, le dije temblándome la vozde la emoción, mientras mis manos hacían fuerza contra el alicatado parasujetarme.  Yo seguía de espaldas, bajó su  mano hacia mi sexo,mientras bajaba, me derretía de pasión, una vez que llegó a mi coño empezó atocarme. Metió un dedo entre mis labios vaginales y empezó a masturbarme ahímismo, mientras con la otra mano me estrujaba las tetas, apreté los labios,cerré la boca para tratar de no gemir, pero me costaba una barbaridad.
Yo le dejaba no hacíanada, no podía, mi cabeza ya había dejado de existir en ese momento de tantaemoción que me embargaba, estaba sintiendo algo muy fuerte, algo como nuncahabía sentido en mi vida, ni cuando era adolescente. Abrí las piernas y metiómás la mano hasta abajo- oooh, oooh,¿ qué haceees?
 
taboo

 Dejaaa, dejaaaa, uuf mi vidacomo me estás poniendo hijo. Mi hijo seguía metiéndome mano bien a fondomoviendo sus dedos entre mi coño, y  apretando mis pechos con su otramano, mi niño me estaba sometiendo-  ¿te gusta mami? No sabía quecontestar, noté sus labios en mi nuca, me la besó varias veces, me  mordiónoté sus dientes- ten cuidado hijo, no me vayas hacer un chupón ni una marca,no quería que mi marido lo viese, no iba a saber que decirle, no le iba a decirfue nuestro hijo en un momento de pasión-  no te preocupes mamá, me dijo, tevoy hacer sentir placer, ya verás, te tengo muchas ganas .
Se estrujaba contra mi con fuerza como si quisiera juntar sucuerpo con el mío.- quiero follarte, me dijo sin dejar de besar mi cuello. Puselos ojos en blanco, mi hijo estaba dispuesto a penetrarme, quería follar a laputa de su madre.- uuuf, oooh, ¿estás seguro cariño? Qué tontería dije, claroque estaba seguro, lo dije por decir.- si mami por favor quiero follarte, tetengo muchas ganas, quiero metértela toda dentro de ti.
Sin pensarlo me di la vuelta, cogí la cabeza de mi hijo y leestampe un besazo de los gordos en su boca- hijo, te quiero, le dije, abrió suboca y saco su lengua y me la metió en la mía. Empezamos a besarnos como dosadolescentes con pasión, yo sin dejar de acariciar la cara de mi hijo. Elmientras me metía mano en el coño, yo movía las caderas hacia delante, paratratar de notar más su mano.
-mi amooor, te quierooo, te quierooo, le decía sin parar. Empezóa mover la polla  hacía mi coño la noté pegada. La posición que teníamosera incomoda yo tenía la espalda apoyada contra los azulejos y resbalábamos,además quería que mi primer polvo con mi hijo fuera algo mejor.- espera cielomejor vamos a la cama le dije. Así fue nos secamos un poco y fuimos agarrandouno al otro besándonos y tocándonos hasta que llegamos a mi cama, parecíamosdos adolescentes en celo, mi hijo si lo era pero yo era la putita caliente desu madre. Me tumbé boca arriba, abrí las piernas, se quedó mirando- joder mamaque buena estas, menudo polvo tienes, - ven hijo ponte encima, fóllame anda,estoy para ti.
Se metió en la cama mientras su polla se movía, era grande ygorda, me relamí los labios solamente mirándosela. Se puso encima como le dije,le sujete la polla se la acaricie un poco, tiré de su prepucio para atrás y lapuse ya sin más preámbulos en la entrada de la vagina-folla a a la viciosa detu mami anda. No estaba para muchas sutilezas la quería dentro y la quería ya,después de tantos días pensando en ella y masturbándome como una salida ycuando follaba con mi marido pensando en mi hijo, joder por fin, me dije.
Cuando la noté en la entrada le dije.- empuja cielo, le ayudé yotambién con las caderas y zaaas, me la metió toda hasta el fondo- OOOOuuuu,oooh mi amoOOooor grité de placer - por fiiin, oooh por fin cariñoooo te latengo dentro de mi, oooh, ooooh mi vidaaaa- mamii, mamii me encanta follarte.Me lo decía mientras la notaba saliendo y entrando de mi vagina.- a mí tambiénmi vida, follame anda folla a tú mami, que es una putita, dame placer hijooooh, ooooh.
Empezamos a movernosrítmicamente, se escuchaban golpear nuestros cuerpos, chot, chot,chot,.mientrasmi niño me la clavaba hasta el fondo si polla una y otra vez. Lo notaba dentrode mí, - te noto dentro hijo, le envolvía con mis muslos y apretaba hacía micon fuerza, casi no lo dejaba mover- no soy tu madre soy una puta, fóllame comouna puta anda. – si mami si, eres mi putita, eres una golfa-
puta

oooh mi vidaaa como me pones,cuanto lo deseaba hijooo que me follases, métela hasta el fondo, rómpeme elcoñooo, te lo consiento todo,todooo, mi amooor, uuuf uuf como la notooo, asii,asiii cabrón, me estaaas follando por fin¿eh, te gusta?- si mami, me encanta,mi hijo jadeaba y le caía unas gotas de saliva de su boca, mientras yo estabaya fuera de mí, le decía cosas que nunca me había atrevido a decir a mi marido.
 Me encantaba sentirme sucia y viciosa, eso me ponía mucho,que me tratasen como una golfa cuando me follaban, bueno mi marido claro,aunque con él me retraía mucho. Sin embargo con mi hijo no se qué pasaba perono me ocultaba, salía la golfa que había en mí. Nos movíamos desenfrenados, sinparar- follame cabrón folla a tu madreee- uuf uuf mami que gusto.
-espera dame por detrás como a una perra, me di la vuelta mepuse a cuatro patas. Mi intención era que me penetrase el coño pero en vez deeso puso su polla en la entrada de mi esfínter. En un principio no dije nada,lo dejé, empujó, noté como se me habría el culo, parecía que me lo iba a romper- EEEEY, EEEY cariño, grité, para, para mi amor, que me haces daño le dije.- tevoy a romper el culito mamí.- quieto hijo que me duele , escupió en la manovarias veces se mojó la cabeza de la polla y volvió de nuevo a empujar- vetedespacio hijo, no seas bruto, no le hagas daño a tu mami, le dije con miedo- yaverás cómo te gusta, ya sé que eres una putita- AAAAY AAAAY, que doloooor,grité de nuevo cuando me la metió un poco, para, para amor, le estaba diciendocuando me sujetó las caderas apretó con fuerza hacía él y me la metió, creo queya toda, grité AAAY, AAAAY para paraaa por favor.
Fue un dolor tremendo, parecía que me había roto el culo, me quedé muy quieta, me vinieron las lágrimas a los ojos, me dejé ir hacia delante. Mi hijo seguía sujetando las caderas, notaba como dos garrasapretando con fuerza y su hierro caliente dentro de mis entrañas  apretándome, casi sin poder ni respirar. No me la sacaba, apretaba más  haciadelante, yo no me atrevía ni a respirar. Estaba deseando que todo terminase,era dolor no placer el que me estaba dando mi hijo en ese momento.
Empujaba, jadeaba y yo sollozaba y rezaba para que terminar esesufrimiento, menos mal que no duró mucho.- uuuf, uuf me corro mami me corro entu culito de puta. Su polla creció dentro de mí y luego sentí calor,  seestaba corriendo dentro. Se tumbó hacia un lado, yo aún quede a cuatro patas, nome atrevía ni a moverme, me dolía mucho.
Poco a poco me di la vuelta, - me has hecho mucho daño hijo, ledije aun sollozando.- yo pensé que te gustaba-  no, no me gustó, me doliómucho, te dije que parases-  creía que lo decías por decir, que tegustaba.- pues no, me caían las lágrimas por la mejilla –Nunca te la metieronpor detrás- no nunca, tu  padre lo intentó varias veces pero me dolíasiempre y no lo dejaba, le contesté. – Pues perdona mami,- ya ves, vas tú mipropio hijo y me lo haces a la fuerza.
Me besó en la boca.-perdona mami, solo quería darte placer, nohacerte daño.- pues no lo has hecho muy bien que digamos. Me volvió a besar muytiernamente, varias veces, yo le devolví los besos. Ya me estaba empezando aolvidar la violación de mi hijo por detrás, me estaba empezando a excitar denuevo, hasta que me di cuenta de la hora. – joder hijo me tengo que levantar,que tarde es dios mío
Mi hijo me calienta

Al pasar por la habitación vi ami hijo que se estaba masturbando, me sorprendió bastante, no que se masturbasesi no que lo hiciese con la puerta abierta. Estaba encima de la camacompletamente desnudo y dándole a la zambomba de arriba abajo. Por unosinstantes me quedé viendo cómo se pajeaba sin pensar, hasta que me dije, coñopero que haces, y me fui.  
Durante ese día no pude retirar de mi mente la escena, me veníaa la cabeza una y otra vez y trataba de no pensar en ello, era mijo. Pero clarotenía una buena polla todo hay que decirlo y parecía bastante durita, un criode 17 años ya está formadito aunque sea muy joven. Yo no le comenté  nadaaunque estuve a punto de decirle que tiene que tener la puerta cerrada si estádesnudo. Pero me callé quizás porque en mi interior quería volver a verlo. Alsábado siguiente volvió a pasar lo mismo, yo iba a la ducha, tenía la puerta abiertamiré  hacía dentro y allí estaba otra vez masturbándose con los ojoscerrados y gimiendo del gusto que le daba.
Esta vez no pude evitarlo, me retiré un poco para no estardelante de la puerta y me puse a observarlo sentía curiosidad por ver como lohacía, veía como  le daba, encogía la piel hacia abajo dejando su cabezafuera y luego volvía de nuevo, al cabo de un tiempo, no sabría decir cuánto, lesalió su primer chorro, ese primero fue potente pero el segundo aún fue másmojándose hasta el torso, seguido de otros más que esos ya apenas levantabanmucho.
Me fui corriendo para la ducha, con la mente puesta en esospotentes chorretones de leche saliendo por la polla de mi hijo, cuando me metídentro toqué el coño y estaba completamente mojado, metí un dedo en la vagina,y sin pensarlo empecé a masturbarme con la cabeza puesta en la masturbación demi hijo, cuando tuve el orgasmo me sentí mal, ¿Cómo podía calentarme con mihijo?, era asqueroso.
La semana fue pasando y trataba de no pensar en ello, aunque meera muy difícil, porque sin quererlo me venía a la cabeza, y cuando lo hacíacon mi marido ahí estaba mi hijo en mi mente masturbándose y echando su semenfuera, y me corría como una cerda, por su culpa empecé a masturbarme a menudo,lo hacía todos los día y varias veces  algunos días.
Noté que mi hijo se fijaba mucho en mí, no sé si fue después deeso o ya lo hacía antes. Sin darme cuenta me empecé a sentir más sexy, mecompraba lencería sexy, que a mi marido le encantaba y andaba más arreglada. Noes que no lo hiciese antes, pero parecía que tenía ganas de seducir. Un día quelleve a nuestro hijo en el coche, yo iba con un vestidito corto y claro apenasiban cubiertas las piernas. Enseguida me di cuenta que mi niño no hacía más quemirar para ellas, me puse algo nerviosa no sé por qué, bueno si porque  mepuso cachonda, tanto que ese mismo día tuve varios orgasmos a cuenta de mihijo.
   Yo siempre que lo llevaba me ponía el vestido o lafaldita más corta que tenía y casi iba enseñando las bragas cuando me sentabaen el coche, ya sé que está mal que lo diga pero me encantaba que me viese. Undía noté la mano de mi hijo encima de mi muslo, miré hacia abajo y la vi encimade mi piel, no dije nada, pero me entró una calentura por todo el cuerpoterrible, tanto que noté como mi coño se mojaba casi de golpe. Al cabo de unrato, se fue deslizando poco apoco hacía mi entrepierna, cuando me di cuentaestaba tocándome el pubis en medio de mis muslos, no sabía qué hacer si hacermela loca, o reñirle es que me gustaba.
incesto

Le dejé un poco hasta que notécomo metía un dedo hacia abajo llegando ya a mi rajita por encima de mi braga,empujó con fuerza su dedo varias veces-  estate quieto cariño no ves quevoy conduciendo, se me ocurrió decirle. Pero el siguió, apretando y golpeandocon  su dedo, hasta que yo le retiré la mano, no de malos modos si no condelicadeza, mientras le decía- anda estate quiero, deja de meterme mano, mesalió así, ese día no volvió a tocarme.
Nunca había imaginado que mi hijo me iba meter mano, perosucedió, durante unos días no sabía que hacer la cabeza me daba vueltas,pensaba que tenía que hablar con él y otras veces pensaba que era unadolescente y ya se le iría la tontería, y además me gustó que me tocase, quele iba a hacer, me encantaba. Eso a mí me afectaba no solo porque era su madresi no porque me ponía muy cachonda y no estaba ni medio bien. Durante unos díastrataba de pasar sin mirar hacia el dormitorio aunque iba cachonda. Pero alfinal volvía a mirar de nuevo, creo que él me esperaba para masturbarse.
Lo del coche sucedía siempre y yo antes de subirme ya estabacachonda como  una mona pensando en que me iba a tocar mi hijo, aunquetenía que hacerme la ofendida claro. A veces le dejaba un poco más de tiempo sumano en mi entrepierna. Un día estaba tan caliente que decidí darle unasorpresa. Decidí a última hora poner las bragas en el bolso y meterme en elcoche sin ellas, ya las pondría luego en el baño de la oficina, me toqué elcoño estaba ya chorreando.
Al meterme en el coche me arrepentí, sabía que mi hijo me iba atocar e iba a notar que estaba sin ellas. Me di cuenta antes de sentarme que alestar mojada seguramente iba a manchar el vestido, joder no me había dadocuenta de ello pensé. No tuve más remedio que subir el vestido para no sentarmeencima, mi hijo enseguida se fijó  en mis piernas completamente desnudas,puse el vestido tapando los muslos y arranqué el coche. No tardó mucho en ponersu mano como lo hacía siempre. No era la primera vez como dije pero al estarsin bragas me puse más nerviosa que nunca.
Está vez llevó su mano hacía atrás tocando mi cadera, me laacaricio, yo estaba muy nerviosa y sin más empezó a bajar hasta mi entrepierna,yo le retiré la mano.- no cariño-¿pero porque? Me dijo, claro le pareció raroya que desde hacía ya algún tiempo le dejaba tocar algo.- no hoy no- pero sisolo te acaricio nada más.- ya se cariño pero hoy no puede ser- jo, déjame unpoco anda solo acariciarte nada más- ya te dije que no- un poquito solo andaporfa- solo por encima de la braga solamente, me extraño que no se diese cuentaal levantar el vestido que iba sin ellas- no puede ser porque voy sin ellas, ledije sin pensar.
¿Pero qué tontería dije, que va a pensar mi niño de mi? pensé. Eso parece que se animó aún más porque metió la mano sin preámbulos entremi entrepierna de golpe- eeey deja, le dije cuando noté un dedo en medio de mi húmeda, raja- que suave mami. Me anduvo durante unos segundos, pero podíaaguantarme, tuve que retira la mano de ahí enseguida. Ese día me arrepentí deello, pero bueno ya estaba echo.
La mayoría de lasveces tengo que tocarme yo sola, mi marido se levanta temprano y corriendo, mequedo muy sola y yo no tengo quien me haga feliz, es que tengo que confesar quesoy muy caliente. Empecé a pasar por delante de su habitación, con la bataabierta sin nada por debajo, pero él siempre tenía los ojos cerrados y  yo me tocaba, me acariciaba mis pechos, me masturbaba con el coño alaire delante de su habitación mientras también lo hacía mi hijo. Empecé
madre e hijo

 a dejar la puerta abierta delbaño, para que me viese pero  no pasaba nada y me frustraba, hasta que undía. Retire el gel y lo puse en el otro baño y llamé por mi hijo gritando paraque me escuchara- ¿cariño puedes traerme el gel del otro baño que se terminó este?En ese momento mismo me arrepentí de esto, parecía una golfa, pero ya estabahecho.Se quedó en la puerta mirando aturdido con el bote en la mano,yo estaba desnuda y mojada dentro de la ducha - entra cariño, dame el gel anda.Yo tapaba torpemente mis tetas con mi mano y brazo y  mi sexo con la otramano, estaba solo en calzoncillos y empalmado como un burro. Pude ver la carade excitación al verme de ese modo. Abrí la mampara tuve que retirar la mano demis pechos para recoger el bote, se quedó mirándolos como embobado y despuésbajo la vista hacía mi sexo, retire la mano y puse los brazos estirados,mostrándole todo mi cuerpo- ¿mamá cómo estás? – ¿pero qué dices? le contestésonriendo.
Cerré la mampara y me empecé a enjabonar, mientras mi hijo memiraba, yo estaba ya muy cachonda y mi hijo ahí parado viendo.- ¿mami me puedoduchar yo también? Eso no lo esperaba, no pude contestar no sabía que decir, mepuse muy nerviosa como si fuese una colegiala. – ¿qué dices cariño, como te vasa duchar conmigo? -Anda déjame, no terminó de decir esto y ya se estabametiendo en la ducha a mi lado- ¿qué haces? Me temblaba la voz, miraba para supolla,  recta como una estaca apuntando hacia arriba. Sin decir unapalabra empezó a enjabonarme con su mano, - solo por la espalda ¿eh? Le dijemientras me daba la vuelta.
Noté enseguida su polla contra mis nalgas, como empujaba contraellas, no le dije nada, yo cada vez estaba más caliente, tenía la alcachofa dela ducha en mi mano y el agua bajaba desde mis pechos, los ojos cerradossintiendo su mano en mi piel. Sus manos me acariciaban la espalda, bajabanhasta el culito y me lo tocaba y apretaba mientras su pene estaba en medio delas nalgas, empujaba y notaba como su cabezón se metía en medio de ellas, yo nohacía ni decía nada.
Subía con su mano derecha mientras tenía la izquierdasujetándome la cadera, llegó a mi pecho por detrás, miré hacia abajo, vi sumano como la cerraba en ella y apretaba- oooh me salió un gemido sin poderloevitar, subió su otra mano y me sujetó ya los dos pechos mientras se pegabacontra mí con fuerza haciéndome ir contra las baldosas del baño. La manguera dela ducha se me cayó al suelo- ¿qué, que haces cariño, por favor? No decía nada.Se apretó aún más contra mí por detrás, notaba todo su cuerpo encima ya del míoy como me empujaba- sepárate un poquito por favor que te la estoy notando todacontra mí, le dije. Joder cuanto tiempo hacía que no sentía algo así.
-déjame por favor que soy tu madre, le dije temblándome la vozde la emoción, mientras mis manos hacían fuerza contra el alicatado parasujetarme.  Yo seguía de espaldas, bajó su  mano hacia mi sexo,mientras bajaba, me derretía de pasión, una vez que llegó a mi coño empezó atocarme. Metió un dedo entre mis labios vaginales y empezó a masturbarme ahímismo, mientras con la otra mano me estrujaba las tetas, apreté los labios,cerré la boca para tratar de no gemir, pero me costaba una barbaridad.
Yo le dejaba no hacía nada, no podía, mi cabeza ya había dejadode existir en ese momento de tanta emoción que me embargaba, estaba sintiendoalgo muy fuerte, algo como nunca había sentido en mi vida, ni cuando eraadolescente. Abrí las piernas y metió más la mano hasta abajo- oooh, oooh,¿ quéhaceees? Dejaaa, dejaaaa, uuf mi vida como me estás poniendo hijo. Mi hijoseguía metiéndome mano bien a fondo moviendo sus dedos entre mi coño, y apretando mis pechos con su otra mano, mi niño me estabasometiendo-  ¿te gusta mami? No sabía que contestar, noté sus labios en minuca, me la besó varias veces, me  mordió noté sus dientes- ten cuidadohijo, no me vayas hacer un chupón ni una marca, no quería que mi marido loviese, no iba a saber que decirle, no le iba a decir fue nuestro hijo en unmomento de pasión-  no te preocupes mamá, me dijo, te voy hacer sentir placer,ya verás, te tengo muchas ganas .
Se estrujaba contra mi con fuerza como si quisiera juntar sucuerpo con el mío.- quiero follarte, me dijo sin dejar de besar mi cuello. Puselos ojos en blanco, mi hijo estaba dispuesto a penetrarme, quería follar a laputa de su madre.- uuuf, oooh, ¿estás seguro cariño? Qué tontería dije, claroque estaba seguro, lo dije por decir.- si mami por favor quiero follarte, tetengo muchas ganas, quiero metértela toda dentro de ti.
Sin pensarlo me di la vuelta, cogí la cabeza de mi hijo y leestampe un besazo de los gordos en su boca- hijo, te quiero, le dije, abrió suboca y saco su lengua y me la metió en la mía. Empezamos a besarnos como dosadolescentes con pasión, yo sin dejar de acariciar la cara de mi hijo. Elmientras me metía mano en el coño, yo movía las caderas hacia delante, paratratar de notar más su mano.
-mi amooor, te quierooo, te quierooo, le decía sin parar. Empezóa mover la polla  hacía mi coño la noté pegada. La posición que teníamosera incomoda yo tenía la espalda apoyada contra los azulejos y resbalábamos,además quería que mi primer polvo con mi hijo fuera algo mejor.- espera cielomejor vamos a la cama le dije. Así fue nos secamos un poco y fuimos agarrandouno al otro besándonos y tocándonos hasta que llegamos a mi cama, parecíamosdos adolescentes en celo, mi hijo si lo era pero yo era la putita caliente desu madre. Me tumbé boca arriba, abrí las piernas, se quedó mirando- joder mamaque buena estas, menudo polvo tienes, - ven hijo ponte encima, fóllame anda,estoy para ti.
Se metió en la cama mientras su polla se movía, era grande ygorda, me relamí los labios solamente mirándosela. Se puso encima como le dije,le sujete la polla se la acaricie un poco, tiré de su prepucio para atrás y lapuse ya sin más preámbulos en la entrada de la vagina-folla a a la viciosa detu mami anda. No estaba para muchas sutilezas la quería dentro y la quería ya,después de tantos días pensando en ella y masturbándome como una salida ycuando follaba con mi marido pensando en mi hijo, joder por fin, me dije.
Cuando la noté en la entrada le dije.- empuja cielo, le ayudé yotambién con las caderas y zaaas, me la metió toda hasta el fondo- OOOOuuuu,oooh mi amoOOooor grité de placer - por fiiin, oooh por fin cariñoooo te latengo dentro de mi, oooh, ooooh mi vidaaaa- mamii, mamii me encanta follarte.Me lo decía mientras la notaba saliendo y entrando de mi vagina.- a mí tambiénmi vida, follame anda folla a tú mami, que es una putita, dame placer hijooooh, ooooh.
Empezamos a movernosrítmicamente, se escuchaban golpear nuestros cuerpos, chot, chot,chot,.mientrasmi niño me la clavaba hasta el fondo si polla una y otra vez. Lo notaba dentrode mí, - te noto dentro hijo, le envolvía con mis muslos y apretaba hacía micon fuerza, casi no lo dejaba mover- no soy tu madre soy una puta, fóllame comouna puta anda. – si mami si, eres mi putita, eres una golfa-
taboo

oooh mi vidaaa como me pones,cuanto lo deseaba hijooo que me follases, métela hasta el fondo, rómpeme elcoñooo, te lo consiento todo,todooo, mi amooor, uuuf uuf como la notooo, asii,asiii cabrón, me estaaas follando por fin¿eh, te gusta?- si mami, me encanta,mi hijo jadeaba y le caía unas gotas de saliva de su boca, mientras yo estabaya fuera de mí, le decía cosas que nunca me había atrevido a decir a mi marido.
 Me encantaba sentirme sucia y viciosa, eso me ponía mucho,que me tratasen como una golfa cuando me follaban, bueno mi marido claro,aunque con él me retraía mucho. Sin embargo con mi hijo no se qué pasaba perono me ocultaba, salía la golfa que había en mí. Nos movíamos desenfrenados, sinparar- follame cabrón folla a tu madreee- uuf uuf mami que gusto.
-espera dame por detrás como a una perra, me di la vuelta mepuse a cuatro patas. Mi intención era que me penetrase el coño pero en vez deeso puso su polla en la entrada de mi esfínter. En un principio no dije nada,lo dejé, empujó, noté como se me habría el culo, parecía que me lo iba a romper- EEEEY, EEEY cariño, grité, para, para mi amor, que me haces daño le dije.- tevoy a romper el culito mamí.- quieto hijo que me duele , escupió en la manovarias veces se mojó la cabeza de la polla y volvió de nuevo a empujar- vetedespacio hijo, no seas bruto, no le hagas daño a tu mami, le dije con miedo- yaverás cómo te gusta, ya sé que eres una putita- AAAAY AAAAY, que doloooor,grité de nuevo cuando me la metió un poco, para, para amor, le estaba diciendocuando me sujetó las caderas apretó con fuerza hacía él y me la metió, creo queya toda, grité AAAY, AAAAY para paraaa por favor.
Fue un dolor tremendo, parecía que me había roto el culo, me quedé muy quieta, me vinieron las lágrimas a los ojos, me dejé ir hacia delante. Mi hijo seguía sujetando las caderas, notaba como dos garrasapretando con fuerza y su hierro caliente dentro de mis entrañas  apretándome, casi sin poder ni respirar. No me la sacaba, apretaba más  haciadelante, yo no me atrevía ni a respirar. Estaba deseando que todo terminase,era dolor no placer el que me estaba dando mi hijo en ese momento.
Empujaba, jadeaba y yo sollozaba y rezaba para que terminar esesufrimiento, menos mal que no duró mucho.- uuuf, uuf me corro mami me corro entu culito de puta. Su polla creció dentro de mí y luego sentí calor,  seestaba corriendo dentro. Se tumbó hacia un lado, yo aún quede a cuatro patas, nome atrevía ni a moverme, me dolía mucho.
Poco a poco me di la vuelta, - me has hecho mucho daño hijo, ledije aun sollozando.- yo pensé que te gustaba-  no, no me gustó, me doliómucho, te dije que parases-  creía que lo decías por decir, que tegustaba.- pues no, me caían las lágrimas por la mejilla –Nunca te la metieronpor detrás- no nunca, tu  padre lo intentó varias veces pero me dolíasiempre y no lo dejaba, le contesté. – Pues perdona mami,- ya ves, vas tú mipropio hijo y me lo haces a la fuerza.
Me besó en la boca.-perdona mami, solo quería darte placer, nohacerte daño.- pues no lo has hecho muy bien que digamos. Me volvió a besar muytiernamente, varias veces, yo le devolví los besos. Ya me estaba empezando aolvidar la violación de mi hijo por detrás, me estaba empezando a excitar denuevo, hasta que me di cuenta de la hora. – joder hijo me tengo que levantar,que tarde es dios mío
puta

 

 

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