Y he aquí a la Puta de Babilonia, ataviada con un vestido rojo y sandalias escarlata adornando sus pies, que dominan la voluntad de los hombres. Y la vi cabalgar con lascivia a un macho cabrío, desenfrenado por el goce de sentir los pies de la ramera en su boca y virilidad... Y la vi dominar a la bestia, de la cual emanaban las abominaciones de su fornicación que bañaban y cubrían los pies de la puta.






















































































































































































































































































0 comentarios - La Puta de Babilonia