Hola a todos los lectores de poringa.les dejo un relato que me comparto una seguidora. Mi nombre es Isabel . Soy unamujer de 34 años, pero me he sabido cuidar. No diría que soy perfecta ya quenadie lo es, pero tengo lo mío. Soy de complexión delgada, pechos medianos yfirmes, así como el trasero. Soy de cabello ondulado color negro y soy de tezblanca. En fin. Este lunes 30 de Septiembre lo empecé como cada día. Melevanté, fui al baño. Preparé mi regadera y me bañé. Hasta ese momento todonormal. Mientras mi cuerpo era cubierto por el agua, mis manos vagaron portodas partes. Al terminar, salí de mi baño y busqué mi ropa. Miré la hora yeran 6:40. Aún quedaba tiempo. Desgraciadamente a mi suele tocarme muchotráfico así que no podía demorar mucho en vestirme y maquillarme. Me puse mipanty negro, y luego mi brasier, igual del mismo color. Al retocarme el rostro,decidí quedarme así para no mancharme la ropa. Caminé hacia mi tocador y de lanada se abrió mi puerta y apareció mi hijo Jorge.
- Oyee!!!,dije en voz alta algo sorprendida
Cerró con seguro y caminó hacía mí caminando rápido.
- Ven,acá, dijo apoyando sus manos sobre mi cintura y besando mi cuello.
- Espera,espera, dije tratando de apartarlo, pero no lo lograba.
- Que ricohueles, mamá.
Jorge es un chico de 19 años. Sin duda muy pervertido y muysucio, pero a pesar y no tanto, tengo la gran suerte de tener un hijo así. Noes feo, tiene un cuerpo decente y llamativo. Y no porque sea él, sino porque asabido cuidarse. Tengo por otro lado a mi hija Carolina de 20 años, pero deella no hablaré ya que no se involucró en ningún momento.
Mientras continuaba besando y oliendo mi cuello, subió su manoderecha y metió los dedos y toda la mano a mi copa izquierda por la parte deabajo. Al adentrarse sus dedos rosaron mi punta.
- Latienes dura, ¿estás excitada?, preguntó
- …algo,pero para.
Me ignoró, cubrió mi seno con su mano y lo apretó.
- Quericas tetas, me gustan mucho.
- Jorge, detente.
Sus besos y su mano, que, aunque no eran demasiado, ya habíanencendido algo en mí. Solo oler su aroma me sentía tan excitada ya. Sus manos,sus besos, me envolvían a él. Sin percatarme, su mano izquierda cubrió mientrepierna y empezó a frotarme.
- Que ricavagina, mamá.
Solo poner su mano, bastó paraque me entregara a él y que hiciera lo que le gustara.
Aunque frotaba por encima del panty, ese trapo parecía noproteger nada. Con los ojos cerrados y mordiendo los labios, disfrute de cadabeso y cada caricia de sus manos.
- A puestoa que quieres que te la chupe, ¿verdad?
- ¿Ah?,contesté estúpidamente.
- Peroestoy casi seguro que te encantaría que te la chupe mientras orinas, ¿no esasí?
- …cállate
Dios mío, tenía tanta razón que era imposible contener laexcitación de sus palabras.
- Recuerdoaquella vez que lo hice, ¿te acuerdas, mamá? Cuando te descubrí tocándote.Sabía tan rica tu agua.
Lo hacía tan bien. Sabía excitarme con su voz y con sus manos.Retiró su mano de mi teta y subió la copa para liberarla.
- Déjamechuparla un poco.
No podía negarlo, sin pensarlo quería que lo hiciera. Aldescubrir mi seno, vi como su boca se acercó a mi punta para finalmenteatraparla. Que rico era que me chupara. Su lengua lamia mi punta. Lalengüeteaba. Su mano izquierda se apartó de mi entrepierna, para luego usar laderecha para bajar mi panty a la mitad de los muslos y regresar a mi concha. Susdedos cubrieron mis delicados pliegues. Los acariciaba. Soltó mi teta y dijo:
- Tuconcha, mamá. La tienes tan rica.
- Ven,sigue chupando, le dije tomándolo de la nuca y acercándolo a mi seno.
Abrió la boca y se metió casi todo mi pecho.
- Si, así,dije abrazando su cabeza.
Sus dedos al estar tocando plenamente mi vagina, se dedicaron afrotarme el clitoris.
Estaba tan sumergida en el placer. Me había olvidado de todo.Del maquillaje, de la hora, del trabajo. De todo.
- Si,ráscame ahí, dije muy excitada.
Su dedo medio era increíble. Rascaba muy rico mi clitoris.

- Succiona, le ordené.
A pesar de ser ya algo mayor o llegar a los 50, curiosamente missenos aún siguen produciendo leche, así que no quería perder la oportunidad deque mi hijo me complaciera en beber de mi seno. Sin dudar, lo hizo. Dio unaligera succión llevando al interior de su boca una pequeña cantidad de milíquido blanco. La soltó diciendo:
- Querica, te sabe, mamá.
- ¿Si?Sigue, sigue, bebe más.
Volvió a tomar mi ceno y a seguir succionando. Su mano no parabade frotar mi concha. Dios, era tan perfecto. De repente su mano izquierda llegóa mi trasero y comenzó a rascar mi apretado agujero.
- …Jorge
Dios, tocarme en esa parte es una de mis debilidades y que sinduda alguna él sabe cómo generarme mucho placer. Sólo colocar su dedo en esazona fue suficiente para excitarme más. Mi cintura comenzó a columpiarse.
- ¿Te gustaasí?, me preguntó.
- …ajá!!Si!!
Mi culo se movía de atrás hacia adelante. Unos segundos después,penetró mi ano con su dedo, volviéndome loca de placer.
- Aaahh!!!, gemí.
- Que ricoagujero, mamita.
- Mételo!!, le pedí sin parar de columpiarme.
Lo abracé fuertemente mientras más introducía su largo dedo.
- Lotienes tan profundo, dijo.
- ¡¡Querico, me gusta!!
Su dedo estaba a punto de que mis esfínteres tocaran susnudillos. Estaba tan dentro que esperaba no mancharlo. Quitó su mano de mivagina y la probó.
- Saberiquísima, dijo mirándome a los ojos
Sin apartar la mirada, bajó lentamente sin retirar su dedo de mitrasero. Al agacharse por completo, su cara quedaba exactamente frente a mi vagina.Se acercó y me besó la pelvis. Rozó su nariz para oler. Siguió bajando y antesde que sus labios llegaran a mi raja, se detuvo.
Se apartó y se acercó resbalando toda su lengua sobre mispliegues avanzando hacia arriba hasta tocar mi clitoris.
- Aaahhh!!! Solté un ligero jadeo.
Al llegar a ese pequeño punto, me dio unas cuantas lamidashaciendo que me retorciera un poco.
- …dios,dije con una voz entrecortada.
Di un profundo respiro para contener el placer y apreté losdedos de mis pies.
- Te sabesuper rica, mamá
- ¿…Mucho?
- Si,mucho.
Mirándolo desde mi posición, era una imagen que disfrutaba muchover. Su dedo empezó a moverse dentro de mí. Empezó a rascar por dentro.Acariciaba mis paredes anales. Cerré mis ojos para dejarme llevar y dejar aúnlado la preocupación más obvia que uno tendría.
- ¿tegusta?, me preguntó.
- …si.
Me rascaba suavemente. Mientras lo hacía, metió su cara en mientrepierna y comenzó a comer de mi concha con desesperación.
- Siii!!!!Así!!!
Recargué mis manos sobre su cabeza y formé puños tomando sucabello. Dios mío era una combinación perfecta. Dios, su lengua pasaba una yotra vez sobre mi clítoris. Mis ojos se entrecerraban de placer y mi pelvissólo columpiaba golpeando mi vagina con su boca.
- …tulengua, dije con voz cortada
- ¿Quétiene, mamá?
- …me…gusta.
Se apartó un centímetro aproximadamente y con la punta de sulengua inició un juego de lengüeteos en ese punto dónde mas me volvía loca.
- Dios!!!Sii!!! Así!!!
Lamer de esa maneraaumentó el placer de un chasquido. Sentía tan rico que no quería que terminara.Mi excitación estaba en lo más alto que no podía contener las ganas de hacermás cosas. Pasé mi mano derecha a mi trasero y saqué su dedo para luegollevarlo a mi boca. Al meterlo, lo lamí, lo chupé. Lo limpié mas que nada.Tenía un sabor raro pero lo disfruté con muchísimo gusto. Retiró lentamente subrazo regresándolo a él y lo metió junto con otro dedo justo dentro de mivagina de modo que sus yemas rosaran la parte delantera. Sin parar de

lamer mi clitoris, empezó asacudir sus dedos dentro de mi de una forma que el placer subió a un nivel queme hacia retorcerme.
- …Jorge!!!
- ¿Qué,mamá?
- Aaahhh!!! …más!!
- Sientesrico, ¿verdad?
- …siii!!!
De la nada los movimientos de sus dedos aumentaron su ritmo deuna forma descomunal que me hizo gemir.
- Aaahhh!!! Jorge!!! Siii!!! Dios!!!
Paró de chupar mi concha y se enderezó sin parar de sacudir susdedos.
- Te veztan hermosa así
Solo lo miraba con la boca abierta y los ojos entrecerrados. Lasensación no me permitía estar 100 % estable.
- Te sabebien rica la concha.
Dios, empecé a sentir una presión muy fuerte. Mi corazón empezóa acelerar. Sus dedos se movían mas rápido ahora. Recargué mis manos sobre supecho débilmente.
- Jorge,Jorge
- ¿Quépasa? ¿Lo hago más fuerte?, me preguntó con un tono agresivo Sacudiendo susdedos y diría que su mano con descaro.
- Aaahhh!!! Gemí y apreté los ojos.
Tenía una sensación de tener ganas de orinar. Pero una sensacióntan fuerte que estoy segura que iba a explotar. Dios, no podía aguantar tantotiempo estar así. Estaba segura que estaba a punto de venirme.
- Aaahhh!!! Me…me…quiero…ve…nir…dije
- Hazlo,hazlo, ¡¡mamá!!
Se agachó un poco y sin creer que podría sacudió aún más como unloco.
- Dios,dios!!! Aaahhh!!! ¡¡¡Aquí viene, aquí viene!!! Si!! Sii!! Sii!!! Sii!!!Aaaaahhhhhh!!!!! Dioooossss!!!!!!
Santo dios, mi vagina expulsóun chorro con fuerza como si me hubiese orinado. Mi cuerpo temblaba y mispiernas se doblaron. Me debilité por completo, aunque él me sostuvo rodeando micintura con su brazo.
- ¡¡Quehermoso, mamá!! Te salió como en los videos que veo.
No contesté a eso. Mi respiración estaba tan agitada que no medejaba hablar. Ese último grito y más que nada gruñido fue testigo de unmomento tan abrumador, pero intensamente rico. Al recuperarme y al estar conuna playera blanca y un pans negro, se quitó la playera mostrándome su pecho yabdomen. Me tiene súper enamorada el cuerpo de mi hijo. Fue un tiempo algimnasio y vaya que le sirvió. No está todo musculoso, pero marco su cuerpo, loque lo hace verse sexy que estar lleno de bolas. Me incliné a él y besé supecho. Mordí sus tetillas. Bajé a su abdomen y lo llené de besos. Continuéhasta poner de rodillas y teniendo frente de mi rostro su entrepierna. Ver esaparte se notaba que su miembro estaba erecto. Puse mi mano sobre ese bulto quese marcaba.
- Mmm, querica está, dije sonriendo.
Tiré del nudo que amarraba su pantalón y lo bajé hasta sus pies.Al hacerlo en su bóxer de lycra se marcaba ese rico y largo miembro.
- Dios,que larga se puso.
- Vamos,sácala
- Veamos,dije bajando ese bóxer.
Cuando lo bajé, su duro cacho de carne dio un salto moviéndosede un lado a otro. Sonreí. Tragué saliva. Dios, la boca se me hacía agua consolo verlo. Lo tomé con la mano derecha y me incliné poniendo mi nariz sobreél.
- Que ricohuele.
- ¿Quierescomértela, mamá?
- ¿Medejas?
- Claro.Cométela toda.
- Claroque si, mi amor.
Le di mi último respiro y abrí la boca metiéndomelo.
- Aaahh!!!Eso!! Métetela toda, mamá!!
Su punta rosaba mi paladar y mi lengua. Tener su verga en miboca era tan rico. Tenía tiempo de no hacerlo. Rodeé su glande con mi lengua yla lengüeteé.
- Eso!!!Así!!
Miré a su rostro yentrecerraba los ojos. Me agradaba complacerlo tanto. Comencé a mover la cabezade atrás hacia adelante haciendo que su verga

entrara y saliera de mi boca.Sus manos me tomaron de la cabeza llevando el ritmo. Sabía tan rica. Su puntagolpeaba mi paladar y mi campana.
- ¡¡Querico la chupas!!
Sentir como su glande rosaba mi lengua y mi paladar me gustabatanto pero más cuando llegaba a mi campana. No lo dude ni un segundo y me lametí más haciendo que llegara a mi garganta.
- Eso,mamá!!! Metetela toda!!
Cerré mis ojos para disfrutar mucho mejor su penetración. Mislabios aún no tocaban sus testículos y ya me estaba ahogando. Dios, queríatenerla toda adentro pero tampoco quería sofocarme. La retiró. Verga cubiertade mi saliva me causaba tanta excitación y tanto antojo que volví a meterla.Por otro lado al ver cómo me entraba, no esperó más y la hundió atravesando micampana y bajando por mi garganta.
- Que ricote entra!!
Aunque estaba a punto de vomitar, ver como lo disfrutaba, mecontuve. Mi lengua era imposible moverla, pero su rico miembro la rosaba de lomás sabroso. De repente, el muy descarado, con su índice y pulgar de su manoderecha, tapó mi nariz, así como apoyando su otra mano en mi nuca para evitarque me moviera. Santo dios, ese momento fue tan desesperante. No podíarespirar. Mis ojos comenzaron a soltar pequeñas gotas de lágrimas y mi corazóna acelerarse como si hubiese corrido metros de distancia.
- ¿tegusta así, mamita?, me preguntaba rudamente empujándome su verga.
Sólo lo miré con los ojos ligeramente cubiertos de lágrimas.
- Te vezhermosa así.
Empecé a toser. Necesitaba respirar. Usé mis manos para quitarmelas suyas, pero me tenía muy bien sujetada.
- Espera,espera, otro poco más.
Era un maldito. ¿Me quería matar o qué?, pensaba. Me estabadesesperando. De la nada me soltó y la sacó. Al retirarlo, di un gran respiró.Mi boca brotaba mucha saliva. Se agachó un poco y me besó. Despegó sus labiosde los míos y me dio unas cuantas palmadas en la mejilla izquierda.
- Te vez hermosacon la boca cubierta de saliva, me dijo mientras mi respiración se estabilizaba
Solo lo miraba. Me encantaba como me trataba. Más que nada meexcitaba.
- Abre laputa boca y saca la lengua, me ordenó.
Lo obedecí sin ningún problemaa pesar de su forma de hablarme. Cuando lo hice, metió dos de sus dedos de sumano derecha hundiéndolos hasta bajar a mi garganta. Justo cuando llegaron aesa profundidad, presionó generando las ganas de vomitar. Los sacó rápido.
- ¿quieresvomitar?
Negué con la cabeza. Me dio un golpe en la boca que hizo que meardiera, pero me hacía sentir tan bien. Estaba entregada a él. Con la bocasemiabierta cubierta de saliva, se acercó plantando sus labios con los míos.
- Meencanta tu saliva, mamá.
Solo lo miré.
- Ven, medijo poniéndome de pie. Se pegó a mí y con su mano izquierda subió mi piernaderecha de modo que colgara de su brazo y con la otra tomó su largo miembro ylo untó en mi concha.
- Que ricoestás húmeda.
Lo soltó, se escupió la mano y bajó para lubricar su verga. Alhacerlo, frotó su glande sobre mis pliegues mojados y la metió. Sentir comoentraba me hizo soltar un pequeño gemido.
- Aaahhh!!! ¡¡Que rico!!, dijo disfrutando esa penetración
Su verga estaba tan dura. Resbalaba muy bien, rosando misparedes. Su brazo cargando mi pierna y con la otra rodeando mi cintura era unapostura muy al estilo porno sin duda.
- Que ricavagina, mamá. La tienes súper mojada.
- Sii!!¡¡Estoy muy mojada!!
- ¡¡Mefascinas!!
Metía y sacaba, metía y sacaba. Cada vez que lo hacía mis ojosse entrecerraban y mi cuerpo disfrutaba de una sensación tan rica. El placerque me generaba me creaba un ligero escalofrío por todo mi cuerpo. Conformesiguió, aumentó el ritmo.
- Aaahhh!!!¿Te gusta?, me preguntó muy excitado
- Sii!!Métela!! Métela toda!!
- ¡¡Claroque si, hermosa!!
Su penetracion fue tan profunda después de que se lo pedí, queme hizo soltar un alarido. Abrace su cuello y me pegue lo más que pude a él.Dios, se sentía de maravilla. Sus empujones me volvían loca. Estaba tanexcitada que la lubricación de mi vagina lo convertía en el mejor momento.

- ¡¡¡Te resbala tan rico, mamá!!! Me vas hacer venir muy rápido!!
- Aaahhh!!! Noo!! ¡¡¡No acabes!!! ¡¡¡Quiero estar…así mas tiempo!!!
Lo disfrutaba de maravilla. El placer que me generaba su verga,hacía que mi cintura se columpiara inconscientemente. Estaba tan excitada, tancaliente.
- Aaahhh!!! Jorge!!!
- Dime,mamá!
- ¡¡¡Megusta!!! ¡¡¡Me gusta esto!!!
- ¡¡A mitambién!! ¡¡Me encanta!!
- ¿Disfrutas mucho como te la meto?
- Siii!!!¡¡¡Lo haces muy rico!!! ¡¡Sigue!! ¡¡¡No pares!!!
- ¡¡Claroque no!!, terminó dándome un beso.
Metió su lengua a mi boca y la recorrió por todas partes.Mientras nuestras bocas mezclaban nuestra saliva, su cogida aumentó de ritmohaciendo que empezara a gemir con más ganas.
- Aaahhh!!! Siii!!! Así!! Así métela!!! Sigue!!
Penetró bruscamente.
- Más!!!Más!! Que rico!!! Vamos!!! Cógete a tu mamita!! Métesela toda!!!
- Que ricate escuchas!!! Me excitas muchísimo, mamá!!!
- Y tu amí!!! La tienes tan dura!!! Y larga!! Me lo haces súper rico!!
- Tuvagina me encanta!!! Se siente excelente!!!
- Sigue!!!No pares!!!
El placer que me regalaba su miembro era increíble. No queríaque acabara. Dios, de la nada esa sensación de querer ir al baño se estabapresentando. Sentía que mi pelvis aumentaba su tamaño.
- Jorge!!!Aaahhh!!!
- Estásbien rica, mamá!!!
- Sii!!!Vamos!!! No pares!! No te detengas!! Házmelo!!
- ¡¡¡Quiero que te vengas!!! ¡¡Quiero que te salga otra vez ese rico chorro!!
- Siii!!Quiero…eso otra vez!! Aaahhh!!!
Bajé mi mano derecha a mivagina y empecé a rascar mí clitoris mientras su verga seguía penetrandomealocadamente. Dios, el placer era abismal. No tenía duda que faltaba foco parallegar a ese momento tan extremo.
- Querico!! Que rico!! Aaahhh!!! Me gusta esto!!! Jorge!! Mi amor!!
- Sigue!!Tócate!! Rasca tu sabrosa vagina!!!
- Aaahhh!!! Si!! Sii!! Dios..mío!! Ya!! Viene!! Viene!! Si!! Sii!! Sii!!Aaaahhhhh!!!!!
Ese último gemido fue acompañado de un potente chorro, haciendoestremecer todo mi cuerpo. Dios mío, mi cuerpo se retorcía y mis ojos seentrecerraban. Mi pierna izquierda se doblaba. Perdí fuerzas. Parecía que meiba a desmayar. Ese potente squirt me había debilitado.
- Ven,ven, ven, dijo rápido sosteniéndome.
Escupió su mano derecha y la metió en mi vagina para luegoempezar a sacudirla con mucha rapidez.
- …Jorge,dije su nombre viendo cómo me sacudía.
Esa sensación volvía a formarse de la nada. Se contuvo muchoplacer.
- Sii!!Sii!! Más!! Más!! Quiero más!! Quiero más!! Quiero…aaaaaahhhhhh!!!!!
Mi vagina explotó por tercera vez haciéndome disfrutar de unincreible orgasmo. Mientras sacudía su mano, mi vagina salpicaba el suelo deese hermoso orgasmo. Yo por otra parte simplemente me quejaba como niñachiquita. Lo miré con unos ojos que apenas y podía abrirlos. Su rostro mostrabatanta seguridad y dominación sobre mí. Mientras yo estaba con la bocaentreabierta y totalmente inmóvil por el placer, mi cintura solamente secolumpiaba.
- ¿disfrutas esto, mamá?, me preguntó rudamente
- …si!,contesté apenas ya que su mano y la sensación tan rica en la que estabaenvuelta no me permitían hablar con claridad.
Retiró su mano y la sin sacarla de mi entrepierna la llevó a mitrasero. Sus dedos (medio y anular) rascaron mi ano. Frotó en círculos y losempujó hasta adentrarlos por completo en mi interior.
- Aaahhh!!!, gemí y mordí mi labio inferior
- ¿Ahí tegusta?
- …ajá,conteste acompañado de un alarido.
- Que ricoagujero
Sus dedos resbalaban tan rico mis paredes anales que deseaba queno los sacara.

- Aprieta mis dedos, me ordenó
Lo hice.
- Querico, ojalá así apretaras mi lengua cuando te la meto.
- …cállate
Dios, sus palabras me encantaban demasiado.
- ¿Por quécallarme? ¿Eh?
- …porque…me excita!!
- Puja
Tragué saliva desvaneciendo mis temores y lo obedecí. Pujelentamente. Sus largos dedos fueron saliendo de mi trasero como si fueran untrozo de mierda. Al salir subió la mano a la altura de su pecho. Miró sus dedosy sin dudarlo los metió a su boca. Ver esa imagen de él probando mi culo, medemostraba tanto de lo que sería capaz.
- Sabenricos, dijo.
Al terminar su frase, acercó su rostro al mío y me besó. Su bocatenía un sabor amargo y me dediqué a disfrutarlo como él lo hizo. Mientras nosbesábamos, su mano bajó a mi vagina y se enfocó a frotarme la parte de mi puntomás sensible de mi cuerpo.
- Aaahhh!!!, gemí.
- Rico,¿verdad?
- …ajá
Su dedos frotaba formando círculos alrededor de mi clítoris.Dios, lo hacía perfecto. Me generaba tanto placer esas caricias.
- Estáduro tu clítoris, mamá
Yo solamente lo miré con unos ojos que apenas y podía abrirlos.Estaba sumergida en el placer.
- Te vezhermosa
Se detuvo y bajó más la mano hasta llegar a mi ano parapenetrarlo nuevamente con un dedo. Respiré profundamente al introducirlolentamente.
- ¿tegusta que te los meta?
- ¿o prefieres que te meta la lengua?
- …los dos
Sonrió y besó mi cuello.
- Meencanta tu piel. Blanca, suave, hueles tan rico, mamá.
El rose de sus labios me hacía sentir tan deseada. Abracé sucabeza.
- …te amo,dije en voz suave y cariñosa.
- Y yo ati.
Dos segundos después, dijo:
- Ven,date la vuelta.
Se enderezó retirando su dedo de mi trasero y me giró de modoque le diera la espalda. Me encaminó hacia mi tocador y me detuvo. Searrodilló, tomó mi trasero con ambas manos y separó mis gluteos.
- ¡¡Quesabroso culo, mamá!!
Me miré en el espejo y sonreí. Justo al hacerlo, acariciólentamente mi agujero anal. Cerré los ojos y simplemente disfruté.
- Que ricosabe.
- Hazlootra vez, se lo pedí cariñosamente
Abrió bien mi trasero y me complació. Al pasarla, pujé para quese abriera mi agujero
- Mete lalengua.
La enfureció y penetró mi ano.
- Si,así!! Métela!!
Se sentía súper bien como adentraba su lengua en mi culo. Lametía y la sacaba.
- Sigue!!Lo haces rico!!
Su lengua estuvo en mi trasero aproximadamente cinco minutos.Disfruté sin duda cada minuto y cada segundo de él. Se puso de pie quedandodetrás de mí y me abrazó recargando su barbilla en mi hombro izquierdo,susurrándome:
- Quesabroso sabe tu culote, mamá.
- ¿Tegusta mucho chuparlo?

- Muchísimos.
Tomó mis pechos y los comenzó a frotar.
- No losaprietes tanto.
- ¿Porqué?
- Porquesaldrá eso y salpicarás el tocador.
- Esosería rico, ¿no?
- …si,pero no por ahora.
Se rió y descaradamente los apretó haciendo que saliera unchisguete de mis puntas.
- Oye!!,reaccioné
El blanco líquido de mis tetas había caído sobre el espejodejándolo con unas gotas escurriéndose.
- Que ricosalpican, dijo.
Se despegó de mí y por el espejo vi como escupió sus dedos y losbajó a mi trasero para lubricar mi entrada.
- ¿me lometerás ahí?
Sin decir absolutamente nada, apoyó su punta y la empujó hastameter unos cinco centímetros de su rico miembro.
- Aaahhh!!! Métela más!!
Lo sacó. Dios, sólo hacer eso me causó mucho placer. Lo volvió acolocar en mí agujero y la metió con fuerza hasta meter casi todo.
- Querico!!, dije excitadísima.
Al penetrarme el ano, sentí un escalofrío por todo mi cuerpo.Una sensación que me encantó tener en ese momento.
- Queprofundo lo tienes. Me gusta.
- Mételatoda, mi amor. Lléname bien el culo.
- Lo quetu quieras, mamá.
Lo retiró un poco sin sacarla toda y de un empujón metió hastaque su pelvis chocara con mis nalgas.
- Aaahhh!!!, jadeé.
- ¿Así te gusta?
- …sii!!Hazlo otra vez!!
Regresó y empujó con tanta fuerza hasta levantarme un poco.
- Dios!!!Sii!! Así!!
- Que ricote entra!!
- Otravez!! Otra vez!! Otra vez!!, le supliqué.
Su forma de metérmelo así era sensacional. Se adentraba en mí deuna manera que me volvía loca. Lo sacó por completo y lo metió con la misma fuerzaabriéndome el culo más de lo que ya lo tenía.
- Aaahhh!!! Diooss!!
- Que ricose te abre el culote!! Me encantas, mamá!!
- Sesiente tan rico!! No pares!! Sigue metiéndomela así!!
- ¿Si?¿Quieres que te abra todo tu rico ano?
- Sii!!Ábremelo bien!!
Después de esas palabras continuó penetrando mi agujero con lamisma intensidad hasta sentir mi agujero más estrecho. Al pasar aproximadamentediez minutos, mi trasero me comenzaba a doler. El tiempo qué pasó penetrandolo,me había dilatado esa zona. Lo sacó.
- Lotienes bien abierto, que hermoso.
- No lodudo. Lo siento más estrecho.
Quería apretar y me costaba. Dios, me dolía, pero lo disfrutémucho.
- Ven acá,dijo pegándose a mí y metiendo su largo y duro miembro en mi vagina.
- Aaahhh!!! Espera!!!
- No, nadade esperarse!! Aaahhh!! Que sabrosa vagina!!!
- Jorge!!!Dejame…descansar!!
- Ahorita!! Espera!!!
Aunque lo hacía lento, me generaba un agradable placer. De lanada aceleró la velocidad de su penetracion al punto de hacerme disfrutar más.
- …jorge!!!

- ¿Qué, mamá?
- Aaahhh!!!
- ¿Asíestá mejor?
- …¿ah?,pregunté como una tonta y viéndome al espejo con unos ojos que apenas podíaabrir.
- ¿Ahoraya no quieres descansar?
- …no!! Noquiero!! Sigue!! Hazlo…más rápido!!
Me agarró del cabello y jaló fuerte al mismo tiempo en que sumiembro se metía más bruscamente.
- Dios!!!Aaahhh!!! Más!!! Más!!!
- ¿Tegusta mi verga? ¿Eh?, me preguntó agresivamente y muy excitado.
- Sii!!!Me gusta!!! Sigue!!! No pares!!
Dios santo, me volvía loca la forma en como me estaba cogiendo yhablando.
- Tócate!!Vamos!! Exprímete las tetas!!
Me pedía hacer algo que no sabía si era capaz de hacer. Estabanaufragando en un increíble placer. Cubrí mis pechos y los apreté deslizandomis dedos hacia las puntas logrando que un chisguete saliera.
- Querico!!!, dijo con una voz entrecortada.
Bajé mi mano derecha a mi concha y empecé a frotarme el clítoriscombinando el placer de esa parte con la que me generaba su rica verga.
- Eso!!Así!! Te vez hermosa!!
- Sigue!!!No pares!!
- Pareceque llegarás tarde al trabajo!!
- Lo se!!!Sigue!! Por…favor!!
De un abrir y cerrar de ojos, su velocidad aumento como un locodesesperado. Dios, no podía creerlo que pudiera más rápido. Sin duda el placeraumentó. Dios, se sentía increíble.
- Siii!!!Así!!! Me encanta!!! No pares!! No pares!!!
- Claroque no!!! Aaahhh!!! Tu vagina…se siente super rica!!!
- Siii!!!!Tu verga…tambien!!! Me harás venir!!!

- Sii!! Eso quiero, mamá!!!
- Aaahhh!!! Sii!!! Más, mi amor!! Cógeme!!
Tapé mi boca con mis delicadas manos. Dios, estaba por explotar.Lo podía presentir. La sensación de orinar venía de nuevo.
- Si!!Sii!! Más!! Más rápido!! Más rápido!! Así!! Así!! Así!! Aquí viene!! Aquíviene!! Aquí!!! Aaaaaaahhhhh!!!!
Santo cielo. Mi vagina explotó en un intenso chorro. Perdítotalmente la fuerza recargándome sobre el tocador. Me temblaban las piernas,no podía sostenerme. Dios mío, fui descomunal ese orgasmo. Mis ojos seentrecerraban y soltaban pequeñas gotas de lágrimas.
- Tranquila, tranquila, me calmaba Jorge mientras yo me quejaba como niña pequeñatras vivir ese esplendoroso orgasmo.
- Te amo,te amo, le decía con una voz agota.
- Te amo,mamá. Eres increíble.
Me abrazó hasta reponerme. Dios, no me importo mojar el piso ymucho menos el tocador.
- Mierda,¿Qué hora es?
- Dilesque no te sentías bien
- No estoyen la escuela, muchacho. Debo limpiarme y vestirme. Sal, por favor.
- Déjameverte.
- Jorgeno, se me hace tarde. Además, ya viste demasiado, contesté en tono de burla.
- Estabien.
Se arregló el pantalón, se puso su playera y caminó a la puerta.
- Esperono haya escuchado tu hermana.
- Ella noestá, no te preocupes. Se fue temprano.
- Tenemostanta suerte, dije mirándolo y sin decir nada.
- Buenoya, vete, vete, lo corría haciendo señas con la mano.
Se acercó y me besó.
- Te amo.

- Te amo, contesté.
Se marchó. Yo por otra parte tenía un trabajo extra que hacer.Me sorprendió que no terminara, pero aun así disfruté cada minuto qué pasó.

Si tienes una historia de incesto necesitas ayuda paracogerte un familiar no dudes en escribirme.
- Oyee!!!,dije en voz alta algo sorprendida
Cerró con seguro y caminó hacía mí caminando rápido.
- Ven,acá, dijo apoyando sus manos sobre mi cintura y besando mi cuello.
- Espera,espera, dije tratando de apartarlo, pero no lo lograba.
- Que ricohueles, mamá.
Jorge es un chico de 19 años. Sin duda muy pervertido y muysucio, pero a pesar y no tanto, tengo la gran suerte de tener un hijo así. Noes feo, tiene un cuerpo decente y llamativo. Y no porque sea él, sino porque asabido cuidarse. Tengo por otro lado a mi hija Carolina de 20 años, pero deella no hablaré ya que no se involucró en ningún momento.
Mientras continuaba besando y oliendo mi cuello, subió su manoderecha y metió los dedos y toda la mano a mi copa izquierda por la parte deabajo. Al adentrarse sus dedos rosaron mi punta.
- Latienes dura, ¿estás excitada?, preguntó
- …algo,pero para.
Me ignoró, cubrió mi seno con su mano y lo apretó.
- Quericas tetas, me gustan mucho.
- Jorge, detente.
Sus besos y su mano, que, aunque no eran demasiado, ya habíanencendido algo en mí. Solo oler su aroma me sentía tan excitada ya. Sus manos,sus besos, me envolvían a él. Sin percatarme, su mano izquierda cubrió mientrepierna y empezó a frotarme.
- Que ricavagina, mamá.
Solo poner su mano, bastó paraque me entregara a él y que hiciera lo que le gustara.
Aunque frotaba por encima del panty, ese trapo parecía noproteger nada. Con los ojos cerrados y mordiendo los labios, disfrute de cadabeso y cada caricia de sus manos.
- A puestoa que quieres que te la chupe, ¿verdad?
- ¿Ah?,contesté estúpidamente.
- Peroestoy casi seguro que te encantaría que te la chupe mientras orinas, ¿no esasí?
- …cállate
Dios mío, tenía tanta razón que era imposible contener laexcitación de sus palabras.
- Recuerdoaquella vez que lo hice, ¿te acuerdas, mamá? Cuando te descubrí tocándote.Sabía tan rica tu agua.
Lo hacía tan bien. Sabía excitarme con su voz y con sus manos.Retiró su mano de mi teta y subió la copa para liberarla.
- Déjamechuparla un poco.
No podía negarlo, sin pensarlo quería que lo hiciera. Aldescubrir mi seno, vi como su boca se acercó a mi punta para finalmenteatraparla. Que rico era que me chupara. Su lengua lamia mi punta. Lalengüeteaba. Su mano izquierda se apartó de mi entrepierna, para luego usar laderecha para bajar mi panty a la mitad de los muslos y regresar a mi concha. Susdedos cubrieron mis delicados pliegues. Los acariciaba. Soltó mi teta y dijo:
- Tuconcha, mamá. La tienes tan rica.
- Ven,sigue chupando, le dije tomándolo de la nuca y acercándolo a mi seno.
Abrió la boca y se metió casi todo mi pecho.
- Si, así,dije abrazando su cabeza.
Sus dedos al estar tocando plenamente mi vagina, se dedicaron afrotarme el clitoris.
Estaba tan sumergida en el placer. Me había olvidado de todo.Del maquillaje, de la hora, del trabajo. De todo.
- Si,ráscame ahí, dije muy excitada.
Su dedo medio era increíble. Rascaba muy rico mi clitoris.

- Succiona, le ordené.
A pesar de ser ya algo mayor o llegar a los 50, curiosamente missenos aún siguen produciendo leche, así que no quería perder la oportunidad deque mi hijo me complaciera en beber de mi seno. Sin dudar, lo hizo. Dio unaligera succión llevando al interior de su boca una pequeña cantidad de milíquido blanco. La soltó diciendo:
- Querica, te sabe, mamá.
- ¿Si?Sigue, sigue, bebe más.
Volvió a tomar mi ceno y a seguir succionando. Su mano no parabade frotar mi concha. Dios, era tan perfecto. De repente su mano izquierda llegóa mi trasero y comenzó a rascar mi apretado agujero.
- …Jorge
Dios, tocarme en esa parte es una de mis debilidades y que sinduda alguna él sabe cómo generarme mucho placer. Sólo colocar su dedo en esazona fue suficiente para excitarme más. Mi cintura comenzó a columpiarse.
- ¿Te gustaasí?, me preguntó.
- …ajá!!Si!!
Mi culo se movía de atrás hacia adelante. Unos segundos después,penetró mi ano con su dedo, volviéndome loca de placer.
- Aaahh!!!, gemí.
- Que ricoagujero, mamita.
- Mételo!!, le pedí sin parar de columpiarme.
Lo abracé fuertemente mientras más introducía su largo dedo.
- Lotienes tan profundo, dijo.
- ¡¡Querico, me gusta!!
Su dedo estaba a punto de que mis esfínteres tocaran susnudillos. Estaba tan dentro que esperaba no mancharlo. Quitó su mano de mivagina y la probó.
- Saberiquísima, dijo mirándome a los ojos
Sin apartar la mirada, bajó lentamente sin retirar su dedo de mitrasero. Al agacharse por completo, su cara quedaba exactamente frente a mi vagina.Se acercó y me besó la pelvis. Rozó su nariz para oler. Siguió bajando y antesde que sus labios llegaran a mi raja, se detuvo.
Se apartó y se acercó resbalando toda su lengua sobre mispliegues avanzando hacia arriba hasta tocar mi clitoris.
- Aaahhh!!! Solté un ligero jadeo.
Al llegar a ese pequeño punto, me dio unas cuantas lamidashaciendo que me retorciera un poco.
- …dios,dije con una voz entrecortada.
Di un profundo respiro para contener el placer y apreté losdedos de mis pies.
- Te sabesuper rica, mamá
- ¿…Mucho?
- Si,mucho.
Mirándolo desde mi posición, era una imagen que disfrutaba muchover. Su dedo empezó a moverse dentro de mí. Empezó a rascar por dentro.Acariciaba mis paredes anales. Cerré mis ojos para dejarme llevar y dejar aúnlado la preocupación más obvia que uno tendría.
- ¿tegusta?, me preguntó.
- …si.
Me rascaba suavemente. Mientras lo hacía, metió su cara en mientrepierna y comenzó a comer de mi concha con desesperación.
- Siii!!!!Así!!!
Recargué mis manos sobre su cabeza y formé puños tomando sucabello. Dios mío era una combinación perfecta. Dios, su lengua pasaba una yotra vez sobre mi clítoris. Mis ojos se entrecerraban de placer y mi pelvissólo columpiaba golpeando mi vagina con su boca.
- …tulengua, dije con voz cortada
- ¿Quétiene, mamá?
- …me…gusta.
Se apartó un centímetro aproximadamente y con la punta de sulengua inició un juego de lengüeteos en ese punto dónde mas me volvía loca.
- Dios!!!Sii!!! Así!!!
Lamer de esa maneraaumentó el placer de un chasquido. Sentía tan rico que no quería que terminara.Mi excitación estaba en lo más alto que no podía contener las ganas de hacermás cosas. Pasé mi mano derecha a mi trasero y saqué su dedo para luegollevarlo a mi boca. Al meterlo, lo lamí, lo chupé. Lo limpié mas que nada.Tenía un sabor raro pero lo disfruté con muchísimo gusto. Retiró lentamente subrazo regresándolo a él y lo metió junto con otro dedo justo dentro de mivagina de modo que sus yemas rosaran la parte delantera. Sin parar de

lamer mi clitoris, empezó asacudir sus dedos dentro de mi de una forma que el placer subió a un nivel queme hacia retorcerme.
- …Jorge!!!
- ¿Qué,mamá?
- Aaahhh!!! …más!!
- Sientesrico, ¿verdad?
- …siii!!!
De la nada los movimientos de sus dedos aumentaron su ritmo deuna forma descomunal que me hizo gemir.
- Aaahhh!!! Jorge!!! Siii!!! Dios!!!
Paró de chupar mi concha y se enderezó sin parar de sacudir susdedos.
- Te veztan hermosa así
Solo lo miraba con la boca abierta y los ojos entrecerrados. Lasensación no me permitía estar 100 % estable.
- Te sabebien rica la concha.
Dios, empecé a sentir una presión muy fuerte. Mi corazón empezóa acelerar. Sus dedos se movían mas rápido ahora. Recargué mis manos sobre supecho débilmente.
- Jorge,Jorge
- ¿Quépasa? ¿Lo hago más fuerte?, me preguntó con un tono agresivo Sacudiendo susdedos y diría que su mano con descaro.
- Aaahhh!!! Gemí y apreté los ojos.
Tenía una sensación de tener ganas de orinar. Pero una sensacióntan fuerte que estoy segura que iba a explotar. Dios, no podía aguantar tantotiempo estar así. Estaba segura que estaba a punto de venirme.
- Aaahhh!!! Me…me…quiero…ve…nir…dije
- Hazlo,hazlo, ¡¡mamá!!
Se agachó un poco y sin creer que podría sacudió aún más como unloco.
- Dios,dios!!! Aaahhh!!! ¡¡¡Aquí viene, aquí viene!!! Si!! Sii!! Sii!!! Sii!!!Aaaaahhhhhh!!!!! Dioooossss!!!!!!
Santo dios, mi vagina expulsóun chorro con fuerza como si me hubiese orinado. Mi cuerpo temblaba y mispiernas se doblaron. Me debilité por completo, aunque él me sostuvo rodeando micintura con su brazo.
- ¡¡Quehermoso, mamá!! Te salió como en los videos que veo.
No contesté a eso. Mi respiración estaba tan agitada que no medejaba hablar. Ese último grito y más que nada gruñido fue testigo de unmomento tan abrumador, pero intensamente rico. Al recuperarme y al estar conuna playera blanca y un pans negro, se quitó la playera mostrándome su pecho yabdomen. Me tiene súper enamorada el cuerpo de mi hijo. Fue un tiempo algimnasio y vaya que le sirvió. No está todo musculoso, pero marco su cuerpo, loque lo hace verse sexy que estar lleno de bolas. Me incliné a él y besé supecho. Mordí sus tetillas. Bajé a su abdomen y lo llené de besos. Continuéhasta poner de rodillas y teniendo frente de mi rostro su entrepierna. Ver esaparte se notaba que su miembro estaba erecto. Puse mi mano sobre ese bulto quese marcaba.
- Mmm, querica está, dije sonriendo.
Tiré del nudo que amarraba su pantalón y lo bajé hasta sus pies.Al hacerlo en su bóxer de lycra se marcaba ese rico y largo miembro.
- Dios,que larga se puso.
- Vamos,sácala
- Veamos,dije bajando ese bóxer.
Cuando lo bajé, su duro cacho de carne dio un salto moviéndosede un lado a otro. Sonreí. Tragué saliva. Dios, la boca se me hacía agua consolo verlo. Lo tomé con la mano derecha y me incliné poniendo mi nariz sobreél.
- Que ricohuele.
- ¿Quierescomértela, mamá?
- ¿Medejas?
- Claro.Cométela toda.
- Claroque si, mi amor.
Le di mi último respiro y abrí la boca metiéndomelo.
- Aaahh!!!Eso!! Métetela toda, mamá!!
Su punta rosaba mi paladar y mi lengua. Tener su verga en miboca era tan rico. Tenía tiempo de no hacerlo. Rodeé su glande con mi lengua yla lengüeteé.
- Eso!!!Así!!
Miré a su rostro yentrecerraba los ojos. Me agradaba complacerlo tanto. Comencé a mover la cabezade atrás hacia adelante haciendo que su verga

entrara y saliera de mi boca.Sus manos me tomaron de la cabeza llevando el ritmo. Sabía tan rica. Su puntagolpeaba mi paladar y mi campana.
- ¡¡Querico la chupas!!
Sentir como su glande rosaba mi lengua y mi paladar me gustabatanto pero más cuando llegaba a mi campana. No lo dude ni un segundo y me lametí más haciendo que llegara a mi garganta.
- Eso,mamá!!! Metetela toda!!
Cerré mis ojos para disfrutar mucho mejor su penetración. Mislabios aún no tocaban sus testículos y ya me estaba ahogando. Dios, queríatenerla toda adentro pero tampoco quería sofocarme. La retiró. Verga cubiertade mi saliva me causaba tanta excitación y tanto antojo que volví a meterla.Por otro lado al ver cómo me entraba, no esperó más y la hundió atravesando micampana y bajando por mi garganta.
- Que ricote entra!!
Aunque estaba a punto de vomitar, ver como lo disfrutaba, mecontuve. Mi lengua era imposible moverla, pero su rico miembro la rosaba de lomás sabroso. De repente, el muy descarado, con su índice y pulgar de su manoderecha, tapó mi nariz, así como apoyando su otra mano en mi nuca para evitarque me moviera. Santo dios, ese momento fue tan desesperante. No podíarespirar. Mis ojos comenzaron a soltar pequeñas gotas de lágrimas y mi corazóna acelerarse como si hubiese corrido metros de distancia.
- ¿tegusta así, mamita?, me preguntaba rudamente empujándome su verga.
Sólo lo miré con los ojos ligeramente cubiertos de lágrimas.
- Te vezhermosa así.
Empecé a toser. Necesitaba respirar. Usé mis manos para quitarmelas suyas, pero me tenía muy bien sujetada.
- Espera,espera, otro poco más.
Era un maldito. ¿Me quería matar o qué?, pensaba. Me estabadesesperando. De la nada me soltó y la sacó. Al retirarlo, di un gran respiró.Mi boca brotaba mucha saliva. Se agachó un poco y me besó. Despegó sus labiosde los míos y me dio unas cuantas palmadas en la mejilla izquierda.
- Te vez hermosacon la boca cubierta de saliva, me dijo mientras mi respiración se estabilizaba
Solo lo miraba. Me encantaba como me trataba. Más que nada meexcitaba.
- Abre laputa boca y saca la lengua, me ordenó.
Lo obedecí sin ningún problemaa pesar de su forma de hablarme. Cuando lo hice, metió dos de sus dedos de sumano derecha hundiéndolos hasta bajar a mi garganta. Justo cuando llegaron aesa profundidad, presionó generando las ganas de vomitar. Los sacó rápido.
- ¿quieresvomitar?
Negué con la cabeza. Me dio un golpe en la boca que hizo que meardiera, pero me hacía sentir tan bien. Estaba entregada a él. Con la bocasemiabierta cubierta de saliva, se acercó plantando sus labios con los míos.
- Meencanta tu saliva, mamá.
Solo lo miré.
- Ven, medijo poniéndome de pie. Se pegó a mí y con su mano izquierda subió mi piernaderecha de modo que colgara de su brazo y con la otra tomó su largo miembro ylo untó en mi concha.
- Que ricoestás húmeda.
Lo soltó, se escupió la mano y bajó para lubricar su verga. Alhacerlo, frotó su glande sobre mis pliegues mojados y la metió. Sentir comoentraba me hizo soltar un pequeño gemido.
- Aaahhh!!! ¡¡Que rico!!, dijo disfrutando esa penetración
Su verga estaba tan dura. Resbalaba muy bien, rosando misparedes. Su brazo cargando mi pierna y con la otra rodeando mi cintura era unapostura muy al estilo porno sin duda.
- Que ricavagina, mamá. La tienes súper mojada.
- Sii!!¡¡Estoy muy mojada!!
- ¡¡Mefascinas!!
Metía y sacaba, metía y sacaba. Cada vez que lo hacía mis ojosse entrecerraban y mi cuerpo disfrutaba de una sensación tan rica. El placerque me generaba me creaba un ligero escalofrío por todo mi cuerpo. Conformesiguió, aumentó el ritmo.
- Aaahhh!!!¿Te gusta?, me preguntó muy excitado
- Sii!!Métela!! Métela toda!!
- ¡¡Claroque si, hermosa!!
Su penetracion fue tan profunda después de que se lo pedí, queme hizo soltar un alarido. Abrace su cuello y me pegue lo más que pude a él.Dios, se sentía de maravilla. Sus empujones me volvían loca. Estaba tanexcitada que la lubricación de mi vagina lo convertía en el mejor momento.

- ¡¡¡Te resbala tan rico, mamá!!! Me vas hacer venir muy rápido!!
- Aaahhh!!! Noo!! ¡¡¡No acabes!!! ¡¡¡Quiero estar…así mas tiempo!!!
Lo disfrutaba de maravilla. El placer que me generaba su verga,hacía que mi cintura se columpiara inconscientemente. Estaba tan excitada, tancaliente.
- Aaahhh!!! Jorge!!!
- Dime,mamá!
- ¡¡¡Megusta!!! ¡¡¡Me gusta esto!!!
- ¡¡A mitambién!! ¡¡Me encanta!!
- ¿Disfrutas mucho como te la meto?
- Siii!!!¡¡¡Lo haces muy rico!!! ¡¡Sigue!! ¡¡¡No pares!!!
- ¡¡Claroque no!!, terminó dándome un beso.
Metió su lengua a mi boca y la recorrió por todas partes.Mientras nuestras bocas mezclaban nuestra saliva, su cogida aumentó de ritmohaciendo que empezara a gemir con más ganas.
- Aaahhh!!! Siii!!! Así!! Así métela!!! Sigue!!
Penetró bruscamente.
- Más!!!Más!! Que rico!!! Vamos!!! Cógete a tu mamita!! Métesela toda!!!
- Que ricate escuchas!!! Me excitas muchísimo, mamá!!!
- Y tu amí!!! La tienes tan dura!!! Y larga!! Me lo haces súper rico!!
- Tuvagina me encanta!!! Se siente excelente!!!
- Sigue!!!No pares!!!
El placer que me regalaba su miembro era increíble. No queríaque acabara. Dios, de la nada esa sensación de querer ir al baño se estabapresentando. Sentía que mi pelvis aumentaba su tamaño.
- Jorge!!!Aaahhh!!!
- Estásbien rica, mamá!!!
- Sii!!!Vamos!!! No pares!! No te detengas!! Házmelo!!
- ¡¡¡Quiero que te vengas!!! ¡¡Quiero que te salga otra vez ese rico chorro!!
- Siii!!Quiero…eso otra vez!! Aaahhh!!!
Bajé mi mano derecha a mivagina y empecé a rascar mí clitoris mientras su verga seguía penetrandomealocadamente. Dios, el placer era abismal. No tenía duda que faltaba foco parallegar a ese momento tan extremo.
- Querico!! Que rico!! Aaahhh!!! Me gusta esto!!! Jorge!! Mi amor!!
- Sigue!!Tócate!! Rasca tu sabrosa vagina!!!
- Aaahhh!!! Si!! Sii!! Dios..mío!! Ya!! Viene!! Viene!! Si!! Sii!! Sii!!Aaaahhhhh!!!!!
Ese último gemido fue acompañado de un potente chorro, haciendoestremecer todo mi cuerpo. Dios mío, mi cuerpo se retorcía y mis ojos seentrecerraban. Mi pierna izquierda se doblaba. Perdí fuerzas. Parecía que meiba a desmayar. Ese potente squirt me había debilitado.
- Ven,ven, ven, dijo rápido sosteniéndome.
Escupió su mano derecha y la metió en mi vagina para luegoempezar a sacudirla con mucha rapidez.
- …Jorge,dije su nombre viendo cómo me sacudía.
Esa sensación volvía a formarse de la nada. Se contuvo muchoplacer.
- Sii!!Sii!! Más!! Más!! Quiero más!! Quiero más!! Quiero…aaaaaahhhhhh!!!!!
Mi vagina explotó por tercera vez haciéndome disfrutar de unincreible orgasmo. Mientras sacudía su mano, mi vagina salpicaba el suelo deese hermoso orgasmo. Yo por otra parte simplemente me quejaba como niñachiquita. Lo miré con unos ojos que apenas y podía abrirlos. Su rostro mostrabatanta seguridad y dominación sobre mí. Mientras yo estaba con la bocaentreabierta y totalmente inmóvil por el placer, mi cintura solamente secolumpiaba.
- ¿disfrutas esto, mamá?, me preguntó rudamente
- …si!,contesté apenas ya que su mano y la sensación tan rica en la que estabaenvuelta no me permitían hablar con claridad.
Retiró su mano y la sin sacarla de mi entrepierna la llevó a mitrasero. Sus dedos (medio y anular) rascaron mi ano. Frotó en círculos y losempujó hasta adentrarlos por completo en mi interior.
- Aaahhh!!!, gemí y mordí mi labio inferior
- ¿Ahí tegusta?
- …ajá,conteste acompañado de un alarido.
- Que ricoagujero
Sus dedos resbalaban tan rico mis paredes anales que deseaba queno los sacara.

- Aprieta mis dedos, me ordenó
Lo hice.
- Querico, ojalá así apretaras mi lengua cuando te la meto.
- …cállate
Dios, sus palabras me encantaban demasiado.
- ¿Por quécallarme? ¿Eh?
- …porque…me excita!!
- Puja
Tragué saliva desvaneciendo mis temores y lo obedecí. Pujelentamente. Sus largos dedos fueron saliendo de mi trasero como si fueran untrozo de mierda. Al salir subió la mano a la altura de su pecho. Miró sus dedosy sin dudarlo los metió a su boca. Ver esa imagen de él probando mi culo, medemostraba tanto de lo que sería capaz.
- Sabenricos, dijo.
Al terminar su frase, acercó su rostro al mío y me besó. Su bocatenía un sabor amargo y me dediqué a disfrutarlo como él lo hizo. Mientras nosbesábamos, su mano bajó a mi vagina y se enfocó a frotarme la parte de mi puntomás sensible de mi cuerpo.
- Aaahhh!!!, gemí.
- Rico,¿verdad?
- …ajá
Su dedos frotaba formando círculos alrededor de mi clítoris.Dios, lo hacía perfecto. Me generaba tanto placer esas caricias.
- Estáduro tu clítoris, mamá
Yo solamente lo miré con unos ojos que apenas y podía abrirlos.Estaba sumergida en el placer.
- Te vezhermosa
Se detuvo y bajó más la mano hasta llegar a mi ano parapenetrarlo nuevamente con un dedo. Respiré profundamente al introducirlolentamente.
- ¿tegusta que te los meta?
- ¿o prefieres que te meta la lengua?
- …los dos
Sonrió y besó mi cuello.
- Meencanta tu piel. Blanca, suave, hueles tan rico, mamá.
El rose de sus labios me hacía sentir tan deseada. Abracé sucabeza.
- …te amo,dije en voz suave y cariñosa.
- Y yo ati.
Dos segundos después, dijo:
- Ven,date la vuelta.
Se enderezó retirando su dedo de mi trasero y me giró de modoque le diera la espalda. Me encaminó hacia mi tocador y me detuvo. Searrodilló, tomó mi trasero con ambas manos y separó mis gluteos.
- ¡¡Quesabroso culo, mamá!!
Me miré en el espejo y sonreí. Justo al hacerlo, acariciólentamente mi agujero anal. Cerré los ojos y simplemente disfruté.
- Que ricosabe.
- Hazlootra vez, se lo pedí cariñosamente
Abrió bien mi trasero y me complació. Al pasarla, pujé para quese abriera mi agujero
- Mete lalengua.
La enfureció y penetró mi ano.
- Si,así!! Métela!!
Se sentía súper bien como adentraba su lengua en mi culo. Lametía y la sacaba.
- Sigue!!Lo haces rico!!
Su lengua estuvo en mi trasero aproximadamente cinco minutos.Disfruté sin duda cada minuto y cada segundo de él. Se puso de pie quedandodetrás de mí y me abrazó recargando su barbilla en mi hombro izquierdo,susurrándome:
- Quesabroso sabe tu culote, mamá.
- ¿Tegusta mucho chuparlo?

- Muchísimos.
Tomó mis pechos y los comenzó a frotar.
- No losaprietes tanto.
- ¿Porqué?
- Porquesaldrá eso y salpicarás el tocador.
- Esosería rico, ¿no?
- …si,pero no por ahora.
Se rió y descaradamente los apretó haciendo que saliera unchisguete de mis puntas.
- Oye!!,reaccioné
El blanco líquido de mis tetas había caído sobre el espejodejándolo con unas gotas escurriéndose.
- Que ricosalpican, dijo.
Se despegó de mí y por el espejo vi como escupió sus dedos y losbajó a mi trasero para lubricar mi entrada.
- ¿me lometerás ahí?
Sin decir absolutamente nada, apoyó su punta y la empujó hastameter unos cinco centímetros de su rico miembro.
- Aaahhh!!! Métela más!!
Lo sacó. Dios, sólo hacer eso me causó mucho placer. Lo volvió acolocar en mí agujero y la metió con fuerza hasta meter casi todo.
- Querico!!, dije excitadísima.
Al penetrarme el ano, sentí un escalofrío por todo mi cuerpo.Una sensación que me encantó tener en ese momento.
- Queprofundo lo tienes. Me gusta.
- Mételatoda, mi amor. Lléname bien el culo.
- Lo quetu quieras, mamá.
Lo retiró un poco sin sacarla toda y de un empujón metió hastaque su pelvis chocara con mis nalgas.
- Aaahhh!!!, jadeé.
- ¿Así te gusta?
- …sii!!Hazlo otra vez!!
Regresó y empujó con tanta fuerza hasta levantarme un poco.
- Dios!!!Sii!! Así!!
- Que ricote entra!!
- Otravez!! Otra vez!! Otra vez!!, le supliqué.
Su forma de metérmelo así era sensacional. Se adentraba en mí deuna manera que me volvía loca. Lo sacó por completo y lo metió con la misma fuerzaabriéndome el culo más de lo que ya lo tenía.
- Aaahhh!!! Diooss!!
- Que ricose te abre el culote!! Me encantas, mamá!!
- Sesiente tan rico!! No pares!! Sigue metiéndomela así!!
- ¿Si?¿Quieres que te abra todo tu rico ano?
- Sii!!Ábremelo bien!!
Después de esas palabras continuó penetrando mi agujero con lamisma intensidad hasta sentir mi agujero más estrecho. Al pasar aproximadamentediez minutos, mi trasero me comenzaba a doler. El tiempo qué pasó penetrandolo,me había dilatado esa zona. Lo sacó.
- Lotienes bien abierto, que hermoso.
- No lodudo. Lo siento más estrecho.
Quería apretar y me costaba. Dios, me dolía, pero lo disfrutémucho.
- Ven acá,dijo pegándose a mí y metiendo su largo y duro miembro en mi vagina.
- Aaahhh!!! Espera!!!
- No, nadade esperarse!! Aaahhh!! Que sabrosa vagina!!!
- Jorge!!!Dejame…descansar!!
- Ahorita!! Espera!!!
Aunque lo hacía lento, me generaba un agradable placer. De lanada aceleró la velocidad de su penetracion al punto de hacerme disfrutar más.
- …jorge!!!

- ¿Qué, mamá?
- Aaahhh!!!
- ¿Asíestá mejor?
- …¿ah?,pregunté como una tonta y viéndome al espejo con unos ojos que apenas podíaabrir.
- ¿Ahoraya no quieres descansar?
- …no!! Noquiero!! Sigue!! Hazlo…más rápido!!
Me agarró del cabello y jaló fuerte al mismo tiempo en que sumiembro se metía más bruscamente.
- Dios!!!Aaahhh!!! Más!!! Más!!!
- ¿Tegusta mi verga? ¿Eh?, me preguntó agresivamente y muy excitado.
- Sii!!!Me gusta!!! Sigue!!! No pares!!
Dios santo, me volvía loca la forma en como me estaba cogiendo yhablando.
- Tócate!!Vamos!! Exprímete las tetas!!
Me pedía hacer algo que no sabía si era capaz de hacer. Estabanaufragando en un increíble placer. Cubrí mis pechos y los apreté deslizandomis dedos hacia las puntas logrando que un chisguete saliera.
- Querico!!!, dijo con una voz entrecortada.
Bajé mi mano derecha a mi concha y empecé a frotarme el clítoriscombinando el placer de esa parte con la que me generaba su rica verga.
- Eso!!Así!! Te vez hermosa!!
- Sigue!!!No pares!!
- Pareceque llegarás tarde al trabajo!!
- Lo se!!!Sigue!! Por…favor!!
De un abrir y cerrar de ojos, su velocidad aumento como un locodesesperado. Dios, no podía creerlo que pudiera más rápido. Sin duda el placeraumentó. Dios, se sentía increíble.
- Siii!!!Así!!! Me encanta!!! No pares!! No pares!!!
- Claroque no!!! Aaahhh!!! Tu vagina…se siente super rica!!!
- Siii!!!!Tu verga…tambien!!! Me harás venir!!!

- Sii!! Eso quiero, mamá!!!
- Aaahhh!!! Sii!!! Más, mi amor!! Cógeme!!
Tapé mi boca con mis delicadas manos. Dios, estaba por explotar.Lo podía presentir. La sensación de orinar venía de nuevo.
- Si!!Sii!! Más!! Más rápido!! Más rápido!! Así!! Así!! Así!! Aquí viene!! Aquíviene!! Aquí!!! Aaaaaaahhhhh!!!!
Santo cielo. Mi vagina explotó en un intenso chorro. Perdítotalmente la fuerza recargándome sobre el tocador. Me temblaban las piernas,no podía sostenerme. Dios mío, fui descomunal ese orgasmo. Mis ojos seentrecerraban y soltaban pequeñas gotas de lágrimas.
- Tranquila, tranquila, me calmaba Jorge mientras yo me quejaba como niña pequeñatras vivir ese esplendoroso orgasmo.
- Te amo,te amo, le decía con una voz agota.
- Te amo,mamá. Eres increíble.
Me abrazó hasta reponerme. Dios, no me importo mojar el piso ymucho menos el tocador.
- Mierda,¿Qué hora es?
- Dilesque no te sentías bien
- No estoyen la escuela, muchacho. Debo limpiarme y vestirme. Sal, por favor.
- Déjameverte.
- Jorgeno, se me hace tarde. Además, ya viste demasiado, contesté en tono de burla.
- Estabien.
Se arregló el pantalón, se puso su playera y caminó a la puerta.
- Esperono haya escuchado tu hermana.
- Ella noestá, no te preocupes. Se fue temprano.
- Tenemostanta suerte, dije mirándolo y sin decir nada.
- Buenoya, vete, vete, lo corría haciendo señas con la mano.
Se acercó y me besó.
- Te amo.

- Te amo, contesté.
Se marchó. Yo por otra parte tenía un trabajo extra que hacer.Me sorprendió que no terminara, pero aun así disfruté cada minuto qué pasó.

Si tienes una historia de incesto necesitas ayuda paracogerte un familiar no dudes en escribirme.
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