Soy una mujer hetero, pero esa noche todo cambió. Fuimos al antro de moda de la ciudad. Como siempre, la música estaba a todo dar; yo me sentía muy bien, solo bailaba sin control. Entonces, en medio de la pista, una güera gringa con cara de ángel se fijó en mí y yo en ella, pero no sentí nada hasta que con señas me dijo que quería bailar; yo la acepté entonces. Comenzamos a movernos.

Esa guerita me excitó tanto que nos fuimos del lugar; en serio me mojé con los besitos que nos dimos en medio del baile. Nos fuimos al hotel de la gringa. y esta perra era una experta en seducción; me tocaba con una delicadeza, pero con un deseo indescriptible. Nunca un hombre me tocó así sin quitarme una prenda; me puso a gemir, también me enseñó a tocarla. Eso me excitó más.

Luego nos desnudamos. La guera era una experta, pero si se movía muy bien con las manos, tenía un juguete que, aunque discreto, era una experta con él. Nos lo turnábamos y me cogía la mano para usarlo bien; era una completa maestra. Me enseñó a chupar tetas y coño, me convirtió en una lamecoños y me gustó.

Decía "Yesss, yessss", como en las películas porno. Y me manejaba con 1 dedo, literalmente.

Cada vez era más fuerte, pero no agresiva. Una sensación difícil de describir, pero que me mataba de excitación.


Nunca había estado con otra mujer; esta era una experta con su lengua, con sus dedos, con sus tetas y su coño.

De vez en cuando me metía el dedito en la boca y yo en la de ella. Me succionaba los pezones. Me chupaba el coño de una manera dura pero suave, indescriptible. Me cogía con los dedos mientras me cogía.

Nos corrimos casi juntas. Yo primero, convulsionándome, chorros calientes saliendo mientras ella seguía chupando. Luego ella: se apretó contra mi boca, tembló y se vino en mi lengua, sabor intenso, adictivo.

No paramos. Nos giramos. Tijeras. Coños pegados, clítoris frotándose. Mojadas, calientes, resbalosas. Nos movíamos lento, sintiendo cada roce, luego más rápido. Mis tetas rebotaban, ella las agarraba, las pellizcaba mientras jadeaba en mi oído.

Tell me whatyou like, bitch… tell me what you love.
—Me encanta… me encanta que me cojas así… —grité bajito.
Me corrí otra vez, temblando entera. Ella se vino después,apretándome fuerte.
Quedamos jadeando, sudadas, pegajosas. Pipe ni se movió.
Antü me besó lento, con sabor a las dos.
Yo solo sonreí, exhausta, con las tetas rojas y sensibles, elcoño latiendo todavía.
Nunca me había sentido tan deseada. Con Pipe era amor. Con la güerafue puro fuego. Y puta que lo necesitaba.

Esa guerita me excitó tanto que nos fuimos del lugar; en serio me mojé con los besitos que nos dimos en medio del baile. Nos fuimos al hotel de la gringa. y esta perra era una experta en seducción; me tocaba con una delicadeza, pero con un deseo indescriptible. Nunca un hombre me tocó así sin quitarme una prenda; me puso a gemir, también me enseñó a tocarla. Eso me excitó más.

Luego nos desnudamos. La guera era una experta, pero si se movía muy bien con las manos, tenía un juguete que, aunque discreto, era una experta con él. Nos lo turnábamos y me cogía la mano para usarlo bien; era una completa maestra. Me enseñó a chupar tetas y coño, me convirtió en una lamecoños y me gustó.

Decía "Yesss, yessss", como en las películas porno. Y me manejaba con 1 dedo, literalmente.

Cada vez era más fuerte, pero no agresiva. Una sensación difícil de describir, pero que me mataba de excitación.


Nunca había estado con otra mujer; esta era una experta con su lengua, con sus dedos, con sus tetas y su coño.

De vez en cuando me metía el dedito en la boca y yo en la de ella. Me succionaba los pezones. Me chupaba el coño de una manera dura pero suave, indescriptible. Me cogía con los dedos mientras me cogía.

Nos corrimos casi juntas. Yo primero, convulsionándome, chorros calientes saliendo mientras ella seguía chupando. Luego ella: se apretó contra mi boca, tembló y se vino en mi lengua, sabor intenso, adictivo.

No paramos. Nos giramos. Tijeras. Coños pegados, clítoris frotándose. Mojadas, calientes, resbalosas. Nos movíamos lento, sintiendo cada roce, luego más rápido. Mis tetas rebotaban, ella las agarraba, las pellizcaba mientras jadeaba en mi oído.

Tell me whatyou like, bitch… tell me what you love.
—Me encanta… me encanta que me cojas así… —grité bajito.
Me corrí otra vez, temblando entera. Ella se vino después,apretándome fuerte.
Quedamos jadeando, sudadas, pegajosas. Pipe ni se movió.
Antü me besó lento, con sabor a las dos.
[color=#1F1F1F][font="][size=21] [/size][/font][/color][color=#1F1F1F][font="]"Good girl,"[/font][/color][color=#333333][font="][size=10] [/size][/font][/color][color=#333333][font="][size=10]susurró[/size][/font][/color][color=#1F1F1F][font="][size=10]. "Very good."[/size][/font][/color]
—susurró—. Muy buena.Yo solo sonreí, exhausta, con las tetas rojas y sensibles, elcoño latiendo todavía.
Nunca me había sentido tan deseada. Con Pipe era amor. Con la güerafue puro fuego. Y puta que lo necesitaba.
0 comentarios - Que viva la gentrificación.