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Historias #1

#1: LA PASANTE Entré en la empresa como pasante cuando apenas tenía 21 años y aún estaba en la facultad. Por más de que se suponía que había ingresado por mis altas calificaciones en ingeniería industrial mi jefe consideró que le sería mucho más útil como su secretaria personal. Así durante meses me dedique a dejar ordenada su oficina, llevar y traer papeles y servirle café tanto a el como a todos los grandes magnates con los que semana a semana tenía reuniones importantes. Mi jefe me trataba particularmente mal. Como a una nena a la cual le estaba haciendo un favor dejándola trabajar en su importante empresa. Recibía constantemente menosprecios y gritos de su parte, pero no me quejaba, al fin y al cabo el dinero que recibía me servía un montón. Ante mi sumisión o falta de reacción el siempre iba redoblando la apuesta hasta que un día, estando los dos solos en su oficina mientras yo le servía un café decidió nalguearme con todas sus fuerzas. Reaccione enojada, haciéndole saber que había llegado a mi limite pero el parecía inmutado. Me miro con severidad y me dijo que tenía 2 opciones; la primera era agarrar mis cosas y largarme inmediatamente, que al fin y al cabo estaba pagando un sueldo por un trabajo que había inventado para mi y que no era necesario. La segunda opción era recibir un aumento y quedar contratada de manera efectiva como su secretaria, lo cual implicaba la necesidad de realizar para el ciertos favores que ustedes ya se imaginarán. 
Como ya le había agarrado el gusto a contar con mi propio dinero el cual repito, era mucho, opté por la segunda opción al cabo de unos días. Mi vida se transformó totalmente y ya no recuerdo ni un solo día sin tener el gusto de la pija sudorosa de mi jefe y su espeso semen en la boca. Al principio mi trabajo se limitaba ha hacerle petes cuando el lo deseara, ya sea en los baños o debajo de la mesa. Ocasionalmente me pegaba alguna que otra cogida rápida en la oficina cuando se cercioraba de que no haya nadie cerca. Me ponía encima de su escritorio o bien me agarraba de parada cerca de la puerta diciéndome que me calle a menos de que quiera que toda la empresa se entere de lo putita que había resultado ser la pasante. Le gustaba jugar al limite siempre.
Más temprano que tarde esas interacciones fugaces le empezaron a quedar chicas. Fue entonces que me dijo que empezaríamos a ir a un telo cada viernes después del trabajo. Me dijo también que avise a mis padres, debían saber que llegaría tarde y la excusa sería que debía hacer horas extras (las cuales por supuesto el pagaría). 
Cada viernes mi jefe desataba su estrés en mi joven cuerpo y hacía todo lo que quería, sobre todo todas aquellas cosas que no podía hacer en el sexo convencional que tenía con su esposa. Era particularmente agresivo y sucio al hablar. Le gustaba lo sumisa que era yo y el hecho de que nunca le dijera que no a nada, pues sabía que, incluso cuando le decía que no, el podía financiar un "si" con un poco de dinero extra. Había hecho de mi su puta personal con la que hacía y deshacía como el quería. Financió también un tratamiento de pastillas anticonceptivas, atento a que a el le gustaba siempre acabar adentro de mi ajustada y mojada conchita. Pronto nuestras sesiones dejaron de ser de un solo día para tambien comprender los martes y los jueves.
Si bien al principio sentía asco y repulsión por la forma en que me trataba y las cosas que me hacía, he de confesar que más temprano que tarde le fui agarrando el gusto y al día de hoy siento una extraña dependencia por su pija dominante, dependencia que se hace notar sobre todo cuando el debe ausentarse de la oficina por alguna reunión o algún viaje de negocios. Al cabo de unos meses dejé la facultad, convencida de que quería convertirme pura y exclusivamente en la puta de mi jefe.
Historias #1
#2: EL VIDEO
Siempre me gustaron los pibes más grandes y siempre fui en particular una pendeja bastante tonta. Ese era el caldo de cultivo perfecto; Hombre maduro + pendeja influenciable = una manipulación de manual. 
Yo tenía apenas 18 años e iba a mi último año del colegio. Ahí fue cuando conocí a Marcos, un chico de 32 que ya trabajaba como abogado. Nos conocimos en una fiesta de gente más grande (a mis amigas y a mi nos gustaba salir desde chicas), el empezó a hablarme y pronto terminamos yéndonos juntos a ustedes ya saben que. Así comenzó nuestra relación; sexo descontrolado prácticamente todos los días de la semana. Como el vivía solo, me buscaba del colegio y me llevaba a su departamento donde teníamos sesiones que se estiraban por horas. Yo me sentía muy canchera; salía con un hombre de 32 años, había logrado conquistarlo.
Lo cierto fue que conforme pasaban los días la intensidad de marcos fue bajando. Lo que en un principio eran todos los días de la semana se redujo primero a 3 y luego, si es que había suerte, a una vez por semana, sobre todo los sábados a la madrugada cuando Marcos, al no haber conseguido ninguna otra presa en el boliche de turno, me llamaba como una opción fiable. Yo estaba totalmente enamorada, principalmente de el, pero tambien de la forma en la que me cogía. Sabía hacerlo, sabía todo lo que me gustaba, y como soy boluda tal y como les dije, siempre aceptaba. 
De pronto no bastaba simplemente con aceptar. El comenzó a utilizarme como conejillo de indias. Probaba conmigo todo y cada uno de sus fetiches más retorcidos. Primero fueron los disfraces, después los plugs anales, después el anal propiamente dicho y finalmente lo que se conoce como el sexo duro. Me garchaba cada vez un poco más fuerte. Le gustaba pegarme cachetadas, nalguearme hasta dejarme el culo rojo y escupirme en la cara. Me entrenó para hacer petes profesionales, babosos como a el le gustaban. Me hacía pasarme su pija por la cara hasta que mi maquillaje (siempre debía estar maquillada para él) quedaba totalmente arruinado. Tenía también un fetiche particular con el semen. Le gustaba ver como me lo tragaba todo, o acabarme en la cara dejandome hecha un enchastre. Luego comenzó a acabar en espejos los cuales debía limpiar posteriormente con la lengua mientras "miraba lo puta que era" y un día hasta llego a acabar a propósito en el piso, obligandome a que, aún en cuatro, lo dejara reluciente. 
Pronto también empezó a sacarme fotos, mientras se la chupaba, con toda la cara llena de leche, o mientras me cogía el culo. Yo sabía que el compartía esas fotos con sus amigos pero no decía nada, por un lado me gustaba saber que me presumía con ellos y por otro también sabía que no podía decirle que no; primero porque estaba enamorada, segundo porque sabía que decirle que no significaba que el no me hablaría nunca más. Sabía pues, que el estaba conmigo porque yo era la única que no le ponía límites.
Fue entonces que un día llegó con la propuesta de filmar un video. El decía que le gustaría tener en el celu un recuerdo mío con el cual poder pajearse cuando estuviéramos lejos. No me gustó nada y por primera vez en mucho tiempo le dije que no. Automáticamente me alcanzó mis cosas, me dijo que me vista y que me vaya, que no quería que nos vieramos más. Salí del departamento y automaticamente me arrepentí. Camine un par de cuadras y decidí volver. Filmamos un video donde mi cara se ve en primera plana, el me garchaba de la forma más brusca y humillante que pueda recordar. Hicimos todas las posiciones conocidas, probamos con el anal y finalmente el video terminó conmigo lamiendo sus bolas mientras una gran carga de leche caía sobre mi maquillaje ya arruinado para esas alturas.
Después de esa noche Marcos no volvió a hablarme. Tiempo después descubrí que el video se había filtrado en páginas porno y que el había ganado plata con el mismo. Plata que por supuesto, jamás vi.
ficcion

#3: EL BAR
Viernes a la noche, como era costumbre yo y mis amigas salimos a un bar a tomar unos tragos. Pero esa noche no era como el resto, había peleado con mi novio, seguramente por alguna estupidez pero recuerdo estar particularmente enojada. Fue por ese motivo que, divertida con mis amigas, se me fue la mano. De repente me encontraba totalmente borracha, hablando de más y bastante risueña.
Me levanté del asiento y fui directo a la barra a pedir un trago más. Fue allí donde un chico bastante lindo comenzó a hablarme. Les diría su nombre sin problema pero lo cierto es que no lo recuerdo. El chico en cuestión, ademas de ser alto y tener bastante facha, me pareció encantador en todos los sentidos. Era atento, gracioso y sobre todas las cosas parecía verdaderamente intersado por mi y las cosas que yo le decía. Me encantaba la forma en la que me prestaba atención (cosa que criticaba yo a mi novio constantemente) y el hecho de que siempre tenía un comentario ocurrente para cada cosa. Casi sin darnos cuenta habíamos estado hablando por casi 2 horas y cuando me di vuelta pude ver que mis amigas se habían ido. Fue entonces que el se ofreció a llevarme a casa y yo acepté. 
Llevábamos apenas un par de cuadras cuando sentí su mano posarse sobre mi pierna. Ahí comprendí sus verdaderas intenciones. Saqué su mano de mi pierna y me negué. Le expliqué que estaba de novia, pero a el parecía no importarle. Comenzó a insistir más y más y terminó por encajarme un beso. Estando borracha, terminé por darle el gusto. 
Fuimos en auto hasta un telo (bastante barato) donde de repente el sujeto se transformó. Si bien empezó besándome apasionadamente, pronto me tiró a la cama con fuerza y me desgarró el pantalón y luego la tanga para comerme toda la conchita y el culo. De repente parecía como enajenado, había perdido la cordura por la calentura que tenía, y de ese tipo encantador que conocí en un primer momento solo quedaba una bestia con la pija dura que quería cogerme de todas las maneras posibles. Me hizo arrodillarme y agarrando con firmeza mi pelo me cogió ka boca mientras yo hacía arcadas y mis ojos lagrimeaban. Me puso un cuatro y entró a darme con fuerza y sin parar ni un segundo mientra me decía cosas super sucias "¿Te gusta puta de mierda?" "Mira que facil resultaste, terminas entregando por un par de tragos". No me bajaba de "pendeja sucia" "Trolita lechera" mientras me cacheteaba el orto y me metía el dedo en el culo. Me hizo suya en posiciones que aún no recuerdo y finalmente terminó por acabarme una animalada de leche en la conchita. Aún a día de hoy recuerdo sus gemidos rudos mientras sentía su pija gruesa palpitar adentro y su semen caliente fluyendo a más no poder. No había tenido tiempo de decirle (o quizás la cordura suficiente) que no me estaba cuidando y que debía tener cuidado.
Al día siguiente desperte desnuda con mi pantalón todo desgarrado y un monton de leche fresca fluyendo de mi conchita. Miré con resaca a la mesa de luz; mi celular con 5 llamadas perdidas de mi novio y un fajo de billetes que el tipo de anoche había dejado para pagar el motel. 
sexo duro
#4: EL AMIGO DE MI HERMANO
Un fin de semana que mis viejos se fueron de viaje mi hermano mayor decidió hacer una fiesta en casa por más de que claramente se le haya prohibido. No le importaba, no se tenían oportunidades como esa todos los fines de semana. Invitó a sus amigos y amigas, todos ellos 5 años mayores que yo como mínimo, y se encargó de que sea una noche inolvidable, lo cual significaba comprar cantidades impresionantes de alcohol. 
Yo, no queriendo ser parte de aquello a sabiendas de que mis padres si se enteraban estarían molestos, decidí encerrarme en mi cuarto a ver series, lo cual de todos modos iba a ser muy difícil teniendo en cuenta el ruido. Me puse mi pijama (una remera ancha y un shotcito de jogging) y me tiré en la cama. a tratar de concentrarme.
Recuerdo que al principio, cuando la música aún estaba baja y se podía escuchar, oí a los primeros amigos de mi hermano llegar y preguntar por mi. Insistieron a mi hermano para que me convenza de sumarme a lo que el respondió diciendo "no me rompan las pelotas", pues siempre fue muy celoso de su hermanita. Yo sabía que muchos de ellos tenían intenciones conmigo, principalmente porque algunos de ellos me habían llegado a hablar por instagram sin mucho éxito y por los rumores que muchas veces circulaban en un pueblo chico como en el que yo vivo. Al fin y al cabo siempre fui una pendeja muy linda y lo sabía, y estaba segura de que si los amigos de mi hermano querían que yo estuviera presente en la fiesta era por ese motivo (se habrán imaginado que alguno podía concretar) y no por el hecho de resultarles simpática. Sea como sea, nunca salí de mi habitación. 
Las horas pasaron y la musica aumentó como también aumentó el griterío de la gente, ya no podía escuchar con mucha claridad nada en específico, solo muchedumbre. Fue entonces cuando un amigo de mi hermano, alias "el oso" se entrometió en mi pieza completamente borracho y cerró la puerta rápidamente poniendo traba. Antes que pudiera yo decir nada pude ver como me mostraba en su celular una foto mía completamente desnuda y jugando con un consolador. Resulta que años atrás había tenido un novio con el que nos mandábamos esa clase de contenido y de alguna manera este energúmeno había conseguido algunas de esas fotos y videos. Con el dedo empezó a pasar de foto en foto y me dijo "Si tu hermano se entera se va a re pudrir todo". Con mucha bronca atiné a decirle "¿Que queres?" a lo que respondió "Ya sabes lo que quiero".
El oso se abalanzó sobre mi en la cama completamente desesperado. Me besaba torpemente por su exceso de alcohol mientras me tocaba bruto. Primero las tetas, despues el culo y por último la conchita por encima del short. Me desvistió y comenzó a besar cada centímetro de mi cuerpo con la misma desesperación. Aún recuerdo su barba pinchandome los muslos y el torso. Se bajó los pantalones; una pija tan robusta y erecta como el. Se sentó en el borde de la cama y me obligó a chuparsela. Me arrodillé frente a el y, no quedandome otra, empecé a hacerlo con cierto empeño con tal de que el acabe rápido. Justo al frente de la cama tengo un espejo, espejo que me reflejaba todo el orto mientras se la chupaba arrodillada. Recuerdo como gemía, verdaderamente como un oso, y al ver esa imagen comenzo a darme cachetadas en el culo. 
Me hizo pararme. Me agarró de los pelos y me garchó de parada frente al espejo. El era muy claro en su intención de que yo vea lo puta que era para el. Me dolía el orto ya todo irritado por sus cachetadas y ahora sentía esa pija (porque la tenía tan gorda?) entrar y salir brusca de mi conchita. Sentía tambien sus gemidos roncos y su sudor en mi espalda cuando pegaba mi cuerpo junto al suyo. "Decí que sos mi puta", asqueada me quedé en silencio. No quería darle el gusto ni de gemir ni de decir esa clase de cosas sabiendo que podían inflar su ego. Fue entonces que empezó a pegarme cada vez más fuerte, mientras repetía su orden, hasta que llegó un punto en donde no lo toleré más y; "Soy tu puta" con evidente incomodidad. 
Agarró mi cabeza con fuerza, sacó su pija de dentro, me hizo arrodillarme (siempre bruto) y acabó un montón de leche espesa sobre mi cara disgustada. Luego agarró una mis tangas del cajón, se limpió la pija y una vez vestido se fue. Así quedé, cubierta por la leche de un hombre robusto y con la espalda llena de su sudor. Comprendí que el úinco baño donde me podía lavar quedaba fuera de mi habitación.
diferencia de edad
#5: NADA ES GRATIS.
Nada en esta vida es gratis, y eso fue algo que aprendí por las malas. Peleé con papá un día lunes a causa de que le había dicho que quería dejar de estudiar en la universidad para ocuparme full time de mi carrera como influencer pues hace poco había empezado en las redes y me estaba yendo muy bien. A mi viejo parecía importarle poco y nada cuales eran mis sueños y pretensiones, por eso como respuesta a mi insinuación recibí un "no" rotundo que acabo por hacerme enfurecer y tomar la estúpida decisión de irme de casa. 
Llegados a este punto es necesario entender que no cuento con una familia númerosa sino más bien con todo lo contrario. Ante la negativa de mis amigas por alojarme en su casa y dada la ausencia de tíos, tías o abuelos a quienes recurrir poco poco fui cayendo en la desesperación mientras más se acercaba la noche. Fue entonces que se me prendió la lamparita y tuve la grandiosa idea de ir hasta la casa de Mario, un amigo de mi viejo, bastante cercano a el con el que la familia y yo, por lo tanto, teníamos contacto. Recurrí a el y no a otro sabiendo que el era el único soltero y que por ende podía llegar a tener un espacio en su casa donde dormir. Y así fue. 
Llegué a su casa justo un poco después de que haya empezado a llover y me recibió como un gatito mojado y a punto de llorar. Me invitó a pasar y café de por medio le conté mi situación a lo cual el amagó a llamar a mi viejo. Lo frené inmediatamente, diciéndole que no quería saber nada de el y le supliqué por su silencio a lo cual el tras un par de negativas terminó por aceptar. 
La casa de Mario estaba bien puesta aunque con ningún lujo, me dijo sin embargo que su sueldo no alcanzaría para mantener a dos personas a lo cual le respondí diciéndole que todos mis ingresos serían contribuídos al mantenimiento de mi nuevo hogar, estaba empezando a pegar algun que otro canje que podía servir. Además, me comprometí que mientras el estaba en el trabajo yo me encargaría de la casa; de ordenarla, limpiarla y dejar todo en condiciones. Finalmente Mario aceptó.
Todo iba viento en popa. Mis negocios virtuales empezaron a dar sus frutos y la casa del amigo de mi viejo se veía mejor que nunca. Nuestra comunicación y convivencia era protocolar, se me asignó mi habitación y por lo general cenabamos juntos. Todo marchaba bien hasta que una noche...
Me encontraba yo en mi cuarto a la noche, luces apagadas, cuando Mario irrumpió. Se lo notaba preocupado y me dijo; "estuve pensando. Si tu papá se entera que todo este tiempo estuviste acá me van a matar" Intenté calmarlo, primero diciendole que no tenía modo de enterarse más después haciendo hincapié en el hecho de que todo marchaba bien. Me comprometí a que todo este asunto quedara entre nosotros dos como nuestro "secretito" y ahí fue cuando dicté mi sentencia de muerte. 
Mario se acercó a la cama y una vez sentado allí me dijo "no se que me pasa esta noche. Es como si me sintiera solo, te molestaría que hoy duerma con vos". Su propuesta me resultó cuanto menos rara, pero luego pensé, era un hombre de mediana edad, soltero y con ingresos ajustados, era lógico que se sintiera así y, después de todo lo que había hecho por mí, por más de que me pareciera extraño le dije que si, aunque con con cierta incomodidad.
Mario se acostó junto a mi, primero espalda contra espalda, pero quizas una media hora después se dió la vuelta quedando los dos en una especie de cucharita. Yo, totalmente despierta, a partir de unos movimientos que el hizo, pude sentir como su verga estaba parada y tocaba de tanto en tanto una de mis nalgas. No dije nada, pero de repente sentí como aquel hombre empezó a acariciar mis tetas desde atrás. Lo hizo por encima de la ropa, por lo cual me quedé rígida más cuando intentó meter su mano por debajo de la remera lo frené diciendo "¿Que haces?" con evidente incomodidad. "A mi también me gustan los secretitos". Pensé por un momento y supe que no tenía otro sitio a donde ir, dejé que me manociara las tetas sin decir nada. Lo siguiente fue que Mario sacó su verga del boxer y completamente erecta la asentó sobre mi nalga. Al principio solo franeleó pero despues empezo a darme pequeños golpecitos con ella. 
"Nada es gratis" me dijo "Si te queres quedar vas a tener que ser la mujer de la casa". Corrió mi short y empezó a franelear su pija por mi conchita. La recuerdo caliente y muy parada. Antes de meterla me preguntó "¿Te queres quedar?" y yo, nerviosa, dubitativa "Si". La insertó. Mordí la almohada mientras el me pegaba una sacudida más o menos. El ritmo fue subiendo, empecé a escuchar sus gemidos de hombre mayor atrás de mi nuca junto con el "plop plop plop" de su pelvis contra mi cola. "¿Así que queres ser modelo?" No podía esperar que entendiera que era lo que significaba ser influencer "Vas a ser una excelente modelo" Y me agarro del cuello y me empezó a dar fuerte mientras repetía agitado esa frase "Vas a ser una excelente modelo". De repente sus bombazos se hicieron más cortos e intensos, empezó a gemir de una forma extraña y entonces senti ese liquido adentro, bombeando desde su pija aun mega erecta. La sacó y sentí todo junto el olor de mis jugos mezclados con su leche, un olor extraño que no podré olvidar. 
Mario se fue a su habitación sin decir nada. Encendió un cigarrillo en el camino.
pendeja
#6: EL PREMIO
18 años. Virgen y con muy poca experiencia mientras tenía que bancarme a mis amigas en todas las juntadas hablar de lo mucho que hacían. Me sentía en desventaja, como atrasada. Se que está mal y que no se deben quemar etapas pero no estoy acá para hacer terapia sino tan solo para contar mi historia.
Estaba yo en mi habitación, recién llegada de clases y con intenciones de cambiarme. Me saque la pollerita y luego la camisa quedando en ropa interior, un conjunto negro de altisima calidad que había comprado en un reciente viaje a Miami con mi familia. Cuando me saqué el corpiño fue cuando di cuenta de que todo lo hasta ahora realizado fue efectivamente hecho con las cortinas abiertas y pude ver como al frente, justo ante la ventana contraria, se hallaba mi vecino de unos 23 años observándolo todo y con su pija en la mano. Aún habiendolo visto parecía no inmutarse, como si no le importara ser visto. Rápidamente y tapando mis pechos fui hasta la ventana para cerrar las ventanas instantaneamente. En ese momento de acercamiento fue cuando pude ver más nítidamente un pene por primera vez en mi vida y, pese a mi nula experiencia, sabía ya que era de proporciones bastante grandes. No pude evitar quedarme un rato shockeada antes de cerrar las cortinas. Me sonrrojé y me vestí cuanto antes. 
Días más tarde tuve la mala suerte de cruzarme con Luciano, el vecino en cuestión en el colectivo que nos dejaba a ambos en la misma parada. Unos minutos antes de que bajemos el se acercó a mi con la intención de ir hablando hasta llegar a nuestras respectivas casas y aunque no pude evitar sonrrojarme recordando nuevamente aquella secuencia, así fue.
Lo que al principio fue una charla trivial terminó por culminar con el meollo de la cuestión, cuestión que era evidente que Luciano quería abordar desde un principio, con su aire agrandado y soberbio. "Se ve que te gustó lo que viste" "¿Que?" respondí. "Ese día, te me quedaste mirando, no te hagas la boluda" Le revolié los ojos. "A vos te podría denunciar por andar exhibiendote así que mejor callate" a lo que el se río respondiendo "Y sin embargo no lo haces y acá estamos ¿Porque será? jaja. Yo en cambio te puedo decir que me encantó lo que vi" Yo no decía nada, simplemente abrazaba mis carpetas y caminaba enojada. Luciano siguió "Este finde mis viejos se van ¿Porque no venis y la miras más de cerca?" lo miré enojada y le dije "Ay sos un pelotudo" Camine más rápido mientras aún podía escuchar su risa de fondo. 
Llegó el fin de semana y con mis amigas salimos a bailar. Nada más entrar al boliche me di con la mala noticia de encontrarlo de pechito. Al toque me dijo "Hoy te vas conmigo hermosa" a lo que volví a revolearle los ojos y me fui con mis amigas. La noche se estiró, trago va trago viene, nos pusimos alegres. De repente veo como todas mis amigas (eramos 5) estaban con algun chico con evidentes intenciones de no volver a sus casas. Una mezcla de emociones me invadió, y entre ellas por alguna extraña razón, venía a mi cabeza la imagen de la pija grande de luciano observandome desde su ventana. Junto con esa imagen, casi sin quererlo, mi conchita se empezaba a mojar y empecé a decirme a mi misma "¿Que te pasa?"
Se hicieron las 5 de la mañana, todos salimos, yo ya sola y veo el perfil de luciano prendiendose un pucho. Me acerqué, rebelde sin pensar, y le dije "¿Bueno Vamos?". El no lo podía creer, sonrió, me tomó la mano y nos fuimos en su auto. 
Me beso como un loco, tocando todo lo que podía tocar, y pude ver en su pantalón lo caliente que estaba. Manejo bastante rápido, no sin antes meter un dedo que empezó a jugar dentro de mi conchita humeda y caliente, por lo cual no pude evitar lanzar algunos gemidos agudos. Yo tenía una pollera de simil cuero, lo cual facilitaba la acción. Apenas estacionamos y antes de bajarnos, Luciano advirtió que llevaba puesta la misma tanguita de aquel día en el que me espiaba. "A sos una pendeja muy puta" y me beso encima mío.
Bajamos y calientes subimos a su pieza no sin unas cuantas nalgadas previas mientras subía las escaleras. Una vez allí me desvistió quedando en ropa interior. El también lo hizp, aunque por completo, y pude ver esa pija, efectivamente enorme, gorda, venosa, en primera persona. El sentado en la cama y ya pajeandose me pidió que le baile y yo lo hice, cosa que jamas hubiera logrado de mi de no ser por los tragos que tomé antes.
Se abalanzó sobre mi, corrió mi tanguita y se dispuso a meterla cuando le dije que era virgen, cosa que al parecer le exitó aún más. Se encomendó entonces a lamerme bien y luego a jugar con sus dedos. Se aseguró de que estuviera bien mojada y abierta y entonces dejé de ser virgen. Me cogio primero lento y romántico, para luego ir más fuerte. Primero en misionero, luego me hizo saltar y finalmente de perrita. Todo esto con mi conjuntito negro aún puesto, el me pidió específicamente que no me lo quitara, simplemente corria a un costado la tanga y me daba de lo lindo, ya al ultimo con nalgadas y tirada de pelo. 
Aún en cuatro, yo no pudiendo parar de gritar el empezó a decirme. "Ahora te voy a dar la leche ¿sabes?" Yo, con la voz más de puta que podía (lo cual no era dificil) le dije "Aa si? donde me la vas a dar?" El respondió "Ahora te vas arrodillar y te voy a dar el premio en la boquita. El premio de haberte portado muy bien por haberme hecho acabar". Me arrodille ante el, siguiendo sus instrucciones de no dejar de mirarlo nunca a los ojos. "Te la voy a dar toda en la boquita bebé" mientras se pajeaba rapido ante mi cara. "Quiero verla antes de que la tragues". Ahí me subió un miedo extraño, por un momento me había olvidado que esta era mi primera vez y el hecho de tomar la leche no se si era algo que realmente me gustaba o quería, pero no tuve tiempo porque mientras pensaba eso... "aaah abrí grande" Sentí el semen espeso y caliente llenarme la boca. Pude sentir su extraño sabor en la lengua y me resulto extraña la imagen de tener una pija justo al frente de mi que estaba acabando chorros de leche por mi y para mi al frente de mis ojos. Sentía sus jadeos y los chorros no se acababan. "Ah aaah ahi está tu premio puta. a ver..." Lo miré con cara de inocente y con la lengua llena de un liquido blanco que estaba recién salido de su pija, podía ver como el estaba guardando ese recuerdo en su memoria para usarlo cuando lo necesite. "A ver como la tragas" Sin pensarlo hice lo que me decía, y supe que iba a ser siempre una putita muy sumisa que seguía ordenes, que era eso lo que me gustaba. Senti ese liquido viscoso bajar por mi garganta y no pude evitar sentir un poco de impresión por la textura. Finalmente volví a mostrarle mi lengua para que verifique el mismo que había sido una nena buena que se había tomado todo el premio sin dejar ni una gota. Mientras tanto el disfrutaba de ver como una pendejita puta hacía todo lo que le decían que debía hacer.
leche
#7: USUARIO
A Florencia siempre le gustó gustar y ¿A quien no? El tema es que ella era una piba linda y lo sabía y usaba esa belleza para llamar la atención. Le gustaba provocar, vamos a decirlo, vestirse provocativa para que la vean en la calle, que le digan piropos o llevar a sus compañeros de la facu a extremos de calentura enormes para solo concretar con algunos pocos. Lo mismo en el boliche o en las fiestas. Vamos, lo que toda la vida se conoció como una pendeja calienta pija. 
Un día Florencia descubrió una mina de oro. Por un amigo dio con la página de poringa que era básicamente una red social porno donde gente de todas partes del pais (o incluso de fuera) publicaba contenido tanto propio como ajeno. La curiosidad le ganó y terminó por crearse un perfil. Pronto supo lo fácil que era para ella lograr atraer la atención de los hombres tratándose ella de una pendeja hermosa, incluso sin la necesidad de publicar fotos de ella misma. Era cuestión de subir alguna imagen más o menos porno y esperar que el chat se inunde. 
Le gustaba a ella esa especie de vida secreta. En la vida cotideana ella era una "pibita bien" Que estudiaba, trabajaba, era buena hija e incluso buena novia (ya que había empezado a salir con un chico, Facu, hace unos pocos meses) Pero de noche, cuando nadie la veía, entraba a esta clase de páginas para ser deseada por hombres de todos los sitios y edades. Hombres que le hablaban sucio, que le decían todo lo que le harían, que se pajeaban por y para ella e incluso lo grababan como un regalo. Recibía tributos, post dedicados y eso le encantaba, le calentaba ver lo que generaba su lindo cuerpo y su sucia mente.
Ocasionalmente, como les digo, tenía sesiones de sexting con algun que otro tipo que la buscaba. Sesiones en donde se intercambiaban fotos, videos y chat de lo más sucio. Sin embargo nunca pasaba de eso, de mero chat y punto. Eso fue así hasta que un usuario en particular le llamo la atención. Un tipo dominante que sabía muy bien como manejar a una pendejita tan trola como Florencia, que sabía que decirle, como decirlo y que sobre todas las cosas tenía una pija particularmente grande y que había llamado su atención. 
Pronto empezaron a jugar con sus dinámicas de poder en donde el era el amo (a el le gustaba ese mote) y ella era una puta que debía complacerlo hasta hacerlo acabar. Una vez cumplido ese cometido, el tipo se borraba hasta tener ganas de usarla nuevamente, cosa que a Flor le fascinaba; lleno de pajeros obsecuentes, que hacían lo que les pedían sumisamente por un poco de su atención, este usuario entendía que en realidad la sumisa era ella y el amo, aquel que daba las órdenes, era él, dándole a ella la calidad de puta descartable que tanto le gustaba pero a su vez le venía costando conseguir en la red social. 
Los chats que antes eran eventuales se convirtieron en diarios. El usuario en cuestión iba subiendo la vara cada vez más, pidiendole a Florencia que se humille de formas que, una vez colmado el orgasmo, ella no sabía como había llegado a hacer. Salir con vibradores o plugs anales a la calle, hacerse fotos haciendo el famoso aheogao, obligarla a ir a pajearse durante una reunión con amigas o en el cine, obligarla a hablar y mandarle cosas a el cuando estaba con su novio, son algunos ejemplos. A menudo el usuario también decía que no le gustaba su nombre y la bautizaba con nombres como "conejita" "gatito" o cualquier nombre de prostituta barata que se le ocurriera. Incluso llego a ponerle nombres de personas que el conocía o que a el le gustaban porque así se excitaba más.
Un día, el usuario, decidió que ya estaba bien con el chiste del chat y que era necesario pasar a la acción. Quería, y le ordenó, un encuentro en el cual ella se convertiría oficialmente en su puta personal. Ante esta propuesta, Florencia, atenta a los peligros de encontrarse con un sujeto que, ademas de ser 20 años mayor que ella, había conocido en interne, denegó la misma. A ello le siguieron meses de silencio por parte del usuario el cual, al no haberse cumplido sus exigencias no volvió a buscarla. Como consecuencia Flor vivió meses enteros de abstinencia; Su novio nunca la satisfacía y los otros usuarios de la red no eran lo suficientemente dominantes. Se tocaba literalmente todas las noches pensando en las formas en las que había sido humillada y degradada por aquel usuario y leía una y otra vez sus chats para calmar ese deseo. Eso fue así hasta que un día el tipo decidió unilateralmente eliminar el chat, y con ello todos los recuerdos se borraron. A Florencia no le quedó de otra que dar el brazo a torcer y le escribió.
El usuario se negó a seguir con la cuestión mientras no se haga lo que el decía. Totalmente loca, Florencia aceptó su petición y arreglaron un encuentro. Pero ese encuentro no iba a ser uno comun y silvestre. Florencia debería esperar en la esquina de una calle donde se sabe que es el lugar de las prostituas, debiendo ir vestida para la ocasión. Esperaría en la esquina por esa pija por la que había dado tanto y tendría que bancarse a un monton de hombres que vayan hacia ella en el auto con una propuesta similar. 
El usuario llego y nada más subirse la agarro del cuello y empezó a besarla con bestialidad. Luego la acomodó en el asiento para que quede en cuatro y una vez allí, sin previo avio corrió su tanguita y metio sus dedos, unos en su cola y los otros en la conchita. Flor, con miedo, empezaba a disfrutar, se había covertido en una prostituta, literalmente para un tipo que recién veía en vivo. 
El usuario sacó su pija del pantalon y ahí a flor se le hizo agua la conchita viendo por primera vez esa pija que tantos orgasmos le había sacado. El hombre la tomó del cuello y la hizo chupar hasta el fondo mientras emprendía el camino a un motel de mala muerte. "No te mereces ni un telo vos, estoy siendo bueno".
Una vez allí, le cogió la boca. Le gustaba hacerla salivar y enchastrar su cara con su propia baba. Florencia, ante cada acto de degradación del usuario, estaba obligada a decir "gracias amo" por más sucio que fuera, y a siempre sonreír, al fin y al cabo, el le hizo saber que era un privilegio para ella que el haya accedido a que ella sirviera a su pija. Cachetadas, pijazos en la cara, escupitajos; maquillaje totalmente arruinado. 
Se la garchó durante al rededor de una hora, con todas sus fuerzas y en todas las posiciones imaginables, sobre todo aquellas que implicaban especial sumision como por ejemplo ponerla en cuatro mientras se le pesa la cabeza, que ella salte mientras se le chirlea las tetas, o ahogarla en su pija cruzando el sus piernas por detras de su cabeza hasta que no pueda respirar. Florancia no daba abasto. Sentía una mezcla de respeto y miedo, veía como a el no le importaba absolutamente nada más allá de su propio placer.
Finalmente la puso patas para arriba en el piso, asentando ella la espalda contra el borde de la cama. Piernas levantadas y el sobre la cama penetrandola, metiendo su pija dura y gorda hasta el tope mientras ella daba vuelta los ojos en señal de estar en una especie de trance por no poder más. Un áspero gemido fue lanzado de su varonil cuerpo y entonces sintio como la leche del usuario le inundaba la conchita entera. Este sacó la pija y, manteniendo ella aún la posición, el se agachó para limpiar la punta con su boca. Acto seguido le dijo "Sacala toda" y le agarró las piernas de forma tal que cuando la leche saliera de dentro de su conchita la misma cayera toda en su cara bañandola de la esencia de su amo. Así fue, lentamente la leche fue fluyendo hacia afuera hasta caer en la cara de Flor que la esperaba totalmente entregada con la lengua afuera. El usuario se cercioró de que no quedara nada adentro extrayendolo con sus dedos y dandoselos a florencia para que los limpie con su boca de pendeja calienta pija. Una vez que no quedó más leche por sacar, paso su pie por la cara de Florencia, exparciendo toda esa mezcla de leche y jugos por su ya desastrozo rostro. "Quedate ahí" dijo el usuario y se fue, probablemente a fumar hasta que le de ganas de un segundo round, al fin y al cabo pagó por toda la noche. 
En ese momento, Florencia, aún manteniendo esa posición humillante a sabiendas de que es lo que podía ocurrir si no obedecía, cayó en cuenta de hasta a donde había llegado. 
en cuatro
#8: TONTA
A los tipos grandes les gustan las pendejas, eso es sabido. Pero sobre todo les gustan las pendejas de esta generación, es decir la mía, por el hecho de que son particularmente putas y se dejan humillar de formas tales que una mujer más grande a lo mejor no lo haría. Yo era una de esas pendejas y siempre me gustó la buena vida por lo que fue cuestión de tiempo conocer a un tipo de 55 (yo teniendo 20) que me pagara los gustitos caros a cambio de un poco de mi cariño, vamos, lo que comunmente se llama "sugar daddy". Viajes, ropa, comidas en restaurantes, todo eso a cambio de durante algunas horas hacer lo que un señor me diga.
Pero el mío no era un Sugar cualquiera, primero porque su pija estaba super bien y también por el hecho de ser particularmente dominante. El sabía que le estaba saliendo cara y si era así, mínimamente me usaría para cumplir con todos sus caprichos. Tenía una fascinación particular por que le lamiera el culo. Decía que mi cara era hermosa y el hecho de verla allí, lamiendo desesperada entre su culo y sus bolas le parecía humillante y le calentaba. Me pedía, prácticamente siempre que le hiciera eso mientras lo pajeaba. Muchas veces cambiaba las lamidas por besitos tiernos y muchas otras directamente me refregaba la cara contra aquellas partes, cara que ya se hallaba completamente bañada en saliva.
Un día vino con una idea nueva; el aheogao. Lo había visto en el porno y le había encantado  ver a esas lindad chicas poner esa cara de tontas mientras se las detonaban de perrito o mientras le cogían la boca. No dudo ni un segundo en ponerlo a prueba conmigo y sorprendentemente me salía muy bien. Al principio el tenía que pedirme que lo haga, más luego entendí que si lo hacía por mi cuenta eso lo ponía aún más contento lo cual significaba que habrían más regalos. Era sorprendente lo mucho que le calentaba ver mi lindo rostro poniendo esa carita bien de trola, a tal punto que nuestras primeras sesiones desde aquel descubrimiento lo hacían acabar super rápido, pero fue ganando resistencia. 
Recuerdo un viaje. Me invitó a ir con el a Punta Cana por una semana y yo chocha de ir a la playa toda diva. Si tan solo hubiera sabido que lo que menos hice fue ir a la playa... Se la pasaba garchandome 24/7. Nose que le pasaba en ese viaje. Quizas el hecho de estar permanentemente estimulado de verme en traje de baño con mis tetas operadas (operación financiada por el obvio) que tenía ganas todo el día.
Uno de esos días la cosa arrancó como era costumbre. El sobre la orilla de la cama con las piernas levantadas y yo lamiendo su culo arrodillada y sacando culito para que el lo pueda ver a traves del espejo, todo esto mientras lo pajeaba con un poco de lubricante y escuchándose de fondo el clásico "aaaaa si, no pares". Se paró, aún yo arrodillada, agarre mis tetas e hice la famosa cara, a lo cual el respondió con gusto pegandome golpecitos con la pija en la frente y luego "sacá la lengua" en la lengua.
"Deci que sos una puta que se vende por  un viaje". "Soy una puta que se vende por un viaje" golpecitos con la pija. "Aaaa si, decí que te regalas por un par de carteras" "Si papi (le gustaba que le diga así) me regalo por un par de carteras" y me seguia pegando con la pija para despues agarrarme gimiendo la cara y metermela hasta el fondo y sacarla repetidas veces. Ponto empecé a lagrimear y el me limpió las lagrimas con su glande, cosa que no hizo más que solo desalinearme más. "Andá a buscar el lapis de labios". Cuando me quise levantar me pegó una cachetada a la orden de que "los gatitos gatean" Fui entonces gateando sensualmente hasta mi cartera que estaba en el velador y le entregué el labial con la boca como una buena gatita obediente. Lo abrió y lo usó para pintarme en la frenta con el la frase "Trolita" y acto seguido seguir cogiendome la cara. 
Se acostó en la cama para que yo lo cabalgue y eso hice poniendo en todo momento su cara predilecta mientras hacía el simbolo de amor y paz con las dos manos. No recuerdo un día con el orto tan rojo como ese y yo solo pensando, por dios que este animal acabe ya. Me seguia haciendo repetir sus frases sucias y yo cumplía. Luego la misma pose poro del revés, donde mi culo ya directamente quedo rojisimo. Me miraba en el espejo y me hacía pedir por la "leche de papi". De repente no le bastaba con que simplemente la pida sino que debía también suplicarle, y eso hice, un viaje a Punta Cana es un viaje a Punta Cana. "Papi porfiii dame tu leche si? quiero tu leche papi porfi porfi porfi!!" Cachetada en el culo "Más puta, no te escucho" "Porfi papi dale tu leche a tu nenita que es muy puta y necesita mucha mucha". 
Se levanto rápido, agarró mi cartera de la mesa de luz mientras aún se pajeaba y la puso sobre la cama. Hizo que asiente mi cara sobre la cartera y una vez alli, poco atenta yo, me dijo "hace la cara". La hice, obvio, y con ella el simbolo de amor y paz. un monton de leche cayo, un poco sobre mi mejilla otro bastante sobre la cartera.
"Ay me la arruinaste papi!" "Decime que vales una cartera" "valgo una cartera" con la cara aun sobre la misma y el orto rojo levantado. El sugar me pegó una nalgueada "mañana te compro otra, ahora limpiala" y me puse a lamer la leche sobre la cartera mientras el juntaba lo que había caído sobre mi cara con los dedos para despues darmelo de comer.
collar
#9: DIGNIDAD
Un día te encuentras cubierta de tu propia saliva y el sudor de un hombre que te dobla la edad (sino más) que te trata literalmente un poco peor que lo que trataría a un juguete sexual común y corriente. Ese es el preciso momento, cuando te estás ahogando en su verga babeada con un plug de conejita (porque así le gusta a el) insertado en el culo, en el que descubre que tu dignidad tiene un precio.
sumisa
#10: APRENDIZAJE
Mi novio de verdad quiere enseñarme a chupar la pija de la forma que a el le gusta. Babosa, sumisa, sin clavar dientes y que el tenga en claro lo enamorada que estoy, ya no tan solo de el sino de su pija es si. Todos los días me hace que se la chupe mientras el ve algun partido de futbol o cualquier otra cosa que se le cruce en la tele y me da cachetazos cada vez que cometo algun error. Es un maestro severo pero que quiere lo mejor para mi ya que si no aprendo a hacerlo como a el le gusta, se que me va a cambiar por alguna otra chica que si lo sepa. De todas maneras, aún necesito un par de golpes más para seguir progresando.
Historias #1
#11: DÍA DE CAMPING
Con el colegio nos fuimos de excursión a pasar un fin de semana a un campo cercano a la ciudad para dormir en carpas y conectar con la naturaleza. Ya de noche pude escuchar unos ruidos extraños provenientes cerca de mi carpa y no pudiendo dormir me acerqué para ver de que se trataba. Uno de mis compañeros, Benja, estaba molestando como siempre solía hacerlo a otro de ellos cuyo nombre ya no recuerdo. Indignada por la injusticia me quise meter para ayudar, pero fue en vano en tanto el agredido termino noqueado. Totalmente enojada arremetí contra Benjamín golpeandole el pecho exigiendole que me diga porque hacía esas cosas. "No me jodas a mi porque vas a terminar mal" me dijo con voz soberbia y canchera mientras me agarraba las muñecas para que dejara de pegarle. "A si? que vas a hacer? me vas apegar a mi también?" y procedí, enfurecida, a escupirle en el medio de las cejas, a lo cual el respondió pegandome una cachetada en la cara y luego agarrandome del pelo. Me hizo arrodillarme y sacó su verga delante de mi boca para empezar a frotarla sobre mis labios. "Que haces enfermo!" "Shhhhh!" me respondio, y me la clavó una y otra vez mientras empezaba a gemir sin decir más nada, como si yo fuera un juguete que el podía usar para eso. Esa misma noche, sin poder dormir, me di cuenta que podría haberlo mordido, pero estaba paralizada y no se me ocurrió. Por el contrario Benjamín hizo que se la chupara para finalmente acabarme en la cara en medio de la intemperie bajo la frase "A ver si ahora dejas de joder. Te espero en mi carpa cuando quieras" y se fue luego de limpiarse la pija con mi pelo mientras yo recuperaba el aire y tosía.
ficcion
#12: PERRITA
Estaba dispuesta a lo que sea, literalmente a lo que sea, por un poco de su atención. Respondí a cada uno de sus pedidos y cumplí cada una de sus fantasías. La última fue que me convierta en su perrita y así lo hice. Me puso un nombre; Lola, y cuando el está en la casa ya no estoy más habilitada a hablar, pues los perros no hablan, ladran. Me compró un collar hermoso, como pueden ver y lo uso todo el día mientras espero que llegue. Debo esperarlo como a el le gusta, en cuatro patas, bien obediente y llevarle siempre mi collar para que el juegue conmigo como a el le guste. Cuando me coge le gusta que diga wuf wuf y que saque la lenguita agitada como una perrita lola que soy para que el me de la lechita. Si se cae algo al piso, yo lo limpio como los perros lo hacen cuando se cae comida al suelo, despues de todo nada se puede desperdiciar. 

sexo duro
Holis. Quiero ver que les parece esta nueva idea que tuveee. Porfa si les gusto dejen puntitos, comenten y compartan!! Aaa y otra cosa, diganme acá en comentarios cual de todas las historias fue su favorita y porque. Los leo a todos!!

1 comentarios - Historias #1

kacoldo
Que rico Sol me entretuvo. Ojala alguna sea de verdad (me pone mas). Hay un tema claro con los juegos de sumision y poder a lo largo de las historias. En ese sentido creo que primero fue el que mas gusto. La protagosnista de alguna manera abraza su destino putero xD Yo tengo un par de relatos mios queda invitada tb 🙈