A veces el marica no busca un hombre solo por el cuerpo. Busca lo que representa.
La fuerza. La decisión. Esa forma de ocupar espacio y avanzar sin dudar. Esa sensación de presencia, de hombros anchos, de seguridad, de acción.
Y mientras algunos quieren ser esa energía… otros queremos sentirla cerca.
No para desaparecer, sino para entregarnos al contraste. Donde uno empuja y el otro siente. Donde uno contiene y el otro se deja abrazar.
Quizás por eso nos atrae tanto cierta masculinidad: porque enfrente de tanta virilidad aparece un lugar donde aflojar, bajar la guardia y simplemente sentir su pija dura bien adentro de nuestra cola, ser su mujer en la cama...
La fuerza. La decisión. Esa forma de ocupar espacio y avanzar sin dudar. Esa sensación de presencia, de hombros anchos, de seguridad, de acción.
Y mientras algunos quieren ser esa energía… otros queremos sentirla cerca.
No para desaparecer, sino para entregarnos al contraste. Donde uno empuja y el otro siente. Donde uno contiene y el otro se deja abrazar.
Quizás por eso nos atrae tanto cierta masculinidad: porque enfrente de tanta virilidad aparece un lugar donde aflojar, bajar la guardia y simplemente sentir su pija dura bien adentro de nuestra cola, ser su mujer en la cama...
0 comentarios - el amor por los machos...