Hay algo en ciertos hombres que no se puede explicar del todo.
No es una estética perfecta ni cuidada. Es otra cosa. Es presencia.
Los veo pasar: camioneros, tipos grandes, relajados en su cuerpo, con la seguridad de quien vive cansado pero firme. Ríen fuerte, hablan sin pensar demasiado, ocupan el espacio sin pedir permiso.
Y algo en eso me atrae.
No desde lo obvio, sino desde una especie de magnetismo silencioso. Como si representaran un mundo distinto al mío, más crudo, más simple, más directo.
Me imagino cruzando miradas en una estación de ruta, en un parador, en un lugar donde nadie está actuando para nadie.
Ellos con su peso, su calma, su forma de estar. Yo con esa energía rara de querer ser visto sin tener que explicar nada.
Y en ese cruce imaginario, sin palabras, pasa algo que no se dice pero se siente.
Una tensión suave, como electricidad baja.
Y sigo caminando.
Pero algo de esa imagen se queda conmigo.
No es una estética perfecta ni cuidada. Es otra cosa. Es presencia.
Los veo pasar: camioneros, tipos grandes, relajados en su cuerpo, con la seguridad de quien vive cansado pero firme. Ríen fuerte, hablan sin pensar demasiado, ocupan el espacio sin pedir permiso.
Y algo en eso me atrae.
No desde lo obvio, sino desde una especie de magnetismo silencioso. Como si representaran un mundo distinto al mío, más crudo, más simple, más directo.
Me imagino cruzando miradas en una estación de ruta, en un parador, en un lugar donde nadie está actuando para nadie.
Ellos con su peso, su calma, su forma de estar. Yo con esa energía rara de querer ser visto sin tener que explicar nada.
Y en ese cruce imaginario, sin palabras, pasa algo que no se dice pero se siente.
Una tensión suave, como electricidad baja.
Y sigo caminando.
Pero algo de esa imagen se queda conmigo.
1 comentarios - Deseo machos con panza....uffffffffffff