Mi historia sigue y en esta tercera parte las cosas con mi hermano y mi novio no se detendrán...



A la mañana siguiente me sentía extraña, no quería levantarme porque me daba vergüenza mirar a la cara a mi hermano... ciertamente no podía evitar estar arrepentida por lo sucedido, no sabía qué decirle a Pedro y menos sabía cómo parar con esto.

Me levante a eso de las diez y baje a tomar desayuno, me vestí de manera recatada (jeans y polera sin escote) y trate de comportarme normal. Al llegar a la cocina mi mamá estaba sentada tomando su café la salude algo dubitativa por el temor a que ella hubiese escuchado algo de lo de anoche, sin embargo su respuesta me tranquilizo.

-Anoche dormí como nunca -dijo-.

-Aaaaahhhh, que bueno -dije-.

Luego se produjo un silencio largo mientras yo me preparaba el desayuno, no me atrevía a decir nada, estaba como en estado de shock... De pronto mi mamá rompió el silencio:

-¿Y tú cómo dormiste?... parece que no muy bien porque estas muy silenciosa.

-Sí... es que... tuve pesadillas...

-Bueno, creo que debes tomar un buen desayuno y salir a airearte... recuerda que la otra semana ya tienes que volver a clases -dijo mamá-.

-No me lo recuerdes -le dije- con cara de pocos amigos-.

-Bueno, yo ahora me voy... tengo que hacer muchos tramites... tu papá se fue al trabajo temprano y tu hermano creo que fue donde unos amigos, así que por favor lavas los platos antes de salir.

-Ok-dije-.

Mi mamá se despidió de mi y se fue... yo quede allí sentada, sin nada de ganas, no quería salir, pero tampoco quería estar allí... ¿qué hacer?... esa era mi gran interrogante. Ya habían pasado 30 minutos allí sentada mirando el techo cuando de pronto sonó el timbre, me levante como un resorte y sin pensarlo dos veces fui hacia la puerta... abrí... era Sergio, mi novio.

-Hola-dijo-.

-Hola-dije de vuelta-.

-¿Qué tal estás Les?

-Estoy bien... ¿y tú? -pregunte porque no sabía de qué más hablar-.

-Todo bien... extrañándote... vine a verte porque como no me has llamado... pensé que tal vez...

-Pasa -le dije, sin dejarlo terminar-.

Lo hice seguir al living y le indique que se sentara, luego le ofrecí algo de beber pero no quiso.

-Bueno, hablemos -dije-.

-Les... te amo -dijo y se puso de pie caminando hacia mí.-

-Por favor Sergio, no te hagas esto...

-Hacerme qué mi amor, si yo estoy enamorado de ti desde el día uno...Por favor Les, se clara conmigo, si no te quieres casar ahora yo puedo esperar... yo estoy dispuesto a darte el tiempo que necesites... pero dime qué es lo que quieres, qué es lo que sientes por mí. -me tomó de las manos-.

-Bueno... yo...-no podía articular palabra- yo no puedo casarme contigo ahora, no está en mis planes un matrimonio a tan corta edad, Sergio yo te quiero... pero no estoy preparada para aceptar tu propuesta.

-Les...yo te puedo esperar...

-No se trata de eso Sergio, no quiero que me esperes... quiero que entiendas que no está en mi planes casarme contigo.

-Entonces... ¿estás terminando conmigo? ¿es eso?

-Yo quiero seguir siendo tu novia... pero no en plan de matrimonio... no sé si tú estás dispuesto a eso...

-Me miro a los ojos y dijo- Les...yo quiero estar contigo y con nadie más... entiendo lo que me dices y lo acepto... tal vez me adelante a todo, pero créeme cuando te digo que yo por ti estoy dispuesto a todo. Hoy me quieres y eso por ahora me basta... pero voy a lograr que te enamores de mi...

-Simplemente lo abrasé, necesitaba un abrazo y me deje llevar, en ese momento rogaba a Dios que así fuera... que me enamorar de Sergio y que pudiese ser feliz con él. Ya no podía seguir enamorándome de mi hermano...

De pronto la puerta de se abrió y entró a la casa Pedro, miro la escena (yo y Sergio abrazados) y carraspeo para hacernos saber de su presencia.

-¿Qué pasa aquí? -dijo-.

-Eeehhhmmm...Pedro... Sergio vino a hablar conmigo -dije nerviosa-.

-Sí, vine a hablar con Les porque la amo y no la quiero perder -dijo Sergio con voz segura- pero ya me iba...Volvió a abrazarme y me dio un beso, luego giro hacia Pedro y le dio la mano.

-Hasta pronto...-dijo-

Sergio salió tranquilamente por la puerta y yo me quede paralizada en el medio del salón sin saber qué decir, con Pedro mirándome serio.

-¿Qué ha pasado aquí Les? -me preguntó con tono enojado-.

-He vuelto con Sergio -dije sin pensarlo-

-¿QUÉ? ¿POR QUÉ?

-Porque le quiero, y no estoy dispuesta a perderlo -dije- camine hacia las escalera para salir de allí, pero mi hermano me detuvo asujetandome el brazo con fuerza.

-¿Le quieres dices? -pregunto con tono aún más amenazante y mirándome a los ojos-.

-Suéltame Pedro, no quiero seguir hablando, ya he dicho todo lo que tenía por decirte, suéltame. -trate de zafarme pero él me apretaba más fuerte el brazo y esta vez su voz sonó aterradoramente furioso.

-¿Y QUÉ FUE LO DE ANOCHE? ¿ACASO NO TE ACUERDAS QUE ANOCHE ME PEDÍAS A GRITOS QUE TE HICIERA MÍA? ¿CÓMO TIENES EL DESCARO DE DECIRME QUE QUIERES A ESE PELMAZO QUE TIENES POR NOVIO?

-Pedro, por favor... sabes muy bien que lo de anoche fue un error, nosotros somos hermanos, no podemos tener nada...

-LES, YO TE AMO, Y ESTE AMOR NO ES DE HERMANO, YO NO PUEDO ESCONDER LO QUE SIENTO, NO PUEDO REPRIMIR ESTE AMOR... NO PUEDES SIMPLEMENTE DECIRME QUE TODO FUE UN ERROR Y LISTO. -Su cara y su voz reflejaban dolor, y yo no podía verlo así... yo también le quería como algo más que un hermano...pero no quería que este amor creciera porque sabía que solo nos traería sufrimiento-.

-Pedro, no me hagas esto, por favor...tú sabes que te quiero, que lo último que quisiera es verte sufrir y menos por mi culpa, pero estoy tratando de razonar lo sucedido y sé que no puede volver a ocurrir, que está mal.

A esas alturas ya Pedro me había soltado y estaba sentado en el sillón, desde ahí me miraba como si no me conociera y su cara reflejaba sufrimiento, camine hacia él y me senté a su lado.

-Pedro, mírame -dije levantando su barbilla para que me viera a los ojos-.

-No quiero que estés así... -dije-

-Pedro me miro y simplemente me robo un beso, luego me dijo:-No me digas que no me ponga así Les, porque no puedo, simplemente no puedo-. Se levantó y se fue a su pieza; yo no fui capaz de seguirlo.

Luego de la conversación con Pedro y Sergio salí a caminar y me junte con algunas compañeras de universidad, la verdad es que el día me paso lento, muy lento y no lograba pensar en nada que no fuera mi hermano y todo lo que estaba pasando entre nosotros.

Llegue a casa a eso de las 21.00hrs. mis papás estaban cenando y Pedro había salido con sus amigos así que me senté a comer sin mediar palabras, por mi mente pasaban muchas cosas entre ellas que mi hermano había salido para evitar toparse conmigo, que estaba enojado o que simplemente había decidido no seguir con esto... pero finalmente desechaba mis hipótesis porque sus palabras seguían presentes: "te amo", me había vuelto a decir hoy, y eso solo podía significar una cosa... que él lucharía por mí, conocía muy bien ese aspecto de mi hermano y tenía la certeza que no se daría por vencido tan fácilmente... sin querer esbocé una sonrisa al pensarlo.

Luego de cenar conversé largamente con mis padres, de la universidad, de mis amigas y por supuesto de mi vuelta con Sergio, mis papás lo querían mucho y se alegraron al saber que nuevamente estábamos juntos. Finalmente, a eso de las 00.00hrs nos fuimos acostar; yo me sentía mejor, la charla me había hecho bien y me fui a dormir con esa pequeña satisfacción en mi interior.

La verdad es que no sentí llegar a mi hermano, y no me quería imaginar si había pasado o no por mi cuarto al llegar... yo había dejado mi puerta con llave, no quería correr riesgos...

A la mañana siguiente cuando me desperté mis padres aún seguían dormidos, pues era muy temprano, me levante en pijama y fui a la cocina por un vaso de leche, baje las escaleras lo más despacio que pude y me dirigí al frigider por la caja, luego fui al estante a sacar un vaso y comencé a verter el contenido, de pronto pegue un brinco y un pequeño grito fue ahogado por una mano en mi boca, Pedro me sujeto de la cintura por detrás y me dijo al oído:

-Lindo pijama nena...te ves preciosa.

-Pedro... ¿qué haces levantado tan temprano? -dije-dándome la vuelta para quedar frente a él-.

-Estoy con resaca, vine por un vaso de agua...pero...encontré algo mejor...

-No digas ridiculeces Pedro, nuestros padres están arriba y pueden bajar en cualquier momento, toma tu vaso de agua y vete a la cama que yo tomare mi vaso de leche y me volveré a dormir...

-¿Por qué dejaste tu puerta con llave anoche? -pregunto de pronto, poniéndose serio-.

-Creo que ya conoces la respuesta a esa interrogante. -dije- y le di la espalda tomando mi vaso de leche.-

Esta vez rodeo mi cintura con fuerza y volvió a hablarme al oído:

-Nena, no trates de evitar lo inevitable, sabes muy bien que deseas esto tanto como yo. -dijo- acariciado mi trasero y acercándolo a su verga-.

-Pedro...no debemos... -intente zafarme pero él me sostuvo con fuerza y comenzó a bajarme el pijama-. -Pedro...para...por favor... -dije. sin fuerzas y con voz poco convincente pues ya estaba excitada-.

-Nena...nena... creo que eso suena muy poco convincente y por como tienes tu conchita se nota que lo único que deseas es que te tome aquí y ahora... ¿no es así mi amor?...

-Por favor... no podemos estar así y menos aquí, Pedro... esto no da... suéltame... -A esas alturas mi hermano ya me había bajado el pijama y acariciaba mis senos mientras besaba mi cuello, yo estaba al borde de un orgasmo, la situación era peligrosa ya que mis padres podían bajar y vernos así, pero por otro, lado eso me excitaba mucho más-.

-¿Te gusta Les?...mmmmm... qué rica estas hermanita... quiero lamer tu conchita muy lento y suave... ¿lo deseas amor? ¿quieres que tu hermanito lama tu rosada conchita? ¿eeehhhh? -Bajo por mi espalda besando cada centímetro mientras sus manos recorrían mis piernas, me indico que me diera la vuelta y entonces mi conchita quedo a la altura de su boca, yo sin pensarlo me abrí de piernas y le ofrecí lo que él quería y yo moría porque probara.-

-Pídemelo -dijo- Dime que deseas esto tanto como yo y te juro que lo tendrás... Pídemelo Les...

-Yo...yo... te deseo dentro de mi Pedro -dije, con la voz entrecortada por el deseo-.

-Eso es justo lo que quería escuchar amor... -dijo-. -enseguida hundió su boca en mi conchita y comenzó lamiendo de forma suave para luego aumentar la intensidad, yo no daba más, las piernas se me doblaban por la excitación y mi cuerpo ya no me respondía, sentir la lengua de Pedro en lo más húmedo de mis deseos me estaba matando, era demasiado exquisito.-

-Me matas Pedro... -le dije, cuando logré articular palabras-.

-Que delicioso néctar es el que me regalas amor. -dijo- Ahora date la vuelta.

Obedecí y me puse de espaldas a Pedro, él se puso de pie y sin miramientos saco su enorme verga para metérmela de una vez, pude sentir como ese pedazo de carne entraba por mi estrecha conchita y luego comenzó con un mete y saca muy lento mientras me acariciaba lo senos y jadeaba muy cerca de mi oído.-

-No sabes cuánto deseaba volver a tenerte así Les, te deseo tanto... -me decía entre jadeos-.

-No pares hermanito, no pares... mmmmm... que rica verga tienes amor...mmmmmmm....si, si...ooooohhhh...siiiii...tómame así....sigue...sigue...

A cada instante Pedro aumentaba la intensidad de sus envestidas y yo ya no aguantaba más...

-Me voy a correr Pedro...mmmmmm.... córrete conmigo cariño...mmmm....si, si...así....ooooooohhhhhhh.....mmmmmmmmmmmmmmmmm... -no pude aguantar más me corrí salvajemente y caí extenuada sobre la mesa. Pedro siguió bombeando hasta que ya no dio más y con un profundo suspiro se corrió dentro de mi.-

-Mmmmmm...amor...ahí tienes la lechita que tanto querías -dijo y saco su verga de mi-.

Rápidamente me limpie y me volví a colocar el pijama, luego tome mi vaso de leche y antes de salir de la cocina mire a Pedro y le dije:

-Esta noche ven a mi pieza... -Me agache y le di un beso en la verga- luego le guiñe un ojo y salí de allí-.

Pedro me contemplo extasiado y con su verga en la mano me dijo:

-Mi amiguito y yo estaremos listos para ti esta noche...-

Ese fue el inicio de nuestra relación que ya había decido sería de pleno goce, lo que no podía preveer era que mi novio me haría las cosas un poco más difícil y que por lo tanto, los problemas de pareja vendrían por parte de los dos. Los celos traerían violentas consecuencias en ambos hombres que ahora ya eran parte de mi vida sentimental...