Hace como 15 días me presenté a una entrevista de trabajo en un instituto de inglés, buscaban una docente o estudiante avanzada para cubrir un puesto hasta fin de año.
La primer reunión fue a la mañana con la encargada de recursos humanos, me recibió el CV, me hizo las preguntas de rigor, y me dijo que daba con el perfil técnico que necesitaban, pero que tenía que decidirlo el dueño en una entrevista personal.
Me dío cita para ese mismo día a las 19 horas, yo estaba muy agradecida porque necesitaba si o si el trabajo, eran pocas horas, pagaban bien y se veía lindo el lugar. Le pedí alguna recomendación en especial para la entrevista de la tarde y me dijo: Practicá lo oral porque es muy exigente con eso. Me pareció normal, a la hora de enseñar inglés lo oral es mas importante que lo escrito, sobre todo para los adultos.


Llegué temprano para causar buena impresión, el instituto estaba a full, chicos y chicas entrando y saliendo, docentes de acá para allá.
Me acerqué al escritorio y una chica muy atenta me preguntó si venía por la entrevista, le dije que si y me dijo - Ahora viene Santiago, llegaste mas temprano.
- Si! le respondí -Hay muchas chicas mas?
- No, solo vos
Eso me dejó mas tranquila, no tenía competencia al menos en esta entrevista.

A los 15 minutos se abre la puerta y entra un señor de unos 50 años, normal, panzita típica de esa edad, medio pelado y barba. Saluda con un beso a la secretaria y a mi me mira y me saluda educadamente.
A las 19 en punto, salieron todos los alumnos y quedaron las docentes y la secretaria en una sala, calculo yo diagramando su trabajo.
19:15 me se abre la puerta de una oficina y Santiago me llama a que entre.
- Hola, sos Olivia no? Un gusto, yo soy Santiago.
Le iba a dar la mano y el rapidamente me dió un beso, tomé asiento y esperé las preguntas.
- Mirá, vi tu curriculum y la verdad que por mas que no tengas mucha experiencia preferimos alguien joven y con ganas. (todo esto en inglés)
Hablamos unos 10 minutos de cuestiones de horarios, sueldos, experiencias anteriores, etc.
En un momento me dijo. Cortemos con tanta formalidad tengo la decisión casi tomada, perdoná que te diga esto, pero me caes muy bien, sos joven, simpática, hablás bien y te veo con ganas.
Le agradecí y se hizo un silencio, donde el quedó mirándome, yo no sabía que hacer ni decir, era un silencio tenso. El se paró, y caminó hasta donde estaba sentada ya del otro lado del escritorio. Corrió unas hojas y se sentó, me siguió mirando y me dijo, querés el trabajo?
- Si, me gusta y lo necesito. Estoy un poco apretada.
- Bueno, que harías por conseguirlo?
- A esta altura lo que sea.
- Lo que sea? No lo tomes a mal, pero me gustás mucho, si realmente lo querés, demostrámelo y es tuyo.
- Bueno, que tengo que hacer?
No dijo nada, se hizo otro silencio, su expresión cambió totalmente, la cara de degenerado que puso fue tremenda. Se paró a mi lado, se desabrochó el cinturón, la camisa y me acercó su cuerpo a mi cara.
Silenciosamente y sumisa acepté el desafío, le desabroché el pantalón, se lo bajó hasta las rodillas, un fuerte olor inundó mi nariz, a pija, pero ese olor fuerte, penetrante, probablemente se habría bañado a la mañana y ya necesitaba otro baño! El boxer marcaba un pija importante, apoyada sobre el costado, tomé el elástico y lo bajé, un pija peluda y gorda quedó suspendida en el aire a medio pararse. Los huevos eran grandes y colgaban llenos de pelos. Hice un esfuerzo para no respirar, el olor era fuerte y como siempre hay que hacer en estos casos (ustedes mujeres lo saben) junté saliva y me dediqué a limpiar esa cabeza, le corrí la piel para atrás y una cabezota realmente grande y gorda asomó. Se veían esas bolitas blancas que suelen juntarse cuando falta agua y jabón. Sin pensarlo mucho abrí mi boca y me meti esa gran cabeza entera, le pasé mi lengua intentando sacar ese gusto ácido y dejando impecable ese glande, que a pesar de su olor era todo una tentación! Una vez que quedó limpio me dediqué a disfrutar. Me paré, lo miré a los ojos y le di un profundo beso para sintiera mi olor y mi gusto, que en definitiva era el suyo. De un empujón lo senté en la silla, me arrodillé, le saqué completamente el pantalón y el boxer. Quedó solo con la camisa desabrochada y su panza que asomaba también peluda, le besé el vientre, jugué con su ombligo y el me agarró la cabeza y me dijo:
- Los mimos son de mi esposa, vos chupá putita!
Entendí el mensaje así que agarre la base de esa poronga, que ya estaba bien dura, le corrí la piel toda para atrás y ahí pude ver esa rica chota en todo su esplendor. Arranqué por los huevos, los lamí suavemente y me los metí en la boca, el todo el tiempo me miraba con un aire de superioridad y se dejaba hacer. Chupé todo el tronco y bajaba continuamente a sus bolas, el jadeaba ruidosamente y yo imaginaba que desde afuera se escuchaba todo. De a ratos lo pajeaba y me metía la pija todo lo que podía adentro, pero era gorda la cabeza y me daba arcadas, el se divertía con eso y en un momento me agarró el pelo a la altura de la orejas y como si fuesen una manijas me hacía tragarla y atragantarme y me sacaba, cada vez que lo hacía me miraba y me decía - Bien putita, te estás ganando el puesto.
En un momento me enterró la verga en la garganta y me dejó un rato ahí, no se cuanto, cuando me sacó estaba casi ahogada, tosí y escupí sin querer una mezcla de baba, liquido preseminal y no se que mas. Estuvimos un buen rato así, el jadeando y yo tosiendo, jugaba con mi boca y su pija, me tiraba el pelo, me sobaba la verga en la cara, los ojos, yo me sentía toda enchastrada y olorosa. Hasta que se paró, me hizo abrir grande la boca y se empezó a pajear, las bolas se sacudían y esa pija se ponía cada vez mas roja hasta que un lechazo saltó y cayó en mi mejilla, el segundo lo apuntó a mi lengua y enseguida con las dos manos me agarro de la cabeza y me clavó la pija hasta el fondo, toda la leche que quedaba, que era mucha, pasó directamente por mi garganta, la sentía como pasaba hasta mi estómago, fue mucha.
Le limpié la pija nuevamente, quedó brillosa, el me miró y así como estaba, parado y con su pija afuera me dijo, estás contratada nena, te pasaste. El lunes arrancás a las 17:30.
Yo me iba a parar y me dijo, esperá, quedate ahí que aun no terminé de decirte que vas a hacer, me gusta que estés ahí arrodillada prestando atención a lo que te digo.
Me metió la verga en la boca y me repitió. - Lunes, miércoles y viernes de 17:30 a 18:45, un martes al mes hacemos reunión de padres y otro martes al mes hacemos reunión de personal. Ok?
Yo movi mi cabeza con su pija aun en mi boca.
- Bueno bombón, andá nomás.
Me paré, acomodé un poco el pelo, la ropa y salí, afuera estaba la secretaria que solo me dijo. - Bienvenida, nos vemos el lunes.

autor: desconocido