Tengo 18 años, hijo único, soy un un poco tímido, tengo calificaciones decentes en la escuela y una gran obsesión: ver follar a mi madre, la cual es una hembra descomunal aunque sé que es algo inapropiado que piense y quiera ver a mi madre así, además de sentir una fuerte atracción sexual por mi madre, pero la verdad es algo muy fuerte y excitante. Mi madre se llama Andrea, es una mujer de 35 años de edad, su cabello es un poco corto le llega un poco arriba de los hombros lo tiene un poco liso, color negro, sus ojos son verdes de un verde muy claro, su tez es blanca pero no pálida, tiene un rostro muy bello no necesita maquillaje para verse guapa y cuando se maquilla su cara se ve espectacular, sus tetas son grandes, redondas y firmes con unas aureolas de unos 4 cm de diámetro, miden cerca de 110 cm, tiene una cintura breve pues hace mucho ejercicio diario, posee unas caderas espectaculares que lucen mucho cuando usa jeans a la cadera y faldas ajustadas, su trasero es el mas espectacular que haya visto, simplemente impresionante grande y firme, sus piernas son preciosas, es una mujer alta pues mide 1.74 m de estatura sin tacones, es más alta que yo por unos 7 u 8 cms. Ella se embarazó de mi muy joven a los 17 años, aunque mi padre no se hizo cargo de mi, mi madre fue apoyada por su familia y me crió, ademas que terminó sus estudios, ella es ingeniera en sistemas, su trabajo es estable y bien remunerado.

Mi madre tras tenerme y criarme ya no tuvo más parejas pues además sus estudios y después su trabajo dominaban su tiempo. Hasta hace no mucho yo no veía a mi madre como mujer, pero cuando empecé a crecer y ser adolescente mi visión con ella cambió, no la vi ya como madre sino que empecé a admirar y excitarme con su cuerpo. Para ir a trabajar se arregla mucho ya que trabaja en una empresa importante donde la presentación es indispensable además que ocupa un puesto alto al ser la directora de proyectos de dicha empresa lo cual la coloca en el tercer puesto más importante de la empresa ganado a base de su inteligencia y dedicación. Al ser una mujer exitosa y tener un puesto importante la Ingeniera Andrea o sea mi madre tiene un buen sueldo pues gana 54,000 pesos mensuales más prestaciones, lo cual hace que nuestra posición económica sea adecuada, mi madre tiene su propio carro un Mercedes benz color gris, nuestra casa es amplia y bella, vivimos solos, como tiene un buen sueldo mi madre me compra todo lo que le pida y siempre me da dinero en fin de semana. Mi madre es muy inteligente y nuestra relación siempre es buena, al ser una madre joven dialogamos de muchas cosas, salimos a comer, a pasear y de viaje cuando se puede, ella es una mujer muy cariñosa y amable, tiene una personalidad de lideresa, no necesita de severidad para que acaten sus ordenes. Ella para ir a trabajar viste decentemente pero sexy a la vez, en su personalidad está implícita ser sexy, lo es por naturaleza, usa generalmente conjuntos de 2 piezas con faldas muy ajustadas sean a las rodillas o minifaldas, a veces usa pantalones también muy ajustados, de uso cotidiano usa jeans a la cadera ajustados que marcan estupendamente su culo, también usa licras bien pegadas a su cuerpo, además de shorts y faldas sean largas o cortas pero siempre ajustadas.

Para mi ver a mi madre vestir sexy sumado a su sensualidad, natural en su comportamiento hizo que la empezara a ver como una mujer deseable, follable, a verla como una mujer sexy, desde ahí la vi de otro modo, con otros ojos, con los ojos de sexo, de lujuria, de pasión, incluso de obsesión. Así desde entonces me empecé a pajear pensando en ella, en sus grandes tetas, en su imponente culo, en su bello rostro, en sus bellas piernas, también empecé a pajearme con su ropa interior, con sus tangas y pantaletas sucias y recién quitadas, pues yo las tenía a la mano, aunque siempre trataba de ser discreto y precavido con esos objetos. Empecé a obsesionarme y excitarme con mi madre cada vez más, no hacia más que observarla y desearla todo el tiempo que estábamos juntos. Verla en esas faldas tan ajustadas, en esos jeans tan apretados era algo espectacular, mi madre derrochaba sensualidad e invitaba a pensar cosas muy sucias. Algo que también me empecé a dar cuenta era la gran admiración y excitación que mi madre causaba en los hombres, al ser una hembra tan espectacular nunca pasaba desapercibida, al pasar caminando o llegar a algún lado siempre provocaba piropos y miradas a su culo y tetas, al principio eso me molestaba, pero con el tiempo me llegó a excitar mucho y a sentir mucho orgullo de tener a una hembra tan cogible como madre. En ese tiempo era tal mi obsesión por mi madre que empecé a visitar en Internet varias páginas sobre incesto y de relatos eróticos con la temática, empecé a leer historias de incesto, de como hijos de madres putas se excitaban mirándolas follar, todo eso empezó a llamarme mucho la atención y a excitarme mucho.

La idea de follarla y ver follar a mi madre empezó a tomar forma en mi mente y en mis fantasías eróticas, imaginaba a mi madre chupando una polla, haciendo una mamada espectacular, haciendo una paja cubana en sus enormes tetas, siendo follada por el culo, siendo llenada de semen en su bello rostro, de imaginar eso mi excitación aumentaba, se empezó a volver casi algo obsesivo y muy deseado por mi, ver a esa espectacular hembra follar fue algo que imaginaba diario. Mi madre no tenía pareja y hasta donde sabía después de mi padre nunca volvió a tener pareja, aunque si tenía varios pretendientes por obvias razones. Uno de ellos quizá el más lanzado era Don Teodoro un vecino de nuestra colonia, era un hombre de 60 años de edad, abogado de profesión y siempre lo cachaba mirándole el culo a mi madre, cuando coincidían los 2 fuera en la calle o en algún otro lugar, mi madre siempre lo trataba respetuosamente y agradecía los cumplidos que le hacia, aunque algunas veces yo veía que ella también se daba cuenta de las miradas lascivas del viejo sobre ella. Otro de los pretendientes de mi madre era un vecino llamado Ramon un profesor de 45 años al que una vez sorprendí tomándole fotos al culo de mi madre mientras ella caminaba en la acera, ese acto me dio mucho morbo y más adelante lo volví a sorprender. Mi madre tiene muchos pretendientes en todos lados donde frecuenta, pero a ninguno ha tomado en cuenta, quizá ninguno cumplía con sus expectativas, no lo sé, o quizá ella piense que yo tomaría a mal que ella tuviese una pareja, aunque a mi me gustaría verla follar no sé si aceptaría que otro hombre llegue a vivir con nosotros, de hecho creo que solo me gustaría verla follar solamente.

Mi madre es una mujer muy cariñosa y comprensiva conmigo, es una madre que muchos quisieran tener en cuanto al carácter y personalidad que tiene, siempre la obedezco y saco buenas calificaciones en la escuela por lo que nuestra relación es muy buena, muy raras veces me grita o llama la atención, nuestra relación de madre-hijo es amena, debido a que no tiene pareja siempre salimos juntos a todos lados, sea al cine, al parque, a comer, a tomar un helado, al fútbol, a los juegos mecánicos, a pasear en general, siempre la tomo del hombro o a veces de la mano, no me gusta despegarme de ella pues incluso cuando vemos la tele juntos yo la abrazo. Su compañía es muy amena, siempre dialogamos de todo, es mi maestra y guía en muchas cosas y actividades. Me ayudaba en todo y decía que podía siempre contarle o platicar con ella lo que fuera, varias veces pasó por mi cabeza contarle que me excitaba como mujer, pero a pesar de su carácter sabía que era demasiado, además no sabría muy bien como reaccionaría y mucho menos podría contarle que fantaseaba verla follar, se enojaría mucho. Casi a diario me masturbaba viéndola, a veces tomaba sus tangas sucias y mientras las olía me venía, también tomaba fotos al culo de mi madre a escondidas, a veces también video, me volvía loco ver el movimiento de su culo mientras caminaba, mi colección de fotos y vídeos voyeur tomadas a mi madre era grande, abarcaba cerca de 20,000 fotos y casi 500 vídeos, fotografiaba a mi madre casi a diario, su culo fuera en jeans, en licras, en falda, sus piernas también y su escote, era muy discreto pues camuflajeaba bien la cámara, estas fotos las tenía bien guardadas pues de llegar a verlas mi madre conmigo se enojaría y castigaría. Ver a mi madre vestir sexy cada día me excitaba mucho, siempre miraba como movía su culo mientras ella no me veía, imaginaba lo que pensarían muchos hombres que la veían. Cuando salíamos a algún lado siempre estaba atento a las miradas de los hombres sobre mi madre, sus tetas siempre causaban miradas ni que decir de su culazo, siempre al pasar mi madre veía que todos volteaban a verle sus nalgas, mi madre se daba cuenta pero nunca le tomaba importancia pues le sucedía muchas veces.

Así empece a obsesionarme tanto con mi madre que empecé a escribir relatos eróticos de incesto y de madres folladoras, los cuales publicaba en diversos sitios web, aunque también leía los de otros usuarios y los guardaba en mi colección personal, descargaba todo el contenido de incesto que encontraba, también veía mucha pornografía de todo tipo, aunque me empezó a llamar la atención la temática interracial, ver a mujeres blancas devorar grandes pollas negras y después ver como disfrutaban como locas en la penetración, me llamo demasiado la atención dichas temáticas y empecé a fantasear pensando en mi madre intentando meter una enorme polla negra en su boca y después siendo follada gozando como loca. Me ponía muy cachondo imaginar situaciones así, no solo con situaciones interraciales eran las fantasías con mi madre, también con otras temáticas, como dominación femenina, chantajes, table dance, orgías, etc. Mi madre despertaba e incitaba con esa belleza y ese cuerpo a realizar miles de fantasías, escribía relatos y estos los guardaba en mi colección para luego subirlos a páginas de relatos. Mi madre siempre me daba inspiración a escribir relatos, había escrito cerca de 80 relatos fantaseando con ella en muy diversas situaciones, desde sexo interracial pasando por bailarina erótica hasta sexo madre-hijo, con varios subgéneros en las diversas temáticas, en todos los relatos describía a mi madre tal cual era físicamente y utilizaba su nombre real.

En casa siempre trataba de ser discreto cuando la veía, pero siempre me ponía muy nervioso y excitado cuando la veía vistiendo sexy que era casi a diario, siempre era cauteloso al mirar su culo y escote, casi a diario me masturbaba pensando en ella y a veces mirando las fotos que le sacaba con mi celular. Pero un día por la tarde mi madre dormía en el sofá de la sala yo subí a mi cuarto y puse una película porno, excitado había olvidado cerrar bien la puerta, la tv de mi cuarto es paralela a la puerta del mismo si una persona entra yo estoy de espaldas y no lo veo, como a los 15 minutos de estarme pajeando y cuando en la pantalla aparecía una chica siendo follada analmente mostrando el ano bien dilatado mientras el hombre eyaculaba en ese agujero y los gemidos de la chica eran mayores, escuché la voz de mi madre que heló mi sangre: -!¿Porque estas viendo esas cosas?!, contéstame,-, acto seguido fue hasta el reproductor y quitó el disco, yo tenía mucha vergüenza y temor de lo que fuera a decir, -arréglate bien y quiero que me entregues todas las películas que tienes, anda deprisa-, -si, si mamá, perdón, disculpa-, me subí el pantalón y abrí un cajón donde guardaba solo una parte de las películas que tenía solo 8 de las mas de 400 que tenía, guardadas en otro lado, mi madre las tomó abrió los estuches y rompió los discos y junto a los estuches los metió a una bolsa de basura, -estas castigado, no sales a ningún lado y para ir a la escuela solo te daré lo necesario porque el restante te lo gastas en porquerías-, salió enojada y con el reproductor, pero como me dejó a medias en mi paja tenía ganas de correrme ella vestía unos jeans sin bolsas ajustados y una blusa roja ceñida y escotada, bajé y estaba parada en la terraza del jardín yo me quedé en la entrada y viendo que no se había dado cuenta que estaba ahí me empecé a pajear mirando sus nalgotas no dure mucho y eyaculé, al terminar un poco asustado limpie el semen y subí a mi cuarto. Las semanas siguientes el incidente se olvidó y mi madre me dijo que aun era chico para ver pornografía pero comprendía mis impulsos, hablamos de sexo, pues ella era abierta y moderna pero no estaba bien que viera pornografía al menos no ahora.

Después de la plática yo seguí con lo que solía hacer, masturbarme a diario pensando en ella, mirando porno, escribiendo relatos con ella como protagonista y por supuesto fantaseando en verla en plena acción. Pasaron unos meses así, incluso se me hizo costumbre pajearme a diario con sus tangas sucias, aspirando ese olor íntimo que me encantaba, lo solía hacer por las mañanas cuando se quitaba la ropa interior con que dormía y se metía a bañar también cuando veía que se cambiaba, aunque siempre había riesgo de que me sorprendiera podía más mi excitación y deseo de tener esas prendas, pero un día que mi madre regresaba de trabajar y me dijo que iría a bañarse pues estaba acalorada y muy cansada se me hizo fácil ir por sus prendas íntimas, pues además ese día vestía un pantalón de conjunto formal color azul marino, este era muy ajustado por lo que remarcaba sensual y provocadoramente su culo, en el cual por lo ajustado se marcaba su tanga, eso me hizo excitar aun más, así esperé un rato a que se desvistiera y se metiera a bañar, a los 10 minutos entré sin hacer mucho ruido a su cuarto y enseguida vi sus prendas íntimas: un sexy brassier azul de encaje y una pequeña tanga azul cielo, enseguida los tomé, olí las copas del brassier donde minutos antes estaban contenidas sus enormes tetas, olían a perfume estaban calientes aun, me saqué mi polla y la puse entre las copas y con el brassier me pajeaba, tomé su tanga la empecé a oler, estaba tan concentrado que no oí la puerta del baño abrirse, salió mi madre en bata se me quedó mirando sorprendida con los ojos bien abiertos, alzó su voz -!¿Que chingados estas haciendo, porque te estas masturbando con mi ropa interior?, eres un cabrón pervertido!-, solté las prendas, me dio una bofetada luego otra y un golpe seco en la espalda, -mamá perdóname no se que hago, discúlpame-, -ahora no sabes lo que haces me crees pendeja o que lárgate de mi cuarto, ve que pinches mañas estas agarrando yo trabajando como pendeja para darte lo mejor y me sales con estas pendejadas, ¡largo!-, salí rápidamente y me encerré en mi recamara. No salí ya hasta la mañana siguiente mi madre estaba en la sala sentada muy pensativa, pasé de largo con la mirada baja, ella habló -Ven y siéntate debemos hablar muchas cosas- dijo en un tono calmado pero serio, regresé a la sala y me senté -Lo de anoche es algo inaceptable para mi, porque me doy cuenta que te atraigo físicamente y lo que hiciste es una manera de desfogar tu libido ¿no es así?-, -bueno mamá estoy apenado, muy apenado, quiero que me disculpes-, -ya déjate de ir por la tangente y acepta la verdad- dijo mirándome directo a los ojos, -bueno pues pues si acepto que te veo muy bonita y pues acepto que me gustó mucho ver tu lencería-, -soy tu madre y me tienes que respetar, no puedes hacer lo que hiciste anoche, es algo fuera de lugar, soy una mujer joven y atractiva pero ante todo soy tu madre y te quiero mucho, lo de anoche no puede volver a repetirse o tendré que enviarte con tus abuelos-, -si mamá, ya entendí, te pido una disculpa que no volverá a pasar-, -eso espero hijo, somos madre-hijo no lo olvides-, acto seguido me dio un abrazo y aunque todo se calmó mi madre cerraba a diario su recamara.

Pasó un tiempo después de ese incidente, pero la verdad seguía masturbándome con sus tangas sucias pues logré sacar un duplicado de su llave, pero era muy cauteloso y lo hacía de vez en cuando, también seguía escribiendo mis fantasías de como la imaginaba en plena acción. Los relatos que escribía los guardaba en mi laptop al igual que las fotos que le tomaba a mi madre pues esa maquina solo la usaba yo, cada quien tenía la suya, por lo que confiaba hasta cierto punto que los relatos y fotos estaban a salvo, no me preocupaba tanto por ese material. Un día que estaba viendo una película porno que trataba de un Gangbang interracial donde una mujer blanca era follada en todas formas por varios actores de color, se me ocurrió escribir un relato donde mi madre protagonizaba dicha situación, era extenso y dejé correr mi imaginación mucho, escribía que ella era una adicta a las pollas negras y grandes deseando tener una orgía interracial como la de la película, la describía como una completa loca y adicta al placer sexual, terminé el relato y lo publiqué con varios fotomontajes de mi madre que hice donde la ponía chupando pollas y siendo penetrada, lo guardé en mi carpeta de relatos donde ya tenía escritos muchos. Cuando terminé dejé la laptop abierta solo minimizando la pestaña, cerré mi cuarto y bajé a la cocina, en la sala estaba mi madre trabajando en su laptop, le dije que saldría a comprar a la tienda, me tardé un poco pues la tienda más cercana estaba cerrada y tuve que caminar cerca de 5 cuadras más para ir a la otra, regresé a la casa, noté que mi madre ya no estaba trabajando y su laptop estaba cerrada, subí a mi cuarto y todo estaba como lo dejé, puse una película porno y empecé a pajearme, así estuve unas 3 horas hasta que mi madre me llamó a cenar, la noté muy rara entre enojada y distraída, aunque no tomé mayor importancia al asunto, supuse que era por el trabajo, aunque ese comportamiento era raro en ella. Pasaron días y empecé a notar a mi madre más distante, fría, enojada y desapegada, me parecía muy raro pues no era su carácter ni siquiera cuando habían sucedido los incidentes anteriores.

Pasó cerca de 2 semanas de ese cambio, era fin de semana, salí a hacer un trabajo de la escuela con unos compañeros, poco antes de salir cerca de las 10 de la mañana baje y vi que mi madre no estaba en la cocina pero me había dejado el desayuno preparado, mientras yo desayunaba rápido pues traía prisa, entró mi madre a la cocina y me dejó perplejo, se veía espectacular, traía una minifalda negra demasiado ajustada y más corta de las que acostumbraba usar, su blusa blanca era escotadísima hacía ver sus senos espectaculares, calzaba unas sexys botas negras de unos 15 cm de tacón, se había maquillado más de lo habitual, me quedé boquiabierto ante su figura, -hola mamá, ¿vas a salir? Yo saldré a hacer un trabajo-, se sentó y cruzó sus sensuales piernas -a lo mejor, no sé, ¿a que hora vendrás?-, -no sé muy bien quizá a las 8 a más tardar aproximadamente-, me despedí y salí muy excitado ante tanta belleza. Salí y fui con mis compañeros, hicimos el trabajo, mientras lo hacíamos pensaba en las curvas de mi madre, en lo sexy que se veía con esa minifalda tan cortísima, también a donde iría a salir vestida tan sexy, cerca de las seis y media de la tarde terminamos, volví a casa cerca de las ocho pues había mucho tráfico, entré a la casa y detecté un fuerte olor a cigarro, aunque mi madre fumaba me pareció extraño, luego vi varias copas de brandy en la sala, me extrañé aun más, de pronto escuché un grito seguido de varios gemidos fuertes que provenían de arriba, al escuchar eso el corazón me palpitó más rápido, subí, los gemidos se hacían más fuertes y claros, era la voz de mi madre sin duda, el pasillo estaba a oscuras pero del cuarto entreabierto de mi madre salía luz, caminé con cautela escuchando más fuertes los gemidos, me asomé y lo que vi me dejó paralizado: ¡3 hombres de color se estaban follando a mi madre, en su cama!, no sabía que hacer muchas cosas se me vinieron a la mente, ¿que estaba sucediendo con ella?, pensé en entrar pero sería muy bochornoso, empecé a pensar en que los relatos que escribí se volvían realidad, empecé a poner atención a la escena y vi que mi madre estaba siendo penetrada por los 3 lados, uno estaba abajo y ella montando, otro detrás se ocupaba de su culo y otro recibía una felación, mi madre no paraba de gemir, noté que los 3 tenían un pene grande mi madre no lograba meter esa polla completa en su boca completamente, al cabo de unos minutos intercambiaron de lugares, siguieron unos minutos así, después uno empezó a hacerse una paja cubana con sus enormes senos, mientras ella se encargaba bucalmente de los otros 2, no podía creer la soltura y maestría de chupar de mi madre.

Se me vino a la mente la idea que mi madre había planeado que yo la encontrase así, pues no hallaba otra explicación ante tal situación, puesto que sabía muy bien que yo regresaría a esas horas, pensé en salir y volver después, pero la imagen de mi madre siendo follada pudo más y me hizo quedarme ahí mirando el espectáculo. Me empecé a pajear viendo como la follaban, ella llevaba el mando, entonces el que se hacia una cubana con sus tetas se vino en ellas, los otros 2 estaban a punto y al cabo de unos minutos mientras mi madre los masturbaba lo hicieron en su cara, mi madre sonrió y se fue al baño, los negros empezaron a vestirse mi madre regresó y también comenzó a vestirse con la misma ropa de la mañana, decidí irme a mi cuarto, pero no prendí la luz, me senté en mi cama pensando en lo que había sucedido, en eso escuché a los negros salir del cuarto de mi madre, por su acento noté que eran cubanos o dominicanos, de pronto se abrió la puerta de mi cuarto y apareció mi madre, no sabía que hacer ella sabía que la había visto, sonriendo altiva se acercó y se agachó poniendo sus manos en sus rodillas y mostrando su escote -¿te gustó lo que viste?, ¿te agrada ver como me follan? ¡anda dimelo!- y me dio una bofetada -con que fantaseabas escribiendo tus porquerías, pues ahora velas en vivo y a todo color, no podía creer como imaginas a tu madre, pues ahora masturbate con actos verdaderos-, -mamá perdón, no sé que decirte-, -sigue con tus porquerías, cabrón depravado ya me viste follar y lo seguiré haciendo, quieres verme como puta, pues así me veras-, salió de mi cuarto y vi que los negros estaban abajo, bajó y les dijo -¿nos vamos chicos? Vamos a un lugar más prendido-, apagó las luces de la casa, y salió pero cerró con llave dejándome encerrado, salieron los 4 en la camioneta, eran las 10 30 de la noche la verdad no podía más con la excitación y me hice una paja ahí mismo, no sabia que más intentaría hacer.

Continuara...