Un sueño que mi esposo hizo realidad
Ten una aventura. Infidelidad.
Hola. Quiero agradecer a las personas que han leído mi relato y claro también acepto las críticas porque yo soy nueva en esto y la verdad no sabía cómo montarlo. También quiero informarles que tuve que cambiar mi correo, ya que fue usurpada mi identidad y no pude usarla más.

Quiero también darle las gracias a la lectora que acomodo el relato y lo envió a mi correo, la verdad no tengo el nombre a mano porque perdí todos los datos en mi anterior correo. Pero igual muchas gracias. Y sin más que decir, los dejo con mi historia.

Hola, mi nombre es Carlos. Antes que nada quiero decirles que este relato que les voy a contar es 100% real y ocurrió hace ya unos cuantos años.

Somos una pareja normal como cualquier otra de las barriadas de Caracas en Venezuela. No voy a entrar en eso de describirnos porque no viene al caso y las que he leído me parecen un poco falsas.

Somos una pareja muy morbosa en cuanto al sexo, usamos películas consoladores y cualquier cosa que sirva para penetrarla a ella cuando hacemos el amor.

Nuestra historia en cuestión comenzó un día miércoles muy temprano, mi esposa me despertó con una mamada de verga súper genial y me pedía que la penetrara muy fuerte, se coloco sobre mi y mientras se comía mi pene con su vagina, se acerco a mi oído y comenzó a contarme un sueño que tuvo con el compadre.

La verdad que la historia que me contaba y la forma tan fogosa de moverse me hicieron acabar en pocos minutos, ella igual se vino de una forma desaforada sus espasmos fueron violentos y largos.

Nosotros en nuestros juegos sexuales siempre hablamos de incorporar otra persona a nuestras faenas, pero nunca sin llegar a nada. El sueño en cuestión nos ayudo a dar el primer paso, le propuse a mi esposa hablar con el compadre y proponerle un trió o cualquier otra cosa. Ella acepto pero con muchas dudas y bueno ese mismo día al llegar de mi trabajo fuimos a visitarlo. Claro una cosa que no les he dicho es que el compadre es casado y teníamos que hablar con él sin que su esposa estuviera presente.

Mi esposa me propuso que ella entretendría a la esposa del compadre en la cocina mientras yo hablaba con él y así ella tampoco estaría presente porque le daba un poco pena con el compadre. Demás está decirles que el compadre acepto gustoso y dada a la confianza de años que nos teníamos no fue difícil hablarle del tema.

Al poco rato las damas llegaron a la sala con las tazas de café, y mi esposa buscaba mis ojos para ver que le decían, yo le mate las dudas rápido con un pequeño movimiento de cabeza diciéndole que sí. En sus ojos se noto un brillo de complicidad y me imagine lo que estaría pensando. Luego de charlar un par de minutos apure la retirada porque tenía que contarle a mi esposa cual era la propuesta y tenía que arreglar todo para el encuentro del día siguiente.

El compadre nos acompaño a la puerta y al despedir a mi esposa, el habitual beso del cachete se lo dio casi en la boca y le dijo un hasta mañana que dejaba denotar lo que le esperaba a mi esposa.

Ya en la calle ella se apuro a preguntarme qué hable con el compadre, yo le explique que le había contado el sueño y que queríamos hacerlo realidad, y el cómo nos conocía bien, sabía que esto era puro sexo y nada más. Yo le dije a mi esposa que quería que recreara el sueño y lo hiciera todo igual para que el encuentro fuese perfecto. Entonces ella pregunto si yo estaría presente porque en el sueño no estaba y yo le dije, si no estoy en el sueño es mejor que no este y así tu estarás mas tranquila en tu primera vez.

Ya en casa mi esposa fue al baño y se depilo totalmente para estar más apetecible. Escogimos la ropa interior de encajes y muy transparente podía verse su rajita a través de la tela, estábamos seguros que el compadre disfrutaría mucho al verla con esas prendas íntimas. Luego dispusimos todo para el siguiente día. Bueno ya había llegado el día, yo me levante temprano y prepare todo antes de salir al trabajo, le deje una película de tríos puesta en el televisor que son las que más le gustan a mi esposa y me marche.

Mi esposa me pidió les dejara contar esta parte de la historia ya que por ser la protagonista la recuerda mejor que yo.

Hola mis amores le pedí a mi marido contarle yo esta parte de la historia porque el placer y el morbo que sentí yo en ese momento, el no va poder plasmarlo en estas líneas tan bien como lo haré yo. Seguimos con la historia.

Mi esposo me dejo el televisor encendido y coloco una película de las que más me gustan, muchos hombres con una sola mujer. Porque para aclararles algo, soy una mujer que amo las vergas, y si son varias mejor aun, me gusta ver como penetran esos huecos húmedos y a la vez imagino que soy yo la protagonista de esas película. Que soy yo la que está recibiendo esa ración de verga y me masturbo imaginando que me dan por el culo y la cuca al mismo tiempo mientras mamo otra verga, luego al ver su semen salir sobre las chicas, en mi fantasía es distinto porque yo dejaría las vergas muy dentro de mí y que cada una llenara de semen mis respectivos agujeros.

No hay nada más rico que sentir cuando un pene late dentro de una dejando escapar su semen llenándome toda, la mujer que ha sentido cuando la verga sale de su gruta y más atrás sale el semen de su agujero mojando sus labios vaginales y las piernas, sabe a qué me refiero. Bueno como seguía el cuento, al despertar y ver la película me excite, por supuesto me masturbe bien rico y procedí luego a vestirme para esperar a mi amante, la duda que tuve fue si lavar mi vagina recién acabada o dejarla mojada con mis flujos para que el sintiera el olor de la hembra en celo, de la perra que quería ser cogida por otra verga distinta a la de su marido.

Me sentía puta e iba a consagrarme este día, seria la puta de otro hombre. Al final decidí dejar mi cuca mojada porque no paraba de chorrear flujos. Ya después me vestí y busque los short y la camiseta que tenía puestas en el sueño. Era un cachetero muy pequeño y una franela larga de mi marido, el short dejaba parte de mis nalgas fuera pero como la franela era larga tapaba todo, solo cuando me agachaba hacia delante se veía algo. Luego me quede a esperar, el compadre llego como a la hora.

Otra cosa que les quería explicar es que a nuestro amigo le tratamos de compadre por amistad y cariño por qué no lo es como tal.

Al llegar el compadre lo salude normal, no quería verme muy azorada y quería llevar todo igual al sueño. Luego de charlar un rato lo lleve al closet donde mi marido tiene toda la pornografía, le dije que esperara un momento y fui al baño y me saque el short pues en un momento de mi sueño yo ya no lo tenía y estaba viendo revistas porno con mi compadre, tenía solo el hilo puesto con el camisón y sin sostén.

Llegue donde mi compadre y el ya hojeaba unas revistas, yo me acerque para que mis senos tocaran su brazo como en el sueño pero él estaba como tenso y se quedo como nada, decidí llevar la situación como en el sueño e improvisar un poco para ver el resultado. Luego de hojear las revistas un rato y yo contándole abiertamente como me gustaba ser penetrada y el placer que sentía al tener una verga moviéndose dentro de mí, hablando así le dije que estaba algo excitada y comencé a frotar mi vagina por sobre mis pantaletas.

El me miraba pero aun no actuaba y esto me estaba frustrando, pensando que no pasaría nada, me fui al cuarto y prendí el televisor para pajearme con la película, me quite el camisón y me acosté en la cama. Para mi sorpresa el compadre venia tras de mí y se acostó a mi lado. Comenzamos a ver la película y en un momento dado resulto lo que esperaba. El compadre se me acerco y comenzó a lamerme los senos, pasaba su lengua sobre mis tetas tomaba el pico de mis senos y los chupaba duro. Era una sensación rica y diferente sentir otro hombre comiéndome las tetas. Bajo su mano a mi cuca y comenzó a acariciar los labios de mi vagina, estaba súper mojada, el morbo de la situación me tenía a mil.

Introdujo dos dedos dentro de mi vagina y comenzó a darme despacio, los hundía bien dentro de mí y luego los sacaba despacio. Comenzó un mete y saca y al mismo tiempo me comía las tetas. Yo ya estaba abandonada a los placeres y busque su miembro por sobre su pantalón, lo sobaba y trataba de adivinar su tamaño.

Luego él se paro se coloco entre mis piernas y comenzó a besar mis piernas, fue bajando lentamente hasta llegar a mi panty, la corrió a un lado y hay sentí su lengua recorrer mi cuca. Fue limpiando mis flujos con su lengua y luego ¡el paraíso! Abrió mi vagina con sus dedos y comenzó a lamerme todo el hueco de la cuca metía su lengua en mi gruta y luego subía a mi clítoris, lo aprisionaba en sus labios y me daba unos chupetones que me llegaban al cielo. Me mojaba como loca sentía salir litros y litros de flujo de mi cuca y él seguía bebiendo el néctar como un rico manjar.

Yo ya en el máximo de mi excitación, me levante en los codos para ver cómo me comía y la verdad ver a mi compadre comerme la cuca, ver su cara entre mis piernas abiertas ofreciéndole toda mi sabia, me hizo llegar a un orgasmo brutal era un morbo y una sensación muy grande la que sentía, me sentía puta y me gustaba, pensaba ¡Que perra soy! ¡Qué perra soy y lo estoy disfrutando!

Tarde un poco en recuperarme del orgasmo, y ahora era mi turno de enseñarle lo que mi esposo me hizo aprender de las películas que veíamos. Le digo que se levante y termino de quitarle los pantalones, lo acosté en la cama, su pene estaba totalmente parado y muy duro, tal como a mí me gusta. Comencé a acariciarle la verga mientras me deleito viendo lo duro que esta. Me acerco y siento su olor, y me invade una necesidad enorme de tenerlo en mi boca. Lo voy besando despacio, lo recorro con la lengua para luego hacerlo desaparecer todo dentro de mi boca. Empecé a chuparle la cabeza de la verga como si fuese una rica chupeta, me deleite un buen rato así y luego comencé a pasar mi lengua por todo su pene. Lo lamia y lo chupaba a mi antojo, lo disfrute cada centímetro hasta que comenzó a salir su liquido pre seminal. Al sentir al sabor saladito en mi boca, supe que el trabajo que estaba haciendo era bueno y que él lo estaba disfrutando. Le di unas grandes chupetadas y se lo apretaba para que me diera más de sus flujos. Me sentía en la gloria disfrutando de esa verga.

Ya en su momento el compadre me dijo:

- ¡Comadre si sigue así me voy a descargar en su boca!-.

Pero la verdad aunque yo quería beber de su semen, en este momento deseaba sentirlo acabar en otro lado. Le solté la verga y me recosté a su lado, comenzamos a acariciarnos otra vez, y por primera ves beso mi boca, fue un beso suave, primero pero luego metió su lengua y la enrosco con la mía, fue un beso morboso chupaba mi lengua luego mis labios y volvía a mi lengua. Claro sus manos recorrían todo mi cuerpo, comenzó a quitarme el panty mientras nos comíamos a besos, luego sus dedos entraron otra ves en mi cuca y me masajeo un rato. Luego de un rato me volvió a mamar la cuca y después el compadre se monto sobre mí. Yo tome su pene y comencé a acariciarme la vagina con su verga mientras nos besábamos, sentía como su líquido pre seminal me mojaba toda la cuca, yo lo restregaba en mi clítoris y luego recorría toda la raja de mi cuca con el miembro de mi compadre. No dejábamos de besarnos y acariciarnos y yo todo el tiempo tenía su miembro en mi mano, no lo soltaba, sobaba mi cuca con esa verga tan tiesa y mojada, yo también comencé a mojar y los flujos del compadre y los míos se unieron en un solo flujo, era rico saber que mis flujos corrían por mi vagina y mis piernas, pero no estaban solos eran flujos unidos, el mío con el de mi compadre.

Ya estábamos listos para lo que venía. Mientras nos besábamos, yo comencé a abrirle paso a la verga del compadre. Coloque la cabeza del miembro en la entrada de mi vagina y fui empujándolo lentamente, sentía como se abría paso para entrar en mi, y se mojaba toda la verga con mis flujos vaginales, ya estaba todo dentro de mí, la sensación era exquisita, tener la verga de mi compadre taladrándome duro y profundo, mojándose y mojando mi interior con sus jugos.

En ese instante mi compadre me dice:

- ¡Comadre estas mojadita y caliente!-.

Yo lamia sus orejas y ya menos cohibida le dije.

- ¡Compadre que rica está tu verga, dame duro, duro métela profundo que me estas matando de placer! -.

El comenzó un mete y saca muy divino mientras se comía mis senos, yo comencé a quejarme.

- ¡Ahhh, ahhh, sii así duro duro ahhhh duro rico compadre rómpeme la cuca, dame duro disfrútala que es toda tuya!-.

Mi compadre estaba dándome duro, con cada penetración sentía espasmos de placer, mi piel se erizaba y el metía toda su verga lo más profundo que podía en mí. Yo ya estaba al punto de tener un orgasmo. Comencé a apretar los músculos de mi vagina para sentir más a tope la penetración, y mi compadre me dice.

- ¡Comadre que rico no voy a aguantar más me voy dentro de ti! -.

Yo le seguía apretando el pene con mi vagina y le dije.

- ¡Si compadre dámela toda que me voy contigo!-.

El orgasmo fue mutuo sentí su descarga de semen en lo profundo de mi vagina al momento de yo acabar y le dije.

- ¡ Siii compadre que rico siento tu leche en mi cuca ahhh, ahhh, mi sueño hecho realidad dame duro restriega tu semen dentro de mi cuca, ahhh siiiii siii aahhhh ahhhh que rico dame dame duro duro mételo todo profundo anda dame siii ahhh como late tu verga dentro de mi cuca ahhh que sabrosooo!-.

Les digo que la sensación es indescriptible. Hay que practicarlo para sentir lo sabroso que es una acabada, cuando se está montando cacho, fue delicioso súper, súper rico. El compadre se quedo sobre mí sin sacar su verga. Me decía que quería dejar salir todo el semen dentro de mí, y yo la verdad que quería hasta la última gota en mi vagina. Nos comimos a besos mientras nos reponíamos, yo seguía ordeñándolo con los músculos de mi vagina mientras nos besábamos. Había una parte de mi sueño que aun faltaba y le dije al compadre.

-¡ Quiero que me lo metas de perrito y me agarres el pelo como en caballo!-.

Luego me acomode en cuatro para esperar que esa rica verga entrara en mí. Me abrí las nalgas para darle paso a su miembro y también para que mi compadre se deleitara viendo mi cuca abierta y el huequito de mi culo a su disposición. Comenzó pasando la cabeza de su pene por mis labios vaginales que estaban súper mojados hinchados de placer y con muchas ganas de caricias. Yo solo le decía.

-¡ Sii compadre que rico sóbame con tu verga ahhh siii siii ahhh métela ya por favor dame verga duro quiero sentirte dentro ahhh siii compadre quiero ser tu puta dame verga para que veas como gozo siii como una puta y le estoy montando cachos a mi marido siii siii anda ya métela!-.

La fue metiendo despacio.

-¡ ufff haaayyy si dame dame verga, tómame por el pelo siii!-.

El compadre me agarro por el cabello lo templo un poco y yo meneaba mi cintura como toda una puta. Estaba al máximo el compadre dentro de mi vagina dándome duro desde atrás y yo movía mi cadera duro y empujaba asía atrás para que la verga entrara toda dentro de mi cuca.

-¡ Si compadre que rico estoy gozando esta cogida ahhh siii ssssiiii aaahhhhh dame tu leche sssiii dame duro con tu verga dame dame tu leche bien adentro!.-

Fuimos graduando los movimientos hasta quedar compasados. Mientras el compadre salía yo retiraba mi cuerpo. Pero solo para luego ir al encuentro de su verga que el compadre empujaba dentro de mí con un deleite esquisto. Mientras yo le hacía saber lo que estaba disfrutando la cogida.

- ¡ Uuuhhyy si compadre métela toda májame la cuca con tus jugos, dame toda esa verga, métela toda dentro de mí!-.

En un momento, el compadre empujo duro muy dentro de mí y se descargo de nuevo llenando mi vagina otra vez con su rico semen caliente. Claro que yo me vine también con un orgasmo ruidoso grite muy fuerte.

-¡ Sisisisiiii dámela que me voy me voy dámela duroo durooo quiero tu verga dameee dameee duuuurroooo!-.

Y explote en un orgasmo súper riicooo. Luego nos besamos mucho y nos acariciamos un rato mientras descansábamos. Mi cama quedo toda mojada donde estuvimos tirando divino mi compadre y yo, como muestra de la infidelidad cometida. Mucho rato después de marcharse, miraba la mancha de nuestros flujos sobre la cama, para darme cuenta que no fue un sueño, si no una divina realidad.

Bueno aquí termina mi relato, el compadre se tuvo que marchar, después del último orgasmo que tuvimos. Una vecina nos vino a interrumpir para pedirme ayuda y le toco huir por una ventana de la cocina. Mi esposo no quiso describirme pero yo les dejo un par de fotos para que me conozcan.

Para cualquier comentario mi correo es:[email protected]

Ojo no voy a contestar por otro correo que no sea este y si quieren mandarme fotos de sus vergas para masturbarme serán bien recibidos para gozármelas.

Las fotos las piden a mi correo, con gusto se las envió. Besos