PARTE 1 : http://www.poringa.net/posts/relatos/2256586/Quise-atrapar-a-mi-hija-pero-ella-me-atrapo-a-mi-1.html
PARTE 2 : http://www.poringa.net/posts/relatos/2256864/Quise-atrapar-a-mi-hija-pero-ella-me-atrapo-a-mi-2.html
PARTE 3 : http://www.poringa.net/posts/relatos/2257636/Quise-atrapar-a-mi-hija-pero-ella-me-atrapo-a-mi-3.html
PARTE 4 : http://www.poringa.net/posts/relatos/2257914/Quise-atrapar-a-mi-hija-pero-ella-me-atrapo-a-mi-4.html
PARTE 5 : http://www.poringa.net/posts/relatos/2258676/Quise-atrapar-a-mi-hija-pero-ella-me-atrapo-a-mi-5.html
PARTE 6 : http://www.poringa.net/posts/relatos/2259978/Quise-atrapar-a-mi-hija-pero-ella-me-atrapo-a-mi-6.html
PARTE 7 : http://www.poringa.net/posts/relatos/2260298/Quise-atrapar-a-mi-hija-pero-ella-me-atrapo-a-mi-7.html

OTROS POST
La señora judith : http://www.poringa.net/posts/relatos/2251914/La-senora-judith-_muy-buen-relato_.html

Muchas gracias a todos los que me han escrito, lamento no haber podido subir las continuaciones de mi historia, ya que había muchas cosas en casa que había que solucionar, pero ya estoy aquí para escribir la última parte.

La visita a Cuba fue increíble, ni en mi noche de bodas había tenido tanta actividad sexual, como en esta ocasión, fue increíble tener a mi hija, comportándose como una ramera como una chica de películas porno queriendo probar cualquier cosa y aprovechar cualquier momento para que la dejara preñada, ya había pasado apenas una semana desde nuestro primer encuentro y casi dos semanas desde que inicio la seducción de su parte.

Allá en Cuba llegábamos a salir a comer al restauran del hotel por la tarde, y salíamos a las playas después, nos asoleábamos abrazados y nos metíamos al mar, allí hacíamos de todo, ya que ambos sabemos nadar perfectamente, salíamos con hambre, acudíamos nuevamente al restauran y regresábamos a coger.

Cada vez que me bañaba lo hacía con mi hija, no había día que no lo hiciera y para despedirnos del lugar decidimos mostrarle a los demás turistas del hotel nuestro parentesco, por decisión de ella.

Ya muchos nos habían visto continuamente, y los gritos que dábamos a cada hora siendo un hotel familiar dejaba a todos con muchos comentarios al aire y nos observaban detenidamente.

EL viernes por la mañana salimos a desayunar y allí Ana se dirigía a mí como "papa" y yo a ella como "hija", pero era lo único que hacíamos como padre e hija, ya que todo el tiempo mantenía mis manos en sus glúteos, le daba pequeñas nalgaditas en su hermoso trasero, nos besábamos apasionadamente y durábamos mucho tiempo así. Cuando acudimos a pagar nuestra cuenta, nos percatamos que todos nos veían de una forma muy extraña, cosa que a mi hija le éxito mucho, comprendí que mi hija tiene mucho de exhibicionista, al igual que yo, cosa que yo ya había desatendido de mi forma de ser, porque mi esposa era totalmente contraria a mí, era más penosa)

Había encontrado en mi hija a mi alma gemela.

Estuvimos después de reposar el desayuno en una alberca del hotel, allí mi hija se retiro de toda la ropa y me la dio, me llevo a la orilla de la alberca y allí mismo lo hicimos nuevamente, y no dejaba de llamarme "papi", aun que allá es una forma muy común de dirigirse a los hombres, no vieron mal por parte de mi hija, hasta que yo remataba con "si hija" o " yo también te amo hija" y cosas que a los demás les daba entender nuestro parentesco, de solo pensar lo que ellos imaginaban me excitaba mas.

Nos despedimos de la habitación cogiendo en cada una de las partes de esta, en el piso, en la cama, en el baño, en la estancia y en el balcón a la vista de muchos, ella gritaba como loca y a mí que me excitaba mas, también yo gritaba de una forma bestial.

Había acabado nuestra luna de miel y comenzamos a empacar, tomamos un taxi y llegamos al aeropuerto.

En el aeropuerto fue igual fue muy gracioso ya que la señorita que nos atendió se quedo paralizada:

R: Buenas tardes, busco dos boletos para el próximo vuelo a México

Señorita: Claro que si, permítame... el próximo sale en 3 hrs.

R: Excelente sirve que comemos algo en el restaurante

Señorita: ¿Disfrutaron su estancia?

A: ¡¡SI nos encanto!! ¿¿Verdad papi??

R: Si hija

Jajá en eso cuando giro Ana me da un beso muy apasionado enfrente de la señorita que nos atendía, dando unos pequeños gemidos para provocar a la chica.

Señorita: ¿Vinieron de luna de miel?

R: Algo así

Fue gracioso, cuando la señorita nos dio los boletos de avión, Ana se dirigió a la señorita como para decirle un secreto, a lo que la chica se acerco para escuchar con más atención

En voz de susurro Ana le dijo

A: Fue mejor que una luna de miel, ya que el ya tuvo una con mi mama antes de que naciera

Y en eso con su risa de niña traviesa se dirigió a mi me beso nuevamente y me jalo con la mano para retirarnos, la chica quedo helada ante la revelación de mi hija.

Muchas personas habían visto lo de nosotros, pero nadie se atrevía a decir ni una sola palabra.

Durante el avión Ana se durmió completamente, llegamos a México y a todo el ajetreo que eso implica. Y de allí tomamos un taxi a casa, al parecer Ana estaba recuperando fuerzas.

Llegamos a casa y mi hija aun dormida llego directamente a mi cama a seguir durmiendo, yo por mi parte comencé a guardar cosas y a colocar la ropa que ocupamos en el cesto.

Habíamos llegado al rededor de las 11 pm del viernes a casa.

A las 1 am ya estaba yo acostado con mi hija, pero a las 3 de la mañana ya que mi hija había descansado lo suficiente me despertó dándome besos en la boca y se volvió a dormir.

El resto del sábado nos pusimos a acomodar la casa, muebles y ropa ya que mucha ropa de Ana que llevo a Cuba seguía sucia y no queríamos que mi esposa se enterara que había llevado de ropa a nuestras vacaciones, aun que nadie quiso comentar nada sobre el embarazo. Aun que también estuvimos haciéndolo ese día nos dedicamos a estar los dos en casa y no teniendo sexo desenfrenado, si no relaciones apasionadas lentas y eróticas, solo disfrutándonos uno del otro y prolongando ese sueño. Lo llegamos a hacer 3 veces más debajo de las sabanas de mi cama. Simplemente era algo sublime.

Era domingo y teníamos que ir a recoger a mi esposa al aeropuerto, así que Ana y yo nos propusimos desde un día antes despertarnos temprano, ya que saldríamos a casa desde a las 8:00 am para ir por mi esposa.

A las 6 de la mañana mi hija se despertó y se metió a bañar en el baño de mi cuarto, y me pidió que la acompañara. Ya en la regadera debajo del agua decidimos despedirnos de nuestra pequeña aventura, que había iniciado ya hace varios días y habíamos hecho de todo.

Comenzamos a bañarnos rápidamente y jugábamos mientras estábamos allí, intercambiando besos apasionados y caricias en todos los rincones de nuestra piel.

A: Papi, que vamos a hacer cuando mamá este, te voy a extrañar mucho

R: Lo sé amor, yo también te voy a extrañar, y no sé qué hacer, sería feliz si pudiera dormir contigo todos los días como hasta ahora lo hemos hecho.

A: ¿Enserio papi?

R: Claro mi amor, aun que con tu mama en casa no nos quedara de otra que salir de casa a divertirnos... ¿Qué opinas?

A: Pues que sería una lástima no hacerlo en casa en nuestro nido de amor en donde se inicio todo lo que hacemos ya que me excita mucho estar en casa solo contigo, pero creo que será lo mejor, podríamos ponernos de acuerdo para que salgamos los dos sin que mamá se dé cuenta ¿No lo crees papi?

R: Si mi amor yo podría salir más tempranos unos días de la clínica y nos podríamos quedar de ver en algún hotel

A: Yo como ya no iría a la escuela le diría a mamá que saldré con mis amigas

R: ¿Crees que tu mamá se enoje de que ya no iras a la escuela?

A: No lo creo, hace unos meses le dije que quería tomarme un año sabático y ella me dijo que si quería hacerlo lo hiciera al finalizar la preparatoria para que me concentrara y tomara una buena decisión de que carrera tomar, así que le diremos que me tomare a partir de ahora mi año sabático y cuando pase un año le diré que no quiero estudiar más.

R: Ya veo, bueno amor espero que al llegar tu mamá y platicarle todo lo que paso en su ausencia no nos chache.

A: Si papi esperemos

Ana se siguió bañando aun que con una cara muy pensativa, y yo igual me seguí bañando mirándola, creí que sería la última vez que la vería en ese baño desnuda, pero no fue así.

Al salir del baño nos fuimos a desayunar en poca ropa, Ana se puso un bra y una mini tanga, y yo solo un bóxer.

Al terminar de desayunar nos fuimos a vestir, y mientras jugaba con Ana a hacernos cosquillas, pero Ana al parecer seguía pensando en algo más desde que nos estábamos bañando, pero después Ana me pregunto algo y nuevamente me dejo frio, tuve la misma sensación que cuando me platico en la cena que tuvimos cuando todo empezó, y cuando me pidió que tuviéramos un niño entre nosotros dos.

A: Oye papi... ¿Te gustaría dormir en tu cama con dos mujeres al mismo tiempo?

R: ¿QUEEEEEEEEE? PE... PE... ¿PERO A QUE TE REFIERES?

A: Na... Nada papi no me hagas caso...

R: No mi amor... ¿dime porque lo preguntas?

A: Lo que pasa es que... me preguntaba muchas cosas...

R: ¿Como que cosas?

A: ¿Y si mi mama se entera de lo nuestro y no se enoja?

R: Pero amor... ¿¿¿estás loca??? Claro que se enojara y posiblemente hasta se divorcie o se vaya de casa

A: Quiero decir que si a ti te pude convencer, tal vez a ella también la podamos convencer, tal vez le guste lo que hacemos y tal vez le guste compartir su... cama

R: Pero amor como se te ocurre todo eso, no creo que mamá se sienta muy contenta de lo que hacemos

A: Pero no le diremos lo que hacemos luego luego

R: ¿Entonces?

A: Mira papi cuando mamá llegue a casa le diré lo de mis vacaciones sabáticas, le platicaremos todo lo que paso en su ausencia y yo poco a poco hablare con ella para ver qué es lo que opina del incesto, tal vez a que ella no le desagrade la idea

R: No lo sé mi amor es un paso muy fuerte

A: No papá no pienses así, yo le diré que me encantaría ser madre y que me encantaría encontrar un hombre como tú y que alguien como tú fuera el padre de mi hijo, seguro que a ella eso no le molestara, y si después de platicar mucho con ella veo que le gusta el incesto, la podríamos convencer entre los dos

R: Pero hija... ¿¿estás segura??

A: SIIIIII ¿te imaginas? a mi me encantaría también disfrutar del cuerpo de mi mamá, y seguro que a ti te gustaría estar con mi mamá y conmigo al mismo tiempo cuando estemos los 3 y en su ausencia estaremos los dos siempre, si logramos convencer a mamá de esto, seguro aprobara mi embarazo y eso sería fantástico papi... ¿¿¿TE IMAGINAS???

R: No amor la verdad no... Aun que lo que dices me ha excitado demasiado

Ana me había platicado todos sus planes, y yo en verdad estaba muy inseguro de que funcionarían, de hecho tenía mucho miedo de que mi esposa se enterara de lo que había pasado entre Ana y yo y a las consecuencias que esto con llevaría.

Ya a las 7 salimos de casa camino al aeropuerto a recoger a mi esposa de su llegada. Al llegar Ana la fue a saludar con mucho entusiasmo y yo también, creí que al abrazar y besar a mi esposa todo el hermoso sueño desaparecería y todo volvería a ser como antes, pero no fue así.

En el camino de regreso mi esposa nos empezó a platicar todo lo que había acontecido en su viaje, con su trabajo y sus proyectos, y nosotros la escuchábamos con mucha atención. Finalizó de platicarnos casi a 3 minutos de llegar a casa.

Cuando llegamos Ana corrió a ayudar a su mama a levantar la maleta y sacar la ropa sucia, mientras que Sam y yo nos quedamos en la sala platicando todo lo que habíamos hecho. Le platique lo que paso en mi trabajo en la escuela de Ana y en las vacaciones, pero claro nada era cierto, ya que Ana y yo habíamos quedado de acuerdo con una versión para contarle a mi esposa y no fallar en lo que diríamos

Ya al rededor de las 12 pm habíamos terminado de contarnos las cosas y estábamos los 3 en la sala platicando de todo lo que había pasado.

Después de esto fuimos a comer a un restaurante a celebrar la llegada de mi esposa a casa.

Mi hija le dijo sus planes de su año sabático que se quería tomar y a mi esposa no pareció incomodarle, ya que lo habían platicado, de hecho ella dijo que estaría mejor ya que se dedicaría cuidar la casa y a mí cuando ella se fue, al decir eso Ana y yo nos echamos a reír solo por lo que ella y yo sabíamos de nosotros.

No quisimos decirle aun a mi esposa del probable embarazo de mi hija, quería primero confírmalo y planear la forma en que le diríamos.

Así pasaron cerca de mes y medio desde la llegada de mi esposa, de su último viaje, aun que por desgracia al haber terminado su proyecto, no tenía viajes en puerta.

Con mi hija seguía disfrutando al máximo aun que no tanto como queríamos, ya que solíamos ir a distintos hoteles cada vez, con alberca y sin ella, de buena o de mala calidad, conocidos y desconocidos, pero lo solíamos hacer 2 o 3 veces por semana, aun que me encantaría hacerlo diario con ella, pero era difícil ya que tenía que cumplir también en casa con mi esposa y estaba empezando a desgastarme de las exigencias de ambas. Varios días llegaba algo cansado de hacerlo con mi hija y tenía que estar con mi esposa, aun que si estaba cansado creo que me imaginaba la situación que mi hija me había platicado semanas antes, en estar con las dos al mismo tiempo. Cuando estaba con mi esposa, imaginaba a mi hija a un lado y eso me excitaba más.

Después de esas casi 6 semanas de tener a diario en mi esposa y no poder tener a mi hija en mi propia cama, mi esposa comenzó a hacerme platica sobre un tema que me dejo extrañado.

S: Creo que a Ana le hace falta un novio cielo

R: ¿¿Un novio?? ¿¿A Ana?? ¿¿Por qué lo dices cariño??

S: Ana me ha estado platicando muchas cosas y al parecer ha madurado mucho en estos días

R: ¿Ha si? ¿Por qué lo dices?

S: Resulta que me ha dicho he insistido mucho en que tengo mucha suerte al tener un hombre como tú a mi lado

R: ¿Ha si? ¿Y qué opinas?

S: Jejeje, yo creo que tiene razón, soy muy afortunada de tenerte a mi lado

R: No lo creo, yo soy el afortunado de tenerte a mi lado.

S: Ana dice que le gustaría un novio como tú, guapo, cariñoso, entregado y apasionado, e incluso me dijo algo q me sorprendió mucho

R: ¿Pues qué te dijo Ana amor?

S: Pues resulta que estábamos platicando de cosas sentimentales.... de mujeres ya sabes... y ella me dijo " Sabes mami... me encantaría ser madre, y si se pudiera lo tendría con papá"

R: ¿¿¿QUEEEEEE Ana te dijo eso???

S: Si tú crees,

R: ¿¿Y qué le dijiste amor, que más te dijo?

S: Nada ya no hablamos después de eso porque se metió a bañar

Por esos días me entere de que mi hija si estaba embarazada, ella se estaba comportando algo más tranquila, no tenía mucho apetito y cuando fuimos a un hotel, mientras le deba por atrás ella grito…

A: SII SII Papi cógeme, coge a tu hija preñada, quiero que me disfrutes. Porque estoy disfrutando tener un hijo tuyo.

En esos momentos parece que tenia fuego en las venas y al principio por unos segundos quede paralizado, pero mi cerebro reacciono rápido y por el morbo, el sexo después de eso fue increíblemente salvaje y prolongando. Grite mucho también esa tarde.

Así fue cuando mi hija me dijo que estaba embarazada, al finalizar la sesión de sexo en el baño mientras nos arreglábamos para salir mi hija me comenzó a platicar, que desde que ella me estaba seduciendo había estado tomando pastillas anticonceptivas, por lo que pudiera pasar. Y un mes después de la llegada de mí esposa y al saber cuál sería mi reacción dejo de tomar las pastillas, hasta que en alguna de las noches de hotel que teníamos logro embarazarse de mí.

No sabía qué hacer o que decir, ella estaba muy feliz y me abrazaba, aun que yo también, y el morbo estaba por todos lados, seguía paralizado por la noticia. Tenía en mi cabeza felicidad por haber embarazado a mi hija y miedo y preocupación por lo que nos depararía después con mi esposa y la vida de mi hija que se truncaría y no quería que dejara de vivir por ser madre. Pero ella así lo quería.

Después de la plática que tuve con mi esposa aquel día, todo fue muy confuso ya que comencé a ver que los planes de mi hija eran decirle a mi esposa que estaba embarazada y que yo era el padre del hijo que Anna estaba esperando.

Unos días después que fui con Ana a un hotel a disfrutar de su cuerpo, le comente mi platica con mi esposa, ella se rio diciendo que se excito mucho cuando lo comento con su mamá pero que se contuvo, ya que quería decirle que estaba embarazada y yo era el padre, pero dijo que eso lo haría más pronto de lo que ella había creído.

A: Sabes papi, pronto te daré una sorpresa

R: ¿¿Una sorpresa?? De que se trata

A: Pronto lo descubrirás.

Al regresar a casa, Ana me dejo pensando en cuál sería la supresa que me tendría, y una semana exactamente me lo hizo saber, ya que por la mañana en el trabajo recibí dos mensajes de texto a mi teléfono muy extraños:

Mi hija me escribió: "No vayas a trabajar en la tarde, ven a la casa temprano, tengo una sorpresa que darte amor, ven preparado y con mucha energía papi"

Aun que ese mensaje no me extraño ya que siempre solía escribir para quedarnos de ver en algún lugar, y a una hora, lo extraño era que me estaba citando en la casa lo más extraño fue que mi esposa también me escribió lo mismo y pues ya tenía otro significado

Mi esposa me escribió: "No vayas a trabajar en la tarde, ven a casa temprano, tengo una sorpresa que darte amor, ven preparado y con mucha energía mi amor"

Cuando recibí ese mensaje casi me desmayo, sentí un frio por toda mi espalda, ya que solo mi hija escribía eso cuando quería que fuéramos a algún lado a coger, y ahora mi esposa me estaba escribiendo exactamente lo mismo que Ana, y también me había citado en casa. No supe que mas hacer así que no respondí los mensajes, y avise en la clínica que no iría, y por la tarde me dirigí a mi casa.

Cuando llegue no había nadie a la vista así que creí que habían salido mi esposa y mi hija, por lo que fui a la cocina y estaba todo listo para comer, así que decidí esperarlas y ver que era la sorpresa que me habían dicho.

Pasaron cerca de 40 minutos cuando estaba quedándome dormido en la sala viendo la TV. Cuando llegaron las dos casi me infarto, ambas llegaron hermosísimas, parecían actrices de películas americanas.

Ana llego con un peinado muy juvenil y una blusa blanca de tela semitransparente de los 70s, que solo le cubría un hombro y dejaba ver el otro brazo y le llegaba arriba del ombligo, y ustedes ya saben que tenía en el. Mi esposa en cambio llego de negro con una top negro de pequeños tirantes, mostrando todos sus hombros y la separación de sus hermosos y grandes senos, abajo tenía una minifalda negra y una medias y unas enormes zapatillas negras. Ambas se veían súper deliciosas.

S y A: Ya llegamooooos!!!!

R: ¿Donde andaban las estaba esperando...? Están hermosas... ¿fueron de compras?

A: Si papi como estas (se acerco a darme un beso muy cerca de la boca que pensé que mi esposa se había dado cuenta)

S: Ana me convenció de ir de compras así que fuimos aprovechando la tarde libre que tenia, trajimos muchas cosas y seguro te gustaran (mientras se acercaba a darme un beso bastante apasionado en la boca, que me dio un poco de corte que me viera enfrente de mi hija)

A: haber ¿papi que te parece si hacemos de comer y luego te mostramos lo que compramos que te parece?

R: De acuerdo si ustedes lo dicen

Cuando Ana me dijo esto mi esposa estaba por irse a la cocina, ambas me dijeron que harían la comida y casi al mismo tiempo se giraron y ambas me habían cerrado el ojo como complicidad. La verdad es que eso que estaba pasando me dejaba muy desconcertado, no llegaba a imaginar todo lo que estaba pasando y menos lo que pasaría después.

Paso casi media hora en lo que ellas en la cocina preparaban la comida, también habían traído cosas para comer y empezaba a oler delicioso. Aun que me ofrecí a ayudar ellas no me dejaron y me obligaron a permanecer sentado en la sala vendo la TV.

Minutos después Ana se acerco a mí y se recargo en los brazos del sofá y se agacho quedando cara a cara conmigo y dejando me ver abajo de su blusa, sus deliciosos senos, ya que no traía nada debajo.

A: Papi, ya está la comida ven, acompáñanos

En eso me dio un beso en la boca muy apasionado aun que corto, no me había percatado de que mi esposa viera y me espanto mucho la actitud de mi hija

R: Annnaaaaa, tu mamá nos va a ver

A: Hay papi no nos ve no te preocupes. Ya vente a comer anda.

Después de esa invitación y con el miedo que me dio que mi esposa nos viera llegue a la mesa como perrito regañado.

La mesa estaba servida habían traído muchas cosas para comer, ensaladas, pasta y vino tinto, a mi me había encantado lo que habían servido y les agradecí la comida.

R: Wow esta comida se ve deliciosa, bien ha valido la pena esperar

A: Gracias papi, espero te guste, la hicimos con mucho amor solo para ti

S: Si amor no te emociones desde ahorita hay más sorpresas después vamos a comer.

Así que nos sentamos todos y estuvimos platicando de varias cosas, entre ellas, me entere de que Ana ya le había comentado bien a mi esposa del año sabático que se tomaría y mi esposa estuvo conforme, ya que le conto todas las actividades que haría en el, también le hice saber a mi hija que para fines de año le regalaríamos entre mi esposa y yo a fin de año un auto nuevo por haber terminado la prepa, pero ella no quiso, menciono que luego pediría algo mejor. Mi esposa me comento que la relación entre ella y Ana había mejorado mucho más y que habían compartido muchas cosas como madre e hija en estos días. Mi esposa también nos comento que en su trabajo las cosas se habían estado estabilizando así que no tenía necesidad de hacer viajes durante algún tiempo, aun que eso a mí no me cayo de mucha gracia al parecer a Ana si le había dado gusto saber que tendría a su papas todo el tiempo para ella.

Cuando terminamos de comer Ana comenzó a levantar la mesa y mi esposa a lavar los trastes, yo les ayude a ambas. Cuando terminamos todo empezó a ponerse... mmm... diferente.

A: Papi por qué no te sientas en la sala y te enseñaremos lo que compramos ¿¿Qué te parece??

S: Si amor ponte cómodo no queremos aburrirte.

R: De acuerdo aun que... porque están tan misteriosas

A: Espera y lo veras papi

Ambas se fueron al cuarto de mi hija y tardaron cerca de 20 minutos para salir, casi me muero cuando las veo.

Salieron las dos tomadas de la mano ambas venían vestidas igual, listas como para ir a una fiesta de gala, ambas estaban hermosas y parecían hermanas gemelas.

Se habían peinado igual y ambas traían vestidos de noche, muy parecidos, las dos traían vestido increíblemente entallados, largos y muuuuuuuuuy escotados.

El de mi esposa tenía un escote de trente que hacia lucir su grandes y esposos senos, no tenia sostén así que se lograba marcar su pezón queriendo salir del vestido, luciendo unas hermosas zapatillas abiertas y con un tacón enorme. Mi hija lucía un vestido más corto sujetado del cuello en forma de cinta y con unas aberturas en forma de rombo entre sus senos que la hacían lucir su abdomen plano y sus senos perfectos, y su espalda con una abertura igual aun que mas grande que casi dejaba ver el inicio de sus nalgas, y en la parte de abajo las piernas tenían una aventura que hacia lucir todo el largo de sus piernas, blancas y hermosas. También acompañadas de unas zapatillas del mismo color que el vestido, pero las de ellas estaban cerradas. Parecía que ambas tenias 25 años, parecían dos gotas de agua

R: Woooow Pero... ¿Dónde va a ser la fiesta?... están hermosas, parecen sacadas de un cuento de hadas, no pensé que fueran gemelas en realidad jeje

A: Jejeje, hay papi pero que cosas dices, ¿en verdad te gusto lo que compramos?

R: Gustarme me encanto, pero no creo estar vestido para la ocasión.

S: No cariño no te preocupes, hoy no saldremos, tal vez otro día, solo queríamos mostrarte lo que compramos.

R: Pues me han dejado sorprendido ya que se ven guapísimas, pareces gemelitas.

A y S: Jejejeje

S: Que bueno que te gusto, es hora de enseñarte otras cosas que compramos.

A: Si pa no te vayas a ir de aquí eh

R: A donde querría ir si parece que estoy en un desfile de modas.

Cuando dije esto, mi esposa se me acerco de una forma muy sensual, se coloco enfrente de mí y se inclino, dejándome ver sus senos hermosos y suaves, con una mano se recargo en mi pierna muy cerca de mi verga y con la otra me tomo de la cara y haciéndome levantarla dulcemente me miro a los ojos y me dio un beso muy apasionado en la boca, cosa que al principio me dio un poco de corte ya que mi hija estaba atrás de ella, pero decidí no hacer nada raro, después mi esposa se incorporó y se marchó, contoneándose al andar mostrándome su hermosos trasero. Desapareciendo hacia en cuarto de mi hija.

Ya después de que mi esposa se fue, mire a mi hija la que me veía con una sonrisa pícara, después ella se acercó, e hizo casi lo mismo que mi esposa, pero casi me voy para atrás por el susto. Mi hija se acerco contoneándose aun mas, y se colocó también enfrente de mí, se inclino y con una mano tomo fuertemente mi verga, que de inmediato reaccionó y se prendió, y con la otra mano, me tomo por detrás de la cabeza en la nuca y me jalo hacia ella con toda sus fuerza y su pasión y me comenzó a besar.

De inmediato trate de rechazarla aun que si nos besamos, casi de inmediato me separe pensando en que mi esposa nos vería. Con miedo a que viera su mamá y con más miedo de que nos escuchara comencé a gritarle casi en forma de susurro.

R: ¿Que acaso estás loca hija? Tu mamá se puede dar cuenta

A: Tú no te preocupes papá, ella ya está en mi cuarto cambiándose.

Lo que me dijo me dio un poco más de confianza así que cuando Ana lo repitió por el morbo que me dio besar a mi hija a unos metros de mi esposa me excite demasiado.

Cuando mi hija lo noto se separo de mi y se fue a su cuarto a acompañar a su mamá, no sin antes irse contoneando de nuevo por el pasillo que da a las recamaras.

Durante varios minutos me quede pensando en las actitudes de ellas, me sorprendía ver a mi esposa con esos cambios y pues a mi hija la conocía en todos los aspectos, pero hasta entonces nos habíamos organizado de tal forma que mi esposa no sospecharía nada de lo nuestro, y más aun, evitábamos en lo posible cualquier roce, comentario o comportamiento que nos delatara.

Después de otros 10 minutos de espera, la temperatura comenzó a subir y es q las chicas aparecieron de nuevo, tomadas de la mano por el pasillo.

A y S: Ya regresamoooooooooos!!!

Ni siquiera puedo explicar con palabras todas las cosas que pasaron por mi mente en esos momentos, yo creo que en un par de segundos paso por mi mente desde que conocí a mi esposa, cuando comenzamos a tener relaciones ella y yo, así como las travesuras que habíamos hecho como pareja, también vino a mi mente todo lo que paso con mi hija ya unos cuantos meses antes, y casi recordaba cada una de las noches que la había disfrutado y las vacaciones que habíamos tenido.

Ambas aparecieron tomándose de la mano, LAS DOS EN BIKINI!!!!!

Mudo... me quede mudo con lo que estaba viendo, mi esposa, tenía un bikini azul rey la pieza de arriba era diminuta, los tirantes se amarraban en la parte de atras del cuello y el tirante de abajo se cruzaba por la espalda para cambiarse de lado y bajar a la tanga en donde se unía con los tirantes de la parte de abajo, la parte de abajo era demasiado pequeña, ya que mostraba un pequeño triangulo, con tirantes elevados que se acomodaban muy bien en la cadera de mi esposa, y se unían en un solo hilo formando una tanga perfecta que se perdía entre sus glúteos..

Parecía perro hambriento, creo que estaba comenzando a salivar, al ver esa imagen tan erótica.

Mi hija... una modelo, el traje de ella era solo un top de licra sin tirantes tipo straples muy angosto que no podía tapar los senos en su totalidad, dejaba ver parte de ellos arriba y abajo y se encargaba de su principal tarea, tapar los pezones erectos que se veían a simple vista. Arriba era rojo liso, y la tanga de abajo del mismo color pero con un pequeño detalle al frente de letras negras, al parecer bordadas, me imaginaba que sería la marca aun que no me venía una a la mente que se llamara "NPM". La tanga de mi hija era aun más pequeña que la de mi esposa, los tirantes eran demasiado cortos unidos por un nudo a los costados de la cadera, el hilo de atrás se perdía también entre los preciosos y suaves (y sabrosos) glúteos que tiene.

Cuando las dos aparecieron tenían su cabello recogido, como para lucir aun mas sus bikinis, ambas se acercaron al mismo tiempo aun tomadas de sus manos.

Se colocaron enfrente de mí y comenzaron a darse vuletas una a otra, para enseñar sus prendas, yo seguía con la boca abierta y no podía hablar mucho, tenía la pierna cruzada para evitar que notaran mi erección.

R: Pero... pero esos trajes no son para ir a la playa, ni crean que las dejare salir así, seguramente salen y me las roban... Se ven increíblemente... espectaculares.

S: Ya veo que te guste, hace mucho que no me ponía un traje así, ¿se ve lindo verdad?

R: Si... siiiii muy lindo te ves muy sexy amor.

En eso mi esposa se acerco y se sentó en el brazo izquierdo del sillón, tomo mi mano derecha y la jalo hacia su espalda para que la abrazara, y después tomo mi mano derecha y la coloco en una de sus piernas.

S: Ve cariño... siente, tu nena me convenció de que me fuera a depilar, y me depile toditititta... siente

R: (glup) ¿Toditi... ti... ta???

S: Sip, ya no hay lugar con bello en mi cuerpo salvo en la cabeza jejeje, cejas y pestañas jejeje.

R: Wooooooow, valla que si estas muy suavecita, parece pompa de princesa, jejejeje.

S: Si... la verdad Ana tuvo muy buena idea, era un fastidio sufrir cada semana.

Por unos instantes me olvide de mi hija mientras acariciaba las piernas de mi esposa, buscando con los ojos zonas en donde normalmente aparecían pequeños y delgados bellos, pero no... no tenia, y al sentir la suavidad de su piel mi mente comenzó a viajar y a imaginarme todas las partes privadas de mi esposa, y la forma que tendrían, cosa que me excitaba mas aun. Pero de repente mi imaginación se interrumpió cuando Ana se acerco y me dijo.

A: Si papi, convencí a mamá de que fuéramos a depilarnos, ve también yo siente aquí...

Ana tomo mi mano que estaba acariciando la pierna de mi esposa, y la jalo para colocarla por detrás de sus muslo, muy cerca de sus glúteo, en el viaje yo resistí a tocarla frenando el movimiento, pero mi hija, con un poco mas de fuerza comenzaba a ganarme, cuando sentí la piel de mi hija, casi todo se paralizo en mi cuerpo y en mi vida. No quise, ni voltear a ver a mi esposa, presentía una mirada fría y de enojo, celos, reproche, no lo sé, imaginaba tantas cosas que casi de inmediato retire mi mano de la pierna de mi hija.

Cuando me resistí, mi esposa como regaño me dio un pequeño golpecito en mi espalda

A: Oye no seas grosero con tu hija que te quiere mostrar cómo se siente, ella también se depilo y tú la tratas como si tuviera roña. Anda hazle caso a tu hija.

Aun sin voltear a ver a mi esposa pero si sentí el regaño de inmediato puse mi mano en su pierna pero casi en la parte de atrás de la rodilla. Pero Ana se inclino y tomo mi mano jalándola hacia arriba casi encima de su trasero.

Yo no daba crédito a lo que pasaba, tal vez mi esposa no entendía lo que me provocaba acariciar a mi hija, y menos la malicia con lo que ella me tocaba, seguramente mi esposa aun era inocente en esos aspectos.

R: Wooow, si... si se ve que a ambas les hicieron un trabajo impecable, su piel están bien suavecitas.

A: Si qué bueno que te guste, yo también me depile todititititta como mamá.

R: Queeee!!!!

Cuando escuche eso mi mente volvió a volar, yo conocía la perfección el cuerpo de mi hija, y siempre soñaba con verla sin un bello púbico, aun que ella siempre procuraba rasurarlos al ras, solo dejaba una pequeña sombra.

Embobado en la imagen de mi mente de mi hija desnuda y depilada ambas se incorporaron, y se comenzaron a reír muy sutilmente.

S: Bueno cariño ya vete a cambiar, quiero enseñarle la otra cosa que compre a tu papá

A: Esta bien mamá luego nos vemos, jejeje.

R: ¿Qué? ¿¿¿Faltan más cosas???

En eso Ana se incorporo y se comenzó a ir mientras se contoneaba un poco se fue a su cuarto.

Trataba de no verla y centra mi mirada en mi esposa pero ella también estaba viendo a mi hija.

S: ¿Se ve muy bien verdad?

R: ¿eh? ahh!! Ana!!! Si... si creo que si se ve bien...

Cuando Ana desapareció de nuestra vista por el pasillo, mi esposa me miro y me tomo de nuevo la mano derecha que tenia libre y ahora la coloco sobre sus senos, y como obligando a mis manos a meterlas entre su piel y el bikini.

S: Bueno cariño es tiempo de nosotros ¿¿no crees?? Porque no te vas al cuarto... te pones muuuuy cómodo, y debajo de las sabanas me esperas desnudo para divertirnos un rato... ¿Que opinas?

R: Yo... Yo pues claro me encantariaaaaaaaa

En eso la bese muy apasionadamente y me ayude a mi esposa a q se levantara de mi pierna, después yo también me incorpore y le di un último beso en la boca, después de esto ella se giro y comenzó a caminar al cuarto. No sin antes haberle dado una pequeña nalgadita en sus hermoso y depilado trasero jejeje.

Cosa que a ella le dio gracia girando su cabeza y sonriéndome a la par que se seguía alejando.

Yo creo que estaba pasando por un sueño interminable, comencé a caminar hacia nuestra recamara pensando en todo lo que había pasado.

Inmediatamente entre al baño de nuestro cuarto, me desnude y me metía bañar como rayo. A los 5 o 10 minutos salí y me dirigí directamente a la cama, me coloque desnudo debajo de las sabanas. Pocos minutos después comenzó la fiesta.

Yo seguir con mi erección ya que comencé a recordar a mi hija, y la forma en que se había comportado, creo que me excito mucho acariciarla enfrente de mi esposa, aun que tal vez para ella no habría problema.

S: ¿Ya estás listo cariño?

Mi esposa gritaba suave del otro lado de la puerta, tocando para que la dejara entrar.

R: Sii, si pasa

S: Ya llego tu diablita, y quiero que hagamos travesuras... mmm

Wooooow casi me vengo allí mismo, mi esposa abrió la puerta luciendo un espectacular baby doll rojo semitransparente con ligero. Amigos, me sentí el hombre más feliz de la tierra en ese momento, mi esposa no solía usar esos atuendo ya que se le hacían incómodos. Y el verla así, me dejaba impresionado, hasta pensé que se me había olvidado una fecha importante de aniversario o cumpleaños.

Mi esposa tenía el cabello suelto, con su baby doll rojo que dibujaba muy bien sus senos, y ya que la lencería tenía una especie de corsé, levantaba y juntaba muchos sus senos, lo que hacía que se vieran enoooormes jeje. Tenía una especie de listones en la parte de enfrente a manera de agujetas que terminaban en un pequeño moño justo en medio de sus senos. A través de la abertura se veía todo su abdomen y su ombligo. La tanga increíblemente pequeña tenía un pequeño triángulo que solo tapaba su parte más intima, todo lo demás estaba formado por unas costuras, juraría que las agujetas son más gruesas que la tanga que tenia. Aun que se perdía en el ligero de encaje que tenia sujetando un par de medias al muslo de color rojo también.

Mi boca se abría y no se cerraba, salivaba como un niño en una juguetería.

Se giro y dándome la espalda, y mientras cerraba la puerta, me dio una vista espectacular de su espalda y su hermosos trasero, sus piernas largas y torneadas, depiladas, embellecidas con unas zapatillas de charol rojas abiertas y de cintas largas como a mí me encantan.

Después mi esposa comenzó a acercarse a la cama con movimientos felinos, suaves y sutiles.

Mi erección crecía y crecía, cuando llego a la orilla de la cama, comenzó a gatear sobre mi y al llegar a mi comenzó a besarme toda la cara, y después comenzó a utilizar su lengua para darme pequeñas lamidas en el cuelo y boca, que me hacían calentarme aun mas.

Hace mucho tiempo que mi esposa no se comportaba de esa forma y yo estaba feliz.

Deje que mi esposa siguiera haciéndome todo lo que quería mientras yo acariciaba las partes de su cuerpo que estaban a mi alcance.

Mi esposa seguía besándome y lamiendo mi cuerpo, seguía bajando, y estuvo mucho tiempo sobre mi pecho y mis pezones, yo acariciaba su espalda y sus senos, la tomaba del cabello y me volvía loco, cada vez mas y mas me emocionaba y comenzaba a dar pequeños gritos y gemidos por las maravillas que me hacia mi esposa.

Pasaban los segundos más deliciosos de mi vida, mi esposa seguía bajando y nadie decía nada. Mi esposa por fin llego a mi verga totalmente erecta que estaba deseosa y sedienta de la saliva de mi mujer o "mi diablita como ella lo había dicho"

Tomo mi verga entre sus manos y comenzó a acariciarla suavemente mientras se humedecía sus labios, ella me sonreía, con una cara muy sensual. Sacaba su lengua y comenzaba a pasarla por mi glande, dándome un placer como nunca antes me lo habían dado. Era un regalo que no merecía, pero estaba disfrutando.

Sus manos subían y bajaban a lo largo de todo el tronco que tenia, mi verga crecía y crecía mas a un. Y mi esposa comenzaba a introducirse mi herramienta cada vez más en su boca que estaba dando de sí. Con la saliva de mi diablita lubricaba la entrada y salida. Y estuvo varios minutos con ese delicioso sexo oral que me hacia mi esposa. Yo estaba en el cielo y solo me dejaba hacerme lo que ella quisiera. El masaje era lento lo que me permitía durar aun más con mi erección.

Cuando mi esposa estaba terminando de hacerme el mejor sexo oral de nuestro matrimonio, ella misma comenzaba a despojarse de sus pequeñas y transparentes prendas que me erotizaron al máximo.

Para terminar mi esposa comenzó a lamer mis testículos y a dar pequeños besos a lo largo de toda la masa de carne que hace unos momentos se estaba tragando literalmente.

Cuando termino, con su boca llena de mi sabor, comenzó nuevamente a subir, solo utilizando su lengua humedeciéndome todo mi abdomen y mi pecho. A estas alturas, yo seguía gimiendo y gritando de felicidad y de placer y los sonidos iban por afuera de la recamara.

Después de eso mi esposa se coloco a horcajadas a la altura de mi cadera, con una mano se apoyó en mi pecho y con la otra tomo mi verga y la dirigió a la entrada de su cueva. Que estaba totalmente lubricada e hirviendo de calor que había dentro de ella.

Ella comenzó a cabalgarme y yo tenía una imagen de los senos y su abdomen y su hermosa cara, y casi me vuelvo loco, solté un grito digno de un león o tarzán al ver el coño de mi esposa totalmente depilado, Tan hermoso y tan depilado, similar a los de una preadolescente o una pequeña de 10 años.

Mi esposa sonreía ante mis expresiones netamente animales y salvajes, no me importaba que nadie me escuchara, y menos mi hija que seguramente estaría en su cuarto escuchando lo que hacíamos mi esposa y yo, cosa que yo sabía que le daba algo de celos cuando pasaba eso. Y yo era el más afortunado ya que ella siempre quería ganarle a mi esposa a brindarme placer y se lucia cuando podía estar con ella.

Mi esposa seguía y seguía cabalgándome fuerte y rápido, ambos gritábamos y gemíamos a toda voz.

Durante varios minutos perdí la noción del tiempo, y el espacio del placer tan grande que estaba sintiendo, pero lo mejor acababa de empezar.

Mi esposa comenzó a gritara un mas y gemía mas intensamente, ella sobre mí la tomaba de la cintura y la veía. Y juro que casi me vuelvo loco.

Nunca note cuando mi hija estaba dentro del cuarto a un lado de la cama donde estábamos nosotros hasta que, mientras mi esposa me cabalgaba comencé a notar un par de manos que tomaban los senos de mi esposa desde atrás; creí estar soñando, no alcanzaba ver que estaba pasando.

Cuando de repente empiezo a ver la cara de mi hija besando el cuello de mi esposa justo frente a mis ojos, en el momento en que estaba cogiendo a mi esposa mi hija volteo de reojo a verme con una gran sonrisa picaresca, parecía que el diablo se le había metido.

Yo no podía decir nada, y casi de la impresión perdía mi erección hasta que comencé a ver a mi esposa como estaba disfrutando los besos y lamidas que mi hija le daba en su cuello y en sus espalda.

Después de unos segundos yo seguía ensartando a mi esposa y ella estaba sentada sobre mí, pero cambiando de posición, sin dejarme salir de ella se recostó encima de mí y allí fue donde comprendí todo.

Mi hija estaba tras de ella completamente desnuda, y completamente depilada, como si de una niña de 10 años se tratase. Ella estaba acariciando a su madre, y cuando vi a mi hija a la cara, moviendo los labios me dijo:

A: Te amo papi... Te lo dije.

En ese momento grite como loco... aun más. Mi hija se agacho y comenzó a lamerle el ano a mi esposa, mientras ella gemía, y yo disfrutaba a mi esposa como antes. Yo también comencé a gritar cuando noté a mi hija que pasaba mi lengua entre mis testículos e intercambiaba lengüetazos entre el ano de mi esposa y lo que entraba y salía de mi verga en la vagina de ella.

Simplemente era algo sublime. Creí estar en un sueño y me imaginaba estar en una película porno.

En esos instantes mi esposa llego a un orgasmo brutal, podría decir que fueron varios a la vez, y yo al sentirlos también llegue a un orgasmo como nunca en mi vida. Soltando grandes cantidades de semen que fueron a parar dentro de mí esposa.

Cuando mi esposa decidió acostarse, me salí de ella y quedamos recostados, pero mi hija aun querria mas y no tardó en acercarse y comenzar a lamer el semen que salía de la vagina de mi esposa, y limpiaba mi verga también.

Yo no sabía que pasaba, solo vea a mi esposa pero ella seguía con los ojos cerrados y no podía ver a la cara de mi hija por lo que hacía.

En ese instante mi esposa abrió los ojos y me dijo

S: ¿Que te pareció amor? ¿No crees que sería justo regresarle el favor a Ana?

Mis ojos se abrieron como platos y casi paralizado moví la cabeza afirmando a su petición. Mi esposa estiro la mano para tocar la cara de Ana como llamándola e indicándole que se acostara entre nosotros dos.

Ana se acerco y se acomodo boca arriba y mi esposa inmediatamente comenzó a besarle en la boca y yo allí comprendí todo lo que pasaba, mi hija había seducido a su madre como lo hizo conmigo, y no era un sueño, y por lo que veía a mi esposa no le importaba que compartiríamos a mi hija así que disfrute al máximo este momento por que no sabía si se repetiría de nuevo.

Yo me acerque a sus bocas e hicimos un beso triple, déjenme decirles que fue increíble, después las deje que se seguirían besando y comencé besar poco apoco cada una de sus partes del cuerpo que estaban de mi lado, mientras mi esposa me imitaba en todo, yo estaba prendido a un seno de mi hija y mi esposa al otro, nos quedamos allí por varios minutos y seguimos bajando, poco a poco por su cuerpo hasta llegar a su sexo.

Teníamos a mi hija completamente abierta de piernas mientras que mi cabeza y la de mi esposa las teníamos entre los muslos de Ana, decidí esperar a ver lo que mi esposa hacia y con una maestría comenzó a lamerle al rededor de la vulva a mi hija, me fascinaba ese espectáculo y no quería perdérmelo.

En eso Ana me tomo con una mano por detrás de la cabeza y me jalo a su sexo donde por varios minutos entre los dos le dábamos a mi hija un baño en su concha con nuestras lenguas.

Desde antes mi hija estaba gimiendo y yo al escucharla había recobrado la erección por completo y mi esposa lo noto así que me dijo...

En eso Sam me dice con voz muy sensual y cachonda:

S: Anda amor, hazle el favor completo a tu hija, yo se que la deseas y ella te está deseando desde hace mucho.

En eso invadido por la lujuria no pude esperar y me coloque para comenzar a penetrarla, no podía creer que estaba haciéndolo con mi hija en mi cama pero mi esposa estaba allí haciendo un trió filial hermoso y sublime.

Tome a Ana por las piernas y yo hincado entre ella comencé a apuntar mi verga a su entrada, mientras mi esposa aun estaba pegada a ella, mi esposa comenzó a intercambiar lamidas entre mi verga y la vagina de mi hija que mas lubricaron la entrada. Mi hija estaba empapada por la situación así que la entrada fue rápida y deliciosa.

WOW, Que sensación, no la puedo describir ni con un millón de palabras. Comencé a penetrar a mi hija mientras mi esposa me veía y veía como cogía al fruto de nuestro amor. Eso era más que una dosis de 20 mil vinagras.

Mi esposa después decidió seguir atendiendo a Ana mamando sus senos y besándose entre ella mientras yo me cogía mi hija.

Seguían pasando los minutos mientras cogía a Ana y cuando note que se acercaba su orgasmo acelere mas los movimientos y ella comenzó a gritar que lo hiciera más rápido, yo ya sabía cuando acabaría mi hija así que decidí acabar con ella al mismo tiempo y así fue, ambos gritamos al mismo tiempo nuestro orgasmo. Que puedo decirles también fue increíblemente brutal, nunca había visto a mi hija chorrearse tanto como ese día.

Justo después de acabar dentro de mi hija comencé a dejarla descansar y poco a poco me iba saliendo de ella hasta que termine acostado a un lado de ella.

Mientras mi esposa aprovecho el momento para lamerle el poco semen que ya había dentro de mi hija, no puedo creer que ambas parecían unas perras en celo y eso me volvía loco.

Mientras mi esposa limpiaba a mi hija yo me besaba con Ana y sentía de nuevo sus labios, cosa que aprovecho y me susurro al oído.

A: lo ves papi, ahora tendrás a dos mujeres en tu cama que te aman incondicionalmente.

Después de oírla me fundí en un beso muy apasionado con ella.

Cuando mi esposa se incorporo se coloco del otro lado mío, así que yo me quede con dos hermosísimas mujeres desnudas y dispuesta a todos a cada lado y poco a poco nos fuimos quedando dormidos.

Del cansancio no despertamos en toda la noche, o por lo menos yo no. Al siguiente día por la mañana, yo desperté primero y decidí ver a mí alrededor y tratar de descubrir si había sido un sueño o no. Pero afortunadamente fue real, si no que mi esposa y Ana seguían en mi cama desnudas abrazadas a mí.

Cuando Ana despertó de inmediato mi esposa también lo hizo.

A: Buenos y hermosos días, ¡LOS AMO! Me encanta estar a su lado

Mi esposa y yo le sonreímos y decidimos meternos a bañar juntos, créanme era una sensación rara ya que no estaba acostumbrado a tener a dos mujeres denudas con las que acababa de tener una sesión de sexo y hablar con toda naturalidad sin sentir pena ante mi esposa y ante mi hija. Pero ellas al parecer estaba de lo mas naturales y mas parecían una pareja ellas dos de lo bien que se llevaban, así que me jalaron al baño y comenzamos a bañarnos, uno ayudando al otro y besándonos y acariciándonos y jugando.

Comenzamos a platicar y yo preguntaba que había pasado para recibir semejante regalo de ambas.

Así que mi esposa comenzó a platicar lo que paso:

Al parecer en mi ausencia mi hija y mi esposa se unieron mucho, tanto que mi hija comenzó a hablar mucho de temas de sexo con mi esposa, cosa que encendía mucho a Sam, y por consiguiente el sexo entre nosotros mejoro poco a poco. Hasta que Ana le comenzó a meter ideas a mi esposa de lo maravillosa y afortunada seria de hacerlo con un hombre mayor que ella, alguien como yo, y Ana llego a contarle sueños que tenia de ella y yo haciendo el amor. Cosa que a mi esposa se le hizo muy normal ya que soy la figura masculina en casa, mi esposa dice que soy guapo y por q mi hija me adora así que mi esposa lo vio como algo normal.

Pero todo cambio cuando Ana le dijo a mi esposa que había investigado y que había hijas que lo hacían con sus padres y que era algo normal e incluso de hijas que lo hacían con sus madres y que también era algo normal. Así que Ana se encargo de buscar relatos entre madre e hija y se los mostro a mi esposa como si fueran relatos comunes y corrientes, hasta que después mi esposa se entero que eran relatos eróticos, pero ya era demasiado tarde, mi hija le había metido el gusanito a mi esposa de hacerlo entre madre e hija, y poco a poco el nivel de cachondez entre ambas fue creciendo hasta que un día después de irse a comprar ropa comenzaron a tener pequeños besos entre ellas que las llevaron a tener un encuentro sexual en casa un par de semanas antes.

Los encuentros sexuales continuaron y Ana le dijo a mi esposa que quería hacerlo conmigo también, cosa que al principio mi esposa no aprobó del todo, porque no sabía cuál sería mi reacción, así que entre las dos planearon toda la semana anterior con la ropa que se comprarían, y los movimientos, frase y mensajes que usarían conmigo, cosas que ya les conté anteriormente.

Así que el día llego y decidieron que esa noche lo haríamos entre los tres.

Después de la historia que me contaron no me cavia duda que mi hija había sido la causante y ella era la mas interesada en hacerlo con los dos que conmigo nada mas jeje.

Cuando salimos no nos pusimos ropa y salimos secos a la cocina a comer algo para el desayuno, ese día decidimos no salir de casa para disfrutarlos entre los tres.

Cuando llegamos a la cocina entre los tres preparamos la comida y rápido de nuevo nos subimos a la cama a continuar con nuestra sesión de sexo familiar.

Ese día quedamos agotados y yo seco, pude hacerlo con mi esposa un par de veces más y a mi hija otro par de veces más, Ellas me consintieron con una mamada a dúo fenomenal y de ensueño.

Hasta que llego la noche.

Durante todo el día jugábamos platicábamos y practicábamos cosas nuevas. Mi hija insistía en que quería embarazarse de mí y quería el permiso de mi esposa para hacerlo, cosa que no contesto de inmediato pero dijo que después lo pensaría.

Durante muchos días de intensa actividad sexual, mi esposa por fin acepto el que Ana podría tener un hijo mío, siempre y cuando se cumplirán sus condiciones, como que Ana se haría 100% responsable del cuidado del bebe como toda una madre, y que también tendría q tener las obligaciones de una esposa en casa.

La noticia fue algo emotiva ya que durante una sesión de sexo intenso entre los tres, yo estaba dándole por el culo a Ana y mi esposa le estaba lamiendo su concha en un 69, ella gritaba:

A: ¡¡SIIIIII!! Si papi cógeme quiero que cojas a tu hijita preñada. Mami estoy preñada de tu esposo voy a tener un hijo con mi papá

R: Si mi nena me encanta cogerte con un hijo mío dentro de ti

S: SI mi amor, me excita mucho saber q tu estas preñada de tu papi. Cógela cielo hasta que quede rendida.

Ese día fue muy emocionante porque después de que acabábamos, mi esposa estuvo haciendo muchas preguntas, no creí q mi hija estaba embarazada hasta que la noticia se confirmo.

Las semanas siguientes fue de gran emoción ya que empezamos a hacer arreglos en la casa y comenzamos a comprar cosas para el bebe, mi esposa estaba muy emocionada ya que ella quería un hijo de nuevo y lo estaba viviendo en su hija.

En los meses siguientes el cuarto de mi esposa y mío se convirtió en un cuarto de tres con una cama enorme donde los tres cabíamos perfectamente, a un lado la cuna del bebe y la compra de ropa etc. A todos nos tena muy emocionados.

Al paso de 9 meses de embarazo mi hija tenía programada la cesárea para el 19 de diciembre del 2007.

Ana dio a luz a una niña hermosa de nombre Natalia que es nuestro nuevo integrante de la familia.

Nuestra vida trascurre feliz, creo q soy un hombre increíblemente afortunado al tener en mi cama a dos mujeres que amo tanto, mi esposa y mi hija mujeres q comparten tanto las obligaciones como los derechos de ser la mujer de la casa, y yo feliz de cumplirle a dos mujeres hermosa.

Y quien sabe en unos años mas tenga a otra mujer hermosa entre mis brazos, mi hija-nieta.

Por lo pronto ya hay planes e q en unos años mi hija se embarace de nuevo de mí esperando tener un hijo, para que pueda hacer feliz a las mujeres de la casa y ayudarme en las obligaciones de ser el hombre de la casa.

Disculpen la tardanza de mis relatos, pero estos días con mi hija-nieta han sido muy felices y no había tenido tiempo de arreglarlo, espero les haya gustado mi historia y no olviden que cuando deseen platicar drbetopp@hotmail.com

Gracias a todos por los comentarios hasta pronto espero en un futuro contar nuevas.

Solo sé que soy muy feliz con mi esposa y mi hija en mi cama y con mi hija-nieta en la habitación fruto del amor con mi hija.