Aquél hermoso y prometedor viaje familiar se había empañado por el obligatorio regreso de mi esposo antes de lo planeado.

-Quédate con mi papá y con nuestros hijos… volveré el domingo antes de las 3 por ustedes anda, nuestros están demasiado contentos como para regresarnos tan pronto…

-Ya sabes que no me gusta pasar tiempo sin ti…

-Hazlo por los chicos… no serán más que 3 días los que me ausentare…

Aquél día de la partida de mi esposo el clima caluroso de verano se hacía sentir con fuerza por lo que llevaba puesta una minifalda y una camiseta estilo top que destacaba mis atributos femeninos.

Luego de 7 años de matrimonio y 2 hijos, mi cuerpo aun seguía firme y atractivo. Al fin había logrado recuperarme de mis embarazos en base a ejercicio y dietas y, aunque mi esposo tenía en mente un tercer hijo, la verdad era que yo realmente me lo estaba pensando.

Mi esposo partió por la mañana por lo que la tarde entera la pasamos con mi suegro en el patio de su cabaña donde nos había organizado una carne asada para comer mientras los niños nadaban y se divertían en la piscina.

La conversación con mi suegro la tuve de manera muy distraída y es que la verdad no paraba de notar como me observaba “discretamente” pasando sus ojos por todo mi cuerpo cuando creía que yo no lo veía. Incluso, en algunas ocasiones, se acercaba a mí con cualquier excusa y rozaba mis pechos o mis nalgas disimuladamente.

Estaba un poco nerviosa. Mi suegro nunca antes había actuado de esa forma. De hecho yo su imagen la tenía como la del abuelo tranquilo y cariñoso que se preocupaba por el bienestar de sus nietos y su hijo. Pero ahora, ahora estaba sintiéndome muy inquieta y más cuando le pille con la mirada clavada en mi trasero.

Cuando mi esposo se comunicó conmigo aquella noche, trate de darle a entender lo que estaba sucediendo pero no pude así que decidí esperar a que volviera por nosotros y dejar que el tiempo transcurriera. De cualquier forma no creí que mi suegro se fuera a atrever a algo más que verme con la lujuria que lo había estado haciendo.

Ya por la noche mi suegro, mis hijos y yo nos sentamos en la sala frente al televisor para ver una película mientras comíamos palomitas.

No se en que momento mis 2 hijos se quedaron dormidos pero para cuando lo hicieron, la película ya había terminado y mi suegro comenzaba a tratar de charlar conmigo.

-Que guapa estás Jimena…- me dijo sorprendiéndome en algún momento de la charla.- no cabe duda que mi hijo es muy afortunado.

En ese momento solamente sonreí sin saber que contestar. Su comentario estaba fuera de lugar. Ahora tenía en claro sus intenciones pero porque molestarme de esa manera. Con el simple hecho de ver ya era bastante como para que ahora se llenara la boca de halagos hacia mi persona!

Al poco tiempo me despedí para ir a acostar a mis hijos y al día siguiente sus miradas comenzaron a ser más y más evidentes.

Ya no eran las miradas “discretas” del día anterior sino que pasaban a ser tan atrevidas que ya no le importaba si lo pillaba mirándome al trasero o a los senos y no hacía por disimular sus deseos en lo más mínimo.

-te gustaría jugar un poco de billar?

-Realmente no se jugar…- dije tratando de no sonar grosera aunque por dentro me moría de rabia y quería darle de golpes. Pero después de todo era mi suegro, parte importante en mi familia pues ya que a mi marido no le iba del todo bien en el negocio, él era quien nos apoyaba con el colegio de mis hijos y las mensualidades de la casa que estábamos pagando.

-Anda que yo te enseño… mientras podemos hablar de la próxima mensualidad de la casa… mi hijo me ha dicho que ya se ha vencido no es así?

-Si…

-Anda, no se diga más… vamos a jugar!- me dijo entusiasmado mientras tomándome del brazo me llevaba hasta la sala de juegos.

-Y mis hijos?

-Están en la piscina… nada les pasara…

La sala de juegos tenía una inmensa mesa de billar con todo el equipo necesario para armar un torneo de billar ya que a mi suegro le apasionaba mucho ese juego.

Apenas entramos mi suegro cerró la puerta y de inmediato se ofreció a enseñarme a jugar.

-Cuando regrese mi hijo serás toda una experta en ese tipo de juegos…- Me dijo y así fue que comenzó con sus arrimones ya que, para “enseñarme a jugar”, se colocaba detrás de mí y me abrazaba por lo que sus manos rozaban mis senos mientras que su abdomen se juntaba con mis nalgas.

El tiempo pasaba y yo observaba como él cada vez respiraba más agitado.

Cuando no se repegaba a mí por detrás, se colocaba frente de mí para ver mis 2 senos en todo su esplendor ya que cuando me agachaba para tirar, debido al escote que traía puesto, mis senos lucían firmes y atrevidos ante su mirada lujuriosa que no cesaba ni un solo momento.

Pero no fue sino en una de esas apretadas que me daba por detrás que…

-Piensa muy bien la jugada linda…- en lo que me decía esto, sentí como una de sus manos se movía por mis caderas y se desplazaba hacia mi culo el cual acarició fuertemente pasando su mano sobre mis nalgas con movimientos circulares.

Fue entonces que me di cuenta que estaba dispuesto a todo y nadie podría detenerlo.

Rápidamente analice la gravedad del asunto y supuse que de despreciarlo su ayuda económica acabaría inmediatamente y hasta la casa podríamos perder…

-Perdóname pero no aguanto más…- me dijo y en eso sentí como sus 2 manos se posaban sobre mi trasero y, de un movimiento, me subían la falda que si bien era más larga que la del día anterior no le había presentado ninguna dificultad para subirla.

Los segundos que siguieron a su atrevimiento debieron ser los más largos de mi vida… por mi mente paso la idea de voltearme, darle una cachetada y largarme de ahí a toda prisa pero a donde iría?? Esperaría hasta que mi esposo llegara por nosotros en medio de ese bosque dond estaba ubicada su cabaña???

Mi suegro continuaba masajeándome las nalgas como en espera de mi respuesta.

Yo quedé inmóvil cuando sentí como el desde atrás de mí se agachaba y me bajaba la tanga hasta los tobillos…

-Que belleza!!!- dijo mi suegro al contemplar completamente desnudas mis nalgas y mis 8 centímetros de raja de vagina…

Inmediatamente se incorporó y comenzó a desabotonarse el pantalón… Yo no hacía nada por evitarlo ni por animarlo pero creo que mi silencio era perfectamente interpretado a su conveniencia así que, luego de escuchar como su pantalón y la hebilla de su cinturón golpeaba el suelo, me preparé psicológicamente para lo que estaba por ocurrir.

En toda mi vida la única verga que había entrado en mi conchita era la de mi esposo… me había casado virgen, había jurado fidelidad y en mis planes estaba continuar siéndole fiel pero ahora… por azares del destino me tocaba esto…!

Cerré los ojos cuando sentí como su gruesa verga comenzaba a hundirse dentro de mi cuca. Las paredes de mi vagina se estiraban para abrirle paso a ese pedazo de carne desconocido.

Mi suegro me penetró de manera lenta pero firme hasta que sintió que ya no entraba más… fue en ese momento que, sin pensarlo dos veces, comenzó a moverse y a gemir como desquiciado!

-AAHHHHHHHHHHHHHHH HMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMM

Así continuó por varios minutos más mientras, sin dejar de follarme, me desnudaba de arriba para liberar mis dos senos y comenzar a manosearlos.

Si en un momento creí que su venida sería pronta realmente me equivoque… mi suegro demostró tener vitalidad y fuerza para follar por horas y vaya que sabía hacerlo bien pues, cuando menos lo pensé, yo también estaba gimiendo con él de puritito placer!!!

-AAHHHHHHHHHH HMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMM AHHHHHHHHHHHHHHH

-Sabía que te gustaría… HMMMMMMM Eres una putita muy sabrosa OHHHH HMMMM

Aguante hasta donde más pude y ya cuando no pude evitarlo, mi orgasmo se hizo presente.

-AAAHHHH Me voy a venir… AHHHHHHHH- Gemí con voz entrecortada y mi suegro arreció sus embestidas hasta que de pronto, empujando su verga lo más profundo que pudo, me vació todo su semen en el interior de mi vagina!!!

-AAAHHHHHHHHHHHHH HMMMMMMMMMMMMM YO TAMBIÉNNNNNNNNNN HMMMM

Una sensación de intenso placer sexual me invadió… chorros de semen hirviendo rondaban mi interior y el orgasmo había sido de los mejores de mi vida.

Luego de eso quedamos inmóviles y durante minutos ninguno de los dos hablo.

Su verga seguía hundida en mi vagina por lo que mi suegro decidió retirármela cuando al fin recupero un poco el aliento.

De inmediato me acomode la tanga y mi demás ropa. Mi suegro se sentó sobre el sillón aun con el pito de fuera y fue entonces que yo, dándome media vuelta, finalmente lo vi a los ojos…

Él me miro y me demostró con su mirada que la había pasado de maravilla. Lo miré y luego vi su verga que aun guardaba un muy buen tamaño… definitivamente mucho mayor que la de mi esposo.

Caminé hacia él y seductoramente lo miré…

-Que vas a hacer linda???

-Haré que la ayude económica nos llegue en mayores cantidades de hoy en adelante…- Sin decir más no me resistí la tentación y, arrodillándome frente a mi suegro, tome su verga con una de mis manos y, tras decir: que tu hijo me perdone pero esto es demasiado!!!, me engullí todo lo que pude de aquella verga en mi boca!!

Le mame la verga a mi suegro hasta que se vino nuevamente en mi boca y luego de eso nos encerramos en su habitación para coger una y otra vez.

Nada más salía durante el día para atender a mis hijos y dejarlos entretenidos con algo. Ya después me metía de nuevo en la habitación y follábamos como locos.

Así estuvimos hasta que mi marido regreso por nosotros.

Desde entonces no podemos dejar de frecuentarnos. Incluso mi suegro compró un apartamento cerca de mi casa para que demos rienda suelta a nuestros deseos. Y si, la casa ya la terminamos de pagar y hasta estamos pensando en comprar otra… Y todo esto con la ayuda de mi querido suegrito!!