Una joven profesora premia a su alumno con su cuerpo.


Creo que ya lo mencioné en alguno de los relatos anteriores pero por si no los leyeron o no lo recuerdan les diré que soy una mujer de veintitrés años, mido casi un metro setenta, peso sesenta kilos, mi pelo es castaño oscuro, largo y apenas ondulado. Mi de tez es blanca (Latina). Vivo en Montevideo, Uruguay.

Trabajo en la recepción de un hotel, y estudio ingeniería. Comparto apartamento con una amiga la cual es estudiante de Química, y trabaja dando algunas clases particulares a chicos de secundario.

Ella es dos años mayor que yo, un poco más alta y más delgada, de tez muy blanca, pelo rizado, largo y de color entre rubio y colorado. Siempre fue mas recatada que yo, le he conocido pocos chicos, desde que vivimos en el mismo apartamento ha estado siempre de novia con el mismo chico, salvo hace un año que estuvieron un tiempo distanciados y supe que ella estuvo con otro chico. Todo esto hasta hace dos meses, ya que terminaron la relación, y por lo que me dijo es definitivo.

Si bien siempre hablamos de casi todos los temas, incluidos de chicos, y como sabe que tengo una vida mas liberal que la de ella, siempre trataba de que yo le contara mis cosas, pero como ella no me contaba las suyas generalmente era renuente a soltar mi información.

Desde un tiempo antes de terminar con su novio, note que había comenzado ha hablar mas de chicos, pero fue después que termino con el que realmente se libero.

Hace casi dos meses me comento que uno de los chicos a los que le daba clases de química necesitaba clases de matemáticas, y me pregunto si yo no quería darle algunas clases, si bien no me gusta la docencia, acepte.

El chico estaba terminando el secundario y le costaba bastante entender determinadas áreas, como por ejemplo derivar e integrar. No era para nada atractivo, era delgado, algo tímido, no muy alto y con cara de nerd. Era muy distraído, y en más de una ocasión lo encontré concentrado mirando mi escote, y en alguna otra ocasión mirando mi cola.

En el horario donde yo le daba clases a este chico, mi amiga le daba clases a otros dos, por lo cual ella ocupaba el comedor, yo tenia que usar mi cuarto.

Le comente esta situación a mi amiga, y me dijo que con ella no pasaba eso, y comenzó a bromear con el tema. Me decía que eso le pasaba con otros chicos y que de hecho a veces los coqueteaba e incluso había llegado a tener alguna conversación algo picante con alguno, pero no se había animado a más. Me parecía extraño, algunos meses atrás jamás me hubiese confesado algo así.

Pasaron algunos días y mientras cenábamos me comenta que le había estado preguntando a mi alumno sobre mi, que al principio se había ruborizado y puesto muy nervioso, pero que luego le había confesado que le gustaba mucho, que era muy sexy.

Le dije que no siguiera con eso, que después lo tenía que tener yo en mi cuarto. Me contesta que no me hiciera la tonta, que me encantaba tener al pibe así. Ambas nos reímos y trate de cambiar de tema, al principio lo logré pero luego volvió a hablarme de lo mismo. Me dice que si nunca había pensado en estar con chicos sin experiencia, la verdad que en principio le seguí el tema para tratar de que ella se soltara, me causaba curiosidad, ya que después de conocerla por tanto tiempo, nunca me había hablado tanto de ese tipo de temas.

Me dice que después de dejarse con su ex había estado pensando en que tenía que pasarlo bien y no preocuparse tanto, al menos por un tiempo. Algo similar a la vida que yo llevaba. Realmente parecía otra persona de la que yo conocía, pero le dije que si ella estaba convencida de eso me parecía bien.

Ahí fue cuando le empecé a preguntar como le gustaría divertirse, o que cosas le gustaría hacer. Me contesta que la idea que tenia era comenzar a experimentar cosas que antes solo las pensaba pero nunca se hubiese animado a realizar.

Le pregunto si una de esas cosas es estar con uno de los chicos, se sonroja, ríe y contesta que si. Ahí me comenta que siempre recordaba como éramos a esa edad y las charlas que teníamos con nuestros compañeros, que recordaba sus comentarios sobre chicas mayores, siempre pensaba en lo reconfortante que debía ser satisfacer esos deseos.

La charla continuo, en determinado momento me dice que había estado pensando en decirle a uno de los chicos, que estaba ayudando a preparar un examen, el que más la miraba y con el que ella más se insinuaba, que si salvaba el examen pasara a buscar un premio. Y que el iba a entender.

Me asombró un poco el saber de cual de los chicos hablaba, ya que era muy poco atractivo, de estatura baja, algo gordito, pelo corto oscuro y de tez morocha, y al decírselo me contesta que esa era una de las razones que mas la atraía. Que para ese chico realmente iba a ser un premio.

Luego de eso me dice que estaría muy bueno que yo hiciese lo mismo con mi alumno, me río y contesto que no, me dice que lo piense.

Los días pasan y mi alumno cada vez me mira más insistentemente y sigue sin prestar atención a las clases. Mi amiga me sigue diciendo que habla con el de mí. En mi cabeza sigue dando vueltas la idea, y la verdad que lo había empezado a analizar como una posibilidad.

Nuevamente estábamos cenando juntas, me dice que el chico del que me había hablado tenía examen en dos días y que mañana le iba a decir lo de su premio. Le comento que si estaba segura de hacerlo, seria una experiencia muy buena para los dos, que era seguro que ambos la iban a pasar muy bien. Pero le que después quiero saber todos los detalles, ambas nos reímos y me contesta que no me preocupe, que los iba a tener.

Pasaron tres días y había llegado el momento, el chico había salvado el examen e iba a pasar por su premio, le dije que no se preocupara por mí, que no iba a estar en el apartamento hasta la noche, así que tenia toda la tarde, pero cuando regresara me tenía que contar todos los detalles.

Estuve todo el día esperando a que llegara la noche para que me contara lo sucedido, y en el momento de la tarde solo pensaba en como lo estarían pasando.

Cuando llegué al apartamento estaba mirando la tele de pijama, con apariencia de estar recién bañada y con una amplia sonrisa en su cara. Le digo que empiece a contarme ya, que no puedo esperar.

Comienza a decirme como se había vestido, y realmente era muy sexy, cosa extraña en ella, ya que generalmente se bestia con ropa holgada, me confiesa que nunca se había vestido así, ni siquiera para sus ex. Me muestra el pantalón blanco ajustado, la blusa que había usado, los zapatos de tacos altos color rosa y me describe la ropa interior, blanca de encaje y de pequeñas dimensiones. También me cuenta como se había pintado, le digo que parecería un prosti, nos reímos y me dice que si, pero que le había gustado.

Luego me comienza a contar como había sido el encuentro con el chico, había llegado a eso de las dos de la tarde, ni bien entro la miro y quedo parado boquiabierto y sin decir palabra, le pregunto como le había ido en el examen, contesto que salvó. Entonces le dice que se merece el premio, el chico muy nervioso le dice que si, que a eso había ido. Ella se para delante de el a poca distancia y le dice con voz sexy que puede tomarlo, el chico cada vez mas nervioso, le pregunta cual es su premio, ella se acerca mas aun, y le pregunta si no la ve o si es que no le gusta el premio. El chico le pregunta si es verdad, le contesta que claro que es verdad, que ese era su premio y tenia toda la tarde para disfrutarlo.

El chico acerca su cara a la de ella y comienzan a besarse, sus lenguas comienzan a jugar, las manos del chico se apoyan en las caderas de ella. El tiempo pasa y ellos siguen ahí, le dice que es su premio que lo utilice como quiera. Los besos continúan, y poco a poco las manos del chico comienzan a recorrerla. Ella también comienza a tocarlo, y desprender lentamente su ropa.

El chico parecía no poder creer la situación en la que estaba, su profesora, a la cual probablemente había deseado por mucho tiempo, estaba dispuesta a todo con el, vestida de manera muy sexy y todo recién comenzaba.

La blusa de ella estaba casi totalmente desprendida, dejaba ver sus lolas, aun dentro del sujetador, las manos del chico recorrían todo el cuerpo, aunque fundamentalmente la cola y lolas de su profesora. Su lengua se detenía fundamentalmente sobre la boca, pero también recorría su cuello hasta llegar a las lolas.

Su blusa cae al piso, y desprende el sujetador que también cae, queda solo con el pantalón blanco ajustado y los zapatos rosa de taco, una imagen que ese chico seguramente no podrá borrar por mucho tiempo, como tampoco podrá borrar el momento siguiente, cuando su profesora se arrodilla frente a el, desprende el sierre de su pantalón, saca su pene y comienza a felarlo.

El chico no despegaba su mirada de la cara de ella, y no dejaba de ver como su pene entraba y salía una y otra vez de su boca, o como era recorrido por la lengua de ella. Cuando el pelo de ella interrumpía la visual lo acomodaba para que no sucediera.

Había pasado poco tiempo pero el chico estaba por estallar, ella lo mira y le pregunta si quiere que siga, contesta que no puede mas, la respuesta tal vez no la esperaba. La profe le contesta que el es quien decide, que recuerde que es su premio, pero que tienen toda la tarde, que eso lo pueden repetir mas tarde y continuar hasta que el terminara, el chico contesta si después podía terminar en su boca, su respuesta fue que claro que podía, que solo tenia que pedirlo y que no tuviera vergüenza en como decirlo. El toma coraje y le contesta que se la chupara un poco mas, ella no demoro un instante en hacerle caso.

Luego se para, lo toma de la mano y lo lleva a su cuarto, ahí lo ayuda a desvestirse, y se saca los zapatos y el pantalón, se acuestan, los besos se repiten, el chico comienza a tocarla, ella acerca su boca al oído y le dice si la quiere coger. No responde pero comienza a penetrarla, su cara era de completa felicidad.

No pasó mucho tiempo, el chico ya estaba por acabar, ella le dice que lo haga cuando quiera, apura el movimiento y termina dentro de ella. Se besan y quedan acostados uno al lado del otro.

Le pregunta si le había gustado, su respuesta fue que había sido lo mejor que le había pasado. Siguieron acostados, hablando hasta que en un momento le pide si se la puede chupar otra vez, ella le contesta que claro que puede hacerlo y comienza, recorre su pene, sus testículos y luego comienza a chuparlo, el dice que quiere terminar en su boca,

Las manos del chico recorren las lolas, también recoge el pelo para poder mirar el espectáculo de la cara de su profe chapándolo, hasta que llega el momento de acabar. Le pide que siga, que no se detenga, ella obedece, el chico había descargado todo en su boca, ella tragaba y seguía felandolo.

Luego se visten a medias, y van a la cocina a tomar jugo y comer algunas frutas entre besos, siguen hablando, el le hace preguntas, ella contesta e indaga en que otras cosas le gustaría hacer.

Ya eran cerca de las seis o siete de la tarde, el chico le pregunta si lo podrán repetir, la respuesta de ella fue que podían pero que no lo tomara como un noviazgo ni nada similar, responde que sabía que eso no iba a suceder pero le gustaría repetirlo, quedaron que más adelante lo repetirían. Luego se despiden y ella lo felicita por su examen salvado.

La verdad que estaba impresionada por el relato de lo sucedido, le digo a mi amiga que me alegro que lo hubiese disfrutado, me responde que ella también estaba muy alegre por haberse animado a hacerlo, unos minutos mas tarde me pregunta si había pensado en hacer algo similar con mi alumno, que estaba segura que ambos lo íbamos a pasar muy bien. Mi respuesta fue que si lo había pensado pero que no había decidido nada.

Tal vez ese sea un siguiente relato, o tal vez nunca suceda.