Hola, hoy me gustarÃa contarles como de ser un chico aparentemente heterosexual, me termine convirtiendo en una sissy y pasé a formar parte de esta hermosa colectividad.
Yo era un joven, que recién comenzaba sus estudios universitarios, siempre fui algo introvertido y para decir la verdad nunca fui muy bueno con las mujeres. Aún vivÃa con mis padres, nunca tuve una relación formal y eran contadas las citas que pude tener. Para sorpresa de muchos de mis compañeros de universidad, aún a mis 20 años de edad seguÃa siendo virgen. Solo en una ocasión tuve sexo oral con una chica y nunca pude tener relaciones genitales, ya que cuando se dio la oportunidad los nervios me jugaron una mala pasada y no pude tener una erección. Siempre creà que era normal, que algún dÃa se darÃa mi momento, sin embargo esta era una primera señal de lo que luego sucederÃa.
Una mañana normal, viajando en el transporte colectivo camino a la universidad, vi un graffiti en un muro, con una palabra... SISSY.

Quizás en este momento, parezca un dato irrelevante, pero no lo fue. Aquel dÃa sin ninguna razón aparente estuve pensando todo el tiempo sobre el graffiti, sobre la forma me resultaba absolutamente llamativa aquella palabra, que para ese entonces, desconocÃa su significado.
Aquella noche, aconteció el primer efecto de la señal (luego entenderán el significado de mis palabras). Tuve un sueño erótico y me desperté muy excitado, a tal punto que tuve que masturbarme para satisfacer mi necesidad. Pero para mi sorpresa... en el sueño yo era participe de una relación con otro hombre.Â

Â
No fue algo que en su momento me alarmara, lo tomé como un evento puntual, y simplemente seguà con mi dÃa.
La semana transcurrió de forma normal, seguÃa yendo a clases, pero sin embargo en algunas lagunas mentales aún me venia la imagen de aquel graffiti que habÃa visto. Pasado las semanas, para mi sorpresa, nuevamente de camino a la universidad, me topé con el gaffiti, pero esta vez de otro muro. Como en esa oportunidad me encontraba a pie, pude observar sus detalles. A mi me pareció una eternidad, parecÃa hipnotizado mirando el mensaje, pero no estuve más de unos segundos observándolo. En este encuentro, pude identificar que debajo de la palabra SISSY, se encontraba la dirección de un sitio web. El cual sin mayor dificultad mi mente retuvo durante todo el dÃa hasta llegar a mi casa.Â
No pude aguantar con mi curiosidad, en la intimidad de mi cuarto ingrese al sitió, el cual parecÃa por su portada un sitió porno, en el cual promocionaban un club que se encontraba en mi ciudad(el cual asumà era un prostÃbulo). La verdad es que no me pareció nada fuera de lo normal. Pero algo en mi deseaba... necesitaba asistir a ese lugar. Quizás fuera la forma de sacarme la timidez y tener mi debut sexual.
Esa noche no pude parar de pensar en el sitio web y me masturbé con las fotos de las chicas que promocionaban, tenia que calmar mi impaciencia.Â


Luego de algunos dÃas de espera, al fin llegarÃa el sábado, dÃa en el cual me decidà asistir al lugar. Por fuera, no parecÃa un prostÃbulo (aunque a decir la verdad nunca habÃa asistido a uno jaja).
Cuando entre, habÃa un largo zaguán iluminado con luces de neón rosadas y con las paredes pintadas con el graffiti que tanto me habia llamado la atención de una forma repetitiva. Mientras caminaba por ese lugar parecia que estuviera entrando en una especie de trance. Cuando llegue al final, habÃa una puerta el cual contenia un mensaje que decÃa "Punto de no retorno", eso aumento un poco de morbo en mi, y obviamente entre. Allà me atendió una chica en lencerÃa en la puerta, hermosa por cierto, la cual ni bien me vio me saludo con un beso en la mejilla de una forma un poco provocativa. Yo la mire y simplemente atiné a darle una sonrisa nerviosa. A lo que ella me la devolvió y me dijo:
- Hola bebe, bienvenido al club, te estábamos esperando, toma asiento que las chicas ahora te traerán algo para beber.-
Yo estaba bloqueado, no me salÃa ni una palabra, simplemente obedecà y me senté en el sillón más próximo que habÃa. La sala de espera era bastante grande, tenÃa su propia barra y habÃa un escenario en donde supongo realizarÃan shows eróticos. Pero para mi sorpresa yo me encontraba solo, era el único cliente. El lugar estaba semi-oscuro y ambientado con música bailable. Sin embargo llegaban a escucharse algunos gemidos de alguno de los cuartos que allà se encontraban.
Al cabo de unos minutos, se acerca una chica y ofrece un trago. A lo que yo, por no contar con mucho dinero, le dije no. Pero ella con una sonrisa me dijo que no me preocupara, que era cortesÃa de la casa, por lo cual lo acepte.
Ella se quedó junto a mi y mientras bebÃamos ella me preguntaba cosas personales de mi, se llamaba Camila y se me avanzaba de forma muy seductora al punto que estuvimos besándonos por un rato. Yo estaba muy nervioso pero asumÃa que era una previa.
Sin embargo, no pude contener la pregunta de inexperiencia y en determinado momento de la charla le consulté si no era común en estos lugares elegir a tu pareja. A lo que entre risas me contesto:
- En el club acostumbramos a elegir nosotras a nuestros pretendientes, no es algo que puedas entender ahora, pero te puedo asegurar que no te vas a arrepentir.-
Â
La chica era muy linda y realmente me calentaba, asà que acepte la medida, además ya habÃa agarrado confianza con ella. Â

A medida que avanzaba la charla, ella parecÃa seguir interesada en mi vida personal, y lejos de desviar las respuestas, yo contestaba sin medir los riesgos que tenia aportar esos datos.Â
No se cuanto tiempo habremos estado hablando, pero entre charla y charla ella se ponÃa muy caliente, hasta el punto de llegar a masturbarme por debajo del pantalón, lo cual me volvÃa loco.
Luego de un par de minutos con ella y sin ver a nadie más entrar o salir del club, me comencé a sentir mal, me sentÃa mareado y con un estado de cansancio muy extraño. Y en aquel momento no entendÃa como, pero mi nerviosismo se habÃa ido y me encontraba relajado, al punto que caà en un profundo sueño...
... Otra vez en mis sueños ...
...Volvà a ver el mensaje...

Al despertar, seguÃa algo adormecido, casi sin poder moverme como si me hubieran drogado.
Cuando pude establecer un poco mi conciencia, me di cuenta que estaba recostado en un cuarto semi-oscuro y atado a la cama. En el techo, habÃa un gran espejo, en el cual se veÃa reflejada una chica en lencerÃa...Â

Mire el espejo varios segundos, me gustaba lo que veÃa... me encantaba... pero mi conciencia no demoró en volver... Esa chica era yo? Que hacia en esa cama? Que me habÃan hecho?.
HabÃan depilado mi cuerpo, me habÃan puesto una jaula en mi pene, me vistieron de mujer, como habÃan hecho todo eso sin que yo me diera cuenta? Intente soltarme con la poca fuerza que tenia pero no hubo caso.
En ese momento entro Camila a la habitación y me dijo:
-Despertaste bebe, como estas?-
En ese momento no aguanté, me largue a llorar, que hacia yo ahÃ? Era todo muy confuso para mi y solo atiné a preguntarle en llanto que me habÃan hecho. A lo que acercándose y acariciándome el pelo para tranquilizarme me contestó:
- Tranquila mi amor, no tenes nada de que preocuparte, estas en el lugar que querÃas. Yo voy a cuidarte te voy a guiar, tenes mi palabra.
Yo aún en un estado de estupor le contesté: - Yo nunca elegàesto, soltame no me gusta, porque me hacen esto?-
Y ella con una sonrisa ya habitual me respondió: - Si que lo elegiste bebe, viste el mensaje, supongo que no podÃas sacártelo de la cabeza, nos buscaste y aún en la puerta cuando te avisamos que no habÃa retorno, decidiste entrar. De allà en adelante lo aceptaste.
- Aceptar que?- Le conteste ya en un estado de histeria.
- Tu feminización bebe, para que sino entrarÃas al club, no es casualidad, pero te entiendo, todas estuvimos en tu lugar, con el tiempo lo vas a entender.- Me dijo muy segura de sus palabras.

Yo no tenia casi ya fuerzas para hablar, apenas para lagrimear un poco. Por lo que ella hizo una pausa y continuó hablando:
- Mira princesa te voy a explicar un poco para que no te sientas mal. Este es un club sissy, nadie entra acá por casualidad. Imagino que habrás visto nuestro mensaje en las paredes, Y te despertó una curiosidad espontanea, ¿Nunca te preguntaste porque te obsesionaste con saber?. Es simple, los avisos no entran en aquellas personas que no quieren, que no lo necesitan.Â
Con el tiempo veras, que mas que una simple propaganda, es una señal que te va a despertar algunos comportamientos automáticos. Eso lo vas a experimentar con el tiempo.-
Yo seguÃa incrédulo con lo que estaba escuchando pero de a poco empezaba a entender, que habÃa caÃdo en un tipo de secta.

Â
Mi cara en ese momento era una mezcla de rabia, tristeza, miedo y hasta un poco de morbo por lo que me estaba sucediendo. Pero seguÃa sin hablar querÃa terminar de entender que estaba pasando.
En ese momento Camila se me acerco de forma seductora y comenzó a tocar mis seno (o bueno lo que en aquel momento eran mis pezones. Eso hacia que me ardiera de excitación por dentro.
- Veo que ya estas más receptiva.- Me dijo mientras disfrutaba mientra veÃa como mi pene intentaba erguirse pero la jaula de castidad me lo impedÃa.
Cada vez que ella pasaba su mano sobre mis pechos, soltaba un leve gemido de dolor, pero a su vez placer, por no poder consumar una erección.

Mientras ella jugaba conmigo y disfrutaba de lo que me estaba haciendo, siguió con su explicativa:
- Nuestra colectividad existe hace mucho tiempo, siempre hemos ayudado a la sissys como vos a cumplir sus deseos más ocultos. A través de la señal, tarde o temprano caen en nuestros clubes y toman la senda que tienen destinada para sus vidas.-
-Que me va a pasar?- Le pregunte casi gimiendo mientras ella jugaba conmigo.
-Bueno, al principio será difÃcil, te entrenaremos para que puedas ser la nena que deseas ser y llevará tiempo, pero tranquila nadie va a buscarte, nos encargamos de eso con algunos pequeños datos que me proporcionaste.- Me dijo mientras me daba un beso el cuello.Â

Ahora entiendo el porque de tanto interés en mi vida personal, aunque no tenia claro como se habÃan arreglado para hacerme desaparecer del mapa. Aunque comprendÃa que estaban relacionados con gente de mucho poder.
-Esta va a ser tu casa por un tiempo, y te aseguro que vas a disfrutar tu estadÃa, pero ya hablamos demasiado princesa, mañana comenzaremos con el entrenamiento.- Me dijo mientras, me desamarraba de la cama y abandonaba el cuarto, dejándome allà encerrada.
Yo no ofrecà resistencia para escapar, en parte porque no tenia las fuerzas y además porque algo de mi querÃa permanecer allÃ.

Dentro del cuarto tenia un baño personal, y además varios vestidores con diferentes lencerÃas. Además en una mesa tenia diferentes dildos y juguetes sexuales.Â
La realidad es que no me movà de la cama hasta recobrar fuerzas y salir del shock. Pero una vez que logré salir de la cama me dio una inmensa curiosidad que se sentirÃa ser una mujer al menos por una noche... Pero en que estaba pensando... que me estaba sucediendo porque surgÃan esos pensamientos en mi mente.
Aquel intento de volver a la masculinidad no duró demasiado, porque la acércame a la mesa con los dildos, vi un cartel que tenÃa escrita la señal:

Fue leer el mensaje y en mi se despertó salvajemente el deseo carnal de ser dominada de sentirme una puta. La instrucciones estaban claras, sobre la mesa tenia todos los juguetes que necesitara para satisfacer mi necesidad.
Por primera vez, me estaba masturbando... por el ano... y me encantaba...

Jamás habÃa sentido tanto placer.
Era realmente un prisionera? Una victima?
O realmente me estaban ayudando a encontrarme a mi misma.

Aquella noche exploré el más profundo de mis deseos, la masturbación anal hacia que gimiera del placer, sin necesidad de tocarme el pene.

Me habÃa sumado al coro de gemidos que escuché horas atrás, y quien sabe, quizás de la puerta se encontraba otro iluso como yo.

Mi mente no me dejaba parar estaba desenfrenada

La orden era clara, y estaba grabada en mi mente.

Aquella noche abrà una puerta que no volverÃa a cerrar
El punto de no retorno

Pero solo serÃa el principio, aún me quedaba mucho camino por recorrer

Descubrà cosas en mi que no conocÃa y me encantaban, pero parte de mi aún se negaban a admitir...

Esa negación, mi masculinidad, si es que alguna vez tuve... Estaban siendo eliminados, ese era mi fin en este lugar...

Aquella noche dormà extrañamente en paz, feliz, algo que no me sucedÃa hace mucho tiempo...

.....................
... Continuará ...
..........
SI LES GUSTÓ ESTA PRIMER PARTE DEL RELATO Y QUIEREN LA CONTINUACIÓN, NO DUDEN EN DEJAR SUS PUNTOS, REGALOS Y COMENTARIOS... BESITOS♥
Yo era un joven, que recién comenzaba sus estudios universitarios, siempre fui algo introvertido y para decir la verdad nunca fui muy bueno con las mujeres. Aún vivÃa con mis padres, nunca tuve una relación formal y eran contadas las citas que pude tener. Para sorpresa de muchos de mis compañeros de universidad, aún a mis 20 años de edad seguÃa siendo virgen. Solo en una ocasión tuve sexo oral con una chica y nunca pude tener relaciones genitales, ya que cuando se dio la oportunidad los nervios me jugaron una mala pasada y no pude tener una erección. Siempre creà que era normal, que algún dÃa se darÃa mi momento, sin embargo esta era una primera señal de lo que luego sucederÃa.
Una mañana normal, viajando en el transporte colectivo camino a la universidad, vi un graffiti en un muro, con una palabra... SISSY.

Quizás en este momento, parezca un dato irrelevante, pero no lo fue. Aquel dÃa sin ninguna razón aparente estuve pensando todo el tiempo sobre el graffiti, sobre la forma me resultaba absolutamente llamativa aquella palabra, que para ese entonces, desconocÃa su significado.
Aquella noche, aconteció el primer efecto de la señal (luego entenderán el significado de mis palabras). Tuve un sueño erótico y me desperté muy excitado, a tal punto que tuve que masturbarme para satisfacer mi necesidad. Pero para mi sorpresa... en el sueño yo era participe de una relación con otro hombre.Â

Â
No fue algo que en su momento me alarmara, lo tomé como un evento puntual, y simplemente seguà con mi dÃa.
La semana transcurrió de forma normal, seguÃa yendo a clases, pero sin embargo en algunas lagunas mentales aún me venia la imagen de aquel graffiti que habÃa visto. Pasado las semanas, para mi sorpresa, nuevamente de camino a la universidad, me topé con el gaffiti, pero esta vez de otro muro. Como en esa oportunidad me encontraba a pie, pude observar sus detalles. A mi me pareció una eternidad, parecÃa hipnotizado mirando el mensaje, pero no estuve más de unos segundos observándolo. En este encuentro, pude identificar que debajo de la palabra SISSY, se encontraba la dirección de un sitio web. El cual sin mayor dificultad mi mente retuvo durante todo el dÃa hasta llegar a mi casa.Â
No pude aguantar con mi curiosidad, en la intimidad de mi cuarto ingrese al sitió, el cual parecÃa por su portada un sitió porno, en el cual promocionaban un club que se encontraba en mi ciudad(el cual asumà era un prostÃbulo). La verdad es que no me pareció nada fuera de lo normal. Pero algo en mi deseaba... necesitaba asistir a ese lugar. Quizás fuera la forma de sacarme la timidez y tener mi debut sexual.
Esa noche no pude parar de pensar en el sitio web y me masturbé con las fotos de las chicas que promocionaban, tenia que calmar mi impaciencia.Â


Luego de algunos dÃas de espera, al fin llegarÃa el sábado, dÃa en el cual me decidà asistir al lugar. Por fuera, no parecÃa un prostÃbulo (aunque a decir la verdad nunca habÃa asistido a uno jaja).
Cuando entre, habÃa un largo zaguán iluminado con luces de neón rosadas y con las paredes pintadas con el graffiti que tanto me habia llamado la atención de una forma repetitiva. Mientras caminaba por ese lugar parecia que estuviera entrando en una especie de trance. Cuando llegue al final, habÃa una puerta el cual contenia un mensaje que decÃa "Punto de no retorno", eso aumento un poco de morbo en mi, y obviamente entre. Allà me atendió una chica en lencerÃa en la puerta, hermosa por cierto, la cual ni bien me vio me saludo con un beso en la mejilla de una forma un poco provocativa. Yo la mire y simplemente atiné a darle una sonrisa nerviosa. A lo que ella me la devolvió y me dijo:
- Hola bebe, bienvenido al club, te estábamos esperando, toma asiento que las chicas ahora te traerán algo para beber.-
Yo estaba bloqueado, no me salÃa ni una palabra, simplemente obedecà y me senté en el sillón más próximo que habÃa. La sala de espera era bastante grande, tenÃa su propia barra y habÃa un escenario en donde supongo realizarÃan shows eróticos. Pero para mi sorpresa yo me encontraba solo, era el único cliente. El lugar estaba semi-oscuro y ambientado con música bailable. Sin embargo llegaban a escucharse algunos gemidos de alguno de los cuartos que allà se encontraban.
Al cabo de unos minutos, se acerca una chica y ofrece un trago. A lo que yo, por no contar con mucho dinero, le dije no. Pero ella con una sonrisa me dijo que no me preocupara, que era cortesÃa de la casa, por lo cual lo acepte.
Ella se quedó junto a mi y mientras bebÃamos ella me preguntaba cosas personales de mi, se llamaba Camila y se me avanzaba de forma muy seductora al punto que estuvimos besándonos por un rato. Yo estaba muy nervioso pero asumÃa que era una previa.
Sin embargo, no pude contener la pregunta de inexperiencia y en determinado momento de la charla le consulté si no era común en estos lugares elegir a tu pareja. A lo que entre risas me contesto:
- En el club acostumbramos a elegir nosotras a nuestros pretendientes, no es algo que puedas entender ahora, pero te puedo asegurar que no te vas a arrepentir.-
Â
La chica era muy linda y realmente me calentaba, asà que acepte la medida, además ya habÃa agarrado confianza con ella. Â

A medida que avanzaba la charla, ella parecÃa seguir interesada en mi vida personal, y lejos de desviar las respuestas, yo contestaba sin medir los riesgos que tenia aportar esos datos.Â
No se cuanto tiempo habremos estado hablando, pero entre charla y charla ella se ponÃa muy caliente, hasta el punto de llegar a masturbarme por debajo del pantalón, lo cual me volvÃa loco.
Luego de un par de minutos con ella y sin ver a nadie más entrar o salir del club, me comencé a sentir mal, me sentÃa mareado y con un estado de cansancio muy extraño. Y en aquel momento no entendÃa como, pero mi nerviosismo se habÃa ido y me encontraba relajado, al punto que caà en un profundo sueño...
... Otra vez en mis sueños ...
...Volvà a ver el mensaje...

Al despertar, seguÃa algo adormecido, casi sin poder moverme como si me hubieran drogado.
Cuando pude establecer un poco mi conciencia, me di cuenta que estaba recostado en un cuarto semi-oscuro y atado a la cama. En el techo, habÃa un gran espejo, en el cual se veÃa reflejada una chica en lencerÃa...Â

Mire el espejo varios segundos, me gustaba lo que veÃa... me encantaba... pero mi conciencia no demoró en volver... Esa chica era yo? Que hacia en esa cama? Que me habÃan hecho?.
HabÃan depilado mi cuerpo, me habÃan puesto una jaula en mi pene, me vistieron de mujer, como habÃan hecho todo eso sin que yo me diera cuenta? Intente soltarme con la poca fuerza que tenia pero no hubo caso.
En ese momento entro Camila a la habitación y me dijo:
-Despertaste bebe, como estas?-
En ese momento no aguanté, me largue a llorar, que hacia yo ahÃ? Era todo muy confuso para mi y solo atiné a preguntarle en llanto que me habÃan hecho. A lo que acercándose y acariciándome el pelo para tranquilizarme me contestó:
- Tranquila mi amor, no tenes nada de que preocuparte, estas en el lugar que querÃas. Yo voy a cuidarte te voy a guiar, tenes mi palabra.
Yo aún en un estado de estupor le contesté: - Yo nunca elegàesto, soltame no me gusta, porque me hacen esto?-
Y ella con una sonrisa ya habitual me respondió: - Si que lo elegiste bebe, viste el mensaje, supongo que no podÃas sacártelo de la cabeza, nos buscaste y aún en la puerta cuando te avisamos que no habÃa retorno, decidiste entrar. De allà en adelante lo aceptaste.
- Aceptar que?- Le conteste ya en un estado de histeria.
- Tu feminización bebe, para que sino entrarÃas al club, no es casualidad, pero te entiendo, todas estuvimos en tu lugar, con el tiempo lo vas a entender.- Me dijo muy segura de sus palabras.

Yo no tenia casi ya fuerzas para hablar, apenas para lagrimear un poco. Por lo que ella hizo una pausa y continuó hablando:
- Mira princesa te voy a explicar un poco para que no te sientas mal. Este es un club sissy, nadie entra acá por casualidad. Imagino que habrás visto nuestro mensaje en las paredes, Y te despertó una curiosidad espontanea, ¿Nunca te preguntaste porque te obsesionaste con saber?. Es simple, los avisos no entran en aquellas personas que no quieren, que no lo necesitan.Â
Con el tiempo veras, que mas que una simple propaganda, es una señal que te va a despertar algunos comportamientos automáticos. Eso lo vas a experimentar con el tiempo.-
Yo seguÃa incrédulo con lo que estaba escuchando pero de a poco empezaba a entender, que habÃa caÃdo en un tipo de secta.

Â
Mi cara en ese momento era una mezcla de rabia, tristeza, miedo y hasta un poco de morbo por lo que me estaba sucediendo. Pero seguÃa sin hablar querÃa terminar de entender que estaba pasando.
En ese momento Camila se me acerco de forma seductora y comenzó a tocar mis seno (o bueno lo que en aquel momento eran mis pezones. Eso hacia que me ardiera de excitación por dentro.
- Veo que ya estas más receptiva.- Me dijo mientras disfrutaba mientra veÃa como mi pene intentaba erguirse pero la jaula de castidad me lo impedÃa.
Cada vez que ella pasaba su mano sobre mis pechos, soltaba un leve gemido de dolor, pero a su vez placer, por no poder consumar una erección.

Mientras ella jugaba conmigo y disfrutaba de lo que me estaba haciendo, siguió con su explicativa:
- Nuestra colectividad existe hace mucho tiempo, siempre hemos ayudado a la sissys como vos a cumplir sus deseos más ocultos. A través de la señal, tarde o temprano caen en nuestros clubes y toman la senda que tienen destinada para sus vidas.-
-Que me va a pasar?- Le pregunte casi gimiendo mientras ella jugaba conmigo.
-Bueno, al principio será difÃcil, te entrenaremos para que puedas ser la nena que deseas ser y llevará tiempo, pero tranquila nadie va a buscarte, nos encargamos de eso con algunos pequeños datos que me proporcionaste.- Me dijo mientras me daba un beso el cuello.Â

Ahora entiendo el porque de tanto interés en mi vida personal, aunque no tenia claro como se habÃan arreglado para hacerme desaparecer del mapa. Aunque comprendÃa que estaban relacionados con gente de mucho poder.
-Esta va a ser tu casa por un tiempo, y te aseguro que vas a disfrutar tu estadÃa, pero ya hablamos demasiado princesa, mañana comenzaremos con el entrenamiento.- Me dijo mientras, me desamarraba de la cama y abandonaba el cuarto, dejándome allà encerrada.
Yo no ofrecà resistencia para escapar, en parte porque no tenia las fuerzas y además porque algo de mi querÃa permanecer allÃ.

Dentro del cuarto tenia un baño personal, y además varios vestidores con diferentes lencerÃas. Además en una mesa tenia diferentes dildos y juguetes sexuales.Â
La realidad es que no me movà de la cama hasta recobrar fuerzas y salir del shock. Pero una vez que logré salir de la cama me dio una inmensa curiosidad que se sentirÃa ser una mujer al menos por una noche... Pero en que estaba pensando... que me estaba sucediendo porque surgÃan esos pensamientos en mi mente.
Aquel intento de volver a la masculinidad no duró demasiado, porque la acércame a la mesa con los dildos, vi un cartel que tenÃa escrita la señal:

Fue leer el mensaje y en mi se despertó salvajemente el deseo carnal de ser dominada de sentirme una puta. La instrucciones estaban claras, sobre la mesa tenia todos los juguetes que necesitara para satisfacer mi necesidad.
Por primera vez, me estaba masturbando... por el ano... y me encantaba...

Jamás habÃa sentido tanto placer.
Era realmente un prisionera? Una victima?
O realmente me estaban ayudando a encontrarme a mi misma.

Aquella noche exploré el más profundo de mis deseos, la masturbación anal hacia que gimiera del placer, sin necesidad de tocarme el pene.

Me habÃa sumado al coro de gemidos que escuché horas atrás, y quien sabe, quizás de la puerta se encontraba otro iluso como yo.

Mi mente no me dejaba parar estaba desenfrenada

La orden era clara, y estaba grabada en mi mente.

Aquella noche abrà una puerta que no volverÃa a cerrar
El punto de no retorno

Pero solo serÃa el principio, aún me quedaba mucho camino por recorrer

Descubrà cosas en mi que no conocÃa y me encantaban, pero parte de mi aún se negaban a admitir...

Esa negación, mi masculinidad, si es que alguna vez tuve... Estaban siendo eliminados, ese era mi fin en este lugar...

Aquella noche dormà extrañamente en paz, feliz, algo que no me sucedÃa hace mucho tiempo...

.....................
... Continuará ...
..........
SI LES GUSTÓ ESTA PRIMER PARTE DEL RELATO Y QUIEREN LA CONTINUACIÓN, NO DUDEN EN DEJAR SUS PUNTOS, REGALOS Y COMENTARIOS... BESITOS♥
23 comentarios - Señal Sissy 💕 (Nuevo relato con gifs e imágenes)
Que hermoso relato
Donde queda ese lugar?
Quiero ir yaaa!!!
mas por favor !!