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Mi peor pesadilla IV

La relación iba increíble. Qué mujer que era Sofi. Disfrutaba mucho el tiempo compartido pero también tenía mucha libertad para seguir viendo a mis amigos.

Esa noche de abril, era el cumpleaños de Javi, aún un día caluroso pero esas típicas noches de inicios de otoño muy agradables.

La idea era ir a su casa por sus 19 añitos y celebrar, íbamos a salir a bailar entre amigos. Sofi estaba invitada pero esa noche cumplía una tía también, por lo que fué a cumplir con el compromiso familiar.

Yo aproveché el tiempo libre y fui temprano para ayudarlo con los preparativos y algunas compras.

Llegué tipo 3, el sol estaba insoportable en la calle, las calles emanaban calor.

Me iba a duchar ahí por lo que fui con un short de fútbol y una remera bastante holgada para tolerar ese calor aún en abril. Llevaba el resto de la ropa en la mochilita.

Llegué y me abrió el papá de Javi, mí amigo había adelantado unas compras por lo que aún no estaba en la casa. Con confianza como siempre, pasé para la cocina, necesitaba un vaso de agua de forma desesperada.

Casi me infarto cuando vi desde la ventana de la cocina, el monumento que encontré en ese jardín.

Lu estaba tomando sol tranquilamente y mí cabeza reventó.

Mi peor pesadilla IV


Qué imagen infernal, hacía meses que no la veía y parecía estar más buena que nunca.

Si bien estaba "bien atendido" verla recordó todos esos momentos de mí adolescencia en donde ella era dueña de todas mis fantasías. Supongo que uno no puede escapar de esos morbos, siempre te alcanzan.

Esa imagen que veían mis ojos despertó mil sensaciones y ninguna inocente.

Quedé viendo cómo se movía en esa reposera mientras el sol hacía brillar su piel.

Su tanga se perdía en ese glorioso ojete, tenía un cuerpo muy trabajado, parecía una modelo.

Estaba embobado, a tal punto, que ella después de varios minutos de escanearla con la mirada, ella giró y me vió.

Quise disimular pero era imposible. Fui a buscar ese vaso de agua helada para justificar mí presencia en la cocina y escuché la puerta corrediza abrirse.

"Ferchu!"

Reaccioné exaltado, ese mujeron estaba frente a mí, en bikini.

"Ho...hola Lu.."

Como un idiota, apenas si la pude saludar.

Ella estaba seria, creí que se iba a enojar conmigo por estar espiandola descaradamente.

Extendió su brazo y antes de que pueda darle un sorbo, me robó el vaso de agua fría que me había servido.

Puta
pijudo


"Aaagh... qué sed" y sonrió hacia mí.

Me volvió el alma al cuerpo.

Ella era una diosa, esa bikini dejaba poco a la imaginación, su cuerpo estaba tallado a mano realmente. Era esas mujeres inalcanzables que uno ve en la tele, sin embargo, yo tenía la desgracia o la fortuna de tenerla a menos de 2 metros de distancia.

"Te felicito, me enteré que te volviste fotógrafo al final!"

Quedé helado, recordaba aquella charla hace 2 años atrás que tuvimos en esa misma casa.

"Si... Gracias, fuiste de las pocas que me animó a hacerlo"

Ella se acercó a mí, podía ver esos ojos verdes enfocados en mí cara, me sentía una presa preparada para morir ante un final anunciado. Su cuerpo aún transpirado del calor sofocante del sol la bañaba de "diamantes" en su piel.

Hermana


Estaba a centímetros, sentía la boca seca, ella me hizo una palmadita en el hombro como felicitandome y se fué.

Sentí que me iba a desmayar. Esa hembra era todo para mí. La mujer de mis fantasías, una diosa que caminaba entre nosotros y que nos daba el lujo de codearse con simples mortales como yo.

Me dí cuenta cuando se fué, que más allá de mí potencial desmayo, la sangre había ido a mí short. Tenía una clara erección vaya a saber desde qué momento. El tiempo se había congelado irónicamente con el calor que yo pasé.

No sabía si me vió, quizás no. Pero cómo saberlo?

Me senté y esperé a Javi. Agarré el teléfono y Sofi me preguntaba cómo estaba.

Qué le iba a decir? Empalmado pensando en la hermana de mí amigo? Queriendo ir al baño a pajearme con la escena que vi desde la ventana de la cocina?

"Ya en casa de Javi bombón" fué mí respuesta.

-----

Terminamos de ordenar, dejar hielos en el freezer, poner las bebidas en la heladera y conectar la música.

Esa noche Lu saldría y los papás de Javi se habían ido a su casa en el country.

La gente llegaría en 30min si no menos... Tenía que irme a duchar rápido. Javi había usado el baño de sus papás y yo le dije que se adelante, que esperaba que termine o usaba el otro compartido con Lu. Ella saldría y estaba ocupandolo hace un buen rato.

"Lu, perdón... Te falta mucho?" Me animé a decir del otro lado de la puerta. La realidad es que me empecé a desesperar porque ninguno de los hermanos salía.

"Noo... Pasa" me dijo. Sin pensarlo mucho abrí la puerta y otra vez, en ese mismo día, esa mujer logró parar mi mundo en todo sentido.

Ahí estaba, frente al espejo poniéndose labial, con un vestido plateado que solo ella podía portar de forma tan sexy, tan desinhibida, era una asesina a sueldo.

infiel


No pude ni hablar, en mí mente la preguntaba estaba formulada "puedo usar el baño?" pero mis labios rechazaban moverse para pronunciar ese tonta frase.

Mis ojos, estaban disfrutando de cada milímetro de esa diosa.

"Listo, qué tal estoy?" Me miró sonriente.

boliche


... (No pude responder)

"Veo que linda" se contestó a sí misma.

Nuevamente, di una cátedra del idiota.

Ella se fué y liberó el baño. Realmente estaba apurado, sin embargo, todos esos estímulos visuales de hoy ameritaban aprovechar esa ducha, esos minutos de soledad.

Me saqué la ropa y prendí la ducha. Fui con mí mano hasta mí verga y el ruido del teléfono me distrajo.

Notificación: "Sofi"

"Te extraño lindo, acá es un embole sin vos"

Tenía una erección que pedía por favor ser atendida. Pero ese mensaje me hizo sentir culpa. No iba a ser con un vídeo porno cualquiera, tampoco con recuerdos sexuales con mí novia. Eran por la chica que estaba del otro lado de la pared, que conocía desde que tengo memoria.

Me metí a la ducha con un sabor amargo de boca. Aproveché ese sacudon para ducharme lo más rápido posible sin desconcentrarme.

Apagué el agua y salí. Me saqué con la toalla y escuché unos gritos del pasillo.

"Cómo que no te vas? Boluda, la casa quedaba para mí hoy" era Javi. Recriminando a su hermana algo.

"No, mamá y papá me cagaron la noche pero tu fiesta del orto, así que me tengo que quedar como una idiota"

Lu tenía un carácter tremendo.

Entre los reclamos entre hermanos, entendí que por la "fiesta" que íbamos a hacer, como los papás de Javi habían salido para su casa/country, prefirieron que Lu se quede a supervisar. Tirando por la borda sus planes de salida con amigas.

Tenía cierto miedo de salir tras la pelea, por lo que me quedé aprovechando para secarme un poco en bolas, producto del calor que tenía del agua caliente.

Respondí unos mensajes mientras tanto y fui dispuesto a empezar a cambiarme cuando la puerta se abrió de golpe.

Ya nada de vapor quedaba como para zafar la situación, lo único que me salvaría, hubiese sido que sea Javi que abra sin golpear.

Era Lu como imaginarán.

Yo absolutamente desnudo, con el jean en la mano. No llegué a taparme de la confusión por toda la escena.

"AY" pegó el grito ella cuando se tapó los ojos y cerró la puerta.

Quería morir, pensé que empezarían nuevamente los reclamos pero solo escuché sus pasos mientras se alejaba.

Terminé de cambiarme lo más rápido posible y bajé con Javi.

------

Lógico lo primero que charlamos fué la situación que yo "no sabía" de que Lu se quedaba. Para nada pensaba mencionar la escena del baño.

Más tarde, cuando la gente llegó el humor le cambió rápidamente.

Éramos casi 30 en esa fiesta, realmente el ambiente era bueno, Lu para mí deleite no se había cambiado, seguía con su ropa de salida, quizás apostando a que si nos íbamos temprano, aún podría alcanzar a sus amigas.

De hecho, gracias al bendito alcohol, cruzamos varios chistes con ella a pesar de su claro fastidio inicial. Era el "único" que conocía, o que su memoria recordaba. Nos reíamos de algunos chismes que le contaba de los presentes o de las miradas pajeras que recibía incansablemente esa noche.

Ya era casi la 1 y nos reíamos de cualquier cosa, a ambos nos había pegado bastante el alcohol. Yo sinceramente no me quería alejar de ella, nunca había hablado tanto con Lu y para peor, era la envidia de todos.

Había olvidado completamente al resto, de hecho ignoraba todo aviso de ir preparándonos para ir al boliche.

"Me quiero morir con irme al boliche" le dije en un sincericidio.

"Jaja andá que vos podes, yo ya no saldré hoy..."

"Cómo? Por? Vení con nosotros" sí, soné muy desesperado, pero en ese momento no podía pensar y de no tener alcohol en sangre, creo que tampoco me hubiese animado a decirlo.

"Jajaja vos querés que tu amigo me mate, ya le molestó que esté acá"

"Bueno tampoco voy entonces!" Y me crucé de brazos haciéndome el ofendido. Realmente ridículo.

Sin embargo, eso hizo que se ría a carcajadas.

"Jajaja bueno bueno, si te vas a poner así, te acompaño"

TE ACOMPAÑO DIJO?

TE

ACOMPAÑO?

DIOS, estaba en el cielo.

Absolutamente convencido de ir ahora, compartimos taxi nosotros dos con otra parejita, él iba adelante y yo atrás con ambas chicas, Lu en el medio, al lado mío, sus piernas marcadas estaban contra mí, olía su perfume, tenía su cuerpo perfecto casi encima mío, sentía su calor. Trataba de controlarme, sabía que todo eso estaba en mí cabeza y nada más. Era simplemente un pajero sin chances.

Bajamos, pasamos bastante rápido por suerte y ya el lugar estaba bastante lleno.

Javi había sacado una mesa con botellas y tequila. No dudamos en empezar de una con los shots. Era un descontrol. La vibra era muy buena y yo sentía todas las miradas al hombron que tenía al lado.

Ella perreaba y parecía que la gente alrededor se alejaba para contemplarla. Era esas mujeres, que nadie las encara. Yo era casi inexistente para los observadores. Hombres o mujeres. Simplemente era una sombra a su alrededor.

fiesta
pete
discoteca


Era increíble ver esas caderas, cómo se poseía con la música. Nuevamente esa bendita transpiración que a todos nos afea, a ella la hacía brillar, radiante. Sexy sin igual.

Me miraba y se reía, estaba tentada. Yo no entendía el porqué, hacía un tiempo que solo nos dedicamos a bailar y sin darnos cuenta, más alejados del resto.

Yo embobado, pero curioso.

Ella riendo aún.

"Qué es tan gracioso?"

"Jajaja"

Puse mí mayor cara de idiota, seguía sin entender.

"HOY TE VI LA PIJA" me gritó al oído.

Me empecé a reír de los nervios. No tenía la culpa, pero me sorprendió su forma de decirlo y como se reía. No sabía que responder.

Pensé que decir, si una disculpa, si justificarme, qué hacer? Por suerte ella me interrumpió en mí pánico.

"TRANQUI, TENÉS UN PIJÓN INCREÍBLE"

QUÉ?

Estábamos hablando de mí?

O sea, si, sabía que soy afortunado, pero no que sería tema de elogio de ella.

Efecto del alcohol, seguía riendo sin poder parar mientras yo daba vueltas en mí cabeza con ese comentario.

Se me estaba insinuando? Sólo era un chiste de borracha?

Si le tiraba la boca en ese momento. Podía arruinar todo, en el cumpleaños de mí amigo, siendo infiel a mí novia, ligando un cachetazo. Era una tragedia.

Pero podía dejar pasar eso?

Ella con total naturalidad, arrimó su cuerpo y apoyó su culo sobre mí pelvis.

Instantáneamente sentí la pija rebotar y empecé a verme hipnotizado con sus caderas que guiaban mí erección a dónde querían. Ella de espalda apoyó su cabeza en mí hombro dejando caer todo su cuerpo, confiada en que pondría -como sucedió- mí mano en su cintura.

Fué el baile más erótico que pueda imaginar en mí vida.

Era coger con ropa. Sentí que dejé de ser invisible para todo el boliche y me había transformado en el "afortunado" que tenía a ese hombron perreandole para él.

En ese momento me olvidé completamente que habíamos ido con más gente. Que mí amigo de toda la vida estaba cerca o que yo tenía una pareja.

Era imposible pensar en todo eso cuando Lu, la mujer de todas mis fantasías de mí vida, me estaba moviendo el orto de manera sensual sobre mí bulto.

Ella frenó su meneo, giró y me miró. Dominaba todo. Era imposible resistir a cualquier cosa que ella quiera.

Me miró fijo y ya sin risas, sin nada más que una mirada penetrante con esos ojos verdes me dijo:

"Pensé que había alucinado, pero de verdad es enorme"

No pude más, de hecho, estoy seguro que estuvo jugando conmigo todo ese rato.

Me tiré a darle un beso...

Corrió su cara y mis labios se quedaron con las ganas.  Me quería morir, un frío helado recorrió mí espalda hasta la nuca.

Me dijo al oído mientras yo besaba su cuello totalmente perdido "acá no, vamos a casa"

Pasé del cielo al infierno, y al cielo otra vez.

A los dos segundos ya habíamos fingido que me sentía mal y nos fuimos a pedir un taxi.

En la salida, nos sacamos las ganas (o al menos yo)

Por fin pude comerle la boca, era mejor de lo que imaginaba, el sabor de sus labios y el apretar ese culo firme era una combinación adictiva para cualquiera.

Ese viaje de 25 minutos fué eterno, la miraba constantemente incrédulo de que todas mis fantasías de estaban por cumplir. Me estaba llevando esa perra inalcanzable. La vida me daba un regalo único.

Apenas cruzamos la puerta, la muy puta revoleó su vestidito. Caminó en tanga y tacos por el living de su casa mientras yo estaba viendo ese culo redondo perfecto menearse de manera felina.

Fui corriendo atrás de ella para arrinconarla contra una pared y empezar a besarla mientras masajeaba esas tetas perfectas.

Me había pajeado mil veces imaginando esto y ni así era tan bueno como en la realidad.

Mí lengua bajó a sus pezones, jugué con ellos, me di el lujo de mordisquearlos, disfrutaba de esa sensación de impunidad, parecía tener todo permitido.

Ella bajó su mano y me empezó a masajear la pija por arriba del pantalón.

Con la otra, desabrochó mí camisa con mucha maestría.

Cuando mí camisa tocó el piso, me alejó de un tirón con su brazo y subió las escaleras regalándome una imagen inolvidable. Su tanga perdida por ese orto infernal, sus cachetes con un vaivén hipnótico y el ruido de sus tacos contra el escalón. La vi irse solo por disfrutar ese momento.

Cuando se perdió de mí vista. Corrí atrás de ella de forma literal.

Ya estaba en la cama, me tiré encima de ella pero me giró dejándome boca arriba.

"No viniste acá a darme besos, quiero ya esa pija"

Bajó el cierre y con su mano sin bajar el pantalón sacó mí verga ya completamente dura.

Vi como la miró sonriente, como si acabase de ganar un premio. Recorría con esos ojos verdes de arriba abajo mí pija como imaginando por dónde iba a empezar a atacar.

Sonriente, sacó su lengua y dió una lamida desde la base hasta la punta. Al llegar arriba, apretó con sus labios y jugó con su lengüita en mí frenillo.

Vi las estrellas realmente. No solo era hermosa, sino que peteaba aún mejor de lo que uno podría imaginarse.

Así fué como empezó y bajó con suaves lamidas llenas de saliva, acariciaba mis bolas mientras cada centímetro de mí tronco se llenaba de su baba.

Era increíble que una mujer así, pudiese ser tan obscena, tan puta. Todo lo que hacía era una mezcla de delicadeza, sensualidad, alternadas con vulgaridad extrema.

Lamia toda la pija para llegar al final y meterla entera en su boca, atragantandose pero sin sacarla de adentro suyo. Sus mejillas empezaban a poblarse de lágrimas que eran producto de su incansables ganas de tragarse cada centímetro de mí falo.

"Glu, Glu, Glu" sonaba con mayor intensidad.

Su cabeza iba y venía mientras sus ojos verdes se posaban en mí asegurándose de que esté disfrutando de su mamada.

"Glu .. Glu... Glu .." cada vez más al fondo.

Mí pija estaba casi por completo dentro de su boca, su nariz por más que lo intentara, siempre quedaba a pocos centímetros de mí pelvis.

Esto parecía un desafío para Lu, que cada vez aumentaba la intensidad de su pete y su saliva chorreaba por mí tronco.

De a ratos buscaba aire, mientras con mucha violencia me masturbaba y secaba sus lágrimas.

"Aggghhh.. no puedo creer que no supe de antes la poronga que tenés pendejo"

Me encanta. Cómo podía alguien tan linda, ser tan ordinaria?

"Te juro. Pero te juro que te voy a pegar la cogida de tu vida"

Cada frase era peor que la anterior y mí pija no aguantaba más. Si bien trataba de no acabarme, era imposible.

"Te gusta que te chupe la pija pendejito? Hoy soy tu puta, está claro?"

Me seguía pajeando, cada vez más rápido, alternaba con lenguetazos y chupones en la punta de mí verga.

"Me voy a comer esa pija con la boquita y después te voy a dar la conchita para que la revientes".

No pude resistir más a esos comentarios, erguí mí cabeza hacia atrás, mis ojos se nublaron y sentí una contracción en toda mí verga. Ella lo notó, abrió su boca y sacó su lengua, recibió dos chorros potentes blancos sobre ella. La mayoría fué directo a su garganta y un restante cruzó su cara dejando dos líneas blancas atravesadas desde sus labios, nariz y frente.

Mi peor pesadilla IV


El contraste con sus ojos verdes solo logró seguir sacando algunos tímidos hilos más de leche blanca que se encargó de limpiar directo desde mí pija.

La imagen me hacía creer que vivía un sueño. Aunque mi imaginación no era capaz de tanto.

Ella miró desafiante, esto no había hecho más que empezar.

Escupió sobre mí verga y subió encima mío, la acercó a su conchita y empezó a bajar despacito.

"Ahora me vas a coger con toda tu lechita en la cara. Te gusta cómo me veo?"

"Sos una puta increíble, no puedo creerlo" respondí sin pensarlo dos veces.

"Por fin nos vamos entendiendo pendejo".

Ella bajó de golpe y pegó un grito de placer que todos los vecinos tuvieron que haber escuchado.

Su conchita apretaba muchísimo, se la clavaba hasta el fondo casi sin esfuerzo a pesar de eso, estaba completamente empapada.

No hubo sutilezas, no hubo mayor aviso, empezó a saltar como loca, cabalgaba mí pija mientras apretaba sus tetas y tiraba su cuerpo para atrás disfrutando cada centímetro de carne que le entraba.

Yo era el juguete sexual más afortunado del mundo en ese momento. La tenía de la cintura acompañando el movimiento. Ella realmente era incansable, su conchita desaparecía mí pija por completo y la liberaba solo para volver a tirar todo su peso encima.

Sus gemidos y gritos eran dignos de una porno.

"Si pendejo, si, qué pija que tenés la puta que te parió"

"Te voy a sacar toda la leche esta noche"

"Me vas a dejar la conchita a la miseria pero me encantaaaaaa"

No paró un segundo, me encantaba, era hermosa, era cerda, todas mis pajas dedicadas no se comparaban a lo que era en realidad.

Su culo rebotaba en cada salto, apretaba sus tetas con fuerza, casi en una mezcla de odio por tanto placer.

Ella solo respondía gimiendo, cruzando miradas morbosas y sonrisas que pedían que siga.

La puta de Lu no paraba, era increíble. Sentía que me iba a volver a acabar otra vez. Sabía que tenía todo permitido esa noche, tenía que aprovecharla al máximo.

"Te quiero ver en 4" me animé a decir.

Ella sonrió, le gustó mí pedido y fué lo único que hizo que se detenga. Se acomodó y se acarició la conchita con su mano esperando que la penetre otra vez.

No la hice esperar, moría de ganas de seguir así que la clavé de una hasta el fondo. Largó un chillido de sorpresa, mordió la almohada y empecé a cogerla con fuerza.

Era increíble que estaba siendo el macho de esa potra. Quería mostrarle que podía y empecé a cogerla como un animal, mí pija iba y venía con mucha fuerza y podía escuchar cómo esa tela ahogaba esos gritos de dolor mezclados con mucho placer.

Si esa puta quería que la reviente lo iba a hacer.

Chocaba mí pelvis contra su culo y se escuchaba un PLAF, que me incentivaba a seguir. La muy trola arqueaba su espalda dejando que se la meta hasta el fondo, ver ese orto frente a mí solo servía de incentivo para no parar.

Le pellizcaba las tetas, la tironeaba del pelo, incluso me dí el lujo de dejarle mis 5 dedos marcados en ese ojete.

Ella solo respondía gimiendo más fuerte, algún gritito de placer pero solo pedía más y más.

Mí verga iba y venía, iba y venía, iba y venía.
Su conchita estaba completamente abierta ya, pero aún así, no sé cómo me seguía apretando.

"Me voy a acabar, no puedo más" no logré resistir más.

"Llename pendejo, llename toda de leche"

Obedecí.

La agarré bien fuerte del culo y descargué todo dentro de ella. Tal como me pidió. Se giró a mirarme con esos ojos verdes y restos de leche aún en su cara que brillaba... Su cara de placer me dejó seco.

Al sacarla, pude ver cómo la dejé. Ella meneaba la cola como si nada. Veía esa rayita bien abierta y mí líquido blanco saliendo de ahí en medio de su baile.

Qué hembra, por favor.

Caí rendido. Mí verga también, estaba flácida contra mí pierna y ella miraba...

"Hasta así me encanta, esa pija ahora es mía"

Quise ver la hora, tenía miedo que vuelva Javi, no sabía cuánto tiempo pasó.

El problema que en mí pantalla decía:

"Sofi"

"Hola lindo, ya volví a casa, vos qué tal la estás pasando?"

"Hola?
Todo bien?"

"Hola...?"

3 comentarios - Mi peor pesadilla IV

amadonervo1999 +1
Pero que relato. Ya quiero leer la siguiente parte
BohemianFantasy
Eso que vengo a buen ritmo!! Jaja
morocho_sex +1
sin palabras.... 🔥🔥🔥🔥🫣😳
BohemianFantasy +1
🤭 voy mejorando, no?
morocho_sex
llama al 911, necesito suero y transfusion 🔥💦💦💦😳