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El garche con la cuñada

Leo querido, tanto tiempo sin verte amigo ¿en que andas? Meespetó apenas chocamos nuestras manos. Muy bien, le respondí, laburando comoloco para bancar a la familia, ya con un crío se hace difícil así que imagínatecon tres”. Siiii, te re entiendo, se hace cuesta arriba me respondió. Y vosche, contame algo de tu vida, le dije. Hacía mucho que no lo veía, y si bienestaba interesado en saber de él la pregunta apuntaba mas a desviar laconversación y no seguir hablando de lo difícil que está todo, la economía, lainflación y toda esa mierda. Además Marcelo (así se llama), si bien es superperfil bajo, siempre había sido bastante atorrante, el zarpado del grupo odigamos “el chico malo”, y por eso cada vez que nos juntábamos era hablar deminas y aventuras. Cero onda con temas económicos o de coyuntura de genteseria.
Todo bien Leito, sigo casado a pesar de todo, jajajaja
¿Cómo a pesar de todo? ¿Qué pasó? ¿Te peléate con Male?
M: Nooo, nada, no pasó nada en si. Es que viste como fuisiempre yo! Bahhh como fui no, como soy, porque sigo igual, la esencia no sepuede cambiar.
Yo: Uhhhhh JAJAJAJAJA siiiii, te entiendo. Y no puedo niimaginarme, debes ser un león enjaulado queriendo salir a cazar.
M: Digamos que cada tanto tiro algún tirito. No tanto comoquisiera pero me doy mis gustos. Estoy mucho mas calmado porque me engancharonen una, y viste como es eso, hacemos de cuenta que nos portamos bien y nofrenamos pero bajamos un cambio.
Yo: Uhhhh que mal che, lo bueno que Male se la bancó. Quebuena mina pegaste loco, que suerte tener una mina así que perdone.
M: Siii, me perdonó pero no fue fácil. Me banqué tiempos muydifíciles. Te juro que fue un calvario. Y menos mal que la pilotée y no seenteró de la verdad absoluta  que si nose me arma fea. Safé como un campeón del boleo en el orto.
Yo: jajajajaja sos un groso, me haces cagar de la risa. Peroahora ampliame por favor, no puedo mas de la intriga.
Marce no era demasiado agraciado, no feo pero tampoco dabacon el tipo que podríamos considerar “fachero”; pancita, poco cabellos, aunquesi carilindo de ojitos verdes. Pero sobre todo era un derroche de simpatía, eltípico tipo que siempre está con buena energía, una vibra contagiosa, y ……. terriblementecaradura, un atrevido sin límites, una mezcla entre Marquitos Di Palma y JoaquinLevinton. Un tipo que nunca medía la boludez que estaba por decir con tal delevantarse una mina. Así y todo había construido una carrera profesionalbastante destacada, muy bien en lo suyo. Yo siempre digo que si hubiera sentadocabeza antes y no hubiera sido tan mujeriego hoy sería millonario.
M: Te cuento. Me pescaron en una y por suerte safé de queMale se entere que la cagué con Sole.
Yo: Noooooooo, hijo de puta. ¿me estas hablando de Sole, lahermana de Male?
M: Esa misma. Mirá, sinceramente yo no quería, si pensabafríamente no hacía nada, pero la verdad es que se me fue de las manos. Bahhhh,no solo manos JAJAJAJAJAJAJAJA
El tipo era así, no podía estar contando algo serio sinmeter algún chiste, inteligente o pelotudo, en el medio. En ese punto yo loadmiraba porque desdramatizaba todo, y estaba muy bien.
Y continuó: me dejé llevar, una cosa llevó a la otra y PUM,cuando me quise acordar ya la tenía adentro. Pasó que ella estaba atravesandouna situación complicada, se había quedado sin trabajo y como yo estabacaptando nuevos clientes y andaba sobrepasado le ofrecí trabajar conmigo. Sustareas eran de asistente, me ayuda en ….. y en …., me prepara café, etc. Todonormal hasta que un buen día viene sollozando y me cuenta que se está separandode Luka. La verdad que era una alegría enorme para mi que se separe de esesalame, buen tipo pero vividor. Y vos me conocés ! obviamente se lo dije y leacoté que no tenía por qué estar mal, que las relaciones van y vienen y no hayque aferrarse a nadie que no esté en la misma sintonía que uno. A partir de ahíempezamos a contarnos cada vez mas cosas y a volvernos algo cómplices hasta queun día que me trae un café me pesca mirando Poringa. ¿Qué haces zarpado? Ehhh ehhhh,perdón, estaba en mi minuto de relax…. ¿no estarás cagando a mi hermana con algunaputita de ahí no?  No, ya no. Le dijeJAJAJAJAJAJAJA. O sea, le reconocí haberlo hecho, pero como cosa del pasado. “nose te ocurrirá contarle a tu hermana, no?” No le cuento solo porque aclaraste “yano”, porque de otra forma te hubiera pedido bajo amenaza que la sueltes. Y asíseguimos, nos contamos cada vez cosas mucho más profundas que con quien nosechamos un polvo, bajamos a nuestro interior, y sacamos el velo que siempreestá ahí como una sombra de nuestra personalidad. En esa confianza queconstruimos me animé a contarle de la cañita al aire que me había tirado con laPoringuera y ella me confesó que una vez lo engaño a Luka con un flaco delgimnasio porque el boludo hacía 2 meses que no se la cogía. Y así pasaron losdías hasta que una vez se tuve que mostrar un archivo en mi PC. Yo sentado enmi escritorio, ella paradita atrás mío acercando su cabeza para ver de mascerca. Nuestras cabezas se acercaron, nuestras respiraciones se cruzaron y, talvez producto de las feromonas o vaya uno a saber que procesos químicos, loscalores nos fueron subiendo. Le tiré el pico y lo esquivó con duda. Insistí,pero dijo NO, no debemos. No me quedé ahí, saqué de pantalla el archivo demierda que estábamos leyendo y abrí la ventana de Poringa que estaba mirandoantes que ella viniera. Basta !! Sacá eso no seas asqueroso me dijo. ¿no tegusta? Le pregunté sobre el shout que mostraba una poronga entrando y saliendode un culito apretado hermoso. Y volví a la carga, otra vez busqué su boca conansias y esta vez si, el movimiento evasivo de su cara fue tibio einsuficiente. Primero el roce sobre la comisura derecha de sus labios y luegoun pleno. Su boca tibia, suave su lengua, nos fusionamos cual dos adolescentesa la salida del colegio. Eso fue todo ese día. Las muestras de arrepentimientoque surgieron luego y en los días siguientes cada vez eran mas tibias. Hastaque un día pareció venir preparada para la guerra. Pollerita mini de algodónblanca que dejaba traslucir su diminuta tanga, también blanca, musculosa dealgodón que marcaba su timbres como nunca había visto antes. O tal vez sí habíavisto, pero nunca en ella, nunca en el objeto de mi deseo desde hacía años. Ysucedió. Otra vez un archivo para ver de cerca y nada mas. No hizo faltaPoringa ni ningún condimento extra ex exacerbe nuestra contenida calentura. Ahínomas la besé y me respondió con fuego. Bajé mi mano y toqué su culo firme y escultural,primero por sobre la pollera y luego por debajo fue llevando mis dedos hacia sucochita tocándola por encima de la tanga que para entonces ya empezaba a humedecerse.Yo estaba en éxtasis, ni en mi adolescencia había tenido una sensación así,debía ser la sensación de lo prohibido. Y seguí, mis dedos corrieron latanguita y le seguí pajeando la concha con la mano derecha mientras que con laizquierda busqué el agujero de su culo para hacer lo mismo. En un momento mepuse tras ella de rodillas, bajé su tanga hasta el piso y se la quité (lafacilidad que dan las minis de algodón) y como un depravado hundí mi caracompleta en ese culo hermoso y se lo lamí con ansias. Ella estaba en extasis,se movia como contorsionista y jadeaba como loba en celo. Juro que nunca habíaescuchado gritar a alguien de esa manera, era lo más. Con el culito tanhumedecido como su concha volví a la posición original para seguir pajeandolahasta hacerla acabar. Su grito fue estremecedor. Menos mal que el barrio a esashoras de la mañana estaba vacío porque cualquiera que pasara caminando la podíahaber escuchado. Había acabado, ella, pero quería mas, me dijo “seguí”, “metemelácuñadito, te quiero adentro, quiero llenarme de tu lechita”. Y no hacía faltaque lo dijera, cumplí su orden, que también era mi deseo  y la penetré por la concha mientras con mimano por delante seguía tocándola (incomodaba un poco pero servía). Creo queacabó otra vez. Pero faltaba yo. No es que sea un super aguantador, es que lanoche anterior había tenido un sueño, una intuición y me había clavado untadalafilo por si acaso. No porque no se me parara sino porque quería aguantarel máximo posible. Y así fue. MI sexto sentido tenía razón. Le di por la conchahasta el límite de mi eyaculación y la saqué. Me acerque a su oído, chupé suoreja para calentarla mas y le dije “quiero tu cola”. Pensaba que en unaprimera instancia se resistiría pero para mi sorpresa no fue así. Me respondióque sí y agregó “Siiiii, rómpeme bien el orto”. Uffffff, esa orden militar mecalentó mas de lo que ya estaba y la penetré despacio, iba lento pero si pausahasta que llego al fondo. Seguí bomba y bomba en ese culo hermoso, ella jadeabacomo antes aunque con algun aahhhhh de fondo porque algo le dolía. No se cuantohabré bombeado ese culo hast que largue un chorro de leche que hubiera apagadoun incendio forestal. Le llené el orto literalmente. Su último jadeo mostróplacer y agotamiento.
Seguimos unos instantes con mi pecho apoyado en su espaldahasta que …. Boom boom la puerta ! ¿quien es? Puta madre !! Male acá a estahora?.....
LEO, DALE LEO PELOTUDO, DESPERTATE QUE HAY QUE LLEVAR ALNENE AL COLEGIO.
“Uuuuhhh uuuuhhhh” le respondí. Estaba soñando con Marcelo……Ayer pensaba en el que trabaja con la cuñada y se ve que me quedó en elinconsciente…. 

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