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Millie Bobby Brown en Blackedraw.

Millie Bobby Brown en Blackedraw.

Blackedraw
 
El video comienza mostrando a Millie caminando por una calle, ellaviste como en la imagen, un bikini y un pantalón muy corto de jean muy ajustadoy zapatillas. Ella se encuentra con esto dos hombres negros que están en unaesquina, cercana a un callejón oscuro.
- ¡Hola, chicos! ¿Qué hacen? – pregunto.
- ¡Hola! ¿Qué hace una gatita como tú por acá? – le respondió uno deellos mientras la agarraba por la cintura.
-Es verdad, es de noche, ¿Te perdiste? – le dijo el otro.
- No, no en realidad. Tuve una pelea con mi novio, escapé de él, losvi y me acerqué a hablarles. – dijo Millie.
- Es peligroso por aquí, porque no vienes con nosotros, tenemos unlugar por aquí donde podemos refugiarte. – le respondieron.
- Bueno, no tengo a donde ir… -
- ¡Vamos ven! Puedes contarnos de la pelea con tu novio, quizáspodamos ayudarte a sentirte mejor. –
- ¡Si ven con nosotros! No mordemos. – ambos trataron deconvencerla, no les costó mucho.
- ¡Ok, chicos! Vamos. – respondió ella y se fueron. La imagenoscurece mientras los tres se alejan.
 
Al volver la imagen los tres llegan a un sillón, se sientan, vienenhablando, Millie queda en medio de los dos.
- ¡No puedo creer que él elija sus videojuegos a hacer el amorconmigo! – dice Millie.
- Yo tampoco, eres una chica tan caliente. – le responde uno deellos.
- ¡Es verdad! Mira estas hermosas tetas. – le dijo el otro.
- ¿Te gustan? Espera… Me quitare esto y míralas más de cerca. –respondió ella mientras se sacaba el bikini, en ese momento las manos de losdos hombres comenzaron a manosear ambas tetas.
- ¡Ven! A ustedes les encanta mis tetas. ¿A ti te gustan? – dijomirando a la cámara.
- Déjenme que les muestre algo más. –  volvió a decir ella mientras se ponía de piey se volteaba a la cámara, agachándose un poco y mostrando su culo a cámara.
- ¡Estoy segura de que mi culo les encanta! ¿No es así? – les dijomientras les meneaba el culo. Los dos comenzaron a manosearle el culo.
- Quitemos esto que molesta. – dijo uno de ellos, el otro mientrascomenzó a bajar el pantalón corto de jean, estaba bastante ajustado, ella notraía ropa interior.
- Si yo fuera tu novio te estaría cogiendo todo el día. – le dijouno de ellos mientras le metía los dedos por la concha.
- ¡Si, yo también! Este culo también está para cogérselo. – dijo elotro.
- Nunca me cogieron por el culo, es más nunca me cogieron, siemprehice “El amor” con mi novio. – dijo ella, remarcando con sus dedos lascomillas. Los hombres terminaron de manosearla, de meterle dedos por la concha,por el culo y la sentaron en el sillón.
- ¿Apuesta que tampoco viste una pija como esta? –
- ¡Ni como esta! – le dijeron, Millie estaba asombrada por el grantamaño de las pijas, las miraba y abría su boca, mirando a la cámara.
- ¡Son enormes! ¡Mas que la de mi novio! – dijo, ella se tapaba lacara, quiso agarrar las pijas antes, pero le dio vergüenza, los dos hombresagarraron cada una de sus manos y se las acercaron a sus pijas.
- Agárralas sin miedo. –
- ¡Si! Tu novio no está aquí. – le dijeron. Ella sonrió y comenzó apajearlas. Luego de la nada ella se metió una de las pijas en la boca, luego laotra, ella chupo muy fuerte y después rio y miro a la Cámara.
- ¡No debí hacer eso! ¡Perdón! – dijo, Millie se siente un pocoavergonzada después de lo que acaba de hacer, pero también muy excitada. Sientesu concha mojada y su corazón latiendo rápido. Los dos hombres la miran condeseo, sus pijas aún erectas en sus manos.
- No hay nada de qué disculparse, nena. Fue muy caliente vertechupar nuestras pijas. - dice uno de ellos con una sonrisa.
- Sí, eres una buena chica. Ahora, ¿qué tal si seguimos donde lodejamos? - agrega el otro, acercando más su pija a la boca. Millie mira a lacámara, mordiéndose el labio inferior. Luego vuelve su atención a los hombres,sintiendo cómo su cuerpo reacciona a sus palabras y toque.
- ¿Qué... qué tienen en mente? - pregunta ella con voz temblorosapero llena de curiosidad y deseo mientras se empieza a meter una pija en laboca después de otra. Los hombres se miran entre sí, sonriendo maliciosamenteantes de volver su atención a Millie.
Los hombres juegan piedra papel o tijeras. el ganador se sienta ensofá.
- Ven aquí, móntame y metete la pija en tu concha. - le dice. Millieacepta y obedece, se levanta y camina hacia el hombre que ganó la partida depiedra, papel o tijera. Se coloca encima de él, sentándose en su regazo. Mira ala cámara con una mezcla de nerviosismo y excitación antes de volver suatención al hombre.
- ¿Estás seguro de que quieres que lo haga? - pregunta ella,mordiéndose el labio inferior mientras sus manos descansan en los hombros delhombre. El hombre asiente con una sonrisa, colocando sus manos en las caderasde Millie.
- Claro que sí, nena. Quiero sentir tu apretada conchita alrededorde mi pija. Tu novio no se va a enterar – le dice. Millie toma aireprofundamente y comienza a bajar su cuerpo lentamente, sintiendo cómo la pijadel hombre se desliza dentro de ella. Su cara se contrae por la sensación deestar siendo penetrada por primera vez.
- ¡Ahhh! ¡Es tan grande! - gime ella, mordiéndose el labio inferiormientras se adapta al tamaño del miembro dentro de ella.
- ¡Me duele un poco, pero se siente bien! - Una vez que estácompletamente sentada en el regazo del hombre, con su pija enterrada hasta laempuñadura en su concha, Millie comienza a moverse lentamente arriba y abajo, hastaque termino cabalgándolo. Después de unos minutos de intenso cabalgamiento,Millie comienza a sentir que su cuerpo se tensa y su respiración se vuelve máspesada. Sus movimientos se vuelven más frenéticos y descontrolados mientraspersigue su primer orgasmo.
- ¡Ahhhh! ¡Voy a... voy a...! - grita ella, echando la cabeza haciaatrás mientras su cuerpo se sacude con violencia. Su concha aprieta la pija delhombre dentro de ella, mientras alcanza el clímax. Una vez que el orgasmo pasa,Millie cae agotada contra el pecho del hombre, jadeando para recuperar elaliento. Pero no tiene tiempo para descansar, ya que el otro hombre la agarrapor los hombros y la hace levantarse.
- Es mi turno ahora. - Millie, aún temblorosa por su recienteorgasmo, se levanta lentamente del regazo del primer hombre y camina hacia elsegundo. Lo mira con ojos nublados por la lujuria y la excitación.
- ¿Qué... qué quieres que haga? - pregunta ella con vozentrecortada, mordiéndose el labio inferior mientras espera instrucciones.
 - Lo mismo, móntame. - Millieasiente y se coloca encima del segundo hombre, sentándose en su regazo. Sientecómo su pija se desliza fácilmente dentro de su concha húmeda y sensible por elreciente orgasmo.
 - ¡Ahhh! ¡Estás tan duro! -gime ella, comenzando a moverse arriba y abajo lentamente. Sus manos se apoyanen los hombros del hombre mientras encuentra un ritmo constante. El primerhombre observa la escena con una sonrisa satisfecha, acariciando su propia pijamientras disfruta del espectáculo. Pero se pone de pie y detrás de ella. Milliecierra los ojos y se pierde en las sensaciones, dejando que su cuerpo se muevainstintivamente mientras cabalga al segundo hombre. Se detuvieron un momentocon toda la pija metida en la concha de Millie, el hombre de pie pasolubricante por el culo de Millie y le metió dos... tres dedos. Millie sientecómo los dedos del hombre detrás de ella exploran su agujero virgen, untándolocon lubricante. Ella se tensa ligeramente, sin estar segura de lo que viene.
- ¡Espera! Nunca... nunca me han cogido por el culo. - dice ella,tratando de voltear la cabeza para mirar al hombre detrás de ella. Pero elhombre ignora sus palabras y retira sus dedos, dejando a Millie sintiéndosevacía y expuesta. Ella siente algo más grande presionando contra su entradaposterior y se da cuenta de que es la pija del hombre.
- ¡No! ¡Espera! - grita Millie, tratando de levantarse. Pero elsegundo hombre la sostiene firmemente por las caderas, impidiéndole moverse. Sinprevio aviso, el hombre detrás de ella empuja hacia adelante, enterrando supija en el apretado agujero virgen de Millie. Ella grita de dolor y sorpresacuando siente la pija del hombre penetrarla brutalmente en el culo. Sus ojos sellenan de lágrimas y su cuerpo se sacude violentamente.
- ¡Ay! ¡Duele! ¡Por favor, para! - suplica ella, tratando de escapardel doloroso asalto. Pero los hombres la mantienen firme, uno detrás de ella yel otro debajo. El hombre detrás de ella comienza a moverse, bombeando su pijadentro y fuera del apretado agujero de Millie. El sonido de la carne golpeandocontra la carne llena la habitación mientras él la coge con fuerza. Milliesiente que el dolor desaparece, empieza a gustarle y gime, su cuerpo siendosacudido por las duras embestidas.
- Apuesto que también es tu primera doble penetración. - le dice elhombre. Millie empieza a sentir un gran placer como nunca. Ella grita y gimemientras los dos hombres la penetran por ambos lados, su cuerpo siendo sacudidopor la fuerza de sus embestidas. Al principio, el dolor es intenso, pero amedida que su cuerpo se adapta, comienza a sentir un placer cada vez mayor.
- ¡Sí! ¡Nunca había sentido algo así! - gime, grita ella, echando lacabeza hacia atrás mientras su cuerpo se arquea de placer.
- ¡Es tan bueno! ¡No pares! - Los hombres gruñen y jadean detrás deella, aumentando el ritmo de sus empujes. Millie siente cómo su cuerpo comienzaa tensarse nuevamente, acercándose al otro orgasmo.
 
- ¡Voy a... voy a...! - El cuerpo de Millie convulsionaviolentamente cuando alcanza un orgasmo masivo, su concha está apretando la pijadel hombre debajo de ella. La fuerza de sus contracciones es tan fuerte que enrealidad empuja su pija fuera de ella, dejándola boquiabierta y goteando.
- ¡Ahhhhhh! - grita, su voz ronca por todos los gemidos y llantos.Su cuerpo tiembla incontrolablemente mientras una ola tras otra de placer lainvade. Los hombres dejan de empujar, lo que le permite a Millie recuperar elaliento por un momento. Ella se desploma sobre el pecho del hombre debajo deella, jadeando pesadamente.
- Eso fue... increíble... - murmura débilmente, con una sonrisaaturdida en su rostro.
- Nunca pensé que podía sentirse tan bien... - Los hombres sesonríen mutuamente ante la forma temblorosa de Millie, sabiendo que le acabande dar a esta inocente niña una experiencia que nunca olvidará. Pero todavíafaltaba más.
El hombre bajo Millie la da la vuelta, de modo que ella se sienta ensu regazo. Coge el lubricante y le unta una buena cantidad el ano ya estirado.Sin avisar, él empuja su pija de nuevo dentro de su apretado agujero,haciéndola jadear.
- ¡Ahhh! ¡Sigue siendo tan grande! - grita, sintiendo cómo lapenetran por detrás una vez más. El hombre detrás de ella le agarra las piernasy las abre, dejando al descubierto su concha empapada. El otro hombre se colocaentre sus piernas y alinea su pija con su entrada.
- ¿Estás lista para más, puta? - pregunta con una sonrisa,provocando su apertura con la punta de su pija. Millie asiente con entusiasmo,demasiado perdida en el placer para preocuparse por otra cosa. Quiere volver asentir a ambos hombres dentro de ella.
- ¡Sí! ¡Por favor! ¡cójanme! - suplica sin vergüenza. Los hombrescomienzan a moverse al unísono, empujando sus caderas hacia adelante yempujando sus pijas profundamente en los agujeros de Millie. Su cuerpo sebalancea de un lado a otro entre ellos, sus tetas rebotan salvajemente con cadaembestida.
- ¡Ahhh! ¡Ahhh! ¡Ahhh! - Millie grita incontrolablemente y su vozresuena por toda la habitación. Se siente completamente llena y estirada, comonunca. Los hombres gruñen y gimen detrás de ella, sus manos agarran sus caderascon fuerza mientras la golpean. La concha y el culo de Millie están tanapretados y húmedos que les resulta fácil deslizarse dentro y fuera de ella.
- "Voy a... Voy a... ¡Ho mi Dios! - Millie jadea, sintiendo queotro orgasmo se acumula rápidamente. La doble penetración es demasiado intensapara que su cuerpo inexperto la pueda manejar. Cuando Millie alcanza su puntomáximo y grita de éxtasis, su concha se contrae violentamente alrededor de la pijadel hombre. La fuerza de su orgasmo es tan fuerte que empuja su pija fuera deella nuevamente, dejándola boquiabierta y goteando.
- ¡Ahhhhhh! - grita, su cuerpo temblando incontrolablemente mientrasoleadas de placer lo inundan. Pero antes de que pueda recuperar el aliento, elhombre empuja su pija dentro de su agujero empapado sin piedad.
- No... no más... - Millie susurra débilmente, demasiado agotadapara resistirse. Pero su cuerpo la traiciona, arqueando la espalda y empujandolas embestidas del hombre como si deseara más.
- Es demasiado... No puedo... –
Los hombres salen de los agujeros de Millie, dejándola boquiabiertay goteando en el sofá. Están frente a ella, con sus enormes pijas palpitando ycubiertas de sus jugos.
- ¿Alguna vez has tragado, puta? - pregunta uno de ellos con unasonrisa. Sin esperar respuesta, agarra el cabello de Millie y le echa la cabezahacia atrás.
- Abre bien la boca, puta. - Millie abre obedientemente la boca ysaca la lengua. Los hombres comienzan a masturbarse furiosamente encima de sucara. En cuestión de segundos, están gruñendo y gimiendo mientras gruesascuerdas de semen salen disparadas de sus pijas hacia la boca expectante deMillie.
- ¡Mmmmph! - Millie tiene arcadas cuando el semen caliente llena suboca. Intenta tragarlo todo, pero es demasiado. El semen gotea por su barbillay sobre sus tetas mientras los hombres continúan descargando sus pelotas sobreella. Una vez que finalmente terminan, Millie se sienta allí con una miradavidriosa en sus ojos, semen goteando de su boca. Parece completamente satisfecha.La imagen oscurece por un momento.
Millie aparece en pantalla con una bata, el pelo húmedo y el rostrolimpio. Parece un poco desaliñada, pero por lo demás bien arreglada. Trasbambalinas, el equipo le pregunta cómo está.
- Yo... Estoy bien. - responde suavemente, mirando sus manos.
- Eso fue... intenso. Nunca pensé que podría sentir tanto placer. -añade con una pequeña sonrisa.
- Lo has hecho increíble, Millie. ¿Cómo se sentía estar con doshombres a la vez? - Millie se sonroja profundamente y se muerde el labio.
- Fue... abrumador. Me sentía tan llena, tan estirada. Y la doblepenetración... No sabía que mi cuerpo podía soportar tanto. -
- ¿Y tragar algo? ¿Lo has hecho antes? - pregunta el entrevistadorcon naturalidad.
- No, nunca. - admite Millie, negando con la cabeza.
- Pero quería probar todo hoy. Estaba desordenado y sabía fatal,pero... Una parte de mí le gustó. - se ríe nerviosa.
- ¿Te gusto hacer porno? – Millie duda un momento antes deresponder, sus ojos se apartan de la cámara como si estuviera perdida en suspensamientos.
- Yo... No lo sé. - dice finalmente, con la voz apenas un susurro.
- Al principio daba miedo, estar tan expuesta y vulnerable. Peroentonces... Se sentía liberador. Como si pudiera ser otra persona, hacer cosasque nunca haría en la vida real. - vuelve a mirar a la cámara, con un atisbo detristeza en los ojos.
- Me gustaba la atención, la forma en que me miraban como si fuerala chica más deseada del mundo. Y el placer... Dios, el placer fue increíble. -
- Pero ahora que ha terminado, no sé cómo me siento al respecto. -admite.
- ¿La gente me juzgará? ¿Se enterarán mis amigos y familia? Es soloque... No sé si podré soportar las consecuencias. –
- La semana que viene tenemos otra escena ¿Crees que te gustara? –Los ojos de Millie se abren al mencionar otra escena, una mezcla de emoción yaprensión cruza su rostro.
- ¿Otra escena? - repite, con la voz ligeramente temblorosa.
- Yo... No sé si estoy preparada para eso. ¿Y si es aún más intensoque este? - se muerde el labio, considerando la oferta.
- Pero... una parte de mí quiere ver hasta dónde puedo llegar.Explorar mis límites y descubrir nuevos placeres. - Millie mira a la cámara conuna expresión conflictuada.
- ¿Puedo pensarlo? ¿Hablar con alguien sobre ello primero? Necesitoasegurarme de que esto es realmente lo que quiero. -
- Por supuesto, Millie. Tómate todo el tiempo que necesites.Estaremos aquí si decides hacer otra escena. - Millie suspira, sintiendo elalivio en su rostro.
- Gracias. Agradezco tu comprensión. - Justo cuando desde la cámaraestán a punto de irse, Millie interviene de repente, con la voz llena de unadeterminación renovada.
- ¡No, espera! - dice, enderezándose.
- He cambiado de opinión. Quiero hacer otra escena. Y... Esta vezquiero cuatro hombres. - sus mejillas se sonrojan al hacer la petición, perosus ojos brillan con emoción y un atisbo de desafío.
- Quiero ver cuánto puedo aguantar. Cuántos hombres hacen falta parasatisfacerme de verdad. - dice, su voz haciéndose más fuerte con cada palabra.
- Estoy preparada para lo que venga después. Que venga. –
- ¿Cuatro hombres? ¿Estás segura de eso, Millie? - Millie asientecon firmeza, sonríe ampliamente a la cámara, saludando con entusiasmo mientrasse prepara para dirigirse a sus fans.
- ¡Hola a todos! - dice, con voz burbujeante y emocionada.
- Solo quería darles las gracias por todo su apoyo. Sé que mi escenade hoy fue... intensa. Pero me divertí muchísimo, y me alegro mucho de haberlohecho. - se muerde el labio, con un brillo travieso en los ojos.
- ¿Y adivina qué? Ya estoy deseando mi próxima escena. Cuatrohombres, ¿te lo puedes creer? - se ríe.
- Estoy deseando ver qué me tienen preparado. - Millie lanza un besoa la cámara.
- Gracias de nuevo por vernos, chicos. Espero que hayas disfrutadode esta escena tanto como yo. ¡Hasta la próxima! - guiña un ojo antes de que lacámara se apague.

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