Elena teletrabajaba y su marido no, por lo que esa mañana habíamos quedado en que iría a su casa hacerle una visita bien caliente. Allí me plante a la hora que ella me había dicho, pues antes tenía una reunión en videollamada. Al abrirme, por gestos, me indico que aún seguía con la reunión. Me quede a un lado del salón, de pie, observándola. Iba con un body negro, sin mangas, ajustado marcando sus carnosos pechitos, y un vaquero ancho, con un cinturón de tela vaquera anudado. Elena no tenia puesta la cámara, por lo que no tarde en acercarme a ella y ponerme en su espalda, apoyando mis manos en sus hombros. Elena me miro, sonriéndome. Puso el mute y me dijo que por favor no hiciera nada, que ya quedaba poco. Yo la dije que no estaba haciendo nada malo, solo observar su belleza. Alguien hizo una pregunta a Elena y esta la respondió. Cuando acabo volvió a poner el mute. En ese momento no me aguante mas y mis manos bajaron por su cuerpo, hasta llegar a sus pechos, notando que no llevaba sujetador. Los comencé a acariciar, mientras le decía que había hablado muy bien. Elena se rio y yo comencé a pellizcar sus pechos, haciendo que soltara algún gemidito de dolor. Me agache lo necesario para poder besarla el cuello. Elena tenia que volver a hablar y me pidió que parara, pero no lo hice. No le quedó más remedio que poner el audio y contenerse, pues yo seguí besando su cuello y acariciando sus pechitos. Elena respondió rápido a lo que le preguntaron para poner rápido el mute y girar la cabeza para besarme. Le dije que estuviera mas atenta a la reunión, que se estaba despistando mucho y nos reímos.
A los pocos minutos, por fin, termino la reunión. En cuanto Elena corto la conexión, estire fuerte sus pechos, bien pellizcados, y nos besamos, mientras gemía de dolor. Deje de estirárselos y los acaricie, mientras seguíamos besándonos y Elena acariciaba mi cabeza y me decía que tenia muchas ganas de tener una reunión conmigo. Se levanto de la silla y seguimos besándonos, acariciando ahora su culo. Desate el nudo de su pantalón, dejándolo caer. Elena se quedo solo con el body que dejaba medio culo a la vista. Seguí acariciando su culo, con más ganas aún.
Lleve a Elena hacia el sofá. Me senté y ella lo hizo de lado en mis piernas. Seguimos besándonos y acariciaba sus piernas y pechitos carnosos. Bajé la cabeza y se los mordí un poco. La hice ponerse de rodillas en el suelo, con sus manos apoyadas en el asiento del sofá. Estiré mi mano, para acariciar su culo y, de repente, la di un fuerte azote. Estiré su body para que se le metiera como si fuera un tanga, y seguí azotándola fuerte. La levante y le hice ponerse tumbada sobre mis rodillas, con su culo ofrecido, para poder seguir azotándolo, mientras la tiraba del pelo.
Volví a colocar a Elena de rodillas en el suelo, pero esta vez mirando hacia mi paquete, pues me puse de pie frente a ella. Me quite el pantalón, agarre mi polla y golpee su preciosa cara. Me masturbé, mientras pasaba mi glande por sus carnosos labios y, en cuanto tuve la polla dura, la metí en su boca comenzando a follársela. Agarre su pelo, nuevamente, para follar su boca, mas fuerte cada vez, provocándola un par de arcadas.
Sonó el teléfono del trabajo de Elena. Como aun estaba en horario laboral, la tuve que dejar cogerlo. Mientras hablaba, me coloque a su espalda, restregando mi dura y mojada polla, por su culo, con mis manos en sus pechitos y besando su cuello. Elena comenzó a ponerse nerviosa y hablaba mas rápido, intentando que la llamada fuera lo mas breve posible. Metí mi mano por el lateral de la braga del body y del tanga que llevaba debajo y la empecé a masturbar. Elena se contuvo como pudo, pero, en cuanto colgó, soltó un fuerte suspiro, y nos volvimos a besar, acaloradamente.
La coloque de rodillas en el sofá, con las manos en el cabecero y me coloque detrás de ella. Me arrodille y la desabroche el body por abajo, para ver bien su tanga negro. Volví a meter mi mano por él, masturbándola, mientras mordía su culo. Aparte el tanga, metí bien mi cabeza entre sus piernas y la comí el coño. Con una de mis manos acariciaba sus pechitos y con la otra azotaba su culo.
Me levanté y me puse un condón. Aparte su tanga y comencé a follarla el coño. Elena gemía bien rico, poniéndome mas atacado, haciendo que subiera la fuerza de las penetraciones. Ella también subía el volumen de los gemidos, por lo que tuve que echarme sobre ella y taparla la boca con una mano, mientras con la otra jugaba con sus pechos. Cambie de agujero y la folle el culo, igual de duro, haciendo que alguna lagrimilla le saliera a Elena.
Me senté, de nuevo en el sofá y senté a Elena de rodillas sobre mí, con mi polla en su culo, nuevamente. La hice cabalgar fuerte, agarrándola de la cintura. Una de mis manos subió hasta sus pechitos acariciándolos y pellizcándolos. Metí mi polla en su coño y la hice moverse en círculos, mientras nos besábamos, sin que mis manos dejaran sus pechitos. La cogí el body y se lo subí hasta quitárselo, dejándola solo con el tanga. Mis manos se posaron en su culo y la comí los pechitos, jugando mi lengua con sus carnosos y morenos pezones, mientras ella seguía moviéndose en círculos. Elena apretaba mi cabeza contra su pecho y yo, encantado, comía sus pechos con más ganas.
Cuando Elena se corrió, nos levantamos del sofá y la puse inclinada, con sus manos apoyadas en el sofá y su culo hacia mí. Aparte su tanga y volví a follarla el culo, agarrándola de la cintura para clavársela a fondo. La tire al sofá, con su espalda en el asiento y sus piernas fuera hacia mí, levantadas y abiertas. Le quite el tanga y me coloque entre sus piernas. Me eche sobre ella, metiendo mi polla en su coño, y follamos mientras acariciaba sus muslos y nos besábamos. Me senté a su lado, la giré, sentándola de lado, y volví a follarla el culo, con una de sus piernas levantada. Elena giro la cabeza y nos besamos.
La avise que iba a correrme, por lo que se bajo y puso de rodillas en el suelo, entre mis piernas, mientras me quitaba el condón. Elena empezó a hacerme un mamadón con su boca, notando sus gorditos labios maravillosamente. Se la metía entera y yo acariciaba su pelo. Cuando me corrí, se tragó todo muy bien y no se detuvo hasta dejarme bien seco.
Elena se sentó sobre mí y nos besamos y acariciamos un rato, charlando sobre la visita tan deliciosa que la había hecho. A los pocos minutos, me vestí y me fui, pues la pobre Elena, tenia que seguir trabajando aun un poco más, antes de terminar su jornada laboral, e irse a por los niños al colegio.
A los pocos minutos, por fin, termino la reunión. En cuanto Elena corto la conexión, estire fuerte sus pechos, bien pellizcados, y nos besamos, mientras gemía de dolor. Deje de estirárselos y los acaricie, mientras seguíamos besándonos y Elena acariciaba mi cabeza y me decía que tenia muchas ganas de tener una reunión conmigo. Se levanto de la silla y seguimos besándonos, acariciando ahora su culo. Desate el nudo de su pantalón, dejándolo caer. Elena se quedo solo con el body que dejaba medio culo a la vista. Seguí acariciando su culo, con más ganas aún.
Lleve a Elena hacia el sofá. Me senté y ella lo hizo de lado en mis piernas. Seguimos besándonos y acariciaba sus piernas y pechitos carnosos. Bajé la cabeza y se los mordí un poco. La hice ponerse de rodillas en el suelo, con sus manos apoyadas en el asiento del sofá. Estiré mi mano, para acariciar su culo y, de repente, la di un fuerte azote. Estiré su body para que se le metiera como si fuera un tanga, y seguí azotándola fuerte. La levante y le hice ponerse tumbada sobre mis rodillas, con su culo ofrecido, para poder seguir azotándolo, mientras la tiraba del pelo.
Volví a colocar a Elena de rodillas en el suelo, pero esta vez mirando hacia mi paquete, pues me puse de pie frente a ella. Me quite el pantalón, agarre mi polla y golpee su preciosa cara. Me masturbé, mientras pasaba mi glande por sus carnosos labios y, en cuanto tuve la polla dura, la metí en su boca comenzando a follársela. Agarre su pelo, nuevamente, para follar su boca, mas fuerte cada vez, provocándola un par de arcadas.
Sonó el teléfono del trabajo de Elena. Como aun estaba en horario laboral, la tuve que dejar cogerlo. Mientras hablaba, me coloque a su espalda, restregando mi dura y mojada polla, por su culo, con mis manos en sus pechitos y besando su cuello. Elena comenzó a ponerse nerviosa y hablaba mas rápido, intentando que la llamada fuera lo mas breve posible. Metí mi mano por el lateral de la braga del body y del tanga que llevaba debajo y la empecé a masturbar. Elena se contuvo como pudo, pero, en cuanto colgó, soltó un fuerte suspiro, y nos volvimos a besar, acaloradamente.
La coloque de rodillas en el sofá, con las manos en el cabecero y me coloque detrás de ella. Me arrodille y la desabroche el body por abajo, para ver bien su tanga negro. Volví a meter mi mano por él, masturbándola, mientras mordía su culo. Aparte el tanga, metí bien mi cabeza entre sus piernas y la comí el coño. Con una de mis manos acariciaba sus pechitos y con la otra azotaba su culo.
Me levanté y me puse un condón. Aparte su tanga y comencé a follarla el coño. Elena gemía bien rico, poniéndome mas atacado, haciendo que subiera la fuerza de las penetraciones. Ella también subía el volumen de los gemidos, por lo que tuve que echarme sobre ella y taparla la boca con una mano, mientras con la otra jugaba con sus pechos. Cambie de agujero y la folle el culo, igual de duro, haciendo que alguna lagrimilla le saliera a Elena.
Me senté, de nuevo en el sofá y senté a Elena de rodillas sobre mí, con mi polla en su culo, nuevamente. La hice cabalgar fuerte, agarrándola de la cintura. Una de mis manos subió hasta sus pechitos acariciándolos y pellizcándolos. Metí mi polla en su coño y la hice moverse en círculos, mientras nos besábamos, sin que mis manos dejaran sus pechitos. La cogí el body y se lo subí hasta quitárselo, dejándola solo con el tanga. Mis manos se posaron en su culo y la comí los pechitos, jugando mi lengua con sus carnosos y morenos pezones, mientras ella seguía moviéndose en círculos. Elena apretaba mi cabeza contra su pecho y yo, encantado, comía sus pechos con más ganas.
Cuando Elena se corrió, nos levantamos del sofá y la puse inclinada, con sus manos apoyadas en el sofá y su culo hacia mí. Aparte su tanga y volví a follarla el culo, agarrándola de la cintura para clavársela a fondo. La tire al sofá, con su espalda en el asiento y sus piernas fuera hacia mí, levantadas y abiertas. Le quite el tanga y me coloque entre sus piernas. Me eche sobre ella, metiendo mi polla en su coño, y follamos mientras acariciaba sus muslos y nos besábamos. Me senté a su lado, la giré, sentándola de lado, y volví a follarla el culo, con una de sus piernas levantada. Elena giro la cabeza y nos besamos.
La avise que iba a correrme, por lo que se bajo y puso de rodillas en el suelo, entre mis piernas, mientras me quitaba el condón. Elena empezó a hacerme un mamadón con su boca, notando sus gorditos labios maravillosamente. Se la metía entera y yo acariciaba su pelo. Cuando me corrí, se tragó todo muy bien y no se detuvo hasta dejarme bien seco.
Elena se sentó sobre mí y nos besamos y acariciamos un rato, charlando sobre la visita tan deliciosa que la había hecho. A los pocos minutos, me vestí y me fui, pues la pobre Elena, tenia que seguir trabajando aun un poco más, antes de terminar su jornada laboral, e irse a por los niños al colegio.
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