Continuación del primer relato"El vecindario silencioso"
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Con la verga medio dura en la manoy escurriendo semen en el piso, Martin quedo duro de vergüenza y miedo porencontrar a su hermano menor mirándolo acabar como un loco, con el video de losdos hombres tocándose y dándose placer de fondo. Pero lo que mas lo descoloco es la mancha de liquido preseminal que se empezaba a ver en el pantalón cortode Ignacio, y su bulto todo duro.
Ignacio no dejaba de verlo, su mirada iba de la verga de su hermano, a la computadora, a la cara de Martin y de nuevo a la verga. Pero lo que pudo notar Martin es que el muchacho no tenia cara de miedo, sino mas buen de sorpresa y de calentura, mas que nada por los pómulos rojos que presentaba. El fue el primero en dar señales de vida en medio de esa tensa situación.
Ignacio: Me parece que te encontré ocupado, te juro que no quería, pero estaba la puerta abierta y solo me asome… -dijo el mientras empezaba a acomodarse el paquete.
Martin: eeehh perdón, no es lo que parece…
Ignacio: Para mi es totalmente lo que parece, digo… te estabas haciendo una buena paja mientras veías el sitio web que veo yo.
Martin: nono, bueno si, pero no es lo que pensas… - intentaba excusarse Martin, que en medio de la vergüenza no podía dejar de ver el bulto de su hermano, mientras el mismo se acomodaba la maya que había dejado caer al suelo antes de la paja.
Ignacio: Loco, esta todo bien… yo también lo veo, yo también hago eso, pero nunca me imagine que vos lo hacías también.
Martin: No lo hago… solo lo encontré por error y me metí a ver, y bueno…-dijo mientras se terminaba de acomodar la maya para cubrirse. – No sabia quete gustaban estas cosas.
Ignacio: No se si me gustan, pero si me meto a ver cada tanto, cuando estoy mas tranquilo y se que puedo pajearme sin problema. Realmente me intriga lo que veo ahí.
Martin: Las experiencias de los hombres que hacen cosas con otros hombres? – pregunto medio incrédulo, pero intentando negarse a si mismo que a el también lo llenaba de intriga.
Ignacio: Y lo que hacen con las mujeres… yo no se mucho de sexo,pero siempre pensé que era algo mas prohibido, hasta que encontré ese sitio –comento Ignacio aventurándose a entrar en la habitación, pasando al lado de la acabada que su hermano mayor había dejado en el piso.
Martin: Esta bien que te guste un poco la diversidad… no se.
Ignacio: Es que soy virgen, nunca estuve con nadie, y no se si me gusta o no, solo se que me calienta mucho y me hago unas pajas estupendas jaja –comento mientras se pasaba la mano otra vez por el bulto que marcaba sus pantalones, y vio como Martin lo veía.
Martin: Creo que experimente lo mismo, bueno… pudiste notarlo porel lechazo que tire – dijo el mientras también vio como su hermano miraba suentrepierna, que no perdía la firmeza del todo.
Cuando Martin comento esto, ambos hermanos escucharon comoestacionaba un auto en la puerta, debían de ser sus padres llegando mucho antesde lo planeado. Asi que Ignacio casi instintivamente fue a la computadora yborro el historial, para después apagarla. Martin también reacciono rápido, yagarro algo de papel que estaba en el escritorio para limpiar el semen tiradoen el piso, semen que seguía caliente.
Ignacio: Que raro que lleguen tan pronto, tenían que venir a lanoche…
Martin: Debió haber pasado algo, vamos a ver.
Ignacio: De igual manera podemos seguir charlando de esto a la noche,bah… si te sentís cómodo. – dijo el mirando hacia el piso, como buscando aprobación.
Martin: Si, no tengo problema, podemos hablarlo un poco más. – respondió,intentando no ver eso como una invitación a nada en particular, solo a charlar.– Hablemos a la noche.
Ambos hermanos salieron del estudio y se dirigieron hacia el living,donde vieron que su padre salía del auto, entraba a la casa a buscar unasherramientas mientras los saludaba a ambos y se volvía a ir. En todo momento vieronotra figura en el auto, figura que no bajo del mismo, pero que intuyeron queera su madre. Cuando se volvió a ir, el celular de Martin sonó, y se dio cuentaque Leslie lo estaba llamando, así que atendió. Haciendo esto vio como suhermano volvía a salir y se iba del perímetro de la casa, seguramente a tomarseel colectivo.
Martin: Hola, que paso? Todo bien?
Leslie: Hola hermano, sisi, todo bien… che, vas a estar mañana entu casa?
Martin: Si, a donde estas? No veo a nadie en tu casa… Todo bien? –pregunto intrigado y algo preocupado.
Leslie: Sisi, todo bien… estamos con mi papá buscando unas cosas ysalimos temprano, pero quiero charlar unas cosas del viaje. Te parece sihablamos mañana?
Martin: Dale, no tengo problema… Hablemos mañana.
Leslie: Listo, nos vemos mañana hermano. – y colgó la llamada.
Fue raro, una llamada rápida, que no dejaba de llenarle la cabezade preguntas a Martin, más después de lo que vio la noche anterior. Pero porahora no podía hacer más. Así que durante el resto de la tarde se dedicó aestar en la pileta, y jugar con su play 3, intentando rehuir de suspensamientos sobre todo lo que había pasado las ultimas 24 hs. Todo había sidomuy abrumador y tenia que acomodarlo en su mente.
Sobre las 21 hs Ignacio volvió a la casa, Martin estaba sentadomirando una película en el living de la casa en maya y sin remera. El no lo admitía,pero tenia un cuerpo bastante marcado para no hacer ejercicio permanentemente…Genes, siempre se dijo, pero nunca le dio importancia. Cuando Ignacio llego ylo vio tirado mirando tele pudo notar como este paso toda la mirada por su torsodesnudo, su entrepierna y luego su cara, y recién ahí hablo.
Ignacio: Todavia no llegan verdad?
Martin: No, todavía no… creo que van a venir mas tarde… Tenesganas de cenar?
Ignacio: No, ya comí. Me voy a pegar una ducha y ya vuelvo.-comento el, y se dirigió al piso de arriba.
Al cabo de 15 minutos bajo solo vistiendo un pantalón corto dedeporte, que Martin vio detenidamente… lo vio a el detenidamente. Torso desnudocomo estaba el mismo, pero sin marcar tanto los músculos. Si se veía masculino,pero se notaba que faltaba por desarrollar. Lo que si noto de inmediato es queel pantalón no ocultaba el hecho de que Ignacio no se puso un bóxer, su peneandaba suelto debajo de él. Eso lo intrigo, y francamente empezó a bombear mássangre a su propio pene automáticamente. Ignacio lo noto.
Ignacio: Con respecto a lo que paso esta tarde… queres hablar? –pregunto sentándose al lado de su hermano.
Martin: Si, no tengo problema. – comento, dándose cuenta que su hermanoera mucho mas lanzado que el para hablar cosas así, a él le daría mucha vergüenza.
Ignacio: Igual, preferiría que lo charlemos arriba, en tu habitacióno en la mía, por que acá pueden entrar nuestros papas de golpe y nos encontraríanmedio raros, vos entendes? Jaja – comento haciendo alusión al bulto queempezaba a marcarse en Martin y en el mismo, tal vez por la ansia de hablar untema taboo.
Martin: Sisi, tenes razón. Vamos para mi habitación. – diciendo estoambos se levantaron y se dirigieron a la habitación de Martin. Al entrar ambosse sentaron en la cama.
Ignacio: Mira, yo hace casi 6 meses veo esa página… la encontré decasualidad mientras exploraba en internet, buscaba algo que me hiciera sentir,no sé, diferente…
Martin: Pero, te gustan los hombres o no? – pregunto incisivamente.
Ignacio: No se si me gustan…. Pero si se que me calientan. Mecalienta ver y leer esas situaciones y anécdotas que cuentan. Me calientamasturbarme pensando en eso, y me calienta verle la pija a otro tipo. – dijo mirandoa su hermano.
Martin: Ósea, no te gustan sentimentalmente, pero si físicamente…se puede hacer algo así? – comento en tono sarcástico, pero pensando en elmismo también, en esos pensamientos que le surgían cada tanto cuando estaba opensaba en Leslie.
Ignacio: Si, bah, creo que sí. Creo que a eso se le dicebisexualidad. Yo nunca he estado con hombres ni con mujeres, y me atraen físicamenteambos… me masturbo pensando en ambos.
Martin: A mi me gustan las mujeres, y pienso en mujeres. Pero loque viste hoy no se, no se que fue. Nunca vi nada así y mi pene reacciono automáticamente…-dijo el sin dejar de ver a su hermano y su cuerpo tan cerca de el.
Ignacio: Como esta reaccionando ahora? – Pregunto mirandodirectamente a la entrepierna de Martin, que ya marcaba un bulto muyimportante.
Martin: Bueno, si… y vos estas igual que yo al parecer. – dijo haciendoque su hermano se vea su propia entrepierna que dejaba bien en claro su erección.
Ignacio: Bueno, es que me pone muy caliente estas charlas, nuncalas tuve con nadie y me parece que esta bueno. Siempre y cuando no te denervios a vos tampoco ni te de asco.
Martin: No me da asco, solo que tampoco las tuve nunca, y esta reacciónes automática sin pensarla.
Ignacio: Alguna vez has tenido sexo con otro hombre? Ósea, nosolamente penetrar, sino pajearte con otro hombre, o entre otros hombres? –comento Ignacio con mucha curiosidad
Martin: No, nunca hice nada con otro hombre. – dijo el y ocultosus pensamientos, pero no negó que existían en su interior. Cada vez que había pensadoen el pene de su amigo, las veces que lo vio acabar con el… eso lo llenaba decalentura, calentura que se estaba traduciendo en una terrible erección queIgnacio no dejaba de ver.
Ignacio: Harías algo con otro hombre? Ósea, te pajearias con otro hombre?
Martin: No se… creo que si, si hubiera mucha confianza. Perodepende.
Ignacio: De que dependería? – pregunto mirándolo con picardía
Martin: De lo calientes que estemos y de la situación en general –explico.
Ignacio: Si te propusiera masturbarte conmigo, acá y ahora, que dirías?
Martin: Estas loco? No te voy a hacer una paja… - comento algopreocupado, pero excitado al mismo tiempo.
Ignacio: No te estoy pidiendo que nos masturbemos mutuamente, teestoy proponiendo que nos tiremos acá y nos masturbemos cada uno, sin tocarnospero juntos… como arranca el video que viste con el que acabaste como un loco.
Martin: Bueno, no se… podría ser. – respondió con la boca un pocoseca, sintiendo como su pene palpitaba y su corazón no paraba de saltar en supecho. Estaba nervioso, pero también ansioso y excitado. Dedujo que su hermanoestaba igual por que estaba rojo y totalmente erecto como el.
Ignacio: Dijiste que dependía de la confianza y la calentura…Somos hermanos, yo confió en vos mas que en nadie, por eso te cuento todo esto.Y además veo que ambos estamos totalmente duros. Creo que podríamos aprovechar.
Diciendo esto, Ignacio solo se levanto de la cama y se quitó el pantalóncorto, dejando a la vista el hermoso pene totalmente duro, que salto como unresorte cuando se saco el pantalón. Martin se quedo embobado viéndolo, un pocomas pequeño que el suyo, pero igual de ancho y mas duro de lo que imaginaba. Unavez se lo había sacado, Ignacio se volvió a sentar en la cama ya totalmentedesnudo, pero con las piernas mas abiertas dejando ver sus testículos gordos ygrandes acompañando esa verga tiesa como la piedra.
Ignacio: Dale, vos también ponete cómodo, no voy a empezar hastaque vos estes igual.
Martin salió de su transe y sin pensarlo mucho se levantó de lacama y se saco la maya. Igual que su hermano, su verga estaba totalmente dura ysalió como un resorte cuando bajo su prenda de vestir, Ignacio se quedo viendola verga del hermano y casi se podían notar los ojos brillantes al verla. Luegode esto el se sentó donde estaba en la cama, al lado de su hermano y abrió unpoco las piernas para estar más cómodo dejando ver también sus testículos biencargados.
Ignacio no perdi el tiempo, y después de ver detenidamente la vergay los testículos de su hermano mayor, tomo su propio pene que ya estaba llenode liquido preseminal, se lo extendió por el resto de la cabeza de la pija yparte del tronco y empezó a masturbarse lentamente, si perder detalle de que suhermano lo esté viendo.
Por su parte Martin volvió a quedar embobado de como su hermano empezóa agitarse el pene, ya lubricado. Así, decidió no quedarse atrás y hacer lomismo que su hermano. La cabeza de su pene estaba reluciente de líquidopreseminal, así que lo extendió por su miembro y empezó a masturbarse con lamisma velocidad lenta pero profunda que lo estaba haciendo Ignacio.
Al cabo de 1 minuto la habitación se empezó a llenar de un calorcorporal muy particular, era calor de sexo casi, y ambos empezaron a lanzar pequeñosgemidos mientras no paraban de masturbarse incrementando lentamente lavelocidad. Martin no perdía detalle de su propia verga, pero cada tanto mirabade reojo a la verga de Ignacio, que brillaba cada vez que este subía y bajabala mano por todo lo largo de la misma. Los testículos de Ignacio rebotaban unpoco dejando en claro lo cargados que estaban.
Ignacio se dio cuenta de que lo miraba, y dijo: Dame un segundo, yavuelvo. – y Salió de la habitación en bolas y con la verga toda dura. Fue hastasu habitación y volvió al cabo de 1 minuto. Venia con un pomo de crema en lamano. Cuando se sentó en donde estaba, abrió el pomo y se hecho crema blanca alo largo del pene, extendió la crema y empezó a masturbarse mas violentamente.Le entrego el pomo a Martin para que hiciera lo mismo con su propio pene, cosaque hizo. Extendió un chorro de crema a lo largo de sus 18 cm de verga dura y brillante,lo que hizo que este mas dura y mas brillante si se podía, y volvió amasturbase ahora con mas potencia.
Ahora la habitación se llenó de olor a crema corporal, pero tambiéndel característico sonido húmedo que se escucha cuando se esta lubricando unpene duro en plena masturbación, en este caso dos penes duros, y además selleno de los gemidos de ambos que no paraban de masturbarse mirándose, ya sin disimularlo.
Martin no dejaba de ver a su hermano gimiendo mientras este lomiraba, no dejaba de mirarle el pene de al menos 17 cm bien lubricado, mientrasla mano subía y bajaba con violencia sobre ella. No dejaba de escuchar lasrespiraciones… eso lo estaba llenando, lo estaba calentando mas de lo que podíaimaginar. Por su parte Ignacio estaba igual, no paraba de verle la gran verga asu hermano y como se perdía en el puño de este cada vez que subía y bajaba lamano. Escuchaba sus gemidos y los propios y hacia que perdiera un poco lacabeza.
Llevados unos minutos así, no sabía cuántos, Martin empezó a vercomo los testículos de Ignacio se empezaron a poner mas tiesos, señal de quefaltaba poco para acabar. El también noto como sus propios testículos seestaban preparando para ejecutar una gran carga de semen. Ignacio se dio cuentatambién, así que hizo algo que Martin no tenia en mente. Se acomodo para intentarquedar frente a su hermano, pero sin dejar de estar sentado en la cama. Martin dejándosellevar por la calentura del momento, tomo la misma posición que su hermano loque hizo que ambos quedaran sentados en la cama con las piernas abiertas que setocaban entre si, totalmente enfrentados mirando como se masturbaba cada uno.
Esto a Martin lo volvió un poco mas loco, ver con total claridadcomo se masturbaba su hermano su hermosa verga y como esos testículos estaban tancargados y duros, ver como me movía su pecho por la respiración y la cara de excitaciónque ponía. No daba más…
Martin: Voy a acabar, no doy más… la puta madre. – gimió acelerandoel movimiento de su mano derecha sobre su pene totalmente tieso y listo.
Ignacio: Yo estoy igual, dios… me lo vengo aguantando todo al día…- también gimió poniendo cara de que se estaba muriendo mientras aceleraba elmovimiento de su mano y se escuchaba mas fuerte el ruido húmedo de la lubricaciónpeneana.
Ambos penes estaban brillantes, duros, lubricados y listos paradescargar… ambos hermanos estaban totalmente excitados y desinhibidos listospara consumar ese acto sexual prohibido que ambos querían pero no sabían obtener.Al cabo de 1 minuto más así, Martin estaba listo.
Martin: Dios, acabo acabo acabo!! – empezó a decir sin para de agitar su miembro.
Ignacio: Yo igual la puta madre, acaboooo!! -gimió de golpe.
Martin fue el primero, sin dejar de mover su mano dirigió su penehacia arriba, pero inclinado un poco hacia él, y el primer lechazo caliente saliódisparado con toda potencia haciendo que lo golpee en el cuello, seguido de 5potentes lechazos que fueron a parar a su pecho y abdomen haciendo que sintieralo caliente que salía su semen y lo húmedo que estaba.
Ignacio que no perdía detalle de la acabada de su hermano hizo lomismo que él y empezó a acabar. Pero para sorpresa de Martin, su hermano no tirabaleche como el, tiraba mucha más. En total conto 10 lechazos que salierondisparados con mucha mas potencia de la que el tenía. Los primeros 3 fueron aparar a la cara y cuello de Ignacio, los 7 restantes fueron alojados entre elpecho y abdomen de su hermano pequeño, dejándolo totalmente lleno de su propiosemen caliente. Martin nunca había visto algo parecido, y ver eso logro que noperdiera del todo la erección.
Martin estaba acostado y lleno de semen en su cama, mirando a suhermano que estaba en la misma posición que el y mas lleno de semen caliente.No entendía bien como llegaron a eso, como terminaron así, como es que se sentíatan calienta todavía… pero lo que si entendió rápidamente es el ruido de llavesen la puerta de entrada de la casa.
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Con la verga medio dura en la manoy escurriendo semen en el piso, Martin quedo duro de vergüenza y miedo porencontrar a su hermano menor mirándolo acabar como un loco, con el video de losdos hombres tocándose y dándose placer de fondo. Pero lo que mas lo descoloco es la mancha de liquido preseminal que se empezaba a ver en el pantalón cortode Ignacio, y su bulto todo duro.
Ignacio no dejaba de verlo, su mirada iba de la verga de su hermano, a la computadora, a la cara de Martin y de nuevo a la verga. Pero lo que pudo notar Martin es que el muchacho no tenia cara de miedo, sino mas buen de sorpresa y de calentura, mas que nada por los pómulos rojos que presentaba. El fue el primero en dar señales de vida en medio de esa tensa situación.
Ignacio: Me parece que te encontré ocupado, te juro que no quería, pero estaba la puerta abierta y solo me asome… -dijo el mientras empezaba a acomodarse el paquete.
Martin: eeehh perdón, no es lo que parece…
Ignacio: Para mi es totalmente lo que parece, digo… te estabas haciendo una buena paja mientras veías el sitio web que veo yo.
Martin: nono, bueno si, pero no es lo que pensas… - intentaba excusarse Martin, que en medio de la vergüenza no podía dejar de ver el bulto de su hermano, mientras el mismo se acomodaba la maya que había dejado caer al suelo antes de la paja.
Ignacio: Loco, esta todo bien… yo también lo veo, yo también hago eso, pero nunca me imagine que vos lo hacías también.
Martin: No lo hago… solo lo encontré por error y me metí a ver, y bueno…-dijo mientras se terminaba de acomodar la maya para cubrirse. – No sabia quete gustaban estas cosas.
Ignacio: No se si me gustan, pero si me meto a ver cada tanto, cuando estoy mas tranquilo y se que puedo pajearme sin problema. Realmente me intriga lo que veo ahí.
Martin: Las experiencias de los hombres que hacen cosas con otros hombres? – pregunto medio incrédulo, pero intentando negarse a si mismo que a el también lo llenaba de intriga.
Ignacio: Y lo que hacen con las mujeres… yo no se mucho de sexo,pero siempre pensé que era algo mas prohibido, hasta que encontré ese sitio –comento Ignacio aventurándose a entrar en la habitación, pasando al lado de la acabada que su hermano mayor había dejado en el piso.
Martin: Esta bien que te guste un poco la diversidad… no se.
Ignacio: Es que soy virgen, nunca estuve con nadie, y no se si me gusta o no, solo se que me calienta mucho y me hago unas pajas estupendas jaja –comento mientras se pasaba la mano otra vez por el bulto que marcaba sus pantalones, y vio como Martin lo veía.
Martin: Creo que experimente lo mismo, bueno… pudiste notarlo porel lechazo que tire – dijo el mientras también vio como su hermano miraba suentrepierna, que no perdía la firmeza del todo.
Cuando Martin comento esto, ambos hermanos escucharon comoestacionaba un auto en la puerta, debían de ser sus padres llegando mucho antesde lo planeado. Asi que Ignacio casi instintivamente fue a la computadora yborro el historial, para después apagarla. Martin también reacciono rápido, yagarro algo de papel que estaba en el escritorio para limpiar el semen tiradoen el piso, semen que seguía caliente.
Ignacio: Que raro que lleguen tan pronto, tenían que venir a lanoche…
Martin: Debió haber pasado algo, vamos a ver.
Ignacio: De igual manera podemos seguir charlando de esto a la noche,bah… si te sentís cómodo. – dijo el mirando hacia el piso, como buscando aprobación.
Martin: Si, no tengo problema, podemos hablarlo un poco más. – respondió,intentando no ver eso como una invitación a nada en particular, solo a charlar.– Hablemos a la noche.
Ambos hermanos salieron del estudio y se dirigieron hacia el living,donde vieron que su padre salía del auto, entraba a la casa a buscar unasherramientas mientras los saludaba a ambos y se volvía a ir. En todo momento vieronotra figura en el auto, figura que no bajo del mismo, pero que intuyeron queera su madre. Cuando se volvió a ir, el celular de Martin sonó, y se dio cuentaque Leslie lo estaba llamando, así que atendió. Haciendo esto vio como suhermano volvía a salir y se iba del perímetro de la casa, seguramente a tomarseel colectivo.
Martin: Hola, que paso? Todo bien?
Leslie: Hola hermano, sisi, todo bien… che, vas a estar mañana entu casa?
Martin: Si, a donde estas? No veo a nadie en tu casa… Todo bien? –pregunto intrigado y algo preocupado.
Leslie: Sisi, todo bien… estamos con mi papá buscando unas cosas ysalimos temprano, pero quiero charlar unas cosas del viaje. Te parece sihablamos mañana?
Martin: Dale, no tengo problema… Hablemos mañana.
Leslie: Listo, nos vemos mañana hermano. – y colgó la llamada.
Fue raro, una llamada rápida, que no dejaba de llenarle la cabezade preguntas a Martin, más después de lo que vio la noche anterior. Pero porahora no podía hacer más. Así que durante el resto de la tarde se dedicó aestar en la pileta, y jugar con su play 3, intentando rehuir de suspensamientos sobre todo lo que había pasado las ultimas 24 hs. Todo había sidomuy abrumador y tenia que acomodarlo en su mente.
Sobre las 21 hs Ignacio volvió a la casa, Martin estaba sentadomirando una película en el living de la casa en maya y sin remera. El no lo admitía,pero tenia un cuerpo bastante marcado para no hacer ejercicio permanentemente…Genes, siempre se dijo, pero nunca le dio importancia. Cuando Ignacio llego ylo vio tirado mirando tele pudo notar como este paso toda la mirada por su torsodesnudo, su entrepierna y luego su cara, y recién ahí hablo.
Ignacio: Todavia no llegan verdad?
Martin: No, todavía no… creo que van a venir mas tarde… Tenesganas de cenar?
Ignacio: No, ya comí. Me voy a pegar una ducha y ya vuelvo.-comento el, y se dirigió al piso de arriba.
Al cabo de 15 minutos bajo solo vistiendo un pantalón corto dedeporte, que Martin vio detenidamente… lo vio a el detenidamente. Torso desnudocomo estaba el mismo, pero sin marcar tanto los músculos. Si se veía masculino,pero se notaba que faltaba por desarrollar. Lo que si noto de inmediato es queel pantalón no ocultaba el hecho de que Ignacio no se puso un bóxer, su peneandaba suelto debajo de él. Eso lo intrigo, y francamente empezó a bombear mássangre a su propio pene automáticamente. Ignacio lo noto.
Ignacio: Con respecto a lo que paso esta tarde… queres hablar? –pregunto sentándose al lado de su hermano.
Martin: Si, no tengo problema. – comento, dándose cuenta que su hermanoera mucho mas lanzado que el para hablar cosas así, a él le daría mucha vergüenza.
Ignacio: Igual, preferiría que lo charlemos arriba, en tu habitacióno en la mía, por que acá pueden entrar nuestros papas de golpe y nos encontraríanmedio raros, vos entendes? Jaja – comento haciendo alusión al bulto queempezaba a marcarse en Martin y en el mismo, tal vez por la ansia de hablar untema taboo.
Martin: Sisi, tenes razón. Vamos para mi habitación. – diciendo estoambos se levantaron y se dirigieron a la habitación de Martin. Al entrar ambosse sentaron en la cama.
Ignacio: Mira, yo hace casi 6 meses veo esa página… la encontré decasualidad mientras exploraba en internet, buscaba algo que me hiciera sentir,no sé, diferente…
Martin: Pero, te gustan los hombres o no? – pregunto incisivamente.
Ignacio: No se si me gustan…. Pero si se que me calientan. Mecalienta ver y leer esas situaciones y anécdotas que cuentan. Me calientamasturbarme pensando en eso, y me calienta verle la pija a otro tipo. – dijo mirandoa su hermano.
Martin: Ósea, no te gustan sentimentalmente, pero si físicamente…se puede hacer algo así? – comento en tono sarcástico, pero pensando en elmismo también, en esos pensamientos que le surgían cada tanto cuando estaba opensaba en Leslie.
Ignacio: Si, bah, creo que sí. Creo que a eso se le dicebisexualidad. Yo nunca he estado con hombres ni con mujeres, y me atraen físicamenteambos… me masturbo pensando en ambos.
Martin: A mi me gustan las mujeres, y pienso en mujeres. Pero loque viste hoy no se, no se que fue. Nunca vi nada así y mi pene reacciono automáticamente…-dijo el sin dejar de ver a su hermano y su cuerpo tan cerca de el.
Ignacio: Como esta reaccionando ahora? – Pregunto mirandodirectamente a la entrepierna de Martin, que ya marcaba un bulto muyimportante.
Martin: Bueno, si… y vos estas igual que yo al parecer. – dijo haciendoque su hermano se vea su propia entrepierna que dejaba bien en claro su erección.
Ignacio: Bueno, es que me pone muy caliente estas charlas, nuncalas tuve con nadie y me parece que esta bueno. Siempre y cuando no te denervios a vos tampoco ni te de asco.
Martin: No me da asco, solo que tampoco las tuve nunca, y esta reacciónes automática sin pensarla.
Ignacio: Alguna vez has tenido sexo con otro hombre? Ósea, nosolamente penetrar, sino pajearte con otro hombre, o entre otros hombres? –comento Ignacio con mucha curiosidad
Martin: No, nunca hice nada con otro hombre. – dijo el y ocultosus pensamientos, pero no negó que existían en su interior. Cada vez que había pensadoen el pene de su amigo, las veces que lo vio acabar con el… eso lo llenaba decalentura, calentura que se estaba traduciendo en una terrible erección queIgnacio no dejaba de ver.
Ignacio: Harías algo con otro hombre? Ósea, te pajearias con otro hombre?
Martin: No se… creo que si, si hubiera mucha confianza. Perodepende.
Ignacio: De que dependería? – pregunto mirándolo con picardía
Martin: De lo calientes que estemos y de la situación en general –explico.
Ignacio: Si te propusiera masturbarte conmigo, acá y ahora, que dirías?
Martin: Estas loco? No te voy a hacer una paja… - comento algopreocupado, pero excitado al mismo tiempo.
Ignacio: No te estoy pidiendo que nos masturbemos mutuamente, teestoy proponiendo que nos tiremos acá y nos masturbemos cada uno, sin tocarnospero juntos… como arranca el video que viste con el que acabaste como un loco.
Martin: Bueno, no se… podría ser. – respondió con la boca un pocoseca, sintiendo como su pene palpitaba y su corazón no paraba de saltar en supecho. Estaba nervioso, pero también ansioso y excitado. Dedujo que su hermanoestaba igual por que estaba rojo y totalmente erecto como el.
Ignacio: Dijiste que dependía de la confianza y la calentura…Somos hermanos, yo confió en vos mas que en nadie, por eso te cuento todo esto.Y además veo que ambos estamos totalmente duros. Creo que podríamos aprovechar.
Diciendo esto, Ignacio solo se levanto de la cama y se quitó el pantalóncorto, dejando a la vista el hermoso pene totalmente duro, que salto como unresorte cuando se saco el pantalón. Martin se quedo embobado viéndolo, un pocomas pequeño que el suyo, pero igual de ancho y mas duro de lo que imaginaba. Unavez se lo había sacado, Ignacio se volvió a sentar en la cama ya totalmentedesnudo, pero con las piernas mas abiertas dejando ver sus testículos gordos ygrandes acompañando esa verga tiesa como la piedra.
Ignacio: Dale, vos también ponete cómodo, no voy a empezar hastaque vos estes igual.
Martin salió de su transe y sin pensarlo mucho se levantó de lacama y se saco la maya. Igual que su hermano, su verga estaba totalmente dura ysalió como un resorte cuando bajo su prenda de vestir, Ignacio se quedo viendola verga del hermano y casi se podían notar los ojos brillantes al verla. Luegode esto el se sentó donde estaba en la cama, al lado de su hermano y abrió unpoco las piernas para estar más cómodo dejando ver también sus testículos biencargados.
Ignacio no perdi el tiempo, y después de ver detenidamente la vergay los testículos de su hermano mayor, tomo su propio pene que ya estaba llenode liquido preseminal, se lo extendió por el resto de la cabeza de la pija yparte del tronco y empezó a masturbarse lentamente, si perder detalle de que suhermano lo esté viendo.
Por su parte Martin volvió a quedar embobado de como su hermano empezóa agitarse el pene, ya lubricado. Así, decidió no quedarse atrás y hacer lomismo que su hermano. La cabeza de su pene estaba reluciente de líquidopreseminal, así que lo extendió por su miembro y empezó a masturbarse con lamisma velocidad lenta pero profunda que lo estaba haciendo Ignacio.
Al cabo de 1 minuto la habitación se empezó a llenar de un calorcorporal muy particular, era calor de sexo casi, y ambos empezaron a lanzar pequeñosgemidos mientras no paraban de masturbarse incrementando lentamente lavelocidad. Martin no perdía detalle de su propia verga, pero cada tanto mirabade reojo a la verga de Ignacio, que brillaba cada vez que este subía y bajabala mano por todo lo largo de la misma. Los testículos de Ignacio rebotaban unpoco dejando en claro lo cargados que estaban.
Ignacio se dio cuenta de que lo miraba, y dijo: Dame un segundo, yavuelvo. – y Salió de la habitación en bolas y con la verga toda dura. Fue hastasu habitación y volvió al cabo de 1 minuto. Venia con un pomo de crema en lamano. Cuando se sentó en donde estaba, abrió el pomo y se hecho crema blanca alo largo del pene, extendió la crema y empezó a masturbarse mas violentamente.Le entrego el pomo a Martin para que hiciera lo mismo con su propio pene, cosaque hizo. Extendió un chorro de crema a lo largo de sus 18 cm de verga dura y brillante,lo que hizo que este mas dura y mas brillante si se podía, y volvió amasturbase ahora con mas potencia.
Ahora la habitación se llenó de olor a crema corporal, pero tambiéndel característico sonido húmedo que se escucha cuando se esta lubricando unpene duro en plena masturbación, en este caso dos penes duros, y además selleno de los gemidos de ambos que no paraban de masturbarse mirándose, ya sin disimularlo.
Martin no dejaba de ver a su hermano gimiendo mientras este lomiraba, no dejaba de mirarle el pene de al menos 17 cm bien lubricado, mientrasla mano subía y bajaba con violencia sobre ella. No dejaba de escuchar lasrespiraciones… eso lo estaba llenando, lo estaba calentando mas de lo que podíaimaginar. Por su parte Ignacio estaba igual, no paraba de verle la gran verga asu hermano y como se perdía en el puño de este cada vez que subía y bajaba lamano. Escuchaba sus gemidos y los propios y hacia que perdiera un poco lacabeza.
Llevados unos minutos así, no sabía cuántos, Martin empezó a vercomo los testículos de Ignacio se empezaron a poner mas tiesos, señal de quefaltaba poco para acabar. El también noto como sus propios testículos seestaban preparando para ejecutar una gran carga de semen. Ignacio se dio cuentatambién, así que hizo algo que Martin no tenia en mente. Se acomodo para intentarquedar frente a su hermano, pero sin dejar de estar sentado en la cama. Martin dejándosellevar por la calentura del momento, tomo la misma posición que su hermano loque hizo que ambos quedaran sentados en la cama con las piernas abiertas que setocaban entre si, totalmente enfrentados mirando como se masturbaba cada uno.
Esto a Martin lo volvió un poco mas loco, ver con total claridadcomo se masturbaba su hermano su hermosa verga y como esos testículos estaban tancargados y duros, ver como me movía su pecho por la respiración y la cara de excitaciónque ponía. No daba más…
Martin: Voy a acabar, no doy más… la puta madre. – gimió acelerandoel movimiento de su mano derecha sobre su pene totalmente tieso y listo.
Ignacio: Yo estoy igual, dios… me lo vengo aguantando todo al día…- también gimió poniendo cara de que se estaba muriendo mientras aceleraba elmovimiento de su mano y se escuchaba mas fuerte el ruido húmedo de la lubricaciónpeneana.
Ambos penes estaban brillantes, duros, lubricados y listos paradescargar… ambos hermanos estaban totalmente excitados y desinhibidos listospara consumar ese acto sexual prohibido que ambos querían pero no sabían obtener.Al cabo de 1 minuto más así, Martin estaba listo.
Martin: Dios, acabo acabo acabo!! – empezó a decir sin para de agitar su miembro.
Ignacio: Yo igual la puta madre, acaboooo!! -gimió de golpe.
Martin fue el primero, sin dejar de mover su mano dirigió su penehacia arriba, pero inclinado un poco hacia él, y el primer lechazo caliente saliódisparado con toda potencia haciendo que lo golpee en el cuello, seguido de 5potentes lechazos que fueron a parar a su pecho y abdomen haciendo que sintieralo caliente que salía su semen y lo húmedo que estaba.
Ignacio que no perdía detalle de la acabada de su hermano hizo lomismo que él y empezó a acabar. Pero para sorpresa de Martin, su hermano no tirabaleche como el, tiraba mucha más. En total conto 10 lechazos que salierondisparados con mucha mas potencia de la que el tenía. Los primeros 3 fueron aparar a la cara y cuello de Ignacio, los 7 restantes fueron alojados entre elpecho y abdomen de su hermano pequeño, dejándolo totalmente lleno de su propiosemen caliente. Martin nunca había visto algo parecido, y ver eso logro que noperdiera del todo la erección.
Martin estaba acostado y lleno de semen en su cama, mirando a suhermano que estaba en la misma posición que el y mas lleno de semen caliente.No entendía bien como llegaron a eso, como terminaron así, como es que se sentíatan calienta todavía… pero lo que si entendió rápidamente es el ruido de llavesen la puerta de entrada de la casa.
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