-Quieres que te haga mía?
No respondí, solamente me hice a un costado para recostastarme y meter su pene en mi boca, me moría de ganas desde que la vi me había gustado mucho.
Seguía creyendo que no era correcto pero tenía una vergota y muy rica y su pene me llamaba, lo metí delicadamente lo más que pude, succioné la punta y me aparte para lamerla, llevo una de sus manos a mi nuca, no hacía presión solo me acariciaba y después la llevo a mis pompis las acariciaba sobre el pantalón y me nalgueaba
-Hannia que rico mi niña, que rica lengua tienes, úsala más, lame no pares, sabía que mi verga te iba gustar quiero cogerte muy duro que lindas nalgas tienes para rompertelas

Estuve así por 5 minutos hasta que la posición me cansó, volví a sentarme y no podía mirarlo pero tampoco soltar su pene, me llevo hacia él y me beso otra vez, yo ahora me solté más y me acerqué mucho a él, mis brazos lo rodeaban y le dije
-Házmelo Juan…
Encendió de nuevo su camioneta y se guardó su pene, encendió la radio y condujo unos pocos minutos, se abrió una cochera y entramos a su casa, antes de bajar volvió a besarme, bueno volvimos a besarnos, bajo y después me abrió la puerta y sin soltarme de la cintura entramos a su casa, tiré mi mochila en un sofá y nos sentamos, desabrochó y se bajo su pantalón y me acercó a él para besarlo de nuevo, me daba demasiado morbo estar ahí con el, con un hombre que mi papá odiaba, mucho mayor que yo, más grande, con un cuerpo marcado y musculoso y con su pene de fuera enorme, pero qué pene, cubierto de vellos y aún así se veía enorme, la situación me sobrepasaba y no dejaba de besarlo, yo no decía nada, solo escuchaba lo que me decía, lo mucho que le gustaba, que no me iba a arrepentir, me miro a los ojos y me dijo
-Qué te parece si continuamos donde nos quedamos?
-En que?
-Qué me sigas mamando la verga niña, o qué no te gusto?
-No lo se, bueno si me gusto pero si está muy muy grande y siento que no la cubro toda
-Lo hiciste excelente, trata de lamerla más, yo te ayudo si no puedes, disfrútala, si te gusto o no?
-Si me gustó Juan, si me gusto tú verga y mucho
Me recosté en el sofá y la tome con ambas manos, tiraba de ella, la miraba sorprendida e inquieta por los nervios y el morbo, saqué mi lengua y la lleve a la punta, la lamí y el suspiro de placer, eso me gustó así que me atreví a más, movía mi lengua más rápidamente en su glande, en círculos y después lo metí a mi boca y él seguía suspirando,una de sus manos fue a mi trasero, lo masajeaba sumamente y después lo estrujaba más fuerte hasta apretarlo con mucha fuerza.
-Lámela toda Hannia, toda, metete lo más que puedas a tu boquita
Eso hice, sus vellos molestaban pero estaba decidida y sin soltarla la lamia entera
-Ponte de pie, quiero verte sin nada
Aún de pie y el sentado seguía viéndose enorme, tomó mis delgados brazos y los levantó para subir mi blusa y quedar solo en brasiere, los tocó por encima y beso mi abdomen plano, no dejo de tocar mi trasero y con fuerza desabotono mis jeans y los bajo poco a poco, cuando mi trasero quedó libre me volteó de inmediato casi con violencia y besó mis pompis y me dijo mientras agarraba mi tanguita y la sacaba de mis nalgas.
- Que linda tanguita se te ve hermosa y con esas nalgotas se ve bien rica metida entres tus nalgas hasta el fondo así me gustaría estar todo el día en ti hasta el fondo y se ve que aprietas muy bien.
Siguió con lo suyo y cuando lo bajo por completo me llevo a sus brazos de nuevo y me beso, mis manos estaban en su pecho y desabotoné su camisa para quitársela, era como un oso cubierto de pelo por completo, acaricié su pecho y su abdomen marcado, me gustó hacerlo y después se puso de pie, era enorme, tenia que agacharse para besarnos y poder bajar su pantalón y su calzoncillo, sus besos eran largos y yo acariciaba su espalda y él mi trasero y besaba mi cuello, me recostó en el sofá y lentamente bajo mi ropa interior que ya estaba bastante mojada revelando que si me gustaba estar ahí, la tomó con ambas manos y lo bajo, llevo una de sus manos a mi zona íntima y sentí un escalofrío al sentir su mano ahí.

-Qué rico se ve, me gusta así, depiladita y suave.
Yo me moría de vergüenza por estar así con el enemigo de mi papá pero me gustaba pero mi plan era salir bien cogida de ahí y llena de leche.
No respondí, solamente me hice a un costado para recostastarme y meter su pene en mi boca, me moría de ganas desde que la vi me había gustado mucho.
Seguía creyendo que no era correcto pero tenía una vergota y muy rica y su pene me llamaba, lo metí delicadamente lo más que pude, succioné la punta y me aparte para lamerla, llevo una de sus manos a mi nuca, no hacía presión solo me acariciaba y después la llevo a mis pompis las acariciaba sobre el pantalón y me nalgueaba
-Hannia que rico mi niña, que rica lengua tienes, úsala más, lame no pares, sabía que mi verga te iba gustar quiero cogerte muy duro que lindas nalgas tienes para rompertelas

Estuve así por 5 minutos hasta que la posición me cansó, volví a sentarme y no podía mirarlo pero tampoco soltar su pene, me llevo hacia él y me beso otra vez, yo ahora me solté más y me acerqué mucho a él, mis brazos lo rodeaban y le dije
-Házmelo Juan…
Encendió de nuevo su camioneta y se guardó su pene, encendió la radio y condujo unos pocos minutos, se abrió una cochera y entramos a su casa, antes de bajar volvió a besarme, bueno volvimos a besarnos, bajo y después me abrió la puerta y sin soltarme de la cintura entramos a su casa, tiré mi mochila en un sofá y nos sentamos, desabrochó y se bajo su pantalón y me acercó a él para besarlo de nuevo, me daba demasiado morbo estar ahí con el, con un hombre que mi papá odiaba, mucho mayor que yo, más grande, con un cuerpo marcado y musculoso y con su pene de fuera enorme, pero qué pene, cubierto de vellos y aún así se veía enorme, la situación me sobrepasaba y no dejaba de besarlo, yo no decía nada, solo escuchaba lo que me decía, lo mucho que le gustaba, que no me iba a arrepentir, me miro a los ojos y me dijo
-Qué te parece si continuamos donde nos quedamos?
-En que?
-Qué me sigas mamando la verga niña, o qué no te gusto?
-No lo se, bueno si me gusto pero si está muy muy grande y siento que no la cubro toda
-Lo hiciste excelente, trata de lamerla más, yo te ayudo si no puedes, disfrútala, si te gusto o no?
-Si me gustó Juan, si me gusto tú verga y mucho
Me recosté en el sofá y la tome con ambas manos, tiraba de ella, la miraba sorprendida e inquieta por los nervios y el morbo, saqué mi lengua y la lleve a la punta, la lamí y el suspiro de placer, eso me gustó así que me atreví a más, movía mi lengua más rápidamente en su glande, en círculos y después lo metí a mi boca y él seguía suspirando,una de sus manos fue a mi trasero, lo masajeaba sumamente y después lo estrujaba más fuerte hasta apretarlo con mucha fuerza.
-Lámela toda Hannia, toda, metete lo más que puedas a tu boquita
Eso hice, sus vellos molestaban pero estaba decidida y sin soltarla la lamia entera
-Ponte de pie, quiero verte sin nada
Aún de pie y el sentado seguía viéndose enorme, tomó mis delgados brazos y los levantó para subir mi blusa y quedar solo en brasiere, los tocó por encima y beso mi abdomen plano, no dejo de tocar mi trasero y con fuerza desabotono mis jeans y los bajo poco a poco, cuando mi trasero quedó libre me volteó de inmediato casi con violencia y besó mis pompis y me dijo mientras agarraba mi tanguita y la sacaba de mis nalgas.
- Que linda tanguita se te ve hermosa y con esas nalgotas se ve bien rica metida entres tus nalgas hasta el fondo así me gustaría estar todo el día en ti hasta el fondo y se ve que aprietas muy bien.
Siguió con lo suyo y cuando lo bajo por completo me llevo a sus brazos de nuevo y me beso, mis manos estaban en su pecho y desabotoné su camisa para quitársela, era como un oso cubierto de pelo por completo, acaricié su pecho y su abdomen marcado, me gustó hacerlo y después se puso de pie, era enorme, tenia que agacharse para besarnos y poder bajar su pantalón y su calzoncillo, sus besos eran largos y yo acariciaba su espalda y él mi trasero y besaba mi cuello, me recostó en el sofá y lentamente bajo mi ropa interior que ya estaba bastante mojada revelando que si me gustaba estar ahí, la tomó con ambas manos y lo bajo, llevo una de sus manos a mi zona íntima y sentí un escalofrío al sentir su mano ahí.

-Qué rico se ve, me gusta así, depiladita y suave.
Yo me moría de vergüenza por estar así con el enemigo de mi papá pero me gustaba pero mi plan era salir bien cogida de ahí y llena de leche.
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