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El enemigo de mi papá

La historia sucedió así, o algo así, mi papá algunas veces acostumbra llevarme a la universidad pero la mayoría de veces tomo el transporte público, en cierta ocasión pasó por mi y me dijo que teníamos que ir a su trabajo a entregar unas llaves, cómo queda cerca de mi escuela, quizá a 10 minutos no dije nada, espere en el auto escuchando música cuando regreso, lo hizo bastante molesto y quejándose.

-Ese Cabrón me tiene harto

-Qué pasa papá? Quién?

-El inútil que trabaja conmigo, no sabe hacer nada bien, y encima tiene el descaro de querer culparme por sus errores.

-Tranquilízate papá, solo ignóralo y enfócate en tu trabajo, le va molestar más a él que a ti

Llegamos a casa y me fui directo a mi habitación desde donde escuché que mi mamá y mi papá seguían hablando sobre el tema, aparentemente Juan, el compañero de mi papá y él tenían problemas desde hace años creo que siempre si es importante mencionar que mi papá trabaja en una fábrica como contador, y Juan es uno de los encargados de bodega por lo que suelen tener trato ocasionalmente aunque en cierta temporada es más seguido, total que todo se resumía en cosas que yo definitivamente desconocía y era una riña básicamente en “tú no me dices qué hacer” y “yo no voy a hacer tú trabajo” tonterías en mi opinión, pero eso pasa cuando alguien te cae mal en todos los aspectos y más cuando ambas partes no están dispuestas a llevarse bien, total baje a comer con mis papás y hablar sobre nuestro día, nada fuera de lo común, fui a hacer mis tareas, paseé al perro, llegó el viernes y estaba por terminar mis mis clases cuando me llamo mi papá.
-Hija no voy a poder pasar por ti, tuve que venir a otra planta y necesito que hagas algo por mi

-Está bien papá puedo tomar el bus

-No, eso quería decirte, necesito que pases a la fábrica a recoger unos papeles de mi oficina, ya avise a recepción y te van a dejar pasar sin problema, solo diles quién eres y a qué vas, y ya que lo tengas regresa a casa en un uber

No le vi mayor complicación al tema, ir a su oficina, recoger unos pápales y regresas, tarea fácil o eso crei, termine mis clases y caminé a la fábrica, llevaba mis audífonos, mochila con mis cosas personales, ropa no diría que iba provocativa, llevaba unos jeans si ajustados que me quedan muy bien porque se ajustan muy bien a mis pompis y a mis piernas haciendo que si se me note que tengo bastante atributo o bueno poco pero tonificado y con volumen ósea que si hay de dónde agarrar y lo suficiente para atraer miradas jajaja, una blusa sin mangas y mis tenis.
El enemigo de mi papá

Llegué a recepción donde me hicieron firmar una bitácora de entrada y me pidieron mi identificación, validaron todo rápidamente y me dejaron pasar, me sorprendió que no hubiera más filtros pero al ser mi papá personal administrativo me pareció lógico, el no estaba en un ala donde se manejara ningún producto o algo relacionado, había un pasillo algo largo con varios cubículos, di con el numero y entré, vi el fólder y lo guardé en mi mochila, estaba por salir cuando alguien entro abriendo la puerta bruscamente mientras decía:

-Qué fue lo que te dije? Qué esa mercancía tenía que salir hoy!
Puse una cara de susto y el una de pena al verme ahí y que no era mi papá

-Discúlpame, se supone que está es la oficina de *****

-Sii, si es, yo vine por unas cosas solamente.

-Puedes estar aqui? No te había visto, eres nueva?

-No no, para nada, yo no trabajo aquí, me mando mi papá a recoger unos documentos.

-Vaya, no sabía que tenía hijas, yo soy Juan

Extendió su mano y lo saludé, pensé así que este es el tipo que hace que mi papá pase tantos enojos.

-Mucho gusto, yo soy Hannia, mi papá me ha hablado mucho de ti.

-Espero que cosas buenas jajaja

-La verdad es que no, tienen una relación complicada, cierto?

-No es la mejor, no estamos de acuerdo en muchas cosas y el no pone de su parte

-Bueno yo sabía que usted no ponía de su parte

-Llámame Juan por favor y pues no te mentiré, nos hacemos la vida imposible uno al otro, aunque ahora que sé que tiene una hija tan linda trataré de no mandarlo tan molesto a casa.
La verdad solté una risa nerviosa y siento que me puse roja, al ser de piel blanca se me nota mucho cuando me ruborizo
Esta plática sucedió en pocos segundos, en los cuales Juan no soltaba mi mano, es un hombre grande, bueno para mi, no solo de edad que tiene quizá 40 si no 1.85 pero se veía más enorme por su complexión gruesa y musculosa, era moreno, poco cabello y una cara muy agradable es decir si era guapo bastante guapo y aparte de esa gente que aparentemente cae bien a todo mundo, ese día estaba como debía ser supongo, su uniforme desalineado pero la playera le quedaba bastante bien por su forma tonificada le ajustaba muy bien pero obvio al ser un trabajo más duro y manual se veía sudado, un poco polviento y ligeramente desarreglado, su mano era muy fuerte, aspera y grande, por tanto trabajo al parecer, mi mano se veía tan diminuta en comparación.

-Bueno entonces vas a llevarte mejor con mi papá?

-Puedo intentarlo si él también coopera

-Yo hablaré con él, le dire que trate de ser más paciente para que trabajen mejor.

-Muy bien niña, a cambio solo pido algo, okey

-No es una negociación, es algo que les conviene a ambos para estar en comunicación y trabajar mejor

-No va costarte nada, solo pásame tu número de teléfono

-No entiendo que tiene que ver una cosa con la otra, mi número no tiene nada que ver

-Naaa de hecho, solo me interesa tener el número de una preciosidad de jovencita como tú.
Fue inevitable que me volviera a ruborizar, su mirada se fijaba en mis gestos, en mis manos que no se quedaban quietas, mi postura y mi balbuceo que no sabía qué decir, así que él dio un paso hacia mí y colocó una de sus grandes mano en mi hombro derecho

-Tranquila, no pasa nada, préstame tu teléfono.

Tomo el teléfono de mis manos que estaba desbloqueado y guardó su número en mis contactos

-Yo te paso el mío mejor.

Me regresó el teléfono y yo estaba aún nerviosa, mis manos temblaban y él las tomo entre las suyas.

-No pasa nada, será mejor que te vayas ya, seguro tu papá ocupa esos papeles.
Salimos juntos de la oficina y me despedí, comencé a caminar por el pasillo pero noté una mirada, volteé hacia atrás y Juan seguía viéndome, viendo mi trasero mejor dicho jajaja, me sonrió de una manera no amigable más bien lasciva de querer hacerme otra cosa y seguí mi camino, no sabía bien qué acababa de suceder, por insisto mire mi teléfono y confirme que su número estaba ahí, guardado como Juan seguido del nombre de la empresa, regrese a casa y mi papá llegó después de un rato, tomó los papeles y se fue a su pequeña oficina, después de cenar con mi mamá me fui a mi habitación a hacer mis tareas, puse algo de música cuando vi que ya era casi mi hora de dormir, hice mi rutina diaria antes de irme a la cama, estaba poniendo mi alarma y de nuevo me dió esa sensación de recordar lo de la tarde, no puedo mentir Juan si me llamaba demasiado la atención, era guapo, músculo, enorme y muy seguro, entre a whatsapp para ver si tenía foto, cuando lo encontré quise abrir la foto y mis dedos torpes presionaron el botón de llamada cuando intentaba salir del contacto, colgué de inmediato pero no pasó un minuto cuando recibí un mensaje y para mi suerte mi perfil no es privado por lo que mi nombre y foto estaban visibles

-Hola Hannia, pasó algo?

-No, lo siento mucho no quise despertarte, te llamé por accidente

-No te preocupes niña, pensé que no ibas a hablarme, cómo va tu noche?

-Si, no fue mi intención, y estaba por irme a dormir, me equivoqué y se marcó

-Ok qué tengas buena noche Hannia, y por cierto qué linda sales en esa foto, ya me hiciste la noche, que descanses

Ya no respondí, me sentí tan tonta y avergonzada y aunque mi foto era de lo más sencilla no pude evitar pensar que él la había visto y le había gustado, era la típica selfie donde no mostraba absolutamente nada, me fui a dormir no sin antes ver su foto, estaba de pie a lado de una camioneta, tampoco nada del otro mundo pero seguía sintiendo una sensación rara, a la mañana siguiente desperté temprano, lo primero que hice fue meterme a la ducha y cuando salí tenía un menaje de buenos días de Juan, diciéndome que tuviera un buen día, le respondí lo más seca que igualmente para el, seguí con mis cosas y tenía nuevos mensajes de él, que si ya había desayunado que si estaba lista para la escuela, respondí amablemente pero sin ganas de seguir con la conversación, sentía que no era lo correcto y así pasó el día cuando vi que no tenía ya mensajes de él, no era un juego de ligar ni nada así por lo que yo seguía en mis clases cuando recibí otro mensaje disculpándose por no mandarme mensajes pero tenía mucho trabajo por culpa de mi papá , le contesté que no sé preocupara y que no peleara con mi papá, me respondía mis publicaciones que subía a whatsapp donde ponía a canciones o cosas de mi vida diaria, comenzábamos a platicar más y vi que realmente no era un mal tipo, todo estaba digamos normal hasta que me hizo preguntas más personales como que qué estudiaba, si me faltaba mucho para terminar, qué planes tenía después de egresar, si tenía pareja y después de responderle que no me dijo que hacía lo correcto, que era mejor enfocarme en mis deberes, compartíamos varios puntos de vista, pasaron un par de días sin nada nuevo, me contaba su día y yo el mío, hasta que un día en la cena mi papá nos contó que su trabajo estaba yendo muy bien todo, que no había tenido inconvenientes con nadie y si todo seguía así lo tomarían en cuenta para un ascenso, nos dio mucho gusto y le mande un mensaje a Juan para agradecerle.

-Hola, mi papá me contó que todo ha ido muy bien en su trabajo y que ya no tiene problemas con nadie, quiero agradecerte por qué se en parte es por ti.
-No tienes nada que agradecer niña, nos va bien a todos y yo por ver qué estes feliz haré lo que sea

Le agradecí de nuevo y quise digamos agregar algo, no quería verme ofrecida así que no le envíe una foto directamente si no que cambie mi foto de perfil a una donde estaba en un vestido típico de verano cuando fui con mis papás de vacaciones y de inmediato recibí un mensaje.


-Qué preciosidad de mujer, me has hecho la noche una vez más, esta noche se me va dificultar dormir

-Exagerado, no es para tanto pero muchas gracias, que descanses, ya me tengo que ir

A la mañana siguiente era lo mismo, que mensajes de buenos días que ya no me causaban el mismo rechazo, ese día por la tarde mi papá tenía que ir a otra ciudad y y me pidió que ahora fuera a dejar unas llaves y documentos a su trabajo, me vestí como suelo hacerlo, nada provocador, una falda larga y un suéter, mi cabello suelto y como siempre mis tennis y mi mochila, no tenía por qué pero una parte de mi me decía que le avisara a Juan, le dije que iría a tal hora pero no recibí respuesta, estará muy ocupado pensé, llegue a recepción y me indicaron que podía pasar, pase a la pequeña oficina y al minuto llego Juan

-Hola niña, estaba muy ocupado pero me di prisa para venir a verte

-No hacía falta Juan, solo vengo a dejar esto y pensé en saludar

-Pues me da gusto

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