Sofía terminó embarazada después de tal noche de pasión, cuando llegaron y se hizo los estudios a las 3 semanas de volver de la cabaña, se dió lo que sospechaba, las nauseas no eran aisladas, la noche de pasión culminó en su tercer embarazo, el segundo hijo de Lautaro y el tercero de ella, iban a ser nuevamente padres, con este ya la finalidad del programa estaba cumplida, aunque difícilmente terminé solo en esa cantidad.
Una vez que volvieron, volvió las dificultades para tener sexo, aumentadas a qué ahora estaba embarazada y de todas formas tenía que cuidar de sus otros dos hijos, pero por suerte para ella la relación estaba en su punto más amoroso y apasionado que nunca, así que estar embarazada no iba a ser un impedimento para seguir teniendo intimidad juntos, si bien está mismo mermo, por cuestiones lógicas, el poco tiempo, dos hijos y encima ahora los cuidados que requiere un embarazo, estaba lejos de volver a morir.

Siempre se guardaba un poco de tiempo para atender a su prometido, aunque sea con la mano o con la boca Sofía le daba cariño a la chota de Lautaro, con una correa, como si fuera su perrita, ya que desarrolló cierto justo hacía la dominación, el sentirse sumisa y sometida por Lautaro la prendía y eso excitaba y ponía caliente a Lautaro también, tener el poder sobre ella, sentada al desnudo completo del torso de abajo, en el piso, mientras tenía unas colitas y una remera provocativa arremangada con las tetas al aire, estaba Sofía, siendo cogida por Lautaro, quien la agarraba de las colitas y le embestia su verga en la boca, la indefensa Sofía lo único que hacía era tragarsela, levantando la cabeza y aguantando mientras le empujaban la verga bien hasta el fondo de la garganta, ugghh, se escuchaba como de atragantaba y hacia fuerzas para respirar, pero poco le importó y se la siguió cogiendo hasta que se vino, obvio no se la sacó ni un ratito, aún viniéndose lo hizo con la pija bien atorada en la garganta de Sofía para que se tragué todo, pero fue tanto que le chorreó el semen, pero aún así se la seguía metiendo, no le importó que se haya atragantado y el semen le chorree por todo el cuerpo, él aún no estaba satisfecho.

Y lo terminó de demostrar así, la subió al sillón, le sacó la remera y le limpió el semen que tenía por el cuerpo y la cara y fue directo a su culo, ella no podía tener sexo, o eso le dijo el obstetra, pero poco no habían dicho nada del anal, así que Lautaro sin piedad iba a satisfacer su deseo con el culo de Sofía, como un animal empezó a cogerla, con deseo, con pasión, sin nadie que le interrumpa, estaba descargandose en su mujer, la cual recibió cada embestida gustosa, las aceptó, eso era amor, mientras gemía con cada metida de verga hasta el fondo, su romance estaba en su poco más fuerte.
Después de unos meses al fin nació su hija, la primera de la familia, se iba a llamar Mayra, lamentablemente para ella iba a correr el mismo destino de su madre, aunque no podemos decir que era algo malo, ya que a su madre no se la notaba muy afligida con su rol como progenitora, de hecho estaba más que feliz de ser una mujer y todo lo que eso conllevaba.
Está vez Sofía y Lautaro aprendieron del pasado y no cometieron los mismos errores, tanto mientras estaba embarazada y post parto se tomaban un tiempito para ellos, está vez llevo a sus hijos de su madre como era costumbre para estar a solos, satisfaciendo sus necesidades y afianzando la relación.

Después de unos besos y toqueteos apasionados llegaron a la cama, acostada ella levantando el mentón para que le entre la verga de Lautaro que estaba arrodillado en la cama, con mucha pasión y devoción empezó a chuparla, primero la punta mientras poco a poco iba tragando más, en una posición donde era puro placer para su macho, mientras tanto también iba jugando con sus tetas únicamente para calentarlo.

Lautaro no duró mucho en esa situación y terminó corriendose mientras Sofía seguía acostada, lamiendo, chupando y tragando todo el semen que podía, mientras algunas gotas se le escapaban y chorreaban por la cara y garganta, aunque después de limpiarle las pijas las iba a terminar tragando todas.

Una vez que está le termino le limpiar la pija de puso enfrente de ella para continuar con lo que se daba, la cogida que le esperaba, de misionero mientras aceleraba el ritmo y le sumaba fuerzas a sus embestidas estaba Sofía recibiendolas mirando atentamente los movimientos de su prometido, mientras sus tetas rebotaban y ella gemía, ahhhhh, así, ahhh, masssss, ahhhh, era lo único que decía, no le importaba gritar bien fuerte, que todos el vecindario se entere si hacía falta que le estaban dando verga, porque eso era lo que hacían cada finde por medio.
Así iban llevando la relación, el criar 3 hijos, estos ya estaban en la escuela, dos en casa, una era bebé, Lautaro trabajando, el poco tiempo, el desgaste, encima de atender a todos tener que limpiar, cocinar, planchar, lavar ropa, era toda una rutina que en la primera vez les desgastó la relación, pero hoy estaba lejos de pasar.

Más después de ese viaje en el que descubrieron cosas de la relación y de como se relacionan, Sofía aceptando ese rol más sumisa descubrió que la prendía mucho ser dominada, cosa que a Lautaro le encantó y en todos los tiros que puede aprovecha, siempre que puede esposarla, venderle los ojos o usar un cinturón lo hará, a veces para nalguearla y otras simplemente para asfixiarla, dejándola sin aire, mientras está abierta para él, con unas botas que gritan puta, recibiendo dosis de verga, mientras gime y gime como una putita siendo completamente dominada, en una de estas sesiones de sumisión, apenas llevando un año desde que nació la pequeña Mayra terminaron concibiendo a Adrián, ya que en todas las oportunidades que tuvo Lautaro le terminó siempre adentro.
Embarazada
El fruto parecía ser más que satisfactorio, ese era de hecho el plan, Repoblar el planeta, Sofía y Lautaro estaban cumpliendo, con este ya iba para su tercer hijos juntos, a eso sumado que tienen al mayor, fruto del padre de Sofía, 4 bellos y sanos bebés son los que trajo al mundo.

Nuevamente durante su embarazado la tuvieron así, con el culo levantado, siendo penetrada ferozmente de forma anal por su macho quién no iba a dejar morir el fuego de la relación, si el único hueco con via libre era su ano, entonces iba a terminar cagando fuego, pero él le iba a dar por ahí hasta cansarse, y así fue en todas las oportunidades que tuvo, no desaprovechó ni una sola para cogerse el culo de su pareja, la cuál durante el embarazo le dolió sentarse todos los días por culpa de Lautaro y la bestialidad con la cuál le rompió el orto literalmente.
Una vez nació el pequeño Adrián, ella pensó que el ya iba a parar, 4 hijos era mucho a partir de ahora se iban a empezar a cuidar, o eso creyó la ilusa, resulta que por cada hijo extra a partir del tercero, los bonos que daba el gobierno eran cada vez mayores, justamente un incentivo para que tengan cualquier cantidad de hijos, por lo que Lautaro uso eso como excusa para llenarla de hijos a una Sofía que en ningún momento pudo decir que no aprovechó su transformación.
La semana que le tocaba su dosis diaria de verga a Sofía se quiso escapar, quería un descanso, pensaba que ya estaba, así que decidió no mandar a los pibes a casa de su mamá, poniendo una excusa de que no podían, sin embargo, Lautaro se dió cuenta y llamo al padre de Sofía, descubrienfo la verdad, así que al otro finde la llevó de su mamá, la cuál le iba hacer el favor, así le tocaba dos semanas seguidas verga a Sofía.

Llegó el fin de semana y los pibes tocaba que estén en casa, pero cuando vino la madre de Lautaro a buscarlos, sabía que no se iba a salvar y así fue.
Lautaro: Te me escapaste una vez, ahora te va a tocar 2 semanas seguidas y hoy te voy hacer mi perrita.
Con tono muy serio le puso collar y correa y se la llevó a la cama, a 4 patas como una perra la verdad la puso a gemir, mientras esté se la cogía bien fuerte e intenso, golpeándole bien hasta el fondo de su útero, penetrando toda su cavidad vaginal, para chocar contra sus paredes, tirar de la correa y tomar envión para seguir, mientras ella estaba plasmada en la cama, gimiendo, soltando un grito agudo cada vez que le chocaban bien al fondo y le tiraban del collar asfixiandola, samarrandole la cabeza, pero poco le importó al macho dominante en ese momento, se iba hacer lo que él quería y en esos momentos solo quería una cosa, cogerse brutalmente a Sofía, entre penetradas salvajes, nalgadas y jalones de correas llegó a su límite, empujando una última vez hasta el fondo y soltando la primera, espesa y gran carga, Sofía gemía agitada, suspirando después de mucha intensidad, pero eso no iba acabar ahí.

Con la concha chorreando leche todavía la vendo y esposo en la cama, primero para divertirse con unos juguetes vibradores, haciendo que Sofía terminé gimiendo y movimiento las piernas hasta venirse, una vez que está soltó el chorro, parro, pero porque ya había juntado fuerzas para seguir, después de eso seguía el segundo round de su verga, el tercero su contamos el juguete, con la metida hasta el fondo y sin avisar Sofía se sorprendió, gimió y toda la piel se le puso de gallina, tenía todo el cuerpo cansado, le estaba bajando la dopamina y de la nada siente un pinchazo en la concha, se venía el juguete de carne, atada a la cama a su completa mercer estaba Sofía, Lautaro enredó lad piernas a su cadera y agarrando la de ella empezó a cogerla fuerte, Sofía estaba cansado, la concha le ardía y le pedía un descanso, pero no sé lo iban a dar, así que no le quedó otra que aguantar, otra vez como Lautaro le daba hasta cansarse, bien fuerte y profundo, cada embestida resonaba, mientras ella gemía, pero era un gemido entremezclado con quejas, su vagina le pedía clemencia y lo único que recibía era verga, así estuvo un rato hasta que por fin mermo, obviamente corriendose adentro y bombeando la segunda carga, aunque la iban a dejar esposa a Sofía ahí, después de un rato iba a venir el tercer y último round, de acá o salía embarazada o salía embarazada.
Y como era de esperarse después de tan apasionada noche, llegó el quinto embarazo, al rato, no pasaron tres años que se volvió a embarazar y después nuevamente otro más, en total fueron 7 hijos, cumpliendo más que con creces con la finalidad del programa, repoblando la población, por dos personas, nacieron 7 hijos en la familia.

Así terminó la vida de Sofía, como una esposa, muy feliz, casada con Lautaro, llena de hijos, atendiendo la casa y a su familia y chismoseando con sus primas, mientras sus esposos hacian el asado y ellas estaban sentadas en las reposeras cotorreando, mientras sus hijos, ya casi adultos estaban jugando por ahí. Fin.
Una vez que volvieron, volvió las dificultades para tener sexo, aumentadas a qué ahora estaba embarazada y de todas formas tenía que cuidar de sus otros dos hijos, pero por suerte para ella la relación estaba en su punto más amoroso y apasionado que nunca, así que estar embarazada no iba a ser un impedimento para seguir teniendo intimidad juntos, si bien está mismo mermo, por cuestiones lógicas, el poco tiempo, dos hijos y encima ahora los cuidados que requiere un embarazo, estaba lejos de volver a morir.

Siempre se guardaba un poco de tiempo para atender a su prometido, aunque sea con la mano o con la boca Sofía le daba cariño a la chota de Lautaro, con una correa, como si fuera su perrita, ya que desarrolló cierto justo hacía la dominación, el sentirse sumisa y sometida por Lautaro la prendía y eso excitaba y ponía caliente a Lautaro también, tener el poder sobre ella, sentada al desnudo completo del torso de abajo, en el piso, mientras tenía unas colitas y una remera provocativa arremangada con las tetas al aire, estaba Sofía, siendo cogida por Lautaro, quien la agarraba de las colitas y le embestia su verga en la boca, la indefensa Sofía lo único que hacía era tragarsela, levantando la cabeza y aguantando mientras le empujaban la verga bien hasta el fondo de la garganta, ugghh, se escuchaba como de atragantaba y hacia fuerzas para respirar, pero poco le importó y se la siguió cogiendo hasta que se vino, obvio no se la sacó ni un ratito, aún viniéndose lo hizo con la pija bien atorada en la garganta de Sofía para que se tragué todo, pero fue tanto que le chorreó el semen, pero aún así se la seguía metiendo, no le importó que se haya atragantado y el semen le chorree por todo el cuerpo, él aún no estaba satisfecho.

Y lo terminó de demostrar así, la subió al sillón, le sacó la remera y le limpió el semen que tenía por el cuerpo y la cara y fue directo a su culo, ella no podía tener sexo, o eso le dijo el obstetra, pero poco no habían dicho nada del anal, así que Lautaro sin piedad iba a satisfacer su deseo con el culo de Sofía, como un animal empezó a cogerla, con deseo, con pasión, sin nadie que le interrumpa, estaba descargandose en su mujer, la cual recibió cada embestida gustosa, las aceptó, eso era amor, mientras gemía con cada metida de verga hasta el fondo, su romance estaba en su poco más fuerte.
Después de unos meses al fin nació su hija, la primera de la familia, se iba a llamar Mayra, lamentablemente para ella iba a correr el mismo destino de su madre, aunque no podemos decir que era algo malo, ya que a su madre no se la notaba muy afligida con su rol como progenitora, de hecho estaba más que feliz de ser una mujer y todo lo que eso conllevaba.
Está vez Sofía y Lautaro aprendieron del pasado y no cometieron los mismos errores, tanto mientras estaba embarazada y post parto se tomaban un tiempito para ellos, está vez llevo a sus hijos de su madre como era costumbre para estar a solos, satisfaciendo sus necesidades y afianzando la relación.

Después de unos besos y toqueteos apasionados llegaron a la cama, acostada ella levantando el mentón para que le entre la verga de Lautaro que estaba arrodillado en la cama, con mucha pasión y devoción empezó a chuparla, primero la punta mientras poco a poco iba tragando más, en una posición donde era puro placer para su macho, mientras tanto también iba jugando con sus tetas únicamente para calentarlo.

Lautaro no duró mucho en esa situación y terminó corriendose mientras Sofía seguía acostada, lamiendo, chupando y tragando todo el semen que podía, mientras algunas gotas se le escapaban y chorreaban por la cara y garganta, aunque después de limpiarle las pijas las iba a terminar tragando todas.

Una vez que está le termino le limpiar la pija de puso enfrente de ella para continuar con lo que se daba, la cogida que le esperaba, de misionero mientras aceleraba el ritmo y le sumaba fuerzas a sus embestidas estaba Sofía recibiendolas mirando atentamente los movimientos de su prometido, mientras sus tetas rebotaban y ella gemía, ahhhhh, así, ahhh, masssss, ahhhh, era lo único que decía, no le importaba gritar bien fuerte, que todos el vecindario se entere si hacía falta que le estaban dando verga, porque eso era lo que hacían cada finde por medio.
Así iban llevando la relación, el criar 3 hijos, estos ya estaban en la escuela, dos en casa, una era bebé, Lautaro trabajando, el poco tiempo, el desgaste, encima de atender a todos tener que limpiar, cocinar, planchar, lavar ropa, era toda una rutina que en la primera vez les desgastó la relación, pero hoy estaba lejos de pasar.

Más después de ese viaje en el que descubrieron cosas de la relación y de como se relacionan, Sofía aceptando ese rol más sumisa descubrió que la prendía mucho ser dominada, cosa que a Lautaro le encantó y en todos los tiros que puede aprovecha, siempre que puede esposarla, venderle los ojos o usar un cinturón lo hará, a veces para nalguearla y otras simplemente para asfixiarla, dejándola sin aire, mientras está abierta para él, con unas botas que gritan puta, recibiendo dosis de verga, mientras gime y gime como una putita siendo completamente dominada, en una de estas sesiones de sumisión, apenas llevando un año desde que nació la pequeña Mayra terminaron concibiendo a Adrián, ya que en todas las oportunidades que tuvo Lautaro le terminó siempre adentro.
Embarazada
El fruto parecía ser más que satisfactorio, ese era de hecho el plan, Repoblar el planeta, Sofía y Lautaro estaban cumpliendo, con este ya iba para su tercer hijos juntos, a eso sumado que tienen al mayor, fruto del padre de Sofía, 4 bellos y sanos bebés son los que trajo al mundo.

Nuevamente durante su embarazado la tuvieron así, con el culo levantado, siendo penetrada ferozmente de forma anal por su macho quién no iba a dejar morir el fuego de la relación, si el único hueco con via libre era su ano, entonces iba a terminar cagando fuego, pero él le iba a dar por ahí hasta cansarse, y así fue en todas las oportunidades que tuvo, no desaprovechó ni una sola para cogerse el culo de su pareja, la cuál durante el embarazo le dolió sentarse todos los días por culpa de Lautaro y la bestialidad con la cuál le rompió el orto literalmente.
Una vez nació el pequeño Adrián, ella pensó que el ya iba a parar, 4 hijos era mucho a partir de ahora se iban a empezar a cuidar, o eso creyó la ilusa, resulta que por cada hijo extra a partir del tercero, los bonos que daba el gobierno eran cada vez mayores, justamente un incentivo para que tengan cualquier cantidad de hijos, por lo que Lautaro uso eso como excusa para llenarla de hijos a una Sofía que en ningún momento pudo decir que no aprovechó su transformación.
La semana que le tocaba su dosis diaria de verga a Sofía se quiso escapar, quería un descanso, pensaba que ya estaba, así que decidió no mandar a los pibes a casa de su mamá, poniendo una excusa de que no podían, sin embargo, Lautaro se dió cuenta y llamo al padre de Sofía, descubrienfo la verdad, así que al otro finde la llevó de su mamá, la cuál le iba hacer el favor, así le tocaba dos semanas seguidas verga a Sofía.

Llegó el fin de semana y los pibes tocaba que estén en casa, pero cuando vino la madre de Lautaro a buscarlos, sabía que no se iba a salvar y así fue.
Lautaro: Te me escapaste una vez, ahora te va a tocar 2 semanas seguidas y hoy te voy hacer mi perrita.
Con tono muy serio le puso collar y correa y se la llevó a la cama, a 4 patas como una perra la verdad la puso a gemir, mientras esté se la cogía bien fuerte e intenso, golpeándole bien hasta el fondo de su útero, penetrando toda su cavidad vaginal, para chocar contra sus paredes, tirar de la correa y tomar envión para seguir, mientras ella estaba plasmada en la cama, gimiendo, soltando un grito agudo cada vez que le chocaban bien al fondo y le tiraban del collar asfixiandola, samarrandole la cabeza, pero poco le importó al macho dominante en ese momento, se iba hacer lo que él quería y en esos momentos solo quería una cosa, cogerse brutalmente a Sofía, entre penetradas salvajes, nalgadas y jalones de correas llegó a su límite, empujando una última vez hasta el fondo y soltando la primera, espesa y gran carga, Sofía gemía agitada, suspirando después de mucha intensidad, pero eso no iba acabar ahí.

Con la concha chorreando leche todavía la vendo y esposo en la cama, primero para divertirse con unos juguetes vibradores, haciendo que Sofía terminé gimiendo y movimiento las piernas hasta venirse, una vez que está soltó el chorro, parro, pero porque ya había juntado fuerzas para seguir, después de eso seguía el segundo round de su verga, el tercero su contamos el juguete, con la metida hasta el fondo y sin avisar Sofía se sorprendió, gimió y toda la piel se le puso de gallina, tenía todo el cuerpo cansado, le estaba bajando la dopamina y de la nada siente un pinchazo en la concha, se venía el juguete de carne, atada a la cama a su completa mercer estaba Sofía, Lautaro enredó lad piernas a su cadera y agarrando la de ella empezó a cogerla fuerte, Sofía estaba cansado, la concha le ardía y le pedía un descanso, pero no sé lo iban a dar, así que no le quedó otra que aguantar, otra vez como Lautaro le daba hasta cansarse, bien fuerte y profundo, cada embestida resonaba, mientras ella gemía, pero era un gemido entremezclado con quejas, su vagina le pedía clemencia y lo único que recibía era verga, así estuvo un rato hasta que por fin mermo, obviamente corriendose adentro y bombeando la segunda carga, aunque la iban a dejar esposa a Sofía ahí, después de un rato iba a venir el tercer y último round, de acá o salía embarazada o salía embarazada.
Y como era de esperarse después de tan apasionada noche, llegó el quinto embarazo, al rato, no pasaron tres años que se volvió a embarazar y después nuevamente otro más, en total fueron 7 hijos, cumpliendo más que con creces con la finalidad del programa, repoblando la población, por dos personas, nacieron 7 hijos en la familia.

Así terminó la vida de Sofía, como una esposa, muy feliz, casada con Lautaro, llena de hijos, atendiendo la casa y a su familia y chismoseando con sus primas, mientras sus esposos hacian el asado y ellas estaban sentadas en las reposeras cotorreando, mientras sus hijos, ya casi adultos estaban jugando por ahí. Fin.
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