· Era verano, habíamos terminado de jugar alfútbol y con mi amigo (llamémosle) Eduardo fuimos a tomar algo al café frente ala Estación Ranelagh. Hacía rato que no lo veía del todo bien. Nervioso en lacancha, peleaba con rivales y árbitros, y el no era así. Si había un tipotranquilo en el equipo era justamente el. Así que como nos sobraba confianza lepregunté de una. – ¿Que te anda pasando Edu, te noto nervioso, la estasponiendo poco? Me miró, esbozó una tibia sonrisa y respondió directo aunque conalgo de vergüenza: -Mirá Leo, no sé si es poco o mucho, pero me estoy cogiendouna mina que conocí en una app (no dijo cual) en la que le compré “contenido”(fotos en bolas aclaró), nos vemos un par de veces al mes, la paso bien. Laencontré por primera vez una noche después de escaparme temprano de un asado defin de año con amigos. Llegué al lugar acordado, esperé apenas minutos y ahí estabacaminando hacia mi auto. No era una puta. Era una mina hermosa con la que querríascasarte y formar una familia. De ahí nos dirigimos al telo y bueno, ¿para queentrar en detalles, no? Yo estaba muy nervioso y no lograba que se me pare, ymucho menos con forro. Hasta que ella, tal vez temiendo que no le pagara loacordado, se puso en cuatro, quitó mi forro y consiguió lo que ambosbuscábamos. Esa concha rosadita y apretada fue mi perdición – Uhhh amigo, que arriesgado lo tuyo !!Bastante inconsciente le dije- Siiii, me respondió. Estuve mucho tiempo concargo de conciencia por eso, además de perseguido de tener cualquier peste,pero no, me hice 2 tests y por suerte nada. Tal vez ese haya sido “el comienzodel embrujo” me dijo luego. ¿embrujo? ¿Por qué? Pregunté tajante ¿No me vas adecir que te enamoraste de la puta?.... Hizo una mueca, se puso rojo yprosiguió…”mirá, no se si es amor pero no puedo sacármela de la cabeza, me estáhaciendo dudar de lo que siento por mi esposa incluso, volví a vivir amigo!!agregó. Y prosiguió contando algo de su intimidad: Es una máquina, no sabes lascosas que me hace! Me cabalga como si fuera Marina Lezcano….. JAJAJAJAJA, nopuede evitar la carcajada, “perdón amigo, me causó mucha gracia” (para quienesno la conocen les cuento que Marina Lezcano fue una muy famosa Jockey argentinanacida en Lomas de Zamora, vaya casualidad). Me hace garganta profunda, nihablar que me entrega la cola cuantas veces quiero y mira me dijo cada vez massonrojado …hasta me chupa el orto!!!. Ahhhhh JAJAJAJAJAJAJA, con razón ! ledije, como para no enamorarse, el sueño del pibe…. Volví a pedirle perdón porla carcajada y lo dejé que continuara un poco mas con su relato. Pero esta vezya no era explicito. En segundos pasó a hablar sobre lo que le pasabainternamente y me estremeció. Es una buena mina, y por lo que me contó tuvo unavida y un matrimonio difícil, la cagaron varias parejas, el ex no le pasa unmango y ella solita es el sostén de dos pibes pequeños. A partir de ahí saqué mi manual de autoayudacompleto y comencé a volcarlo sobre el, una frase tras otra. Porque uno, comotodo hombre, puede ser muy calentón y querer garcharse a cualquier mina acualquier precio, pero lo que no puede hacer es PERDERSE a si mismo. Eduquerido, ojo con creerte que estás salvando a alguien, no sea cosa que tepierdas vos. ¿ella que te dice, también te ama?. No, me respondió Edu tragandosaliva. Ella me fue clara y me dijo que no está enamorada y no quiere tener unarelación conmigo, pero eso fue hace bastante tiempo, ahora parece todo locontrario, me cuenta sus cosas, la relación con sus padres, las discusiones conel ex, me hace parte de su vida… A ver Edu: vos estás casado y no tenés tiempopara estar con ella ¿sabés qué hace los fines de semana por ejemplo? Te lo voya decir crudamente: asi como se vió con vos se puede estar cogiendo a 200tipos, no seas pelotudo Edu. Perdoname que te sea tan frontal pero es asi. Eduhizo silencio, se quedó pensando unos minutos y prosiguió: Es verdad lo quedecis, no soy pelotudo, me doy cuenta, se que cuando no responde y dice que sequedó dormida es porque salió con alguien (amigas o chongos o clientes), micabeza lo sabe, pero parece que a mi corazón no le importa o quiere creer otracosa.
A estasalturas ya era evidente que Edu estaba muy mal, la confusión era parte de suvida y como amigo de años no podía dejarlo caer. Así que debía ser mas tajantede lo que había sido hasta ahora. No dudé un segundo mas y ahí si, saqué mismanuales de autoayuda y los puse sobre la mesa: Hayun tipo de mujer que no te rompe gritando ni traicionando. Te destruye amándotea su manera, lentamente, con una dulzura envenenada. Primero te hace sentirelegido, especial, casi indispensable. Después, sin que lo notes, te convierteen su espejo, en su soporte, en su fuente de energía y cuando ya no puedeextraer más de ti, te deja vacío. No porque quiera hacerte daño, sino porque nosabe amar sin consumir. Y aquí está la verdad que muchos hombres no quierenmirar: no te ama por quién eres, te necesita por lo que haces. Y mientras tenecesita, te está deshaciendo. Y lo que ella ve en ti no es quién eres, sino el papel que puedeasignarte. Dentro de su historia, no sos su elección libre, sos su respuestaemocional a una carencia. Ella necesita sentirse segura, admirada, validada, ytú representas eso. Al principio es hermoso, te hace sentir útil, fuerte,protector, pero si observas bien, notarás que su amor no te invita a crecer,sino a cumplir un rol. Cada vez que intentes ser tú mismo, algo en ella seapagará. Me dices que por momentos Norespondía con ternura, sino con distancia, con frialdad, con silencios que tecastigaban! Eso es porque en su mente el amor solo existe mientras satisfacessus necesidades invisibles. Muchos hombres confunden esa dinámica con pasión odestino, cuando en realidad es dependencia emocional disfrazada de conexiónprofunda. Y lo más peligroso es que mientras intentas sostener ese papel,comienzas a olvidar quien eras antes de ella. Y el hombre, por su naturalezaprotectora, cae una y otra vez en ese vínculo intentando sanar lo que no essuyo. Al principio crees que estás sosteniendo la relación, pero en realidad tesostienes a ti mismo dentro de una ilusión. Si dejas de hacer, de dar, desalvar, sientes que desapareces. Ella no lo dice con palabras, pero su energíate lo comunica: "ámame así o no me ames". Ella no ama al hombre queeres, sino al personaje que interpreta lo que necesita. Y tú, atrapado entre suafecto y tu vacío, sigues actuando esperando que algún día vea quién eres. Perono lo hará. Lo que creías amor fue solosu carencia. El amor no se gana interpretando un papel, pero muchos hombreshan sido educados para creer que solo merecen amor si cumplen una función.Desde niños se les enseña que su valor está en lo que aportan, no en lo queson, que deben ser fuertes, resolutivos, proveedores, y que si no sostienen elmundo no merecen ser vistos. Entonces, cuando una mujer llega y parecereconocerlos, hacen lo que han aprendido: se esfuerzan, complacen, demuestran,conquistan. No aman desde la presencia, aman desde el desempeño. El filósofo Søren Kierkegaard decía que lamayoría de los hombres se pierden porque confunden la admiración con el amor.Cuando ella te admira por lo que logras, por lo que le das, por cómo la hacessentir, parece amor, pero no lo es. Es una transacción disfrazada de afecto:ella entrega emoción mientras tú entregas energía; ella te alimenta el egomientras tú sostienes su vacío. Y así ambos se confunden, creyendo que eso esconexión. Pero el amor no debería sentirse como una deuda, no debería dolermantenerlo. Si tienes que esforzarte para no perderlo, ya lo perdiste hacetiempo, porque el amor auténtico no se retiene, se comparte. Cuando empieces a ser tu mismo, muchasmujeres se alejarán, pero las correctas se quedarán porque el amor real no temeal silencio, ni al desacuerdo, ni a la verdad. El amor real no exige queactúes, solo que estés. Cuando dejes de representar el papel que la sociedad,la familia o una mujer te impusieron, comienzas a ser libre. Y en esa libertadpor fin empiezas a ser elegido por lo que sos y no por lo que das.
Hayamores que no llegan como elección, sino como llamado del inconsciente. Teatrapan porque despiertan algo en ti que estaba dormido. Sientes que la conocesde otra vida, que el universo la puso en tu camino, que hay algo más grande quelos unió. Pero lo que llamas destino muchas veces no es más que una heridareconociendo a otra. Ella vibra en la frecuencia exacta de tu carencia y tú,sin saberlo, confundes compatibilidad con conexión del alma. Dos mitadesheridas jugando a completarse, creyendo que eso es amor.
Elamor falso tiene una característica inconfundible: te da éxtasis, pero te robapaz. Te hace sentir vivo, pero no libre. Es una llama que arde con intensidadal principio y que pronto se vuelve humo, confusión, drama.
Ellate hace creer que eres su salvador, su excepción, su "por fin alguien meentiende". Pero esaintensidad no nace del amor, sino del miedo: miedo a estar sola, miedo a no sersuficiente, miedo a perder el control. Y mientras más fuerte es ese miedo, máspoderoso se vuelve el vínculo que forma contigo. Lo confundes con destino, peroen realidad es una colisión entre dos heridas que buscan consuelo. Ella no teelige, te detecta. Percibe tu necesidadde ser reconocido, tu deseo de ser útil, tu impulso de proteger. Entonces teofrece lo que más anhelas: admiración. Te hace sentir valioso, especial,indispensable. Pero cuando ya te tiene emocionalmente, empieza el intercambioinvisible: tu energía por su aprobación.
Asique Edu querido, te conozco hace mucho y se que no te pondrás mal por estesermón. Lo único que quiero que no te pierdas !!
A estasalturas ya era evidente que Edu estaba muy mal, la confusión era parte de suvida y como amigo de años no podía dejarlo caer. Así que debía ser mas tajantede lo que había sido hasta ahora. No dudé un segundo mas y ahí si, saqué mismanuales de autoayuda y los puse sobre la mesa: Hayun tipo de mujer que no te rompe gritando ni traicionando. Te destruye amándotea su manera, lentamente, con una dulzura envenenada. Primero te hace sentirelegido, especial, casi indispensable. Después, sin que lo notes, te convierteen su espejo, en su soporte, en su fuente de energía y cuando ya no puedeextraer más de ti, te deja vacío. No porque quiera hacerte daño, sino porque nosabe amar sin consumir. Y aquí está la verdad que muchos hombres no quierenmirar: no te ama por quién eres, te necesita por lo que haces. Y mientras tenecesita, te está deshaciendo. Y lo que ella ve en ti no es quién eres, sino el papel que puedeasignarte. Dentro de su historia, no sos su elección libre, sos su respuestaemocional a una carencia. Ella necesita sentirse segura, admirada, validada, ytú representas eso. Al principio es hermoso, te hace sentir útil, fuerte,protector, pero si observas bien, notarás que su amor no te invita a crecer,sino a cumplir un rol. Cada vez que intentes ser tú mismo, algo en ella seapagará. Me dices que por momentos Norespondía con ternura, sino con distancia, con frialdad, con silencios que tecastigaban! Eso es porque en su mente el amor solo existe mientras satisfacessus necesidades invisibles. Muchos hombres confunden esa dinámica con pasión odestino, cuando en realidad es dependencia emocional disfrazada de conexiónprofunda. Y lo más peligroso es que mientras intentas sostener ese papel,comienzas a olvidar quien eras antes de ella. Y el hombre, por su naturalezaprotectora, cae una y otra vez en ese vínculo intentando sanar lo que no essuyo. Al principio crees que estás sosteniendo la relación, pero en realidad tesostienes a ti mismo dentro de una ilusión. Si dejas de hacer, de dar, desalvar, sientes que desapareces. Ella no lo dice con palabras, pero su energíate lo comunica: "ámame así o no me ames". Ella no ama al hombre queeres, sino al personaje que interpreta lo que necesita. Y tú, atrapado entre suafecto y tu vacío, sigues actuando esperando que algún día vea quién eres. Perono lo hará. Lo que creías amor fue solosu carencia. El amor no se gana interpretando un papel, pero muchos hombreshan sido educados para creer que solo merecen amor si cumplen una función.Desde niños se les enseña que su valor está en lo que aportan, no en lo queson, que deben ser fuertes, resolutivos, proveedores, y que si no sostienen elmundo no merecen ser vistos. Entonces, cuando una mujer llega y parecereconocerlos, hacen lo que han aprendido: se esfuerzan, complacen, demuestran,conquistan. No aman desde la presencia, aman desde el desempeño. El filósofo Søren Kierkegaard decía que lamayoría de los hombres se pierden porque confunden la admiración con el amor.Cuando ella te admira por lo que logras, por lo que le das, por cómo la hacessentir, parece amor, pero no lo es. Es una transacción disfrazada de afecto:ella entrega emoción mientras tú entregas energía; ella te alimenta el egomientras tú sostienes su vacío. Y así ambos se confunden, creyendo que eso esconexión. Pero el amor no debería sentirse como una deuda, no debería dolermantenerlo. Si tienes que esforzarte para no perderlo, ya lo perdiste hacetiempo, porque el amor auténtico no se retiene, se comparte. Cuando empieces a ser tu mismo, muchasmujeres se alejarán, pero las correctas se quedarán porque el amor real no temeal silencio, ni al desacuerdo, ni a la verdad. El amor real no exige queactúes, solo que estés. Cuando dejes de representar el papel que la sociedad,la familia o una mujer te impusieron, comienzas a ser libre. Y en esa libertadpor fin empiezas a ser elegido por lo que sos y no por lo que das.
Hayamores que no llegan como elección, sino como llamado del inconsciente. Teatrapan porque despiertan algo en ti que estaba dormido. Sientes que la conocesde otra vida, que el universo la puso en tu camino, que hay algo más grande quelos unió. Pero lo que llamas destino muchas veces no es más que una heridareconociendo a otra. Ella vibra en la frecuencia exacta de tu carencia y tú,sin saberlo, confundes compatibilidad con conexión del alma. Dos mitadesheridas jugando a completarse, creyendo que eso es amor.
Elamor falso tiene una característica inconfundible: te da éxtasis, pero te robapaz. Te hace sentir vivo, pero no libre. Es una llama que arde con intensidadal principio y que pronto se vuelve humo, confusión, drama.
Ellate hace creer que eres su salvador, su excepción, su "por fin alguien meentiende". Pero esaintensidad no nace del amor, sino del miedo: miedo a estar sola, miedo a no sersuficiente, miedo a perder el control. Y mientras más fuerte es ese miedo, máspoderoso se vuelve el vínculo que forma contigo. Lo confundes con destino, peroen realidad es una colisión entre dos heridas que buscan consuelo. Ella no teelige, te detecta. Percibe tu necesidadde ser reconocido, tu deseo de ser útil, tu impulso de proteger. Entonces teofrece lo que más anhelas: admiración. Te hace sentir valioso, especial,indispensable. Pero cuando ya te tiene emocionalmente, empieza el intercambioinvisible: tu energía por su aprobación.
Asique Edu querido, te conozco hace mucho y se que no te pondrás mal por estesermón. Lo único que quiero que no te pierdas !!
0 comentarios - Unos polvos, muchas heridas