Mi novia y mi amigo Federico

Con Federico nos conocimos en la facultad. Enseguida agarramos confianza. Estudiamos juntos más de una vez en su casa y en bares cerca de la facultad. Él es morocho, alto y delgado, no muy lindo, pero yo tampoco lo soy. Una noche salimos a bailar con mis compañeros de la facultad y yo llevé a mi novia, Amira.
Amira es morocha también, hija de árabes, medianamente alta de 1,70 mts. y de un cuerpo espectacular. La cara no es lo mejor que tiene, ya que sin ser fea, lo que destaca es su cuerpo. Sumado a su cuerpo, está su manera de bailar. Se mueve y contonea como nadie. Lo mismo sucede en el sexo, la manera que tiene de moverse es especial.
Volviendo a esa noche, bailamos con algunos compañeros y compañeras, tomamos bastante y nos divertimos mucho. En algún momento, vi que Federico bailaba con mi novia mientras yo lo hacía con una compañera, pero le resté importancia.
Esa noche cuando volvimos a mi departamento cogimos como dos animales. Calculo que el alcohol, sumado a ver otras personas y otros cuerpos cerca aumentó el deseo entre ambos.
El lunes cuando volvimos a la facultad, Federico me suelta un comentario delante de todos que me dejó de piedra:
- ¡Miralo a Facu (yo me llamo Facundo) la novia que se traía y no decía nada!
- Si si ¡y como se movía! – lo acompañó una compañera
- Tremenda – insistía Federico
- Ah mirá vos, como te gustó mi novia, degenerado – le solté
La cosa pareció quedar ahí. Mas tarde me daría cuenta de que no.
Unos días más tardes estábamos con Fede en la facultad y me hizo un comentario del culo de una compañera y yo lo seguí:
- Lo que debe ser esa cola en la cama
- ¿Se moverá igual que la morocha que estaba en el boliche el otro día?
- ¿Cual? – le dije inocentemente
- Creo que se llamaba, Amira, creo que la conoces
Se estaba refiriendo a mi novia. Yo me quedé callado, no me esperaba ese comentario, pero me reí para no cortar la onda del momento.
- ¿Te molestó?
- No, para nada
- No, en serio, si te molestó, podes decírmelo
- No, es que no me lo esperaba
- ¿Me vas a decir que no te das cuenta de lo que irradia tu novia cuando se mueve?
- ¿Qué queres decir?
- Que su manera de moverse es muy sensual, por eso te envidio, amigo
- Jajaja, bueno, sí, reconozco que se sabe mover
- ¿En todo ámbito?
- En todo ámbito – cerré la conversación
- Ufff lo que te envidio…
La cosa es que un día estábamos con Amira en mi departamento y jodiendo ella se pone a bailar árabe moviéndose de una manera muy sensual.
- Uy si te llega a ver Federico – le solté
A ella le picó la curiosidad y me preguntó:
- ¿Por qué?
- Porque el otro día me dijo que irradiabas mucha sensualidad cuando te movías
- ¿En serio te dijo eso?
- Si
- ¿Y a vos no te molestó?
- Un poco, pero también me dio un poco de orgullo.
- Claro
Amira siguió bailando y a eso le sumó que se fue acercando a mí y terminamos cogiendo como dos desesperados. Tanto me atrapó la situación que en un momento la puse encima de mí mientras me cogía y me daba la espalda que le pedí que se moviera como una odalisca con mi pija adentro.
Lo hizo y el resultado en video fue hermoso, tanto que después no borré el archivo y lo guardé en mi teléfono.
Me quedó picando la idea de que ella supiera lo me había comentado mi amigo y la dejé pasar por unos días.
Esa tarde Amira me pasaría a buscar con el auto. Estábamos con Federico en la puerta de la facultad al retirarnos y me soltó un comentario de otra compañera y fui yo el que esta vez le tiré:
- ¿se moverá como Amira?
- No me hagas pensarlo que es tu novia, Facu
- Si supieras como se mueve…
- Nunca lo sabré porque es tu novia
- Puedo contarte o…
- ¿O qué?
- Mostrarte un video
- Pagaría por ese video
Como si estuviera completamente armado Amira estacionó delante de nosotros y Federico se asomó al auto a saludarla y se fue.
Esa noche, le comenté a Ami el diálogo con Federico y le mostré el video en cuestión.
El resultado fue que esa noche terminamos cogiendo como dos animales y en un momento le dije sin poder contenerme:
- Mirá si Fede te ve ahora como te movés, se muere de un infarto
- ¿Sí? ¿Te gustaría que me viera así? – me desafió ella
- Me encantaría que te vea cogiendo
Acabamos los dos en ese instante.
Continuará…
Pueden dejarme sus comentarios en reybaco2005@gmail.com
O en Telegram @reybaco2005

Con Federico nos conocimos en la facultad. Enseguida agarramos confianza. Estudiamos juntos más de una vez en su casa y en bares cerca de la facultad. Él es morocho, alto y delgado, no muy lindo, pero yo tampoco lo soy. Una noche salimos a bailar con mis compañeros de la facultad y yo llevé a mi novia, Amira.
Amira es morocha también, hija de árabes, medianamente alta de 1,70 mts. y de un cuerpo espectacular. La cara no es lo mejor que tiene, ya que sin ser fea, lo que destaca es su cuerpo. Sumado a su cuerpo, está su manera de bailar. Se mueve y contonea como nadie. Lo mismo sucede en el sexo, la manera que tiene de moverse es especial.
Volviendo a esa noche, bailamos con algunos compañeros y compañeras, tomamos bastante y nos divertimos mucho. En algún momento, vi que Federico bailaba con mi novia mientras yo lo hacía con una compañera, pero le resté importancia.
Esa noche cuando volvimos a mi departamento cogimos como dos animales. Calculo que el alcohol, sumado a ver otras personas y otros cuerpos cerca aumentó el deseo entre ambos.
El lunes cuando volvimos a la facultad, Federico me suelta un comentario delante de todos que me dejó de piedra:
- ¡Miralo a Facu (yo me llamo Facundo) la novia que se traía y no decía nada!
- Si si ¡y como se movía! – lo acompañó una compañera
- Tremenda – insistía Federico
- Ah mirá vos, como te gustó mi novia, degenerado – le solté
La cosa pareció quedar ahí. Mas tarde me daría cuenta de que no.
Unos días más tardes estábamos con Fede en la facultad y me hizo un comentario del culo de una compañera y yo lo seguí:
- Lo que debe ser esa cola en la cama
- ¿Se moverá igual que la morocha que estaba en el boliche el otro día?
- ¿Cual? – le dije inocentemente
- Creo que se llamaba, Amira, creo que la conoces
Se estaba refiriendo a mi novia. Yo me quedé callado, no me esperaba ese comentario, pero me reí para no cortar la onda del momento.
- ¿Te molestó?
- No, para nada
- No, en serio, si te molestó, podes decírmelo
- No, es que no me lo esperaba
- ¿Me vas a decir que no te das cuenta de lo que irradia tu novia cuando se mueve?
- ¿Qué queres decir?
- Que su manera de moverse es muy sensual, por eso te envidio, amigo
- Jajaja, bueno, sí, reconozco que se sabe mover
- ¿En todo ámbito?
- En todo ámbito – cerré la conversación
- Ufff lo que te envidio…
La cosa es que un día estábamos con Amira en mi departamento y jodiendo ella se pone a bailar árabe moviéndose de una manera muy sensual.
- Uy si te llega a ver Federico – le solté
A ella le picó la curiosidad y me preguntó:
- ¿Por qué?
- Porque el otro día me dijo que irradiabas mucha sensualidad cuando te movías
- ¿En serio te dijo eso?
- Si
- ¿Y a vos no te molestó?
- Un poco, pero también me dio un poco de orgullo.
- Claro
Amira siguió bailando y a eso le sumó que se fue acercando a mí y terminamos cogiendo como dos desesperados. Tanto me atrapó la situación que en un momento la puse encima de mí mientras me cogía y me daba la espalda que le pedí que se moviera como una odalisca con mi pija adentro.
Lo hizo y el resultado en video fue hermoso, tanto que después no borré el archivo y lo guardé en mi teléfono.
Me quedó picando la idea de que ella supiera lo me había comentado mi amigo y la dejé pasar por unos días.
Esa tarde Amira me pasaría a buscar con el auto. Estábamos con Federico en la puerta de la facultad al retirarnos y me soltó un comentario de otra compañera y fui yo el que esta vez le tiré:
- ¿se moverá como Amira?
- No me hagas pensarlo que es tu novia, Facu
- Si supieras como se mueve…
- Nunca lo sabré porque es tu novia
- Puedo contarte o…
- ¿O qué?
- Mostrarte un video
- Pagaría por ese video
Como si estuviera completamente armado Amira estacionó delante de nosotros y Federico se asomó al auto a saludarla y se fue.
Esa noche, le comenté a Ami el diálogo con Federico y le mostré el video en cuestión.
El resultado fue que esa noche terminamos cogiendo como dos animales y en un momento le dije sin poder contenerme:
- Mirá si Fede te ve ahora como te movés, se muere de un infarto
- ¿Sí? ¿Te gustaría que me viera así? – me desafió ella
- Me encantaría que te vea cogiendo
Acabamos los dos en ese instante.
Continuará…
Pueden dejarme sus comentarios en reybaco2005@gmail.com
O en Telegram @reybaco2005
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