El siguiente encuentro con mi turrita no solamente va a ser muy caliente sino que también uno de los últimos antes de enterarnos que mi hermosa novia turra estaba embarazada de mí. Se podría decir entonces que este fue uno de los últimos encuentros antes del gran cambio en mi vida.
Volví a escaparme del colegio acumulando cada vez más faltas. En ese momento mis notas eran un completo desastre y las peleas con mi familia y represalias por mi bajo rendimiento se iban haciendo cada vez más grandes. No faltaba demasiado para una especie de encierro total al estilo cuarentena pero para mi suerte mi liberación se estaba gestando en la pancita de la Jessie.
Cuando llegue a lo de mi turra como siempre salió toda divina recibirme. Era un mediodía caluroso de esos que se anticipan a una tremenda tormenta y la muy guacha había venido muy sueltita de ropa. Se había puesto una pollerita bien cortita de tela bien finita veraniega beige y negra. La tela era tan finita que no solamente marcaba todo el hilito de la tanga sino que también lo transparentaba todo. Se veía toda su tanguita blanca diminuta con ese triangulito en la cola que quedaba un fuego a plena luz del día. En la parte alta tenía un topcito blanco de esos que tienen una parte de encaje. No le había pegado a la talla o lo había hecho A propósito de modo que le quedaba completamente a matambrado. Las tetas estaban explotadas. Parecía mucho más tetona de lo que era. Se veía bien en la parte de arriba y llamaba muchísimo la atención. No había manera que no te volvieras loco. Además completaba con un maquillaje bastante exagerado bien turrita de aquellos gloriosos años.
Ni bien llegué se me tiró encima. Comenzamos a comernos la boca apoyados en el capot del Fiat 147. Estábamos completamente desatados. Se puede respirar la calentura que los dos nos generábamos. Yo me senté un poquito sobre el capot del auto haciendo que mi turrita me apoye toda su entrepierna en mi bulto completamente duro y parado. Para peor yo me había puesto un jogginsito negro de tela muy finita bien veraniego. Era imposible disimular lo duro que tenía la pija. Sintiendo mi verga al palo en su entrepierna ella se apoyaba todavía más provocándome generándome mucho más fuego. Con ambas manos le apreté los cachetes de la cola. Me tenía literalmente completamente loco. Esa cola bien redonda firme era todo un espectáculo. Desde donde estábamos nosotros comimos a besos pude ver toda la maravillosa escena en la que estábamos metidos. En este orden la calle de barro la zanja con mucho agua podrida y estancada. Un par de perros pulgosos corriéndose por ahí basura en la esquina prendiéndose fuego y un carro tirado a caballo rebalsado de cartón. Quieren más? La vecinita de la casilla de enfrente caminando con sus dos bendis meneando su hermosa cola completamente en calzada. El retumbar de unas cumbias colombianas en la distancia y la mirada desde el patio adelante de mi cuñadita Ariana hacia nosotros.
Como buenas hermanas turras Ariana y la Jesi tenían mucho en común y también varias diferencias. En común tenían el gusto por la joda el escabio la cumbia que ninguna le importaba el colegio. Siendo un poco más profundo podemos decir que las dos coincidían en que el futuro siempre es hoy. No les interesaba hacer planes ni nada de eso. A las 2 le gustaba salir ir a pasear a comer ir al cine ir al baile etcétera. Las dos tenían bien en claro el concepto de familia. Y aunque ninguna de las dos estuviera buscando quedar embarazada las dos pintaban para hacer algún día hermosas luchonas.
Las dos competían mucho, las dos tenían cuerpitos muy lindos muy llamativos. Y siempre terminaban compitiendo Por quién estaba más linda quién se mostraba más quién tenía más flacos atrás etcétera. La diferencia entre las dos podría tener que ver más con cómo encaraban una relación. La Jessie siempre fue una turra zarpada pero con varias pinceladas de romanticismo. No sé si decir ternura porque creo que eso en la villa no existe al menos en esta Villa no existe pero sí tenía más cariño que ofrecer. Ariana en cambio es más fría más distante más perra si se quiere. La Jessi era de esas turras que podía cabalgarte de la manera más salvaje destrozarte la pija y que la llenes de leche pero iba a querer que te quedaras acostadito desnudo con ella abrazados hasta quedarse dormidos. Esa era una de las cosas que a mí me encantaban. Ariana en cambio era más una turra de garcharte bien salvaje arañarte clavarte las uñas en el pecho y cuando la hubieras llenado de leche y ella ya hubiera acabado prenderse un cigarrillo poner unos temas de cumbia y quedarse hablando a los gritos. No iba a abrazarte para dormir lo más probable es que te chupara un poco la pija para que te duermas caliente pensando en ella. Y si adivinaron esto también me volvía loco. Por supuesto que todavía yo no había hecho nada con ella pero acá en la villa los rumores corren rápido y si sabes escuchar podés saber hasta cuántos orgasmos tuvo una piba con un flaco.
En fin la cosa es que con toda esta información que les dije nos fuimos con mi turrita a pasear Por el shopping de catán. Estaba divina súper sexy y se llevaba todas las miradas Y eso que en el shopping de catán había mucha competencia. Recuerdo verla sentada en el patio de comidas y ver cómo se le transparentaba toda la tanguita blanca en esa pollerita divina y me volvía loco.
Para que el relato no se haga tan largo una vez que habiamos vuelto a la casilla y después de haber estado provocándonos a los besos y sentaditas a upa todo el día yo tenía la verga completamente dura parada cabezona hinchada imposible de disimular. De nuevo en la casilla estábamos sentados en uno de los viejos y rotos sillones del comedor comiéndonos a besos la Jessi a upa mío.
La cosa es que en un momento yo me estaba meando literalmente. Tuve que cortar un minuto los besos para decirle que iba hasta el baño. El baño de la casilla de la Jessie era otra completa obra de arte. No había puerta tampoco inodoro solo un balde una canilla y una palangana chiquita con la que se tiraban agua para bañarse. La pared de ladrillo hueco sin revocar y un bastante podrido techo de madera. La cosa que con lo caliente que yo venía apenas me bajé un poco el joying para poder mear tenía la pija completamente al palo dura con la cabeza bien afuera. En ese momento la voz de una turrita me corta de repente el chorro de meo. "Ah we kom razón mi hermana ta loka x vos mira la flor de poronga k tenés HDP". Yo volteo a mirar y era justamente mi cuñadita Ariana la que me estaba diciendo eso. Sentí un fuego que me recorrió todo el cuerpo e hizo titilarme un poco la pija. Me quedé mirándola por 2 segundos. Tenía un topcito celeste bien cortito sin corpiño que le marcaba un poco sus pequeños pezones. Toda la pancita al aire y una calcita negra finita que le marcaba tremenda burra. Por más pendejita que fuera ya estaba bien en tangada. Y esa calcita dejaba ver los hilitos de una tanga Rosa.
Supongo que cualquiera en mi lugar se hubiera puesto nervioso y hubiera dejado una imagen de virgo increíble. Yo nunca fui un pibe muy fachero ni de ojos claros pero siempre fui cero vergüenza muy mandado. De modo que lejos de achicarme se me infló el pecho. La miré, y le sonreí. Le dije "vos sabés bien ke si..ya la escuchaste muchas veces culear". Mi cuñadita lejos de ponerse colorada entró directamente al baño y agarró una tanguita que tenía ahí roja que se estaba secando. Pasó delante mío bien provocativa. Al salir me dijo ni siquiera disimulando el tono de voz: "Yo soy más puta en la cama que mi hermana". Además de quedarme recaliente todavía no podía creer la hermosa declaración de mi cuñada. Ahí empecé a entender y eso que me faltaba todavía un poquito para mudarme que las turras piensan con asociaciones simples y que depende de qué lado estés te puede beneficiar o perjudicar. Entendí por ejemplo Que si la Jessi gritaba como loca en cada garche es porque automáticamente yo tenía la verga gigante Y eso le hacía muy deseable para otras turras. Ahí empecé a comprender porque por ejemplo a uno de los amiguitos del barrio de la Jessi le decían pito chico a escondidas obvio pero porque en el garche con la Jessie no la había satisfacido. Esas asociaciones para mí eran divertidísimas porque nunca podían pensar bueno capaz que el garche no salió bien porque el pibe estaba nervioso o capaz que mi turra no había hecho algo bien o simplemente no habían tenido química. No nada de eso automáticamente el pibe era pito chico.
Por primera vez llevé yo los hilos del garche en esta relación. Quería que mi cuñadita realmente nos escuche y nos viera garchar. Por qué será mi mejor boleto para culiarme a mi cuñadita. De modo que retrasé un poco nuestra vida a la pieza hasta que Ariana estuviera ya en su cama. Ahí entramos con todo el fuego tocándonos y provocándonos. Apenas entramos a la pieza yo le clavé los ojos a mi cuñadita. Ella sabía lo que se venía. Me empezó a mirar con deseo. Con rápidos movimientos de manos dejé a mi turra en tetas frente a mí y comencé a chupárselas. A pasarle la lengua por los pezones a comérselas todas. La Jessie de arrodilla sobre la cama empezaba a mojarse y a gemir. Mi cuñadita es de su cama no sacaba los ojos de mi bulto completamente al palo. Cuando me saqué el jogging demoré un par de segundos en ponerle la pija en la boca a la Jessie. Y simuladamente apuntando a la cama de mi cuñadita se la mostré como si fuera un trofeo. Yo la vi clarito se me mordió los labios de la boca. Rápidamente mi turrita me comenzó a petear. Se atragantaba con mi pija hasta el fondo. Al borde de las arcadas. Luego volví a chupar bien la cabecita y volví a atragantarse. Así una y otra vez. Yo tenía la pija completamente explotada volaba de calentura. Mi cuñadita en su cama nos miraba con bastante calor.
Puse a la Jessie en cuatro le saqué la ropita y mirando mi cuñadita le clavé mi poronga dura cabezón al palo a pelo piel con piel sin forro bien adentro. Mi turrita gimió de placer varias veces. Dejó escapar varios gritos bien alzada. Comencé a darle bombazos de verga mientras sus pequeñas tetas se bamboleaban. Mi cuñadita ya tenía la mano por debajo de la sábana seguramente tocándose la conchita. La muy zorra espero que nuestras miradas se cruzaran para sacarse su topcito y mostrarme sus tetas. Una maniobra arriesgada pero le salió bien. La Jessi no lo vio y a mí me explotó la mente. Yo sé que todo esto viéndolo hoy parece que era el chico con más suerte en el mundo pero a esa edad y en ese momento simplemente uno iba viviendo las cosas como se iban presentando. Casi como si fuera algo natural. Finalmente tuvimos que dejar de vernos porque la Jessie comenzó a cabalgarme. Era nuestra pose favorita y no me lo iba a perder. Yo ya había provocado lo que tenía que provocar. Mientras la Jessie me cabalgaba yo sentía como mi poronga al palo se clavaba en esa conchita empapada. Siempre sin forro siempre a pelo. Parecía que todo me salía bien y le hice tener dos orgasmos a mi turra. El primero envuelta en un mar de gritos alaridos y gemidos. Había flujeado una banda yo disfrutaba como loco. Cuando yo no pude más terminé por llenarla de leche. Una de las mejores acabadas adentro.
Esa noche me quedé a dormir porque la verdad mi antigua vida ya no me importaba nada solamente quería quedarme a vivir en el mundo turro. Esperen la sorpresa que voy a tener por la mañana.
Vendemos fotos y videos al que quiera nos escribe por privado y le pasamos el número
Volví a escaparme del colegio acumulando cada vez más faltas. En ese momento mis notas eran un completo desastre y las peleas con mi familia y represalias por mi bajo rendimiento se iban haciendo cada vez más grandes. No faltaba demasiado para una especie de encierro total al estilo cuarentena pero para mi suerte mi liberación se estaba gestando en la pancita de la Jessie.
Cuando llegue a lo de mi turra como siempre salió toda divina recibirme. Era un mediodía caluroso de esos que se anticipan a una tremenda tormenta y la muy guacha había venido muy sueltita de ropa. Se había puesto una pollerita bien cortita de tela bien finita veraniega beige y negra. La tela era tan finita que no solamente marcaba todo el hilito de la tanga sino que también lo transparentaba todo. Se veía toda su tanguita blanca diminuta con ese triangulito en la cola que quedaba un fuego a plena luz del día. En la parte alta tenía un topcito blanco de esos que tienen una parte de encaje. No le había pegado a la talla o lo había hecho A propósito de modo que le quedaba completamente a matambrado. Las tetas estaban explotadas. Parecía mucho más tetona de lo que era. Se veía bien en la parte de arriba y llamaba muchísimo la atención. No había manera que no te volvieras loco. Además completaba con un maquillaje bastante exagerado bien turrita de aquellos gloriosos años.
Ni bien llegué se me tiró encima. Comenzamos a comernos la boca apoyados en el capot del Fiat 147. Estábamos completamente desatados. Se puede respirar la calentura que los dos nos generábamos. Yo me senté un poquito sobre el capot del auto haciendo que mi turrita me apoye toda su entrepierna en mi bulto completamente duro y parado. Para peor yo me había puesto un jogginsito negro de tela muy finita bien veraniego. Era imposible disimular lo duro que tenía la pija. Sintiendo mi verga al palo en su entrepierna ella se apoyaba todavía más provocándome generándome mucho más fuego. Con ambas manos le apreté los cachetes de la cola. Me tenía literalmente completamente loco. Esa cola bien redonda firme era todo un espectáculo. Desde donde estábamos nosotros comimos a besos pude ver toda la maravillosa escena en la que estábamos metidos. En este orden la calle de barro la zanja con mucho agua podrida y estancada. Un par de perros pulgosos corriéndose por ahí basura en la esquina prendiéndose fuego y un carro tirado a caballo rebalsado de cartón. Quieren más? La vecinita de la casilla de enfrente caminando con sus dos bendis meneando su hermosa cola completamente en calzada. El retumbar de unas cumbias colombianas en la distancia y la mirada desde el patio adelante de mi cuñadita Ariana hacia nosotros.
Como buenas hermanas turras Ariana y la Jesi tenían mucho en común y también varias diferencias. En común tenían el gusto por la joda el escabio la cumbia que ninguna le importaba el colegio. Siendo un poco más profundo podemos decir que las dos coincidían en que el futuro siempre es hoy. No les interesaba hacer planes ni nada de eso. A las 2 le gustaba salir ir a pasear a comer ir al cine ir al baile etcétera. Las dos tenían bien en claro el concepto de familia. Y aunque ninguna de las dos estuviera buscando quedar embarazada las dos pintaban para hacer algún día hermosas luchonas.
Las dos competían mucho, las dos tenían cuerpitos muy lindos muy llamativos. Y siempre terminaban compitiendo Por quién estaba más linda quién se mostraba más quién tenía más flacos atrás etcétera. La diferencia entre las dos podría tener que ver más con cómo encaraban una relación. La Jessie siempre fue una turra zarpada pero con varias pinceladas de romanticismo. No sé si decir ternura porque creo que eso en la villa no existe al menos en esta Villa no existe pero sí tenía más cariño que ofrecer. Ariana en cambio es más fría más distante más perra si se quiere. La Jessi era de esas turras que podía cabalgarte de la manera más salvaje destrozarte la pija y que la llenes de leche pero iba a querer que te quedaras acostadito desnudo con ella abrazados hasta quedarse dormidos. Esa era una de las cosas que a mí me encantaban. Ariana en cambio era más una turra de garcharte bien salvaje arañarte clavarte las uñas en el pecho y cuando la hubieras llenado de leche y ella ya hubiera acabado prenderse un cigarrillo poner unos temas de cumbia y quedarse hablando a los gritos. No iba a abrazarte para dormir lo más probable es que te chupara un poco la pija para que te duermas caliente pensando en ella. Y si adivinaron esto también me volvía loco. Por supuesto que todavía yo no había hecho nada con ella pero acá en la villa los rumores corren rápido y si sabes escuchar podés saber hasta cuántos orgasmos tuvo una piba con un flaco.
En fin la cosa es que con toda esta información que les dije nos fuimos con mi turrita a pasear Por el shopping de catán. Estaba divina súper sexy y se llevaba todas las miradas Y eso que en el shopping de catán había mucha competencia. Recuerdo verla sentada en el patio de comidas y ver cómo se le transparentaba toda la tanguita blanca en esa pollerita divina y me volvía loco.
Para que el relato no se haga tan largo una vez que habiamos vuelto a la casilla y después de haber estado provocándonos a los besos y sentaditas a upa todo el día yo tenía la verga completamente dura parada cabezona hinchada imposible de disimular. De nuevo en la casilla estábamos sentados en uno de los viejos y rotos sillones del comedor comiéndonos a besos la Jessi a upa mío.
La cosa es que en un momento yo me estaba meando literalmente. Tuve que cortar un minuto los besos para decirle que iba hasta el baño. El baño de la casilla de la Jessie era otra completa obra de arte. No había puerta tampoco inodoro solo un balde una canilla y una palangana chiquita con la que se tiraban agua para bañarse. La pared de ladrillo hueco sin revocar y un bastante podrido techo de madera. La cosa que con lo caliente que yo venía apenas me bajé un poco el joying para poder mear tenía la pija completamente al palo dura con la cabeza bien afuera. En ese momento la voz de una turrita me corta de repente el chorro de meo. "Ah we kom razón mi hermana ta loka x vos mira la flor de poronga k tenés HDP". Yo volteo a mirar y era justamente mi cuñadita Ariana la que me estaba diciendo eso. Sentí un fuego que me recorrió todo el cuerpo e hizo titilarme un poco la pija. Me quedé mirándola por 2 segundos. Tenía un topcito celeste bien cortito sin corpiño que le marcaba un poco sus pequeños pezones. Toda la pancita al aire y una calcita negra finita que le marcaba tremenda burra. Por más pendejita que fuera ya estaba bien en tangada. Y esa calcita dejaba ver los hilitos de una tanga Rosa.
Supongo que cualquiera en mi lugar se hubiera puesto nervioso y hubiera dejado una imagen de virgo increíble. Yo nunca fui un pibe muy fachero ni de ojos claros pero siempre fui cero vergüenza muy mandado. De modo que lejos de achicarme se me infló el pecho. La miré, y le sonreí. Le dije "vos sabés bien ke si..ya la escuchaste muchas veces culear". Mi cuñadita lejos de ponerse colorada entró directamente al baño y agarró una tanguita que tenía ahí roja que se estaba secando. Pasó delante mío bien provocativa. Al salir me dijo ni siquiera disimulando el tono de voz: "Yo soy más puta en la cama que mi hermana". Además de quedarme recaliente todavía no podía creer la hermosa declaración de mi cuñada. Ahí empecé a entender y eso que me faltaba todavía un poquito para mudarme que las turras piensan con asociaciones simples y que depende de qué lado estés te puede beneficiar o perjudicar. Entendí por ejemplo Que si la Jessi gritaba como loca en cada garche es porque automáticamente yo tenía la verga gigante Y eso le hacía muy deseable para otras turras. Ahí empecé a comprender porque por ejemplo a uno de los amiguitos del barrio de la Jessi le decían pito chico a escondidas obvio pero porque en el garche con la Jessie no la había satisfacido. Esas asociaciones para mí eran divertidísimas porque nunca podían pensar bueno capaz que el garche no salió bien porque el pibe estaba nervioso o capaz que mi turra no había hecho algo bien o simplemente no habían tenido química. No nada de eso automáticamente el pibe era pito chico.
Por primera vez llevé yo los hilos del garche en esta relación. Quería que mi cuñadita realmente nos escuche y nos viera garchar. Por qué será mi mejor boleto para culiarme a mi cuñadita. De modo que retrasé un poco nuestra vida a la pieza hasta que Ariana estuviera ya en su cama. Ahí entramos con todo el fuego tocándonos y provocándonos. Apenas entramos a la pieza yo le clavé los ojos a mi cuñadita. Ella sabía lo que se venía. Me empezó a mirar con deseo. Con rápidos movimientos de manos dejé a mi turra en tetas frente a mí y comencé a chupárselas. A pasarle la lengua por los pezones a comérselas todas. La Jessie de arrodilla sobre la cama empezaba a mojarse y a gemir. Mi cuñadita es de su cama no sacaba los ojos de mi bulto completamente al palo. Cuando me saqué el jogging demoré un par de segundos en ponerle la pija en la boca a la Jessie. Y simuladamente apuntando a la cama de mi cuñadita se la mostré como si fuera un trofeo. Yo la vi clarito se me mordió los labios de la boca. Rápidamente mi turrita me comenzó a petear. Se atragantaba con mi pija hasta el fondo. Al borde de las arcadas. Luego volví a chupar bien la cabecita y volví a atragantarse. Así una y otra vez. Yo tenía la pija completamente explotada volaba de calentura. Mi cuñadita en su cama nos miraba con bastante calor.
Puse a la Jessie en cuatro le saqué la ropita y mirando mi cuñadita le clavé mi poronga dura cabezón al palo a pelo piel con piel sin forro bien adentro. Mi turrita gimió de placer varias veces. Dejó escapar varios gritos bien alzada. Comencé a darle bombazos de verga mientras sus pequeñas tetas se bamboleaban. Mi cuñadita ya tenía la mano por debajo de la sábana seguramente tocándose la conchita. La muy zorra espero que nuestras miradas se cruzaran para sacarse su topcito y mostrarme sus tetas. Una maniobra arriesgada pero le salió bien. La Jessi no lo vio y a mí me explotó la mente. Yo sé que todo esto viéndolo hoy parece que era el chico con más suerte en el mundo pero a esa edad y en ese momento simplemente uno iba viviendo las cosas como se iban presentando. Casi como si fuera algo natural. Finalmente tuvimos que dejar de vernos porque la Jessie comenzó a cabalgarme. Era nuestra pose favorita y no me lo iba a perder. Yo ya había provocado lo que tenía que provocar. Mientras la Jessie me cabalgaba yo sentía como mi poronga al palo se clavaba en esa conchita empapada. Siempre sin forro siempre a pelo. Parecía que todo me salía bien y le hice tener dos orgasmos a mi turra. El primero envuelta en un mar de gritos alaridos y gemidos. Había flujeado una banda yo disfrutaba como loco. Cuando yo no pude más terminé por llenarla de leche. Una de las mejores acabadas adentro.
Esa noche me quedé a dormir porque la verdad mi antigua vida ya no me importaba nada solamente quería quedarme a vivir en el mundo turro. Esperen la sorpresa que voy a tener por la mañana.
Vendemos fotos y videos al que quiera nos escribe por privado y le pasamos el número
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