You are now viewing Poringa in Spanish.
Switch to English

La hija codiciosa VII

Estaba más que contenta y satisfecha, papá me deseaba, lo intentaba ocultar pero lo de la ultima vez con él me había dejado más que satisfecha, me amaba, tal vez incluso más que a mamá y tal vez eso le diera miedo o estuviera confuso, incluso a mí me daba algo de miedo. En verdad me daba bastante miedo.

No me importaba para nada lo demás, lo que si me importaba era cada noche que pasaba con mamá, escuchar sus gemidos, los gemidos de la puta morbosa de mamá no los soportaba deseaba que fueran los míos y por eso me masturbaba continuamente en mi cuarto.

Cada noche dejaba mi coño bien colorado metiéndome los dedos y el dildo hasta que lograba explotar al mismo tiempo que lo hacía mamá, deseando recibir la leche de papá en mi coño y tenerlo bajo mis sábanas.

Todas las noches eran iguales, no podía dormir hasta masturbarme, hasta escuchar a mamá explotar y a papá gemir fuerte y con morbo, parecía mentira pero juro que escuchaba a mamá gemir más fuerte y con más morbo y deseo que antes.

Mis padres cómo todos los matrimonios tienen sexo, intentaban ahogar sus gemidos o hacerlo más de madrugada, incluso un día los escuché antes de despertarme, pero últimamente parecían tener sexo más continuamente y sobre todo, era un sexo más audible.

Durante algunos días pensé que eran ideas mías, fantasías, pero para nada, escuchaba algunos gemidos más altos de la cuenta y comentarios de mamá que nunca había escuchado, estaba sorprendida y no me explicaba para nada a qué se debía.

Estaba confundida, notaba a mamá recelosa y casi algo enfadada conmigo cada día, pero luego escuchar a mi madre gemir y sus comentarios obscenos me hacía pensar que tal vez quisiera provocar a papá para que me dejara de lado.

Estaba confundida, intentaba evitar esos pensamientos y lo mejor era meterme varios dedos hasta acabar mojada.

Unos días me masturbaba en mi cama y otros terminaba abierta de piernas en el pasillo para lograr escuchar los gemidos más nítidos, y sobre todo sus palabras morbosas, moría de placer mientras me masturbaba y sudaba deseando sentir lo mismo que mamá.

Pasaron varios días, tristes días donde imaginaba y fantaseaba con follar a papá o en definitiva a cualquier hombre, pero no lo tenía, nada tenía y solo me quedaba masturbarme cada día deseando ese momento.

Además se unió que mi tío evitaba contestarme los mensajes, estaba preocupada por muchas cosas y después de no recibir respuesta en varias ocasiones dejé de escribirle y presté algo más de atención a las conversaciones de papá y mamá, tal vez dijeran algo, tal vez le sucedía algo a él o a la tía, pero no dijeron nada. Extraño.

Una tarde mientras estudiaba en mi cuarto y mi hermano fingía estudiar pero como he dicho en las ocasiones anteriores, jugaba a la consola, escuché ese sonido inconfundible de la puerta principal cerrándose.

Inmediatamente una sonrisa se dibujo en mis labios, era lo que deseaba, mama iba a comprar, normalmente iba con papá pero por una conversación que tuvieron en el salón, hoy iría sola así de paso visitaba posteriormente a la abuela, por lo que tardaría el tiempo suficiente para que papá fuera mio.

La casa quedó en silencio, salvo por el sonido lejano de la TV, mi corazón latia desbocado, tenía el tiempo que tanto deseaba y mi cuerpo ya ardía de deseos.

Llevaba un top bastante ajustado, con un escote que mostraba mis pezones duros bien marcados, que apenas contenía mis pechos y unos shorts cortos que dejaban al descubierto mucha pierna y muslo, fenomenal.

Observé la habitación cerrada de mi hermano mientras caminaba en silencio por el pasillo, cerrada, y agudicé el oído no se escuchaba nada en el interior, tal vez estaba jugando a la consola, se pasaba horas jugando.

Sabía perfectamente el efecto que mi outfit podría causar en papá y caminé hacia el salón donde estaba sentado en el sofá, prácticamente al borde del sueño mientras veía el noticiario.

-Papá...
Susurré desde la entrada del salón, con voz dulce y cargada de deseo y de morbo.

Papi levantó la mirada levemente mientras caminaba hacia él contoneando las caderas y sin decir nada más me arrodillé suavemente entre sus piernas medianamente abiertas al mismo tiempo que subía mis manos por sus muslos de manera lenta y sensual.

- Mamá acaba de irse, tranquilo - Susurré, mientras lo miraba con ojitos y mis dedos hábiles desabrochaban el botón del pantalón, puso sus manos inmediatamente sobre las mías y negó con la cabeza.

- ¿Que haces cielo? - Respondió saliendo de su letargo, no me iba a dar por vencida, suavemente aparte sus manos, sentí su polla intentar crecer.

- Mamá se fué - Repetí suavemente - Y Mario (mi hermano) está jugando... Cerré las puertas del pasillo - Termine de contestar mientras lo miraba con deseo.

Volvieron mis manos a tomar la iniciativa, sentí su polla palpitar, sonreí mientras bajaba la cremallera y dejaba a la vista su polla deliciosa, casi me salivaban los labios de deseo.

Papa me ayudó a sacar su polla de manera completa, ya se encontraba medio dura, gruesa y pesada, lo sonreí mientras la envolví con ambas manos desde la base. Nada más hacerlo papá soltó un gemido ronco de deseo

-Joder, Val…
Murmuró muy excitado mientras echaba la cabeza hacia atrás contra el respaldo del sofá.

Le sonreí con una sonrisa bien lasciva mientras bajaba sus pantalones hasta las rodillas permitiendo que la polla de mi papi que tanto deseaba quedarse a la altura de mi cara.

Tomé su polla larga y colgante y la golpeé varias veces contra mi mejilla, mostrándome como una auténtica puta, era lo que más amaba y deseaba.

Con la mirada fija en la polla que tanto amaba y de vez en cuando en los ojos de papá, sentí su ereción casa vez más rígida y comencé a bombear el impresionante pene que gastaba mi papi, pasando la mano desde la base hinchada hasta la cabeza ancha en forma de hongo y luego de vuelta una y otra vez.

Sonreí con malicia y empecé a mover mis manos muy coordinadas, una subía y bajaba por el tronco con movimientos largos y firmes, mientras la otra giraba suavemente sobre el glande, extendiendo la saliva que había echado apenas unos segundos antes.

Mis uñas, pintadas de rojo, rozaban apenas la piel sensible de su polla y sentía sus venas en mis palmas como se hinchaban de placer y cargaban su polla de la leche que tanto amaba.

- Mírame, papi
Le pedí con mi voz más dulce

Mis tetas se movían dentro del escote con cada movimiento de mis brazos y mis pezones duros se marcaban en la tela de la camiseta.

Vi su mirada de deseo y morbo mientras escupia en el delicioso capullo para lubricar lo que más amaba en ese momento, a continuación la habitación se llenó de ese sonido obsceno y morboso que eran mis manos con el roce de su polla.

Con habilidad comencé a subir y bajar mis manos sobre su polla, rodeando sus huevos en ocasiones y notando cada vena mientras besaba su polla y la dejaba a apenas unos centímetros de mis labios.

Había visto videos de mamadas, muchos vídeos, de toda había aprendido un poco y puesto en práctica cada movimiento con mi dildo. No había perdido el tiempo y estaba deseosa de mostrarle a papá todo lo aprendido.

-Así te gusta, papí?
Pregunté mirándolo con ojos de deso y lujuria, deseando más y necesitando con ansia su aprobación.

Asintió con la cabeza mientras comencé a retorcer las muñecas para apretar la base de esa polla que tanto amaba, la apretaba con la fuerza justa mientras con la otra mano jugaba con su capullo hinchado y sensible.

Sentía sus venas hinchadas y mientras me inclinaba hacia adelante usaba mi lengua para lamer su creciente tronco, posteriormente cubrí su hermoso capullo con pequeños besos, mientras mis ojos no perdían de vista los suyos.

Volví a la punta y lo sorprendí metiéndome toda la polla en la garganta, usando la lengua para abrazar su tronco inferior en mi boca y tragándome toda la polla, me encantaba el sabor, su olor... Todo. Moví la polla dentro y fuera de mi boca de manera violenta, me encantaba.

-Uffff Val!!!! Como sabes hacer eso.... Joder
Me dijo mientras me afanaba en obtener todo el néctar que deseaba desde hacía días.

- Videos papi, y... Práctico cada noche con mi dildo
Le dije una vez saqué su polla deliciosa de mi boca y tomaba aire mientras acariciaba su polla. Me miro con cara de deseo, preguntándose tal vez cuanta experiencia tendría.

Volví a tragarme su deliciosa polla, sintiendo algunas arcadas cuando la sentía muy profunda, no me importaba, y cada vez toleraba su polla más profundamente.

- ¿Lo hago mejor que mamá?
Me aventuré a preguntar de manera morbosa mientras olía su polla empapada de saliva y precum.

- Si hija.... mucho mejor cielo
Eso me excitó tanto que empecé a chuparle la polla con todas mis fuerzas, chupando fuerte arriba y abajo, acariciando su pene con mi mano, y succionando la punta roja y gomosa que tanto amaba.

Con el pene rígido de papá entrando y saliendo continuamente de mi boca, aguantaba mi cabeza de un lado a otro sobre su pene hinchado, succionando y lamiendo el borde mientras su polla palpitaba y rebotaba contra el fondo de mi garganta.

Sin piedad olí su polla, amaba su olor y sin previo aviso la llevé a mi boca de nuevo, pero está vez succionado el capullo que palpitaba de deseo, noté como apretaba los músculos y se contraía, noté como me deseaba y eso despertaba mis instintos más primarios.

-Val...me voy a correr…
Gimió con voz entrecortada

Mi mirada suplicante fue suficiente, su deseo era todo para mí y comencé a mamar su polla apretando mis labios aún más rápido, mirándolo directamente a los ojos.

- Ohhh joder val sigue... Sigue... Dios... - Ahogó varios gemidos durante varios segundos mientras su respiración se aceleraba - Joder sigue, no pares... Dios!!!...
Sus palabras eran deseo y motivación.

Antes de que empezara a gruñir y a gemir fuerte papá intentó sacar su polla de mi boca, supongo que no estaba seguro de si estaba lista para tragar, pero siendo la puta del semen que soy, agarré su polla con decisión impidiendo que la retirará de mi boca.

Decidida aparte sus manos con suavidad y las coloque en mi nuca, sorprendido y deseoso de más me miro con más morbo.

- En mi boca papá - Logre decir unos instantes antes de llevarme otra vez su polla a la boca.

Supliqué y empecé a hacer sonidos de deseo, lo quería saborear ya, papá era mi alimento y lo necesitaba, le pedía por favor que me diera todo pero si polla en mi boca impedía que puediera vocalizar bien.

Ante mi mirada de necesidad, agarró suavemente mi cabeza con ambas manos al mismo tiempo que soltaba un gemido intenso y ronco mientras me llenaba la boca con un chorro tras otro de semen caliente y cremoso.

Explotó en mi boca varios chorros gruesos y calientes de semen que casi me hacen ahogar, pillandome de imprevisto, apenas los sentí empecé a succionar y tragar mientras continuaba moviendo lentamente mis manos y ordeñando su polla hasta la última gota.

Sentí a papá temblar de placer mientras seguía pajeandolo, tragando su espeso y delicioso semen y nuestras miradas se unían en una, la mía con una sonrisa satisfecha y muy perversa.

Papá jadeaba, estaba agotado y su polla seguía palpitando en mis manos cubiertas de saliva y algo de semen, sentía que su orgasmo había sido intenso y sentía su mirada perversa sobre mi.

Sonreí entre dientes, continuaba chupando el pene erecto de papá y acariciando su rígido miembro hasta que finalmente terminó de correrse y use mi boca y labios para limpiar la polla de papá mientras sacaba algunas últimas gotas con mi mano, exprimiendo su polla con habilidad.

Luego las lamía mientras lo miraba con cara de satisfacción y deseo, es más, no estaba satisfecha estaba muy muy satisfecha y contenta.

Sin previo aviso ninguno noté los brazos de papá rodearme e izarme un poco mientras él se agachaba, tomó mi rostro con ambas manos y me beso bien fuerte metiendo su lengua en mi boca y rodeándome toda con ansia.

Estaba sorprendida, no me lo esperaba y pasados unos segundos reaccioné introducieneo mi lengua en su boca y jugando traviesa dentro de ella.

- Mi niña... - Comenzó a decir al detener el beso y sentir mi mirada de deseo - Será nuestro secreto

- Si papi
Contesté sumisa mientras envolvía de nuevo su polla con mis manos resbaladizas y sentia su capullo hinchado y caliente.

- Ve a tu cuarto antes de que venga mamá o nos vea tú hermano

Asentí mientras lo sonreía y el volvía a colocarse el pantalón y la ropa interior, estaba deseando llegar a mí cuarto y masturbarme mientras todavía tenía el sabor a semen en mi boca.

La hija codiciosa VII

puta

Incesto Familiar

ninfomana

incesto

infiel

cornudo

delgada

familia

padre e hija

nina viciosa

La hija codiciosa VII

puta

Incesto Familiar

ninfomana

incesto

infiel

cornudo

delgada

familia

padre e hija

nina viciosa

La hija codiciosa VII

puta

Incesto Familiar

ninfomana

1 comentarios - La hija codiciosa VII

bluesold11 +1
Me recordó la primera vez que mí sobrina me extrajo el semen con sus manitos

incesto
Sarinieto
Estoy segura q fué la primera de muchas
lamastic
la sobrinita viene con sorpresita o me parece a mi
Los comentarios se encuentran cerrados