a la mañana me vino con la novedad que para la noche me tenía una sorpresa, ante mi consulta ella guardó silencio en medio de una sonrisa lujuriosa.
Lo cierto es que ese día me fui a jugar al fútbol con mis amigos, luego del partido me di un buen baño porque mi mujer odia que vuelva todo transpirado y maloliente. Al llegar a casa me sorprendió que solo estuviera encendida la luz de la entrada y el garage. Con muchas dudas entro a casa y desde mi habitación se escuchan murmullos, al acercarme siento que de allí salen dos hombres que me reducen y me sujetan de pies y manos. Ligeramente aturdido y algo golpeado veo a mi mujer vestida con un baby doll con una microtanga del mismo color. A su lado dos hombres de piel oscura desnudos se exhibían y me miraban duramente.
- Hola amor, te estábamos esperando. Te presento Te acordás que te dije de una sorpresa? Esta es la sorpresa, te voy a dejar mirar como estos negros me rompen toda.
- Per... Era necesario que me caguen a palos y me aten? - le pregunto poco antes de recibir de ellos varios golpes.
- Amoooorrrr!!!! Esta es mi fantasía y quiero que me veas y, si podés, te hagas la paja.
Aquellos hombres eran grandes, fuertes, con su musculatura bien marcada y una sonrisa burlona que me dedicaban displicentes. Sus penes eran realmente impresionante, algo visto unicamente en películas pornos.
ella se puso unos zapatos con tacos altos y se acercó a mi para darme un beso en la frente,
- Mi vida, no seas egoísta. Esta es mi fantasía, mirame como gozo.
Se acercó a uno dellos y mientras acariciaba su pene duro y grueso le da un apasionado beso de lengua; Oscar se le acerca de atrás y le apoya también su pene y la besa con suavidad desde su nuca hasta sus nalgas. Ella se agacha y le empieza a chupar el pene del ortro a, en tanto Oscar le quitaba la tanga diminuta y empieza a lamer su ano con entusiasmo. Las manos de aquellos hombres le desprendían el baby doll dejándola desnuda y a su merced. Con sus dedos se encargaron de estimular tanto el ano como la vagina, experimentaban metiéndole de a uno cada dedo. Con mucho entusiasmo se recostaba boca arriba mientras sus amantes alternaban entre chuparle su vagina y recibir una buena mamada. Con el mismo criterio esos hombres empezaron a penetrar a mi esposa mientras ella gritaba enloquecida.
- Te gusta... como aaaghhh... me romp...en ... toda? - me decía con la voz entercortada por el extasis que sentía.
En un rincón miraba muy caliente como se cogian aquella devota esposa, madre de mis hijos y respetada profesional y vecina se deleitaba ante el tamaño y el vigor de los negros. Al cabo de gritos y orgasmos sostenidos le dedicaron una doble penetración que en principio rechazó pero, superada por las circunstancias, aceptó primero y gozó después. Su rostro estaba desencajado y su mirada perdida. Todo parecía terminar cuando casi en simultaneo la llenaron de semen cada uno de sus agujeros. Minutos después se bañaron juntos, se vistieron y me desataron. Con una sonrisa que evidenciaba satisfacción mi esposa se acerca y me besa
Más relajada me dijo que tenía la fantasía de someterme con ayuda de dos hombres y enfiestarse con ellos.
Lo cierto es que ese día me fui a jugar al fútbol con mis amigos, luego del partido me di un buen baño porque mi mujer odia que vuelva todo transpirado y maloliente. Al llegar a casa me sorprendió que solo estuviera encendida la luz de la entrada y el garage. Con muchas dudas entro a casa y desde mi habitación se escuchan murmullos, al acercarme siento que de allí salen dos hombres que me reducen y me sujetan de pies y manos. Ligeramente aturdido y algo golpeado veo a mi mujer vestida con un baby doll con una microtanga del mismo color. A su lado dos hombres de piel oscura desnudos se exhibían y me miraban duramente.
- Hola amor, te estábamos esperando. Te presento Te acordás que te dije de una sorpresa? Esta es la sorpresa, te voy a dejar mirar como estos negros me rompen toda.
- Per... Era necesario que me caguen a palos y me aten? - le pregunto poco antes de recibir de ellos varios golpes.
- Amoooorrrr!!!! Esta es mi fantasía y quiero que me veas y, si podés, te hagas la paja.
Aquellos hombres eran grandes, fuertes, con su musculatura bien marcada y una sonrisa burlona que me dedicaban displicentes. Sus penes eran realmente impresionante, algo visto unicamente en películas pornos.
ella se puso unos zapatos con tacos altos y se acercó a mi para darme un beso en la frente,
- Mi vida, no seas egoísta. Esta es mi fantasía, mirame como gozo.
Se acercó a uno dellos y mientras acariciaba su pene duro y grueso le da un apasionado beso de lengua; Oscar se le acerca de atrás y le apoya también su pene y la besa con suavidad desde su nuca hasta sus nalgas. Ella se agacha y le empieza a chupar el pene del ortro a, en tanto Oscar le quitaba la tanga diminuta y empieza a lamer su ano con entusiasmo. Las manos de aquellos hombres le desprendían el baby doll dejándola desnuda y a su merced. Con sus dedos se encargaron de estimular tanto el ano como la vagina, experimentaban metiéndole de a uno cada dedo. Con mucho entusiasmo se recostaba boca arriba mientras sus amantes alternaban entre chuparle su vagina y recibir una buena mamada. Con el mismo criterio esos hombres empezaron a penetrar a mi esposa mientras ella gritaba enloquecida.
- Te gusta... como aaaghhh... me romp...en ... toda? - me decía con la voz entercortada por el extasis que sentía.
En un rincón miraba muy caliente como se cogian aquella devota esposa, madre de mis hijos y respetada profesional y vecina se deleitaba ante el tamaño y el vigor de los negros. Al cabo de gritos y orgasmos sostenidos le dedicaron una doble penetración que en principio rechazó pero, superada por las circunstancias, aceptó primero y gozó después. Su rostro estaba desencajado y su mirada perdida. Todo parecía terminar cuando casi en simultaneo la llenaron de semen cada uno de sus agujeros. Minutos después se bañaron juntos, se vistieron y me desataron. Con una sonrisa que evidenciaba satisfacción mi esposa se acerca y me besa
Más relajada me dijo que tenía la fantasía de someterme con ayuda de dos hombres y enfiestarse con ellos.
1 comentarios - la fantasia de mi esposa dos mulatos