Se puso de pie detrás de mí, me escupió varias veces en el ano y después apoyó el glande contra mi agujero y empujó. La metió rápidamente hasta enterrarla dentro de mi culo, aunque no lo hizo de un solo golpe, sino deslizando. Solté un gemido largo y agudo. Empezó a follarme el culo con fuerza. Usaba mi culo como quería, profundo y constante.
-Él: tienes un buen agujero, puta.

Yo solo podía gemir y pedir más. Sentía cómo abría mi culo, cómo me llenaba y cómo me usaba. De vez en cuando escupía sobre su polla y mi ano para usarlo como lubricante.
Después de varios minutos se quedó quieto.
Él: ahora te vas a follar tú sola.
Yo: ¿Cómo?
Él: muévete.
Era la forma definitiva de usar mi culo a su antojo, me encantó pero me costaba moverme así y a estas alturas.
Después de varios minutos me sacó la polla de golpe y me obligó a ponerme de rodillas para que se la chupase. Abrí mi boca y metió todo lo que cabía dentro. Estuve saboreando mi propio culo y me gustaba. Se la chupé con devoción, mirándole a los ojos mientras me sujetaba la cabeza y me follaba la boca.
Cuando notó que estaba cerca sacó la polla, me agarró del pelo con una mano y se empezó a pajear delante de mi cara.
Él: pon la cara y abre la boca, puta. Te voy a llenar de semen.
Obedecí. Unos segundos después sentí los primeros chorros calientes impactando contra mi frente, mis párpados, mi nariz, mis labios y mi lengua. Me llenó la cara. Tragué todo lo que entró en mi boca. Otros hilos chorreaban por mi barbilla, cuello y caían sobre mis tetas. Me quedé unos segundos de rodillas, con los ojos cerrados, respirando agitada y sintiendo el semen en mi cuerpo.
Cuando terminó de correrse en mi cara, cogió su polla y la restregó en mi cara y mi pelo. Me miró un momento en silencio. Se agachó un poco y me dijo:
Él: me gustas. Eres exactamente el tipo de puta que buscaba. Quiero convertirte en mi puta. Y no solo mía... también la de mis amigos. Quiero que cuando te llame, vengas. Que te dejes usar por quien yo diga.
Yo: sí, quiero ser tu puta -dije estando llena de su semen-.
Él sonrió y sacó el móvil.
Él: quédate así. Abre un poco más la boca.
Me quedé de rodillas, con la cara completamente cubierta, sintiendo cómo el semen se resbalaba por mis mejillas y se metía entre mis labios. Cuando escuché el "clic" de la primera foto, se me revolvió algo por dentro. No era vergüenza, era una mezcla de humillación y excitación muy fuerte. Estaba dejando que un desconocido me fotografiara así, sucia, usada, con su corrida en mi cara. Y me estaba poniendo aún más cachonda.
Él: saca un poco la lengua.
Obedecí nuevamente. Me hizo varias fotos seguidas: de frente, de lado, con los ojos semi-cerrados, con la boca abierta... Cada "clic" me hacía sentir más expuesta. Después me agarró del pelo, me puso la polla -ya más blanda y manchada- delante de la boca y me la metió dentro.
Él: chúpala. Así, con la cara llena.

Me hizo varias fotos más mientras se la chupaba, todavía con su semen en la frente, párpados y nariz. Sentía el sabor de mi propio culo y de su polla y su corrida mezclados. Miraba a la cámara cuando me lo pedía. No me escondía. Dejaba que me viera completamente como lo que era.
Cuando terminó de hacer las fotos me pasó el dedo por el labio, recogió semen y me lo metió en la boca.
Apoyad el post para la continuación del relato!
-Él: tienes un buen agujero, puta.

Yo solo podía gemir y pedir más. Sentía cómo abría mi culo, cómo me llenaba y cómo me usaba. De vez en cuando escupía sobre su polla y mi ano para usarlo como lubricante.
Después de varios minutos se quedó quieto.
Él: ahora te vas a follar tú sola.
Yo: ¿Cómo?
Él: muévete.
Era la forma definitiva de usar mi culo a su antojo, me encantó pero me costaba moverme así y a estas alturas.
Después de varios minutos me sacó la polla de golpe y me obligó a ponerme de rodillas para que se la chupase. Abrí mi boca y metió todo lo que cabía dentro. Estuve saboreando mi propio culo y me gustaba. Se la chupé con devoción, mirándole a los ojos mientras me sujetaba la cabeza y me follaba la boca.
Cuando notó que estaba cerca sacó la polla, me agarró del pelo con una mano y se empezó a pajear delante de mi cara.
Él: pon la cara y abre la boca, puta. Te voy a llenar de semen.
Obedecí. Unos segundos después sentí los primeros chorros calientes impactando contra mi frente, mis párpados, mi nariz, mis labios y mi lengua. Me llenó la cara. Tragué todo lo que entró en mi boca. Otros hilos chorreaban por mi barbilla, cuello y caían sobre mis tetas. Me quedé unos segundos de rodillas, con los ojos cerrados, respirando agitada y sintiendo el semen en mi cuerpo.
Cuando terminó de correrse en mi cara, cogió su polla y la restregó en mi cara y mi pelo. Me miró un momento en silencio. Se agachó un poco y me dijo:
Él: me gustas. Eres exactamente el tipo de puta que buscaba. Quiero convertirte en mi puta. Y no solo mía... también la de mis amigos. Quiero que cuando te llame, vengas. Que te dejes usar por quien yo diga.
Yo: sí, quiero ser tu puta -dije estando llena de su semen-.
Él sonrió y sacó el móvil.
Él: quédate así. Abre un poco más la boca.
Me quedé de rodillas, con la cara completamente cubierta, sintiendo cómo el semen se resbalaba por mis mejillas y se metía entre mis labios. Cuando escuché el "clic" de la primera foto, se me revolvió algo por dentro. No era vergüenza, era una mezcla de humillación y excitación muy fuerte. Estaba dejando que un desconocido me fotografiara así, sucia, usada, con su corrida en mi cara. Y me estaba poniendo aún más cachonda.
Él: saca un poco la lengua.
Obedecí nuevamente. Me hizo varias fotos seguidas: de frente, de lado, con los ojos semi-cerrados, con la boca abierta... Cada "clic" me hacía sentir más expuesta. Después me agarró del pelo, me puso la polla -ya más blanda y manchada- delante de la boca y me la metió dentro.
Él: chúpala. Así, con la cara llena.

Me hizo varias fotos más mientras se la chupaba, todavía con su semen en la frente, párpados y nariz. Sentía el sabor de mi propio culo y de su polla y su corrida mezclados. Miraba a la cámara cuando me lo pedía. No me escondía. Dejaba que me viera completamente como lo que era.
Cuando terminó de hacer las fotos me pasó el dedo por el labio, recogió semen y me lo metió en la boca.
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5 comentarios - Soy una puta - Parte 2: usa mi culo y mi cara
Hermosa Puta.